Hola Lectores. Quiero decirles a todos ¡Feliz navidad! y ¡Feliz Nochebuena! o más bien al revés y este es mi regalo. El capitulo 19 antes del climax total. Solo diré que este sera el último capitulo del año 2017, además de que el capitulo 20 sera más largo así que este solo es una probadita de lo que viene. Muchas gracias por el apoyo, muchas gracias por la paciencia que se me ha dado y muchas gracias por darle una oportunidad a este autor. Pero vamos a darle con el capitulo.
En el capitulo anterior: Los Generales han descubierto la forma de abrir la puerta del tiempo y del Espacio. Ami no puede escapar de sus fantasmas y Rei parece tener parte de la culpa. El imperio parece estar más cerca de su objetivo y solo es cuestión de tiempo para que el mal reaparezca en la vida de las Sailor Scouts y de Sailor Moon
Sailor Moon le pertenece a Naoko Takeuchi y no lo hago para ganar dinero y esas cosas, solo para fines no lucrativos valga la redundancia.
Relámpago Oscuro
.
Corazón de Plutón
-Mazmorras-
.
Las frías mazmorras se mantenían en silencio mientras el ejército de Imperia Júpiter se alistaba para la invasión bajo las órdenes de su emperatriz, mientras cinco guardias cuidaban la celda de la prisionera más peligrosa de todas.
Dentro de su celda, Setsuna se encontraba muy débil para luchar e incluso para levantarse, ya no tenía el collar que la tenía prisionera pero el cansancio de su cuerpo era evidente, había usado todo su poder para advertir a las chicas pero estaba consciente del peligro que corría. Unos pasos se escucharon entrando en las mazmorras haciendo sonar con fuerzas sus armaduras acercándose un poco más haciendo que los guardias se pusieran nerviosos.
-Déjenos a solas guardias.- La orden de Ío, comandante del ejército imperial fue tajante y permitiendo a los guardias salir de los calabozos dejando a Setsuna sola, la celda se abrió de repente para dejar entrar a los cuatros generales del imperio rodeando a Setsuna.
-Despierta.- Calisto con toda tranquilidad trató de hacer que la Sailor Scout de Plutón se parará pero Setsuna apenas y podía abrir los ojos, respirando con dificultad.
-¿Qué?- Las esposas que tenía Setsuna eran más pesadas aun y solo pudo mover su cuerpo unas pocas veces, Calisto se estaba impacientando al ver esto.
-Creo que no escuchaste, dije despierta.- Ya molesta la azabache, cerca de Setsuna apareció una onda de energía que la estaba haciendo levitar contra su voluntad haciendo que abriera los ojos de golpe y ver a los cuatro generales reunidos con mucha seriedad.
-¿Pero qué? ¡Estoy levitando! ¿Qué significa esto?- Setsuna buscó forcejear pero su cuerpo empezó a tensarse por el efecto de la levitación hasta que podía mover un musculo.
-Gracias Europa, creo que hay algo que nos pertenece y lo necesitamos querida.- Europa estaba usando uno de sus poderes de gravedad para elevar a Setsuna y ponerla a la disposición, la mujer de cabello verde oscuro trató de mantenerse fuerte aun con el dolor de su cuerpo.
-No obtendrán nada de mí…jamás.- Con mucha tenacidad en sus palabras y mirando de forma desafiante a los generales, esto dejándolos sorprendidos.
-Eres valiente, aun en tu condición no dudas en pelear como una fiera, entonces esto lo hará más divertido.- Ío fue quien destaco la valentía de Setsuna e incluso mirando la belleza de la Sailor Scout del tiempo, cosa que a Calisto no le gustaba del todo.
-¿Dónde está Makoto?- Sailor Plutón sentía el poder de los cuatro generales quedando en silencio, era equiparable a los guardianes de Makoto por separado pero en conjunto eran más poderosos. No sabía que era lo que había hecho Makoto en estos años pero tenía que ser detenida pero nunca espero una bofetada por parte de la más dulce de los cuatro generales con una expresión de enfado.
-Habla con más respeto de la emperatriz, que tú no estás en posición de rebelarte.- Europa tenía un significado de la lealtad muy fuerte hacía el imperio y no dejaría que una prisionera por más poderosa que fuese intentara hablar de esta manera de Impera Júpiter.
-¿Cómo se abre la puerta del tiempo y espacio? Dímelo ahora y no te lastimaremos…mucho.- Calisto empezaría con las amenazas dejando a Setsuna en una posición incómoda pero su convicción y lealtad a Serena sería más fuerte ante estas situaciones.
-La puerta jamás se abrirá, jamás. No dejare que tipos como ustedes pasen….no lo permitiré.- Dijo la Sailor Scout probando una vez más su determinación, Ío en silencio sin duda admiraba esa actitud retadora de Setsuna.
-¿Y cómo harás eso? Estás muy débil para luchar.- Dijo finalmente rompiendo el hielo Ganimedes sin cambios en su expresión.
-Así que si no nos dices como abrir la puerta sin la llave, pagaras las consecuencias.- Calisto lentamente se alejó de ella siendo eclipsada por la sombra de la celda ocultada su método para hacerla hablar.
-Sin la llave…no podrán ni siquiera podrán acercársele.- Sentenció Setsuna con mucha determinación, dejando en claro que jamás podrían lograrlo.
-Ya veo, pero me parece que has cometido un error al hacer que la puerta comparta otro tipo de energías.- Los ojos de Calisto se tornaron plateados nuevamente observando una visión pero una satisfactoria para obtener la clave de la apertura de la puerta del tiempo.
-¿De quién son las otras tres energías?- Cuando Ío preguntó sobre las otras fuentes de poder, Setsuna se quedó helada del miedo, no sabía cómo lo habían descubierto. Hace un tiempo, ella había demostrado el uso de la puerta del tiempo a Haruka y Michiru pero fue Hotaru bajó su tutela quien dominaría más rápido la apertura de la puerta del tiempo. Al ser Sailor Scouts del sistema exterior, ellas tenían por así decirlo una cercanía con el borde de la galaxia gracias a Setsuna pero al final del día solo ella y Hotaru podrían acceder.
"¿Cómo lo descubrió? ¡Imposible!"
-Por tu expresión saber de lo que habló. Quizás no podamos abrir la puerta sin la llave pero podríamos crear una fisura.-La sonrisa de Calisto revelaba maldad pura acumulando un poder inimaginable ante los ojos de Setsuna.-Y recolectar las otras energías que emanan en la puerta-.
-Y una vez recolectadas las cuatro energías, forzaremos la llave que mandaste del otro lado para abrirla.- Ío no quería quedarse atrás elevando su poder destructivo crean un aura de relámpagos en los cuatro generales. -Creando que se abra-.
-¡No! ¡No se los permitiré!-. Setsuna trató de forcejear con las pocas fuerzas que le quedaba desesperada siendo la diversión de los cuatro generales.
-Ya es tarde…muy tarde.- Calisto lanzó un rayo de color verde transparente hacía el pecho de Setsuna, siendo una especie de lanza muy afilando atravesando el cuerpo de Setsuna.
-¡Ah!- El grito de agonía no tardó en llegar y Setsuna podía sentir el dolor por todo su ser tratando de luchar.
-Ganimedes, tu turno.-El general de pocas palabras se acercó a Setsuna y creando relámpagos en sus dos manos y de un solo impulso hizo que se "abriera" el pecho de Setsuna pero solo era su energía astral del espacio y tiempo dejando a la mujer de cabello verde oscuro desprotegida.
-¡Deténganse! ¡No pueden!- Setsuna empezó a temer por su vida al sentirse desprotegida, su mente de inmediato empezó a nublarse gracias a los poderes de Calisto, todas las defensas en la mente y la voluntad de Setsuna iban cayendo dejándola indefensa.
-Tú mente no podrá protegerte ahora y mucho menos tus poderes, estas ante nuestra merced.- Calisto había inutilizado la mayor parte de su resistencia completamente dormida mientras lo poco que tenía seguía luchando por liberarse.
-¡Ah!
-Ío.- El más temible de los generales se cercó y electrifico su mano preparado para el acto final de la tortura de Setsuna.
-¡Basta!- La Sailor Scout tenía miedo, jamás había experimentado algo así, siempre tratando de mantenerse en calma pero ante estos enemigos era diferente, no había forma de la cual pelear y estaba destinada a perder. En un movimiento rápido Ío metió a la fuerza su mano en el ser de Setsuna con mucha malicia en su corazón para finalmente sacarlo con mucha fuerza. La celda empezó a iluminarse de un tono verde y morado, en las manos de Ío se encontraba un cristal, el que emanaba mucho poder.
-Aquí esta: El poder de Sailor Plutón.- Decía Ío con una ambición en su ser, jamás había visto tanto poder una sola persona dejándole ver a los demás generales, Europa con un contenedor especial colocó el cristal de poder para evitar sobre salto y la joven dejó caer el cuerpo de Setsuna con fuerza. Ío no dejó de mirar el cuerpo inerte de Setsuna.
-¿Y qué hacemos con ella?- Preguntó Ganimedes con seriedad, Calisto sacó algo de su cinturón acercándose de Setsuna.
-Fácil.- La azabache clavó un cuchillo en el abdomen de la guardiana el tiempo y dejándolo un poco profundo para que ella no lo pudiera sacar.- Este cuchillo le absorberá su sangre lentamente, cuando la hoja del arma este de color rojo….morirá.- Con esta acción los cuatro generales lentamente abandonarían la celda de Setsuna dejándola a su suerte, Ío observo que unas lágrimas saliendo de Setsuna y solo la ignoró cerrando con fuerza la celda mientras Sailor Plutón esperaría su destino.
-Lo siento…les fallé…les fallé a todas.-
.
-La tierra-
.
Mientras tanto Rei y Nicolás estaban enfrente de un departamento, el castaño tocó la puerta con tranquilidad mientras Rei seguía confundida.
-¿Qué hacemos aquí Nicolás?- Preguntó la azabache algo tensa, pensaba que estaban perdiendo el tiempo en buscar a Mina pero Nicolás no le respondió y solo le sonrió. Rei no comprendió la situación y se quedó observando la puerta mirando los detalles algo discreto y hubo algo que le hizo recordar de inmediato: una marca de que habían rayado la puerta con la pata de una silla y Rei había recordado que vino a este departamento a regalar una silla…para Rini.
-Un momento…este departamento es de…
-¿Sí?- Rei no pudo terminar de hablar cuando en la puerta estaba un rostro familiar para la azabache y esta solo se quedó impactada al verlo o verla nuevamente dependiendo de la situación.
-¡Taiki!
-¡Rei!- La Starlight no podía pensar un mejor momento, ya no tenían que buscar a Rei para poder continuar con su investigación sobre la energía oscura pero Taiki en su descuido dejó entre ver en la puerta la cabellera y el rostro de Mina descansando, recuperándose de sus heridas, Rei de inmediato recordó las visiones que había visto en el fuego: temía lo peor.
-¡Mina!- Sin importarle y empujando a Taiki logró entrar al departamento para ver el estado de su amiga pero topándose con la mirada a otro rostro familiar.
-¿Yaten? Imposible…esto no puede ser.- Rei se sentía entre la espada y la pared, dos de las Starlight entraban enfrente de ella y al ver a Mina en un estado delicado no dudo en ponerse a la defensiva, cosa que pudo notar Taiki conociendo la personalidad de la azabache.
-Rei, escucha tenemos algo que…
-¡Qué le hicieron a Mina! ¿Qué hacen aquí?- Rei se puso a la defensiva mirando a Yaten y a Taiki de forma amenazante.
-¿Rei? ¿Eres tú?- De la cocina la antigua Sailor Scout de Marte volteo de inmediato y se encontró con la mirada dulce de Serena quien estaba sorprendida de verla. Las dos amigas y a veces rivales no esperaban encontrarse de nuevo. -Nicolás. ¿Nicolás?- La rubia interrumpió un poco el momento al ver que Nicolás discretamente había dejado el departamento y Rei pudo reaccionar para seguirlo ante muchas dudas que tenía.
-¡Espera!- La azabache detuvo el andar de Nicolás a lo lejos mientras se acercaba a él con muchas preguntas, Nicolás se giró para ver a Rei ocultando el parche en su ojo con su cabello.
-¿Cómo sabías que aquí vive Serena?- Preguntó Rei tratando de entender el comportamiento del muchacho castaño y a su vez regañándose en su mente por no acordarse donde vivía su amiga, las labores en el templo le habían quitado mucho tiempo.
-Es fácil saber cuándo eres el patrocinador del desfile de modas que la revista de Serena está escribiendo.- Nicolás le regaló una sonrisa sincera y una explicación ante todo, Rei por otro lado solo desvió la mirada, cuanto había cambiado aquel que había sido el discípulo de su abuelo.
-Escucha Rei, te traje con Serena pensando que podría ayudar en saber dónde estaba Mina pero ahora que sabemos que está bien, creo que me retiro.
-No te vayas Nicolás, quiero…preguntarte algo.- El ambiente fue tensó y Rei solo quería saber algo antes de verlo marcharse de nuevo, sujetando su mano con delicadeza. ¿Aún me amas?- Rei se sentía incompleta, no sabía cómo decirlo sin sonar desesperada y era algo que le mantuvo en suspenso por cinco años.
-Lo siento Rei.- Nicolás apartó su mano de la de Rei para darle la espalda y perfilarse para irse, sin mirar atrás se alejó de Rei mientras ella seguía ahí parada pero entendiendo la respuesta, tenía que ser fuerte y no mostrar debilidad pero el corazón de fuego de Rei Hino empezaba a nublarse de tristeza.
-Fui una estúpida.- Fue lo único que dijo la azabache mordiéndose el labio, como si quisiera sacarse sangre, una mano se posó en el hombro de la antigua Sailor Scout de Marte atrayendo su atención.
-¿Serena?- Una voz tranquila se apodero del ser de Rei mientras la rubia y futura reina trataba de que no fuera más tensa la situación, ella necesitaba un oído con el cual poder hablar de la situación.
-¿Podemos hablar Rei?
.
-Minutos después-
.
-¿Un peligro?- Ya en la cocina, nuevamente dejando a las Starlights cuidando a Mina mientras Serena y Rei conversaban respecto a lo que estaba pasando dejando a un lado sus problemas personales siendo Rei quien se tendría que poner al corriente.
-Sí, están aquí porque sintieron una especie de energía oscura.- Dijo Serena sirviendo algo de té a la azabache con preocupación, Luna no había regresado y temía que Seiya estuviera investigando un poco más allá de lo que le había dicho.
-Eso puede explicar mis visiones en el fuego- Rei sentía como sus visiones tenían correlación con la aparición de las Starlights y podría tener sentir este sentimiento de alerto pero aun tendría que ser el porqué.
-¿Visiones?- Serena preguntó con curiosidad lo dicho por Rei.
-Sí, el fuego me reveló que Mina estaba en problemas así que tuve que correr lo más rápido que pude pero me estaba desesperando y no podía encontrarla.- Mordiéndose una uña Rei le explicaba el cómo se enteró de que Mina estaba en peligro dándole un discreto sorbo a su té.
-¿Y por eso Nicolás te ayudo?- La rubia no daba crédito a la reacción de Nicolás en ese momento tan oportuno pero Rei creía en otra cosa al verlo, como una vieja llama que volvía a arder y que de un solo soplo se apagó.
-Sí…lo hizo. A lo me que estás diciendo Serena es que Seiya y los demás buscan esa fuente de energía oscura ¿No?- Rei ignorando un poco el tema de Nicolás expresó algo de inconformidad con su presencia.
-Y creo que ambas sabemos Serena.- El silencio se apodero de ambas chicas y los recuerdos de aquella batalla caótica aun dejaban secuelas emocionales.-Luna esta con Seiya buscando a Setsuna, solo espero que pueda hablar con ella y ayudarnos en esto.-Serena puso una cara de seriedad preocupada por Luna mientras esperaba como lidiar con esto, Rei no pudo evitar reír un poco mientras la rubia la veía con algo de ingenuidad.
-¿Qué es gracioso Rei?- Preguntó Serena de brazos cruzados mientras Rei terminaba su té evocando una sonrisa burlona.
-No puedo creerlo aun. La niña tonta y berrinchuda que conocí hace tiempo ha madura. Eso me da risa.- Dijo Rei con algo de nostalgia, recordando las múltiples peleas que tenían en el pasado, Serena tampoco olvidada esas peleas e incluso le daba algo de risa.
-Todos tenemos que hacerlo alguna vez Rei.- Dijo la rubia con una pose de "madurez" pero sin ocultar la expresión de inocencia en su rostro a inflando los cachetes. -Y tú sigues siendo la misma Rei volátil y peleonera.- Sin duda esas palabras le confirmaron a Rei que aún seguía siendo la misma Serena que conoció en un principio y se dieron un abrazo recordando viejos tiempos.
-A veces…olvido como es abrazar a alguien.- Rei empezó a derramar unas lágrimas de felicidad mientras Serena podía ver el dolor por el que la azabache pasaba con el tema de Nicolás y ella se comprometía a ayudar a Rei una vez terminado esto, no iba a permitir que otra amiga cayera en la depresión y en la tristeza.
Yaten y Taiki notaron que los dedos de Mina empezaron a moverse lentamente junto con una expresión de dolor en su rostro. La rubia empezó a abrir los ojos lentamente deslumbrada por el foco de la casa.
-Está despertando, Yaten llama a Serena.- Taiki se levantó para dejarle espacio a Minako para que pueda despertar.
-¿Dónde estoy?- Mina miraba todo borroso tratando de mover su cuerpo aguantando el dolor.
-¡Mina!- Tanto Serena como Rei fueron a ver a su amiga y ayudarla, Yaten con la mano solo les apartó un poco.
-Déjenla, necesita espacio.- Serena y Rei se detuvieron esperando a ver qué era lo que pasaba con Mina, sus manos le ayudaron a impulsarse y sentarse en el sofá notando que tenía vendajes en su cuerpo con solo tocarlos. Su vista se estaba enfocando y lo primero que miró fue a sus dos amigas con mucha preocupación.
-¿Serena? ¿Rei? ¿Dónde? ¿Cómo?- Fue lo único que pudo preguntar la antigua Sailor Scout de Venus mientras Taiki buscaba reconfórtala.
-Tranquila Mina, trata de respirar primero.- Taiki buscó tranquilizarla y hacer que recuperara fuerzas pero la rubia empezó a tener un dolor de cabeza muy fuerte buscando aliviar ese dolor como fuerza mientras Serena y Rei estaban frías al ver lo que pasaba con su amiga.
-¿¡Mina que tienes!?- Serena se acercó a Mina para ayudarla pero el dolor de cabeza era más fuerte y Mina en su mente empezaba a recordar a las dos malignas que la habían emboscado, como Artemis había sido convertido en piedra y recuerdos reprimidos.
-¡No! ¡Sal de mi cabeza!- Minako empezó a gritar como nunca y empezando a tener fiebre, estaba asustada, algo no andaba bien.
-¡Mina! ¡Somos nosotras!- Rei trató de hacer que Mina entrara en sí pero la rubia no respondía y un flashback la estaba atormentando al igual que la temible figura del relámpago oscuro.
-Déjalos…te lo suplico, no los mates.- Mina cayó nuevamente rendida por el cansancio en el sofá no sin antes decir esas palabras inaudibles para el resto pero Serena y Rei estaban angustiabas de ver a su amiga así.
-Mina…- Artemis estaba tratando de ponerse de pie mirando a Mina como un padre veía una hija en problemas.
-Artemis, qué alivio que estés bien.-Las palabras de Serena llamaron la atención del felino quien aun con el dolor físico pudo ver a Serena con las demás.
-¿Serena? Qué bueno que estas aquí, tengo que advertirte algo.- Artemis sentía que sus fuerzas aun no eran las óptimas para poder moverse pero haría su mejor esfuerzo siendo un gato terco.
-¿Qué sucede? Dime por favor Artemis.- Serena básicamente imploraba a Artemis mientras el felino miro de reojo a Mina.
-Una fuerza oscura esta…emergiendo.- Artemis cayó rendido ante la mirada de todos, Serena y Rei sintieron un escalofrío en su cuerpo mirándose, se acordaron de cuando Artemis y Luna les advirtieron sobre el raro comportamiento de Makoto, temiendo que fuera a pasar algo similar. Las Starlights en silencio solo asintieron y empezaría las sospechas respecto a esta situación, solo esperarían a Seiya para continuar la misión…con o sin el consentimiento de Serena.
.
-Con Ami-
.
-Aquí está su café.- Dejando el departamento de Serena, en una modesta cafetería. Ami Mizuno estaba en un dilema, no sabía que hacer o a donde ir pero Lyon, su compañero y amigo de la academia, trataba de hacerla sentir mejor pero Ami estaba mirando al vacio en su café.
-Siempre me pareciste alguien interesante Ami.- Lyon empezó a hacer la conversación sin dejar de mirar a la peli azul que reacciono lentamente mirando a su amigo.
-¿Enserio?- Ami trató de recobrar el tiempo presente en presencia de Lyon.
-Bueno…desde que nos conocimos en la academia, sentí que tenías como un aura especial. He conocido a muchas chicas policías que simplemente entran únicamente por cuestiones estéticas o de poder pero sin cumplir la ley. Claro no generalizó pero a quienes he visto portar el uniforme son así, tú no Ami.- El muchacho oculto su sonrojo al hablar de la peli azul mientras Ami se sintió halagada por el comentario de Lyon.
-Oh, gracias Lyon pero yo…-Ami no sabía que decir mientras se acomodaba su cabello.-Lo siento Lyon, no debo portarme así, estamos en una cita ¿No?-Ami no iba a dejar que estos extraños eventos arruinaran este día por lo que ella y Lyon tratarían de pasarla bien. El joven tocó la mano de la peli azul haciéndola sonrojar.
-Una persona puede esconderse, huir y prender que no tiene un pasado. Pero eso solo hace que los fantasmas sean más insistentes y más dañinos al momento de que te alcancen. Siempre hay que enfrentarlos y no tenerles miedo. Siempre voy a estar ahí para ayudarte Ami, siempre puedes contar conmigo. Eres una chica muy dulce pero creo que dentro de esa apariencia de que no matarías a una mosca esta esa Ami que haría lo que fuera para enfrentarse a lo que se te ponga enfrente y luchar por tus sueños.-Lyon era casi un poeta pero quería hacer que Ami se sintiera bien y quizás abrir su corazón nuevamente, un corazón que solo ha visto la tristeza en los últimos años.
-Gracias Lyon por esas bonitas palabras…gracias.
.
-Palacio de Imperia Júpiter-
.
-Las cosas van en su curso emperatriz. Los generales están en la puerta del tiempo y espacio esperando abrirla para usted.- Mientras que en la tierra las cosas iban poniéndose más tensas y llenas de misterios, el imperio del relámpago negro estaba preparado más que nunca para una invasión. Aquila y Eteros estaban dando la información a su emperatriz quien sonrió al ver el esfuerzo que sus mejores soldados estaban brindando.
-Bien, el tiempo es vital, mientras más pronto se pueda abrir, más fácil será el proceso de conquista de la tierra y de la caída del Milenio de Plata.- La ambición de Makoto parecía no tener límite alguno con solo pensar en sentarse en el trono que por derecho le corresponde a Serena. -¿Algo más Aquila?-
-He solicitado el apoyo de "Las lunas asesinas" en el caso de que la prisionera intentara escapar.- Aquila confiaba en que las asesinas del imperio no dejaran en libertad a Setsuna, desconociendo el acto de Calisto sobre Sailor Plutón.
-Buen trabajo Aquila, sin duda ellas nos apoyaran mucho al momento de sacar información de nuestra invitada, quiero un informe diario respecto a cada movimiento de los agentes del imperio.- Makoto dio sus órdenes esperando que Aquila y Eteros se retiraran pero el más joven de la guardia imperial parecía inquieto que ni siquiera se levantó dejando a la castaña con mucha curiosidad.
-¿Para algo Eteros?- Preguntó Imperia Júpiter intrigada por su comportamiento haciendo que se parará.
-Miladi, puede ser una pregunta muy desafiante pero… ¿Por qué? ¿Por qué Sailor Moon?- Aquila sabía que Eteros era alguien que cuestionaba muchas cosas pero siempre era ante él o con los generales, jamás con la emperatriz y temía que fuera exterminado. Makoto envuelta en un manto eléctrico se levantó del trono para caminar hacía Eteros, el joven guardián no sabía cómo pedir disculpas pero solo recibió la helada mirada de la emperatriz poniéndose detrás de él y dándole la espalda.
-Eres muy joven Eteros pero sé que no eres un tonto. Sailor Moon es uno de los tantos motivos por lo que un reino entra en anarquía y caos. Su comportamiento lleno de falsas ideas me enferma. Yo intente hacerle ver que un reino no se podía limitar a un planeta. La galaxia Kino es la respuesta sus argumentos.- Ante Eteros estaban varios orbes hechos de relámpagos con cada uno de los planetas que formaban parte de la galaxia Kino, todos llenos de paz y orden bajo el estandarte del Relámpago Oscuro, todo por lo que ha pasado en esta galaxia desconocida y el uso de su poder la hizo llegar al trono y tener seguidores, no podía permitir la anarquía y el caos, mucho menos la rebelión.
-Además…ellas intentaron matarme por esta idea y fui desterrada para sufrir por toda la eternidad.- Imperia Júpiter recordó vagamente como las Sailor Scouts intentaron controlarla y hacerle ver que solo era una guardiana y ya, no podía soportarlo como la más poderosa de las Scouts originales era rebajada a simplemente ser una guardiana.-Y su plan falló, por ese motivo mi venganza será tan grande como mi ambición de destruirla.- Makoto tenía el poder para acabar con un planeta, similar a Hotaru y no dudaría que usaría ese poder contra Serena. La castaña miró a Eteros de reojo para aclarar su punto.
-Sabes…Te pareces tanto a…-Imperia Júpiter se quedó en silencio creando preocupación en sus dos guardianes.- Vuelve a tu puesto.- Lo dijo de forma pasiva mientras iba a su balcón nuevamente dejando confundido a Eteros pero fue Aquila quien le daría el regaño de su vida mientras Makoto se retiraba en silencio.- Te parece al chico que me rechazo alguna vez.
-Eso fue imprudente Eteros, pudiste meterte en problemas.- Dijo la mano derecha de Imperia Júpiter con mucha molestia y ver como la emperatriz se retiraba.
-Lo sé pero tenía dudas…era todo.- Mientras los dos guardianes seguían conversando sé si estaba bien o no el cuestionamiento de Eteros, Makoto caminaba en silencio por los pasillos, quería despejar su mente y el viento frío hacía las suyas.
-Sabes que no es cierto lo que dices.- Una voz algo fantasmal se hizo presente en los pasillos deteniendo el andar de Makoto quien volteo por todos lados en búsqueda de esa voz.
-No he oído tu voz en mucho tiempo.- Fue lo único que dijo la castaña para continuar caminando hacía su balcón pero el frío cada vez era más intenso y esa voz nuevamente se manifestaría.
-¡No te dejare que les hagas daño!- Esta vez siendo más ofensiva la voz tratando de llamar la atención de Makoto, incluso obligándola a ponerse a la defensiva pero la voz nuevamente fue silenciada y continuo su camino la ahora Imperia Júpiter.
-Siempre me gustó caminar por estos pasillos del palacio, es tan reconfortante.- A cada paso que daba para llegar a su balcón Makoto empezó a sentir calma en su ser, una paz que no había encontrado hace años y que parecía ser una ilusión. Al llegar a su balcón se puso a ver nuevamente toda la maravilla de su imperio, incluyendo un cuerpo de agua, un lago para ser preciso. Tan cristalino y puro Makoto estaba siendo hipnotizado por este que sus ojos empezaron a brillar. En el cuerpo de agua veía una figura, la figura de la peli azul quien se veía triste. Los ojos rojos nuevamente cambiaron a una tonalidad verde.
-Serena…Ami…- Sujetó con fuerza su pecho al sentir una punzada, nuevamente estaba sufriendo en su interior.
-Ayúdenme por favor.- Makoto trató de no llorar y de mantenerse fuerte pero algo había dentro de la emperatriz, algo que seguía luchando con tal de liberarse.
-Emperatriz ¿Tiene un minuto?- Makoto al escuchar la voz de Calisto tornó sus ojos de color rojo de nuevo volteando a verla junto con sus demás generales devotos a su causa.
-Tenemos la clave para abrir la puerta del espacio tiempo.- Dijo Calisto con mucha seguridad mientras Europa le daba el recipiente.
-Dime Calisto.- Cuando Makoto ordeno explicarle, la azabache le mostró el recipiente que brillaba en morado y verde generando un gran poder, los ojos de la emperatriz de inmediato brillaron: Lo habían hecho.
-El poder de Plutón…en la palma de sus manos Miladi.- Calisto permitió que la emperatriz lo tomara con delicadeza, su poder era tan grande como él suyo y Makoto pudo ver sus aspiraciones en el poder de Setsuna y lo que sería su ascenso al trono.
-Buen trabajo mis generales.- Makoto estaba complacida, estaba más cerca de regresar a la tierra con más poder que nunca y a lado de sus soldados ella tomaría lo que era suyo por derecho y finalmente destruir a Sailor Moon. Todo estaba saliendo bien para Imperia Júpiter…excepto una cosa: Sailor Júpiter.
Dentro de los pensamientos de Imperia, llenos de odio y poder, se encontraba una joven castaña con su traje de Eternal Sailor Scout, atada con cadenas que cortaban su cuerpo y la hacían sangrar lentamente, crucificada en la palma de sus manos y pies, un collar que la limitaba el movimiento y una alma rota. Era lo que quedaba de Makoto Kino, estaba siendo esclavizada por el poder de la oscuridad y eventualmente desaparecía para dejar pasó a Imperia Júpiter.
"¿El poder de Setsuna? No…no puede estar pasando ¡No así!"
"¡Es mi culpa! ¡Todo esto es mi culpa!"
"¡Déjalas por favor!"
"¡Ami! ¡Serena! "¡Ayúdenme por favor!"
"¡Mátenme!"
Continuara…
