Hola Lectores. El capitulo de Julio ya está aquí. Esto ya se puso intenso (Más de lo acostumbrado) Pero estoy aquí para finalmente darles lo que pedian. Una vez más muchas gracias por su apoyo y espero que lo disfruten y tengan un buen fin de semana.

En el capitulo anterior: Serena está cerca de encontrar a Ami, Rei y Mina se replantean lo que han visto en sus vidas sin ser Sailor Scouts y Makoto parece que encontró la clave de su problema en una pista del pasado.

Sailor Moon le pertenece a Naoko Takeuchi y no lo hago para ganar dinero y esas cosas, solo para fines no lucrativos valga la redundancia.


Relámpago Oscuro

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Capítulo 26: La tragedia de Makoto Kino III


-Con Serena-

-Concéntrate Serena ¿Dónde estaría Ami?- La rubia seguía caminando y estando entre un mar de gente pasando por ahí evitando empujar a alguien pero sentía que él tiempo se le iba como agua y sin saber lo de las Starlights era una carrera a contrarreloj. Serena en ese instante chocó con el hombro de un muchacho que esta apurado pero era tal la prisa por ambos que cayeron al suelo.

-Lo siento.- Dijo el joven sobándose el codo por la caída levantándose y limpiándose el polvo de su ropa. –Discúlpame, fue mi error.- Aquel joven ayudo a Serena a levantarse con cuidado mientras ella sentía un poco de dolor en su espalda.

-No hay cuidado, fue mi error de no fijarme por donde venía.- Serena también se limpiaba el polvo apurada.- Discúlpeme tengo algo de prisa.- La rubia en su ansiedad continuo buscando a toda prisa buscando a la peli azul sin mucho éxito. Finalmente llegó al parque para ver si de casualidad se encontraba ahí.

-Solo espero no equivocarme ¡Ami!- Serena siguió caminando y mientras caminaba dentro del parque, cierto joven había escuchado el nombre de la peli azul, era Lyon quien estaba sentado en una banca jalando aire después de buscar por todas partes a Ami, al escuchar la voz de Serena no dudo en pararse y finalmente pudo ver a la rubia que gritaba el nombre de la chica que veía más que una amiga.

-¿Ami? ¡Oye aguarda!- Lyon corrió para alcanzar a Serena mientras la rubia solo detuvo su paso volteando sorprendida.

-¿Huh? ¿Puedo ayudarlo?- Serena vio como Lyon jadeaba un poco intentado articular palabras.

-¿Dijiste Ami?- Dijo ya recuperado de su aliento y poder pronunciar bien una oración. Serena arqueó la ceja y retrocedió un poco pero algo le decía que no había peligro alguno.

-Sí, es mi amiga.- Serena con toda seguridad respondió y Lyon sonrió agradecido por esas palabras y además haciendo memoria pudo ser a quien le había preguntado.

-Tú debes ser Serena Tsukino ¿Verdad?- Cuando Lyon preguntó nuevamente la rubia se sorprendió, nunca había visto al chico antes y si lo había visto era por mera casualidad.

-¿Cómo sabes quién soy?- Se mantuvo estática mientras miraba a Lyon esperando su respuesta y entre más tardaba, más tiempo se perdía en encontrar a Ami.

-Ami me contó sobre ti, mi nombre es Lyon.- Tanto la rubia como Lyon se estrecharon las manos pero Serena en ese instante se acercó a él con mucha curiosidad.

-¡Tú sabes dónde está! ¿¡Sabes dónde está Ami!? ¡Es algo urgente!- La futura reina del reino del Milenio de Plata tomó del cuello a Lyon con mucha preocupación mientras él chico solo se le quedaba mirando a la rubia.

-La última vez estaba conmigo en el parque y la perdí de vista, la he estado buscando pero no sé dónde pudo haber ido.- Decía Lyon tratando de soltarse de las manos de Serena mientras la susodicha lo soltó mirando por todos lados, el parque era grande y podía estar en cualquier lado.

-Entonces no pudo ir lejos. ¡Vamos tenemos que buscarla!- Serena no perdió más tiempo y se puso a correr dejando a Lyon atrás con una cara de preocupación que solo le dio por seguir a Serena quien continuaba su búsqueda y temía que algo le hubiera pasado a Ami, como una emboscada de antiguos enemigos como había ocurrido con Mina, al final sería cuestión de suerte.

-Vamos Ami ¿Dónde puedo encontrarte?

-Con Ami-

Sentada en la fuente mirando su reflejo y sentir la brisa del viento combinada con el agua de la fuente se encontraba Ami de forma pensativa, ya más tranquila y mucho más serena simplemente se sentó para sentirse mejor sin poder dejar de pensar en aquel recuerdo.

Sus dedos hacían círculos en el agua con la mente algo despejada, no era suficiente, ella quería saber más, más de lo que ya sabía y cómo afrontar sus fantasmas.

-¿Todo este tiempo estuve mintiéndome?- Se preguntaba Ami mientras veía las ondas en el agua extenderse hasta chocar con los extremos de la fuente, mirando fijamente a la fuente para verse en el reflejo. Sus labios de forma discreta habían saboreado algo, un sabor que no creía que pudiera recordar tras mucho tiempo. -¿Qué fue ese beso que nos dimos Makoto?

En el reflejo y como un juego que la mente y su subconsciente le habían creado a la peli azul le hacía ver el reflejo de Makoto Kino, quien sonreía como un sol radiante. La ojiazul lentamente "acariciaba" la "imagen" de Makoto con delicadeza. Aquel momento inesperado se impregno en sus recuerdos y en su cuerpo que no sabía si se había convertido en una droga que mataba lentamente pero con un sabor irresistible.

-¿Qué significó para mí? ¿Qué significó para ti?- Ami no podía quitársela de su mente, estar "atrapada" en los brazos de la castaña y su cuerpo completamente en shock pero sin querer reaccionar, en cinco años jamás le había pasado y el recuerdo permanecía en silencio y sin relucir como una estrella pero ahora era una situación diferente. La peli azul sentía escalofríos queriendo reaccionar.

-¡Ami!

Una voz algo chillona pero dulce hizo despertar a Ami de ese sueño haciendo que sus dedos movieran la corriente de la fuente "desapareciendo" los reflejos y la peli azul al levantarse y mirando hacia el frente, notó una cabellera de coletas acercándose a ella, dejándola sorprendida.

-¿Serena?- Ami enfocó más su mirada y a cada instante la silueta era más visible y en efecto, no se había equivocado para nada.

-¡Ami aquí!- Serena Tsukino imprimió más velocidad para llegar a donde estaba Ami que no se debió cuenta que había tomado mucho impulso y al querer frenar dio un pequeño pasó en falso que casi le hacía caer en frente de Ami haciéndola retroceder varios pasos y a punto de caer en la fuente, afortunadamente Serena pudo tomar el control de su cuerpo y a solo estar dos centímetros enfrente de la peli azul.

-Finalmente te encontré Ami.- Serena jalaba aire tratando de articular una palabra mientras Ami no sabía que decir y como decirlo al ver a su amiga rubia frente a ella y más después de haberse encontrado con Rei y dar la vuelta como si nada.

-¿Serena? ¿Pero cómo?- Ami trató de entender como había dado con ella ayudando a Serena a respirar mientras la rubia se incorporaba poniéndose en una postura firme y acalorada.

-No lo hice sola.- Fue la siguiente oración que pronunció la rubia con una sonrisa y para Ami fue un mayor sorpresa al ver a Lyon caminando con tranquilidad detrás de Serena, sin él, la rubia hubiera tardado más en encontrarla. Para la ojiazul era una situación muy incómoda y más por esos dos episodios algo bochornosos.

-¡Lyon! ¡Discúlpame por favor! ¡No era mi intención!- La peli azul apurada se acercó a Lyon para disculparse por todo y al arruinar, según ella, su cita.

-No hay problema Ami, él que debe disculparse soy yo.- Lyon no quería que la peli azul sintiera culpa alguna. Ambos solo se sonrieron y se miraban entre sí, algo que Serena no podía dejar pasar y de la nada se puso en medio de los dos mirándose fijamente de brazos cruzados.

-¿Así que ambos están en una cita eh?- Serena dibujaba una sonrisa traviesa haciendo que ambos involucrados se sonrojaran.

-¡Serena!- Gritó Ami apenada mientras Serena reía un poco, aun después de un tiempo, seguía con esas actitudes infantiles y que le hacían ser Serena. -Bueno, quizás…es decir…

-Ami ¿Crees que tengas algo de tiempo? Es algo importante.- Antes de que pudiera decir algo, Serena lentamente cambio su semblante a un con seriedad, Ami podía ver la expresión de la rubia y era una de las tantas cosas que no veía a menudo. Se sentía atrapada entre dos situaciones en las que tenía que dar explicación y buscarlas. La ojiazul miró a Lyon buscando las palabras correctas.

-Lyon…

-Tú amiga Serena estuvo buscándote por todo lados Ami, creo que sería buena idea que la escucharás, no te preocupes.- Su compañero de profesión y amigo le detuvo sus palabras con una sonrisa, podía entender lo que pasaba entre ambas chicas, después de todo también era policía y ante todo, está el deber. Ami no pudo ocultar su inconformidad por estropear lo que parecía un día tranquilo.

-Te prometo que te lo compensare Lyon.- Dijo la peli azul segura de sí misma de poder cumplir con esa promesa.

-No hay necesidad Ami, ya sabes para eso están los amigos ¿No?- Lyon simplemente reforzó su decisión mientras Serena sabiendo de la situación no podía de dejar de sentir algo de culpa.

-Lo siento por interrumpir su cita, la verdad es que no sabía.- Dijo Serena rascándose la cabeza disculpándose mientras Lyon solo rio al ver el comportamiento tierno de la rubia.

-No hay problema Serena, Ami me contó mucho de ti y puedo entenderlo.- El muchacho fue sorprendido por un beso en la mejilla por parte de Ami regalándole también una sonrisa sincera.

-Gracias Lyon.

Tanto Serena como Ami emprendieron su camino hacía el departamento de la rubia mientras Lyon veía alejarse de la peli azul, a pesar de que no había salido como esperaba, en su mente no estaba todo perdido y al saber un poco más a Ami de como la creía conocer, no iba a rendirse.

-Cómo me gustaría aliviar el dolor de Ami pero la pregunta es ¿Cómo?

-Antigua residencia de Haruka y Michiru-

-¿Hotaru? ¿Qué encontraste?- La investigación en el antiguo inmueble por parte de Luna, Darién y Hotaru los llevaba a un nuevo descubrimiento, la gata había encontrado a Hotaru de forma estática, la mirada pacifica de Hotaru le hizo analizar más el objeto en sus manos mientras Luna estaba ya en el viejo escritorio.

-Es un marco de una foto pero el cristal está roto.- Sailor Saturn miraba los pedazos de vidrio rotos con mucha paciencia y notó varios pedazos en el suelo con algunas partes del marco también en el suelo.

-Fue reciente, tomaron la foto.- Hotaru buscaba con la mirada más cosas que le pudieran dar el incidió de que más habían tomados las Starligths.

-¿Cómo sabes esto Hotaru?- Luna se había quedado con esa curiosidad mirando a la Sailor Scout del sistema exterior.

-Estos marcos son resistentes y los vidrios también, se necesitó un buen golpe para romperlo.- Hotaru dejó el marco a un lado sin encontrar nada más.-Ellas saben lo de Michiru-San.

-Tenemos que ir con Serena rápido, está comprometida ahora.- Darién se estaba uniendo a ellas con preocupación por su esposa, Luna solo asintió al conocer más información de esta situación, mientras Hotaru había sentido algo, provenía del cuarto de Michiru y sin decir nada fue al cuarto y pudo sentir que la energía era más intensa en el librero.

-¿Hotaru?- Luna miró muy extrañada el comportamiento de la joven Sailor Scout y junto con Darién fueron a ver qué pasaba.

-Este libro nunca lo había visto.- Hotaru sostenía un libro sin nombre y algo viejo pero no podía dejar de verlo.

-¿Parece sospechoso?- Preguntó Darién curioso por como Hotaru no despegaba su mirada del libro y solo se le ocurrió abrirlo y ver sus secretos.-Sí, príncipe Endimión y ya sé por qué.

Un brillo tenue azul alumbrada toda la habitación ante los ojos de intriga de los presentes y en esa pequeña gema transparente se podía ver el símbolo de Neptuno brillando.

-¿Una gema?- Darién trato de acercarse un poco más a la gema para contemplarla mientras Hotaru estaba en completo silencio.

-No, no es cualquier gema Darién.- Luna se subió a su hombro mirando la gema. -Es la gema aqua de Neptuno.- En su pensamiento, Luna recordaba una vieja historia, de unas gemas que cada princesa poseía por razones desconocidas, ni siquiera la de la Reina Serenity se puso encontrar creyendo que era un mito. -¿Qué significa?

-Debemos reunirnos con la princesa.- Dijo Hotaru concentrándose guardando la gema calmando su energía, cosa que sorprendía a Luna debido al control de poder que Hotaru había adquirido.

-Tienes razón pero aún no sabemos dónde puede estar las Starlights.- Darién a pesar de la preocupación por la seguridad de Serena tampoco podía ignorar la presencia de las Starlight, sabía de lo que eran capaces por un objetivo en concreto pero Luna trató de calmarlo para que no perdiera la compostura por el momento.

-Lo sabremos tarde o temprano Darién pero como dice Hotaru hay que reunirnos con Serena.

-Biblioteca Pública-

Lejos de lo que pasaba con Hotaru y los demás, las Starlights se encontraban en la biblioteca investigando más de lo que había ocurrido, tras saber de la muerte de Michiru y del memorial de las Sailor Scouts. Seiya enfrente de la computadora buscaban en los periódicos en línea mientras Taiki y Yaten veían que nadie los estuviera espiando o algo parecido.

-¿Crees encontrar algo en el archivo?- Preguntó muy interesado Yaten mirando el monitor y ver todos los periódicos en línea.

-Claro que sí Yaten, será laborioso pero no difícil, además nos mostrara un panorama más amplio.- Contestaba Seiya filtrando resultados para buscar la fecha en concreto, solo tenía como dato que había sido hace cinco años pero no había más información por lo que la búsqueda sería extensa. Las Starlight miraban los encabezados pero hasta ahora no había un resultado en concreto y pasaría una media hora para descubrirlo.

-¡Miren!- Taiki logró ver algo y con toda rapidez Seiya dio clic en uno de los encabezados y su sorpresa fue mayor al ver en la primera plana un moño negro y la bandera de Japón creando un momento incómodo.

-"¡Catástrofe!"- Seiya leía la primera plana, no creía en lo que sus ojos veía y Taiki vio más títulos que podían ser de un periódico sensacionalista pero era el más respetado de Japón.

-"¡Año luctuoso!"- Leía Taiki mirando lo que parecía una zona de guerra sin cuartel, Seiya no aguanto más y abrió la noticia principal para leerla con mucha atención siendo una nota de hace cuatro años.

-El treinta de Septiembre se cumple un año de la terrible catástrofe que sufrió la capital siendo uno de las tragedias más grandes del siglo veintiuno en Japón, hubo un luto nacional en todo el país y se le recuerda a las víctimas de este terrible ataque a manos de un ser misterioso que causó muerte y tragedia. Las Sailor Scouts quienes con todo y la muerte de una de ellas lograron vencer a este monstruo. Ayudaron a los rescates de sobrevivientes después de esa batalla, las imágenes de aquel ser no se encuentran disponibles en los medios debido a una sobrecarga de hizo sobre los medios de comunicación.-

Las Starlights no podía creerlo, después de que Sailor Galaxia había sido vencida, pensaron que solo habría paz pero al leer la noticia y ver las imágenes de la destrucción e imágenes borrosas de las Sailor Scouts luchando con valentía las ponía con mucha preocupación mirándose entre sí y dejando un espacio de reflexión para ellas.

-Ahora entiendo el memorial, entiendo él porque Serena no quiere hablar, la muerte de Sailor Neptune…todo.- Decía Seiya mordiéndose el pulgar sin poder creerlo, no quería imaginarse la angustia por la que tuvo que pasar Serena ante esto.

-Miren la foto.- Taiki señalaba la foto del momento del memorial de los fallecidos en aquella tragedia y enfocaron su mirada en las Sailor Scouts pero Yaten no encontraba a una en particular y eventualmente Seiya y Taiki lo notaron.

-No esta Sailor Júpiter.- Yaten se quedó pensando al ver esa extraña situación.- ¿Creen que…le pasó algo?- Mientras se cuestionaba sobre el paradero de la castaña, Seiya seguía leyendo más artículos sobre la tragedia de hace cinco años.

-Según algunos artículos solo dice del descenso de Michiru pero probable que Makoto haya muerto también, solo que nadie lo noto.- Seiya pensaba que eso no tenía sentido algo, reconocer a Makoto no era difícil.

-¿Qué clase de ser sería capaz de esto?- Preguntaba Taiki mirando las fotos, esto era algo que Sailor Galaxia haría pero a una escala menor.

-No lo sé Seiya pero parece la energía oscura que sentimos provino de este evento.- Dijo Yaten quien tuvo el apoyo de Taiki, aun así Seiya quería atar cabos para asegurarse de no cometer un error.

-Debemos actuar acorde a la misión y sobre todo ser cuidadosos en nuestras palabras.- Fue las palabras de Seiya con autoridad levantándose de la computadora y conduciendo a las Starlights fuera de la biblioteca.

-Entiendo, supongo que la princesa ocultó todo esto para evitar un episodio negro en el futuro.-Decía Taiki igualmente con toda seguridad esperando discutir esto con Serena pero como decía Seiya, debía ser con prudencia.

-Pero me queda una pregunta- Yaten quería saber la respuesta, pensando que sería también en su misión.

-¿Cómo murió Sailor Júpiter?

-Departamento de Serena-

-Chicas que llegue.- Serena después de haber corrido y tener las piernas algo cansadas por fin llego a su casa aliviada dejando las llaves a un lado, Mina y Rei quienes estaban conversando un poco estuvieron aliviadas al ver a la rubia llegar.

-¡Serena! ¿Qué paso? ¿Pudiste encontrarla?- Fue lo primero que preguntó Rei tomando de los brazos a Serena mientras Mina ya más recuperada de sus heridas se levantaba y pudo ver que la puerta se abria más dejando ver una cabellera azul provocando que sonriera.

-Hola chicas.-Saludo de forma cortés Ami mientras Rei se le quedaba viendo, quería decir algo pero las palabras no le salían y Serena con la cabeza le pedía a su amiga azabache que dijera algo, aun con la parálisis que sufría la antigua Sailor Scout de Marte

-¡Ami!- Mina sin embargo se la adelanto a Rei y abrazó con todas sus fuerzas a la peli azul a pesar de haberse visto.- ¡Es un alivio que Serena te haya encontrado!- Continuo hablando Mina completamente feliz pero Ami sentía que el abrazo de Mina le iba a partir en dos.

-Mina me estas apretando.- Dijo la peli azul tratando de hablar y al percatarse soltó a Ami mostrando una sonrisa nerviosa.

-Lo siento jeje y creo que aún me duele un poco el cuerpo.- La rubia de Venus se rascaba la cabeza un poco y disculpándose con Ami a pesar de sentir inconformidad en su cuerpo e incomodidad por los vendajes.

-¡Porque que te pasó!- Ami pudo contemplar bien a la rubia y verla con las vendas acercándose a Mina y revisarla mientras Serena y Rei solo se miraron la una a la otra ¿Cómo le iban explicar esto a la ojiazul? Más bien ¿Por dónde iban a iniciar?

-Es una historia larga e intentare resumirla.- Mina habló con seriedad pero sin querer crear un ambiente de tensión después Ami se percató de la presencia de Rei y ambas se miraron fijamente, recordando lo ocurrido.

-Rei.

-Ami.

-Lo siento por lo de hace unas horas yo…- Ami no pudo terminar de hablar al sentir el abrazo sincero de Rei, uno lleno de amor y que no importaba lo que había pasado, aún seguía siendo su amiga. Ami se lo correspondió sintiéndose un poco más tranquila pero esto era la punta del iceberg.

-Creo que habrá tiempo para hablar de eso, lo importante ahora es lo que Serena tiene que decirte.- Ambas se separaron y tanto como Serena y Ami fueron a la cocina dejando atrás a sus dos amigas con muchas preguntas entorno a Ami, siendo de las antiguas Sailor Scouts la que más incógnitas se tenía gracias a los eventos del pasado. -Solo espero que Ami lo comprenda.

-Espero que te guste Ami.- Ya en la cocina, Serena había preparado algo de té mientras Ami miraba alrededor de la cocina de la rubia mientras ella le dejaba su té y sentándose a un lado de la peli azul.

-Gracias Serena.- Ami dio un pequeño trago a su té mientras sujetaba la taza con mucho cuidado, la rubia del otro lado estaba pensando mucho sujetando su taza y mirando de reojo hasta que por fin tuvo que ir de lleno a la situación.

-Ami… Setsuna desapareció.

La noticia pegó de golpeo provocando que por otro poco Ami se ahogara con el té, tosiendo mientras Serena la ayudaba con la tos. Una vez pasada el susto la peli azul simplemente estaba impactada, observando como Serena estaba tan seria y callada como una tumba.

-¡¿Qué?! ¡¿Cómo?! Serena….

-Y Mina fue atacada por dos malignas.- La rubia continuo, tratando de poner en frío la situación pero no parecía funcionar al ver que Ami había cambiado su expresión e incluso rayando en lo ilógico.

-¡Imposible Serena! ¡Las malignas fueron eliminadas ya hace tiempo! ¿Lo recuerdas?- La peli azul estaba mirando a Serena pidiendo una explicación concreta pero la rubia no la miró a los ojos, como si estuviera mirando al infinito.

-Lo sé pero todo es verdad, todo está pasando.- Serena miró de reojo a Mina quien se encontraba acariciando a Artemis. -Por eso los vendajes que tiene Mina y es que también las Starlights están aquí.

-¡Qué!- La expresión y el tono de sorpresa de Ami tomo por sorpresa a Rei y a Mina quienes sabían que Serena había sido directa con su amiga y explicarle la situación pero aún faltaba la información más importante.

-Ellas sintieron una energía oscura Ami.- Serena continuo hablando mientras rozada con sus dedos la taza de té, la situación era más complicada que todo lo demás. -Una energía que pasó hace cinco años.

El cuerpo de la peli azul sintió el frío espectral, sentía que las palabras no podían salir de su boca con un gran nudo en la garganta y su mano aferrada a la silla le empezaba a temblar. Su mente proyecto de inmediato la imagen de Makoto torturándola con sus rayos oscuros, no podía ser lo que estaba diciendo Serena, no quería.

-¿Y lo saben?- Preguntó la peli azul aferrada a la silla incluso clavando sus uñas en el respaldo, la angustia se estaba apoderando de ella poco a poco y solo Serena suspiró.

-No, pero estamos en una carrera contra el tiempo. Si llegan a saberlo no sé qué pueda hacer ahora.- Las palabras de Serena mostraban una expresión de miedo por el descubrimiento de la verdad, Ami no sabía hacía donde mirar y quería pensar en algo poder resolver esto pero el simple recuerdo de Makoto siendo tan destructiva le impedía ver la razón.

-Lo entiendo, ahora porque me necesitaban.- Ami sujetaba con mucha más fuerza el respaldo de la silla, quería olvidar ese recuerdo y volver a tener en su mente a aquella Makoto sonriente. Es solo que, no quería afrontar esto, aún no me sentía lista.- La peli azul enfocó su mirada en la futura princesa del Milenio de Plata mientras sus memorias luchaban por borrar la imagen de caos que expresaba la castaña.

-Ami… ¿Crees que hice lo correcto?- El cuestionamiento tomo por sorpresa a la antigua Sailor Scout de Mercurio mientras Serena miraba su té. -¿Encerrar a Makoto? ¿Y enviarla lejos?- Sin dudarlo Serena consumió su té esperando sentirse relajada y volver a pensar con claridad.

-Fue lo correcto Serena, fue por nuestro bien y por el de ella también.- Dijo con firmeza Ami en sus palabras, el gran ataque que Serena había ejecutado aquella vez era la única esperanza para salvar la tierra pero más importante la vida de Makoto, no importaba lo que le había pasado, aun así era su amiga.

-No es todo lo que debes saber Ami, ante esta situación Hotaru apareció con el báculo de Setsuna y con el poder de Sailor Saturn en ella.- Serena se sacudió la cabeza continuando de hablar y Ami veía que esto iba creciendo de forma exponencial.

-¿Cómo es eso posible? Hace cinco años renunciamos a nuestros poderes.- Cuestiono la peli azul, la misma pregunta recayó en Serena y las chicas pero una explicación por parte de Hotaru les hizo ver un poco diferente la realidad y de las actividades de Setsuna.

-Todo fue un secreto que Setsuna había guardado, ella sentía que debía estar atenta a cualquier peligro que pudiera surgir y nos ha advertido de un nuevo enemigo.

-¿Enemigo?- Preguntó la ojiazul a la espera de la respuesta de la rubia.

-Imperia.

Se creó un silencio de forma inmediata, Ami jamás había escuchado a Serena así, el solo pronunciarlo lo hacía más incómodo. La peli azul ágilmente se puso a pensar.

-El ataque hacía Mina, la desaparición de Setsuna, la llegada de las Starlights y el mensaje de Hotaru. Todo está ligado de alguna manera ¿Y si el equilibrio no está hecho?- Ami recordó las palabras de Setsuna al momento de entregar sus poderes, que sería para reestablecer el equilibrio en la galaxia y el universo. ¿Habría valido la pena? ¿O esto era otra cosa más allá de lo que habían hecho? ¿Sacrificar sus poderes no era suficiente?

-Lo que debemos hacer es estar atentas a cualquier indicio de problemas pero a nuestra falta de poderes tendremos que apoyarnos en Hotaru por el momento Serena, ella ahora es la única que tiene los poderes de su planeta guardián.- Ami seguía hablando, era lo único que podían hacer por el momento pero ella quería saber si en este tiempo Hotaru había sido capaz de contener ese poder de magnitudes titánicas. Serena solo asintió terminado su té y jugando con la cuchara.

-Ha sido uno de esos días en los que todo sale mal.- Musitaba Serena mirando la cuchara con cara de aburrimiento mientras Ami se volvía a sentar.

-Y que lo digas.- Se acomodó su cabello la peli azul mirando al techo con toda naturalidad, Serena esperó un poco y miró de reojo a Ami no podía dejar la pregunta pasar.

-Ese chico Lyon…

-Solo somos amigos Serena.- Ami sabía a donde iba Serena con eso, lo cierto es que Lyon era un chico sincero y atento. Le costó mucho trabajo a la ojiazul volver a abrirse dentro de una relación tras los terribles eventos pero ahora le era difícil olvidar ciertas memorias.

-Yo diría que Lyon quiere ser algo más que amigos Ami.- Respondió Serena tratando de ayudar a su amiga en todo lo que pudiera, tocando la mano de Ami.

-Aun no estoy lista para otra relación Serena, no después de lo de Ryo.- Ami apretó con fuerza el mango de la taza aguantando sus emociones, no le gustaba recordar el funeral de Ryo y quería que ese fantasma se fuera. Pero Serena no estaba del todo convencida y si bien lamentaba la muerte de un buen amigo, ella quería saber la verdad.

-Ami ¿Es en realidad lo que me dices?- Serena preguntó con mucha seguridad en sí misma, tomando con ambas manos la mano de Ami haciendo que ella prestara atención.-Quizás sea una entrometida pero reconozco esa mirada de tristeza en particular, no estabas pensando en Ryo ¿Verdad?

Ami Mizuno simplemente se quedó pensando, no tenía una respuesta clara. Miraba su té con profundidad, como las ondas del líquido iban chocando con la taza dejándola hipnotizada y volvió a sentir ese calor tan maravilloso aun cuando Serena no la estaba abrazando. Esa sensación la había sentido antes y solo le podía pertenecer a una persona, ese calor, esa sensación de protección, ese…cariño y no dudo en susurrarlo.

-Makoto…

Flashback –Cinco años atrás – Hogar de Rei Hino-

La luna alumbrada a las dos chicas en aquel beso lleno de pasión, ninguna parecía reaccionar a lo que estaban haciendo y no podían pensar con claridad, solo estaban disfrutando el momento. Ami se sentía segura en los brazos de Makoto y sentía como las penas y las angustias se iban, por otro lado, Makoto se sentía en el paraíso atrayendo más a la peli azul a unir sus cuerpo en uno solo pero fue ahí donde la razón volvió en ambas y separándose lentamente solo se miraron a los ojos, jadeando por la falta de aire y mirándose fijamente aun embriagadas de ese beso pero Makoto al de darse cuenta de lo que había hecho se alejó más de Ami en un estado de shock.

-Makoto.- Ami quería caminar hacía la castaña pero ella estaba retrocediendo a cada paso que ella daba, estaba asustada como nunca en su vida y el llanto con la tristeza se apoderaron de la Sailor Scout de Júpiter.

-No quería, no quería…Lo siento Ami.- Con sus ojos llorosos Makoto no podía mirarla a los ojos que salió huyendo el templo bajando las escaleras a toda velocidad dejando a Ami sorprendida quien quería alcanzarla.

-¡Makoto espera!- Los intentos de la peli azul fueron inútiles al ver a Makoto correr a toda prisa dejando el templo mientras la susodicha estaba dejando un mar de llanto en su camino e incluso sin querer empujando a las personas, apartándolas de su camino, logrando evadir los semáforos en sigua y sin detenerse, no quería voltear y no quería verla a los ojos. Makoto estaba siendo una cobarde pero su llanto no podía ser calmado con nada ahora.

-No es justo para Ami, no lo es.- La ojiverde cerró los ojos dejando volar más lagrimas a su alrededor y tras varios minutos pudo llegar a su departamento donde tuvo problemas para abrir la puerta y finalmente pudo entrar para solo aventar sus llaves al sillón y recargarse en la puerta abrazándose con todas sus fuerzas.

-Perdóname por favor.- El llanto era más fuerte y poco a poco las piernas de Makoto estaban perdiendo energía que la hicieron sentarse en el suelo, no quería llorar pero le era inevitable no sentirse decepcionada. Makoto había prometido apartarse ¿Por qué no pudo hacerlo en el momento? Era algo que le seguiría por un buen tiempo.

-Soy una estúpida, una estúpida. Yo no quería hacerte eso Ami, no era mi intención.- La castaña llorando a cantaros estaba también molesta con ella misma, con poca fuerza golpeaba el piso a puño cerrado en un mar de rabia y tristeza decepcionada de si misma.

-¡Lo arruinaste de nuevo Makoto! ¡Porque no te detuviste!- Makoto soltó un grito muy fuerza y golpeo el suelo con toda su fuerza, quería quitarse esa pena pero no podía dejar de sentir el calor de Ami en sus brazos, estaba derrumbada Makoto y quería terminar con este dilema. La castaña no podía sacarse ese bello momento, donde no importaba nada al su alrededor y solo eran ellas a la luz de la luna, saboreando las mieles del amor.

Aún puedo sentir sus labios.

-Una hora después-

La castaña se había quedado dormida recargada en la puerta, aun abrazándose y tratando de olvidar todo pero lo único que no podía quitarse de su memoria era a ese ángel peli azul, a quién le robo un beso y mantenerlo con todas sus fuerzas. Pero en ese instante tocaron la puerta y era cada vez más fuerte el golpeteo y una voz, con desesperación, pedía entrar.

-¿Makoto? Por favor abre.- La voz del otro lado de la puerta se escuchaba muy preocupada y Makoto solo se quedó en silencio, lentamente despertándose y limpiándose los ojos con la manga de su uniforme. Volvía a escuchar los golpes a la puerta, reconociendo la voz de quien clavaba por su nombre.

-¿Ami?- Dijo en un susurro inaudible, sintiendo su corazón bombear con fuerza y poniéndose tensa, nerviosa y asustada ¿A qué había venido?

-Sé que estás ahí, por favor ábreme.- La peli azul no iba a parar de tocar la puerta, preocupada por su amiga, ella también se sentía asustada ¿Qué le podía decir? ¿Qué se dejó llevar? La peli azul parecía perder toda esperanza al no escuchar nada pero la puerta se abrió dejando ver a su amiga y ambas aunque no querían verse a los ojos, el contacto fue más que inminente pero en está ocasión solo se podía ver tristeza y preocupación, guardando unos minutos en silencio.

-¿Qué haces aquí Ami?- Makoto se aferró a la puerta preguntando de una forma directa pero completamente preocupada mientras Ami desviaba la mirada.

-Tomé un taxi.- La respuesta en concreta dejó a Makoto como una tonta al preguntar de forma abrupta. La castaña miró el reloj en la pared y mirando la calle algo sola por donde vivía le hacía preocuparse.

-¿A estas horas? Pudo ser peligroso Ami…

-¿Podemos hablar?

Ami le tocó ir directo al punto y dejando a Makoto completamente callada e inmóvil. Las dos amigas se volvieron a ver a los ojos, la castaña trató de controlar sus impulsos buscando que la razón se imponga al deseo de un amor no correspondido y Ami luchando por mantener su mente clara. La ojiverde hizo pasar a Ami a su departamento y ella gustosa entró en silencio, habría mucho que hablar y sería una noche larga.

-Después-

Las dos Sailor Scouts estaban en la cocina, mientras Ami estaba sentada recargando sus brazos en la mesa, haciendo rechinar la silla de madera completamente nerviosa, Makoto estaba recargada en el refrigerador de brazos cruzados temblando de nerviosos y tratando de no mirar a Ami. Le daba terror pensar qué pensaría de ella y en un suspiro Ami tomó la palabra primero.

-Makoto, lo que pasó en el patio…

-No hay necesidad que lo digas, me odias ¿verdad?- Makoto interrumpió a Ami, sorprendiéndola mientras la castaña se mordía el labio aguantando su propio enojo. -Yo voy a entender.

-Makoto.

-Lo arruine todo de nuevo, yo quería hacer las paces y disculparme por mi comportamiento de la otra vez, yo no quería causarte problemas con nadie pero…fui débil.- Makoto se sentía derrotada con una voz entre cortada mirando a la ojiazul, sentía que el alma ardía con fuerzas, su corazón latiendo más y buscando apaciguar su instinto.

-Soy patética, no pude cumplir mi promesa ni siquiera por un día y me lo merezco Ami, no hay necesidad de que me lo digas.- La castaña se sacudía la cabeza y quería golpear el refrigerador con todo, estaba faltando al respeto a su amiga, a su amor prohibido y a ella misma.

-¡Basta Makoto!- Ami se levantó de la silla molesta, Makoto la observo como estaba firme y respirando con rapidez mientras apretaba los puños con fuerza. -Deja de decir esas palabras, tú no eres así.- Dijo en voz alta Ami mirando fijamente a la ojiverde acercándose hasta quedar centímetros, los pensamientos de la Sailor Scout de Mercurio estaban mezclados y entraban en conflicto al tener a Makoto enfrente, podía sentir su calor que la abrazaba como el mismo fuego pero eran más relámpagos que la protegían y que la aprisionaban sin siquiera lastimarla.

-La Makoto que yo conozco no se derrumba con facilidad y ni se comporta como una cobarde.- Ami buscaba las palabras correctas, esta vez sin limitarse mientras la castaña no podía evocar una silaba. Después la peli azul puso sus manos en su pecho buscando tranquilizarse.

-La que debe disculparse soy yo.- Eso tomó por sorpresa a Makoto quien "bajo" la defensa mirando a la peliazul aguantando su sentimiento.

-Actué de una forma precipitada, no debí darte esa bofetada.- La mano de Ami quería tocar la mejilla de su amiga pero la razón se impuso y no podía dejar que su emoción fuera a ganarle.

-Es solo que, tú sabías que Ryo y yo ya salíamos, llevamos una relación estable y…yo no sabía que pensar de ti en aquel instante.- Los ojos de Ami estaban poniéndose vidriosos y la voz tratando de no soltar en llanto.

-Fue la primera vez que no pude pensar con claridad, yo quería dejarlo pasar Mako-chan y no me di cuenta que lo que intentabas.- Ami dejaba que sus lágrimas pasaran por sus mejillas, Makoto estaba sintiendo mucha culpa al ver a su amiga llorar.

-Quisiste hablar conmigo y por lo que escuche en los mensajes, querías disculparte conmigo.- Ami no sabía a donde mirar, estaba recordando cómo había escuchado los múltiples mensajes de la castaña, cada uno con más dolor y tristeza, Ami no podía verlo ni sentirlo en su momento.-Yo fui la tonta que no quiso porque estaba molesta, me sentía aun ardiendo de rabia Makoto.

-No sabía hasta qué punto podía aguantar.- Ami no era tonta, las conversaciones con Serena le hicieron pensar mucho y no dudo en preguntar a otras personas sobre la situación de la castaña, incluso, en el hospital donde trabajaba su madre, una doctora le había dicho que una de sus amigas tenía indicios de depresión y al escuchar el nombre de la Sailor Scout de Júpiter, no podía dar crédito. ¿Qué era lo que pasaba por la mente de Makoto?

-Al menos, tú me buscaste, yo no y eso me hace una mala persona porque no querer resolver esto.- Ami era ahora la que se recriminaba a sí misma, dándole vueltas al asunto hasta llegar a ese momento. -Y más cuando me salvaste de aquel tipo.

-Aún después de haberte ignorado e incluso gritado, me salvaste de ser violada incluso quedando lastimada ¿Por qué Makoto?- La peli azul había puesto las preguntas y las dudas sobre la mesa, Makoto simplemente quedo enmudecida bajando la cabeza.

-Yo estaba regresando del parque, había hablado con Serena y Mina, me habían dado aún más fuerzas para cumplir mi promesa. Camine sin tener un destino y fue cuando te vi con Ryo.- Makoto habló recordando todo lo que había visto y ver a Ami tomando el brazo de Ryo, a lo lejos, Makoto lo único que hizo fue sonreír a pesar de sus sentimientos.

-Tan felices, alegres de la vida. No sería justo Ami, no sería justo aferrarme a un sentimiento en el que no me sintiera correspondida. Creí que tenía el valor de acercarme y pedir disculpas pero me tuve y solo te vi sonreír. Así que había decidió tomar otro camino y luego.- La castaña se abrazó con fuerza a medida que recordaba.

-Fui a cenar un poco, no me había dado tiempo de hacer algo y pasé ahí el viernes ¿Patético no lo crees? Cuando salí para irme a mi casa escuche varios botes de basura caer y mucho ruido, a cada instante que me acercaba era más fuerte el sonido y fue cuando….Escuche tú voz.

Makoto tenía los ojos cerrados, el grito desgarrador de Ami le hizo retumbar con fuerza su corazón y su ser.

-Corrí todo lo que podía, no me importaba a quien me quitaba del camino ni los reproches, no me importaba nada más que tú seguridad Ami, la angustia golpeaba mi pecho con fuerza y sentía que la vida se me iba como agua. Logre llegar cuando tu grito fue callado por una amenaza por ese bastardo con un cuchillo y no lo pensé para nada.- Makoto apretó los dientes con fuerza e incluso se lastimaba sus brazos debido al apretón que ella misma se daba.

-No iba a permitir que te lastimaran.- La castaña sentía satisfacción al golpear al sujeto que por otro poco violaba a Ami, tomo la fuerza suficiente para estar interponerse y sacar a Ami de ahí. Makoto miró a la ojiazul de nuevo con una expresión de seriedad.

-Preferiría morir antes de verte sufrir Ami. Tú mereces ser feliz Ami, lo mereces, si quieres llamar a Ryo para que pasé por ti, no lo voy a entender.- Makoto buscó ser sensata consigo, el tema ya debía tener punto final y quería que sin importar lo que pasará, ella estaría a su lado, pero Ami tenía otra cosa que decir.

-Siento haber sido mala contigo Makoto.- Ami se limpiaba las lágrimas y no pudo contenerse en acercarse a Makoto y lentamente separar la mano de Makoto sobre su herida para no hacerla sangrar.- Lamento haber sido la culpable de tu tristeza Makoto…

Ami levantaba la mano de forma respetuosa mientras Makoto sentía como sus mejillas se tornaban rojas al tener a la peli azul cerca.

-¿Amigas Makoto?- Pregunto Ami con tranquilidad y en un acto inmediato, Makoto estrechó su mano con tranquilidad, ambas se estaban sonriendo y sus miradas chocaban nuevamente. Ami en un acto impulsivo pero con toda tranquilidad se acercaba a Makoto mientras la castaña quería luchar contra el impulso pero vio que ni Ami ni ella soltaban su mano.

Ambas mujeres nuevamente se sentían hipnotizadas la una a la otra, sus sentimientos a flor de piel les estaba consumiendo el alma como si fuera fuego. La razón se había perdido nuevamente y Makoto volvió a tomar a Ami de la cintura, sin encontrar oposición alguna. Ami se puso de puntillas para alcanzar un poco más el rostro de la castaña dejándose rodear por ella.

-Perdóname, Ami.

-Te perdono Makoto.

Lo volvieron a hacer, nuevamente se unieron en un beso pero que estaba alimentado de pasión desenfrenada, de querer comerse a besos y totalmente perdidas en sus emociones, no entendían que les pasaba pero no podían pensar en eso ahora, estaba perdidas y ahogadas de lujuria, comiéndose a besos e incluso mordiéndose un poco los labios. Makoto cayó en la tentación nuevamente pero no le importaba y Ami era dominada por su instinto de pasión pero tampoco le importaba. Makoto tenía a su ángel en sus brazos y Ami a una doncella de brillante armadura que la protegería de todo. La noche sería eterna para ambas chicas…La noche de Júpiter y Mercurio había empezado.

Fin del flashback

-Ella era mi amiga Serena.- Ami volvió a entrar en sí apretando con fuerza la taza, llena de impotencia que no le dejaba pensar claro.- -Makoto me prometió…no le iba a pasar nada.- La impotencia se convirtió en rabia, Serena buscó calmarla pero Ami estaba convertida en una tormenta de emociones encontradas, aun pensando en la Makoto alegre y sobreprotectora, en donde era feliz la castaña.

-Es mi culpa, yo la orille a ser ese monstruo.- Ami estaba al borde del llanto, sintiendo miedo al recordar a Dark Júpiter torturándola sin piedad.- Makoto me prometió sé que mantendría fuerte…es mi culpa, Serena, yo convertí a Makoto en un monstruo.

-¡Ami ya basta!- Serena buscó poner fin a las palabras de la peli azul, esta vez poniéndose más seria y dura, aunque ella misma no quería.

-¡No Serena! ¡Ya no puedo soportarlo!- Ami se levantó y grito a todo pulmón tirando la taza de té atrayendo la atención de Rei y Mina quienes se solo estuvieron cerca de la entrada de la cocina pero Ami estaba irreconocible con ese enojo.

-¡Yo fui quien mató a Makoto Kino!- Dijo la peli azul completamente fuera de sí pero sentía impotencia cayendo de rodillas y sintiéndose culpable, la tristeza era letal en la peli azul que no podía dejar de sentir dolor, Serena no pudo dejarla así ni por un minuto y la tomó para abrazarla con fuerza mientras Mina y Rei se sentían inútiles, queriendo confortar a Ami pero Serena solo con la mirada les decía que tenían que esperar. Ami no quería vivir esta pesadilla, ella quería despertar de esto, desafortunadamente…esto era la realidad.

-La extraño Serena.

-Yo también Ami, yo también.

-Galaxia Kino-

-¿Neptuno?- Mientras que en el palacio imperial, Calisto y Ganimedes reunidos junto la emperatriz, Imperia Júpiter, habían hablado sobre la energía vinculada que era lo que tenía a la puerta del tiempo sellada y buscando alternativas la vidente encontró información interesante pero ante la pregunta de su emperatriz, solo hubo silencio.

-Según una antigua mitología, Neptuno era el Dios y amo todo poderoso de los mares, hermano de Zeus, también Neptuno es un planeta en la vía láctea.- Con toda elegancia y tranquilidad respondió Ganimedes mientras Makoto lentamente asentía dejando atrás el poder de Setsuna y sentarse en su trono nuevamente.

-Te debo una Ganimedes.- Se acercó Calisto susurrándole por haberle sacado de una situación apretada siendo observados por Makoto.

-En efecto. Prepárense para viajar mis generales.- Makoto soltó una orden muy interesante e impredecible a sus dos generales, mientras Ganimedes de brazos cruzados solo esperaba la orden, Calisto dio dos pasos hacia adelante sorprendida.

-¿Viajar? ¿A dónde?- Cuestionó la mujer azabache aun atraída al poder de Setsuna pero sabía que la emperatriz la estaba observando con mucha cautela.

-Kalasus- Las palabras de Makoto causaron un gran impacto dejando en silencio a sus dos generales y hasta cierto punto, temerosos, pero como todo buen guerrero se mantuvieron firmes.

-¿El planeta fantasma? ¿Por qué Miladi?- Preguntó el albino intrigado por las palabras de su emperatriz, Makoto por otro lado sabía lo que había dicho con una sonrisa.

-Porque ahí está la clave para abrir la puerta del tiempo, ahora, pueden retirarse.- Imperia solo dijo eso a sus dos generales dejando en claro que ella sabría que hacer ahora, Ganimedes hizo una reverencia y simplemente se retiró sin cuestionar nada pero Calisto se quedó estática y su mirada eventualmente se toparía con la Makoto. Parecía un duelo de miradas pero la que imponía sobre las demás cosas era la de la ojiverde, una mirada llena de poder y enojo.

-¿Algo más Calisto?- Makoto estaba rodeada por un aura eléctrica elevando su poder al nivel de lo que era su forma Eternal en un segundo pero potencializado a niveles sorprendentes, Calisto solo retrocedió un poco.

-No miladi, lo siento.- Calisto hizo una reverencia no sin antes ver el poder de Setsuna nuevamente, le parecía tan hermoso y enigmático. Salió de la sala del trono donde Makoto pudo respirar más a gusto y pudo crear nuevamente un orbe eléctrico donde de esa imagen se mostraba a Michiru Kaioh luchando, siendo un reflejo del pasado.

-Michiru, oh Michiru…tú serás la clave de mi éxito, ¿Quién lo diría? Me sirves más muerta que viva.- Makoto sonrió de tal manera que daba miedo, él solo pensar que la muerte de una de sus antiguas amigas o aliadas le provocaba felicidad era señal de su poca empatía.

Los ojos de la castaña dejaron de ponerse rojos como la sangre para nuevamente volver a sus orbes esmeraldas y su cuerpo se sentía algo presionado, quizás fue por el momento de su descubrimiento que necesitaba estar a solas. Se levantó de su trono y camino hacía la puerta no sin antes tener hombro con hombro el poder de Setsuna.

-No pienso dejarme vencer por ti Setsuna, tú poder será mío hasta las últimas consecuencias.- Makoto lanzó varias esferas eléctricas creando un escudo alrededor del poder de Sailor Plutón, un escudo tan poderoso que podría acabar con cualquiera.

La emperatriz salió de la sala del trono y se vio más tranquila al no ver a ninguno de sus soldados en el pasillo y poder caminar con libertad. Todo en silencio que Makoto podía escuchar sus propios pensamientos y llegando a lo que parecía el final del pasillo, Makoto simplemente usando sus poderes abrió una pequeña puerta secreta, una que parecía romper con la arquitectura del castillo. Alumbrándose con puras antorchas Makoto caminó con la tranquilidad del mundo y al final del pasillo ocultó vio la salida.

Makoto Kino vio como la puerta secreta se cerraba detrás de ella y luego se puso a contemplar una sección del jardín imperial que nadie había visto, uno donde solo ella podía acceder, donde las flores lentamente se abrían mostrando su belleza y mostrando la "bienvenida" a Makoto quien solo sintió la brisa del viento en su cuerpo y continuo caminando a su jardín secreto. Había de todo: rosas, claveles, azucenas y más flores que ella misma había plantado y cuidado. Lentamente se quitó las hombreras y los guantes de su armadura para dejarlas junto con su capa en una mesa de madera sin importar que se ensuciaran.

La castaña continuó avanzando y llego a otra pequeña mesa donde había muchos floreros, tijeras de jardinería y macetas. Enfrente de ella estaba una flor muy hermosa de un tono azul con detalles plateados que iba creciendo, esto le provocaba felicidad de la emperatriz.

-Veo que has crecido mucho.-Makoto con suavidad y delicadeza acaricio las hoja de esa flor y uno de sus pétalos así que tomando una de sus tijeras se puso a quitarle ramas y pedazos de hoja de dañaban la perfección de esa flor. Mientras hacía eso la castaña estaba en silencio total y veía a la flor como si fuera un espejo, y como tal, pudo ver el reflejo de cierta peli azul que estaba sonriendo haciendo que la emperatriz detuviera el corte de las espinas y mirara fijamente a la flor. Ella quería tocar el reflejo, quería sentir nuevamente el cuerpo de Ami en sus brazos ¿Qué era lo que realmente pensaba?

Ami.

Continuara...