Buenas tardes lectores. Pues después de un año, ha regresado "Relámpago Oscuro" en su segunda temporada y última parte y créanme que ya planee varios finales, así que espero que les guste jeje. Muchas gracias a todos por su paciencia y por el gusto al fanfic. Se los agradezco de corazón
Sailor Moon le pertenece a Naoko Takeuchi y no lo hago para ganar dinero y esas cosas, solo para fines no lucrativos valga la redundancia.
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Relámpago Oscuro
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Capítulo 31: Tambores de guerra
-La tierra-
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-Estamos aquí Ami ¿Alguna vez pensaste que volveríamos aquí en mucho tiempo?- Minako soltó un suspiro pesado, su cuerpo estaba temblando pero no podían dar la vuelta e irse, no de nuevo, sería ignorar el pasado y esconderse.
-Jamás Mina…No sé qué encontraremos aquí- Respondió la peli azul de forma calmada, su mirada se enfocaba en la fachada de los antiguos departamentos. Actualmente estos estaban destinados a la demolición tras los eventos de hace cinco años. Todos sin excepción fueron reubicados a otros departamentos y nadie habló sobre la "repentina" desaparición de Makoto Kino, nadie se lo preguntaba y mucho menos se tomó la molestia de saber qué pasó con ella, quedando ese departamento con el único sin vaciarse de forma oficial.
-Las Starlights intentaran buscar algo, con o sin Makoto, así que debemos darnos prisa.- Mina fue la primera en pasar por debajo de las cintas amarillas de demolición, no había nadie a la vista, Ami le siguió con mucho cuidado, subiendo las escaleras con calma y llegar a la puerta del departamento de la castaña.
De inmediato sintieron escalofríos, la energía tan solo en la entrada era lúgubre, no sabían lo que encontrarían adentro.
-¿Lista?- Mina tomó el picaporte pero con un leve movimiento por parte de la rubia, la puerta de inmediato se abrió cual película de terror, todo oscuro.
-Oye Mina ¿No dijiste que este departamento estaba ocupado?- Preguntó Artemis entrando por su cuenta. Ami también se preguntaba eso.
-Lo pensé por si alguna de las Starlights se encontraban cerca, hay que despistarlas lo más que podemos- Mina respondió con algo de seriedad siguiendo al gato blanco dejando a Ami que entrará al último cerrando la puerta. El ambiente le era pesado e incluso tosiendo.
-Y pensar que aquí nos reuníamos Artemis- Decía Mina con algo de incomodidad y aun recordando los momentos llenos de alegría y risas mientras la rubia revisaba los pocos muebles que estaban ahí, entre los objetos interesantes encontró una caja vacía de un anti depresivo.
-Debió ser horrible para ella tomar esto, no quiero ni siquiera imaginarme.- La voz de Mina se entrecortó, arrugando la caja con fuerza pensando por breves instantes el momento en el que la castaña tuvo que tomar el medicamento, una alma rota.
-Lo sé, será mejor que busquemos en otro lugar, no podemos dejar que las Starlights sepan lo que pasó ¿Ami, has encontrado algo? ¿Ami?- Cuando Artemis volteó, no estaba la peli azul, tomándolo por sorpresa.
-¿Dónde está Ami?- Mina también sintió la ausencia de la peli azul y fueron a buscarla a un cuarto especifico. Ahí fue donde la miraron, en la entrada de lo que era la habitación de Makoto, mirando a la nada con el cuerpo inmóvil. No decía y hacia nada, solo podía observar el interior, todo destruido y con muchas marcas de quemaduras pero no parecía ser producto del fuego.
-¿Ami? Tierra a Ami- Mina movió su mano enfrente de la peli azul sin alguna respuesta, la ojiazul simplemente se adentró al cuarto mirando una marca en la pared, la curiosidad fue tan fuerte que acarició la marca lentamente, tan áspera y fría. Ami sintió algo de estática en su palma, una estática muy familiar.
-Estas marcas…están llenas de odio.- La peli azul susurró muy preocupada, la imagen de Makoto apareció en su mente por unos segundos, el lugar le daba mala espina que decidió salir de la habitación a toda prisa, sorprendiendo a Mina y a Artemis.
-¡Ami espera!
-¡Espera Mina!- Artemis le llamó la atención de la rubia con autoridad.
-Pero…
-No debió venir Ami y puedo entender el por qué, observa las marcas en la pared. ¿Notas algo?- Preguntó el minino blanco encima de la cama, mientras la rubia lo miraba con detenimiento.
-No ¿Qué significa?- Preguntó Mina acercándose a ver las marcas, quería tocarlas como Ami lo había hecho pero no sintió nada especial.
-Son marcas de relámpago.
La respuesta de Artemis dejó a Mina sin palabras, mirando toda la habitación y dichas marcas, cada una más larga y algunas más profundas, marcas que eran una señal de la situación de la castaña y que solo su habitación era testigo de eso. Mina sintió un nudo en la garganta.
-Entiendo…Dios, ojala Ami no haya recordado algo terrible. Investiguemos un poco más Artemis, mientras podamos. Rei nos está dando el tiempo distrayendo a las Starlights…esperemos que haya llegado a tiempo.- Mina y Artemis continuaron buscando en cada rincón de la habitación.
Mina abrió el closet y sorprendida vio como un sobre cayó del piso, la rubia tomó con cuidado, observando que estaba aún cerrado y tenía escrito el nombre de Ami.
-Mira Artemis- Le mostró la carta a su felino amigo, Mina de inmediato identificó la letra con el que estaba escrito el nombre de su amiga.
-¿Es de Makoto?- Artemis vio el sobre de la carta en el hombro de la rubia, ella solo asintió.
-Esto parece ser importante pero no estoy segura si pueda abrirlo.- Los dedos de la rubia de venus pasaron por el sobre, temblando, pensando en darle una lectura.
-No aquí Mina, Ami debe estar esperándonos afuera y lo que menos queremos es que vuelva a llorar, debemos irnos ahora, discutiremos esto de la carta después.- Artemis fue directo al punto, Mina guardó la carta con cuidado y ver si no había nada más que las Starlights quisieran investigar, habían terminado aquí.
Afuera del departamento, Ami no se había ido para nada, solo observaba a la calle, pensando en tanto y respirando con calma. La imagen de Makoto en cólera le hacía sentir culpable pero al analizarlo nuevamente, pudo sentir otra cosa, pudo sentir que el grito de ira era impulsado por el dolor y la tristeza. No era un grito impulsado por el odio, era uno de ayuda. Ami apretó el puño con fuerza, pensando en todo lo que pudo haber sufrido tras esos muros.
-No tenía por qué dejarla así… ¡Maldita sea!- Ami golpeo los muros del departamento con molestia, sus ojos reflejaban un enojo inusual, llenos de importancia y quería explotar ahí mismo.
-Makoto intentó pedir ayuda y…yo y mi indiferencia, mi falta de decisión provocó su caída.-La peli azul bajó por las escaleras de los departamentos y esperaría ahí a Mina, Ami se quedó mirando los autos pasar y el otro lado de la calle.
-A veces me pregunto… ¿Qué hubiera pasado si hubiera sido yo? Si hubiera sido el enemigo- Se cuestionó Ami como tanta veces en su vida, sin darse cuenta que sus ojos, por unos segundos, se tornaron rojos…justo como le pasó a Makoto hace cinco años.
-Con Rei-
-¡Sólo unos escalones más!- Decía Rei Hino subiendo a toda prisa las escaleras del templo, preocupada de lo que pueda encontrarse, tras el descubrimiento de Mina del patrón que las Starlights les interrogarían sin filtros en la boca.
-Disculpen pero como ya les dije, la Srita Hino no está, pueden volver más tarde.- Decía Koji comportándose a la altura ante inesperados invitados.
-¿Entonces podemos esperarla? Es algo de suma importancia.- Decía Seiya con toda la calma posible al muchacho.
-Además es una vieja amiga, queremos darle una sorpresa- Dijo Taiki con paciencia, algo que estaba poco a poco perdiendo a la negativa de Koji de dejarlos pasar al templo.
-Y es una sorpresa verlos también- La voz de Rei detrás de ellos les hizo darse de la vuelta y ver a la azabache de brazos cruzados con seriedad, con un momento largo en silencio.
-Hola Rei, tanto tiempo sin vernos.- Dijo Yaten acomodándose su cabello, rompiendo el hielo, Rei sencillamente no despego su mirada de ellos.
-Koji, será mejor que vayas a templo, anda.- Dijo la azabache a su alumno, mientras esté asintió, después de eso Rei se acercó más con las Starlights.-No espere verlas por acá, pensé que habían regresado a su hogar.
-Así fue pero algo ha pasado Rei, una presencia oscura ha aparecido en la galaxia. Incluso más tenebrosa que Sailor Galaxia.- Respondió Seiya sin titubeos.- Hemos hablado con la princesa pero tal parece que no sabe nada de la situación…pero podrías ayudarnos.
-No…si me preguntan sobre la presencia oscura, no la he sentido, ahora si me permiten, tengo que atender el templo, fue un gusto verlos pero tengo trabajo.- La azabache fue clara y solo pasó por a su lado para ir al templo.
-¿Y de lo que pasó hace cinco años? Ya que tú estuviste ahí- Taiki lanzó el primer dardo, deteniendo a Rei, la ex Sailor Scout de Marte detuvo su andar, apretando los dientes y sintiendo los latidos de su corazón con fuerza.
-Rei… ¿Qué es lo que nos ocultan?- Preguntó Yaten ante la aparente negativa de Rei, la sacerdotisa se dio la vuelta con una expresión de furia.
-¿De dónde demonios lo han escuchado?-
Las Starlights notaron un cambio inesperado en Rei, no sabían cómo explicarlo pero la azabache presentaba una extraña aura a su alrededor y más cuando Seiya vio por unos instantes como los ojos de Rei cambiaban de color a rojo, algo andaba mal.
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-Palacio de Plutón-
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El ultimo sello de la puerta del tiempo había sido destruido y está empezó a abrirse lentamente, llamando la atención de los guardianes de la puerta, hombres elegidos de otros mundos por la misma Setsuna. Se pusieron en guardia al ver que la puerta se abría y eso significaba que del otro lado rompieron la vinculación del sistema exterior.
En ese instante la puerta fue destruida liberando rayos oscuros por todo el templo, emanando una energía oscura sin límites y asesinando a los protectores del otro lado sin piedad alguna.
-Oh Setsuna… ¿Creíste que poner esta clase de defensa iba a evitar mi llegada? Tu derrota ha está completa.
De la puerta del tiempo salió el enemigo emanando el poder del relámpago oscuro y el poder de Setsuna en su interior. Primero salieron Los cuatro grandes, los generales más fieles al imperio: La fortaleza viviente de Ganimedes, La Telepata de Europa, la vidente de Calisto y el general del ejército imperial Ío.
Después salió una nueva agente del imperio, una mujer de cabellera azul turquesa ondulado, prisionera gracias a la piedra fantasma que la tenía con vida y usando su atuendo de Sailor Scout, obligada a obedecer, Michiru Kaioh ahora estaba a las órdenes del Relámpago Negro.
La guardia personal de la emperatriz salió sin mostrar emoción alguna, solo obediencia y lealtad pero llevando a la guardiana del tiempo, Sailor Plutón esposada y herida, la Sailor scout veía a los guardianes que puso a proteger el otro lado de la puerta muertos, les había fallado a ellos.
El poder de los agentes del imperio era impresionante pero no se comparaba al de la emperatriz que salió al último, mostrando su aura eléctrica cósmica alrededor y mostrándose segura. Makoto Kino hace cinco años fue expulsada de la vía láctea…ahora regresaba como Imperia Júpiter.
La bandera del imperio se izaría en territorio enemigo...los tambores de guerra han sonado.
