Buenas tardes lectores. Ah pasado un tiempo pero bien dicen que no hay que llegar primero pero hay que saber llegar y aquí el capitulo 35 de la historia...vaya que ha sido un viaje largo que aun continua pero ya se va metiendo más carne al asador. Una vez más muchas gracias por su apoyo y me serviría mucho que más gente llegue a leerlo porque ustedes le dan impulso a la historia y me motivan a continuar y ahora si, vamos al capitulo.

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Y ahora sí, vamos al capitulo de esta noche que esta siendo publicado.

Sailor Moon le pertenece a Naoko Takeuchi y no lo hago para ganar dinero y esas cosas, solo para fines no lucrativos valga la redundancia.

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Relámpago Oscuro

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Capítulo 35: El Fantasma resurge

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-¿Oscuridad en nosotras? ¿De qué hablas Starfighter?- Pregunto Minako arqueando la ceja pero aun con roces entre ella y las Starlights.

-Se los explicaremos cuando estemos ante la princesa pero está más que claro de dónde viene este poder, aun con este cristal para retenerlo, en cualquier momento podría destruirse y volver al cuerpo de Rei.- Mostró Starfighter el cristal donde tenía encerrado ese poder tan impresionante, Rei nuevamente no despego su mirada de esas llamas impías.

-Llamas oscuras, la naturaleza de Sailor Mars está aquí.- Concluyó la Starlight haciendo que el cristal donde contenía esa energía oscura se encogiera para poder transportada sin levantar muchas sospechas.

-¡Por supuesto que no! ¡La naturaleza de Sailor Mars es un fuego que purifica!- La sacerdotisa explotó ante la explicación, las Starlight solo se miraron y se pusieron en guardia por si acaso.

-Rei calma.- La peli azul puso su mano en su hombro para calmarla y no provocar otra discusión innecesaria. Rei solo calló y se puso de brazos cruzados.

-A lo que vimos hace unos momentos, tu fuego también es destructivo.- Comentó Star Maker recordando aquella columna de fuego negro, más ardiente que el mismo fuego puro y también inquietante.

-Un momento pero ¿Cómo es posible esto? Chicas recuerden lo que pasó, en teoría ya no deberíamos manifestar nuestras habilidades.- Ami tomó la palabra, recordando el momento en donde habían renunciado a sus poderes ante la presencia de Setsuna. Rei y Mina se quedaron en silencio teniendo esa memoria.

-¿Manifestar? ¿Ami, que quisiste decir con eso?- Interrumpió Star Healer, suponiendo que habían escondido mucha más historia las antiguas Sailor Scouts, ya no podía más Ami con la mentira.

-Bueno...nosotras…

-Basta Ami, como dijeron ellas, hablaremos a profundidad con Serena.- Aquella voz familiar interrumpió las palabras de la peli azul y las Starlights sorprendidas por no haber sentido la presencia de la gata.

-¡Luna! ¡Darién!

-Príncipe Endimión.- Las Starlights hicieron una reverencia corta a Darién, mientras esté no dejaba de verlas con mucho interés y preocupado de ver a las demás con expresiones cabizbajas.

-Starlights.- Dijo con Darién con una calma apacible.

-En otras circunstancias sería una visita amistosa pero suponemos que vieron la columna de fuego en el cielo.- Comentó Star Fighter siendo directa al punto y queriendo saber lo que la gata tendría que decirles.

-Así es y no creerán lo que Darién y yo escuchamos, viniendo de Hotaru.

-¿Hotaru? ¿Y en dónde está?- Preguntó Mina por el paradero de Hotaru pero la gata no les respondió y miró a las tres guerreras del exterior de la galaxia.

-Starlights es tiempo de que conozcan realmente lo que ha pasado en estos cinco años aunque deduzco por las expresiones de Rei y Ami que saben algo. Y quiero que entiendan que para nosotras nos partió el corazón.- Luna bajó la mirada con melancolía y dejó a las tres chicas como estatuas mostrando rostros desencajados y un Darién más callado de lo acostumbrado.

-Queremos saber Luna y ver si podemos ayudar.- Dijo Star Fighter y acto seguido las tres mujeres se volvieron a transformar en sus personalidades masculinas para no levantar sospechas.

-De acuerdo, síganme.

La gata junto con Darién fueron los primeros en dejar el templo seguidos por Seiya, Taiki y Yaten dejando a las Sailor Scouts junto con Artemis callados pero la azabache corrió al otro lado creando más confusión.

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La azabache entró a la casa y encontró a su pequeño ayudante sentado en el sofá bebiendo algo de agua.

-¿Rei-san? ¿Está todo bien? ¿Le puedo ayudar en algo?- Preguntó el chico con nobleza en su corazón, Rei sintió calor en su pecho y poso su mano en la cabeza del chico despeinándolo.

-Koji...acompáñame.- Aquella petición por parte de Rei le dejó confundido a Koji pero para la azabache era importante tener este momento.

-No he sido muy honesta contigo muchacho…y quiera comprendas quien soy yo realmente- La voz de Rei estaba al borde del llanto y sin que ella se hubiera dado cuenta, en su espalda se encontraba su arco y flecha de marte, de modo invisible para no revelarse aun enfrente de Koji, la verdad saldría hoy.

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-Y después-

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Luna seguía adelante junto con Darién hablando en privado de lo que pasó con Hotaru, los "chicos" Starlights haciendo sus conclusiones y Rei con Koji, guardando mucho misterio entre ellos. Mina no hablaba más que con Artemis a l que cargaba mientras Ami estaba en el valle de sus pensamientos, nuevamente el tiempo se congeló para los demás, dejando a la peli azul libre en sus movimientos.

-"¿En qué piensas Ami?"- Preguntó Sailor Mercury quien volvió a aparecer a un lado de Ami.

-Recuerdo cuando Makoto me protegió ese día, a pesar de que no fue la manera correcta, ella quería mi bienestar...desde que ella y yo nos entregamos en cuerpo y alma, sentí como mi corazón se derretía al sentir sus besos. Aquellos besos prohibidos detrás de los salones de clases- La peli azul recordó que después de clases o entre cambio de clase, Ami siempre fue sorprendida por Makoto, a escondidas de todos para besarla y tenerla en sus brazos, la ojiazul se entregaba ante las dulces caricias de la castaña.

-"Y aun así, sintiéndonos culpable por haber traicionado a Ryo. Es curioso Ami, estábamos atrapadas entre dos espadas pero el filo de Makoto nos hacía sentir especiales y nunca lo aceptamos"- Comentó su otra mitad de brazos cruzados y sintiendo esa carga en sus hombros al igual que Ami.

-Todo hubiera sido diferente, de no ser por mi indecisión.- Dijo apretando el puño y sosteniendo el arpa de Mercurio pensando él porque había llegado por su cuenta a la tierra.

-¿Estás bien Ami?- Pregunto Mina al ver a su amiga ya muy atrás de los demás, la peli azul parpadeo al ver que el tiempo nuevamente pasaba a su ritmo normal.

-Si Mina, solo estaba pensando en lo que nos dijo Starfighter. Nosotras somos la fuente de la oscuridad...no tiene sentido.- Se puso a pensar Ami sobre lo que había visto, lo experimentado con Makoto y con Rei ¿Ellas podían tener una parte oscura?

-Y considerando que tuvimos que darle un equilibrio a la galaxia. ¿Será algún efecto secundario?- Mina también tenía dudas sobre esa parte de la oscuridad.

-Es posible ¿Pero manifestarse en estos momentos? Algo debió cambiar el giro de la situación, ese nuevo enemigo que se acerca a la tierra, Imperia.- Artemis habló finalmente y señalando que todos ignoraban el nombre del enemigo, un sujeto que venía de otra galaxia, como un conquistador.

-Una fuerza más poderosa que Sailor Galaxia, simplemente no lo podría creer.- Ami era incrédula en estos momentos ¿Alguien más poderoso que Galaxia? No podía ser posible para la mente de la peli azul, en eso, Mina miró el arpa que su amiga tenía en sus manos.

-¿Tú arpa Ami? Cómo…

-Apareció de la nada como una señal, supongo que no podemos escapar de nuestro pasado de Sailor Scout.- Dijo la ojiazul sosteniendo con fuerza el arpa.

-Te creo amiga, te creo…vamos, debemos seguir a Luna, tengo el presentimiento que esto se pondrá peor a cada paso que vamos.- Mina continuó caminando a paso rápido mientras Ami le siguió mientras no despegaba su vista del arpa, ellas con el velo en sus ojos y el enemigo avanzando, su mayor batalla sería primero contra ellas mismas.

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-Con Serena-

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-¡Y te castigare en nombre de la luna! Y así fue como en aquella ocasión vencí a ese monstruo.- Decía Serena imitando la pose de Sailor Moon enfrente de Rini quien estaba divertida con la historia de su madre.

-¡Eres increíble mamá! ¿Entonces Luna te eligió para ser la protectora de la tierra?- Preguntó la pelirrosa con una expresión de alegría en sus ojos.

-Así es Rini, la verdad es que yo no estaba segura de sí lo iba a lograr o de si pudiera contra esos monstruos horribles pero al final pudo lograrlo, todo gracias a mis amigas…y a tu padre, el guapo Tuxedo Mask.- Aun cuando el tiempo había pasado Serena se enamoraba más y más de cuando Darién adoptó esa identidad durante mucho tiempo.

-¡Que romántico mamá! ¡Tiene todo lo que un cuento de hadas tiene! Una princesa, un apuesto príncipe, una malvada bruja y muchas aventuras.-Dijo la pequeña Rini haciendo sonrojar a su madre.

-Sí que hubo muchas aventuras, de todo tiempo cuando era más joven pero ahora mi mayor aventura eres tú.- Dijo Serena abrazando a su Rin con tras sus fuerzas, la pequeña le correspondió pero sentía que le faltaba el aire.

-Mamá…el aire.-

-Lo siento Rini, es solo que me deje llevar un poco.- Se disculpó Serena rascándose la cabeza.

-¿Y entonces, la tía Ami, la tía Rei y la tía Mina también fueron Sailor Moon?- Pregunto nuevamente la pelirrosa.

-Bueno técnicamente…-En ese momento Serena empezó a tener un dolor de cabeza que le desconcentró, levantándose y chocando con un libro.

-Mamá ¿Estás bien? Mami.- Rini fue a ver a su mamá mientras la ojiazul se tocaba la sien y aguantando el dolor, en ese momento abrió los ojos y vio algo detrás de Rini, mostrándose amenazante.

-¿Por qué no le dices Serena? ¿Qué tú me mataste?- La imagen de Dark Júpiter tomando de los hombros a Rini horrorizó a Serena mientras la castaña mostró una sonrisa diabólica a punto de atacarla.

-¡No Makoto! ¡A ella no!- Serena se lanzó a abrazar con toda su fuerza a Rini, esperando a recibir el impacto de los rayos pero nada pasó.

-¿Mamí? Me estas asustando ¿Llamó al doctor?- Preguntó su pequeña hija al notar como el cuerpo de su madre temblaba, Serena se dio cuenta que todo era una alucinación pero no soltaba a su pequeña, el miedo le invadió su corazón, esto escalaba a otro nivel, el ver a Makoto como el mismo diablo le dejó callada, debía decirle a las demás.

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-Plutón-

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-Lee el texto y abre la puerta. Todos los demás atrás, no sabemos que hay detrás de la puerta hacía Neptuno.- Ordeno Imperia Júpiter mientras ella junto con sus generales y soldados se hacían a un lado, Aqua Marine empezó a elevar su poder de los océanos y el texto antiguo empezó a levitar enfrente de ella.

-Gran puerta del océano, oye mi voz, que tus olas estén bajo mis órdenes y que tu poder me dé la voluntad de destruir el candado. ¡Yo soy la reina de los mares! ¡Controló el océano! ¡Y yo te ordeno abrir la puerta!- La antigua Sailor Scout con el poder del mar logró destruir el gran candado que tenía la puerta y empezó a iluminarse creando una luz tan intensa como el mismo sol.

La puerta empezó a desquebrajarse y con el poder que había manipulado Michiru, logró destruir la puerta para dejar ver el portal que los llevaría a todos al planeta de Neptuno. La emperatriz estaba complacida de ver la puerta abierta caminando al frente y sentir la brisa del mar sin haber llegado al planeta.

-Excelente trabajo Aqua Marine, tú y mis generales vendrán conmigo, exploraremos el palacio de Neptuno. Europa envía este mensaje: Que Aquila y Eteros estarán a cargo mientras no estoy, Ío que los soldados estén preparados para cualquier intento de ataque.- Makoto miró la puerta, caminando hacia ella lentamente y desaparecer a la vista de sus guerreros leales.

Makoto llegó al final de la luz y salió hacía una habitación oculta en el palacio. Una a la que solo una Sailor Scout podría acceder. La castaña miró la arquitectura del lugar, algo muy parisino con toques de marfil y decorados aqua. La emperatriz notó que el agua le llegaba a sus tobillos pero era tan limpia el agua, siendo apacible en su paso.

-El famoso palacio de Neptuno, estoy cerca de cumplir mi venganza pero para llegar a donde quiero debo ir a Júpiter.- Dijo Makoto subiendo por unas escaleras al final del pasillo y abrió una puerta que la estaría guiando al salón del trono de la princesa de Neptuno, vitrales en los que se podía ver la imagen de Michiru, como una virgen pura y sagrada. Uno de los vitrales le llamó la atención siendo el único donde se podía ver a la princesa de Urano protegiendo a la de Neptuno.

-La viva imagen de Haruka y Michiru. Patético.- Musitó Makoto quien continúo su marcha hasta ver el trono de Neptuno pero cuando dio un solo paso fue cuando una columna de agua apareció delante Makoto, ella empezó a elevar su poder al sentir que esa columna de agua no era común y de hecho podía sentir una amenaza.

-¡Quien se atreve a pisar la sala del trono de la princesa! ¡Revélate ser oscuro!- La columna de agua desapareció para revelar a un guerrero de brillante armadura aquamarina, una capa blanca y con el símbolo de Neptuno en el pecho, un hombre de mirada celeste, cabello blanco y que usaba un tridente de oro, el cual emanaba mucho poder.

-¿Un caballero de una princesa muerta? Debe ser triste ¿No es así? ¿Proteger un palacio vació para tu ama? Sólo eres una escoria.- Makoto creo relámpagos negros con una cantidad intensa de poder pero el guerrero no retrocedía ante la emperatriz.

-No tengo miedo de una mujer que camina en las sombras, una invasora en tierra sagrada ¡Yo, Tritón! ¡Comandante de las fuerzas del océano, te expulsaré!- El guerrero golpeó con la base del tridente el suelo del palacio y de los pasillos grandes olas aparecieron para atacar a Imperia en un ataque único mientras el caballero leal de Neptuno miraba como la marea aumentaba y como lo cubría hasta inundar todo el palacio, Makoto había creado una burbuja con sus relámpagos, sorprendida de un poder tan violento pero en eso uso parte del poder del tiempo de Setsuna mezclado con sus rayos.

-Una basura como tú no va a detenerme en mis planes ¡Morirás como lo hizo tu princesa!- La emperatriz libero orbes de relámpagos negros para levantar una columna eléctrica, alejando el agua y electrificándola para dañar al caballero pero él seguía seguro.

-He de suponer que no me dejarás avanzar hasta donde yo quiero. Bien...entonces terminaré con tu existencia.- Makoto estuvo a punto de lanzar su ataque de Dragón negro de Júpiter cuando notó otra presencia, juntándose con el guerrero Tritón. Creándose a partir a de las olas del ataque inicial, una mujer de cabello rizado verde y mirada de color purpura usando una armadura similar a la de Tritón.

-Si quieres pasar, tendrás que derrotarme a mí también: ¡Talasia, el espectro de los mares!- La mujer fue segura de sí misma, la emperatriz mostró una sonrisa malvada y observando a sus nuevo enemigos.

-¡Me hacen perder mi tiempo! ¡Al ataque mis generales!- Con un relámpago negro que golpeo el suelo del palacio, llegaron al llamado de su emperatriz Ío y Europa a lado de la castaña emanando poder poniendo en guardia a Tritón y a Talasia. Makoto hacía retumbar el palacio de Neptuno con sus rayos oscuros.

-¡Observen como mi poder no tiene límites! ¡Consumiré esté lugar y solo quedarán cenizas!- Grito Imperia Júpiter haciendo el primer ataque hacía los protectores del palacio de Neptuno pero estos lograron separarse para evitar el ataque. La batalla entre Ío y Tritón junto con la de Europa contra Talasia daría tiempo de que Makoto caminará hacía el trono pero trampa debajo de ella se activó e hizo caer a la emperatriz del rayo negro, cayendo a lo que parecía ser un gran pozo y ver como se estaba llenando de agua.

-¿¡Enserio no tienen nada mejor para contenerme?! ¡Ya verán lo que les pasará!-

"¡Detente, por favor!"

Su mirada se amplió al escuchar aquella voz tan conocida y ver como del agua que estaba entrando tomó una forma humanoide y Makoto quedó en silenció al ver la figura hecha de agua quien tomo su forma al cien por ciento.

-Imposible...tú no…

Imperia Júpiter estaba viendo su reflejo, estaba viendo a Makoto Kino en su forma de Sailor Júpiter. La castaña logró destruir aquel reflejo con su poder del relámpago pero aparecía de nueva cuenta.

-¡Nada de trucos!- Imperia lo volvió a hacer pero esto era un círculo vicioso, por cada ataque que ella daba, su reflejo de agua nuevamente se regeneraba. No era una trampa convencional, finalmente el reflejo de agua de detuvo.

-"Makoto...por favor...déjame sálvate"- Dijo su propio reflejo extendiéndole su mano pero la castaña se molestó al grado de crear un relámpago más poderoso en sus manos.

-¡No te me acerques! ¡Yo no necesito ser salvada! ¡Yo no necesito de nadie! ¡Ni siquiera de ti!-

"¿Ni siquiera de mí?"

El reflejo de agua cambio de forma, revelando está vez a Ami y eso hizo un clic en la castaña, sus ojos purpura cambiaron de color nuevamente a sus orbes verdes, observando aquel reflejo de su princesa que tanto amó pero eso hizo una despertará una ira oculta mientras desenvainaba su espada de relámpago.

-¿Quién te dio el derecho de usarla en mi contra? ¡Nadie va a usar a Ami en mi contra! ¡Nadie!-

La batalla en el palacio de Neptuno había comenzado.