Buenas tardes lectores. Felices fiestas a todos! y un excelente año 2021, ojala logren estar sanos y con sus seres queridos :) Aquí les traigo un capitulo más como un regalo navideño jeje. Espero que les guste y muchas gracias por su apoyo en este año 2020
También les recomiendo seguirme en mi pagina de Facebook: Busquenme como ShadowAuditore1992-Fanfiction para mensajes, actualizaciones y más
Y ahora sí, vamos al capitulo de esta noche que esta siendo publicado.
Sailor Moon le pertenece a Naoko Takeuchi y no lo hago para ganar dinero y esas cosas, solo para fines no lucrativos valga la redundancia.
.
Relámpago Oscuro
.
.
Capítulo 36: El deseo de una emperatriz.
.
.
.
La batalla en el palacio de Neptuno era más intensa a cada minuto que pasaba, Ío y su velocidad puestas a prueba contra el poder de las olas de Tritón mientras Europa realizaba ataques a distancia contra Talasia y sus corrientes de agua intensas. Mientras Imperia Júpiter luchaba contra ese reflejo de Ami con toda su furia, aquel cuerpo de agua no se esperaba que Makoto reaccionara de una manera iracunda a pesar de tomar la forma de la Sailor Scout.
El poder de Makoto parecía no tener límites, lanzando cuanto rayo negro creaba pero la forma del agua mística no se rendía en atacar a la invasora. Imperia Júpiter dejaba que un aura eléctrica le rodeara para tener una defensa contra el poder de los mares, sus orbes esmeraldas mostraban furia.
-¡Dragón de relámpago negro!- Makoto lanzó un ataque para destruir a la falsa Ami, concentrando todo su poder y haciendo explotar la cámara debajo del trono, sin embargo el agua que rodeada el pozo empezó a moverse en dirección a la falsa Ami creando un torbellino de agua en donde el rayo negro del ataque estaba siendo destruido.
-Tu poder corrupto no te salvará en esta ocasión, tu ira está llevándote a un lugar donde nunca podrás escapar. Tu conquista fallará así como tus planes en contra del Milenio de Plata" Decía la Ami falsa haciendo desaparecer los torbellinos. Makoto se le quedo mirando apretando el puño, sus ojos volvieron a cambiar de color al tono purpura, juntando sus manos y empezar a generar un nuevo ataque con una capacidad destructiva descomunal.
-Me llevará al trono que por derecho es mío ¡Tú fallarás! ¡Relámpago universal!- Imperia Júpiter lanzó su ataque liberando más de un mil relámpagos negros que impactaron en la falsa Ami al mismo tiempo creando una explosión que estaba retumbando en el techo del palacio y sus cimientos. La emperatriz pensó que había logrado derrotar a su extraño oponente pero una vez más el agua se movía entre sus pies y ver la forma del agua regenerándose.
-Antes fuiste devota del Milenio de Plata, fuiste la protectora de la princesa ¿Qué fue lo que cambio en ti? ¿Qué te hizo odiarla?- Decía la falsa Ami tratando de entender la motivación de una invasión, Imperia se quedó en silencio por unos minutos sin dejar de generar relámpagos en su cuerpo.
-Muchas cosas cambiaron en mí y esa perra me traiciono, me hizo a un lado ¡Me hicieron a un lado cuando las necesité! ¡Me apuñaló por la espalda aun cuando hice todo por ella!- Grito la emperatriz elevando su poder al máximo y la figura del agua vio que todo el pozo estaba electrificado.
-¡Ahora ellas sentirán mi dolor! ¡Todos lo harás! ¡Relámpago imperial!- Del pozo se podía ver como el símbolo de Júpiter en un tono negro aparecía y en el techo de la cámara se estaban generando nubes que emanaban rayos negros y púrpura. El poder de Makoto estaba volviéndose inestable y causo que sus generales se detuvieran de luchar contra los guardianes del palacio, ellos también se vieron sorprendidos cuando veían relámpagos por todas partes.
Imperia Júpiter estaba perdiendo la razón, sus ojos se alumbraron en un destello negro y el símbolo de júpiter en su frente brilló al máximo, su furia y odió impulsaban dicho poder.
-Me abandonaste cuando te pedí ayuda ¡Me dejaste sola cuando más te necesite! ¡Muere!- El grito de Makoto fue silenciado por un gran relámpago que salió del cielo de Neptuno e impactar con toda su fuerza el palacio y todos los edificios cercanos del planeta, cubrirlos con energía oscura, nada quedaría de pie en el planeta, el poder de Makoto fue tan grande que se expandió por toda la galaxia, dicho poder alcanzó el palacio de Saturno al ser notado por Hotaru y por su consejera Pandora al sentir un temblor en el lugar.
-Por todos los dioses…este poder es el que habíamos sentido pero está más cerca, imposible.- Decía Pandora aferrándose de uno de los barandales del balcón mientras Hotaru sentía aquel poder impío con un aura familiar, sus ojos se abrieron más al sentir su cuerpo temblar, como si hubiera sido impactada por relámpagos.
-Relámpago negro…no…imposible, ella no pudo haberlo hecho ¡No pudo!- Era la primera vez que Hotaru perdía calma, pudo sentirlo, más allá de su planeta guardián se percibía un poder familiar y lo que tanto temía su maestra se volvía realidad.
-Milady ¿Qué sucede?- Preguntó su consejera preocupada por la palidez de Hotaru, ella simplemente tomó el báculo de Setsuna con fuerza, el mensaje ya lo había mandado pero no esperaba este giro y debía hacer algo.
-Necesito llegar al palacio de Urano y detenerla ahí, aquel que llamaba mi maestra Imperia, en realidad era Sailor Júpiter: Ella ha regresado.- Hotaru determinada caminaría por los pasillos a lado de Pandora y llegar al centro de la sala del trono, usando el poder del báculo de Setsuna y de Guadaña crearía una entrada al planeta de Urano sin la necesidad de usar la puerta.
-Milady, antes de que vaya, quiero entregarle algo.- Pandora le dio Hotaru una amatista púrpura con el símbolo de Saturno.
-Si llega a tener problemas…rómpala, es lo único que puedo decirle. Yo protegeré el palacio con mi vida- Dijo la consejera con determinación mientras Hotaru tomó la amatista y desapareció a través de la puerta mágica que ella había hecho, dejando el palacio de Saturno en silencio.
.
.
-Neptuno-
.
.
El palacio estaba destruido y aun electrificado, Ío y Europa estaban con una cara de asombro y con heridas menores, observando que las nubes habían desaparecido, mientras tanto los guardianes del palacio estaban algo desorientados y lastimados, apenas pudiendo levantarse.
-Se los advertí- Enfrente de ellos estaba Imperia Júpiter emanando su poder de forma calmada y con rayos en su cuerpo. –No me harían perder mi tiempo con su patética defensa, su princesa está muerta y su palacio en ruinas…son solo despojo y basura que se mete en mi camino para lograr mi cometido.- Makoto desenvainaba su espada de rayo a punto de matar a Tritón y Talasia.- A es una pena…Michiru tuvo guardianes leales que incluso en la muerte, obedecerían sus órdenes… ¿O tu qué opinas Aqua Marine?
La emperatriz llamó a su nueva seguidora a través de un rayo negro, haciendo aparecer a Michiru. De inmediato Tritón y Talasia la reconocieron de inmediato.
-Princesa…No, esto no puede ser ¡Maldita tirana! ¡AHGHGH!- Tritón trató de luchar pero un látigo de agua apareció para aprisionarlo con toda su fuerza, era una de las nuevas habilidades de Michiru ahora como seguidora del imperio del Relámpago Negro.
-No hay motivos para pelear…mi emperatriz es justa y sabia, les dará una segunda oportunidad, no solo para servirme…sino también para servirle- Decía Michiru segura de sí misma, devota a su reina, también uso el látigo de agua para rodear a Talasia y apretar con fuerza, imponiendo su poder de Neptuno en sus propios guardianes para hacerles entender su situación.
Imperia Júpiter dejó a Aqua Marine lidiar con ellos dirigiéndose a sus dos generales que se recuperaban.
-Busquen en todos los rincones del palacio, debemos buscar el acceso hacía Urano, ambas lograban verse sin llamar la atención de su amor.- Decía Imperia Júpiter desviando la mirada, mordiéndose el labio. Europa e Ío notaron el repentino cambio de actitud de la emperatriz.
-Si Miladi, vamos Europa, revisemos el ala este de lo que queda de este lugar.- Dijo el pelirrojo llevando a la más joven de los generales por los escombros del palacio, Imperia por otro lado decidió ir a la ala este entre los escombros mientras Michiru torturaba a sus propios guardianes por orden de la emperatriz, reafirmando que la tortura impuesta por Adrastrea fue implacable.
La castaña se quedó mirando una habitación que no había sido destruida cien por ciento por su ataque, abriendo la puerta con cuidad, tan solo era una habitación sencilla pero con una vista maravillosa en el océano del planeta, la castaña pasó sus manos por el respaldo de la cama, sintiendo el frío acero en él y una sensación de incomodidad en la habitación como si le hubieran traído recuerdos, algo que pensaba que no volvería a experimentar hasta que vio el mar.
-Ami… ¿Recuerdas cuando fuimos a la playa?- Fue lo único que dijo Makoto mirando el mar de brazos cruzados y volviendo a ser la misma ojiverde de siempre, alguien de corazón puro y podía amar.
.
.
-La tierra – Departamento de Serena-
.
.
-¡Serena!- Darien entró a la habitación y vio a su amada esposa sentada en la cama limpiándose las lágrimas, el azabache no dudo en abrazarla con toda su fuerza. – Rini me dijo que te metiste al cuarto ¿Qué sucede? – Preguntó muy preocupado mientras la oji azul levantaba la mirada aun cristalina.
-Darién…tengo un mal presentimiento y Rini no está a salvo.- Decía Serena tratando de ya no sentir más tristeza o miedo.- Desde lo que pasó con Makoto, no puedo dejar de pensar que pude haber hecho algo mejor y ahora con Setsuna desaparecida, un nuevo mal se acerca…acechando nuestro pasado.- Serena no podía estar a gusto y Darién no quería ponerla más tensa o ansiosa pero debía decirle.
-Mi amor no voy a dejar que nada te pase, no mientras pueda pelear…además hay una situación.- El azabache le limpió las mejillas con un pañuelo. –Las Starlight fueron al templo de Rei y…está volviendo a pasar.
-¿A pasar? No, no me digas…
-Me temo que es verdad Serena. En estos momentos las Starlights quieren saber la verdad, ante lo que vieron en Rei: Fuego negro.- Luna entró con cautela más seria que de costumbre y mientras ahí era la situación, las Starlights solo esperaban a que saliera Serena mientras cuidaban el cristal donde estaba la fuerza oscura, Rei preparando algo de té para Koji y Ami mirando por la ventana, no había dicho ninguna palabra después de sus dudas expresadas y Mina con Artemis le miraban de reojo.
-Me acuerdo…cuando fuimos a la playa- Dijo de manera aleatoria para ella misma la peli azul mirando al vacío y sintiendo un calor en su corazón. Todo esto estaba pasando cuando en Urano, en un palacio abandonado y sin vida dentro, ya estaba Sailor Saturn, preparada para lo que vendría, una inminente batalla.
