Buenas tardes lectores, una vez iniciando febrero, les traigo un capitulo más de esta historia en donde va a pasar lo que es inevitable para ambos lados, así que prepárense para lo que venga en estos capítulos. De nueva cuenta, muchas gracias por su apoyo mostrado a la historia

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Y ahora sí, vamos al capitulo de esta noche que esta siendo publicado.

Sailor Moon le pertenece a Naoko Takeuchi y no lo hago para ganar dinero y esas cosas, solo para fines no lucrativos valga la redundancia.

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Relámpago Oscuro

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Capítulo 39: El palacio del Milenio de Plata

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El antiguo camino que llevaba al palacio estaba descuidado y que el paso del tiempo no perdonó, las luces apagadas y algunas sin focos mostrando aquel castillo en el que alguna vez fue el centro de una civilización antes de su caída y eventual recuperación por parte de Sailor Moon. Ahora tras los eventos de Dark Júpiter parecía que el lugar estaba siendo envenenado y aquella recuperación había quedado en el olvido.

En ese momento una luz blanca se hizo aparecer en el camino del castillo, las antiguas protectoras de la tierra junto con las Starlights llegaron para buscar la clave de hacer regresar a Sailor Moon ante la amenaza y la advertencia de Setsuna junto con la de Hotaru.

-El cristal está en la cámara de la torre más alta del castillo, conociendo a Setsuna debió dejar algo y que solo se lo dijo a Hotaru, vamos Serena- Decía Luna corriendo hacía el palacio pero la rubia de coletas miraba con nostalgia el palacio junto con el símbolo de la luna, mirando las estrellas pasar.

-Cómo ha cambiado, tan solitario y frío.- Serena caminó siguiendo a Luna y ella era acompañada por Star Fighter.- Has de estar pesando muchas cosas Seiya y quiero que sepas la verdad, porque aún queda mucho que contar.

-Entiendo Serena pero no quiero traer a tu mente esos recuerdos, entiendo por lo que pasaste en esos cinco años. Hablas sobre Sailor Júpiter antes de ser interrumpidas ¿Qué paso con ella?- Preguntó Star Fighter con mucho interés mientras Serena suspiraba entrando al castillo.

-Aquel donde ella…-Serena se mordió el labio y miró de reojo a la Starlight- Murió a manos de esa oscuridad.- La rubia apretó el paso dejando a Starlight confundida a sus palabras pero por el momento le crearía.

-Vamos a seguirlos, veamos que clase de secretos ocultó Setsuna... ¿Mina? ¿Estas prestando atención?- Preguntó Artemis al notar a la rubia mirando hacia otro lado, la ojiazul empezó a caminar a otra dirección escuchando esa la misma voz que escuchó en su sueño.

-Mina ¿A dónde vas?- Star Healer fue quien le tomó de su muñeca al notar la extraña actitud de Minako, ella reaccionó mirando a la Starlight.

-Debo ver algo Yaten, hay algo que me llama y que tengo que buscar, te explicó más tarde.- Mina corrió dejando a la scout de cabello albino con muchas preguntas y Artemis corrió detrás de ella gritándole, esto no iba de acuerdo a lo planeado que también fue por ella.

Ami estaba mirando el agua que rodeaba el camino del palacio, ya no era tan cristalina como antes y sentía se iba a caer. Star Maker le detuvo gentilmente preocupado por la peli azul, no había dicho alguna palabra desde que llegaron.

-¿Sucede algo Ami? Has estado con esa mirada desde que llegamos.- Preguntó Star Maker pero Ami no respondía. Mientras tanto ella estaba sumisa en su mundo, sintiendo como el tiempo se volvía a detener pensando que iba a encontrarse con Sailor Mercury pero esta vez sería diferente al sentir una presencia muy familiar y mirar en el pasillo a Sailor Júpiter quien caminaba hasta desvanecerse en la entrada.

-Makoto.- Ami caminó hacía donde había pasado Sailor Júpiter con Star Maker detrás de ellas pero sintiendo en la peli azul algo extraño, su aura estaba llena de electricidad y podía ver que era algo relacionado de Sailor Júpiter ¿Pero qué exactamente?

Adentro del castillo, Serena tocó el trono que algún día tomaría y sintió mucha soledad, a cada paso era un recuerdo doloroso.

-Serena no hay que detenernos, el tiempo es vital.- Luna le regaño mientras subía por las escaleras, Star Fighter se puso detrás de ella y miró el cuerpo de Serena temblar.

-¿Qué clase de amiga soy? ¿Cómo puedo ser una reina si dejo no puedo salvar a mis amigas? Yo la deje morir a manos de la oscuridad, ella pedía ayuda y nosotras se la negamos.- Serena no dejaba de mirar el trono, sintiendo odio por ella misma y queriendo romper algo.

-¿Princesa? ¿Qué mató a Sailor Júpiter? ¿La oscuridad? No entiendo lo que me dice y simplemente no sé si es un engaño o está dando vueltas a la situación. ¿De quién habla?-

-¡Yo mate a Sailor Júpiter! ¡Yo la maté cuando fue absorbida por la oscuridad! ¡Yo la maté cuando ella nos quería muertas! ¡Yo, Serena Tsukino mató a Makoto Kino! ¡¿Contenta?!- Serena explotó cual volcán con una rabia descomunal desahogándose y tomando una piedra para lanzarla, rompiendo parte del trono. El eco del golpe llamó la atención de Luna que bajo de prisa al ver el colapso de Serena.

-No puedo ya con esto Seiya, no puedo dejar de pensar que pude haber hecho algo y el mentirles todo este tiempo era para evitar volver a recordar. La muerte que dejó Makoto a su paso, todos los inocentes que murieron. Nuestra manos llenas de sangre...ni siquiera admitir que yo la maté me hace sentir mejor.- Serena no dejó de llorar y sentir mucha culpa, escuchando las voces de la gente pidiendo que les ayudará tras la batalla. Star Fighter abrazó con suavidad a la rubia y dejarla desahogarse en su pecho.

-No trates de contenerlo Serena, el hecho de que seas la futura reina no significa hacer a un lado las emociones, hizo lo que debió hacer para evitar que más vidas se perdieran, protegiendo no solo la tierra sino al Milenio de Plata. Tomaste la decisión más dura pero la que al final terminó salvando el mundo, se requirió una voluntad de hierro para hacerlo...quizás la oscuridad se llevó a Sailor Júpiter pero usted terminó con su sufrimiento, llevándola a la luz.- Starlight consolaba a Serena quien era una fuente en estos momentos y Luna guardando silencio.

"Seiya...tus palabras son hermosas pero no sabes lo difícil es fue para todas, la historia que estás escuchando es el final y no el inicio del desastre"

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-Con Mina-

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-¡Mina! ¡Mina! La perdí de vista al pasar por aquí- Dijo Sailor Healer mirando por todos lados en los edificios cercanos al palacio.

-Esto es malo, muy malo ¡Mina deja de jugar!- Gritó Artemis mirando en cada rincón y toparse con una habitación muy familiar.

-¿La encontraste?- La Sailor Scout de otra galaxia se reunió con el gato blanco mirando la infraestructura y a Mina mirando algo. -¿Mina?

La rubia no respondió y solo se limitó a tocar la empuñadura de la Espada Sagrada, sintiendo un aura lunar a su alrededor.

-La espada de mis sueños, resultó ser la Espada Sagrada ¿Porque me habrá llamado?- Dijo Mina en un tono serio tratando de sacarla pero recibió un impulso eléctrico mandándola lejos.

-¡Mina!- Tanto Artemis como Yaten lograron atrapar a la rubia mientras ella miraba la espada.

-Dices que es la espada que vista Mina ¿Qué fue lo que escuchaste?- Preguntó el gato blanco mientras la espada seguía mostrando su aura lunar.

-Que debía encontrarla pero ahora que está aquí ¿Porque no puedo tomarla? Qué es lo que realmente tengo que hacer, no fue clara la voz de mi cabeza- Dijo la rubia de Venus tratando de pensar en algún detalle que haya omitido.

-Quizás deberíamos buscar a Luna y explicarle tu situación- Dijo Star Healer ayudando a levantar a Mina pero la rubia negó con su cabeza la idea propuesta por ella.

-No, quiero saber por mi cuenta que es lo que la voz de mi cabeza me dice ¿Porque debía encontrar la espada? ¿Acaso es una señal de lo que vendrá?- La oji azul nuevamente fue para tomar la empuñadura de la espada y nuevamente ser empujada. -Maldición...que mal chiste es esto.

-Mina deja de perder el tiempo, está claro que la espada no puede ser removida de la columna de piedra y estamos buscando el cristal para que Sailor Moon tenga sus poderes.- Artemis trataba de hacer que Mina entendiera pero la rubia sin decir nada se levantó y trató de sacar la espada ahora con ambas manos, nuevamente fue empujada pero esta vez con mucha violencia y sacarla fuera de la Cámaras de las plegarias.

-Eso me queda claro Artemis pero no puedo dejar de escuchar la voz que me dice que necesitó encontrar la espada y ya que estoy aquí me expulsa ¡Ya no sé qué hacer con esto! ¡Ya me harte de siempre seguir las señales para que al final cierren la puerta en la cara!- El grito de Mina dejó helado al gato.

-Setsuna desapareció, Hotaru se fue, un nuevo mal se acerca ¿Y qué pasa con nosotras? ¿Acaso no éramos las protectoras de la tierra? ¡¿Acaso debemos estar fuera de esto?! ¡Incluso sacrificamos nuestra vida una vez para proteger la galaxia! ¡Y no pienso quedarme sin hacer nada!- La ojiazul se volvió a parar a tratar de sacar la espada pero esta vez recibió un shock eléctrico que le hizo gritar y luego empujarla lejos.

-¡Mina detente!- Sailor Healer le detuvo con fuerzas para que Mina no hiciera otra terquedad.-

-¡Suéltame Yaten! ¡Tengo que hacerlo! ¡Es la única forma de enfrentar lo que sea que venga!- Gritó la ojiazul moviéndose con un comportamiento obsesivo.

-¡Ya basta Mina! ¡¿Qué es lo que buscas realmente?! La espada no puede ser removida, tu misma ya lo viste ¿Porque quieres intentarlo de nuevo? Debemos hacer que sus poderes regresen, así que no hay tiempo para esto.- Dijo Artemis tratando de ser la voz de la razón en la rubia. Poco a poco Mina empezó a calmarse y a sentir algo de paz en su cuerpo.

-Yo le fallé Artemis...le dije que todo estaría bien, que nada pasaría y que si necesitaba mi ayuda, la tendría. Jamás pude ver que ella caería en su odio.-

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-Flashback-

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Mina había salido de una de sus audiciones para una disquera, ella misma sabía que era la oportunidad perfecta para impulsar su carrera. Era un jueves por la tarde cuando pasó por el parque y vio a Makoto sentada en un asiento sosteniendo un helado, mirando su reloj algo desesperada. Eso le causo curiosidad de la rubia.

-¡Hey Makoto!-

-¡¿Mina?!P-pero ¿Qué haces aquí?- Preguntó algo nerviosa Makoto, tratando de aparentar de que no había nada que ocultar.

-Vengo de una audición ¿Y tú? ¿A quién esperas? Déjame adivinar... ¿A un chico muy guapo? ¿Verdad?"- Mina le pegó con su codo mientras la castaña trataba de ponerse sería.

-No, no claro que no, que cosas dices Mina.- Rio con nervios la castaña mientras se acomodaba su cabello.

-Claro Mako-chan lo que tú digas, vamos que no nací ayer. ¿Y cómo es él? ¿Es alto? ¿Es universitario? ¿Estudia para chef? Anda mire Makoto.- Mina seguía de insistente y la castaña trataba de ocultar algo sonrojándose.

-No es lo que piensas Mina, solo estaba sentada y caminando un poco, es todo, me hacía falta despejarme por unos momentos de las tareas.- Respondió Makoto ya con las mejillas rojas.

-Oye que es broma, no te lo tomes a pecho Mako-chan.- Mina se puso cómoda en el asiento mirando la fuente. Se hizo un silencio incómodo para soltar un suspiro.- Escuche que las cosas con Ami están yendo mejor.

Makoto no respondió pero con una sonrisa bastaba para darse cuenta de que era verdad, ella y Ami habían tenido un acercamiento en las últimas semanas.

-Hemos hablado un poco, limpiar las heridas poco a poco y aclarar malos entendidos- Dijo Makoto dándole una probada a su helado, recordando cuando ella "raptaba" a Ami después de sus clases para tener un momento juntas, unas escapadas sin que Ryu se diera cuenta de la ausencia de la peli azul.

-Es lo bueno Makoto, la verdad es que no me gustó verte enferma y tampoco que Ami fuera mala contigo ¿Y qué tus heridas? ¿Han sanado?- La rubia se refirió a lo ocurrido con el asalto.

-Claro, ningún ladrón iba a ponerle una mano encima a Ami o sino terminaría él en el hospital.- Makoto se tronó los nudillos, ella haría lo que fuera por la peli azul.

-Esa es la Makoto que me gusta. ¿Oye no quieres venir a mi casa? Podemos ver una película o algo.- Dijo Mina mirando el helado de su amiga con mucho antojo.

-Lo siento Mina ¿Qué tal otro día? Tengo que ir a comprar un nuevo sartén y comprar algo para la cena de hoy. ¡Dios se me hace tarde! Nos vemos mañana Mina.- Dijo Makoto levantándose al mirar su reloj y correr en dirección opuesta a la que llegó la rubia, ella por su padre estaba feliz de ver a su amiga castaña nuevamente con energías.

-Que feliz se veía cuando hable de Ami…si tan solo me hubiera dicho que le gustaba, yo le habría ayudado, en fin…-

Mina al momento de relajarse un poco vio a Ryu, el novio de Ami caminando con una expresión de enojo, esto hizo que la curiosidad innata de la oji azul se levantará para seguirlo, presentía que algo había pasado entre Ami y él.

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-Fin del flashback-

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-En ese momento ella no me dijo nada, lo ocultó para proteger lo que más amaba.- Mina continuaba hablando mientras Yaten estaba más que confundido de quien hablaba.

-Mina ¿De qué hablas?- Preguntó Artemis mientras Mina se levantaba ya más calmada mirando el cielo estrellado encima del palacio.

-La historia de un amor tan hermoso como prohibido, un cuento de hadas de un caballero enamorado de una princesa solo hay que cambiarlo un protagonista y veremos a una guerrera protegiendo a su amada, incluso a escondidas de las personas que uno confía, dejando todo por amor.

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-Con Ami-

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La peli azul estaba en el centro del salón de baile del reino, observando como el lugar se estaba cayendo a pedazos y como el tiempo lo fue destruyendo, la naturaleza reclamándolo como suyo, la cúpula de vidrió ya con algunas ventanas rotas, este lugar había visto mejores tiempos.

Ami no sabía exactamente que buscaba, solo la imagen de Sailor Júpiter la trajo aquí, Star Maker le observó desde las escaleras el comportamiento de la oji azul, nada extraño.

El tiempo se detuvo nuevamente para Ami, mirando la figura de Sailor Júpiter extendiéndole la mano, ella con mucha cautela tomó la mano de la castaña, sintiendo como ella tomaba su cintura con la otra mano, las dos comenzaron a bailar a ritmo lento, mirándose a los ojos y sintiéndose seguras.

-Mako-chan…

-Descuida Ami, no voy a dejarte y siempre voy a protegerte con mi vida en juego.- La figura de Makoto se acercó al rostro de Ami para robarle un beso cargado de amor.- Y quienes te hacen daño…morirán.

La escena cambió al instante y en el salón se encontraba los cuerpos de las Sailor Scouts junto con las Starlights, llenas sangre y derrotadas. Ahora Ami tenía su atuendo de Sailor Mercury lleno de sangre y enfrente de ella a una persona arrastrarse siendo Sailor Moon mientras había alguien detrás de ella.

-Sailor Mercury…huye ¡Huye!- La voz de Sailor Moon fue silenciada cuando la espada sagrada atravesó su espalda por parte de Dark Júpiter, Ami estaba temblando de miedo y sin poder moverse, el dolor que sentía en su pecho era tan real.

-¿Duele no es así Ami? Apuesto que debes sentir el dolor en tu corazón ¡Ahora sabes lo que yo sentí cuando me lastimaste!- Dark Júpiter reveló un agujero del lado izquierdo de su pecho, carente de corazón.- ¡Y ahora vas a morir!

Dark Júpiter se lanzó con la espada sagrada hacía la peli azul y no pudo esquivar el ataque al encontrarse paralizada del miedo.

-¡Makoto perdóname! ¡Makoto!- Ami cayó al suelo cubriendo su rostro y llorando, su fantasía había terminado de forma abrupta con tal horror, Star Maker se acercó a la peli azul para ayudarla pero Ami ni siquiera le miró.

-Makoto...yo no quería lastimarte así, tú no tuviste la culpa…

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-Con Serena-

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-Aquí estamos, el cristal lunar ante nosotras nuevamente.- Dijo Luna mirando el cristal brillando de forma tenue y Serena lentamente camino había el pedestal para y sentir el poder del cristal irradiando, el símbolo de Plutón aun brillaba como el de Saturno, el de Neptuno estaba brillando poco al igual que el de Júpiter. La rubia puso su mano en el cristal.

-Si decide hacerlo princesa, no habrá vuelta atrás, la vida que hizo en este lapso de cinco años podría correr peligro si este nuevo enemigo llega.-Decía Sailor Star Fighter preocupada por el estado mental de la oji azul y en Serena brilló en su frente el símbolo lunar.

-No dejaré que nadie muera de nuevo, esta vez…estaré preparada: Sailor Moon estará preparada.- la luz de la luna brillo con intensidad y poco a poco fue aumentando su brillo por todo el lugar como si fuera un manto de esperanza. En Ami, Mina y Rei empezó a brillar los símbolos de sus planetas guardianes con intensidad y el palacio lunar parecía tener vida de nuevo, solo era cuestión de tiempo.

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-Urano-

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En las ruinas del palacio de Urano, Hotaru empezó a sentir un halo de luz de luna por el lugar, la joven Sailor Scout sonrió mientras se levantaba y escuchaba unos pasos acercarse, sintiendo una fuerza oscura tan intensa pero ella no se inmutaba tras conocer la verdad.

Se hizo un silencio digno de un cementerio, Hotaru emano sujetó con fuerza su oz observando a su enemiga, quien emanaba un aura de relámpagos oscuros.

-Sailor Saturn.

-Makoto-san.

Imperia Júpiter estaba sola, con cara de pocos amigos y de brazos cruzados, una actitud contra a la que mostraba Hotaru y no dejaban de mirarse.

-Así que Setsuna te dejó como última línea de defensa, loable pero ella te ha enviado al matadero querida, el fracaso de tu maestra estará completo cuando te mate…-Makoto sonrió elevando su poder a un nivel considerable, el cielo en Urano se nublaba y dejaba caer relámpagos negros a diestra y siniestra.

-La oscuridad te ha trastornado Makoto-san…pero ya hay salvación para ti.-

En ese momento Hotaru elevó su poder y este destruyó todo el palacio de Urano sin esfuerzo haciendo temblar la tierra, el símbolo de Saturno en su frente brilló en un tono purpura oscuro y su aura era más grande que la de Makoto. Como cereza en el pastel, hizo aparecer el báculo de Setsuna en su mano izquierda que emanaba mucho poder y los rayos negros que caían alrededor de ella eran tragados por pequeños agujeros negros.

-No puede ser…ella no debería tener esta clase de poder…- Dijo Imperia Júpiter quien sintió como la gravedad empezó a jugar en su contra, no era del planeta en sí, era por Hotaru.

-¡En nombre del Milenio de Plata! ¡Imperia Júpiter, tu destino está decidido! ¡La muerte te espera!- Hotaru elevó su poder al máximo que hizo aparecer un hoyo negro detrás de ella, rompiendo las barreras del espacio y tiempo.

-¡Anillos de la muerte!- Del hoyo negro salieron varios anillos de color purpura tan afilados como su oz impactando en Imperia Júpiter que estaban destrozando su armadura pero ella no se iba a quedar como si nada.

-¡Dragón negro de Júpiter!- Makoto lanzó su contraataque para chocar con fuerza contra los anillos de la muerte de Hotaru, los dos ataques chocaron con tal fuerza que crearon una explosión muy poderosa destruyendo muchos edificios cercanos del planeta y parte de la superficie de Urano. La batalla de Sailor Saturn e Imperia Júpiter, había comenzado.