Buenas noches lectores. Una vez, he venido para traer un nuevo capitulo a la historia que he tenido ideas e ideas pero siempre terminó por re hacer los capítulos, parece ser que las cosas están poniendose más interesantes pero aun quedan secretos por descubrir más adelante. Muchas gracias a todos por el apoyo y la paciencia, no no he abandonado la trama y además estuve rehaciendo el capitulo una y otra y otra. Muchas gracias enserio.

También les recomiendo seguirme en mi pagina de Facebook: Busquenme como ShadowAuditore1992-Fanfiction para mensajes, actualizaciones y más

Y ahora sí, vamos al capitulo de esta noche que esta siendo publicado.

Sailor Moon le pertenece a Naoko Takeuchi y no lo hago para ganar dinero y esas cosas, solo para fines no lucrativos valga la redundancia.

.

Relámpago Oscuro

.

.

Capítulo 44: La primera advertencia

.

.

-Palacio del Milenio de Plata-

Tanto como Luna, Artemis, Sailor Uranus y las Star Light junto con Koji observaron como las cuatro chicas nuevamente tenían sus poderes tras cinco años en un halo de esperanza ante la situación que se estaba acercando. En tanto las Sailor Scouts estaban calladas, mirándose una a la otra y observando sus atuendos clásicos, fue Serena la primera en dar unos pasos hacia adelante mirando a Luna.

-¿Serena? ¿Cómo te sientes?- Pregunto la gata negra caminando hacía Serena que no dejaba de ver sus manos y parpadeando lentamente.

-Me siento pesada, como si me costará trabajo caminar y siento un calor interno. No sé cómo explicarlo Luna- Respondió la rubia mirando a sus amigas con expresiones calmadas.

-Tienes razón Serena, es como llevar una armadura encima.- Contestó Rei sintiendo el poder del fuego de marte en su cuerpo y mirando a Koji, preguntándose en su mente que es lo que piensa el chico sobre ella.

-Debe ser por el tiempo que dejamos de ser Sailor Scouts pero me siento distinta. Es como si tuviera más energía.- Al contrario de sus amigas, Mina tenía una sonrisa en su rostro caminando más a prisa y sentir el poder de venus en sus venas pero Ami seguía en silencio poniendo su mano en su barbilla.

-¿En qué piensas Ami?- Preguntó Artemis notando el estado pensativo de la peli azul, la Sailor Scout de Mercurio lo volteó a ver.

-Se siente extraño sin duda pero hay algo que no me deja pensar con claridad y…creo que debí decírselo antes, tuve miedo de lo que había visto.- Ami se giró para ver a todas presentes y Serena arqueó la ceja ante las palabras serias de la oji azul.

-¿Decirnos que Ami? ¿Hay algo que nunca nos dijiste?- Sailor Moon se acercó a Sailor Mercury tomando su hombro con delicadeza.- Descuida, si no quieres decirnos lo entenderé.

Ami miró a los presentes y sintió esa necesidad de decirles mientras le regaló una sonrisa a Serena. Caminó para ponerse en el centro de la sala del cristal de plata, era el momento.

-Desde hace unos días he sentido algo dentro de mí, en un principio pensé que era estrés por mi trabajo pero luego se manifestó Sailor Mercury en mi vida y deteniendo el tiempo para poder hablar conmigo.- Dijo una revelación importante la peli azul sorprendiendo a todas exceptuando a Haruka quien había experimentado esa situación. – Y no solo eso, constantemente estoy teniendo recuerdos, puedo ver por el rostro de Star Fighter de que ya lo sabe…recuerdos muy dolorosos que parece que fue ayer pero lo más importante de todo esto es que…la vi a Mako-chan-

Todas las chicas se quedaron sorprendidas y con un escalofrió en su cuerpo, Haruka tuvo un pequeño flashback de la muerte de Michiru a manos de ella, las Star Light estaban ante una revelación inusual que incluso el cristal mostró una grieta con solo escuchar el nombre de la antigua guardiana de Júpiter.

-Creí que era una ilusión, un engaño que mis propias ideas creaban como una maldita broma.- Ami suspiró. –Pero es inconfundible su presencia, no puedo mentir respecto a eso. Lo último que sentí fue la fuerza de un relámpago golpeando el suelo y luego la imagen de un castillo negro.

-¿Un castillo negro dices?- Preguntó Star Healer dando un paso adelante ante las palabras de Ami, la peli azul asintió tratando de recordar más de esas memorias con Makoto pero todas se transformaban en pesadillas cuando la castaña se transformaba en aquel monstruo que las atacó, mostrando un leve dolor de cabeza.

-Un castillo negro con soldados listos para la guerra ¿No es así Sailor Mercury?- Habló Sailor Uranus muy cerca de la peli azul. –Pensé que era la única pero parece ser que tiene que ver con nosotros y de alguna manera despertamos algos tras nuestra batalla contra la desgraciada de Makoto.- La rubia apretó el puño con todas sus fuerzas, aquel comentario cargado de veneno por parte de Hakura caló muy fuerte en las Sailor Scouts y Rei quiso poner en su lugar a Haruka pero Mina le detuvo sosteniendo su mano antes de que eso llegará a suceder.

-No lo sé, solo pude ver el castillo y la verdad no encuentro relación alguna, después de todo Makoto ya no está entre nosotras- Ami tuvo que morderse el labio para decir la verdad, la espina que tenía en su corazón era difícil de sacar.

-Entonces hablamos de que el tal Imperia se dio cuenta de lo que pasó en la tierra y mandará un ejército aquí, parece ser que esperó el momento que no tuviéramos poderes para hacerlo, se llevará una gran sorpresa.- Dijo Mina para poner algo de buenas noticias en el ambiente ya tenso.-Además les recuerdo que un planeta fue destruido por esta extraña fuerza y por Hotaru ¿Alguien tiene una idea?-

-Hay que encontrar a Hotaru primero antes de que sea demasiado tarde ¿Alguna idea?- Preguntó Salor Mars de brazos cruzados pero Serena empezó a sentir la energía de la Sailor Scout de la destrucción, cada vez más débil.

-Hay que volver a la tierra, Hotaru está ahí- Dijo Serena sorprendiendo a todas y yendo con Luna para que pudiera teletransportarse a la tierra.- Luna debemos apurarnos, tienes que llevarnos a la tierra.-

-¿Cómo lo sabes Serena?-

-¡No hay tiempo Luna, la energía de Hotaru se está acabando, apenas puede soportarlo!- Sailor Moon presionó a la gata a moverse antes de que Hotaru empezará a perder más energía vital.

.

.

-La tierra-

.

.

Mientras tanto, Japón nuevamente era el foco de atención en el mundo entero, el cráter que apareció de forma inesperada producto de la colisión de Sailor Saturn era un presagio de problemas, los policías no podían creer que una de las scouts había reaparecido y algunas personas tenían recuerdos dolorosos, aquella herida no se había cerrado.

Hotaru lentamente abrió los ojos e incluso con esa simple acción sintió mucho dolor, aun sintiendo la electricidad de los relámpagos oscuros en su cuerpo y como le lastimaban. Las heridas físicas no se podían cerrar del todo y trato de moverse con todo el dolor del mundo, la gente empezó a moverse de un lado a otro.

La joven trató con todas sus fuerzas levantar la cabeza y mirar a los curiosos solo para ser recibida por una piedra en su rostro por parte de uno los presentes.

-¡No las queremos aquí! ¡Ya han causado mucho daño!- Gritó aquella persona, completamente furiosa y con gritos de apoyo por parte de otras personas. Hotaru sintió como la piedra que le golpeó en su mejilla le empezó a salir sangre.

-¡Perdí a mi hijo por su culpa!

-¡Me amputaron un brazo por ustedes!

-¡Lárguense de nuestro planeta!

Más y más gritos e insultos se escucharon y Hotaru no podía levantarse quedando de rodillas y con las manos en el suelo, aguantando el dolor físico y verbal. La batalla contra Imperia se extendió de forma innecesaria y mostrando que Makoto era muy poderosa pero había algo que podría detenerla. Finalmente Hotaru cayó al suelo y escuchando a la gente aplaudir su caída, burlarse de ella y lanzar más veneno.

-Maldición…le fallé Setsuna-san, no pude hacerlo.-Susurró Hotaru con lágrimas en sus ojos queriendo golpear el suelo. La personalidad tranquila que se le caracterizaba a la chica de cabello morado oscuro lentamente se convertía en ira, con pensamientos de decepción y frustración, escuchando los insultos de la gente y llenándose de impotencia.

En ese momento una luz esmeralda apareció una luz esmeralda, brillando intensidad sobre todo Japón sorprendiendo a la gente. De esa luz esmeralda empezó a formarse algo mediante orbes del mismo color que poco a poco estaban cambiando de tonalidad a un verde oscuro hasta que finalmente se podía ver un rostro femenino, emanando un poder sin límites pero sólo podía ser notado por Hotaru.

-¿Creíste que no te íbamos a localizar? ¿Acaso creíste que el imperio no te encontraría? Sé que estás aquí, tu poder es sorprendente como para no notarlo. Tú no me conoces pero yo a ti si: Sailor Saturn.- Aquella mujer mostró una expresión muy seria. –Mi nombre es Calisto y felicidades, no cualquiera puede estar en la mira del imperio. Apuesto que sabes lo que pasará ahora pero creo que estos humanos, seres ignorantes no así que seré benevolente con ustedes y lo diré una única vez.- Calisto, una de los cuatro generales de Imperia Júpiter y de las más poderosas miró a las personas que estaban cerca del lugar de la colisión de Hotaru mostrando desprecio.

-¿Estás son las criaturas que protege El Milenio de Plata? Patético, un reino débil con un pueblo débil. Entonces han firmado su mera extinción pero no creas que no les daremos una oportunidad para defenderse. Por supuesto que Imperia no es muy paciente en este caso, así que será mejor que se rindan y tendrán una muerte rápida.- La proyección de Calisto sonrió mirando a los civiles y autoridades aterrados por dichas palabras. Hotaru empezó a levantarse tomándose del brazo y tosiendo algo de sangre por las heridas internas, flaqueando de una pierna mirando el rostro de Calisto proyectado en el cielo. El símbolo de Saturno empezó a brillar en su frente y eso atrajo la atención de Calisto.

-¡Nunca!- Grito Hotaru mostrando una expresión de enojo ante Calisto, aun con su cuerpo debilitado, ella seguía de pie y sin dar un paso atrás. –Mientras quedé una en pie...jamás nos rendiremos.

-¿Rendirnos? Acaso…-

Una luz brillante apareció tomando a todos por sorpresa, creando una columna de luz tan pura que podía transmitir enfrente de Hotaru, Calisto se miró sorprendida al sentir esta cantidad de poder y aun siendo una proyección de la verdadera Calisto, tuvo una de sus premoniciones.

Podía verla. El castillo del Milenio de Plata en una batalla tan grande como el mismo universo y en el centro se podía ver a Sailor Moon con las protectoras de la tierra, luchando con todas sus fuerzas ante las fuerzas del imperio del Relámpago Negro.

La luz se disipó y Hotaru como Calisto vieron a las justicieras de la tierra, protectoras del Milenio de Plata, mostrándose determinadas y tranquilas mirando la proyección de Calisto. Sailor Moon miró de reojo a Hotaru.

-Sailor Uranus, ayuda a Sailor Saturn.- Dijo Serena con toda seriedad, mientras todas las personas ahí presentes se quedaron mudas, aquellos que les insultaban guardaron silencio y Sailor Moon miró a Calisto con mucha furia.

-¿Cómo te atreves a amenazar a la tierra?- Dijo la rubia en un tono amenazante siendo la primera en caminar hasta donde podía para ver la proyección de Calisto con el símbolo de la luna brillando en su frente. La general se quedó impresionada, no esperaba este movimiento, como si su premonición fuese cambiada.

"Imposible… ¿Esté su poder? La había visto antes pero no tenía esa cantidad tan impresionante. ¿Qué fue lo que cambio? ¿Acaso la emperatriz tenía razón? ¿Acaso el poder de Sailor Moon va más allá de nuestro entendimiento? ¿Y porque esa peli azul tiene la esencia de la emperatriz? ¿Qué es lo que pasa? ¡Qué cambió mi premonición anterior!

Las Sailor Scouts habían regresado y por primera vez en cinco años, sus acciones determinarían la batalla que estaba a punto de llegar.