Buenas tardes lectores,¡Ya estamos en diciembre! vaya que finalmente llegamos al mejor mes del año, espero que todos y todas hayan estado bien. Ha sido un año muy complicado, no tanto como el pasado pero aun así estamos afectados por la pandemia y muchas situaciones personales. De todo corazón desde México, vamos a darle con todas nuestras fuerzas y aquí está el siguiente capitulo. Muchas gracias por el apoyo que me han dado y espero que disfruten este capitulo.
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Y ahora sí, vamos al capitulo de esta noche que esta siendo publicado.
Sailor Moon le pertenece a Naoko Takeuchi y no lo hago para ganar dinero y esas cosas, solo para fines no lucrativos valga la redundancia.
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Relámpago Oscuro
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Capítulo 52: Belleza corrompida
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-Palacio de Venus-
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Mientras Rei Hino había conseguido la gema de Marte tras una batalla contra su pasado y su vida pasada, en Venus las cosas eran diferentes. Víctimas de una emboscada en el palacio de la princesa del segundo planeta de la Vía Láctea, Sailor Mercury y Sailor Venus fueron llevadas a un lugar al que ninguna persona había llegado, ni siquiera de otros mundos: El universo de los espejos.
Se podía ver a Minako Aino en el suelo, inconsciente en medio de la oscuridad. La rubia no parecía haber sido lastimada, ni siquiera su atuendo de Sailor Scout había sido dañado. En eso momento la joven empezó a quejarse y movió el cuerpo un poco, abriendo los ojos y notar que estaba sola. Miró por todos lados en busca de la peli azul y en la desesperación se paró a toda prisa.
-¡Ami dónde estás! ¡Ami responde! ¿En dónde estoy? ¿Qué eran esas cosas del espejo?- Mina no caminó en la habitación oscura por temor a sufrir un ataque cuando apareció una luz blanca en lo que parecía ser el final del pasillo. Sailor Venus no se confió de dicha luz por más que está soltara destellos para llamar su atención.
-Es una trampa, eso puedo estar segura pero Ami no está y es preocupante, no puedo sentir su poder como Sailor Scout y esa luz no dejará de brillar. Concéntrate Mina, ve con cuidado.- Sailor Venus dio el primer paso y el suelo empezó a mostrar un piso de vidrio, como un espejo. La asombro de la ojiazul ante esa magia le hizo ir con más cuidado y sus pies tocaban delicadamente el piso de vidrió reflejante.
A cada paso la habitación iba alumbrándose más y más, la pared llena de espejos de todos los tamaños y formas, Sailor Venus estaba sintiéndose observada a medida de que su reflejo en cada uno de los espejos que cubrían la habitación se distorsionaba y no le quitaban la mirada de encima. Finalmente Mina llegó al final de la habitación, cubriéndose los ojos por el destello constante y revelando un espejo roto, con su contorno oxidado y el símbolo de Venus como adorno en la parte más alta del espejo.
-¡¿Un espejo roto?! ¿Me quieres tomar el pelo? ¡Revélate!- El grito de Mina provocó que el espejo crujiera para mostrar una grieta más grande, cosa que puso en alerta a la rubia pero al darse la vuelta y lanzar una cadena de Venus pudo ver su reflejo, entre las grietas del espejo se veía a Sailor Venus con una mirada vacía, su atuendo de Sailor Scout en tonos apagados y una herida en su tobillo, la misma que ella tenía.
-No puede ser…no eres yo, eres una ilusión- Mina se decía a si misma mientras su reflejo se mantuvo en silencio con una lagrima pasando por mejilla.
-No te mientras a ti misma Aino…este es el reflejo de tu dolor. Lo has escondido por cinco años, detrás de su sonrisa se encuentra una chica muerta en vida, llorando y sintiendo culpa- Una extraña voz comenzó a escucharse a través de los espejos, la oji azul quería ver en cual espejo se escondía.
-No seré tu patio juegos, no me harás caer en este truco…me niego a dejarme engañar- Sailor Venus no perdió de vista su reflejo pero esté de inmediato mostró algo en una de las grietas, la imagen de Andrew con una expresión de felicidad. -¿Andrew? ¡No! ¡No voy a caer!
-¿Una vieja herida? O ¿Un amor imposible? Es curioso Sailor Venus, porque eso no te detuvo y sé que lo recuerdas.- Esa voz se metía más adentro de los pensamientos de la rubia, Mina se sacudía la cabeza para sacar al invasor de su cabeza.
-Cállate, no quiero recordar. Él no… ¡Déjalo!- Mina rompió el espejo con la cadena de Venus pero el vidrio salió disparado en todas direcciones mientras Sailor Venus se cubría, sintiendo que algunos vidrios le hacían daño pero eran solo cortadas.
Minako abrió los ojos con cuidado quedándose sorprendida de estar en de nuevo en Japón, tres años atrás, después de la caída de Makoto y su exilio por parte de Sailor Moon, parecía que la gente no podía verla como si fuera un fantasma.
-Esto es una ilusión y debó encontrar la manera de…-
Mina no pudo terminar al verse a ella misma, a sus 19 años caminando hacía un hospital con un ramo de rosas. Sailor Venus se quedó sin palabras y no dudo en seguirse a sí misma. Varios minutos después su yo del pasado subía las escaleras del hospital para llegar a la habitación 32, tocando la puerta con suavidad.
-Recuerdo esto…Andrew, tú estabas herido. Tu pierna había sido atravesada por una varilla cuando pasó el ataque, fue un milagro que vivirás.- Mina quien estaba detrás de su yo pasado quiso abrir la puerta pero una enfermera lo hizo antes dejando pasar a la rubia con el ramo de rosas.
-Hola Andrew ¿Te ha dicho algo del doctor? ¡Andrew no!- Minako corrió y justo a tiempo evitó que Andrew intentará levantarse de la cama- ¡¿Acaso no te dijeron que aun necesitabas rehabilitarte?!- Claro la oji azul mientras Sailor Venus estaba callada.
-Lo se Mina pero ya no soporto esto, si no lo intento jamás sabré si me he recuperado- Replicó el muchacho rubio apretando el puño pero Mina se sentó a su lado, tocando su mano con fuerza.
-Lo sé ellos te lo dijeron, tuviste mucha suerte en que no te amputarán. Ha sido una recuperación muy larga pero no quiero que te pase nada, por favor hazle caso al doctor ¿Lo harás?- Mina le regaló una sonrisa a Andrew para hacerlo sentir mejor, el rubio se acercó a Mina y le dio un beso lleno de ternura. La verdadera Mina sentía su corazón bombear con fuerza al recordar como ella estaba saliendo con Andrew, la edad era lo de menos, ella ya era un adulto y Andrew había caído bajo los encantos de Mina.
-Una relación muy bonita ¿Verdad? Lo recuerdas con mucho cariño- La voz misteriosa nuevamente apareció, paralizando todo el evento del pasado y dejando a Sailor Venus en alerta al sentir incomodidad.
-¡No te atrevas, sal de mi cabeza!- Sailor Venus lanzó una de sus cadenas de venus para atacar la ilusión pero esta se partió en miles de pedazos como un espejo y cambiar de escenario al instante. Minako reconoció la escena, había pasado 4 meses desde que Andrew salió del hospital y viviendo la vida como una pareja normal aunque la rubia de estaba afrontando un reto muy grande, viéndolo a su yo del pasado caminar con Andrew en la calle una noche de viernes.
-No te pongas así Mina, yo sé que conseguirás ese papel en la obra, yo te he visto en los ensayos improvisados en la casa.- El muchacho rubio buscó consolar a la oji azul pero Mina no parecía estar de buen humor ya que ni con el abrazo de su novio se sentía mejor.
-No es suficiente Andrew, he entrado a cada audición y simplemente me cierran las puertas por mi edad…no soy lo que ellos quieren- Mina se mordió el labio al sentir la molestia en su tobillo, deteniendo su andar.
-Deberías ir al doctor, ese tobillo te ha estado molestando desde lo que pasó ¿Dices que fue por una piedra que te lastimo?- Ante la pregunta, Sailor Venus que miraba la acción apretó los puños con fuerzas lentamente negando con la cabeza.
-No, te mentí Andrew. Fue cuando hice lo posible para salvar a la gente del ataque de Makoto…me lanzó un rayo negro con toda fuerza que me derribó y caí mal, me torcí el tobillo aplicando toda la fuerza en él, de no ser por Ami y su curación hubiera quedado peor- La Sailor Scout movió su tobillo lentamente, aun sintiendo el dolor.
-Estoy bien Andrew, no quiero que mi molestia nos interrumpa en nuestra velada.- La Minako del pasado sonrió aguantando el dolor y continuando su andar en busca de un buen lugar para una cena romántica cuando el muchacho de cabello rubio fue quien paró esta vez con una mirada de impacto, como si hubiera visto fantasmas.
-¿Andrew? ¿Qué pasa?- La ojiazul trató de llamar la atención de su novio pero luego ella miró al frente, mirando la causa de la sorpresa de su novio.
-¿Reika? ¿Eres tú?- Andrew no sabía que más decir cuando la mujer de cabello castaño que estaba esperando un taxi se dio cuenta de la presencia de él y de Mina.
-¡¿Andrew?! ¡Qué sorpresa verte!- La mujer de cabello castaño se mostró contenta de ver a quien, en ese momento era su ex novio pero no podía ocultar su gusto de volver a verlo. -¿Cuánto tiempo ha pasado? Parece que fue una década y…Oh Mina, lo siento no te vi.
-Reika, no pasa nada y me gusto verte. Veo que regresaste de Turquía.- Mina sonrió de forma discreta y extendió su mano para saludarse. La rubia como la castaña se miraron mientras era Andrew el que quedaba entre la espada y la piedra. Las dos mujeres se dieron la mano con mucha cortesía.
-Hace unos días que volví, el departamento de cultura de Estambul me dejó tomar unas vacaciones y quise volver. Recorrer viejos lugares y caras conocidas- Reika se enfocó más en Andrew mientras Mina notó dicha acción, soltándose de la mujer y tomar la mano de su novio.
-Me da gusto escuchar eso Reika ¿Y a dónde ibas? Vi que pedias un taxi.- Mina quiso hacer la plática más amena, pegándose un poco más en Andrew.
-Iba de vuelta al hotel, fue un día cansado volver a recorrer algunas partes de Tokio y ver que todo ha cambiado. Vi el memorial a las Sailor Scouts, algo surreal lo que pasó.- Respondió la castaña recordando aquella vez que ellas la rescataron del peligro.
-¿Por qué no vienes con nosotros Reika? Mina y yo íbamos a cenar pero puede que sea una noche distinta contigo, es decir, para recordar viejos tiempos- Andrew sugirió dejando a Mina sin palabras y Reika sorprendida, no pensaba que su ex novio se atreviera a hacer dicha propuesta.
-Me encantaría pero no quisiera ser un mal tercio para ustedes, supongo que tienen cosas que hacer y no quiero arruinarles la noche- Reika gentilmente rechazó la sugerencia.
-No digas eso, no la arruinaras. Me gustaría escuchar de todo lo que has hecho todo este tiempo Reika ¿Verdad Mina?- El rubio le dirigió la palabra de la ojiazul que tuvo muchas preguntas en su cabeza pero tuvo que disimular y le sonrió de vuelta a Andrew.
-Claro Andrew, sería bueno escuchar las historias de Reika fuera de Japón.-
Así fue como Sailor Venus sentía un nudo en la garganta y a sentirse mareada con el recuerdo, viendo a Andrew y a Reika hablando en el restaurante, riendo y conversando de manera amena con una Minako comiendo en silencio y observando como ellos se divertían, como si las cosas nunca hubieran cambiado.
-Un amor del pasado volvió y te sentiste mal ¿No es así? Sólo piénsalo querida, mientras tú estabas ahí con tus problemas, aquellos que pensaste que serían temporales y que tenías un apoyo, de repente cambio todo con la presencia de esa mujer. Tú lo sabes y te negaste al verlo hasta que fue muy tarde.- Aquella voz siniestra se burlaba de Mina, la Sailor Scout lanzó sus cadenas de luz por todos lados sin dar con la fuerza oscura que le obligaba a ver esos recuerdos.
De la nada la escena se volvió a oscurecer y aparecieron varias cadenas hechas con vidrió de espejo atrapando las muñecas y tobillos de Mina, la Sailor Scout trato de pelear pero el vidrio la lastimaba hasta lograr someterla. Sailor Venus fue forzada a quedar de rodillas y un gran espejo se puso enfrente.
-¡No! ¡Detente! ¡Ya no quiero ver más!- La ojiazul se escuchaba aterrada, por más que cerraba los ojos, aquella fuerza oscura la obligó a mantener sus orbes abiertos y el espejo le hizo ver el recuerdo más doloroso en estos cinco años, sólo superado por el exilio de Makoto.
-¡Maldita sea, voy a matarte!- Lentamente la mirada de Mina se tornaba de color ojo en sus pupilas pero estaba siendo absorbida por la desesperación. La Sailor Scout podía ver a su yo del pasado subiendo las escaleras hacía el departamento que ella y Andrew rentaban a altas horas de la noche. La chica estaba preocupada ya que Andrew no había contestado sus llamadas, además de que habían quedado con que él pasaría por la rubia de su audición que había sido un fracaso.
-Ojala este bien Andrew…ha tenido mucho trabajo en la universidad que creo que se le olvido pero es raro que…-
Mina notó la puerta de su departamento entre abierta, Andrew siempre la dejaba cerrada y pensó que era algún ladrón, lentamente abrió más la puerta y tomó lo que tenía a la mano que en esta ocasión era un florero. No prendió la luz para poder sorprenderlo y ver la luz de su habitación prendida con la puerta entre abierta, dejando un halo de luz.
En eso escucho una voz muy familiar o más bien dos, paralizando por completo a Mina, sus ojos se abrieron como platos, sus manos le temblaban y sentía que se iba a desmayar. La rubia se acercó al halo de luz y su mundo se iba venir a pedazos una vez más. Andrew y Reika, desnudos en la cama teniendo un momento íntimo.
-Andrew…yo no te olvide.
-Reika…no dejé de amarte.
Esas dos oraciones fueron estacas, cargadas de veneno a Mina. Esas palabras retumbaron en la cabeza de Mina y dejó caer el florero para hacer un estruendo en el lugar, llamando la atención de Andrew quien se levantó a toda prisa, saliendo de la habitación y mirar el florero roto pero Minako ya no estaba pero el rubio notaría que las llaves y el celular de la ojiazul estaban en la mesa, ella lo sabía y Andrew sentía un escalofrió en su espalda, era el fin.
No había mucha gente en la estación del metro pero aún estaba en operaciones y ahí estaba la rubia, al borde es la estación del tren, en plena noche de navidad mirando el tren pasar. Todo se estaba viniendo abajo. Ya no tenía más oportunidad para las audiciones, sus amigas no estaban cerca para apoyarla y su novio había encontrado nuevamente el amor en su antigua novia.
Ella solo veía horror absoluto, no podía vivir y no podía morir en vida, estaba atrapada en su interior, su cuerpo era una celda que la mantenía ahí. El recuerdo de Makoto, cómo su amiga había caído al abismo y ahora esto, debía haber una salida. Mina quería terminar con esto. Estaba a punto de cometer el más grande error de su vida.
Como una mina de tierra, le arrebató su voz, le quitó su sentido del odio, le lastimo los brazos, le hirió las piernas, mató su alma y la llevaron al infierno aun estando viva.
-Andrew siempre la amo, yo sólo fui su consuelo.- Mina se repetía esas palabras hirientes, su corazón estaba sangrando y ella escucho un tren acercarse. – Ahora te entiendo Mako-chan, lo entiendo ahora.- La rubia alzó los brazos lista para caer a las vías del tren, ella no quería caer en la oscuridad que su amiga en el pasado y tampoco sufrir esta dolorosa realidad.
-Adiós chicas-
Minako Aino quería terminar con su vida y estuvo a nada de conseguirlo, de no ser por una persona que logró jalarla del brazo para caer los dos en el suelo justo cuando el tren pasó. Mina esperaba el fin pero sintió un fuerte abrazo de una persona, que la sostenía con todas sus fuerzas que la rubia abrió los ojos lentamente, sorprendida de su salvador.
-¡¿En que pensabas Mina?!- Fue lo único que dijo Darién muy angustiado por lo que iba a hacer la oji azul, sintiendo como Mina temblaba y se aferró a él, soltándose a llorar con mucho dolor. El espejo que mostraba la visión se rompió con una Sailor Venus con el corazón sangrando y alimentada por la rabia en sus ojos.
-Eso...déjate consumir por tu verdadera naturaleza Sailor Venus, recuerda cuando él te usó como un placebo, como plato de segunda mesa. Tanto fue tu dolor que quisiste matarla...recuerda- Finalmente apareció el responsable de mostrarle sus recuerdos, quien había tomado la forma de Andrew ahora tenía su aspecto, era su reflejo de aquel espejo roto. -Yo puedo ayudarte...a recuperar lo que es tuyo pero debes liberar mi poder, hazlo y te entregaré lo que más anhelas.
-¡Burbujas de Mercurio!-
Sailor Mercury apareció de la nada, sorprendiendo al reflejo de Mina y recibiendo el impacto de su ataqué, lanzada contra uno de los muros de la habitación oscura, al estrellarse se escuchó como fue destruido un espejo mientras Sailor Venus recuperaba la consciencia al ser liberada por Ami quien tenía algunas cortadas en su cuerpo.
-¿Ami? ¿Cómo lo lograste?- La rubia estaba débil y recuperando aliento al sentir los brazos de la peli azul.
-No fue fácil pero se lo que se siente esto, dejamelo a mi- Sailor Mercury dejó a Mina en el suelo y se puso delante de ella mirando el reflejo maligno de Sailor Venus.-No voy a dejarte Mina, no dejaré que te pasó lo mismo que a Mako-chan, así tenga que entregar mi vida.
