Buenas tardes lectoras y lectores, aquí en los primeros días de febrero para traer el capitulo número 54 de la historia . Donde Mina la tenía muy difícil pero esperemos que con la ayuda de Artemis las cosas a su favor. Nuevamente gracias por el apoyo mostrado del Fanfic :) de todo corazón.
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Y ahora sí, vamos al capitulo de esta noche que esta siendo publicado.
Sailor Moon le pertenece a Naoko Takeuchi y no lo hago para ganar dinero y esas cosas, solo para fines no lucrativos valga la redundancia.
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Relámpago Oscuro
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Capítulo 54: Belleza de Afrodita
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Dark Venus miró con asombro el cambio de apariencia de Artemis, el gato se había transformado en un poderoso guerrero para defender a Mina, a la que veía como si fuera su hija.
El albino corrió a toda velocidad, dejando ver a su paso un gran halo de luz tan rápido para el ojo humano y atacó a Dark Venus con una estocada brutal en su pecho, la ente malvada gritó y retrocedió mirando su herida, su sangre de color gris empezó a salir pero Artemis le volvió a atacar ahora cortándole el brazo y se escuchó como la extremidad hecha de vidrio de espejo se hacía añicos.
Mientras Artemis luchaba, Mina se levantó aun con su tobillo lastimado y tocar la puerta que seguía cerrada, no sabía cómo abrirla pero sentía que había algo que le hablaba, que la llamaba ¿Acaso era la gema de Venus?
-Tiene que haber una forma, vamos…- Sailor Venus golpeaba la puerta con el puño cerrado pero no funcionaba, ni siquiera algo que le indicaba que podría abrirse cuando algo brillo a su costado, era una cerradura para una llave con una punta triangular pero era de un tamaño considerable, Mina la tocó tratando de descifrar este misterio.
-No hay una llave tan grande y que tenga esta forma a menos que…- Mina tuvo una revelación, la cerradura tenía la forma de la punta de una de sus cadenas de luz y si lanzaba una cadena de Venus, la puerta se abriría.
-Eso es… ¡Tengo que intentarlo!- Sailor Venus retrocedió y apuntó con la punta de sus dedos a la cerradura liberando su poder con un destello dorado en sus manos. Dark Venus se percató de lo que la rubia iba hacer pero no pudo intervenir como quisiera cuando Artemis le golpeó en el rostro y le hizo una cortada en la parte de su ojo izquierdo.
-No te permitiré que le hagas daño demonio- Artemis empuño su espada con todas sus fuerzas, listo para otro ataque- ¿De qué madriguera saliste? ¿Cómo te hiciste del control de un lugar sagrado?-
-¿Sagrado? No me hagas reír gato, esté lugar ha estado abandonado desde la gran guerra y de la caída de la antigua reina y con los años la oscuridad se apodero de sus paredes, de sus puertas y de los sentimientos negativos de la princesa. Sin ella en este lugar se me hizo fácil apoderarme de cada ladrillo pero algo pasó. – Dark Venus regeneraba su brazo destruido, formando una hoja de espada para atacar al protector Mina dándose un choque cargado con furia.
-La reencarnación de las princesas, fue lo que pasó y fue inevitable que ellas algún día tomarían el trono, supuse que ella vendría pero los eventos en la tierra fueron interesantes, no por nada yo soy parte de Minako- La versión retorcida de Mina sonrió de forma cínica y Artemis rompió su defensa para volver atacar su pecho haciendo que soltará muchos vidrios de espejo en el suelo.
-No eres más que una retorcida visión de ella, aprovechándote de sus miedos y de sus recuerdos más tristes, no eres la primera en manifestarte y no dejaré que le haga daños- La espada de Artemis brilló acumulando más poder del planeta.
-Ella eventualmente caerá y me divertiré con su mente hasta que sea un cascarón vació ¡Ahora muere!- Dark Venus hizo aparecer un espejo detrás del Artemis, dejándolo desprotegido ante un ataque mortal. Sin embargo una cadena dorada detuvo a Dark Venus, atándola de los brazos y azotándola contra una de las paredes del castillo.
-¡No le harás daño a él bruja!- Sailor Venus no había apuntado a la cerradura sino a Dark Venus que iba a asesinar a Artemis, el muchacho de cabello blanco se quedó quieto y sorprendido de verla aun querían pelear.
-¡Mina que haces! ¡Abre la puerta ahora antes de que sea tarde!- Gritó el albino cuando Dark Venus le sorprendió con una estocada en el brazo izquierdo pero Artemis a pesar de sentir el vidrió de espejo en su brazo siguió luchando al golpear a la versión oscura de Mina. Sailor Venus lanzó otra cadena para atrapar a Dark Venus pero está le esquivó y escondiéndose en uno de los espejos del lugar. Mina y Artemis chocaron sus espaldas vigilando por todos lados y caminando lentamente hasta quedar en el centro de la habitación con la puerta enfrente de la rubia.
-No hay tiempo Mina, ahora que puedes abre la puerta-
-No pienso dejarte sola con ella, además debe saber cómo traer a Ami de vuelta, no pienso perdonarme si ella…no ¡No puedo dejar a nadie! Vamos a luchar juntos y tengo un plan que la obligará a salir ¡Cadenas de Venus!- Sailor Venus mando dos cadenas en direcciones opuestas para destruir los espejos de la habitación, el muchacho albino pudo ver que algo se movía al ver como los espejos se rompían.
-¡Ahí!- Artemis usó su velocidad para interceptar a Dark Venus quien apenas se pudo defender usando un escudo de cristal. -¡La tengo Mina!-
-¡Crescent Beam!- Sailor Venus lanzó un poderoso ataque para lastimar a su versión retorcida, si bien el impacto fue certero, Dark Venus no iba a dejarse fácilmente al lanzar una cadena de vidrió que impactó en el hombro de Mina, incrustándose cual púas. Artemis trató de romper la cadena pero Dark Venus fue más rápida que él y jaló la cadena con Mina para colisionar con el albino que lo mando al suelo.
-¡Artemis!- Mina sujetó la cadena de vidrió para tratar de quitársela pero su versión oscura la acercó más a ella para golpearla en la cara y en el estómago, infringiendo mucho dolor en Sailor Venus. Artemis trató de pararse pero Dark Venus le puso la bota en la cara con fuerza.
-¡Ni siquiera tu amado protector puede conmigo! Mientras tus miedos más profundos sigan dominando tu mente, jamás podrás vencerme. Acéptalo Minako, jamás podrás deshacerte de mí y si tengo que matarte para que entiendas, por mi está bien.- Dark Venus transformó su otra mano en una hacha de cristal.
Sailor Venus sentía la derrota, la herida en su cuerpo y como Artemis seguía con la bota encima de su rostro le hizo caer en desesperación, sentía que se le iba la respiración a cada segundo que seguía con el arma en su cuerpo. Dark Venus veía su victoria segura cuando notó que Mina con todas sus fuerzas lentamente se estaba quitando la punta de la cadena e intento hacer presión pero Sailor Venus ya tenía el arma afuera, manchando sus manos de sangre que se veían en sus guantes.
-No…no pienso morir aquí. He estado en peores situaciones en los que he perdido la esperanza y que simplemente me dejaron derrotada ¿Crees que sabes de mi dolor? Dices ser yo pero si en verdad lo fueras sabría lo que yo he aguantado ¡Nunca sabrás lo que verdaderamente siento!- Mina rompió la cadena y el vidrio empezó a ponerse de color dorado.
-¡No pienso caer en tu mundo, Cadena de Venus!- Sailor Venus lanzó la punta a la puerta, dando en el blanco y escuchando el mecanismo de la puerta abrirse después de muchos años, las cerraduras internas caían y la puerta de acero comenzó a abrirse emanando una fuerte luz que estaba cubriendo toda la habitación que era tan intenso como el mismo sol.
Mina se sintió segada por la intensa luz blanca que no presto atención a su entorno, Artemis aprovechó la distracción para someter a Dark Venus clavando su espada en el pecho de la fuerza oscura pero Mina no podía escuchar nada, sus sentidos se habían apagado cuando la luz blanca finalmente la absorbió.
"¿Qué está pasando? ¿Dónde estoy? Siento como estoy cayendo pero no tengo miedo…no puedo escuchar mi voz"
Mina empezó a sentir la briza del viento en su rostro y como el pasto rozaba su cuerpo, esto la hizo despertar poco a poco, sus ojos azules miraron el cielo claro con nubes esponjadas, la rubia se levantó con cuidado mirando por todos lados, su atuendo de Sailor Scout estaba intacto y ella no tenía herida alguna.
-Qué extraño, esa luz de la habitación…No la puedo sentir a ella ni a Artemis- Mina escuchaba el sonido de las aves cantar en los árboles, además de un rio que pasaba cerca de ella y a lo lejos se podía ver un jardín muy grande, parecía el paraíso, quizás Mina pensaba que había muerto o era una alucinación. Sailor Venus continuó caminando, llegando a la entrada del jardín representado por una gran puerta metálica con el símbolo de Venus.
-Se siente muy bien aquí ¿Esto es lo que estaba detrás de la cámara? ¿Un jardín?- Mina se adentró más en el lugar con rosas y azucenas más una cantidad de flores de hermosos colores y formas. La rubia más adelante encontró una fuente de agua que tenía muchos conductos para darle agua a las flores y en esa fuente de agua estaba la imagen de Afrodita, la diosa griega de la belleza.
-Bienvenida Minako Aino, me preguntaba cuanto tiempo tardarías- Mina se dio la media vuelta, reconocía esa voz y sus sospechas fueron correctas al verla, a la princesa de Venus con su atuendo real mientras tenía en sus manos una regadera.
-Debo estar soñando o en verdad estoy muerta…eres yo, bueno, mi otro yo del pasado y…
-Tranquila Minako, entiendo lo que me quieres decir y no estas muerta, sólo estas en un plano distinto donde este jardín me pertenece y a ti. Pensé que nadie abriría la puerta después de los tiempos oscuros cuando cayó nuestro reino- Decía la princesa de Venus recordando la gran batalla y como ella comando parte de las fuerzas de su majestad.
-Ósea que este lugar estuvo sellado todo este tiempo, con razón sentí un poder muy grande aquí, tiene sentido.- Mina seguía admirando la estatua de afrodita.
-Aunque sé que yo morí hace tiempo parte de mi esencia se quedó aquí, un lugar donde la oscuridad no entra pero que yo no puedo salir para enfrentarla. Si lo hago moriría y toda la belleza que quedaba en el castillo desaparecería. Estoy al tanto de la situación…la fuerza de Júpiter corrompida, que triste.- Dijo la princesa de Venus caminando y regando las flores, Mina no perdió el tiempo y la siguió.
-Entonces sabes dónde está la Gema de Venus ¿Verdad?, la necesitó para poder enfrentar a la amenaza que viene pero…Ami y Artemis me necesitan primero, mi poder actual no es suficiente. Te lo pido por favor- Minako fue directa en su búsqueda de la gema pero la princesa de Venus se mantuvo callada, mordiéndose los labios.
-Se dónde está la gema Mina pero el conseguirla implica que mi última esencia desaparezca junto con este jardín. – La princesa de Venus miraba a su alrededor, todo lo que había hecho por muchos años y mantener la poca belleza en el castillo, ante una nueva amenaza que llegaría muy pronto a la tierra, ella debía renunciar a esto. Mina se quedó callada, podía ver la tristeza de la princesa de Venus, de tan sólo imaginarlo le causaba una enorme pena.
-¿Y no hay otra manera? No podría con la culpa.- Sailor Venus se sentía entra la espada y la piedra. –Tiene que existir otra forma, por favor…
-¡No hay otra manera Minako!- La princesa de Venus por primera vez mostró enojo, el cielo empezó a oscurecerse y las flores a marchitarse.- El poder de la gema de Venus va más allá de tu entendimiento, apenas yo pude comprenderlo justo en plena invasión ¿Qué te hace creer que tú lo lograrías?-
-Yo…
-¿Estás dispuesta a sacrificar lo que quedó de una antigua era? ¡Lo estás!- El semblante de la princesa de Venus mostraba desesperación. Mina sentía que las palabras no salían de su boca ¿Por qué la princesa de Venus cambio de repente? Había algo detrás de esto.
-¿Estás pidiendo que lo haga verdad? Poner fin a una era…cómo hace años cuando la reina Berly atacó, cuando tomaste la espada de plata del milenio y darle muerte.- Sailor Venus llegó al punto mientras la princesa de Venus asintió posando su dedo en la frente de Mina, mostrando un brillo dorado mientras la estatua de Afrodita hacía lo mismo.
-He extendido mi tiempo Minako Aino, lo suficiente para que el castillo no caiga en la oscuridad total pero una habitación pequeña no es suficiente para purificarlo.- La princesa sonrió de forma apacible, nuevamente la misma luz que la había traído al jardín se hacía presente cubriendo el lugar pero Mina sentía un gran poder pasando por su cuerpo y la muchacha sentía paz interna.
-Recuerda esto Mina: Incluso en un páramo desértico, una flor hermosa puede nacer y mostrar al mundo su belleza. Se esa flor Mina.-
La luz blanca hizo desaparecer todo el lugar, junto con la princesa de Venus y de nueva cuenta Mina sintió como caía en la nada pero con mucha tranquilidad y el silencio gobernaría su entorno.
Artemis cayó de rodillas con una herida en el rostro, pasando un hilo de sangre que le quitaba la visibilidad mientras Dark Venus se mostraba furiosa, desesperada al tener varias estocadas de la espada del albino en su cuerpo, ninguno de los dos se daban por vencidos hasta que la versión oscura de creó su espalda dos lanzas de espejo.
-Ya estoy harta de que te metas en mis planes, tal vez le diste tiempo para que entrará en esa habitación pero cuando ella regresa, tú estarás muerto- Dark Venus se lanzó al ataqué notando que Artemis apenas y podía moverse. Él guerrero sólo apretó la empuñadura de su espada con fuerza mostrando una sonrisa con resignación.
-Mina…lo lamento.
El ataque de Dark Venus fue bloqueado por varias luces doradas en forma de estrellas, cada una de ellas rodeando a Artemis y por más que Dark Venus atacaba no daban en el blanco.
-¡Qué truco es este!- Dark Venus vio que estaba parada en un símbolo de Venus brillando en color dorado y arriba de ella, levitando se encontraba Sailor Venus con un brillo en su cuerpo tan brillante como el sol, Artemis notó el cambio de poder de Mina, con su buen ojo miró que la gema de Venus la tenía en su cuello que le regresaba su poder y en su mano derecha estaba una espada: La mítica espada plateada de cristal.
-El poder de la belleza y del amor recorren mi cuerpo. La belleza por todas las formas de vida y de la tierra así como el amor de mis seres amados ¡Serás castigada en nombre de Venus!- Sailor Venus fue en picada hacía Dark Venus empuñando la espada a toda velocidad.
-¡No te ayudará ese nuevo poder, morirás igual!- Dark Venus lanzó muchas cuchillas de cristal a la Sailor Scout pero todas estas eran destruidas al instante.- ¡Imposible! ¿Cómo puede hacer eso?-
-Heriste a Ami, a Artemis y corrompiste este palacio. Jamás caeré en tu oscuridad ¡Nunca!- Sailor Venus a una velocidad asombrosa pasó de largo de Dark Venus, quedándose detrás de ella con la espada aun en sus manos. Dark Venus no supo por donde llegó Mina con ese ataque y comenzó a sentirse mal, su cuerpo estaba partiéndose en miles de pedazos y cuando quiso recuperarse había perdido la cabeza tras un corte limpio de Sailor Venus. La cabeza cercenada robo por el suelo, enfocando su mirada en Sailor Venus y su gran poder, no sabía cómo lo había hecho pero en ese momento el verdadero poder de Minako Aino finalmente había a su límite.
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-El universo de los espejos-
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Mientras las cosas en el castillo de Venus se ponían a favor de Mina, Ami Mizuno seguía con el cristal de espejo clavado en su cuerpo, la peli azul aún estaba con vida pero no sabía por cuanto tiempo le quedaba, arrastrándose y dejando un charco de sangre. Sin embargo parecía que podía sentir el poder recién adquirido de su amiga.
-Mina…lo conseguiste- Sailor Mercury trató de levantarse y darse la vuelta para quedar boca arriba, feliz por el éxito de su amiga. –Ahora tengo que salir de aquí, no sé si aguante está herida.
-Talvez no pude hacerla caer en las sombras y que haya perdido todo mi poder pero me quedas tú, maldita desgraciada- Ami podía escuchar la voz demacrada de Dark Venus y miró de lado observándola caminar de forma demacrada con un cuerpo parcialmente destruido sosteniendo una cuchilla de vidrio.
-Nunca subestimes a una Sailor Scout, te lo advertí – La ojiazul hacía un chiste al respecto aun al borde de la muerte, cosa que no cayó de la gracia de Dark Venus quien la levantó del piso levantando el cuchillo.
-¡Y lo hubiera logrado de no ser por ti! ¡Muere!-
Al levantar su cuchillo sintió como alguien la atacó por la espalda, sintiendo en su cuerpo una enorme cantidad de electricidad, en forma de relámpagos haciendo que Dark Venus gritará en agonía, siendo lanzada a uno de los espejos que quedaban intactos y soltar a Ami, la ojiazul sintió que alguien la atrapaba y como le quitaba el vidrió de su cuerpo con mucho cuidado, sintiendo como era cargada como una princesa en manos de un caballero. Dark Venus estaba sorprendida como asustada de lo que estaba viendo.
-Este poder es cómo el mío…- Dark Venus miró aquellos ojos, esos ojos verdes con el cabello castaño, vistiendo la armadura de emperatriz y una lucha por la dualidad de su mente y cuerpo.
-Pagarás por lo que hiciste… ¡Pagarás por lastimar a Ami!-
Los relámpagos negros golpearon el suelo en el mundo de los espejos y el gran poder de Júpiter se hacía presente: Imperia Júpiter estaba salvando a Sailor Mercury
