(LEER AL FINAL) Buenas noches lectores y lectoras. Estuve muy inspirado con respecto a este capítulo que no podía dejar pasar la oportunidad para ponerme manos a la obra y traer el penúltimo capitulo de la historia...Pero ya llegaremos a esto al final mientras disfrutemos la batalla que se le complica a Sailor Neptune contra el general Ganimedes. Nuevamente gracias por el apoyo mostrado del Fanfic :) de todo corazón.
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Y ahora sí, vamos al capitulo de esta noche que esta siendo publicado.
Sailor Moon le pertenece a Naoko Takeuchi y no lo hago para ganar dinero y esas cosas, solo para fines no lucrativos valga la redundancia.
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Relámpago Oscuro
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Capítulo 59: Sailor Neptune vs Ganimedes II
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-Neptuno-
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El poder de Ganimedes salió expulsado de golpe ante Sailor Neptune, los relámpagos dorados que emanaban de su cuerpo salían en todas direcciones e incluso llegaron al firmamento y ahí retumbar un poderoso trueno que sonó por todo el planeta.
Calisto tragó saliva e Ío sintió un escalofrió total, retrocediendo un poco mirando la cantidad de rayos que salían por todos lados, ambos se miraron y temían lo peor: Ganimedes estaba molesto.
Mientras en el campamento de los soldados, todos notaron el súbito cambio en el clima más el poder del general más calmado, Aquila y Eteros veían los rayos dorados impactando en el suelo muy cerca de ellos mientras Europa estaba preocupada por el albino y Adrastea feliz de no estar ahí.
Carpo desde la tienda médica se mantuvo calmado y suspiró de forma pesada.
-Pobre del desgraciado que le hizo enfadar, no va a quedar nada de él- Comentó mientras Imperia Júpiter estaba atenta a la batalla, la cantidad de poder que el general iba a usar era superior a Michiru y era cuestión de tiempo para que ella sufriera las consecuencias de su insurrección.
Regresando con los combatientes, Sailor Neptune se sentía cegada por lo brillante que era el aura del general con su poder elemental.
-Tengo un sobrenombre en el corazón del imperio ¿Sabes cuál es?- Ganimedes con una mano empezó a levantar varios pedazos de roca el piso y las junto en su brazo izquierdo para hacer un escudo electrificado y en sui mano derecha con sus relámpagos formó una espada pesada, mostrando que no era cualquier cosa, destruyó varios pilares sin que toda la espada de relámpago los tocarás, Michiru sentía como el corazón iba a mil por hora ante tremendo poder.
-La muralla invencible del Rayo Negro-
Ganimedes se lanzó al ataqué con el escudo por delante, Sailor Neptune buscó defenderse con una ola defensiva pero el albino destruyó la ola con su escudo electrificado y golpeó con toda su fuerza a Michiru para mandarla contra una de las columna de lo que era su palacio pero el general le atacaría con su espada con ella en el suelo.
Sailor Neptune logró esquivar la hoja eléctrica pero fue alcanzada por uno de los rayos dorado en su pierna derecha, causando un gran dolor que provocó un grito desgarrador, provocando quemaduras leves. Michiru golpeó con su otra pierna la cara del general pero Ganimedes le dejó caer el escudo eléctrico con toda su fuerza en el piso.
Michiru trató de dar un ataque pero el albino le impactaba el escudo varias veces, sin parar y el daño hecho por los rayos como por la roca que formaba el escudo no le daban muchas opciones, poco a poco creando un gran cráter y con los gritos de Sailor Neptune.
El general alzó su escudo para ver que Michiru aún estaba con vida pero con sangre en su rostro y cuerpo, las quemaduras en su pierna iban empeorando y apenas tenía fuerza para pararse, buscó darle el golpe de gracia cuando miró a su izquierda varias lanzas hechas de agua y con una señal de manos, Sailor Neptune hizo que todas las lanzas fueran hacía Ganimedes pero esta vez el ataque de las lanzas oceánicas eran más efectivas, aprovechan la conducción del agua y la electricidad el general retrocedía cubriéndose con su escudo, era una táctica muy astuta de parte de Michiru quien se estaba levantando y apoyando su pierna buena en el suelo, mirando la puerta de Neptuno.
-Es ahora o nunca.
Sailor Neptune recibió un golpe muy fuerte en su nuca, realizada por el general con el escudo en mano, haciéndola caer boca arriba y sentir la bota de Ganimedes en su pecho, justamente en la parte donde tenía la gema fantasma ahora con el símbolo de Neptuno.
-Te di una última oportunidad y ahora me doy cuenta lo arrogante que eres, tu lealtad es admirable pero estás cegada por una reina que traicionó a una de sus protectoras- Ganimedes apretó con fuerza el pecho de Michiru haciéndola gritar.
-Te daré una muerte rápida, sólo un tonto desaprovecharía la oportunidad de vivir por segunda vez- La espada de Ganimedes generó muchos rayos y con la punta apuntando a la cabeza de Sailor Neptune.
-Salve el Rayo Negro-
El rayo dorado de Ganimedes cayó de golpe ante Michiru sin embargo no era algo que el general esperaba y su sorpresa fue grande al ver aquel domo protegiendo a Sailor Neptune que apareciendo de forma súbita en el campo de batalla, el general volvía a golpear el domo con su espada pero esta servía como una defensa perfecta en el planeta Neptuno.
-Imposible- Una vibra oceánica se hizo presente, rozando el rostro de Ganimedes y él reaccionó de forma instantánea protegiéndose con su escudo de aquella ventisca marítima que golpeada con todas sus fuerzas. El general con su espada desvió el ataque hasta destruir lo que quedaba de los muros del palacio y quedar en escombros finalmente.
Ganimedes miró al responsable de este ataque sorpresivo y al igual que los dos protectores del palacio de Neptuno, este ser usaba el poder del planeta guardián a su favor. Era un tritón, una criatura de la mitología Griega con una tonalidad bronce en su piel, cabello negro largo y de la cintura para abajo una cola larga de color aqua. El tritón usaba sólo un casco con el símbolo de Neptuno y algunos tatuajes en su espalda, como el de un samoano. Michiru herida y con falta de aire miró al ser que le salvó la vida, jamás lo había visto en su vida y ni siquiera las leyendas sobre Sailor Neptune hablaban de seres como él.
-Profanaste suelo sagrado invasor, los tuyos atacaron e hirieron a mis camaradas y se atrevieron a matar a mi reina, esto no va a pasar por alto ¡Gran ola!- El tritón alzó sus brazos hacía el cielo y Ganimedes vio una ola monstruo encima de él y cayendo con toda su fuerza. El general fue golpeado por la ola mientras el tritón aprovechó la situación para moverse entre el agua y rescatar a Sailor Neptune, hundiéndose en las profundidades del suelo del palacio que era inaccesible para el general.
Sailor Neptune estaba tranquila, dejándose llevar en las corrientes oceánicas mientras el tritón se le acercaba tocando su cuello y crearle agallas para que respirara.
-Sabía que volvería su majestad, desafortunadamente Tritón y Talasa cayeron a manos de esos invasores y esté fue el único método para ponerla a salvo. Quizás en sus recuerdos no logré dar con mi nombre o con mi rostro pero yo Proteus, segundo al mando de su corte, la protegeré con mi vida- Se revelaba el tritón llamado Proteus y Michiru aún seguía confundida.
Sin embargo un rayo dorado impacto con toda su fuerza en el suelo del palacio que logró penetrar la defensa que el defensor de Michiru había creado, dejando ver a Ganimedes furioso.
-¡Imposible! La defensa máxima del palacio no puede ser destruida así de fácil- Proteus lanzó un poderoso rayo de agua al general pero este se logró proteger con su escudo que lo iba empujando hacia atrás.
El poder del océano y de los relámpagos dorados hacía del clima una verdadera amenaza, destruyendo todo a su paso mientras Ío y Calisto se cubrían al sentir el poder de su compañero.
-Por los dioses, Ganimedes ahora si está molesto ¿Qué demonios hizo esa mujer?- Gritó Calisto mientras un rayo dorado cayó muy cerca de ella, asustándola y pegándose más a Ío.
-No lo sé pero si sigue así va a destruir parte del planeta, no quedará nada que podamos quitarle si su cuerpo se vuelve cenizas.- Ío quería continuar viendo el desenlace de la batalla pero vio algo correr había la posición de Ganimedes. -¿Qué demonios? ¡Europa!-
-¡¿Europa?!- La azabache miró a la dirección en donde Ío, viendo a la joven rubia correr a toda prisa y esquivando los rayos de Ganimedes, su cara mostró preocupación por su compañero y a quien consideraba mentor.
"No por favor, no de nuevo Sir Ganimedes, mantenga la calma o el rayo dorado lo va a matar"
Mientras tanto, Sailor Neptune atacó con una lluvia de esferas de energía marítimas al general mientras estaba ocupado defendiéndose de Proteus y su rayo de agua, la sangre brotaba de la frente de Michiru provocando que se le dificultara ver pero era un riesgo.
-No puedo llegar a la puerta, mi pierna está más que lastimada y no puedo dejar que él muera- Dijo Michiru mirando a Proteus haciendo su esfuerzo para mantener a raya al general.- Creo que mi destino está atado a la muerte.-
Poco a poco la piedra fantasma se volvía a apoderar del cuerpo y mente de Michiru, el vínculo era inevitable y sólo tenía una esperanza de librarse de esta maldición pero en su desconcentración fue electrocutada por un rayo dorado que le cayó encima, Proteus buscó ayudarla para Ganimedes le lanzó el escudo para mandarlo lejos y clavándose en su pecho para dejarlo inmóvil.
Sailor Neptune gritó sin poder hacer nada ante el rayo, el dolor era insoportable y le trajo recuerdos de cuando murió a manos de Makoto aquel día y escuchar el grito de Haruka lleno de dolor. Ganimedes se puso enfrente de Michiru y la tomó del cuello, estrellándola en la pared y usando su poder del rayo dorado esposó los tobillos y muñecas de Michiru a la pared.
-Se terminó.- Ganimedes hizo brillar sus ojos del mismo color que sus relámpagos, dejando la espada en el suelo y usando su mano electrificada para crear un sello que le "abrió" el pecho a la mujer de cabello aqua, exactamente como pasó con Setsuna, mirando el espacio en el interior de su cuerpo y un brillo verde agua se hizo presente.
-¡No, me está doliendo! ¡Detente!- Michiru gritó hasta con lágrimas en sus ojos, Ganimedes hizo oídos sordos metiendo su mano lentamente y escuchando las suplicas de Sailor Neptune, poco a poco extrayendo el poder de Neptuno. Era mucho más sencillo con Michiru al estar débil y estar ligada a la piedra fantasma.
-Has cumplido con tu deber Aqua Marine-
Ganimedes le extrajo el cristal en donde estaba contenido el poder de Neptuno mientras Michiru se desvaneció aun encadenada en la pared, el albino se puso a contemplar el cristal del poder de Neptuno, sus ojos brillaron en un tono azul mientras el poder de la Sailor Scout estaba en la palma de sus manos.
-Con esto, la puerta de Saturno inevitablemente abrirá y nadie detendrá el Rayo negro o quizás…
Ganimedes sentía algo extraño en su cuerpo, un deseo ardiente de romper el cristal y obtener el poder de Neptuno. Una obsesión que nunca había experimentado antes, el poder de un planeta en la palma de sus manos, el comandar los océanos combinado con el rayo dorado.
-El rayo dorado que domina los océanos, provocando huracanes y tifones, este poder tiene demasiado potencial, quizás serviría para unificar a los mundos, salvar vidas y ver traiciones.- El general cerró los ojos y apretó el puño con mucha rabia, los rayos dorados salieron por montones en el cielo, como si la ira de un Dios hubiera sido provocada y los soldados estaban atemorizados de esta acción. Carpo y Adrastrea se sintieron tensos, no era normal esto.
-Demonios y ahora que paso- Carpo quería investigar pero Makoto se le adelantó saliendo con una bata e con un relámpago negro que cayó encima de ella se teletransporto a donde estaba Ganimedes. Imperia estaba satisfecha de lo que había hecho su general pero el poder que estaba liberando podría lastimarla o a él mismo si perdía la concentración.
-¡Ganimedes cálmate, la batalla terminó!- Imperia Júpiter era la única que podía desviar los rayos dorados de su general pero estaba preocupada por él, ya había visto esto antes. La ira de una traición. –Ganimedes, no pienso dejarte así. Después de Carpo tú me ayudaste y pude entender tu dolor- La castaña iba a lanzar un ataque para poder hacer entrar en razón a su general.
-Te dolerá amigo pero te calmará-
Antes de que Makoto lanzará un ataque, Europa finalmente llegó, pasando a lado de la emperatriz y en un acto impulsivo abrazó a Ganimedes por detrás dejando a la castaña sorprendida.
-Por favor, Lord Ganimedes reaccione que esté no es usted- La voz de Europa era como un ángel a los oídos del albino y poco a poco los rayos dorados iban parando, los recuerdos del pasado de Ganimedes se disipaban y entró en razón con el poder de Neptuno en sus manos, girándose a ver a Imperia y a Europa que no se despegaba de él.
-Europa, descuida que ya todo está bien.- El general tocó la cabeza de Europa con cuidado y después miró a la emperatriz mostrando el poder de Michiru.- Misión cumplida Miladi.
Makoto sonrió de forma discreta y miró el cuerpo inconsciente de Sailor Neptune aun encadenada, entendió que la vinculación con la piedra fantasma era débil por lo que tendría mucho trabajo para mantener a Michiru bajó control.
-Europa, manda algunos guardias y díganle que se lleven a la traidora a una celda con Setsuna, tenemos trabajo que hacer. Con la magia de vinculación finalmente destruida el camino a Saturno será inevitable y una vez en Júpiter daremos un salto a la tierra, nadie me negará mi destino- Imperia Júpiter alzó el puño en señal de victoria pero le dudaría poco cuando Proteus fue capaz de lanzar una esfera de agua oceánica rodeando a Sailor Neptune para la sorpresa de Imperia y sus generales, la puerta de Neptuno estaba abierta emanando una poderosa energía.
-Por el bien de mi señora, ella vivirá un día más ¡Y ustedes caerán!- Proteus hizo levitar la esfera de agua y la llevó a la puerta de Neptuno para desaparecer del lugar aun cuando Makoto lanzó rayos negros para detener la huida, el segundo al mando de Neptuno cayó inconsciente con una sonrisa.
-¡Yo me encargó emperatriz!-
-¡No! No lo hagas Europa, ella ya no tiene su poder así que sería una carga para ellas. Ahora debemos volver al campamento y prepararnos para nuestro siguiente movimiento y esta vez será una operación rápida- Imperia Júpiter caminó junto a Ganimedes y a Europa, sosteniendo el poder de Michiru, listos para el siguiente golpe en la guerra.
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-La tierra-
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-¿Pasa algo Sailor Uranus?- Sailor Star Fighter notó que Haruka estaba recargada en la pared tocándose el pecho, como si le faltará el aire pero el sudor en la frente de la rubia la delataba.
-Algo paso, esta sensación no es una casualidad y ella está viva, lo puedo sentir.- Sailor Uranus respiraba agitadamente cuando algo se estrelló en el templo, alertando a las Star Lights y ver qué era lo que había golpeado con fuerza el templo de Rei. Tanto Sailor Uranus como las Starlights se acercaron con cuidado pensando que podría ser un enemigo pero ante Haruka era como volver a la vida.
-No puede ser.
-Tiene que ser una broma.
-Pero si ella estaba muerta.
Las Starlights hablaron sorprendidas y Haruka solo veía atentamente el cráter del templo donde estaba inerte el cuerpo de Michiru Kaioh, alias Sailor Neptune.
De acuerdo, como dije en varios capítulos estamos a nada de llegar al capitulo 60, que es El ultimo capitulo de la temporada 2 Después del capitulo 60, la trama tomará un descanso para luego volver con La ultima temporada :) La verdad muchas gracias por todo el apoyo mostrado hasta ahora y eso que todavía llegamos al climax. De todo corazón, gracias y nos veremos para el capitulo final de la temporada : La gema de Mercurio.
Nos vemos!
