Buenas noches (es posible que este disponible el capítulo en la madrugada xD) a todos los lectores y lectores. No lo puedo evitar, continuo inspirado. Las cosas en el interior del castillo se ponen interesantes, con un plan arriesgado de Darién y Luna, un doble del azabache ahora investiga el castillo para ver sus secretos y de paso debilidades mientras los generales hacen que todo funcione a los deseos de la emperatriz. Nuevamente muchas gracias por todo su apoyo en este fanfic, de todo corazón:)
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Y ahora sí, vamos al capitulo de esta noche que esta siendo publicado.
Sailor Moon le pertenece a Naoko Takeuchi y no lo hago para ganar dinero y esas cosas, solo para fines no lucrativos valga la redundancia.
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Relámpago Oscuro
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Capítulo 68: Los muros del castillo hablan - II
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Darién veía con horror al pobre Artemis lastimado, con la cabeza mirando hacia abajo y con sangre en algunas partes del cuerpo, tuvo que guardar la compostura para evitar ser descubierto por Europa, quien le acarició el rostro con delicadeza.
-Un hombre así de guapo no debe pasar por esto, es una pena- El tono de voz de Europa llena de resignación y desprecio era una muestra de lo leal que era al imperio, a pesar de ser la más joven y la más apacible, ella tenía su lado oscuro como todos. De inmediato usó sus poderes de telepatía para entrar en la mente de Artemis y el albino gritó de dolor, tratando de resistirse.
-Increíble, su mente es una fortaleza, puedo sentir las barreras mentales tratando de sacarme, no había visto a alguien así desde Lord Ganimedes- Europa trataba de entrar pero Artemis apretó los puños con las pocas fuerzas que le quedaban.
-Nunca...me derrotara- Artemis lentamente alzaba la mirada hacía la general, Europa se concentró para aumentar su poder y el grito del albino se hizo más fuerte, Darién podría hacer lastimado a Europa por detrás pero se exponía demasiado, con el dolor de su corazón tuvo que dejar a Artemis sufrir.
-¿Es por tu lealtad? Incluso en la muerte de tu princesa ¿eres leal?- Preguntó Europa sin perder la concentración.
-Ella es más que una princesa, Sailor Venus es muy importante para mí...les hare pagar por lo que hicieron- Decía Artemis buscando recuperar confianza en sí mismo.
-¿Qué es para ti?-
Se dio un silencio incomodo, Artemis se mordía los labios aguantando la invasión psíquica de Europa, algo muy loable.
-Es mi amiga y a la vez una hija para mí- El albino ya no pudo aguantar más y de desvaneció, Europa logró entrar a su mente por este pequeño descuido y así poder ver más, lo que escondía el protector de Sailor Venus.
La general rubia notó que estaba en un recuerdo de Artemis, cuando Japón no había sido conquistado, lleno de vida y con un cielo despejado, un sol que no quemaba la piel y en donde el viento movía los árboles. Europa vio como un auto iba hacia ella pero no hizo nada para quitarse. El auto pasó como si nada mientras ella lo traspasaba cual espectro, una de sus habilidades pasivas en su telepatía , la general vio movimiento en una casa y pudo ver a Minako Aino salir para dirigirse a la preparatoria junto con Artemis en su verdadera forma.
-¿La princesa de Venus? Interesante- Europa levitó para seguir la memoria de Artemis, ella notó que Mina estaba algo cansada, con muestras de insomnio y sus ojos rojos por tanto llorar.
-Mina...Ya paso una semana desde eso, no me gusta verte llorar.- Dijo del minino blanco pero Mina tragó saliva buscando expresarse, en eso el semáforo peatonal se puso en rojo mientras veía los autos pasar, varios de ellos de parejas enamoradas, cruel ironía o prueba del cosmos.
De nueva cuenta el semáforo peatonal se puso en verde y ella continuo caminando, aun resintiendo el dolor de su tobillo. Artemis no sabía cómo hacer que Mina hablará con él, no comía como antes, no salía a menos que fuera algo escolar y mucho menos hablaba.
Europa estaba interesada en el comportamiento de la princesa de Venus.
-¿Por qué me has traído aquí? ¿Qué quieres que vea este recuerdo? No creas que no lo noté. Tu mente es una fortaleza, te felicito caballero pero esto es algo eventual, tus secretos los voy a obtener quieras o no.- Europa continuó el juego de Artemis y ver el recuerdo. Mina mantuvo la cabeza abajo mirando sus pasos hasta que de detuvo de golpe, observó la preparatoria a lo lejos junto con varios estudiantes pasar a lado de ella, todos felices y sin preocupaciones.
-¿Qué caso tiene Artemis? La rubia se volteó y caminó al otro lado a paso rápido aun con el dolor en su tobillo, ocultando su mirada e incluso empujando a algunas personas. El gato blanco la siguió corriendo cuando la oji azul tomó más velocidad.
Europa avanzó más en el tiempo del recuerdo para ver a Mina mirando al monumento de las Sailor Scouts, con una piedra en la mano mirando su imagen como Sailor Venus. Quería desquitarse con algo o con alguien, todo lo que le había pasado tenía un punto de quiebre, la oji azul alzó la mirada apunto de aventar la piedra al monumento pero su cuerpo se congelo y se quedó en silencio por un tiempo. Europa estaba interesaba en esto.
-¿Ella se odia? ¿Odia su rol en la realeza?- La general esperaba el desenlace de este recuerdo, a Mina le temblaba la mano con la que sostenía la piedra, estaba dudando de lo que iba a hacer.
-No puedo, no puedo hacerlo- La oji azul soltó la piedra y se sentó en el suelo recargada en la parte baja del monumento.- La vida era más sencilla siendo Sailor Venus, antes podía pensar en algo, en cómo arreglar las cosas pero ahora estoy sin rumbo. No puedo conseguir un papel, una opción de cantar un sencillo y estamos a nada de terminar el curso, no sé qué hacer.- Mina suspiró mirando al cielo en busca de respuestas.
-Antes las cosas eran más fáciles-
-¡Mina ahí estás!- El gato blanco logró encontrar a la rubia mientras jadeaba, Mina le miró pero no cambio de expresión mientras Artemis se acercaba para sentarse junto a ella, los dos miraban la calle con toda la calma del mundo.
-¿No vas a decirme nada Artemis? ¿Qué la escuela es importa? ¿Qué debo de dejar ser floja y soñadora?- Mina arqueó la ceja mientras el minino se limpiaba la pata.
-A veces necesitamos un espacio para pensar, alejado de la gente y poder tomar un respiro Mina. Oye, lo de tú y Andrew...-
-Olvídalo Artemis, aprendí a la mala. La verdad es que traté de aferrarme a algo, pensé que así podría iniciar de nuevo. Ya no soy una Sailor Scout y necesitaba pensar en un nuevo rumbo. Todas las demás chicas saben lo que quieren ¿y yo? No sé a dónde voy y me preguntó si pude haber hecho algo, antes de que Makoto me atacará- Mina se tocaba el tobillo con cuidado.- Ojala la hubiera ayudado a tiempo-
-No te pongas pesimista Mina, aun eres joven y el hecho que no seas una Sailor Scout no hace tu vida mala. Tienes un futuro por delante y puedes cumplir con tus sueños, estas cansada eso es todo- Artemis trató de hacer sentir mejor a la rubia pero sólo recibió una palmada en su cabeza-
-Gracias Artemis pero creo que estoy destinada a algo más, no sólo a ser Minako Aino...- Mina observó la figura de Sailor Venus con una sonrisa tierna. -Es como si mi lugar estuviera más allá de las estrellas.
Europa se cruzó de brazos, el recuerdo no le llevó a nada en descubrir algo sobre el Milenio de Plata o algo más, un recuerdo de una chica normal con un destino truncado por una fuerza tan poderosa como el rayo negro de Makoto Kino. Europa avanzó más en las memorias de Artemis para ver lo que quería y así poder ver el cristal del Milenio de Plata, usando el poder de todas las Sailor Scouts para controlar el equilibrio del cosmos tras la caída a la oscuridad de Júpiter.
-Así que esto es lo que mantiene este sistema en calma, una fuerza en conjunto en el cristal de plata, incluso siendo un recuerdo puedo sentir su calor- Europa lentamente se acercó para tocar el cristal pero en eso observó a Artemis con cara de preocupación y enfrente de él a Mina observando el poder de Venus con una mano a nada de tocarlo.
-¡Mina ya basta! ¡No lo hagas, tú sabes que pasará!- El gato estaba tenso, Mina estaba haciendo algo de lo que podría arrepentirse pero la rubia de ojos azules no escuchaba, en su mirada se veía una ambición por el poder que tuvo que entregar de forma voluntaria pero una voz en su cabeza le decía que lo cumpliera su destino.
-Artemis...lo sé, sé lo que significa esto pero ya no puedo más. No encuentro la salida a mi vida, no puedo verla sin esto. El sentirme útil para el mundo, saber que puedo cambiar las cosas como Sailor Venus, Debo...hacerlo- Mina movía su mano hacía el poder de Venus, esta temblaba y ella no quería hacerlo.
-¡No Mina! Tú eres la más fuerte en esto, su vida pasada fue la más fuerte en voluntad y coraje, no te dejes seducir por el camino fácil. Puedo entenderte Mina- Artemis se acercaba con cuidado, Europa notó el cambió en la rubia de Venus, un deseo ardiente llena de ambición y poder, como si algo en ella le impulsará a cumplir con su destino.
-¡Claro que no me entiendes Artemis! ¡Qué has de saber tú!- Mina gritó con toda su rabia que hizo eco en el palacio, mostrando furia y dispuesta a todo.
-¡Lo suficiente para hacerte entender que tú eres una chica de corazón puro! ¡No cometas el error de Makoto!-
-¡Tal vez ella tenía razón y sólo me estás limitando! A ella la matamos en vida, le negamos la libertad y el amor porque no pudimos salvarla, Si hago esto ¿harías lo mismo Artemis? ¡Lo harías!-
Mina lloró aun enfurecida con su mano a centímetros del poder de Venus, Europa sintió un fuerte escalofrió en su cuerpo, la expresión de Mina y como decía las cosas le congelaban la sangre. La general bajo los brazos por primera vez y esta vez no buscaba algo dentro de la mente de Artemis sino recordar su pasado y Mina le recordaba mucho a su hermana mayor, una mujer muy hermosa y valiente.
-Coreli- Fue lo único que dijo Europa viendo como Artemis caminó hacía Mina y puso una de sus patas en la pierna de Mina, la oji azul miró había abajo y cargo al minino blanco con todas sus fuerzas, alejándose del cristal de plata y recargándose en la pared, llorando con todas sus fuerzas.
-Claro que no Mina, jamás vamos a abandonarte-
-No quería hacerlo Artemis, perdóname.-
Europa salió de golpe de la mente de Artemis y se retiró de la celda a paso rápido, el doble de Darién se había salvado de ser descubierto mientras se acercó a Artemis para darle agua.
-Descuida Artemis, vamos a sacarte de aquí pero necesito saber más del castillo- Dijo el azabache en voz baja mientras Artemis bebía su agua.
-Darién...sentí tristeza en ella. Ten cuidado Darién, que los Generales en conjunto son tan destructivos como Hotaru. Ten cuidado.
Afuera de la celda, Europa se recargó en la pared sin el casco en puesto, tocándose la cabeza y escuchando voces.
-Coreli no...No de nuevo, maldito caballero ¿Qué mierda me hizo?- Europa tenía un dolor de cabeza tan fuerte que le zumbaron los oídos.- Coreli...no ¡Coreli no!-
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-Flashback-
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Un palacio era saqueado, la guerra de dos naciones del planeta Yuialn hacía terminado en favor del nuevo gobierno. La coalición de Zarkor habían ganado y el viejo gobierno debía ser sometido. En los pasillos del castillo se veían a sirvientes y soldados muertos mientras Europa que era aún una niña fue encadenada y separada de Coreli, su hermana mayor.
-¡Coreli!- La joven Europa gritaba desesperada, llorando ante la única persona que se preocupó por ella cuando sus padres murieron, pero su hermana mayor no hizo nada, debía obedecer a su marido.
-¡Llévense a la mocosa a la mina de cortiz! Veremos si sirve para excavar o para algo mejor-
-¡No, Coreli no! ¡Ayúdame!- Europa lloraba mientras uno de los invasores de Zarkor tenía una barra de hierro caliente listo apuntando a la espalda de Europa.
-¡Coreli!-
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-Fin abrupto del flashback-
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-Europa ¿Estás bien?- En eso la voz del gran Ganimedes se hizo presente y Europa no evitó abrazarlo con todas sus fuerzas, el general se sorprendió y no dudo en regresarle el abrazo. -¿De nuevo fue eso?- Al preguntar eso, Europa sólo asintió ocultando su rostro en el pecho del gran general.
-Descuida Europa, ya no podrán hacerte daño...tienes mi palabra-
