4. 9 años.

Harry tiraba de la mano de Lily, empujando con la otra el carrito con el equipaje, vigilando por encima a sus dos hijos mayores correr de un lado a otro. Hacía apenas unos minutos que habían llegado a la estación de King's Cross y habían atravesado la pared para llegar al andén nueve y tres cuartos, y sus hijos no podían estar más emocionados. James buscaba a sus amigos del colegio para poder unirse a ellos antes de subirse al tren. Albus simplemente saltaba de un lado para otro, siguiendo a su hermano. Y Lily... Lily a estas alturas ya se habría perdido entre la gente, de no ser porque la llevaba bien agarrada.

Cuando James se encontró con varios de sus amigos y se quedó quieto, Harry dio gracias en silencio. Al menos ya podían dejar de recorrer el andén de adelante atrás, de atrás adelante. Se acercó a los padres de los niños con Lily todavía de la mano, y se integró en la típica conversación de padres de niños que lo único que tienen en común es la amistad entre sus hijos. Que si los iban a echar de menos, que si esperaban muchas lechuzas, a qué casa iban a pertenecer, y hasta los planes que tenían para cuando volviesen en las vacaciones de Navidad.

Para cuando el tren silbó como primer aviso antes de partir, casi habían agotado los temas típicos, y Lily ya se estaba impacientando, todavía agarrada de su mano. No había contado la cantidad de veces que había tironeado de él intentando soltarse, pero habían sido muchas. Y no le extrañaba, dado lo interesante de la conversación. El grupo se separó, cada uno yendo a despedirse de su hijo, y Harry hizo lo mismo. A pesar de la mirada que le dirigió James, Harry lo abrazó con fuerza, dándole un beso en la mejilla como despedida. Oh, sí, por supuesto que sabía lo que significaba esa mirada. Era algo como "no, papá, no me avergüences delante de mis amigos". Pero James se iba a ir Hogwarts e iba a estar lejos de casa durante varios meses. Harry estaba seguro de que podía aguantar un par de besos y abrazos de su padre antes de marcharse.

- Escribirás de vez en cuando, ¿verdad?

- Claro, papá.

- Cuida bien de Olympus – la lechuza aludida dejó escapar un ruidito, como si supiese que hablaban de ella, y James le dio una caricia en lo alto de la cabeza, con cuidado de no acercar la mano demasiado a su pico. Como si supiese por experiencia propia lo que podía pasar si la dejaba a su alcance.

- Lo haré, papá.

El niño le dio un abrazo rápido y un beso en la mejilla, despidiéndose de la misma manera de Albus y de Lily, que lo miraban con una mezcla entre envidia y tristeza.

Unos instantes después, James desapareció tras sus amigos por una de las puertas del Expreso de Hogwarts, junto con su equipaje y la jaula del ave.

Fue Lily la primera que rompió el momento, acercándose a Harry y abrazando una de sus piernas, sorbiéndose los mocos de manera ruidosa. Harry no pudo evitar una sonrisa, y le pasó un brazo por encima de los hombros a su hija, como consuelo. Buscó la mirada de Albus, y, al verlo en la misma situación, llevó la mano libre a su pelo, revolviéndoselo.

- Vamos, volverá antes de que os deis cuenta.

Albus asintió, respiró profundamente y se calmó. Entonces se giró hacia Lily, la cogió de la mano y tiró de ella hasta que se soltó de la pierna de Harry y se fue con él.

- Ven, Lily. Ahora voy a tener que hacer yo de hermano mayor.

Harry se mordió el interior de las mejillas para ahogar una risa, siguiéndolos cuando comenzaron a caminar hacia la salida. Con las manos ya desocupadas, se metió ambas en el bolsillo de la chaqueta, para encontrarse con un montón de papeles en uno de ellos. Su expresión cambió por completo y miró a sus hijos, todavía unos pasos por delante de él, sin poder evitar entristecerse. Se los había enviado Ginny vía lechuza después de una conversación un tanto acalorada entre ambos, sucedida cuando Harry se enteró de que Ginny no iba a estar para acompañar a su hijo al tren en su primer día de su primer año. Los sacó y los desdobló, alisándolos un poco antes de echarle un vistazo a las letras. No entendía mucho de leyes, pero estaba claro lo que venían a decir esos papeles.

Su matrimonio estaba acabado.


N/A: ¡Otro cap! Sí, sé que también es muy corto, pero ya avisé, y el que avisa no es traidor. Pronto volverá Draco, también avisaré de eso, que sé que lo echáis de menos. Al menos yo lo hago ):.

Gracias por leer, comentar, y por estar ahí. Traeré nuevos caps pronto como recompensa.

Y gracias a mi beta y a mi no-beta, que me quiere aunque no sea una lectora precoz.

Recordad, una manzana al día mantiene al médico alejado. Ugh, suena mucho mejor en inglés.

MayaT