11. 12 años. Domingo.
Harry se despertó con el sol entrando por la ventana y dándole directamente en la cara. Y, contrariamente a lo que habría pasado en cualquier otro momento, eso no lo molestó. Había dormido como un lirón.
Lo primero que hizo fue estirar la mano hacia la mesita y coger el papel que había encima de ella. Sip, seguía ahí. Y seguía poniendo lo mismo. Con la misma firma.
Estaba pensando sobre la posibilidad de hacerle caso a Malfoy e ir a pedirle su número en persona – al fin y al cabo se lo había dicho bastante directamente –, cuando escuchó un ruido proveniente del piso inferior. Y recordó que Lily se había quedado en La Madriguera a dormir, pero que tenía que volver a casa. Así que se levantó corriendo de un salto y bajó los escalones de dos en dos para ir a recibirla y que no pensase que su padre era un vago que no se levantaba de la cama en toda la mañana.
No estaba preparado para lo que vio cuando entró en el salón, ni lo habría estado aunque se lo hubiesen dicho. Estaba Lily, por supuesto. Pero detrás de ella, quitándose el polvo que se le había pegado a las ropas del viaje en chimenea, estaba Ginny. Ginny, quien levantó la cabeza, miró a Harry y sonrió.
- Oh, hola, buenos días, Harry. Espero que no te hayamos despertado, pero quería venir pronto por si salías.
No podía ser la misma persona que había visto ayer en la reunión familiar. Nadie podía cambiar tanto de un día para otro, ¿verdad?
Entonces Lily rompió el momento, y se acercó a su padre, dándole un abrazo como saludo, todo ello sin parar de parlotear sobre lo bien que se lo había pasado, las cosas que había hecho con Hugo y la bonita sorpresa que había sido ver a su madre de nuevo.
Harry le devolvió el abrazo, todavía entre medio dormido y medio en shock, y apenas se dio cuenta cuando Ginny se acercó a los dos, le revolvió el pelo a la niña y prácticamente la echó. Con cariño y sutileza, y un "Lily, tu padre y yo vamos a hablar un momentito, ¿de acuerdo?", pero la echó.
Cuando Lily se hubo marchado, Harry sólo se quedó mirando a Ginny, sin saber muy bien qué decir. ¿Es que tenían algo de lo que hablar? Abrió la boca, pensando en cualquier cosa para poder romper el silencio, pero la mujer lo hizo antes.
¿Me invitarías a un té? Así tú podrías desayunar también.
El tono de voz con el que lo dijo, calmó a Harry de alguna manera. No estaba buscando pelea. De hecho, sonaba... Conciliadora.
Así que Harry asintió. E hizo café. Necesitaba algo más fuerte que el té, de eso estaba seguro.
- Lo siento, Harry.
Harry casi se atragantó con el sorbo de café que estaba tragando en el momento en el que escuchó a Ginny hablar. Tosió, intentando que no se notase demasiado, y la miró interrogativamente, pero ella no lo estaba mirando. En ese instante estaba mirando por la ventana, con el ceño fruncido. Así que sólo espero a que volviese a hablar.
Con un suspiro, Ginny volvió a dirigir la mirada hacia él, esbozó una sonrisa y, tras tomar un trago de café, habló de nuevo.
- Sí, lo siento. Me he comportado como una auténtica tonta. Y me gustaría poder decir que sólo ha sido últimamente, pero llevo haciéndolo desde hace años. Soy una estúpida, ¿verdad? – Parecía que ahora que Ginny había empezado a hablar, iba a soltarlo todo del tirón. – Lo entenderé si no quieres perdonarme, pero... Tenía que decirlo. No me puedo creer que no me hayas echado de casa nada más verme. Si yo fuese tú, me odiaría muchísimo ahora mismo. Pero me alegro de al menos tener la oportunidad de disculparme como es debido.
En ese momento, Ginny soltó una risa. Pero no fue una risa alegre ni irónica, fue más bien del tipo de amargura. Como si se estuviese riendo de todos los errores que había cometido.
Por su parte, Harry bebió otro sorbo de café, porque le hacía falta. No se podía creer lo que estaba oyendo. Ginny se estaba disculpando. Y tampoco podía creerse que hubiese necesitado tanto el escucharla hacerlo. Con el tiempo, había asumido que las cosas iban a ser así, ella por su lado, él por el suyo, y había intentado no guardarle rencor por todo lo que había pasado. Había fallado. Pero ahora se estaba dando cuenta de que igual las cosas podrían haberse arreglado de otra manera.
- Ginny... No toda la culpa es tuya, ¿de acuerdo?
- No me puedo creer que después de todo, me digas eso. – Ginny estaba sonriendo, y ahora Harry estaba un poco perdido, y ella debió de darse cuenta, porque continuó. – Después de lo mal que te lo he hecho pasar, de haberte abandonado, de haber abandonado a nuestros hijos...
- Podríamos haberlo hablado, haberlo arreglado entre los dos, y no lo hicimos. No es todo tu culpa.
Ginny estiró el brazo y dejó su mano sobre la libre de Harry, apretándosela con cariño.
- ¿Ves a lo que me refiero? Tú eres demasiado bueno, y yo una idiota por haberte dejado escapar. Por haber huido de ti.
Ginny se había ido y Harry se estaba tomando su segundo café. Estaba mirando el líquido mientras le daba vueltas con una cucharilla, pensando en lo que acababa de pasar, y en lo irreal que parecía.
Ginny, al parecer, no había dormido en toda la noche. Cuando Harry se había ido el día anterior, toda persona que quedaba en la reunión y que estaba al tanto de la situación la había mirado con decepción. Y a ella se le había caído todo el mundo encima, de golpe y porrazo. Plum. Y había recapacitado.
Harry no estaba muy seguro de creerse eso. Se decantaba más por la opción de que Molly le había estado gritando a su hija hasta que ésta se había dado cuenta de que no estaba llegando a ninguna parte con su actitud más que a hacer daño al padre de sus hijos. Pero, fuera como fuese, Ginny había ido y le había pedido disculpas. Habían hablado, habían recordado buenos tiempos, Harry le había pedido perdón, y los dos se habían perdonado el uno al otro. Habían acabado llorando como tontos, se habían abrazado y Ginny, después de despedirse de Lily, se había marchado.
Y ahora Harry se sentía como si le hubiesen quitado un peso de encima. Había olvidado lo que era sentirse así, y no se había dado cuenta de lo mucho que lo echaba de menos hasta ese instante.
Se sentía... Libre.
Y el hablar con Ginny sólo había reforzado la decisión que había tomado el día anterior.
Se acabó el café de un trago, se levantó de la silla y subió las escaleras, hasta la habitación de Lily. Asomó la cabeza por la puerta entreabierta y vio a la niña en la cama, jugando a quién sabe qué.
- ¿Lily? – La niña levantó la cabeza de sus muñecas y miró a su padre, sonriendo ampliamente. Harry tomó eso como una invitación y entró en el cuarto, caminando hacia ella. – ¿Te importaría quedarte un ratito sola en casa? Voy a salir, pero sólo será un momento. Estaré aquí para hacer la comida, prometido.
- Claro, papá.
Harry se acercó lo suficiente como para darle un beso en la frente y revolverle después el pelo, a lo que la niña sólo se rio.
Volveré en seguida.
Salió prácticamente corriendo de la habitación de Lily tras despedirse de ella, y bajó por las escaleras, salió de la casa y, en el momento en el que alcanzó el límite de la protección anti apariciones del edificio, se desapareció. Rumbo a Malfoy Manor.
Al fin y al cabo, necesitaba el número de su terapeuta.
N/A: Hola, hola. Aquí tenéis un nuevo cap, todo todito para vosotros. Aunque sea bastante corto y no haya mucho avance Harry-Draco, al menos Ginny ya se ha dado cuenta un poco de las cosas ):
Prometo más Draco en el siguiente ;)
Gracias a todos por leer y por comentar, soy una escritora feliz gracias a vosotros :D. Y gracias a mi beta también, que está medio rota y aun así me betea.
Contestación a reviews...
Lalalala: Bueno, no sé so seguirás pensando lo mismo jajaja. Pero bueno, la verdad es que sí que es bastante infantil, y por eso ha tratado así a Harry y a sus hijos, pero ya se va dando cuenta de las cosas... Pues sí que va a haber, lo que pasa es que... si el HarryxDraco va lento, imagina cuándo va a llegar el ScorpxAlbus jajaja
Odette98: Encontrará algo en lo que pasar el tiempo, no te preocupes jajaja Draco se encargará de eso ;)
Guest: ¡Me alegro mucho de que te guste! :D Yo intento tardar poco en actualizar para que no me odiéis demasiado jajaja Espero poder seguir haciéndolo :)
Yyy eso es todo, y me tengo que ir volando porque llego tarde, así queeee...
¡No vayáis con prisa! La prisa es estresante ):
MayaT
