-De acuerdo inspector, cuando vea a mi padre le contaré lo que hemos estado hablando. Ahora si me disculpas me iré a mi casa ya que es tarde-dijo Ran despidiéndose cordialmente de Megure.
-Oye Ran- masculló el antiguo sospechoso acercándose a ella- ¿quieres que te acompañe a casa? Es demasiado tarde y me pilla de camino.
-Gracias Yusaru, pero prefiero ir caminando, tengo cosas que hacer durante el trayecto- se excusó dandole una sonrisa hermosa, que hizo que el detective se quedara anonadado.
-No es molestia, podemos ir caminando si quieres.
*Que molesto es este hombre, ¿no ve que no quiere que le acompañe a su casa?* pensó molesto Shinichi.
-Bueno, si insistes esta bien. Te acompañamos a ti también si quieres a casa Mei.
-¡Genial, así no vuelvo sola!
-De acuerdo entonces- farfulló Yusaru asumiendo su derrota de estar a solas con Ran- en marcha.
Durante esta mini conversación en la que Shinichi estuvo pendiente, asumió varios factores sobre la personalidad de aquella misteriosa mujer a la que debería de recordar.
Ran era una persona alegre y simpática, a la que le gustaba alegrar a todo el mundo aunque ella no quisiera hacer algo de lo que le propusieran, era una persona respetuosa y educada con gente que ya perecía conocerla desde hace bastante tiempo, y algo que le resultaba más impactante al detective era, que a pesar de los esfuerzos de los detectives e inspector en asumir que el debería de conocerla, ella no había demostrado ningún interés en él, lo que llevaba a preguntarse ¿de verdad la conocía o se han confundido de persona? Y lo peor de todo, si realmente era una amiga mía, ¿por qué nunca ha intentado ponerse en contacto conmigo después de el accidente?
Había muchas incógnitas que debía de resolver durante las semanas que estuviera en Japón, ya que una vez se fuera estaba seguro de que no volvería a verla. Algo le decía que a pesar de que se marchase hoy sin haber obtenido la conversación que buscaba momentos atrás, sabía que de algún modo volvería a verla.
Versión de Ran:
Aún no podía creerme que le hubiera visto en el caso de esta noche, a pesar de hacer su trabajo, me hirió al pensar que yo podía haber cometido un crimen tan atroz. Lo que hace responder a mis peguntas de estos 7 años atrás, no me recuerda aún y nunca me recordará.
-Estas muy callada Ran, ¿en que estas pensando?- preguntó Mei mientras caminaban dirección a sus casas.
-Estaba pensando en el caso que hemos presenciado antes- respondió diciendo medias verdades.
-Estaba claro que no podíamos haber sido uno de nosotros, además ¿no deberías de estar acostumbrada ya?- dijo Yusaru uniéndose a la conversación de las chicas.
-Es verdad Ran, nos comentaste hace tiempo que durante la escuela secundaria estuviste saliendo con un chico que era detective. Además, ¿durante ese periodo de tiempo no era tu padre también uno?
-Si es verdad chicos, pero por muchos cadáveres que haya visto a lo largo de mi vida, nunca me acostumbraré a ellos- respondió sonriendo para intentar cambiar de conversación.
-No sabía que habías tenido novio durante la secundaria Ran- habló celoso Yusaru debido a la nueva información.
-¿Es algún detective famoso a día de hoy?- interrumpió Mei mirando a Ran a los ojos para saber si decía la verdad a su pregunta.
-Sí, ha día de hoy es muy buen detective, aunque siempre lo fue- respondió con añoranza en sus palabras, cosa que no pasó desapercibida por sus acompañantes.
-¿Seguís en contacto?- volvió a preguntar Yusaru.
-No, hace ya mucho tiempo que no hablamos.
-El detective de hoy era super guapo, una pena que tenga novia- dijo de pronto Mei, sacando a Ran de sus pensamientos en un momento.
-El detective que nos estaba interrogando antes, ¿tiene novia?- preguntó con tristeza en su voz.
-Eso se rumorea. Es una chica llamada Shiho que vive también en Estados Unidos, se rumorea que a pesar de ser compañeros durante algunos casos en los que tiene Shinichi Kudo, también son pareja.
*Vaya, esta claro que ya ha rehecho su vida*- pensó Ran cabizbaja.
-Bueno chicos, yo me voy ya, ahí esta mi apartamento. Mañana nos vemos- anunció mientras se marchaba.
-Adiós Mei, hasta mañana.
-Y que es de ti Ran, ¿también te ha parecido atractivo el chico de antes?-preguntó Yusaru sonrojado.
-No digas tonterías Yusaru, sabes que no tengo tiempo para esa cosas ahora mismo.
-Venga Ran, estamos apunto de graduarnos, ¿no crees que ya es hora de que comiences a salir a conocer gente?
-Apesar de graduarnos la semana que viene, tengo pensamiento de seguir estudiando y trabajando para ser una buena abogada el día de mañana.
-No tengo dudas de que serás la mejor rival que tendré- dijo entre risas, mientras Ran se unía.
Al cabo de 15 minutos, habían llegado ya a las escaleras de la casa de Ran, lo que les indicaba que ya debían de despedirse.
-Muchas gracias por acompañarme hasta casa, aunque no era necesario de veras.
-Ran, me gusta acompañarte hasta tu casa, me gusta ver que llegas a salvo- masculló acercándose a esta poco a poco.
-Bueno- dijo rapido Ran incómoda por lo que su amigo pretendía hacer en ese momento- ya debo de marcharme. Hasta mañana- se despidió rápido subiendo las escaleras de su casa.
Una vez ya dentro de su casa, fue directamente a su habitación, ya que los acontecimientos ocurridos durante el día de hoy habían hecho que se le quitara el hambre. Se sentó en la cama mirando a la venta y mientras miraba al cielo oscuro de la noche con la enorme luna que yacía en el, no podía dejar de pensar en ese detective que desde años atrás, le traía quebraderos de cabeza.
Versión de Shinichi:
Llegué a casa después de interrogar a la culpable del asesinato ocurrido en el karaoke de esta noche. A pesar de ser tan adentrada la noche, no tenía ni gota de sueño, por lo que decidió investigar en la biblioteca el caso por el cual estaba de vuelta en Tokio.
A pesar de los años que había pasado en esa casa, entrar de nuevo a esa inmensa biblioteca, le hacía parecer un niño. Era el lugar de la casa que más le gustaba, ya que se encontraban todos los libros de misterio que se había leído durante tantos años. Se puso a ojear los libros que más viejos y desgastados de veían para intentar recordar algo de su pasado, pero solo le hizo añorar esos recuerdos que a día de hoy aún no había conseguido recuperar.
Cuando terminó, se puso manos a la obra con el caso con la nueva información que había recabado durante las visitas a los lugares de los asesinatos. Estuvo durante horas intentando hilar los cabos sueltos que aún tenía, hasta que se dio cuenta de un detalle que le hizo salirse de esos pensamientos.
Había un cajón en la mesa en la que se encontraba trabajando un poco abierto, lo que despertó la curiosidad de detective que tenía. Cuando abrió el cajón por completo, solo encontró algunos papeles de su padre de investigaciones pasadas que en esos momentos no tenían la menor importancia. Cuando estaba apunto de volver a guardar esos papeles de encontró entre una de las hojas una fotografía. En esa fotografía se encontraba aquella misteriosa mujer con la que había estado horas antes y él con un castillo al fondo. No reconocía cual era ese lugar, pero parecía que era un parque de atracciones si su deducción era correcta. Se quedó durante unos largos minutos observando la felicidad que tenían ambos en la fotografía que sostenía, y se preguntó el por qué no había visto esta imagen años atrás.
