Habían pasado dos días desde que se había reencontrado en aquel karaoke, Ran se encontraba en la facultad hablando con unos compañeros cuando decidieron ir a comer a la cafetería de siempre. Le apenaba darse cuenta que en unos días, cuando se graduaran ya no se verían tan a menudo , por lo que los días que le quedaba iba a disfrutarlos al máximo.
Versión de Shinichi:
Después de varios días de búsqueda, he encontrado varias imágenes y objetos que llevan su nombre o su aroma. He estado durante estos días intentando volver a verla, ya que necesito respuestas y ella es quien mejor me las resolverá.
-Shinichi, soy yo - dijo de pronto alguien mientras entraba a su casa.
-Hola profesor, ¿necesita algo?
-No, solo pasaba a verte un rato. Llevas varios días sin salir de casa, ¿has estado enfermo?
-No profesor, he estado liado trabajando. Por cierto, ¿podría hacerte unas preguntas?
-Claro Shinichi, dime. Me he encontrado durante estos días estas imágenes en mi casa, estaban escondidas y me gustaría que me dijeras quien es ella.
-Oh, ella es Ran Mouri, erais compañeros del colegio.
-¿Compañeros? Parece que teníamos una relación más estrecha que simples compañeros. He encontrado varias fotografías en las que estábamos en diferentes lugares los dos solos.
-Si bueno, erais muy amigos antes de tu accidente…
-¿Que pasó con ella profesor? Nunca había oído hablar de ella mientras estuve fuera.
-Veras Shinichi, este tema creo que deberías hablarlo con tus padres, no es algo en lo que deba meterme.
-Esta bien profesor, gracias de todas formas por la información.
-Por cierto Shinichi, Shiho llegara en un par de días. Quería estar contigo mientras estas resolviendo el caso.
-Cierto me lo comentó, gracias profesor.
Al cabo de el rato, el profesor Agasa se marchó de nuevo a su casa, por lo que el detective pensó que era buen momento para llamar a sus padres y preguntarles algo más respecto a esta Ran Mouri.
-Hola mama- dijo Shinichi saludando, ya que les llamó por FaceTime.
-Hola Shinichi, ¿que tal por Tokio?
-Bien mama, ¿está papa por ahí? Necesito hablar con vosotros sobre un tema.
-Claro, iré a buscarlo.
-Hola Shinichi, ¿que necesitas?
-El día que volví a Japón, estuve en un caso de un asesinato en un karaoke. Una de las sospechosas fue Ran Mouri, ¿sabéis quien es? -¿La recuerdas?- preguntó su madre sorprendida por las palabras de su hijo.
-No, pero he estado investigando acerca de quien es esa mujer, y he descubierto que era una persona de mi pasado y quería que me dijerais si vosotros sabéis el por qué a pesar de que teníamos una buena relación como se muestra en las fotografías que he visto, no he sabido nada de ella durante todo este tiempo. Ni una llamada, ninguna mención sobre ella , nada.
-Los médicos nos recomendaron cuando despertaste que no debías forzarte a recordar cosas, por lo que le dijimos que se mantuviera al margen hasta que tu por ti mismo la pudieras recordar- respondió su madre apenada.
-Han pasado 7 años desde tu accidente Shinichi, ya a estas alturas no pensamos que fueras a recordarla, por lo que decidimos no decirte nada- musitó su padre.
-¿Cuando te vio ella te dijo algo?- preguntó su madre
-No, apenas me miró- dijo el detective dándose cuenta de que esas palabras habían sonado con tristeza
-Tal vez deberías buscarla y hablar con ella- propuso su padre danzo por zanjada la conversación.
-Hablamos más tarde.
Estaba perdido en esta cuidad tan grande, tenía cada vez más preguntas que nadie llegaba a resolverme y estaba dispuesto a recordar quien era y qué pasó.
Salí a la calle a ver si la encontraba en algún lugar, cuando pasé por una zona que me resultaba familiar. De pronto recordé algo. Yo había pasado por allí tiempo atrás, con ella.
Versión de Ran:
Me encontraba con mis compañeros de la facultad, algunos ya se estaban marchando cuando de pronto entró Shinichi por la puerta, parecía que estaba buscando algo o a alguien. Hubo un momento en lo que nuestras miradas se cruzaron y pude ver durante un lapso de tiempo como se le dibujaba una sonrisa, pero rápido volvió a desvanecerse.
-Ran, ¿te apetece tomarte otro café o te acompaño a casa?-preguntó Yusaru sentándose más cerca de ella debido a que ahora quedaban sillas libres.
-Había pensado en tomarme otro café, pero puedo quedarme sola.
-Como quieras , luego te llamaré haber que tal estás- dijo despidiéndose.
De un momento a otro estaba sola en la mesa tomándose un café, disfrutando de su compañía hasta que Shinichi la interrumpió.
-Perdona, ¿que haces?- dijo Ran en tono cortante al ver a este aproximarse a una silla cercana en su mesa.
-Tengo que hablar contigo un momento.
-Si es sobre el caso de el otro día no te preocupes, entiendo que estabas haciendo tu trabajo.
-No es por el caso. Pero después de él, y de lo que dijeron los detectives estuve investigando sobre mi pasado aquí en Beika.
*Como no iba a investigar el maniático de las deducciones* pensó Ran.
-Y me he encontrado con bastantes fotografías de los dos juntos.
-No puedo ayudar a recordarte quien eres. Lo siento pero debo marcharme— dijo Ran mientras se levantaba de la silla, pero Shinichi se lo impidió agarrando de la mano.
-Solo quiero que me resuelvas algunas preguntas que no he podido sacarme de la cabeza estos días- cuando dijo esto, Ran pensaba que se le iba a salir el corazón de el pecho.
-¿Que quieres saber?
-Si tu y yo éramos amigos, ¿por qué no te has puesto en contacto conmigo? ¿Te hice algo en el pasado?
-No Shinichi- dijo de pronto Ran cabizbaja- no podía hacerte recordar a alguien que por ti mismo no estabas dispuesto a recordar.
-No lo entiendo, ¿no has hablado conmigo durante estos 7 años por eso?
-¡No puedo recordarte quien era en tu vida Shinichi! Eres tú quien debe hacerlo.
-Ayúdame, por favor. Necesito recordarte Ran.
Esas palabras no paraban de reproducirse en m mente una y otra vez, sabía que seguía enamorada de él, pero no estaba dispuesta a que por recordarme, el se sintiera culpable de la promesa que me hizo y tuviera problemas con su actual novia.
-Que quieres que haga Shinichi, han pasado 7 años, por mucho que quiera que me recordaras a día de hoy ya es inútil. Has rehecho tu vida, fuera de aquí, ¿de qué te serviría recordarme si te vas a marchar? Tú podrás recordar a lo mejor quien eras y que éramos, pero tu después te marcharás y yo me volveré a quedar aquí, sola, por lo que no Shinichi, no puedo volver a permitirme esta situación.
Tras decir eso, Ran se levantó de la silla y se fue de aquella cafetería mientras contenía las lágrimas. Sabía que había hecho lo correcto diciéndole eso a Shinichi, pero el dolor que le causaba era mucho más profundo del que querría asumir.
Versión de Shinichi:
Después de que se marchara, me di cuenta de que la había herido mucho en el pasado. Había estado pasándolo mal mientras yo no recordaba quien era, incluso a día de hoy, al no recordar quien es, la hago daño.
Me marché a casa a seguir trabajando en el caso cuando al cabo de las horas me quedé dormido en la mesa. Comencé de nuevo a soñar con ella, solo que ahora era una situación diferente a la última vez. Ahora estaba en lo que parecía su casa, despidiéndome de ella porque iba a enfrentarme a la organización que destruí hace años mientras le contaba la verdad sobre todo lo que había sucedido meses atrás.
-Ran, yo he sido Conan Edowaga durante todo este tiempo, se que te he estado mintiendo durante estos meses haciéndote creer que era otra persona diferente, pero hoy será el día en el que acabe con la organización que me hizo ser Conan y por la cual tuve que estar escondiéndome detrás de ese alias.
-¿Como has podido mentirme Shinichi?
-Siento mucho todo lo que te he hecho durante estos meses, pero debía contarte la verdad antes de irme a la misión que llevaremos acabo contra ellos. Estarías en todo tu derecho si no quisieras volver a hablar conmigo…
-Shinichi, por muy enfadada que este contigo por este tema, no puedo permitirme volver a perderte. Te quiero y eres el amor de mi vida.
-Yo también te quiero Ran, todo lo que he hecho ha sido para protegerte.
-Volverás, ¿verdad?
-Aunque sea lo último que haga.-terminó de decir el joven mientras abrazaba con fuerza a su novia.
*¡Estábamos saliendo! Dijo Shinichi mientras se despertaba después de el sueño. Ahora entendía las palabras de ella la tarde anterior. Estaba dispuesto a enmendar sus errores de el pasado y seguir cada día recordando quien era aquella mujer.
