Versión de Shinichi:
Habían pasado varios días desde mi confesión a Ran, desde aquel día, nos hemos estado viendo y gracias a eso he comenzado a recordar más mi pasado a su lado. Volver a recordar como me enamoré por primera vez de ella, fue lo más bonito que me había sucedido en mucho tiempo. Me hacía muy feliz estar de nuevo en su vida, y hoy es uno de los días más importantes de la suya, ya que hoy tendrá lugar su graduación.
A pesar de llevar poco tiempo recordándola, tenía muy claro que quería que fuera algo más en mi vida, quería proponerle que nos mudásemos juntos, ya que debíamos de recuperar los años perdidos. Por lo que hoy después de graduarse, será el gran día.
Sobre las 18:00 de la tarde, el detective se encontraba bajo las escaleras de la casa de los Mouri. Esperaba que bajara su amada las escaleras, pero en su lugar apareció el viejo Mouri con mala cara.
-Así que has vuelto niñato.
-Hola señor Mouri, cuanto tiempo.
-Sí, Ran ya me comentó que habéis vuelto a mantener contacto
-Si bueno, tenía claro que no podía volver a perderla.
-¿La quieres chico?- preguntó con seriedad.
-Cada día que la conozco hace que la ame todavía más- respondió con sinceridad.
Tras las palabras de el detective, la mujer de la que hablaban salió alertándolos de su presencia.
Shinichi no podía creerse lo guapísima que iba Ran. El vestido rojo era un tanto provocador para su gusto, ya que lo verían todos, pero también era formal para la ocasión, su silueta se amoldaba perfectamente y realzaba su enorme busto, cosa que hizo sonrojarse al detective.
-Estas deslumbrante- dijo con un ligero sonrojo en sus mejillas.
-Gracias señor detective, tu también estas increíble.
-Ejem- dijo el padre de la joven debido a la incomodidad- ¿nos vamos? Claro señor, discúlpeme.
Mientras llegaban a la universidad, la karateca no podía estar cada vez más nerviosa. Estaba apunto de cerrar el ciclo más importante de su vida junto a su primer amor, y que todos sus amigos finalmente supieran quien era, hacía ponerla más ansiosa aún. La primera en acercarse a saludar fue su amiga Mei, debido a que quería volver a charlar con el detective.
-Hola Ran, estas guapísima- dijo sonriendo a su amiga.
-Muchas gracias Mei, tu también lo estas.
-Hola Shinichi Kudo, cuanto tiempo- comenzó hablar mirando en su dirección, dejando a su amiga en segundo plano- ¿que has venido hacer aquí?
-Hola, he venido a ver a Ran- respondió mientras miraba a su amada a los ojos.
-Pensaba que no os conocíais- dijo de pronto algo molesta debido a las nuevas noticias.
-Si bueno veras…- comenzó Ran, pero el detective la cortó.
-Soy su novio, encantado- respondió con una sonrisa resplandeciente, dejando a las dos maravilladas.
-Vaya bueno, he de irme. Luego nos vemos Ran- masculló triste mientras se marchaba.
-¿Con que somos novios eh?- replicó la chica mirando a su amado.
-Por supuesto Ran, solo si tu quieres claro- terminó de decir mirando hacía otro lado sonrojándose.
Ran por su parte le respondió dandole un pequeño y dulce beso en la mejilla, cosa que al detective no le gustó. Después de tantos años sin probar aquellos labios tan suaves, estaba ambiento de volver a tocarlos, por lo que agarró a su novia de los hombros y lo acercó despacio hacia el, esperando con impaciencia ese beso que tanto deseaba.
Después de terminar la graduación, Shinichi fue en busca de su amada, donde la encontró al fondo de el gran salón mientras hablaba con sus amigos.
-Vaya chicos, es increíble que hayamos terminado por fin la carrera- dijo una voz que no conocía Shinichi.
-Desde luego, después de todos estos años os echaré de menos- respondió Ran.
-Por cierto Ran- dijo una voz que conocía- me ha contado Mei que estas saliendo con ese detective de aquella vez- masculló mientras este separaba un poco a Ran de el grupo de amigos.
-Eh si Yusaru, Shinichi y yo estamos saliendo.
-Pensé que no querías nada con nadie Ran, hace una semana que me dijiste esa excusa ¿y ahora estas con él?- dio en tono despectivo hacia el detective.
-No espero que lo entiendas, pero no te metas en mis asuntos.
-Claro que no lo entiendo Ran, yo pensé que después de aquella fiesta de hace unos meses todo había cambiado entre nosotros- farfulló con enfado.
-Hola Ran- habló de pronto su amado acercándose a ella hasta agarrarla por la cintura, hecho que molestó a Yusaru.
-Hola Shinichi, mira este es Yusaru.
-Si, le recuerdo de el caso de el karaoke, encantado soy Shinichi, su novio - masculló alzando la mano para saludarlo.
-Si, encantado. Bueno Ran, debo irme- dijo mientras se iba cabreado.
-Siento que fuera tan descortés contigo Shinichi.
-Entiendo como se siente, quiere lo que es mío.
-¿Tuyo eh?- sonrió pícaramente Ran acercándose más a Shinichi.
-Por supuesto, tú eres mía, y yo soy entero tuyo- respondió en su oído y después le dió un suave beso en los labios.
Cuando salieron de aquel lugar, los jóvenes amantes decidieron marcharse a casa de el detective, ya que querían seguir hablando de recuerdos en un lugar más íntimo. Tras llegar, Shinichi comenzó a preparar dos cafés para ambos, mientras que Ran se acomodaba en el gran sofá de este. Estar de nuevo entre esas cuatro paredes hacía que la joven recordara muchos momentos de ellos de pequeños, y nunca se habría imaginado que estaría allí de nuevo.
-Toma Ran, tu café.
-Gracias Shinichi- respondió dando un sorbo a su café- ¿recuerdas la de veces que jugamos en esta habitación?
-Claro que me acuerdo- dijo con sinceridad- también recuerdo la de noches que pasaba en vela intentando pensar en como sería besarte.
-Y que opinas, ¿ he cumplido tus expectativas, gran detective?- musitó subiendo a su regazo para besarlo con dulzura y pasión.
-Nunca dejarás de sorprenderme Mouri- respondió sonriendo mientras volvía a besar sus labios.
