Título:
Fandom: Axis Power Hetalia.
Words: 911
Disclaimer: Los personajes originales no me pertenecen. Este es un Universo Alternativo basado en la obra de Himaruya.
Warnings/Spoilers/Rating: AgeGap, Angst, triángulo amoroso, temas sensibles, uso de sistancias/M/ ninguno.
Pairings: Arthur Kirkland (UK) x Victoria Piaf (Seychelles) x Owem Melinydd (Gales)/ Otros
Cardiff, 2001.
Posiblemente el mejor lugar para esconderse de las miradas indiscretas era en algún pub de media categoría en Gales, pero nunca imaginó terminar encamado con la mesera a la que le llevaba unos 20 años, quizás.
Cuando la moza se quedó dormida a su lado fue fácil para él simplemente dejarle algo de dinero por sus atenciones y para comprar su silencio, por supuesto.
No es que su segunda esposa no supiera qué cosas pasaban en esas noches largas de "negocios" junto con el resto de hombres poderosos y adinerados, pero si podía evitar el escándalo no había cantidad que no estuviera dispuesto a pagar.
Sin embargo, ni él ni la joven Rhiannon podrían haber adivinado que su affair express tendría consecuencias más graves que sólo un par de libras.
Bets y Coewd, Norte de Gales. 2008
– ¿Porqué esa cara, mi niño? – Preguntó la mujer que acariciaba con ternura la cara de su primogénito que era una calca casi tan delicada como la suya.
– El doctor dijo que debías descansar.
La voz del pequeño niño hizo que su madre sonriera con cariño mientras pensaba en que era cierto, pero que necesitaban el dinero. Empero, en busca de dejarle tranquilo asintió dándole la razón.
– Es verdad, mi pequeño Owain. Sólo llevo estos platos a la cocina y nos iremos ¿Si? Termina tu cena. Anda.
Los inusuales ojos cyan del muchacho siguieron la silueta esbelta de su joven madre y luego bajaron hacia su plato de curry a medio comer.
Sintiéndose culpable de que su madre truncara su vida por su nacimiento llevó una cucharada más a su boca. Lo cierto es que no tenía apetito, pero desperdiciar la comida que apenas podían pagar le parecía la peor de las tradiciones.
– ¿Listo? Vamos. Quiero acostarme un rato, me siento un poco mareada.
El rubio asintió y terminó tan rápido como pudo la cena para caminar junto a su madre a casa, tomándola de la mano para ser su soporte.
[ ... ]
Dos años después estaba sentado al lado de su demacrada madre. El cáncer por fin había hecho metástasis y sólo quedaba esperar a que se quedaste dormida para no volver a despertar.
– Cántame algo, y ddraig bach.
Dijo con una voz temblorosa la mujer que apenas podía mantener los ojos abiertos. Su belleza, aunque mermada por la enfermedad aún se veía reflejada en su pálido rostro.
Tras un suspiro Owen comenzó a cantar lo mejor que pudo, con la voz entrecortada y un nudo en la garganta. Veía cómo poco a poco la persona que le había dado la vida y su única familia comenzaba a respirar con más dificultad.
Sin dejar de agarrar su mano las lágrimas cayeron a su regazo al no poder contener la tristeza que le embargaba, y la poca fuerza que ejercía la delgada mano de su mamá sobre la suya desapareció seguido del sonar del monitor.
No sabía si el estridente sonido lo producía la máquina o era el pitar en sus oídos por la presión y el shock de darse cuenta que se había quedado solo y que su madre había muerto. Tampoco pudo recordar cómo es que se llevaron a cabo los preparativos funerarios o quién lo había llevado hasta su casa.
Lo único en lo que podía pensar con claridad era en el recuerdo de la única persona que amaba y en la que confiaba sonriéndole y llamándole mi niño...
– Niño, niño, hey niño. ¿Estás bien? Te estoy hablando. ¿Que si tienes algún otro familiar o conocido? Necesitamos saber. – La mujer de servicios infantiles le hablaba con, según ella, cariño y tacto.
– Está en shock, Miriam. Deberíam-
– Mi mamá me dió esto. Dijo que se los entregara a ustedes – Interrumpió el muchacho mientras le extendía un sobre cuyo contenido desconocía.
Carraspemado, el asistente de servicios infantiles tomó el sobre y abriéndole levantó las cejas hasta que casi tocaron el nacimiento de su cabello.
– Debe ser una puta broma – Dijo el joven mientras se retiraba con los papeles, seguido de su compañera que lo veía con confusión y dejando al menor en la habitación en la que ya estaban preparadas sus maletas con sus poquísimas pertenencias.
– ¿Qué dice? ¿Todo bien?
– Bueno, eso creo. Pero échale un vistazo por ti misma.
En el sobre estaban el acta de nacimiento de Owen y una prueba de paternidad junto con una foto maltrecha, una nota en una servilleta y una carta.
"Owen Melinydd " decía el registro del chico, quién llevaba el apellido de su madre, pero, según la prueba de paternidad su apellido debería ser...
– ¡¿KIRKLAND?! – Gritó asombrada la mujer.
– Shhhh. Ni siquiera es seguro, Miriam. Pero las fotos parecen convincentes y la nota con la firma de él.
– Pero podría ser cualquier Kirkland. Es un apellido muy común.
– Es verdad, pero sólo conozco a un Thomas Kirkland, que casualmente sale en esta foto. – El oficial se pasó un poco desesperado la mano en el rostro, no sabiendo muy bien cuál sería el siguiente paso a seguir.
– Eso no significa que el niño sea suyo.
– No lo sé, Miriam. Sus cejas son inconfundibles y tal parece que el muchacho las heredó.
Ambos dirigieron su vista a la habitación, dónde un afligido niño esperaba por las instrucciones que los adultos a cargo.
– Fuck. Ese mocoso se ganó la lotería.
– Sí. Si el padre reconoce a su bastardo.
Los ojos cyan miraron entristecidos a los agentes que le devolvieron una mirada cómplice, confusa.
– Haré las llamadas. Quédate con él.
Nota: Mas que un peimer capitulo esta seria una pequeñísima introducción de mi Oc de Gales, espero se haya entendido.
¿Alguna crítica o sugerencia? Hace AÑOS que no hago esto, jeje.
