Saludos lectores, he regresado de entre los muertos y les traigo un capítulo de cada historia aun en progreso, espero que lo disfruten, es un pequeño especial.

Aunque lastimosamente la cantidad de palabras se verá reducido por la mitad ya que estoy bastante ocupado e imaginar todo para seguir escribiendo me toma tiempo que a veces no logro tener.

Espero que lo disfruten y vere si revivo más rápido esta vez jaja, buenas noches.

Renuncia de derechos: Todo lo referido al universo de Starcraft 2 le pertenece a Blizzard Entertainment y Dead space le pertenece a su respectivo creador, sin embargo, toda la historia escrita me pertenece.

Aclaro que esta historia esta alterada y puede que tenga grandes agujeros argumentales.

En el capítulo anterior: -

Todos los uniologos empezaron a rugir el apodo de su líder al ver que todo estaba saliendo bien.

-¡ETREUM! ¡ETREUM! ¡ETREUM!-

Este se acercó al científico y dijo unas cuantas palabras para que empezaran con la producción en masa.

-¡Esto es un éxito! ¡Asegúrate de seguir así!-

El científico activo su comunicador que conectaba con las demás bases de la uniologia, diciendo las palabras claves para que todo se activara.

- ¡Proyecto CERBERUS, activado! -

Comienzo del capítulo 13-1: -

Oliver estaba sentado mientras sus ojos morados brillaban fuertemente debido a que estaba charlando con sus súbditos.

-¿Cómo van las colonias? ¿Están progresando adecuadamente?-

Tal mensaje llego a cada reina planetaria de los tres planetas colonizados.

La primera fue Devourear siendo la que custodiaba la tierra.

-Todo va a un buen crecimiento mi rey, nuestros números siguen creciendo a gran velocidad y Daggoth está logrando avances en sus Seguidores humanos.-

Imágenes inundaron la mente del líder de los zerg, desde los nuevos bio-edificios y la gran cantidad de tropas emergiendo de los larvarios.

Inclusive escuchaba los gritos de dolor de algunos humanos que se ofrecieron voluntariamente a los experimentos del líder de evolución.

Esto último causo que se tomara la cabeza, aun le parecía desagradable escuchar eso.

Las otras dos reinas hablaron al unísono como si fueran una sola.

-Nuestra colonia ha asumido el control total de nuestro planeta, la fauna que queda no se ha visto afectada y enviamos a nuestros leviatanes a colonizar otros mundos.-

Nuevamente imágenes llegaron a su mente, viendo como un leviatán de los cuatro llegaban a diferentes planetas.

Enviando capsulas de inserción con grandes cantidades de obreros y tropas zerg.

Volviendo a la realidad, Oliver solo dio una orden más para terminar con el asunto.

-Bien, prepárense que en un mes invadiremos dos mundos que se encuentra en control de los Uniologos.-

Escuchando un asentimiento por parte de sus reinas, cortó la conexión y se puso en marcha para intentar si podía recordar algo de sus estudios.-

Teniendo varias mesas múltiples libretas con escritos diferentes sobre la raza zerg.

Prefería tener toda esa información escrita que en una computadora por precaución.

Múltiples tentáculos salieron de la espalda del hombre, pero no haciendo un desastre en el lugar, si no que estos formaron sencillamente manos.

Los cuales tomaron lapiceras y se dirigieron a diferentes libretos.

-Potencial evolutivo…infecciones…curas….alta tasa de reproducción…hostilidad.-

Cada uno de esos temas era separado y gracias a su gran capacidad mental podía estar horas con esos temas.

Inclusive teniendo una libreta especial de registro para cada tipo de criatura zerg, apariencia, debilidades y puntos fuertes.

Su concentración no le permitió darse cuenta que era vigilado por cierta mujer a través de una cámara oculta.

La cual se conectaba con su habitación privada, estando con unas pequeñas ojeras ya que a la vez estaba escribiendo en otra pantalla varios informes.

-Ojala tuviera la capacidad de estar despierta durante días…estoy muy cansada.-

Tenía unas grandes ojeras y su apariencia estaba bastante descuidada.

Seguía viendo la pantalla y noto como Oliver se movía mientras seguía intentando analizar su propia sangre.

Ella estaba escribiendo el comportamiento del rey de los zerg para lograr monitorear la humanidad restante en él.

Notando como se enojaba e intentaba no romper nada, ya que el mismo problema seguía aumentando cada vez más.

-Perder tus conocimientos, pero siendo aún capaz de crear estrategias y demás cosas…es muy extraño.-

Se perdió por un momento en su mente, ya que recordó como la gente a su cargo estaba cada vez más nerviosa.

Los zerg tenían el poder suficiente para erradicar a la humanidad y eso ella lo tenía claro.

Solo tendría que mantener en pie la humanidad de Oliver, pero no era suficiente con lo que hacía y eso ella lo notaba.

Tenía que hacer lo que sea para lograrlo, su deber era la supervivencia de la humanidad, nada la detendría.

Matarlo por la espalda no serviría, tendría que destruir el cuerpo principal y eso estaba bien custodiado.

Se le acababan las ideas, estaba tan concentrada en los necromorfos que olvido a los zerg como amenaza.

Aún tenía una última opción para apelar a su humanidad y miro su abdomen, sería lo más bajo que hiciera pero no dudaría en su cometido.

Por ahora continuaría con su trabajo, pasando ese tema para otro momento.

Oliver vio a la distancia su base principal y no dudo en volver a tomar su forma monstruosa ya que para él era más cómoda.

Su presencia obligo a los zerg a inclinar la cabeza si pasaba cerca de ellos y fueron imitados por sus seguidores.

Los conocidos actualmente como Zergstars, era un término para referirse a los seres humanos que adoraban ciegamente a la raza zerg.

Conformando el 25% de la humanidad restante y ese número aumentaba con el tiempo.

Ya que prácticamente eran beneficiados indirectamente gracias al talo que los ayudaba con la comida.

Joseph convenció al resto que había una posibilidad de renacer pero que los indignos iban a morir…

Oliver sabía que era una mentira, los humanos no podían soportar mutaciones controladas y la causa de muerte era solo por probabilidades.

Tras terminar sus pensamientos, finalmente llego a la cámara de evolución, viendo como Daggoth intentaba modificar a un humano adulto.

-¿Cómo está resultando lo que te pedí?-

-Saludos Supermente…Tener pequeña base, sujetos de prueba morir más lento, posibilidades aumentando.-

La criatura volteo su mirada al cuerpo humano y señalo que se acercara.

A lo cual vio como los brazos del humano se transformaron en unas garras similares a las suyas.

Pero no tardó mucho en que cada parte de su cuerpo empezara a sufrir mutaciones descontroladas, causando que el hombre empezara a gritar con toda su fuerza del dolor que sentía.

Lo que no duro ni cinco segundos ya que Oliver le cortó la cabeza en varias partes.

-Esto suceder…falla habitual, humanos gritar, gritos molestos.-

-Intenta evitar que lo hagan, si no tienen remedio, ejecútalos rápido.-

Sentía apenas simpatía, ya que era gente que lo seguía estúpidamente y crearon teorías más locas que la evolución zerg.

Después de visitar la cámara de evolución, fijo su rumbo a su cuerpo principal, ya quería supervisar desde ahí las actuales invasiones de otros planetas.

Miro con indiferencia como estaba resguardados por los brutaliscos y cientos de zerg enterrados a su alrededor.

-Que nadie me moleste, estaré un rato desconectado.-

Ingreso a la colmena superior y se sentó en un trono de carne, cerrando los ojos y trasladando su mente a otro zerg.

La conciencia viajo a gran velocidad y se unió a un amo supremo que fue liberado al planeta desconocido.

Se llevó una sorpresa ya que no era un planeta común, si no uno completamente volcánico.

Lava ardiente recorría como ríos y las erupciones eran bastante violentas.

Oliver no entendía la razón de que quisieran colonizar este planeta, muchos zerg podrían morir al caer en la ardiente lava.

Su visión como súper amo se amplió y miro con mayor detenimiento la superficie.

Notando extrañas piedras rojas brillantes en el lugar, pero a cantidades gigantescas.

También logro ver que la lava no alcanzaba varios puntos bastantes grandes.

-Creo que entiendo por qué eligieron este lugar, las condiciones hostiles con una gran cantidad de recursos ayudaran demasiado a la raza zerg.-

Tres obreros no se demoraron y empezaron a convertirse en larvarios mientras eran custodiados por hidraliscos y más de cien zerglings.

Otra buena centena de obreros empezaron a excavar y llevar minerales a los amos supremos.

Para posteriormente dirigirse hacia el leviatán para aumenta en gran medida la producción de zerg.

No había una raza dominante en este planeta, por lo que era una conquista fácil y sería otro planeta a su lista.

Por lo que con todo ya asegurado en este lugar, movió su conciencia al siguiente planeta.

Que extrañamente estaba muy alejado de los planetas anteriormente visitados, el leviatán estaba buscando un planeta en específico y al parecer dio sus frutos al final.

Un planeta con gran vegetación y fauna desconocida, siendo que no había una raza de tecnología en el lugar.

Desde un amo supremo, vio como el leviatán disparo una única capsula de inserción.

El cual aterrizo y salieron tres obreros, dos cucarachas acompañados de cinco zerglings.

Fueron ordenados que se dirigieran a la cueva más cercana y empezaran con el primer edificio zerg del planeta.

-¿Cuál es la razón de que no invadan con más zerg? Podrían conquistar el planeta de forma bastante sencilla.-

Su duda no tardó en ser respondida, ya que sus súper amos vigilaban y tenían un oído sensible.

Volteando su cuerpo volador, no pudo evitar estar sorprendido ya que vio como animales salvajes se destrozaban entre sí.

Comiéndose los restos de su oponente y posteriormente ganar aún más fuerza.

-¿A caso piensan obtener evoluciones a través de las especies de este planeta?

Siguió admirando el paisaje mientras observaba a los depredadores acabando con sus presas y mejoraban su fuerza.

Su mirada se volteo nuevamente hacia los zerg que llegaron al planeta, dos de los tres obreros excavan en búsqueda de materiales útiles para ser absorbidos.

Mientras que el último se posiciono para empezar su transformación al típico larvario.

Oliver abrió los ojos ya que termino de revisar los nuevos planetas, pero de igual forma era bastante lento su progreso.

Se levantó de su trono y no se quedaría sin hacer nada, ya tenía bastante quedarse quieto durante más de un mes.

Empezó a volar y se dirigió hacia sus dos leviatanes que lo esperaban en el espacio.

No tenía que preocuparse por la tierra, tenía tropas suficiente para lidiar con una luna hermana tranquilamente.

El único problema sería que Alisa se quejaría después pero se lo agradecerá cuando los Uniologos dejaran de existir.

Cuando ya estuvo en la parte central del leviatán, surgió un zerg con una forma similar a una serpiente.

-Saludos mi Rey, ¿Cuáles son sus órdenes?-

-Invadiremos otro planeta ocupado por los uniologos, prepara las tropas para un único golpe.-

Activando el mapa de todo lo explorado en el mundo humano, otros planetas empezaron a brillar de rojo.

No dudando en elegir el más cercano para saltar al siguiente lo más rápido posible.

-Nombre del planeta…Uxor, antiguamente estaba en control del gobierno Terrestre.-

Pero claro, como nadie se lo esperaba, hubo un brote de necromorfos que arraso a todo lo vivo que no estuviera preparado.

-Los uniologos estarán escondidos otra vez, siempre fueron tan cobardes.-

Viajando a gran velocidad como era costumbre, los zerg aparecieron sobre el planeta ya mencionado.

Teniendo una temperatura levemente baja en términos humanos y poseyendo una única luna.

Había ruinas en el lugar y con la liberación de los vigías supremos para que analicen el terreno.

Detectaron grandes cantidades de necromorfos, pero no lo suficiente para crear una luna hermana, de lo contrario habría atacado la tierra junto con las otras.

-Bien… ¡Liberen las capsulas de inserción! ¡Destruyan a los necromorfos y reduzcan la efigie a cenizas!-

-¡Cuando terminen, busquen hasta el centro del planeta a los uniologos y tráiganme a uno con vida, el resto destrócenlos!-

Levantando sus brazos y gritando la orden en su forma monstruosa, todos obedecieron sus órdenes y miles de capsulas de inserción comenzaron a salir de los leviatanes.

Teniendo en su interior cada tipo de zerg terrestre existente.

Zerglings a una cantidad incontable, cucarachas trituradoras, hidraliscos.

Y claramente los gigantescos ultraliscos que hacían temblar el lugar con sus pasos.

Recibiendo una cálida bienvenida por sus residentes necróticos y empezando una lucha sin intenciones de detenerse hasta que uno fuera exterminado.

Los slasher corrieron con sus huesos y los enterraban en los zerglings, a pesar de que uno caía, otros tres lo interceptaban.

Siendo desmembrados en cuestión de segundos, a pesar de la diferencia numérica entre los zerglings y los slashers.

Muchos de los primeros caían gracias a los exploders que extrañamente se arrojaban desde los edificios en ruina.

Cayendo y explotando junto con sus enemigos que no eran precisamente pocos.

De ahí también surgieron brutes acompañados de tormentors que apuntaban contra las cucarachas y los hidraliscos.

Los ultraliscos se podían encargar de ellos con facilidad, pero estos eran retenidos por grandes tentáculos de carne que surgían de los alrededores.

Envolviendo sus patas y cuchillas gigantescas, pero no significaba que lograban hacerles daño, ya que a pesar de que algunos slashers intentaron apuñalarlos solo terminaban con los huesos rotos.

Para posteriormente ser eliminados por zerglings de menos tamaño.

Oliver desde arriba miraba esto con intriga, los necromorfos atacando de forma organizada como si conocieran cada punto débil de una unidad zerg en específico.

-Están resistiendo más de lo que pensaba…es hora de que me una al combate.-

Lanzándose de lleno con todas sus mutaciones activadas, apunto su dirección hacia uno de los tentáculos que retenía a los ultraliscos.

Posiciono sus garras hacia el frente y el fuego empezó a rodearlo debido a la gran velocidad que descendía, viéndose desde el cielo como un meteorito.

En un instante logro impactar en el objetivo, causando que el tentáculo se destrozado por la mitad.

Haciendo que una de las cuchillas del ultraliscos quedara libre, empezando de igual forma a liberarse del resto de sus ataduras.

El rey de los zerg salió del cráter con los dos brazos destrozados, pero no le importo ya que segundos después se regeneraron completamente.

Segundos después uso su poder psionico en dirección de los demás ultraliscos retenidos, rompiendo en varios pedazos los tentáculos necróticos.

Debido a su concentración, no vio como un brute cargaba hacia él desde la espalda.

Lo que termino en un poderoso golpe que mando a Oliver contra una pared, causando que esta se rompiera notablemente.

El necromorfo iba a continuar con su ataque, pero una gigantesca pata lo plasto sin dificultad, dejando solo restos de carne y hueso molidos sin ninguna forma reconocible.

Saliendo de la pared, Oliver no se notaba preocupado y simplemente continuo con su matanza de necromorfos.

Sus ojos morados se encendieron y se comunicó con los leviatanes.

-Envíen obreros, este planeta será nuestro. -

-Si mi rey.-

Cuatro capsulas de inserción fueron lanzadas y estas contenían puros obreros zerg.

Estas aterrizaron en una zona despejada y empezaron con la formación de las estructuras características del enjambre.

Tal imagen causo una sonrisa en Oliver y miro con superioridad todo a su alrededor.

Solo una raza quedaría viva en ese lugar y solo ese pensamiento hizo que esa sonrisa se deformara a una monstruosa.

-¡Yo…soy el ENJAMBRE!-

(En el planeta tierra)

La comandante de la humanidad estaba moviéndose de forma apresurada por su base principal.

-¡¿Dónde demonios esta Oliver?!-

Había buscado por cada rincón de la base y no encontró la presencia del rey de los zerg, lo que la ponía notablemente nerviosa.

Inclusive se fijó en las cámaras que vigilaban las 24 horas la base principal de los zerg.

-No lo sabemos mi señora, su último paradero fue en la base zerg y de ahí desapareció.-

Ella solo pudo gruñir ante eso, cada vez que Oliver salía a invadir un planeta solo se ponía peor.

Quizás su última y loca idea tenga que considerarla más rápida de lo que pensaba.

(Ubicación desconocida)

-¿Cuántas unidades tenemos disponibles del proyecto Cerberus?-

Se podía observar que el que hablaba era el líder de la uniologia de cuatro picos, con un distintivo artefacto en su cabeza.

-Por ahora estamos alcanzado los cien mil señor, esperamos alcanzar el medio millón dentro de dos meses.-

Ese número le pareció aceptable al hombre, pero aun necesitaba más.

-Intenta acelerar la reproducción, si queremos ganar, necesitaremos más que medio millón.-

El científico asintió con la cabeza mientras se retiraba del lugar.

Etreum ordeno a una criatura de un tamaño considerable que se enterrara en el suelo.

Lo que acato sin dudarlo ni por un segundo, dejando un hueco de gran tamaño.

-Perfecto…con esto no se me revelaran.-

Desde arriba se podía ver una cantidad innumerable de huecos de diferentes tamaños e inclusive algunos que eran idénticos.

-Veremos cómo lidias con esto falso "Dios".-

Mientras que miraba su nuevo ejército en crecimiento, una orden fue emitida al resto de los planetas controlados por la uniologia.

Acelerar la producción de las criaturas para su líder y que apenas sepan que planeta va a ser atacado, se retiren de forma inmediata.

Esta última fue emitida hace tiempo, desde que las lunas hermanas originales fueron derrotadas en la tierra.

Observo con poca sorpresa toda la masacre que hubo para ambos bandos y sabía que tenía que prepararse bien para un ataque que le asegurara la victoria.

Por suerte tenía cierta vigilancia sobre ellos y estaría al tanto de sus movimientos.

El rey de los zerg se posiciono en el edificio más alto de la zona, mientas seguía observando el avance de sus tropas.

A su lado se posiciono una reina que bajo la cabeza ante su líder.

-Mi rey, no logramos encontrar rastro alguno de los humanos, solo están sus absurdos edificios bajo tierra.-

Cerrando sus ojos, no menciono nada y solo señalo que lo dejaran solo.

-Algo están planeando… ¿Cómo supieron que vendría a este planeta?-

Para su mala fortuna, cada computadora estaba en blanco y la información claramente perdida.

Solo ordeno que destruyeran las instalaciones y volvería al leviatán, dejaría este planeta para que la reina lo termine de infestar.

Fin del capítulo 13-1: -