BIENVENIDOS DE VUELTA, ME TARDÉ UN POQUITO EN ACTUALIZAR, PERO NO TANTO COMO ANTES, CREO QUE ESTOY RETOMANDO MI RITMO DE ANTES, ASI QUE ACTUALIZARE MAS SEGUIDO DE LO QUE CREEN.

Y PUES QUE CREEN? HOY SALIÓ EL PRIMER AVANCE DE "INTENSAMENTE 2" NO SE REVELÓ MUCHO, MAS QUE ABARCARÁ EL CUMPLEAÑOS 13 DE RILEY Y LA INCORPORACIÓN DE NUEVAS EMOCIONES, ENTRE ELLAS A ANSIEDAD, YA CUANDO SALGA LA PELÍCULA VEREMOS EN QUE OTRAS COSAS PUEDE AFECTAR A ESTA HISTORIA.

Lady Rain of Crystal Roses: DESDE HACE TIEMPO YA TENIA PLANEADO UN REGRESO MOMENTANEO DE SARAH, EN ESTE CAPITULO ENTENDERAS MEJOR EL PORQUE, ME SORPRENDE QUE NO MENCIONARAS NADA DE LA INTERACCION DE MIGUEL CON KRISTY, LA PESADILLA DE ANDY ES SU FORMA DE VER LO QUE VIVIÓ ALINE A MANOS DE ROSE, PARA QUE QUEDE MAS CLARO.

ASI QUE SIN MAS QUE DECIR VAYAMOS AL CAPÍTULO...

Capítulo 55: Nuestra Madre del Pasado

De vuelta en Pennsylvania, tan solo dos días después dieron de alta a Jessica del hospital y pudo volver a su casa.

"Así que aquí vives?" pregunto Sarah a Jessica mientras bajaba del coche en el que Jared las había traido.

"No exactamente, Henry, mis hijos, mis perros y yo vivimos en un pent-house en Nueva York" explico Jessica bajándose del auto con cierta dificultad "Aquí viven mis padres y hermanas y vinimos a pasar las fiestas con ellos"

"Lo entiendo" asintió Sarah, comprendiendo la situación. Ayudando a Jessica a bajarse del auto y caminaron juntas hacia la casa de los padres de Jessica "Déjame ayudarte" dijo Sarah mientras sostenía el brazo de Jessica.

"Gracias, Sarah" respondió Jessica con una sonrisa "Si no fuera por Sherman y por ti no estaríamos teniendo esta conversación"

Sarah le sonrió amablemente. Entraron juntas a la casa, donde fueron recibidas por las familias de Jessica y Henry con alivio al verla de regreso. Todos se acercaron para darle abrazos y muestras de cariño.

"¡Bienvenida de vuelta, hija!" exclamó Janette emocionada. "No hubiéramos soportado perder otra hija"

"Gracias, mamá" respondió Jessica, sintiéndose emocionada por la calidez de su madre que la rodeaba "Yo también extraño mucho a Josseffine"

"Wow, que bonita casa tienen" opinó Sarah contemplando la casa de los padres de Jessica que se veía demasiado acogedora a comparación de la fría mansión donde ella vivía en Londres.

"Creía que era broma cuando nos dijeron que Sarah había vuelto" opinó Delores sorprendida

"Tu crees?" preguntó Arche sin poder creer la incredulidad de la mujer.

En ese momento, las hermanas menores de Jessica, Jyn y Jaime se lanzaron hacia ella a toda velocidad, envolviéndola en un abrazo tan apretado como sincero. La sonrisa en el rostro de Joyce tampoco se quedó atrás, y se unió al abrazo familiar con cariño.

"¡Jessica, te extrañamos tanto!" exclamó Jyn, apretando fuertemente a su hermana mayor, mientras sus ojos verdes brillaban de alegría.

"Es genial tenerte de vuelta en casa" añadió Jaime, con una sonrisa que iluminaba su rostro.

"¡Las extrañé tanto, chicas!" dijo Jessica sonriente y emocionada, y les dio un beso en la mejilla a cada una de sus hermanas.

"Nosotras estábamos esperando a que ya salieras del hospital, Jess. La casa no era la misma sin ti." respondió Joyce, con cariño.

"Ay pero que cursi" opinó Jade quien estaba sentada en un rincón de la casa con desagrado.

"Ay por favor tia, no seas amargada" reclamó Harmony alzando una ceja con diversión.

Por su parte, Sarah sonrió amablemente, aunque no podía evitar sentir un poco de tristeza al no haber experimentado ese tipo de reunión familiar dado que ella era hija única. Aun así pesar de ello, se alegraba por Jessica y la calidez de su hogar.

"Jessica, cariño, ve y cámbiate para ponerte cómoda" intervino Janette con cariño.

"Gracias, mamá. Voy a subir y ponerme algo más cómodo. Las veo en un rato" respondió Jessica agradecida.

Joyce, Jyn y Jaime la escoltaron hacia arriba con una conversación animada, dejando a Sarah abajo.

Sarah no podía evitar sentir una envidia contenida al observar la estrecha unión y felicidad que irradiaban Jessica y sus hermanas. La conexión especial que compartían despertaba una mezcla de emociones en su interior. Janette, atenta a la expresión de Sarah, se acercó amablemente.

"¿Estás bien? Sarah" preguntó Janette, preocupada por la expresión de Sarah.

Sarah asintió, tratando de ocultar sus sentimientos. "Sí, estoy bien. Solo es que... nunca tuve hermanos ni esta clase de conexión tan cercana.

"¿Te gustaría subir y cambiarte también, cariño?" le ofreció Janette con una sonrisa amable.

"¿Puedo?" preguntó Sarah tímidamente y ligeramente sorprendida por la propuesta ya que nunca había experimentado ese tipo de calidez tan hogareña dado que sus padres nunca mostraron ese tipo de cariño hacia ella.

"¡Claro que puedes!" respondió Janette con calma "Estarías más cómoda, y podemos prestarte algo de ropa mientras te quedas con nosotros. Ven, te mostraré el camino y te ayudaré a encontrar algo que te quede bien"

Agradecida por la amabilidad de la familia de Jessica, Sarah aceptó la invitación y siguió a Janette mientras ascendían por las escaleras.

Sin embargo, a medida que subían, los seis beagles se dieron cuenta de la presencia de una nueva cara en la casa y corrieron a inspeccionarla, moviendo sus colas y olfateando el aire emocionados.

"Que bonitos perros" respondió Sarah acariciando a Peabody II de la cabeza.

"Asi que tu eres Sarah" respondió Peabody II moviendo cola y saltando alrededor de Sarah.

"Sherman nos dijo lo que hizo para traerte aqui" agregó Gidget con entusiasmo.

"Eh... ¡Hola chicos! Soy Sarah, un placer conocerlos" respondio Sarah riendo suavemente "Wow, Sherman no mentía cuando me mencionó que tenia 6 beagles que hablaban"

"Si, parece que te han adoptado rápidamente como amiga de la familia." comentó Janette con una sonrisa mientras los perros continuaban dando vueltas alrededor de Sarah.

"Si, son adorables. Siempre quise un perro, pero mis controladores padres nunca me dejaron tener uno" compartió Sarah.

Mientras los perros seguían siendo juguetones y afectuosos, Sarah siguió a Janette, sintiéndose agradecida por la cálida bienvenida que estaba recibiendo en esa acogedora casa, de repente sus ojos se posaron en un cuadro colgado en una pared cercana.

En él, se encontraba una fotografía familiar de la familia de Jessica. La imagen mostraba a Jessica, que aparentaba tener alrededor de 13 años en ese entonces, sonriente. Detrás de ella se encontraban sus padres, Janette y Jared, y a los lados de Jessica estaban sus cuatro hermanas. A la derecha, estaban las dos menores, Jyn y Jaime, con sonrisas juguetonas y ojos llenos de emoción. A la izquierda, se encontraban las dos mayores, Joyce y Josseffine, formando un abrazo fraternal alrededor de Jessica.

Sin embargo, la mirada de Sarah se centró especialmente en Josseffine, que en la foto parecía ser solo dos años mayor que Jessica. Tenía el cabello rojo brillante, lacio y suelto, llegando hasta la altura de los hombros. Sus ojos verdes eran igualmente brillantes como las esmeraldas, y llevaba lentes de armazón circular delgado.

Janette notó que Sarah estaba observando la fotografía y se acercó a ella con una sonrisa cálida.

"Recuerdo ese día en que nos tomaron esa foto" dijo Janette con nostalgia en sus ojos.

Sarah señaló con el dedo a Josseffine en la imagen y preguntó con curiosidad

"¿Es ella verdad? ¿Es Josseffine?"

Janette asintió con cierta tristeza en su mirada. "Sí, esa es Josseffine."

"Sherman me contó sobre lo que le pasó a Josseffine. Debe ser un recuerdo difícil de llevar para ustedes" comentó Sarah comprensiva, con la información que Sherman le había compartido previamente.

Janette no dudó en que Sherman, su nieto, hubiera mencionado ese aspecto. Suspiró con pesar y asintió.

"Sí, fue una época muy dura para todos nosotros."

"Siento mucho lo que le sucedió a Josseffine" dijo Sarah, mostrando empatía.

Janette apreció las palabras de Sarah y le sonrió.

"Gracias, Sarah. Ven, sigueme" dijo Janette retomando su camino hacia la habitación, invitando a Sarah a seguirla.

Mientras tanto afuera de la casa, Maxwell y Henry trabajaban juntos para cortar la leña necesaria para la chimenea, compartieron sus preocupaciones.

"No puedo creer que Sherman trajera a la madre de sus hermanas del pasado hasta acá en su maquina del tiempo" opinó Maxwell tomando dos trozos de madera y las colocaba en un pequeño montón.

"Lo se, padre, yo tambien me sorprendi cuando nos lo dijo, pero Sherman dijo que no había otra forma de salvar a Jessica" respondió Henry cortando un ultimo trozo de madera para leña "Y pues en cierta forma lo logró"

"Espero que sepa lo que hace" opinó Maxwell mirando el montón de leña con inquietud.

De vuelta en la casa, en una de las habitaciones, Janette le mostraba diferentes opciones de cambio de ropa a Sarah.

"Aquí tenemos algunas opciones de ropa. ¿Alguna que te interese?" respondió Janette

"Gracias, señora. Busco algo mas casual y no esta ropa" respondió Sarah refiriéndose a que en esos momentos no quería usar la ropa que sus estrictos padres la obligaban a usar "¿Tienen algo en tonos de rosa? Es mi color favorito"

"¡Por supuesto! Tengo algunas blusas y camisetas en tonos rosa que podrían gustarte. Déjame mostrarte."

Mientras tanto en la planta baja de la casa, Henry y su padre, Maxwell, entraron a la casa por la puerta trasera, cargando leña para la chimenea. Henry colocó algunos leños en la chimenea para que el fuego prendiera más, llenando la sala de estar con un agradable olor a madera quemada.

"Listo, ya quedó" respondió Henry y al voltear vio a Sherman llegar a la sala "Oye Sherman, ¿has visto a tu madre?"

"Creo que subieron" respondió Sherman "Y Sarah también subió con ella"

En ese momento, Jessica, bajó radiante a la sala con un nuevo atuendo, vestía unos pantalones negros que realzaban la figura de su cadera y una playera roja que combinaba muy bien con su cabello rojo, y detras de ella la acompañaban sus hermanas, Jyn, Jaime y Joyce, ambas expresando su admiración por la transformación.

"¡Te ves hermosa!" exclamó Henry, envolviéndola en un cálido abrazo para luego darle un pequeño beso en los labios.

"Gracias, querido", respondió Jessica sonrojándose, agradeciendo el elogio mientras disfrutaba de la seguridad que le brindaba su nuevo atuendo tras haber evadido a la muerte otra vez.

"Puedo ser la primera en decir 'Eugh'?" preguntó Edith asqueada

"¿Oigan y dónde está Sarah?" preguntó Henry, notando la ausencia de Sarah.

En ese momento, Janette descendió las escaleras.

"Sarah, cariño, ya puedes bajar" pidió Janette

Después de unos segundos, Sarah apareció bajando las escaleras con un nuevo atuendo que hizo que todos en la sala se quedaran sorprendidos. Vestía una playera rosa pastel sin mangas y una falda rosa con cuadros negros que le daba un aspecto fresco y juvenil y que concordaba con su edad. Henry, en particular, no podía evitar mostrar su asombro, ya que nunca antes la había visto vestida de esa manera.

Margo, Edith y Agnes también notaron el cambio en la apariencia de Sarah. Margo la observó asombrada, mientras que Edith que por mera coincidencia, estaba vestida casi igual que ella, no pudo evitar sonreír.

"¿Y? ¿Cómo me veo?" preguntó Sarah sonriendo levantando una pierna hacia atrás y un poco su falda y mostrando su verdadera personalidad "¿Les gusta?"

"¡Te ves muy bien, Sarah!" exclamó Jessica, gratamente sorprendida, levantando el pulgar en señal de aprobación.

"Sí, estás muy bonita" añadió Margo, con una expresión amable.

Por su lado, Henry estaba sumido en sus pensamientos, aunque Sarah y Edith eran madre e hija, la similitud entre ellas era tan notable, que fácilmente ambas podían aparentar ser hermanas.

Más tarde, Henry y Jessica se encontraban cómodamente sentados en uno de los sillones de la sala, disfrutando de un raro momento de tranquilidad juntos después de los recientes eventos.

"¿Ya no te duele el costado?" preguntó Henry, todavía un poco preocupado por la salud de su esposa pelirroja ojiverde.

"Solo una pequeña punzada de vez en cuando, pero nada de qué preocuparse, cariño" respondió Jessica, con un brillo de determinación en sus ojos, se levantó la playera para mostrar cómo su herida de bala ya estaba sanando.

Su piel mostraba los primeros signos de cicatrización, lo cual era un bálsamo para el corazón de Henry, quien la abrazó con ternura, agradecido por tener a Jessica de vuelta en casa y segura.

Cerca de ellos, en el sofá frente a la chimenea, Margo y Edith estaban sentadas a ambos lados de Sarah, sus expresiones revelando su curiosidad y entusiasmo por conocer mejor a su madre biológica.

"Es asombroso finalmente conocerte en persona, mamá. Es... como mirar un reflejo de mí misma en un espejo", Edith comentó con un ligero temblor en su voz, incapaz de contener su asombro y emoción al estar frente a su madre biológica en carne y hueso.

Sarah respondió a su hija con una sonrisa cálida, y sus ojos se llenaron de ternura.

"Jeje, tenías que salir a mí", bromeó, apreciando el elogio de Edith "Veo que todavía usas el gorro que te compré"

"¡Sí! Lo he estado usando desde que tengo memoria, nunca me lo quito, excepto cuando tengo que lavarlo" asintió Edith, entre risitas.

"Es cierto, mamá. Edith se apegó mucho a ese gorro. Créeme que en sus primeros años no se lo quitaba ni para bañarse" agregó Margo.

"Bueno, me alegra saber que te gustara tanto" respondió Sarah al ver que el gorro que le había comprado lo seguía usando.

"Cuéntanos más sobre ti, mamá. Queremos saber todo", Margo dijo con entusiasmo, ansiosa por conocer más sobre su madre biológica, mientras Sarah reflexionaba brevemente antes de responder, con el crepitar de la chimenea de fondo.

"Bueno, en primer lugar, me gustaría saber cuánto les ha contado su padre sobre mí. Quisiera saber qué imagen tienen de mí hasta ahora".

Margo tomó la palabra, ansiosa por compartir todos detalles que ella y Edith sabían gracias a Henry.

"Nos dijo que tenías gusto por las artes marciales y que te encantaban los ninjas. También nos contó que te encanta el color rosa y que te gustaba leer mucho" comento Margo.

"Cuando papá nos habló de ti, comenzamos a poner tu foto en el altar de Día de Muertos cada octubre" añadió Edith emocionada.

"¿Día de Muertos? ¿Qué es eso?" preguntó Sarah, confundida, dado a que por su origen ingles y las restricciones de sus padres, no tenía conocimiento de esa tradición.

"Es una festividad que proviene del país de mi novio, Antonio. Es una celebración para recordar a nuestros seres queridos que han fallecido. Durante el Día de Muertos, preparamos altares con ofrendas, fotos de los difuntos y comida que solían disfrutar. Es una forma de mantener viva la memoria de quienes ya no están con nosotros" explicó Margo, con una sonrisa.

"Sí, también colocamos velas, papel picado, calaveritas de chocolate y flores de cempasúchil para iluminar el camino de los difuntos y guiar sus almas de regreso a nuestro mundo por unos días, Antonio y Zita siempre ponen la foto de su mamá, mientras que entre Margo y yo, le dimos un toque personal a la tradición. Cuando papá nos habló de ti y de tu amor por el rosa y las artes marciales, nos gustó tanto la idea de honrarte que decidimos incorporar tus gustos en nuestro altar. Así que cada octubre, ponemos elementos relacionados contigo en el altar" continuó Edith con entusiasmo.

"¡Vaya, qué hermosa tradición! No había oído hablar de eso antes, pero me gusta" opinó Sarah, sorprendida por conocer en que consistía esa tradición "Gracias por incluirme en su vida de esta manera tan especial".

Margo y Edith agradecieron a Sarah por su aprecio, sonriendo cálidamente.

"Y si, es cierto. Realmente me apasionaban los ninjas, tanto así que yo realmente deseaba estudiar artes marciales. Pero, lamentablemente, mis controladores padres nunca me lo permitieron, realmente quería sumergirme en ese mundo de disciplina y habilidades secretas, pero mis deseos quedaron atrapados en el suspiro silencioso de una infancia no realizada" compartió Sarah, su forma de hablar era muy diferente por su educación Inglesa y continuó "Y sí, confieso que el color rosa es mi favorito. En un momento, incluso quise pintarme el cabello de ese color, pero tampoco me dejaron y no podría en este momento aunque quisiera porque ya saben. Y bueno, me gusta leer y la verdad es que nunca he tenido muchos amigos. Aunque ya conozco a su padre y a Jessica, me hubiera encantado tener más personas en mi vida"

Las dos niñas escucharon con atención las palabras de su madre biológica, sintiendo cómo se forjaba una conexión cada vez más profunda con ella. La chimenea continuaba crepitando, iluminando sutilmente la habitación y creando un ambiente cálido y acogedor que envolvía a la familia en un círculo de amor y comprensión mutua.

"Bueno, mamá, nosotras tenemos muchos amigos en donde vivimos" respondió Margo con entusiasmo "Seguro que les caerías genial a todos si te conocieran".

La sonrisa de Sarah se hizo aún más amplia al escuchar a su hija mayor.

"Me alegra mucho oír eso, cariño" respondió con sinceridad, sintiendo que su corazón se llenaba de alegría al imaginar a sus hijas compartiendo su vida con amigos y siendo felices "También disfruto mucho de la música, aunque con mis padres solo podía escuchar música clásica, pero Henry me presentó a una variedad de géneros musicales, yo no tenía idea de que todo eso existía, recuerdo muy bien una vez en la que mis padres salieron y su padre y yo estábamos caminando entre las flores de trúfula de mi madre, nunca se me va a olvidar esa canción me me mostro" explicó Sarah con nostalgia y volteó a ver a Henry "Como se llamaba esa canción que me mostraste?"

"Touch in the night de Silent Circle" respondió Henry

"Si, esa, recuerdo que esa canción sonó en mi cabeza por noches, era imposible tratar de no tararearla frente a mis padres porque ya saben" explicó Sarah "¿Y a ustedes? ¿Qué les gusta hacer a ustedes en su tiempo libre?"

"Bueno, me encanta leer, ya sabes. También paso tiempo viendo mi celular, y, por supuesto, estar con Antonio es una de mis cosas favoritas. Nos divertimos mucho juntos" relató Margo primero

"Yo, por otro lado, tiendo a sacar mis catanas ninja y practicar. Me fascinan los ninjas, como a ti, mamá" exclamó Edith con una sonrisa traviesa.

"Me alegra saber que compartimos un interés tan especial, Edith" comentó Sarah, emocionada al escuchar que Edith compartía su amor por los ninjas.

La chimenea continuaba crepitando, iluminando sutilmente la habitación y creando un ambiente cálido y acogedor que envolvía a la familia en un círculo de amor y comprensión mutua.

"Así que... de la época de donde vienes, ¿yo todavía estoy dentro de tu panza?" preguntó Edith, mirando a su madre biológica con sus ojos azul grisáceo llenos de curiosidad.

"Sip, todavía estás en mi panza" asintió Sarah con una sonrisa cálida "Ahora eres mi pequeña viajera en el tiempo"

"¿Y puedo patear ya?" preguntó Edith, aparentemente emocionada por la idea de conectarse con su versión más joven.

Sarah rió suavemente ante la curiosidad de su hija.

"Bueno, tengo casi cinco meses ahora. ¿Por qué no lo averiguas tú misma?" sugirió Sarah alentando a Edith a explorar su propio desarrollo.

Con ojos brillantes, Edith se acercó a Sarah, quien, complacida por la curiosidad de su hija, levantó con cuidado su camiseta, revelando su vientre ya un tanto redondeado. Edith colocó su mano y su oreja suavemente en la piel cálida de su madre, esperando sentir una respuesta de su mini-yo del pasado que crecía en el interior.

"Mini yo ¿Estas ahi? Soy tu yo de catorce años en el futuro" dijo Edith.

El silencio llenó el aire por un momento, y luego, un tenue cosquilleo recorrió el vientre de Sarah. Edith abrió los ojos de par en par, llenos de asombro.

"¿Lo sentiste, Edith?" preguntó Sarah con una sonrisa radiante.

"¡Sí, mamá! ¡Lo siento! ¡Estoy pateando!" exclamó Edith emocionada.

"Si, Margaret también sentía mucha curiosidad cuando tu papá y yo le dijimos que te estábamos esperando" dijo Sarah y dirigió su vista a su hija mayor "¿Te acuerdas hija?"

"Apenas me acuerdo" confesó Margo

"Bueno, eras muy pequeña. apenas ibas a cumplir tres años en ese entonces" respondió Sarah "¿Quieres acercarte a mi panza y ver si puedes recordar algo?"

"Claro" asintió Margo

Margo se acerca al vientre de Sarah. Coloca su mano con delicadeza y escucha atentamente. Después de un momento, su rostro se ilumina con una sonrisa de asombro y emoción.

"¡Creo que ya recuerdo algo!" respondió Margo levantando la mirada a Sarah "Tus padres creo que querían que Edith fuera niño, pero... ya vimos que no paso asi"

"Porque no me sorprende" opinó Edith con sarcasmo, pero entonces una idea apareció en su mente volteo a ver a Sarah "Si yo hubiera sido niño ¿Que nombre me hubieras puesto?"

"Probablemente te habria llamado 'Ethan'" opinó Sarah

"Y que hay de mi?" preguntó Margo

"Te habríamos llamado 'Marco'" sugirió Sarah

Margo y Edith sonrieron satisfechas con las respuestas y volvieron a posar sus manos en el vientre de Sarah, escuchando atentamente a la versión más joven de Edith, quien parecía estar ansiosa por comunicarse con las versiones futuras de si misma y de Margo.

La chimenea continuaba crepitando, arropando a la familia en su cálido resplandor mientras compartían este momento especial de conexión.

"Mamá, ¿por qué decidieron llamarme 'Margaret'?" Margo alzó la mirada hacia su madre biológica, sus ojos marrones chispeando de curiosidad.

Desde que se había reencontrado con su padre en ese lejano planeta, él le había revelado que su verdadero nombre era Margaret. Sin embargo, en todos esos años, nunca se le había ocurrido preguntar por qué.

"Esa fue idea de tu padre. Él eligió el nombre 'Margaret' por a la científica Margaret Hamilton." explicó Sarah sonriendo.

"¿La científica que creó el software que llevó a los astronautas del Apolo 11 a la Luna?" preguntó Margo frunciendo el ceño y conectando rápidamente con la referencia.

"Esa misma Margaret Hamilton." asintió Sarah con orgullo.

Margo buscó la confirmación de su padre, Henry, con la mirada. "¿Es cierto, papá?"

"Sí, Margaret. Sabes que me encanta la física, así que quería que tu nombre 'mi primer hija' estuviera relacionado con alguna científica destacada. Y cuando escuche sobre Margaret Hamilton supe que ese era el nombre adecuado para ti. Más adelante, ambos decidimos llamarte 'Margo' de cariño"

"Me gusta mi nombre, y estoy orgullosa de llevar el nombre de una científica tan influyente" respondió Margo sintiéndose reconfortada y agradecida por la historia detrás de su nombre, un nombre que llevaba consigo un legado de dedicación a la ciencia y la exploración.

Edith, intrigada por la historia detrás de su propio nombre, no pudo evitar preguntar: "Y ¿de dónde sacaron mi nombre?"

Sarah sonrió cariñosamente mientras acariciaba el vientre que sostenía su versión más joven.

"Tu nombre lo escogí yo, Edith. Literal esto me acababa de pasar antes de que Sherman me trajera aquí. Cuando el médico me explicó la condición que tenía en mi embarazo y me dio la opción de tomar una decisión sobre si continuar con él o interrumpir mi embarazo, no me tomó mucho pensarlo y decidí por voluntad propia tenerte. En ese momento, sentí una fuerte determinación y valentía para enfrentar lo que viniera. Fue entonces cuando pensé en la frase 'aquella que lucha' y recordé que eso significaba tu nombre, Edith. Tu nombre significa eso: 'aquella que lucha'."

Edith se quedó pensativa por un momento, asimilando el significado de su nombre y la valentía que había requerido su llegada al mundo. Comenzó a apreciar aún más la historia detrás de su nombre y la decisión de su madre biológica.

La chimenea continuaba crepitando en el fondo, creando un ambiente acogedor que reflejaban los sucesos que habían llevado a su familia a ese punto.

Agnes observaba en silencio sentada en el suelo cómo sus hermanas mayores compartían momentos especiales con su madre biológica, Sarah. Aunque llevaba toda la vida conociendo a Margo y a Edith y había establecido una relación cercana con su otro hermano, Sherman, tenía una curiosidad persistente acerca de sus propios padres biológicos y el motivo por el cual le habían dado el nombre "Agnes". Se preguntaba si algún día tendría la oportunidad de descubrir más sobre sus raíces.

Aun así, Agnes también se sentía aliviada por la estabilidad y el cariño que había encontrado en sus familias adoptiva. Sabía que independientemente de sus orígenes, era amada y apreciada por todos los miembros de sus dos familias, desde la primera familia adoptiva que tuvo con Margo y Edith en el orfanato de la Srta. Hattie, como esta incrementó con la llegada de Gru y Lucy y como cambió de forma con la llegada de Henry, Jessica y Sherman.

"¿Soy yo o por qué esto ya parece un capítulo de 'La Dimensión Desconocida'?" comentó Antonio con un tono sarcástico, arqueando una ceja mientras observaba la escena sentado en otro de los sillones.

Edith frunció el ceño y dirigió una mirada reprobatoria hacia Antonio.

"¡Callate, Antonio! No arruines este momento con tus comentarios" reclamó Edith deseando mantener el ambiente que estaban compartiendo.

"¿Tu novio siempre es así de... ocurrente?" preguntó Sarah a Margo, riendo suavemente ante la ocurrencia de Antonio.

"Ehhhhh... no siempre" respondió Margo "A veces tiene un sentido del humor un poco particular, pero en general es encantador."

"Y sus padres adoptivos..." comenzó Sarah, con un brillo de curiosidad en sus ojos, mientras su interés la impulsaba a desentrañar más detalles sobre la historia.

"Gru y Lucy?" pregunto Margo completando la pregunta de su madre con un destello de reconocimiento en sus ojos.

"Si, ellos, ¿Dónde están? Me gustaría hablar con ellos para agradecerles por lo que hicieron por ustedes por sacarlas de ese orfanato" expresó Sarah con gratitud en su voz.

"Fueron con nuestros tíos Nick y Judy a Sunny Borrows" reveló Edith, añadiendo un toque de contexto sobre su paradero actual.

"Puedes tener una videollamada con ellos sin problema" intervino Sherman de repente

"¿Videollamadas? ¡Wow! La tecnología de esta época es realmente fabulosa" comentó Sarah admirada mientras esperaban que se estableciera la conexión.

Sherman marcó el número de Gru y Lucy y, poco después, la pantalla se iluminó, revelando el rostro de Gru.

"Hola, Sr. Gru" saludó Sherman con entusiasmo.

"Hola, niño" respondió Gru con su característico tono, dejando entrever una sonrisa en su rostro.

"¿Y Lucy? ¿Dónde está?" preguntó Sherman, ansioso por ver a la madre adoptiva de las niñas.

"Probablemente esté con Judy buscando a Nick. El padre de Judy estuvo persiguiéndolo con una pala después de que accidentalmente rompiera una maceta" compartió Gru, conteniendo la risa al recordar eso.

"Ja!" rieron Antonio y Zita al escuchar eso.

"Dile que venga" exclamó Sherman, ansioso de tener a Lucy en la videollamada para que la ocasión fuera completa.

"Hola Sherman! ¿para que nos querias?" pregunto Lucy uniéndose a la videollamada, su cabello naranja reluciendo en la pantalla.

"Hola, Lucy. Quería que conocieran a alguien especial" dijo Sherman con una sonrisa.

Sherman volvió su cámara hacia Sarah, presentándola ante Gru y Lucy.

"Hola, Gru y Lucy. Mi nombre es Sarah, y soy la madre biológica de Margaret y Edith" se presentó la rubia con voz firme pero emocionada.

"¿Que no te habías muerto?" preguntó Gru sin ocultar su asombro.

"De donde vengo aún no, Sherman me trajo del pasado en su máquina del tiempo para que pudiera pasar un tiempo con mis hijas" explicó Sarah "Me contó todo lo que han hecho por ellas, y solo quería decirles: gracias. Y gracias a usted, Sr. Gru, por rescatar a mis hijas de ese orfanato"

Gru permaneció en silencio por un momento, procesando las palabras de Sarah.

"¿Escucho eso?" preguntó a Sherman, buscando confirmación de Gru y Lucy tras escuchar la extraordinaria historia que acababan de escuchar.

"No puedo creer que trajeras a la madre de las niñas del pasado" opina Gru todavía sorprendido

"No tenía otra opción, era una emergencia" respondió Sherman con honestidad, explicando sin dar muchos detalles las circunstancias que lo habían llevado a esta inusual reunión.

Lucy decidió intervenir y expresar su gratitud.

"Fue un placer conocerla, señora, Edith se parece mucho a usted" dijo con amabilidad, compartiendo su admiración por la madre biológica de las niñas.

"El placer es mío" respondió Sarah.

La videollamada llegó a su fin, pero el impacto de ese encuentro perduraría en los corazones de todos. Sarah se sentía agradecida por tener la oportunidad de conectarse con los padres adoptivos de sus hijas, aunque fuera en un encuentro fugaz y sorprendente.

Entonces, Sarah se inclinó ligeramente hacia Margo.

"Oye, Margaret, ¿te importaría si te pregunto algo importante?" solicitó Sarah con una amabilidad que denotaba su deseo de establecer una conversación significativa.

"Claro, mamá, puedes preguntarme lo que quieras" asintió Margo con una mezcla de curiosidad y disposición a compartir sus pensamientos.

Sarah se tomó un momento para prepararse antes de plantear su pregunta, consciente de que esto podría llevar la conversación a un territorio emocionalmente profundo.

"¿Qué te impulsó a tomar la decisión de adoptar a Agnes cuando la encontraste afuera del orfanato?", cuestionó Sarah con un tono de voz que reflejaba la seriedad de su consulta.

Margo, mientras rememoraba aquel crucial episodio en su vida, comenzó a narrar su experiencia con un matiz de reflexión.

"Bueno... cuando la encontré, ella ya no tenía a nadie en el mundo, al igual que nosotras en ese entonces. Era lo mínimo que podía hacer por ella, y créeme que no me arrepiento de nada," explicó Margo, su voz cargada de emoción y convicción.

Sarah escuchó atentamente las palabras de Margo, con sus ojos revelando una profunda admiración por la valentía y la compasión que emanaban de su hija. Sus sentimientos de orgullo materno eran palpables al responder:

"Eso es lo más valiente que he escuchado, sabía que tendrías un corazón generoso, pero no sabía a que nivel. Estoy segura de que Agnes te está eternamente agradecida," expresó Sarah con admiración y gratitud por la nobleza de Margo.

Una cálida sonrisa se dibujó en el rostro de Margo, quien absorbía las palabras de su madre biológica, sintiéndose profundamente agradecida por su apoyo y comprensión. El ambiente se llenó de anticipación cuando Sarah, alimentada por la curiosidad, no pudo evitar hacer otra pregunta intrigante.

"Y por cierto... Sherman me contó que cuando fueron al espacio a buscar a su padre y a Jessica, una tormenta cósmica en uno de los planetas que visitaron... les otorgó poderes. ¿Es eso cierto?" preguntó Sarah buscando confirmación.

Margo asintió con solemnidad, dispuesta a compartir esta increíble parte de su historia.

"Sí, es cierto. Sherman, Antonio, nuestra amiga Riley, Edith y yo obtuvimos poderes cuando intentamos escapar de ese planeta," confirmó Margo, rememorando aquel extraordinario y aterrador episodio de sus vidas.

La curiosidad de Sarah se intensificó, y su deseo de presenciar los poderes de sus hijas se hizo evidente.

"¿Me los podrían mostrar? Me encantaría ver qué pueden hacer."

Margo y Edith se pusieron de pie con entusiasmo, ansiosas por compartir sus habilidades con su madre. Margo extendió su mano, y gradualmente, esta se cubrió con una aleación metálica. Rayos amarillos y azules comenzaron a brillar entre sus dedos, y las luces de la casa empezaron a parpadear, creando un espectáculo de luces que llenó la habitación.

"Ay mamá otra vez van a explotar los focos!" exclamo Garrett lleno de temor

"Relájate, cobarde, solo es Margo usando sus poderes" le reclamó Joyce tan alegre como siempre tratando de calmarlo.

"Wow," susurró Sarah, maravillada por el despliegue de poderes de su hija mayor, sus ojos brillando con admiración.

Edith tomó su turno a continuación. Extrajo sus catanas y canalizó energía rosa a través de ellas, creando una danza de destellos en el aire que hipnotizaba la mirada.

"Me gusta, te quedan muy bien," comentó Sarah con una sonrisa, apreciando la elegancia de las habilidades de su hija. "¿Así que son algo así como un grupo de superhéroes?

"Como equipo, nos llamamos 'La Fuerza del Tiempo', pero no tenemos nombres individuales," compartió Margo, revelando una conexión entre los miembros del grupo que los había llevado a adoptar un nombre unificado.

Sarah sonrió y asintió, convencida de que sus hijas merecían nombres propios para complementar sus increíbles poderes.

"Yo digo que necesitarán nombres propios. Tu Margaret, con esos poderes tan asombrosos, podría ser... 'Star Thunder'. ¿Qué te parece?" sugirió Sarah, buscando capturar la esencia de la deslumbrantes rayos que Margo emitía.

Margo consideró la idea con una sonrisa y asintió, agradecida por la propuesta de su madre. "'Star Thunder' suena genial, mamá. Me gusta."

Sarah miró a Edith con entusiasmo, sintiéndose inspirada para ofrecerle un nombre igualmente poderoso.

"Edith, con tus katanas y esa energía rosa deslumbrante, podrías ser... 'Crimson Strike'. ¿Qué te parece ese nombre?"

Edith asintió, complacida por la sugerencia. "¡Crimson Strike! Me encanta, mamá. Suena genial."

"Y, ¿qué pasa con Agnes? ¿Obtuvo poderes también?", inquirió Sarah, curiosa por entender más sobre la situación de la más joven de la familia.

Margo negó con la cabeza, explicando la situación con calma.

"No, Agnes no estaba con nosotros cuando obtuvimos nuestros poderes. Eso si, Agnes tiene un grito sónico muy poderoso, y Edith la entrenó en arquería. Casi nunca falla un tiro." explicó Margo, orgullosa de las habilidades de su hermana menor, aun cuando en su momento se sorprendió de esa revelación.

"Es verdad, Agnes es increíble en el arco y flecha, hasta yo me sorprendí de que lo dominara tan rápido. Podrías sugerir un nombre para ella como superhéroe." asintió Edith animada por la idea de compartir los logros de Agnes.

Sarah estaba emocionada por la posibilidad de que Agnes también tuviera un nombre de superhéroe, así que alentó a Edith a dar su sugerencia.

"¡Claro! ¿Qué nombre tienes en mente para Agnes?", preguntó Sarah, anticipando con entusiasmo la creatividad de su hija.

Edith pensó un momento y luego dijo, con una sonrisa traviesa: "¿Qué tal 'Sonic Siren' para Agnes? Le va perfecto, considerando su grito y su destreza con el arco y flecha."

"Me gusta" afirmó Agnes complacida con su nuevo nombre, ya que había escuchado la conversación.

"¿Y nosotros, qué nombres de superhéroes tendríamos?" preguntaron Antonio y Zita mientras una chispa traviesa brillaba en sus ojos.

"Bueno, ¿Qué poderes tienen?", preguntó Sarah, interesada en conocer más sobre las habilidades de Antonio y Zita.

En lugar de responder con palabras, Antonio decidió mostrar sus habilidades. En un parpadeo, su rostro se cubrió de llamas.

"Y también puedo volar. ¿Qué puedo decir? Los mexicanos somos muy prendidos" se jactó Antonio con orgullo.

Sarah rió ante el comentario ingenioso de Antonio, impresionada por sus poderes. Luego, se volvió hacia Zita, que estaba a punto de compartir sus habilidades.

"Y tú, Zita, ¿tienes poderes especiales?", preguntó Sarah.

"No, no tengo poderes, pero el 70% de mi cuerpo fue reemplazado por partes mecánicas, pero aún conservo partes humanas" dijo Zita con una expresión enigmática.

Sarah, con entusiasmo, comenzó a sugerir nombres de superhéroes para ambos.

"Entonces, tú, Antonio, con tu habilidad para controlar el fuego y volar podrías llamarte 'Scorchfire', y tú, Zita, con tus partes mecánicas podrías llamarte 'Steel Ember'".

Antonio y Zita sonrieron, complacidos por los nombres de superhéroes que Sarah había propuesto para ellos. Antonio respondió primero, lleno de emoción.

"¡Scorchfire! Me encanta, ¡ahora tengo un nombre de superhéroe! ya quiero que me vea la gente desde abajo y cuando miren hacia arriba pregunten ¿Es un pájaro, es un avión?, no! es SCORCHFIRE", exclamó Antonio dejándose llevar por la emoción al grado de prenderse completamente en llamas y quemar su ropa por accidente.

En cuanto se apagó se percató de que solo su ropa interior que era a prueba de fuego seguía intacta.

"Ups" respondió Antonio apenado

Zita asintió con entusiasmo. "Y 'Steel Ember' suena genial. Estoy dentro."

Edith no pudo resistirse a contribuir a la creación de nombres.

"Andy podría llamarse 'Frost Prince', y Helena podría ser 'Mystic Arcane'".

"Tenías que salir igual de creativa que yo" rió Sarah admirando la creatividad de su hija.

"Riley podria llamarse 'Light Shadow'" continuó Edith nombrando a los demas miembros de La Fuerza del Tiempo "Y Sherman podría llamarse..."

"Oh! Yo se" interrumpió Harmony emocionada "¿Que tal 'Super Sherman'? tiene casi los mismos poderes que Superman"

"Si ese fuera mi nombre de superhéroe, prima, descubrirían fácilmente que soy yo" opinó Sherman con una sonrisa socarrona

"Tienes alguna mejor idea?" preguntó Harmony pensativa

"Desde hace tiempo 'Time Keeper'" respondió Sherman, revelando un nombre que se relacionaba mucho con tener a su disposición su maquina del tiempo.

"Es un lindo nombre" opinó Harmony, con una sonrisa.

"Gracias, prima" agradeció Sherman con un gesto de cabeza y una sonrisa agradecida.

Edith, emocionada y sin poder contenerse, exclamó: "¡Estoy tan emocionada por estos nombres! No puedo esperar a contarle al resto del equipo"

Mientras tanto, en México, Anna y Kristoff se encontraban inesperadamente inmersos en el bullicio de una vibrante celebración navideña. Las notas musicales resonaban con tal intensidad en las bocinas que tanto la pareja como los demás en la fiesta se vio obligada a acercarse para poder comunicarse entre el estruendo festivo.

En un rincón, un hombre desconocido les servía a Anna y a Kristoff unas bebidas cuya procedencia les parecía más que dudosa.

"¿Qué es esto exactamente?" preguntó Anna haciendo su mejor esfuerzo por hablar español al hombre con curiosidad.

"Es una mezcla especial de la casa. Les encantará, se los aseguro" respondió el hombre el cual era de piel morena, cabello negro y bigote.

Kristoff, algo escéptico, intercambió una mirada con Anna antes de aceptar las copas.

"¿Deberíamos beber esto? Parece un tanto sospechoso" preguntó Anna a Kristoff con una mirada entre curiosa y cautelosa.

Kristoff, examinando la bebida con precaución, respondió: "No estoy seguro, pero quizás sea parte de la tradición local"

"Elsa me va a matar si me ve haciendo esto" opinó Anna con la resignación de quien sabe que no hay vuelta atrás

Ambos tomaron las bebidas con cierta cautela, esperando no arrepentirse de su decisión mientras la música festiva continuaba su frenético ritmo a su alrededor.

Mientras tanto, en otro rincón más tranquilo, donde el bullicio era menos abrumador, las hijas de Anna y Kristoff, Elli y Kristy, estaban sentadas en una mesa junto con varios chicos y chicas mexicanos. Charlaban animadamente mientras disfrutaban de un "inofensivo" juego de "Uno".

"¡No puedo creer que me hicieran robar tantas cartas en una sola jugada!" exclamo Elli en español.

"Ay no te quejes, que a mi siempre me hacen tragar cartas" respondió una chica de cabello castaño oscuro, piel morena y lentes.

"Si, ¡Es parte de la estrategia! No te preocupes, creeme todos hemos pasado por eso" respondió ahora un chico pero de piel blanca, cabello rubio oscuro, lentes y ojos verdes con una sonrisa pícara.

Kristy, mirando su mano de cartas con concentración, comentó en español: "Caray, Este juego es más complicado de lo que pensaba. ¿Tienen reglas especiales aquí en México?"

"Claro que no, estamos siguiendo las reglas estándar" respondió otra chica pero de cabello negro y ojos marrones.

Elli, con una mirada juguetona, lanzó una carta sobre la mesa y anunció: "¡Cambio a color verde!"

"¡Vamos a ver si puedes manejar esto!" respondió el chico de ojos verdes.

"Se nota que aquí son bastante astutos con las cartas", comentó Kristy con una sonrisa.

Una de las chicas mexicanas le guiñó un ojo y dijo: "¡No te preocupes, Kristy! Al final, todo se trata de pasarlo bien".

"Y de aguantarse las ganas de no matarse el uno al otro cuando pierdes" agregó otro chico de piel blanca, cabello castaño oscuro rizado y bastante alto y delgado.

"Oye lo de esa vez no fue mi culpa" reclamó el chico de ojos verdes.

"¿Como de que no? barajeaste las cartas bien horrible esa vez" respondió el chico

"¡Ay no ma, otra vez cambio de color!" exclamó Elli.

"¡Azul!" gritó el chico de ojos verdes, desafiando a Elli.

"¡Oh, veremos quién ríe al final de esto!" respondió ella, con determinación en sus ojos.

"Que ¿Estas retándome?" pregunto el chico arqueando una ceja

Kristy miró su mano de cartas y dijo en tono desafiante: "Prepárense, chicos, porque esta partida la gano yo".

Elli soltó una carcajada y replicó: "Eso lo veremos, hermanita".

"¡Ah, cambié a rojo!" anunció la chica morena con una sonrisa triunfante.

"¡No tan rápido! ¡Invierto el orden y te toca a ti otra vez!" respondió Elli, con un destello de astucia en sus ojos.

"¡Salto de turno!" exclamó Kristy, interrumpiendo la secuencia dejando a un lado la moneda de chocolate que se iba a comer.

"¡Vaya, vaya! Parece que las chicas no se quedan atrás en estrategia" comentó el chico de ojos verdes con admiración.

Mientras la partida de Uno continuaba con risas, Elli y Kristy nunca notaron que sus padres ya estaban bajo los efectos de quien sabe cuántas bebidas que se habían tomado. La música vibrante llenaba el ambiente de la fiesta, y Anna y Kristoff se encontraban en medio de la pista de baile sacando los pasos prohibidos que a simple vista parecerían imposibles.

Anna, con su gracia y energía inagotable, daba giros y saltos con una ligereza que contradecía la realidad, hasta parecía que saldría flotando del lugar. Por otro lado, Kristoff, aunque no tan fluido como Anna, compensaba con pasos llenos de carácter y entusiasmo. Sus movimientos eran como que un poco mas... extraños mientras cierta canción resonaba en la fiesta.

Yo quiero chupar y con la banda ir a tomar

Yo quiero cerveza hasta que explote la cabeza

No me importaría vivir de fiesta todo el día

Toda la semana hasta las 6 de la mañana

Cantando con mis amigos no voy a parar la farra

Que me sirvan otra chela, que esta noche no se para

Bien loco en la madrugada con la cabeza dando vueltas

Yo quiero seguir tomando, que no acabe esta fiesta

Yo quiero chupar y con la banda ir a tomar

Yo quiero cerveza hasta que explote la cabeza

No me importaría vivir de fiesta todo el día

Toda la semana hasta las 6 de la mañana

"¡Uno!" gritó Kristy, emocionada, mientras lanzaba su penúltima carta sobre la mesa.

"Oye no no no no no no no no! como lograste vaciarte las cartas tan rapido!" preguntó Elli sorprendida por el movimiento de su hermana menor

"No me creerias si te lo dijera" respondió Kristy con una mirada enigmática

Kristy sonrió traviesamente, sosteniendo su última carta con un destello de misterio en los ojos.

"Gane!" exclamó Kristy triunfante

Elli frunció el ceño, intrigada.

"¿Como le hiciste?" inquirió Elli, mientras recogía las cartas dispersas por la mesa.

"Te dije que no me creerias si te lo dijera" respondió Kristy

"Pues bueno, te felicito Kristy, jugaste muy bien, para ser tu primera vez" opinó el chico de ojos verdes, aplaudiendo con entusiasmo.

"Gracias" respondió Kristy sonriendo.

La fiesta se prolongó hasta altas horas de la madrugada, donde la melodía se deslizaba en un ritmo más pausado, envolviendo a Anna y Kristoff en un abrazo que parecía resistirse a dejar la pista de baile. A pesar de las bebidas que se habían tomado, su complicidad se traducía en movimientos coordinados y sonrisas cómplices. Mientras algunos adultos aún se balanceaban en la pista, sus emociones se manifestaban de diversas maneras; algunos lloraban entre risas y abrazos, quizás afectados por los efectos del alcohol que continuaba fluyendo.

En un rincón, Elli y Kristy se hallaban profundamente adormecidas, junto con los otros niños con los que habían jugado Uno, sobre sillas y debajo de mesas.

A la mañana siguiente Kristy se despertó con un bostezo, sintiendo los primeros rayos del sol Desentumeció sus piernas después de pasar la noche en la silla y, con paso silencioso, se dirigió en busca de su madre. Anna, hasta que la encontró en luna de las mesas un improvisado lecho y descansaba profundamente.

"Mamá, mamá, ¡despierta!" llamó Kristy, agitando suavemente el hombro de Anna.

Anna parpadeó lentamente, tratando de ajustar sus ojos somnolientos a la luz del día.

"¿Hmm? ¿Qué pasa, cariño? ¿Ya es de dia?" preguntó Anna con la voz ronca

"Si, deberíamos haber vuelto a nuestro hotel" respondió Kristy "¿En serio dormiste aquí toda la noche?"

"Kristy, cariño, ¿puedes esperarme un momento? Mi cabeza está dando vueltas" respondió Anna

"Claro, mamá. ¿Necesitas ayuda?" preguntó Kristy

"Sí, un poco de apoyo no vendría mal" respondió Anna

Con dificultad, Anna se puso de pie, sintiéndose mareada y con las piernas temblorosas. Kristy la sostuvo con cuidado.

"¿Estás bien, mamá?" preguntó Kristy

"Casi... Gracias, Kristy. Solo necesito unos segundos para recuperarme. ¿Dónde está tu hermana, por cierto?" preguntó Anna buscando a su hija mayor

En ese momento, un golpe resonó en una de las mesas, seguido de un "Ouch". Elli se levantó frotándose la cabeza, revelando que había dormido debajo de la mesa.

"¡Ay! Eso me dolió. ¿Qué pasa?" exclamó Elli, con una mueca de dolor.

"¿Estás bien, Elli?" preguntó Kristy, preocupada.

"Creo que me golpeé con la mesa, pero estoy bien," respondió Elli, sonriendo a pesar del dolor.

Anna, aún recuperándose, se acercó a ellas. "¿Dónde estamos? ¿Cómo llegamos aquí?" preguntó, mirando a su alrededor con confusión.

"Mamá, ¿qué pasó? ¿Estás bien?" preguntó Elli, visiblemente preocupada por el estado de Anna.

Anna se tomó un momento para recuperarse antes de responder. "Estoy bien, cariño, solo un poco mareada. Parece que la fiesta fue intensa, ¿verdad?"

"Necesitamos volver al hotel. ¿Pueden caminar?" preguntó Kristy "Tu y papá nesecitan descansar pero bien"

Ambas asintieron, aunque Elli se quejó un poco del dolor en la cabeza. Juntas, se dirigieron hacia la salida de la fiesta, con Anna apoyándose en Kristy y Elli siguiéndolas, aún un poco aturdida.

"Y donde esta su padre por cierto?" preguntó Anna buscando a Kristoff

En ese momento, oyeron un grito inconfundible proveniente de afuera. Anna reaccionó de inmediato, reconociendo la voz. Al salir de la fiesta, encontraron a Kristoff atado a la parte superior de un poste de luz. Elli y Kristy se acercaron sorprendidas a su padre.

"¡Papá! ¿Cómo llegaste ahí arriba?" preguntó Elli, con los ojos muy abiertos.

Kristy también estaba perpleja. "¿Estás bien, papá? ¿Qué pasó?"

Kristoff, con una mezcla de confusión y resignación, respondió: "No lo sé, chicas. Solo aparecí aquí. Por favor, necesito que me bajen de este poste, que me tengo muchas ganas de ir al baño."

Anna frunció el ceño, tratando de contener la risa. "Bueno, al menos parece que la fiesta fue aún más intensa de lo que pensábamos. Pero primero, desatemos a tu padre antes de que cause más alboroto en el vecindario."

De vuelta en Pensilvania, la joven Sarah y sus hijas Margo y Edith, salieron de la casa seguidas por Henry, Jessica y sus hijos Sherman y Agnes. Mientras caminaban por las calles, Margo preguntó a Sarah a dónde iban.

"¿A dónde nos estás llevando mamá?" inquirió Margo con curiosidad.

Sarah, con una sonrisa misteriosa, respondió: "Ya lo verán, chicas. Es una sorpresa."

Mas tarde, Madre e hijas finalmente, llegaron a un centro comercial. Sarah estaba maravillada por todo lo que veía.

"Wow, en Londres no hay tantos lugares como este", comentó Sarah mientras observaba a su alrededor. Después de un rato, llegaron a una tienda, y Sarah condujo a Edith hacia ella. Era una tienda de gorros y sombreros.

Edith, curiosa, preguntó: "¿Qué hacemos aquí, mamá?"

Sarah sonrió y le explicó: "Quiero regalarte un gorro nuevo para que cambies de estilo, cariño."

Edith entonces fijó su atención en una boina color rosa con cuadros negros. Tomó la boina y le dijo a su madre: "¡Quiero esta boina, mamá!"

Sarah asintió con una sonrisa. "Por supuesto, cariño. Te queda perfecta. Vamos a llevárnosla." Mientras Sarah pagaba por la boina, Edith no podía contener su emoción por su nuevo accesorio de moda.

Con su nueva adquisición, el grupo continuó explorando el centro comercial. Margo y Agnes se detuvieron frente a una tienda de libros, emocionadas por la perspectiva de encontrar nuevas historias fascinantes. Henry y Sherman se dirigieron hacia la sección de tecnología, intrigados por las novedades.

Al medio día, habían vuelto a casa de los padres de Jessica, Sarah estaba viendo mas a fondo las habilidades de sus hijas, en el jardín habían colocado unos pequeños objetivos de madera, y Margo lanzaba ataques eléctricos para quemarlos.

"¡Wow, Margaret! Que bien dominas ahora tus poderes" exclamó Sarah, aplaudiendo emocionada.

Margo sonrió, ligeramente avergonzada pero complacida. "Gracias, mamá. llevo 4 años con ellos y todavía estoy aprendiendo"

Agnes, por otro lado, estaba en un rincón del jardín demostrando sus habilidades con arquería. Agnes ajustó su posición, concentrada en su arco y flecha. Con precisión, disparó una flecha que atravesó el centro de uno de los objetivos de madera. Sarah no pudo evitar admirar su habilidad.

"Que excelente puntería, Agnes. Parece que tienes un don innato para la arquería", elogió Sarah, impresionada.

Agnes sonrió, agradecida por el reconocimiento. "Gracias. Aprendí de la mejor", dijo, girándose hacia Edith con una expresión juguetona.

"Fuiste una buena maestra, Edith" elogió Sarah a Edith

La tarde continuó con risas, Sarah escuchaba con fascinación las historias de Margo y Edith, riendo con cada detalle extravagante que compartían. Mientras disfrutaban de una cena en el jardín, las chicas relataron sus aventuras con Gru, Lucy y los hilarantes viajes en la máquina del tiempo de Sherman.

"¡Así que ese primer viaje en el tiempo te hizo recordar que Sherman era tu hermano?" comentó Sarah, asombrada.

Margo asintió, entusiasmada. "Sí, mamá. No sabes como me bombardearon los recuerdos, cuando Sherman decidió ir a buscarlos... creo que yo también sentí el mismo impulso que el de querer saber porque papá nos había abandonado, ese viaje al espacio para rescatarlos nunca lo voy a olvidar"

"Si, escapamos por pura suerte de un agujero negro, sin Sherman talvez no tendríamos esta conversación" agregó Edith

"Y han conocido muchas personas en sus viajes en la maquina?" cuestionó Sarah

"Si, todo fue realmente sorprendente. Conocimos a personas increíbles de diferentes épocas y vivimos experiencias que nunca hubiéramos imaginado." exclamo Agnes

Edith, con chispa en los ojos, añadió: "Y Sherman es un genio con esa máquina del tiempo. Aunque a veces las cosas se salen un poco de control, siempre encontramos la manera de arreglarlas."

Sherman, sonrojado, dijo modestamente: "Bueno, trato de mantener las cosas interesantes."

Jessica se unió a la conversación. "Definitivamente, no hay un momento aburrido con estos chicos desde que nos reunimos con ellos. Y siempre encuentran soluciones creativas para cualquier problema que surja."

"No lo dudo" opinó Sarah

Un par de días después había llegado el momento talvez ninguno de los presentes quería que llegara.

Tanto la familia de Jessica como la familia de Henry estaban reunidos en el jardin de la casa.

"¿Sabes lo que tienes que hacer?" preguntó Henry a Sherman

"Si, papá, regresaré a Sarah justo al momento en el que la saqué de su tiempo, y... las cosas deberán seguir su curso" respondió Sherman

"Sherman sabe lo que hace, Henry, no tienes de que preocuparte" aseguró Sarah sabiendo como debían continuar las cosas

"Es una lástima que tengas que regresar a tu tiempo y no puedas presenciar cómo nuestras hijas crecen" lamentó Henry.

"Hey, cuando nazca Edith y yo deje este mundo, solo dejaré mi cuerpo, pero mi alma protegerá a nuestras hijas en todo momento. Te lo prometo" aseguró Sarah con convicción.

Henry asimiló las palabras de Sarah y ella centró su atención en sus hijas.

"Niñas, cuídense mucho. Obedezcan a su padre y a Jessica" les indicó Sarah "No dejen que nadie les diga que no pueden hacer algo. Edith, sigue usando tus katanas. Margaret, sé feliz con Antonio. Y Agnes, eres una niña maravillosa. Me alegra que Margaret te haya encontrado. Estaban destinadas a ser hermanas, y no se preocupen por la Srta. Hattie, me encargaré de jalarle las patas en la noche, como diría Antonio, y Agnes, si encuentro a tus padres del otro lado, les mandaré un saludo de tu parte".

Las tres hermanas sonrieron ante el cumplido de la rubia, incluso Agnes sentía feliz de que sus difuntos padres biológicos, quien quiera que hayan sido, sabrían que ella estaba bien.

"Jessica, eres una gran madre. Sigue criando a tus hijos como se debe. Quiero que sepas que Henry siempre te amó, incluso cuando estaba casado conmigo. Me alegra que finalmente pudieran estar juntos, como siempre quisieron desde el principio" expresó Sarah.

"Gracias por tus buenos deseos, Sarah" respondió Jessica emocionada.

"Creo que bajo otras circunstancias, tú y yo podríamos haber sido amigas" reflexionó Sara.

"Sí, probablemente" asintió Jessica.

En ese momento, Sarah abrazó a Jessica y ella no tardo en corresponder, la pelirroja ojiverde y la rubia ojiazul se fundieron en un abrazo sincero que duró varios minutos.

"Le mandaré un saludo a Joseffine de tu parte" respondió Sarah

Luego, Sarah rompió el abrazo.

"Adios a todos" respondió Sarah antes de abordar el Vuelta-Atrás junto con Sherman. La compuerta se cerró y la máquina desapareció.

Durante el camino de regreso, Sarah aprovechó para expresar su gratitud hacia Sherman.

"Sherman, no sé cómo agradecerte por todo lo que has hecho. Traerme desde el pasado hasta aquí para que pudiera enfrentar a mis padres y conocer a mis hijas... Te lo agradezco de corazón" dijo Sarah con sinceridad.

"No tienes que agradecerme. Solo quería que me ayudaras a salvar a mi mamá y creo que logre mas con eso al hacer que pasaras un tiempo breve con tus hijas, mis hermanas" respondió Sherman con humildad.

Sarah asintió, sintiéndose aliviada. Aunque la confrontación con sus padres fue difícil, también fue liberadora. Sabía que una vez dejara ese mundo, ella sería libre.

Después de unos minutos, llegaron al mismo momento en el que se habían ido: la habitación de Sarah en su casa en su mansión en Inglaterra.

Sarah observó a su alrededor, reconociendo los muebles y las pocas decoraciones en su habitación incluyendo el gorro rosa que había comprado para Edith seguía ahí en su cama.

Aunque había estado lejos por un tiempo, todo estaba en su lugar, como si el viaje en el Vuelta-Atrás hubiera sido solo un sueño. Sin embargo, la experiencia había sido demasiado real para ser ignorada.

"Es extraño volver a este lugar después de todo lo que hemos vivido" comentó Sarah reflexiva.

"Sí, definitivamente es extraño" coincidió Sherman mientras se acercaba a Sarah y la abrazaba.

Sarah correspondió al abrazo y suspiró, sintiéndose reconfortada.

"Nunca podré agradecerte lo suficiente por todo lo que has hecho por mí. No sé qué habría pasado si no hubieras venido por mí en primer lugar" expresó Sarah sinceramente.

Sherman se separó suavemente y ella lo miró a los ojos.

"Sherman, eres más que un amigo para mí. Eres parte de mi familia, eres como el hijo que nunca tuve y nunca tendré, pero que muy probablemente me hubiera gustado tener" afirmó Sarah con cariño y gratitud en sus palabras.

"Gracias Sarah" respondió Sherman sonriendo, reconociendo el vínculo especial que habían creado a lo largo de su viaje en el tiempo. "A propósito Sarah, olvide decirte esto, nadie de este tiempo debe enterarse lo que viviste estos días conmigo, ni mi papá de este tiempo, ni Margo, ni tus padres, solo tu" solicitó Sherman

"Entendido... hijo" respondió Sarah sonriendo

Sherman abordó el Vuelta-Atrás y este desapareció ante la mirada de Sarah.

Sarah se sentó en la cama y miró por la ventana, contemplando el horizonte. Estaba lista para abrazar su destino y al mismo tiempo construir un futuro mejor para sus hijas. Entonces, se acercó a su escritorio y comenzó a escribir una carta, aun cuando ella había tenido la oportunidad de convivir con Jessica, Henry y sus hijas del futuro, el Henry de su tiempo no podía enterarse de nada, así que tuvo que tener cuidado con las palabras.

Una vez terminada, dobló la carta y la guardó en un sobre. Luego, lo colocó cuidadosamente dentro del gorro que había comprado para Edith y lo guardó bajo su cama.

Meses después Sarah se encontraba en el hospital dando a luz a su segunda hija, su rostro enrojecido por el esfuerzo. El sonido de los monitores llenaba la habitación. Los médicos y enfermeras la rodeaban guiándola en los últimos momentos del parto.

"Muy bien Sarah, empieza a pujar" indicó el medico

Sarah tomó una profunda bocanada de aire y comenzó a pujar. El sonido rítmico de los monitores cardíacos creaba una banda sonora de expectativa y ansiedad.

"Bien, Sarah, lo estás haciendo muy bien. Solo unos pocos empujones más" dijo el doctor.

"Puedo hacerlo. Puedo hacerlo" jadeó Sarah aferrándose a cada brizna de fuerza que le quedaba.

Sarah reunió todas sus fuerzas y pujó una última vez y retumbó por la habitación el llanto de la recién nacida.

"Bienvenida al mundo, mi pequeña Edith" dice Sarah colocando cuidadosamente el gorro en la cabeza de la bebé en cuanto se la entregaron.

Sin embargo, la alegría se convirtió rápidamente en preocupación cuando las expresiones de los médicos cambiaron a una mirada de alarma. Sarah seguía sangrando profusamente de su parte intima y su rostro comenzó a palidecer.

"¡La estamos perdiendo! Sus signos vitales están disminuyendo rápidamente" dice la enfermera al medico.

El equipo médico se apresura a actuar, tratando desesperadamente de salvar la vida de Sarah.

Pero a pesar de sus esfuerzos, el cuerpo de Sarah le falló. Su corazón se detuvo y la habitación se sumió en un silencio lúgubre que solo era interrumpido por el llanto de la recién nacida Edith.

"Hora del fallecimiento, 2:14 p.m." dice el medico resignado.

El médico dirigió su atención hacia el bebé recién nacido en brazos de Sarah. Con cuidado, tomó a la pequeña Edith y salió de la habitación donde Henry, la pequeña Margaret, y los padres de Sarah lo esperaban.

El médico entregó a la bebé en los brazos de Henry, pero en cuanto los padres de Sarah vieron a la bebé, sus expresiones estallaron.

"¡Otra niña! ¡No puedo creerlo! ¿No pueden hacer algo bien?" estalló Arthur, enojado y frustrado.

"Esto es inaceptable, Henry. ¡Les dijimos claramente que debía ser un niño!" agregó Amelia furiosa.

"Momento, eso no es nuestra culpa" se justifico Henry tratando de defenderse.

Sin embargo el doctor con expresión seria, se acercó a Henry y Margaret.

"Lamento mucho informarle Sr. Henry, que Sarah ha fallecido durante el parto" comunicó el medico

La sala se llenó de silencio y Henry sintió cómo su mundo se derrumba. Arthur y Amelia estallan en furia con sus rostros contorsionados por la ira.

"¡¿Qué?!"

"Tenia hipertensión gestacional ¿No se los dijo?" pregunto el medico confundido

"¿Cómo pudo ocultarnos algo tan importante?" pregunto Arthur furioso

"¡Todo es culpa tuya, Henry! ¡Nos arrebataste a nuestra hija!" dijo Amelia llena de ira.

"¿Que? ¡No!, por favor. Yo tampoco sabía" balbuceó Henry, conmocionado y abrumado por la situación.

"¡Fuera de aquí! ¡No te queremos a ti ni a esas niñas en nuestras vidas!" dicen Arthur y Amelia hiper enojados

"Pero..." trató de explicar Henry

"FUERA!" gritaron Arthur y Amelia apuntándolo con un dedo acusatorio haciendo que el llanto de Edith aumentara.

El corazón de Henry se hundió al darse cuenta de que le están echando la culpa de la muerte de Sarah. Con lágrimas corriendo por su rostro, se aferró fuertemente a sus hijas, Margaret y Edith, mientras salía corriendo del hospital.

Henry sosteniendo a su recién nacida caminó alejándose del hospital hasta que fueron a sentarse en un banco de un parque.

"¿Porque no me lo dijo?" preguntó Henry en voz baja, más para sí mismo que para su hija.

"¿Papi? ¿Dónde esta mami?" pregunta la pequeña Margaret de tres años de edad con inocencia y confusión en sus ojos.

Henry mira a su hija Margaret con los ojos llenos de tristeza y dolor. Respira profundamente antes de responder.

"Mami... mami no está aquí, cariño" dice con voz entrecortada. "Ella... ella se ha ido" Las lágrimas continúan corriendo por su rostro mientras abraza con más fuerza a su otra hija, Edith, en brazos.

Margaret frunce el ceño, confundida por la respuesta de su padre.

"¿A dónde se fue, papi?"

Henry se esfuerza por encontrar las palabras adecuadas para explicarle a su hija lo que ha sucedido.

"Hija... tu mami estaba muy enferma... su cuerpo ya no pudo luchar más. Ella nos dejó"

"¿Nos dejó? ¿No va a volver?"

"No, mi amor. Mami ya no puede volver. Está en un lugar muy especial ahora" dice Henry.

La pequeña Margaret, sin comprender completamente la magnitud de la situación, asintió lentamente.

"Entonces, ¿seremos solo tú, mi hermanita y yo?"

Henry besa suavemente la frente de Margaret y acaricia la mejilla de Edith.

"Sí, mi amor. Seremos una familia fuerte tú, tu hermanita y yo. Aunque mami no esté físicamente con nosotros, siempre la llevaremos en nuestros corazones, en el tuyo, en el mio y en el de... ni siquiera se como se llama tu hermana"

Desconsolado, Henry mira a su hija Edith y notó algo extraño en su gorrito. Lo quitó y encontró una pequeña carta doblada dentro.

"¿Qué es esto?" preguntó Henry abriendo la carta y comenzó a leer las últimas palabras de Sarah.

Querido Henry: Si estás leyendo esto es porque significa que ya no estoy contigo físicamente. Es difícil para mí expresar con palabras todo lo que siento en este momento.

Fui a la clínica y el doctor me dijo que tendríamos otra niña, eso me alegró y sabía que te alegraría a ti también, aunque sabía que mis padres no se sentirían muy felices. Sin embargo, me advirtieron que mi cuerpo no sería capaz de soportar el embarazo. Me dieron a elegir, y yo decidí dar a luz a Edith, quería que ella viviera, aun sabiendo que eso me costaría la mía. Por eso decidí no decirte nada a ti o a mis padres.

Ese día que nos conocimos cuando nos presentaron, vi que parecías un chico simpático, pero me di cuenta de que no había sentimientos, y lo entendí perfectamente cuando me hablaste de Jessica. Me hubiera gustado conocerla.

Sé que eres un padre amoroso y dedicado. Confío en ti para que cuides de nuestras preciosas hijas, Margaret y Edith. Lamento profundamente no poder estar presente para verlas crecer.

Pero se que eres fuerte y valiente, y sé que les darás todo el amor y el apoyo que necesitan en esta vida. Cuando yo ya no esté, si ya no tienes nada más que hacer aquí con mis padres, vuelve a donde realmente te sentías feliz, llévate a nuestras hijas para que sean felices contigo, y si puedes busca a Jessica, si realmente se amaban... talvez ella aún no te haya olvidado.

Y dile a nuestras hijas que también las quiero.

Te quiere Sarah.

Henry terminó de leer la carta, esas ultimas palabras le brindaron una nueva perspectiva y un sentido renovado de propósito y con su renovada fortaleza, por lo que se levantó, llevando a sus hijas hacia un futuro que prometería sanar.

"A donde vamos?" pregunto Margaret rompiendo el silencio.

"A donde realmente pertenecemos" dice Henry.

"Pero papi, ¿Cómo sabes que ese lugar es real?" preguntó Margaret con voz temblorosa.

"Porque ya he estado ahí" dijo Henry finalmente.