Para Raxe con todo el cariño del mundo por la actividad de "Bombas para todos… digo regalos para todos XD" del foro El feliz grupo de hambrientos.

Opción: Soulmate AU (otra vez) con giro de trama: en este AU hay una cantidad limitada de palabras que puedes decir antes de conocer a tu soulmate. Si lo sobrepasas, quedarás mudo hasta conocerlo. La primera palabra que podrás decir luego de sobrepasar el límite será en presencia de tu soulmate, luego de eso el límite no existe más.


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Palabra a palabra cuento el tiempo. La libertad es saber evadir a tu opresor. Quizás hoy te hable, pero seguro mañana no.

Silencio entrecortado

I.

Por un momento el sonido blanco se detiene y escucho las gotas de lluvia martillar el techo del auto. El agua resbala por las ventanas empañadas, y aunque todo es borroso, veo a personas que se apuran caminando por la calles de una ciudad de multitudes. Escapan mirando el piso sin saber que a la vuelta de la esquina pueden encontrar a aquella persona que yo he estado buscando.

Sería una gran ironía de la vida que ellas la encuentren antes que yo.

Probablemente lo hagan.

El chofer detiene el auto para esperar el semáforo y una pareja cruza la calle tomadas de la mano, compartiendo un paraguas sin importarles que se mojen sus pies. Es exasperante.

Me he vuelto impaciente y es que soy mudo antes de tiempo.

Padre, de niño me has hablado de que mi alma buscará a su otra parte, pero ¿por qué no la encuentro? La he buscado por todos lados, por cada continente y en todas las clases sociales. ¿Por qué no me da más pistas? Un color de cabello en un sueño que se repite en bucle no es suficiente ¿Es que no quiere encontrarme?

¿Existe alguien que no quiera encontrar a su alma gemela?

—Joven heredero— La abuela llama mi atención y me muestra dos carpetas con planes detallados para el evento de hoy en la noche. Cómo le explico que no me viene bien ni un plan ni el otro en pleno trayecto, la abuela ni siquiera tiene buena vista para ver mis apuntes en el celular.

Siento las palabras vibrar en mi garganta, las oigo retumbar en mi oídos antes de tiempo. Pero no las dejo salir. Están presas como yo.

—No pronuncie palabra alguna, heredero. Estoy aquí para asegurarme que sus preciosas palabras no se acaben. ¿Izquierda o derecha?

Señalo uno al azar y que sea lo que el destino quiera. Da igual, el año se acaba. El último año. Y el destino siempre es caprichoso.

—Su padre le ha heredado el conglomerado más importante del país, sus palabras son tan importantes como las del Presidente. No debe olvidarlo. Hoy todos están emocionados por escuchar su bella voz después de un año. Siento que voy a llorar de solo pensarlo.

Siempre tan exagerada. Pero su sonrisa es preciosa, es reconfortante. Sus manos cubren las mías, y su calidez eterna me calla una vez más.

Lo cierto es que nadie sabe cuantas palabras a uno le quedan. Un día dejas de hablar y tu primera palabra después de eso es cuando encuentras a esa persona a la que estás destinado y entonces el límite desaparece. Tus límites desaparecen. Pero muchos no la encuentran o lo hacen ya muy tarde. Por eso, después de aprender a hablar, mi padre me hizo jurar que solo diría cien palabras más. El mismo juramento que hizo mi padre y el padre de mi padre. Generación tras generación que encontró a su otra parte.

Juré y me quedé mudo los próximos cinco años, pero en el funeral de mi padre rompí el silencio.

Las palabras subían por mi garganta, pero ésta se cerraba, era ya lo único que sabía hacer. Las palabras estallaban anticipadas y solo se escuchaban sonidos sin sentido mezclados con el llanto desesperado de un niño huérfano, heredero de una sangre pura de almas gemelas que habían construido su propio imperio sobre lazos inquebrantables. Imperio que ahora recaía en la inexperta espalda de un niño con cien palabras ¿o eran menos?.

¿Las palabras del funeral contaron? Ni siquiera las recuerdo, ni siquiera las conté, la verdad no sabría cómo hacerlo. Sonidos no son palabras. Sin significado no tienen valor. O eso fingiré, porque el llanto quebrado de ese niño debería valer.

Desde entonces, en cada fiesta de fin de año de la empresa, solo digo diez palabras y esta noche no es excepción.

Todos los empleados me miran con atención, soy el acto principal y no puedo decepcionar. La abuela está en primera fila con ojos llorosos. El aire fluye por mi pecho y de salida carga sonido con intención, con color y espero algo de esperanza.

—Gracias por su confianza. Trabajemos juntos hacia un nuevo amanecer.

Escucho los aplausos y parece que festejan la muerte de mi voz.

Menos diez palabras. Cero palabras restantes según la promesa que le hice a mi padre. Hice mal los cálculos. Fui muy ingenuo pensando que encontraría a mi alma gemela antes de los veinte años.

La noche es prometedora, así como el silencio.

¿Cuándo volveré a escuchar mi propia voz?

Quizás mañana amanezca.

Quizás no.

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Notas: Ufff no publico en FF hace mil años, creo que me costó más publicar que escribir el aporte... No. Eso es una mentira xD. Como saben hace mucho que no escribo en español, pero fue tan bueno hacerlo, volver a mi voz fue una de las mejores experiencias de este año. Así que quiero agradecer al foro por el reto y a ti Raxe por tus maravillosas ideas. Espero que lo hayas disfrutado, fue hecho con mucho amor y cuidado y espero, como siempre, que eso sea suficiente.

PD: La buena noticia para mí y para los que hayan leído y les haya gustado es que esta historia no acaba aquí ;) Declaro a esta historia mi nuevo bebé!

Creo que eso es todo, a todos los que han leído, y en especial a Raxe, se los quiere mucho :)