Capítulo 3

Prefectura Saitama, Ciudad Fukaya, 20 de septiembre del 2022.

[Martes, 8:45 p.m.]

En el norte de la Prefectura Saitama se encontraba a la vista varios edificios de 20 pisos, en donde un edificio más moderno se destacaba entre todos los edificios de ese lugar, en la cima del destacado edifico se encontraba Hakate Kamikaze, un líder de la mafia que administraba toda su costa norte de la prefectura compitiendo con Sengo Muramasa que controlaba la otra mitad de la Prefectura Saitama.

De la ventana de su oficina miraba a la parte baja de su edificio como varios carros negros se aparcaban para después ingresar a la fuerza.

—Así que llego a tomar venganza.

Dijo la voz calmada del señor de 34 años con una mirada serena que no tenía conflicto o le perturbaba la acción de Sengo Muramasa que entraba con sus hombres al invadir el territorio que él administra.

—Hay que hacer algo Kamikaze-sama.

Dijo un hombre musculoso que estaba parada como guardia de seguridad.

—Lleva toda la fuerza necesaria para detenerlo y que no llegue aquí.

—Entendido, escuchen todos, no pueden permitir que Sengo Muramasa y sus hombres lleguen a la oficina de nuestro jefe.

Dijo el guardia por un comunicador que se encontraba en su oreja.

El guardia comenzó a retirarse al otro lado de la habitación en caso de que sus hombres fallen en detener a Sengo Muramasa.

Mientras tanto con Sengo Muramasa.

—Hmpf… comenzaron a cerrar toda la planta baja para que nadie del exterior pueda ver lo que pasara ahora, muy buen movimiento de Kamikaze, esto puede afectarnos por las consecuencias de esta pelea.

Dijo Sengo Muramasa calmadamente mientras derribaba a varios hombres vestido con ropa de seguridad.

—Hay muchos, no me sorprende igual; después de todo es la Oficina Privada de Seguridad, el negocio que maneja Kamikaze.

Derrotando fácilmente a cualquiera que se le acercara, caminaba con una tranquilidad llegando al ascensor para subir a la planta donde se encontraba Hakate Kamikaze.

¡Tin!

El sonido del ascensor había llegado a su destino donde se abrieron las puertas.

Muramasa observaba sin perturbarse al ver el exterior del ascensor.

—20… muy pocos la verdad.

Comenzó a sacarse el terno blanco de su traje formal y dejarlo con cuidado en una pequeña mesa a su lado.

Avanzaba con lentitud mientras sacaba un cigarrillo de su bolsillo para encenderlo y comenzar a fumar, miro con aburrimiento a los 20 guardias de cuerpo tonificado para detenerlo.

Exhalar. —… Vengan todos contra mí, igual ganare sin recibir mucho daño.

Los 20 guardias comenzaron a moverse en grupos pequeños de 3 personas para atacar de varias direcciones a Muramasa, el cual miraba analíticamente los movimientos de sus adversarios de como atacar y defenderse.

Moviendo su cabeza a los lados para esquivar los golpes de los 3 primeros que atacaron, con su pierna derecha ataco con fuerza en las pantorrillas de los 3 guardias donde comenzaron a agrietarse un poco por la fuerza bruta de Muramasa.

Aguantaron las ganas de gritar de dolor y siguieron avanzando con el ataque con otros 3 guardias que esperaron y analizaban a Muramasa viendo la fuerza bruta mostrada, atacaron con mucho cuidado de que Muramasa le den un fuerte golpe, ya habían visto que su fuerza es capaz de romper huesos.

Los 3 guardias con las pantorrillas un poco rota se alejaron con buenos movimientos evasivos para que los otros 3 guardias atacaran con sincronía Muramasa.

Los golpes pasaron cerca de la cabeza, espalda y piernas.

Muramasa esquivaba fácilmente de sus golpes.

Dejando de sostener el cigarrillo de su mano para dejarlo en la boca, ahora con sus dos manos agarro sin esfuerzo a los 3 guardias para lanzarlo al aire donde miraron con confusión por el movimiento y la fuerza de Muramasa para lanzar 3 hombres de 90 kl como si fueran simples bolas de papel.

¡Crack!

Los 3 guardias salieron volando con fuerzas e impactándose a la pared donde se agrieto por el impacto de los 3 cuerpos.

—El… tiene una fuerza monstruosa.

Se escucho el murmullo de los restantes guardias que observaban detenidamente los movimientos de Muramasa.

—Al paso que van, saldré sin lesión de este lugar.

Dijo Muramasa que comenzaba a acercarse para seguir peleando.

Atacaron devuelta sin pensar detenidamente el dolor que iban a recibir por parte de Muramasa.

¡Crack! ¡Crack!

¡Crack! ¡Crack!

¡Crack! ¡Crack!

Sin poder defenderse de Muramasa, 6 guardias recibieron las consecuencias de la fuerza monstruosa donde quedaron desmayado y ensangrentado en el piso, donde Muramasa camino por encima de los cuerpos desmayados.

Los 11 guardias restantes se precipitaron en atacar con desespero a Muramasa, el cual veía con tranquilidad sus acciones.

¡Crack! ¡Crack!

¡Crack! ¡Crack!

¡Crack! ¡Crack!

¡Crack! ¡Crack!

¡Crack! ¡Crack!

¡Crack!

Rápidos movimientos de Muramasa atacando con sus piernas en las costillas de cada uno de los guardias donde comenzaron a toser sangre para después desmayarse por el insoportable dolor y fractura de sus huesos.

Viendo los cuerpos desmayados por última vez para seguir su avance donde vio a un hombre musculo de casi dos metros esperándolo, haciendo de muro a la oficina que pertenece a Hakate Kamizake.

—No permitiré que avances.

Dijo con una profunda seriedad y mostrando instinto asesino.

—Veamos qué tan cierto es tu palabra.

Comenzó a sonreír Muramasa y al siguiente segundo empezó a acercarse para atacar con su pierna derecha en la costilla del gigante.

¡Crack!

Se escucho un débil sonido de rompimiento en las costillas del gigante.

¡Crack!

El gigante también ataco con su fuerza sobrehumana donde golpeo de directo en la cabeza de Muramasa enterrándolo en el piso.

—Yare, yare, parece que no son simples palabrerías de tu parte.

Levantándose sin el menor daño posible y agitando su traje limpiándolo para después mirar al gigante.

—Esto se puso divertido.

Muramasa empezó a sonreír con una sonrisa salvaje y luego golpeo en golpes rápidos en varias partes del cuerpo del gigante que comenzó a retroceder por la fuerza de Muramasa.

¡Crack! ¡Crack!

El cuerpo del gigante se hundía cada vez más en el suelo que se agrietaba cada vez más.

¡Bam!

El gigante mando un fuerte derechazo en el pecho de Muramasa que lo hizo retroceder un poco.

—Buen golpe.

¡Crack!

Muramasa golpeo con más fuerzas en todo el rostro del gigante donde quedo ensangrentado y huesos fracturados.

Ahora adentrando a la oficina de Hakate Kamikaze viéndolo en su sillón mirando con serenidad a Muramasa que entraba sin cansancio o herido de la pelea que tuvo ante de llegar a él.

—Sabía que llegarías aquí.

—Mataste a diez de mis hombres en mi propio territorio, enserio que presuntuoso de tu parte si creías que no tomaría represalia de lo que hiciste.

Hakate Kamikaze comenzó a levantarse de su sillón y empezaba a desvestirse de la parte superior de su cuerpo, donde se vio varias cicatrices en su cuerpo en varias partes; pecho, abdomen, espalda y brazos, cicatrices que ocultaba su traje.

—Jajaja, vamos a divertirnos a tu manera. —Muramasa saco devuelta su sonrisa salvaje para después sacarse la camisa de manga largas y tirarla a un lado, donde también se vio varias cicatrices en su cuerpo, pero esta eran menores cantidades, en su espalda seguía estando su tatuaje del rostro de oni.

¡Crack!

Kamikaze fue más rápido que Muramasa.

Muramasa fue enterrado en el piso agrietado por la fuerza sobrehumana de Kamikaze.

¡Bam!

Kamikaze fue mandado a volar chocando con el techo de su oficina que se agrieto bruscamente donde pedazo de piedras comenzaron a caer.

—Es la primera vez que peleamos y enserio eres increíbles.

Dijo Muramasa sonriendo salvajemente.

Kamikaze que había caído con estilo al piso luego del choque al techo, miro con detenimiento a Muramasa.

Suspiro. —Como se esperaba de "Shiro Oni" eres un monstruo, saliste invicto en las peleas clandestina.

—Jajaja, enserio que recuerdos de ese lugar.

¡Bam! ¡Bam!

¡Bam! ¡Bam!

¡Bam! ¡Bam!

¡Crack! ¡Crack!

¡Crack! ¡Crack!

¡Crack! ¡Crack!

¡Crack! ¡Crack!

Comenzaron a tener una pelea sobrehumana, donde destruía todo el alrededor de la oficina con sus puños.

¡Crack!

El puño de Kamikaze dio la última estocada en el piso donde estaban para descender a la planta 19 del edificio.

—¡Que increíble fuerza!

Hablo Muramasa emocionado para después ir con sus puños para atacar a Kamikaze donde recibió un fuerte derechazo en la boca y fue mandado a volar.

Kamikaze hizo un rápido contrataque usando su pierna derecha para golpear hacia abajo en la cabeza de Muramasa que se defendió usando el antebrazo derecho.

¡Crack!

Kamizake había destruido una mesa de robles con su cuerpo, luego se levantó con un pequeño tambaleo donde comenzó a cambiar su postura de pelea.

—¡Esto será demasiado divertido!

Muramasa se lanzó como una bestia salvaje a Kamikaze.

¡Bam! ¡Bam!

¡Bam! ¡Bam!

Los golpes iban y venían donde no escapaban de los puños del otro.

Empezaron a sangrar poco a poco cada vez por los fuertes golpes de cada uno de ellos que acumulaban en su cuerpo, donde comenzaron a tener moretones.

¡Crack!

Muramasa golpeo con demasiada fuerza a Kamikaze usando su pierna izquierda donde quedo enterrado y debilitado en el piso, Muramasa se acercó a él sonriendo de su victoria.

—Vives una existencia solitaria y melancólica, haciendo lo posible por encontrar momentos de disfrute en medio de tu soledad.

Dijo Kamikaze debilitado en el piso mirando al cielo nocturno.

—Prefiero mi soledad a forzar compañía. Encuentro mi propio gozo en la tranquilidad de mi vida solitaria.

Respondió Muramasa sin afectarle el comentario de Kamikaze.

—Ja, de verdad eres bastante joven para llevar ese estilo de vida. —Sonrió Kamikaze mirando a Sengo que comenzó a alejarse.

—¿Joven?, jajaja que equivocado estas.

Dijo Muramasa sutilmente mientras iba al ascensor para retirarse del edificio.

¡Bruuum! ¡Bruuum!

Muramasa veía de la ventana del vehículo observando el horizonte nocturno con el brillo de la ciudad de Fukaya, era tiempo de regresar a su hogar.

—¿Hay cosas importantes para mañana, Takeshi?

Muramasa pregunto al adulto que se encontraba a su lado, era quien maneja los negocios de hace 5 meses viendo el buen trabajo mostrado.

—No hay nada importante Jefe… además todo lo que se ha construido está en un plano sólido, así que no hay nada de qué preocuparse en quedar en banca rota o tener peligro de que perdamos todos, así que no hay nada de preocuparse.

Respondió Takeshi con confianza y serenidad a Muramasa, él asintió viendo de diferentes perspectivas confiando que no pasara nada malo.

—Si los negocios son sólido y sin problemas, entonces puedo hacer otra cosa para perder el tiempo.

—¿Qué piensa hacer ahora, Jefe? —pregunto Takeshi mientras comenzaba a escribir en su agenda lo que iba a decir Muramasa.

—Perder el tiempo en la preparatoria.

—¿Estudiar? No es muy tarde el ciclo escolar al cual va a comenzar ya pasó varios meses cuando comenzó, que fue en abril y ahora estamos en septiembre.

—No necesitas preocuparte.

—Pero no hay papeles de que haya ingresado a una secundaria antes. —dijo preocupado Takeshi.

—Influencia y poder, será suficiente para ingresar a cualquier preparatoria para matar el aburrimiento.

Suspiro. —Entendido Jefe, entonces comenzare ahora los preparativos para que ingrese a una preparatoria.

Muramasa asintió y siguieron de largo en su viaje a la Ciudad Saitama.

Al día siguiente, Miércoles 21 de septiembre del 2022.

Muramasa había ingresado a una preparatoria, se encontraba alistando con el uniforme conseguido por Takeshi para él.

Eran las 6:30 a.m. en su departamento viendo las noticias y comiendo un desayuno ligero de tostada con jugo de naranja.

¡Tac!

Saliendo de su departamento una vez terminado su desayuno empezó a marcharse a la planta baja del hotel que era dueño.

Llegando a la planta baja y despidiéndose de sus trabajadores avanzo al coche negro que lo esperaba para llevarlo a la preparatoria que va a ingresar.

Circulando el coche por la carretera por el camino a su nueva preparatoria, Muramasa observaba la tranquilidad de la mañana viendo el cielo y los pocos pájaros que volaba en el cielo despajado de nubes.

—Sera un día tranquilo.

Dijo Muramasa sin emoción mientras el coche se detenía en un semáforo rojo.

Después de unos largos segundos el coche continúo circulando una vez el semáforo cambio a verde, viendo el paisaje de la ciudad, las personas que caminaban o hacían ejercicios, Muramasa seguía mirando con aburrimiento sin nada de emoción de su día a día.

El coche dio algunos giros en diferentes caminos para después ver un edificio a lo lejos donde Muramasa se dio cuenta que era la preparatoria al que va a asistir.

¡Chin!

El coche se detuvo cerca de la preparatoria.

Muramasa comenzó a bajar del coche y agradecer a su chofer por traerlo.

—Puedes tomar el resto del día un descanso, de seguro tu esposa le gustaría que las lleves a buenos lugares.

—¡Muchas gracias Jefe, que le vaya bien su primer día de preparatoria!

Respondió entusiasmado el chofer mientras pensaba en su esposa.

—Recuerda venir más tarde.

—¡Si!

El chofer comenzó a marcharse con el coche a la dirección de su casa para ir por su esposa.

Suspiro. —Bueno… ahora vivir una vida normal.

Muramasa empezó a caminar a la puerta de la preparatoria, ya que se encontraba alejado a unos 7 metros.

Llegando a la puerta algo llamo su atención, vio una chica de contextura delgada, cabello negro de ojos amarillos con ojeras lleva puesto el uniforme respectivo de la preparatoria al cual va a asistir.

Estaba sudando, pero no de cansancio… si no de miedo.

Se quedo congelada viéndolo, ella dándose cuenta de eso comenzó a moverse fingiendo tranquilidad.

—Mmm… que raro…

Dijo Muramasa mientras seguía caminando, adentrando a la preparatoria.

Llegando a los casilleros vio devuelta a la chica guardando sus zapatos para sacar las zapatillas y usarlo.

Por curiosidad vio el nombre de la chica en su casillero.

Miko Yotsuya

La chica comenzó a marcharse rápidamente, como si estuviera escapando de Muramasa.

—Qué chica tan extraña.

Dijo Muramasa para seguir avanzando y dirigirse al salón de clase que pertenecía, sin olvidarse de cambiar sus zapatos a las zapatillas, ya que tiene su propio casillero, y eso que había ingresado recién hoy.

—Enserio que buen trabajo hace Takeshi.

Caminando por el pasillo dirigiéndose al Director de la Preparatoria para pasar el tiempo hasta que llegara la respectiva hora para presentarse a sus compañeros al salón que tenía que ingresar.

Pasando los minutos y tomando café con el Director, vio que era momento de ir a su salón.

—Muchas gracias director por el trabajo de dejarme ingresar a su preparatoria.

—No tienes que preocuparse, solo son pequeños favores que ando pagando.

Se despidieron.

Muramasa caminaba con tranquilidad pasando por los salones de diferentes clases donde vio que estaban recibiendo clases de sus respectivos maestros.

Llegando a su salón vio como el maestro recién ingresaba.

—¿Entonces eres el nuevo estudiante?

—Si.

Respondiendo a su maestro el cual asintió.

—Espera aquí, te llamare para que te presentes.

—Entendido.

El maestro que ingresó a su clase comenzó a dar una pequeña charla, una vez terminada le dijo a Muramasa que ingresara.

Entrando al salón vio devuelta a esa chica que vio a la puerta.

Era lo mismo que paso en ese momento.

Se encontraba asustada y fingiendo que se encontraba bien.

En el asiento de afrente de ella, vio a una chica de contextura delgada y piel clara, con el pelo corto de color naranja y un accesorio para el cabello en forma de "x".

Ella tiene los pechos grandes.

"Dejemos esa información en otra parte." Pensó Muramasa.

Esa chica estaba hablando con la chica que fingía que nada pasaba.

—Buenas, me llamo Sengo Muramasa, me gusta los deportes de peleas; es un gusto conocerlos.

Se presento Muramasa con simpleza.

—Puedes sentarte al lado de Miko Yotsuya, está vacío ese asiento.

Muramasa asintió, y comenzó a dirigirse al asiento vacío.

Estando cerca de la chica de cabello negro, pudo sentir el miedo que emanaba de ella por él.

"Enserio porque tendría miedo de mí, nunca la vi en mi vida."

—Comencemos con la clase.

Dijo el maestro, y con eso Muramasa dejo de pensar por el miedo de la chica.

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Ahora si nuevo capítulo, aunque es corto, ya que los capítulos que he sacado aquí son de 5k de palabras, pero este capítulo tiene 2765 segun Word.

Este fic también decidan como quieren su avance.

Lento o un poco apresurado para llegar al mundo virtual.

Es tu decisión, igual algún día llegaremos al mundo virtual de SAO.

Ahora si me despido.

Chao, chao.