Advertencia: Este capitulo contiene elementos de violencia fisica

Spoiler Manga: Nivel Alto


Capitulo 3: Give it back


La situación era demasiado grabe en general, tanto como la doctora Shoko como el director Yaga, habían decidido que la recuperación de Maki seria en un área especial que solo ellos dos y unas cuantas personas de confianza sabrían su localización. En ese lugar Yuki Tsukumo se encargaría de un tratamiento más personalizado para la estudiante de segundo año.

Yuta había sido informado directamente por Shoko del estado de sus amigos: Panda estaba bien; Inumaki había perdido uno de sus brazos tras un ataque de Sukuna, estaba estable tomando en cuenta su estado; Pero Maki seguía en estado crítico, la doctora la había logrado estabilizar, pero aún tenía quemaduras que tratar. Ella recibió una llamarada directa de la maldición volcánica Jogo, por "fortuna" las quemaduras solo la habían afectado de la cintura para arriba, sin embargo sus quemaduras habían llegado a ser de segundo y tercer grado... No se podían explicar cómo su estado no era más delicado. La única explicación, era un milagro provocado por la Restricción Celestial de Maki.

Shoko le dio instrucciones de cómo llegar con su amiga a Yuta —Él insistió demasiado en saber la ubicación de ella—, además le advirtió que viera lo que viera tenía que estar preparado.

También quería ver a Toge, pero supuso que si iba a donde estaba su amigo, sería más fácil que los Altos Mandos dieran con él y le mandaran llamar tras saber su arribo a Japón... En esos momentos quería estar al lado de Maki y poder ayudar en su sanación.

Ijichi —Tras recuperarse de un feroz ataque gracias a la ayuda de Shoko— fue quien recibió al muchacho en el área de recuperación donde estaba Maki.

Yuta con largas y rápidas zancadas se fue moviendo por el sitio, hasta llegar a la habitación donde Tsukumo trataba a la joven Zenin.

—He venido a relevarla, señorita —Entró con agitación al lugar

— ¿Estás seguro? Se nota que no has descansado —Cuestionó la mujer.

— ¡Eso no importa! —Declaró el joven— Afuera la necesitan más, yo me ocupo aquí. Me tratarán de dar tiempo.

—Muy bien —Ella contestó—. Tranquilízate, que tienes que concentrarte... Ya lo has hecho antes ¿no?

Yuta volteo su rostro hacia donde estaba descansando Maki. Se encontraba tendida en una cama cubierta en vendas de brazos, torso y parte de su cara, lo poco que se veía del rostro, estaba cubierto de quemaduras a medio sanar, solo su nariz y labios parecían intactos. También estaba canalizada a una intravenosa —Dónde seguro le estaban administrando antibióticos y analgésicos— y una sonda para alimentarla. Esta imagen impresionó mucho al pobre jovencito.

— Yu... —La chica parecía haber reaccionado a la presencia de su pareja y abrió un poco su mirar

— ¡Maki! —Salió de su impresión el chico— Por favor descansa, lo necesitas.

—Viniste... —Lo llamó casi con un tono silencioso— Yuta...

— ¡Sí! aquí estoy —Tomó la mano de la chica para enseguida iniciar su ritual inverso en ella.

La textura le la mano de Maki seguía siendo suave como la última vez que la tocó meses atrás.

—Qué cálido —La joven había vuelto a cerrar su ojo.

— ¡Maki! —Notó que la chica caía nuevamente en estado incosciente, llamándola con desesperación.

— Tranquilo, sólo se quedó dormida —Yuki lo trató de confortar— Sus signos vitales están estables —Agregó a punto de salir del cuarto— Te dejo el resto.

Parecía que el ritual inverso de Yuta estaba siendo efectivo. La respiración de Maki que empezó siendo irregular y dificultosa, se tornó suave y profunda. Poco a poco, estaba cicatrizando la parte visible de su piel

—¡Por favor resiste, Maki! —Suplicó con un terrible nudo en la garganta— Si al menos hubiera llegado antes... Yo —Sintió un terrible ardor en los ojos provocado por el sentimiento de impotencia que le invadía.


De a poco fue tomando conciencia de su cuerpo, Maki ya no sentía dolor, pero si una tremenda pesadez ¿Cuánto tiempo llevaría inconsciente? Movió los dedos de su mano izquierda, para después hacerlo con todo el brazo. Abrió los ojos suavemente, descubriendo que tenía tapado su orbe derecho, con su mano toco el vendaje de su ojo. Enfoco mejor su vista y se dio cuenta de que su muñeca hasta más allá del codo, habían unas enormes cicatrices de quemaduras. Recordó el sorpresivo ataque de aquella maldición volcánica y que ella fue envuelta en unas feroces llamaradas.

Por inercia, tocó su mejilla izquierda, notando con el tacto que también habían unos bordes de cicatrices. Empezó a sentirse abrumada por el descubrimiento de lo que le había pasado a su cuerpo.

Quiso levantar su brazo derecho, pero algo la sostenía fuertemente de la mano... Aun aturdida trató de incorporarse, pero algo también le impedía moverse de la cintura para abajo. Tomando un poco más conciencia de su cuerpo, volteó su mirada hacia donde estaba lo que le impedía moverse ¡Era Yuta! Estaba sentado al dado de la cama donde estaba Maki reposando. Se encontraba dormido sobre las rodillas de ella y sosteniendo firme la mano de la chica.

¡¿Yuta estaba ahí?! Un montón de preguntas le pasaban por la cabeza a la joven. Trató de recuperar la cordura respirando y exhalando profundamente.

—Entonces no fue un sueño —Suspiró.

Maki recordaba vagamente como Yuta había llegado para continuar con su curación. Imágenes difusas le flasheaban en la cabeza.

Yuta se veía sumamente cansado ¿Cuánto tiempo estuvo usando el ritual inverso en ella? ¿Había dormido? ¿O al menos descansado un momento? Le empezó a pesar más lo emocional que lo físico en ese momento —Aun sentía un poco de dolor, y hasta mareos—, su pecho se estrujó sólo de pensar lo mal que lo debió de haber pasado Yuta. Con su mano libre, Maki toco la cabeza del chico dándole una suave caricia.

Al contacto, Yuta abrió los ojos de par en par. Por un breve instante, Maki recordó el mal estado en que se encontraba su cuerpo ¡¿Qué clase de reencuentro seria ese?! Ella en una cama y con una apariencia lamentable ¡Eso no debería ser así! Se sentía tan vulnerable sin saber que hacer ni cómo actuar... Era Humillante, seguro le daría repugnancia a Yuta.

—Maki ¡Despertaste! —Sorprendido, se incorporó.

— Yuta —Desvió la mirada sintiendo un horrible bochorno— Yo...

—¡Qué alegría! —Agradeció con la voz quebrada.

Por la emoción, se inclinó hacia el rostro de Maki, tomándola suavemente por las mejillas para después darle un suave, cálido y amoroso beso en los labios.

Las dudas de Maki se habían disipado... Yuta la quería fuera cual fuera su apariencia. La chica lo rodeo por la espalda con sus brazos tratado de incorporarse, él notó lo que intentaba inmediatamente, separando sus labios de los de ella para después ayudarla a sentarse sobre la cama.

— ¿No sería mejor que siguieras recostada? —Cuestionó con una mirada llena de preocupación.

— Creo que he estado acostada demasiado tiempo —Sonrió con desenfado— ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?

— Aproximadamente cuatro días —Contestó frunciendo el ceño con tristeza— Apenas ayer en la tarde se decidió que te quitarían los analgésicos.

—Yuta... —Maki notó la angustia del joven, lo cual le encogió el corazón—¿Cuatro días? ¡Tanto tiempo! — pensó impactada.

— Pero ahora estás mejor, que es lo importante —Sonrió mientras sus ojos se iban haciendo acuosos— ¡En serio, me alegra demasiado que estés viva! — Declaró con sus emociones desbordadas abrazando a Maki fuertemente.

— Yuta... Yo — sintió como unas gotas caían sobre la piel de su cuello.

— Si al menos hubiera llegado antes... —Empezó a hablar con angustia en su voz— Tal vez tú... — Sollozando, su abrazo se hizo más apretado.

— ¡Basta Yuta! —Trató de hablar lo más tranquila que pudo— Nadie sabía lo que ocurriría ese día —Quiso calmarlo, nuevamente rodeó la espalda de yuta.

Yuta, no pudo evitar llorar, había estado conteniendo una creciente mezcla de emociones desde antes de subir al avión que lo llevarían a Japón hasta cuando bajó de este. Luego se enteró de las pésimas noticias: El encierro de Satoru Gojo; el ataque de Sukuna que provocó la pérdida del brazo de Toge Inumaki —Además que había exterminado muchas vidas inocentes—; y sobre todo, el terrible ataque a Maki, que la dejó demasiado malherida. Cuando pensó que no se podía sentir peor por lo ocurrido en su ausencia, fue cuando vio a su querida Maki terriblemente lesionada, y aún así, aguantó el peso de sus emociones para ayudarla con el ritual inverso. No fue hasta ese momento donde por fin vio a Maki mejorada y consciente, que al fin pudo liberar la tensión emocional que tenía atorada.

En serio Maki quería llorar, pero no podía... Estaba tan mal acostumbrada a esconder sus emociones negativas para protegerse, que solo pudo reconfortar a Yuta sosteniéndolo fuertemente estrujando en pliegues la camisa del chico. Le partía el corazón verlo reaccionar así, la única vez que lo había visto llorar tan desconsoladamente, fue cuando se enteró de que él había maldecido a Rika tras su muerte. El dolor emocional que sintió Maki en ese momento era comparable al dolor físico que sintió en su momento más crítico después de ser quemada.

Maki dejó que Yuta se desahogara todo lo que necesitara. Con el paso de los minutos, él se fue tranquilizando para después separarse un poco de la joven.

— Lo siento... —Se disculpó con voz serena— Debes sentirte fatal y yo salgo con estas reacciones — Ocultó su mirada con vergüenza.

— ¡Estoy viva! —Expresó a la vez que tomaba del rostro a Yuta con ambas manos— Y fue gracias a tu ayuda —Obligó al chico a que la viera.

—Maki —De nuevo sus ojos parecían llenarse de lágrimas— también Shoko y Tsukumo ayudaron.

— ¡No vayas a llorar otra vez! —Sonrió mientras con el pulgar limpiaba uno de los ojos del joven— despertar y que estés tú conmigo ayuda más que cualquier ritual inverso.

— Está bien, no lloraré más — Inhaló hondo.

— Aunque, a decir verdad no esperaba un reencuentro tan dramático —Bromeó mientras bajaba una de sus manos poniéndola sobre la de él.

— Tan dramático que hasta lloré — Al sentir el toque de Maki, movió su mano para entrelazar sus dedos con los de ella.

— ¡Habrías llorado de cualquier forma! —Rio desviando la mirada.

— ¡Oye! —Se quejó fingiendo de forma fallida indignación.

— Aunque tampoco era mi intención recibirte con estas fachas y apariencia tan terribles —Bajó su mirada al recordar el estado de su cuerpo.

— Maki... —Tomó la otra mano de ella para después entre enlazarla con la suya— Maki siempre será Maki, no importa la apariencia que tengas.

— ¡Qué cursi! —Levantó su mirada sonriendo.

— Si tienes ánimos para querer molestarme, eso significa que estás mejor de lo que pensé —Imitó a la chica.

Sus miradas se conectaron en una complicidad inexplicable —¿Eso pasa con las parejas, no?— que los envolvía en una atmósfera de paz. Eran tan cálidas las manos de Yuta, así las recordaba, tenían un agarre firme a la vez que acogedor, esto la hacía sentir tan cómoda y tranquila. Sin embargo, esto duró poco porque recordó a sus otros amigos... No sabía cómo estaban.

— ¿Como están Panda y Toge? — preguntó, cortando la atmósfera agradable.

— Panda está bien, pero Inumaki...— Calló de golpe.

— ¡¿Qué pasó?! —Preguntó sin ocultar su preocupación.

— Mientras evacuaba una zona —Inhaló profundo— Un ataque de Sukuna lo alcanzó y perdió el brazo izquierdo — Frunció el ceño con frustración y tristeza.

— ¡¿Está vivo?! — Cuestionó, inquieta.

— ¡Sí! — Contestó rápido al notar la reacción de Maki— Aún está en recuperación, pero parece que está mejor de lo que se piensa.

— Entiendo... —Se mordió el labio demostrando su molestia— ¿Qué más pasaría mientras estaba inconsciente? —Preguntó frustrada en su cabeza.

— Inumaki y Panda también estaban muy preocupados por ti.

— En cuanto pueda me comunicaré con ellos —Respondió— Aunque mi teléfono celular quedó inservible por el ataque que me quemó, ¿Verdad? — Supuso que el aparato se había dañado.

— Por desgracia, así fue —Confirmó las sospechas de la chica— La señorita Tsukumo me comentó que te conseguiría uno, ya que es importante seguir en contacto.

— ¿Tan mal está todo allá afuera?

— Eso parece —Se apagó poco a poco su semblante calmado— Al llegar solo vi un poco, pero me he enterado por los demás de lo que ha estado ocurriendo.

— Muy bien —Respiró profundo— En cuanto esté un poco mejor, me informaré de lo que ha estado pasando.

— Si yo hubiera estado aquí... —No pudo evitar sentirse mal y ocultó su mirada.

— ¡Basta! —Subió un poco la voz Maki— Tú no tenías manera de saber lo que pasaría.

— Pero Maki yo...

Alguien tocó la puerta de la habitación un par de veces, interrumpiendo la conversación.

— Voy a pasar —La voz de una mujer habló del otro lado de la puerta.

Por la sorpresa, los jóvenes soltaron sus manos, que hasta ese momento seguían entrelazadas. Tras esto se abrió el umbral.

— Perdón por interrumpir Yuta... ¡Maki! ¡Ya despertaste! —Exclamó con sorpresa la mujer al ver a la chica consciente e incorporada.

— Hace unos momentos lo hizo., señorita Tsukumo — Yuta volteó a ver a la aludida.

— Es bueno saber eso —Sonrió, sin embargo volvió rápido a un semblante serio— Yuta, los peces gordos quieren verte.

— Así que ya se enteraron —Exclamó el chico con desgano.

— ¡¿No sabían que ya estabas en Japón?! —Preguntó Maki con sorpresa.

— Tenía otras prioridades —De nuevo Yuki sonrió guiñando un ojo.

— ¡Oh! — La chica sintió un ligero calor en sus mejillas.

— Les daré privacidad para que se despidan —Agregó la mujer— Con permiso —Cerró la puerta tras salir de la habitación.

— ¿Qué se le va a hacer? Es hora de que te vayas —Se cruzó de brazos con fastidio.

— Maki... —La tomó por los hombros Yuta— Antes de que entrara la señorita Tsukumo te quería decir esto... —La vio fijamente— A mediados de septiembre, el profesor Gojo fue a visitarme y me comentó que tenía sospechas de que algo pasaría, así que...

— ¿Sabías que algo malo pasaría? —Lo interrumpió— Así que por eso tenías tan mala cara desde ese entonces ¿No?

— Yo... —Sorprendido y avergonzado, no supo más que decir, ocultando sus ojos.

— Aún así, no sabías cuándo ni cómo ocurriría lo de Shibuya — Tomó los brazos del chico confortándolo.

— Está bien —Volvió a ver a Maki— Ya no pensaré en eso.

— Bien —Dio una media sonrisa— Si puedes, ve a ver a Toge, también necesita unas palabras de aliento, estoy segura.

— ¡Claro! —Correspondió a la sonrisa.

Había llegado la despedida nuevamente, después de tanto tiempo esperando un reencuentro... Todo se había resumido a unos pocos minutos después de largas horas de angustia, ambos contenían la decepción y tristeza por tan corto tiempo de convivencia y la manera en que se dio, por el momento se tendrían que conformar con la esperanza de poder verse pronto.

Con dificultad, Yuta desvió la mirada para darse fuerzas, levantarse de la cama y moverse hacia la puerta. Maki solo se limitó a observarlo mientras éste le daba la espalda. Él estaba a punto de abrir la puerta cuando...

— Cuídate... Te estaré esperando —Confesó Maki desde su cama.

— ¡Sí! —Confirmó el chico a la vez que movía la cabeza, sin voltear a verla.

En ese momento, Maki desvió la mirada hacia abajo, escuchó cómo la puerta se abría y cómo se volvía a cerrar... No pasaron ni diez segundos, cuando nuevamente se escuchó como la puerta se abría, esta vez de forma brusca, por lo cual Maki rápidamente elevó la mirada teniendo a Yuta frente de ella. Antes de que pudiera decir algo ¡Él la besó apasionadamente! Ella al inicio, no reaccionó por la sorpresa, sin embargo, enseguida le siguió el juego a su novio, abrazándolo de manera posesiva por la espalda a la vez que el chico la tomaba por las mejillas, importándole más que poco las cicatrices del rostro de la chica. Así estuvieron un momento que les pareció efímero a la vez que eterno, uniendo sus labios en un roce húmedo y profundo que solo era separado en breves instantes para respirar.

— Será... Mejor... Que te vayas —Entre rose y rose, comentó Maki.

— Lo sé... Solo... Dame un momento —De igual manera se comunicó Yuta.

— Lo que... Menos te conviene... Es hacer esperar a esos vejestorios —Con dificultad por sus emociones, empujó al chico para que se detuviera.

— Está bien —Reprochó a la vez que chocaba su frente con la de su novia suavemente.

Nuevamente se levantó de la cama para después caminar a la puerta.

—Hasta pronto —Le regaló una sonrisa a Maki.

—¡Sí! Nos vemos —Le devolvió el gesto a Yuta.

Así, por fin el joven abandonó el lugar.

Maki exhaló profundamente tratando de tomar compostura ante lo ocurrido. La anestesia del instante pasado se diluyó fácilmente. Enseguida volvió a la cruda verdad al observar las cicatrices de sus brazos.

Giró su cabeza por todo el cuarto, tratando de buscar un espejo, pero no parecía que hubiera uno ahí. Tendría que pararse a buscar, se destapó de las sábanas que le envolvían las piernas —Notó que estas no tenían rastro de quemadura alguna, esto le dio un poco de alivio—. Movió sus piernas hasta quedar colgando del borde de la cama. Se fue deslizando más al borde de su lecho, apoyó uno de sus pies en el suelo frío, comprobando que podía soportar su peso para después apoyar el otro pie, confiada soltó sus manos del colchón cargando su peso en las piernas, sin embargo, al Instante de hacerlo se desplomó de rodillas al piso.

— ¡Maldición! — Exclamó frustrada Maki.

Llena de coraje y con ayuda de sus brazos, se colgó en el colchón tratando de subir a este.

— Creí que sería más fácil —Chistó al mismo tiempo que cargaba su peso en los antebrazos.

—¡Muchacha! —Una voz femenina la llamó— Al estar inconsciente tanto tiempo, no deberías excederte.

Yuki había entrado a la habitación con una bandeja de comida, la cuál con la pasada escena, dejó sobre una mesa que se encontraba cerca, para después ayudar a Maki a incorporarse.

— ¿Te lastimaste? —Preguntó la rubia mientras pasaba el brazo de la chica sobre su hombro.

— Sólo el ego —Comentó con sarcasmo mientras era levantada.

— Al menos mantienes el buen humor... —Rio un poco ante la respuesta— Eso te ayudará.

— Bueno, no es como que el llorar ayudara ¿O sí? — Cuestionó divertida.

— Tal vez no... O tal vez sí —Agregó Yuki— Vamos, vuelve a sentarte.

— No —Refutó mientras plantaba sus pies nuevamente— ¿Me puedes ayudar a caminar? —Finalizó.

— ¿Segura? —Dudando, cuestionó, mientras Maki solo se limitó a observarla con recelo— Ok... Ok, no discutiré contigo —Se resignó a ser un andador humano.

Poco a poco la chica iba arrastrando sus pies por la habitación para después dar pequeños pasos. Yuki se quedó sorprendida ante la perseverancia de la chica... Sabía que los restringidos como Maki y Toji Zenin podían tener una recuperación veloz, pero no se imaginó que a ese nivel, porque aunque había llegado a ese lugar con heridas terribles, y si bien los hechizos inversos hicieron bien su trabajo, lo decisivo fue la resistencia del cuerpo de la joven, que ayudó tanto para que no muriera como a su sanación, de hecho cuando había llegado Yuta, Maki lucía mucho mejor que en el momento en que la encontraron —Agradecía la mujer que Yuta no hubiera visto la apariencia inicial de Maki—. En serio que los "rechazados" de la familia Zenin eran sorprendentes

— Muy bien, ya dejaste en claro que puedes caminar —Yuki comentó después de dar unas vueltas Alrededor del cuarto.

Y era verdad, ya caminaba casi erguida y sin apoyarse tanto de ella.

— Si continúo así, en un par de días ya podré moverme como antes —Maki comentó con una sonrisa confiada.

— ¿Tan segura estás? Eso sí que es tener decisión —Expresó— Vaya que esa terquedad de los Zenin le sirvió de mucho para curarse, no entiendo por qué esa familia la desprecia tanto como dicen —Pensó.

— Eso me lo han dicho mucho —Soltó aire con burla.

Cuando de pronto... Un crujido sonó de repente, era el estómago de Maki quejándose de hambre.

— Creo que es hora de que comas —Rio la hechicera de grado especial.

Maki solo se limitó a tocarse el estómago con una mano... Estaba avergonzada por la impertinencia de su sistema.

— Deja que te ayude a sentarte para que comas algo ¿Sí? —Guiando a la chica a la mesa donde había dejado la comida— Para recuperarte también necesitas comer.

— ¡Sí! —Con fastidio, contestó a Yuki.

Después de algunos pasos, llegaron a la Mesa, donde Maki se sentó en una silla que estaba al lado de la mesa.

— No es lo más delicioso del mundo, pero es lo que hay aquí, donde estamos es una especie de búnker y solo tenemos comida enlatada —Señaló Tsukumo.

— Lo entiendo, no soy remilgosa en estos casos —Respondió Maki tomando el primer bocado.

—Muy bien, te dejaré comer —Caminando hacia la puerta, comentó— También te dejé un cambio de ropa, no creo que quieras estar en bata un momento más —Salió del cuarto.

¡Oh por Dios! Era cierto hasta ese momento, por fin se dio cuenta de la horrible bata azul que tenía puesta, pero de inmediato lo dejó pasar, tenía tanta hambre que devoró lo que tenía en el plato —No sabía si era por esa razón que la comida le sabía a gloria.

Después, nuevamente se trató de poner en pie, sosteniéndose sobre la mesa con sus manos. Observó en la mesa donde tomó alimentos, estaba la ropa que le había dejado la rubia, se la colocó sobre el hombro, volteó una vez más a su entorno y vio que habían dos puertas, una era donde vio salir y entrar a Yuta y Yuki, suponía que esa era la que daba al pasillo o un área común. Así que se decidió a aventurarse hacia la otra puerta: Primero se sostuvo sobre la mesa y caminó poco a poco, notando que ya no se sentía tan débil ni torpe de las piernas, después se sostuvo de una pared —Esperando que su cuerpo no la traicionara y cayera—. Así, lenta pero segura, llegó a su destino, giró la perilla de la puerta y al abrirla se encontró con un baño: tenía un WC, un lavabo y sobre todo, una ducha.

— ¡Excelente! —Pensó con satisfacción y entró.

Puso la ropa sobre un anaquel, dirigió su mirada hacia donde estaba el lavabo y notó que había un espejo arriba de él. Era hora de confrontar su nueva apariencia. —Sabía que las cicatrices de los daños mayores eran difíciles de borrar con el ritual inverso.

Mantuvo la mirada baja hasta estar en frente del espejo. Después de quedarse así un par de minutos, tomó valor y levantó la cabeza... Impactada notó como dos grandes Marcas yacían en sus mejillas, su cabello estaba agarrado en un moño alto, pero podía notar cómo mechones de cabello sobresalían, los cuales estaban chamuscados y algunos fusionados a causa de las llamaradas que había recibido de lleno —Hasta ese momento había tratado de ignorar el aroma a cabello quemado que desde que despertó había notado—, también observó cómo un vendaje cubría su ojo derecho. se llevó las manos a la cabeza buscando el inicio del vendaje y al encontrarlo, deshizo rápidamente el amarre de este, y descubrió su ojo tapado con un pequeño parche, decidió dejarlo de momento, pero pudo notar un corte vertical debajo de éste, supuso que tal vez ya estaba perdido ese ojo.

Respiró hondo, se soltó el moño del cabello, recordó que había visto unas tijeras en la mesa que estaba al lado de su cama —Nuevamente, regresó lentamente al cuarto por ellas—, no podía dejar su cabello así, primero cortaría todo lo quemado que pudiera para después lavarlo, ya luego vería la forma de estilizarlo. De regreso en el baño, fue cortando mechón por mechón, dejando un corte irregular y corto.

Maki no sabía cómo procesar su nueva apariencia, no era lo que se diría vanidosa, sin embargo, era duro para ella el no poder reconocerse en el reflejo del espejo, eso la hacía sentir mal.

"Maki siempre será Maki, no importa la apariencia que tengas."

Recordó las palabras de Yuta haciéndola sentir un poco mejor y sonrió sutilmente.

Deshizo el nudo que mantenía la bata cerrada, descubrió su cuerpo y nuevamente las inseguridades volvieron. Gran parte de su torso tenía marcas por el fuego ¿En serio era la misma? Sentía y veía ese cuerpo, pero no lo podía reconocerlo como suyo… Respiró hondo, no podía ponerse sentimental ni dudar, no en ese momento donde las cosas se estaban poniendo difíciles y sabía que tenía que reponerse rápido para ser de ayuda.

Entró a la regadera con el anhelo de despejar sus dudas de autoestima. Tomó una ducha rápida y realmente refrescó su mente y olvidó el asunto de su cuerpo momentáneamente.

Después de secarse con una toalla que estaba en un anaquel, se vistió con la ropa que le había conseguido Yuki. Estas simples tareas la dejaron agotada, se sentó sobre la silla que estaba cerca de la mesa.

Se escuchó como golpeaban la puerta un par de veces.

—¿Qué tal estuvo la comida? —De nuevo entró Yuki— ¡Vaya! Pensé en ayudarte con tu pelo, pero veo que ya avanzaste, aunque... —Tomó las tijeras que estaban otra vez en la mesa al lado de la cama— ¿Puedo? —Preguntó mientras se aproximaba a ella.

Maki vio a Yuki con cierta desconfianza, sin embargo, no notó una mala intención en el ofrecimiento.

—Adelante... No creo que se pueda ver más desastroso de como ya está —Contestó con fastidio.

Yuki sonrió a la vez que se ponía atrás Maki para ayudar a darle orden a su cabello. Cuando comenzó a cortar, no pasaron ni cinco minutos cuando...

— Antes de ser atacada —Comentó Maki— Aquella maldición atacó a Nanami ¿Qué le pasó a él?

—Él... —Suspiró, no quería dar malas noticias tan rápido— Quedó muy mal herido, aún estuvo peleando según lo poco que sé, pero... La maldición que modificaba humanos se lo encontró y lo mató.

— Así que no se pudo salvar —Pensó la joven ocultando su sorpresa.

— Esa maldición también se encontró con tu compañera de primer año, ella...

— ¿Qué pasó con el ebrio de mi tío? —Interrumpió rápido, no quería oír más de lo que le había pasado a Nobara.

— ¿Eh? —Confundida, no se esperó esa interrupción— Bueno, él también fue atacado por la maldición Jogo, quedó en un estado crítico por varios días — Contestó la duda de Maki— Sin embargo, terminó falleciendo ayer.

— Vaya... Ni el viejo aguantó — Pensó previendo momentos sombríos.

¿Entonces las cosas realmente estaban así de mal?

— Por cierto, me enteré de algo al respecto, que tal vez te alegrará un poco — Rio la rubia para aliviar la tensión.

— ¿Ah, sí? —Incrédula y confundida, preguntó.

— Resulta que el nuevo líder del clan Zenin será Megumi Fushiguro —Confesó.

— Así que la vida no es tan injusta —Dicho esto, se carcajeó con todas sus ganas— Muy bien... Sí me ha alegrado esa noticia.

— Entonces los rumores de que odias a los Zenin es verdad —Rio bastante complacida.

— No es que los odie —Comenzó a argumentar—, solo que me alegra cada pequeña desgracia que les pase.

— Si tú lo dices y eso te convence... — Burlona, respondió.

— ¡Tragate esa, Naoya! —Pensó totalmente feliz— Tú que creías que serías el siguiente líder ¡Te lo mereces!

Naoya Zenin, el muy talentoso e igual de infame primo de Maki. Era el orgullo de la familia por su talento y al no haber mejor candidato, era la mejor opción para convertirse en el siguiente líder del clan —Hasta el nacimiento de Megumi, claro está—. Por su posición, talento, género y educación, se hizo un ser egoísta, mezquino y machista. Maki ya estaba acostumbrada a ese tipo de gente, y desde muy joven supo cómo poner una barrera para que los tratos malintencionados no le afectarán tanto por su condición decepcionante para la familia —Al tener nula energía maldita —. Era despreciada por todos, incluyendo a su primo, sin embargo, al empezar sus entrenamientos en el escuadrón Kukuru —Lugar donde las personas sin energía maldita del Clan tenían que enlistarse, para entrenarse en todo tipo de artes marciales—, y tras progresar rápidamente en este, Naoya le tomó cierta manía a Maki, y aunque apenas era una niña, la humillaba de forma física en "entrenamientos". Ella no sabía si era por el hecho de querer mejorarse, de ser mujer, de ser hija de su tío o por simple hecho de ser "la desgracia" de la familia —O por todas las anteriores—, pero él siempre veía la manera de hacerla quedar mal y como nadie intercedía por ella, el castigo era constante y cruel.

Aunque en cierta época, Naoya le prometía qué si ella le hacía ciertos "favores", él se podría portar mucho mejor con Maki, y por su posición, él podía hacer que los demás hicieran lo mismo... Ella sabía muy bien a lo que se refería —Aún si nunca fuera explícito con las palabras—. Esa época eran los años en que ella iniciaba su adolescencia, y esta la estaba bendiciendo con su gracia, su cuerpo se desarrolló rápido y era notorio tanto para ella como para los demás. Cuando ocurrió la aberrante propuesta, a Maki le dio tanta repugnancia que no supo cómo pudo fingir demencia y escapar de esa terrible situación. Por fortuna, su madre la había adiestrado bien a ella y a su hermana ante ese tipo de circunstancias... A los hombres sin escrúpulos no les importaba nada y usarían todo tipo de artimañas para llegar a sus perversos propósitos, ya fuera por simple diversión o por estatus, una chica sin talento, además de ser hija de uno de los familiares con mayor jerarquía de la familia, hacían a Maki una excelente presa para subir de rango. La madre de Mai y Maki les advirtió de todo tipo de tretas que los hombres eran capaces de hacer. Ya era terrible la situación de Maki como para que terminara "deshonrando" a sus padres metiéndose con la persona equivocada... Esto fue de las pocas cosas que su madre había hecho por ella, más por el honor de la familia que por el bienestar de su descendiente.

Tras el rechazo a su primo, las humillaciones se volvieron más constantes y severas, pero en vez de hacerla ceder, estas acciones solo hicieron que la decisión de Maki para huir de la de casa Zenin se acelerara.

Por fin pagaría ese maldito... El peor castigo para Naoya era el ser humillado por un mocoso diez años menor que él.

Después de tanta tiranía de los Zenin, por fin se les estaba cobrando su mal Karma.

— ¿Y qué tan horrible está la situación allá afuera? — Tratando de olvidar el tema, preguntó Maki a su ahora estilista.

— Supongo que si te digo que te tomes el asunto con calma, no lo harás —Suspiró Yuki.

Yuki le explicó el resumen de la situación actual de la hechicería en Japón y del estado del mismo país... Todo estaba tambaleando por el experimento sin sentido de Suguru Geto o más bien, del impostor de él, que había tomado su cuerpo, ya que el hechicero maldito, podía absorber las maldiciones.

Todo el asunto de Shibuya había sido para llegar al momento en el que el farsante tomara a la maldición Mahito junto con su ritual e iniciar su experimento donde modificaría las almas de hechiceros antiguos para implantarlas en cuerpos humanos vivos, a la vez que también mutaría las almas de los humanos comunes y darles habilidades de hechicería. Tras esto creó el denominado "Juego del sacrificio", la idea era matarse entre los participantes sin una aparente razón y que se siguieran las siguientes reglas:

1.- Después de despertar una técnica maldita, los jugadores deben declarar su participación en el juego de sacrificio en una barrera —Colonia— de su elección en un plazo de 19 días.

2.- Cualquier jugador que infrinja la regla anterior estará sujeto a la eliminación de la técnica maldita.

3.- Los no jugadores que entren en la colonia se convierten en jugadores en el momento de la entrada y se considerará que han declarado su participación en el juego de sacrificio.

4.- Los jugadores obtienen puntos al acabar con la vida de otros jugadores.

5.- Los puntos son determinados por el maestro de juego e indican el valor de la vida de un jugador. Como regla general, los hechiceros valen 5 puntos, y los no hechiceros valen 1 punto.

6.- Excluyendo el valor en puntos de la propia vida de un jugador, los jugadores pueden gastar 100 puntos para negociar con el maestro de juego la adición de una nueva regla al juego del sacrificio.

7.- De acuerdo con la regla anterior, el maestro de juego debe aceptar cualquier regla nueva propuesta a menos que tenga un efecto marcado y duradero en el juego de sacrificio.

8.- Si la puntuación de un jugador se mantiene igual durante 19 días, ese jugador estará sujeto a la eliminación de la técnica maldita

Aún no se sabía el objetivo principal del enemigo, pero todo sonaba a un disparate... Los altos mandos tenían que ver cómo proceder, la captura de Gojo empeoraba todo, aunque también esto se podía aprovechar para el "bienestar" de la hechicería.

—Entonces ¿Qué se hará? o más bien ¿Qué pretenden que hagamos? —Cuestionó Maki tras escuchar la situación.

—Megumi ha intentado encontrar Yuji y a otros estudiantes que quieran ayudar a la liberación de Gojo, eso es prioridad. Aunque parece que hay otro detalle, la hermana de Megumi también fue llamada al juego —Finalizó.

—Supongo que necesitará nuestro apoyo —Dedujo Maki

— ¿Nuestro? ¿Planeas ayudar en tu estado? —Incrédula comentó la rubia.

— Tengo una restricción celestial, no sólo me da una tremenda destreza y fuerza, sino que también tengo una recuperación veloz.

— En eso tienes razón, nunca vi un cuerpo recuperarse tan rápido —Rio suavemente—. ¡Listo! Creo que tu cabello quedó bastante bien.

Yuki sacó del bolsillo del pantalón su celular con la cámara frontal encendida, se lo puso a Maki enfrente, esta última se observó detenidamente moviendo de un lado a otro, la cabeza. Su cabello era mucho más corto que antes, era extraño verse así, su apariencia ya había cambiado bastante por el ataque y el corte hacía que se sintiera mucho más ajena a la piel que habitaba.

— No me quedó nada mal para no ser una estilista —Orgullosa declaró la rubia.

— Es más práctico para pelear —Agregó Maki para convencerse.

— ¡Oh! —Reaccionó no muy convencida del comentario— Pues… Te queda muy bien el corte y al final de cuentas el cabello crece, en poco tiempo tendrás el mismo largo de antes y en el proceso puedes experimentar varios estilos —Emocionada trató de animarla—, fue una gran ventaja que no se te quemara el cuero cabelludo —Terminó poniendo su rostro a un lado de la chica guiñándole un ojo.

— Supongo —Suspiró devolviéndole el celular a la mujer.

— Y puedo agregar… —Acercó su boca a la oreja de Maki— A tu novio le gustará cualquier estilo que uses —Susurró de forma juguetona.

— ¡¿Eh?! —Maki volteó a ver a Yuki mientras un notorio rubor de vergüenza le pintaba la cara— ¡Espera! Nosotros no… ¡Espera! —Se levantó de la silla en un saltó.

La declaración de la hechicera mayor la tomó totalmente por sorpresa y no pudo enmascarar su exaltación. La mujer solo se echó a reír por la espontánea reacción.

— A mí no me tienes que decir mentiras —Tranquilizó su risa—, por muy amigos de la escuela que sean, el esmero y el cuidado que tuvo contigo aquel joven no es solo de un amigo —Tomó un botiquín que estaba en la mesa—, además desde que llegó no lo soltaste de la mano aún estando inconsciente.

— ¡Métete en tus asuntos! —hizo un puchero Maki a la vez que giraba su cabeza ocultando su nerviosismo.

— Está bien, está bien ya no te molestaré, pero deja que te cure ese ojo —Sacó unas cosas del botiquín para iniciar su labor.

— ¿Podré recuperar la visión del ojo derecho? — preguntó.

— Mmm… —Meditó que decir— Realmente no me dijeron nada al respecto, sólo me pidieron que te cuidara.

— Espero que no me estés ocultando nada —finalizó.

El cambio de parche no fue tan doloroso ni molesto como pensó, además Yuki lo hizo de manera rápida, después de terminar con la curación, vendo el lado herido del rostro.

—Ya está, en cuanto pueda, Shoko vendrá a darte una revisión —guardó todos los utensilios de primeros auxilios.

—¿Cómo están los chicos de Kioto? —Preguntó Maki de la nada.

—Me parece que bien, llegaron cuando la "fiesta" estaba por terminar, el único que resultó herido fue Todo —Cuando mencionó esto último, su tono de voz se apagó.

—Ya veo —Quedó pensativa.

Una parte de ella estaba tranquila al saber que al menos su hermana Mai estaba bien

—Otra pregunta, ¿Realmente eres Yuki Tsukumo, la hechicera de grado especial? Esa Yuki Tsukumo.

—¡Oh! —No pudo ocultar su emoción al saber que era tan conocida— ¡Así es! —Sonrió de oreja a oreja.

—He oído que eres algo así como la oveja negra de la hechicería —Burlona dio una media sonrisa.

—Vaya, vaya —Suspiró— Así que aún están con esos rumores…

—Pero si tomamos de dónde vienen esos comentarios, podemos pensar que son algo exagerados —Su sonrisa se tornó maliciosa.

—¡Me agradas bastante! —Correspondió a la sonrisa.

El resto del día, Maki se la pasó descansando, de repente aún se mareaba, era normal al no haber comido durante días y el hecho de que estaban usando analgésicos para que soportara el dolor—Su cuerpo necesitaba desecharlos— Aunque lo sorprendente es que en ese mismo día se recuperó bastante rápido y al día siguiente ya estaba empezando a entrenar ligero Maki.

La fascinación con la restricción Celestial de Maki no se hizo esperar en Shoko y Yuki, era un don que sabiéndolo aprovechar sería bastante útil, ellas pensaron que era una completa estupidez que los Zenin menospreciaran a su gente por ese estado… Pronto se arrepentirían por eso.

Yuki le dio un celular nuevo a Maki para que pudiera contactar con sus amigos, se le sugirió que no lo hiciera con Yuta y también se le comentó que se le había mencionado lo mismo a él, de hecho desde que los ancianos lo habían llamado, ya no se comunicó con nadie más.

Maki se puso en contacto lo antes posible con Megumi para que éste tomara el rol de líder de la familia, ya que por el desorden de Shibuya, la armería de la escuela había sido vaciada, ya que muchas de las armas eran propiedad de los Zenin, y ella necesitaba de estas para poder ser útil en estos momentos de emergencia que estaban viviendo.

Al inicio el joven Fushiguro se negó diciéndole a su "tía" que le cedía el puesto, pero ella le dijó que no era el momento, ademas que el había heredado la Técnica Familiar por excelencia, y que al igual que él tenía que proteger a su hermanastra Tsukimi, ella tenía que proteger a su hermana Mai y la herencia podría ser usada para que los dos pudieran proteger a sus allegados, así que Fujiguro no tuvo más opción que actuar como se lo había mencionado la joven Zenin, el joven solo pedía tiempo para poder encontrar a Yuji y armar un plan —Ya que por las desgracias ocurridas en Shibuya, Itadori había huido avergonzado.

Un par de días pasaron, y en un momento de descanso donde Maki y Yuki estaban juntas, esta última había recibido un mensaje donde se informaba las actuales noticias sobre los altos mandos ante los eventos pasados del 31 de octubre.

— ¡¿Qué?! —La sorpresa fue tan grande, que Maki no pudo esconder su curiosidad.

— ¿Malas noticias? —Preguntó la joven.

— ¡Pésimas! —Respondió— Te reenviaré el mensaje.

— Está bien —Aún desconcertada, tomó el teléfono para abrir el mensaje y tras recibirlo — ¡¿Qué carajos?! —No pudo creer lo que leyó.


Aviso de la sede de Hechicería:

1. Se ha confirmado la supervivencia de Suguru Geto y se ha renovado su sentencia a muerte.

2. Satoru Gojo se considera cómplice del incidente de Shibuya. Por lo tanto, está exiliado del mundo de la hechicería. Se considerará un acto criminal quitar el sello de su confinamiento.

3. Masamichi Yaga recibirá la pena capital por incitar a Satoru Gojo y a Suguru Geto a provocar el incidente de Shibuya.

4. Se revoca la suspensión de la ejecución de Yuji Itadori, se debe llevar a cabo esta inmediatamente. El ejecutor será el hechicero de grado especial YUTA OKKOTSU.


— ¡¿Qué disparates son estos?! —Vociferó Maki iracunda de indignación.

— Ni idea... Solo me queda claro que esas decisiones se tomaron más por conveniencia de los altos mandos y no por el bienestar del país —Igual de ofendida, comentó Tsukumo.

— Alguien con dos neuronas en la cabeza lo notará de inmediato, pero sé que nadie hará nada para oponerse —Agregó Maki.

— Y lo de tu amigo ¿Estás bien con eso? —Preguntó Yuki con un atisbo de preocupación en su voz.

— ¡Sí! —Sonrió— Yuta no es tan ingenuo como aparenta, seguro se está haciendo el tonto con esos vejestorios de mierda —La confianza y cierta malicia se reflejaba en su mirada.

—Vaya... —Expresó con bastante curiosidad— Suena como una mujer con muchos años de casada —Pensó divertida.

Y en efecto tenía razón Maki, a Yuta lo habían obligado a hacer un pacto vinculante para que ejecutara a Itadori, esto para que cumpliera con sus órdenes... Sin embargo, por casualidades de la vida y un evento conveniente, pudo zafarse el joven Okkotsu de sus lazos con los altos mandos.


— No te rías, fue muy vergonzoso en su momento —Yuta trató de fingir indignación— ¡Fue humillante!

— Te creo —Maki trató de calmar su risa— Pero no deja de ser gracioso.

— ¿A ti no te ha pasado algo así de vergonzoso? —Yuta preguntó.

— Pues... las cosas de ese estilo que me han pasado para nada fueron graciosas —Dio una risa incómoda.

— Asuntos familiares, supongo —Comentó el muchacho.

— Prácticamente toda mi vida me la pasé ahí... Así que siempre fueron cosas de familia —Gruñó Fastidiada.

— Maki... — Sintió culpa por haber desviado la plática.

— La verdad, siempre he estado acostumbrado a palabras y groserías de ellos. Sin embargo. Mi primo Naoya, mostraba más desagrado que los demás, la verdad no sé por qué es así, pero le encantaba humillarme en supuestos entrenamientos, y si había público, era peor. — hizo una pequeña pausa. Parecía que se había acordado de algo realmente desagradable.

— Perdón, no debí de haberte preguntado nada —La culpa, hizo que se le estrechara el corazón al joven.

— No tienes la culpa de nada —Al notar la reacción del chico, trató de suavizar su anécdota.

— Lo bueno es que ya no te pueden dañar los Zenin de forma física ni emocional... Pudiste salir de ahí —Quiso confortarla.

—Tienes razón... Ya no tengo que ver a esas basuras —Suspiró.


— Soy Naoya Zenin, primo de la pequeña Maki.

Solo por oír su nombre, recordó aquella plática que había tenido con Maki poco tiempo después de haber ido al extranjero.

No supo Yuta cómo pudo tener una plática cortés con ese sujeto sin darle un puñetazo, pero era consciente que no podía actuar imprudentemente. Después de algunos días de búsqueda, por fin había encontrado a Itadori —Él cual no estaba solo— y era conveniente para su plan que Naoya se encargará del "guardia" de Yuji para que él pudiera hacer su movimiento "ejecutor".

Okkotsu quedó con Zenin, en que el segundo se quedaría peleando con el acompañante del recipiente de Sukuna, mientras el primero se encargaría del condenado a ejecución.

Tras una batalla complicada, con ayuda de Rika, Yuta pudo llevar a cabo su orden... Mató a Yuji, sin embargo, al momento que dejó de latir el corazón del novato, Yuta utilizó su ritual inverso... En la práctica, el hechicero de grado especial sí había matado al joven recipiente, pero nunca se había mencionado nada de revivirlo. Tomó el cuerpo inconsciente del muchacho para reunirse con Naoya.

Fue sorpresa para él, notar que el "más fuerte" de los Zenin había sido humillado en batalla por un sujeto desconocido, y que él con un simple golpe dejó inconsciente. Naoya estaba tendido en el suelo retorciéndose del dolor, aparentemente el ataque que recibió lo estaba envenenando. Por un momento, pensó en dejarlo morir, esa clase de basura no merecía vivir. Sin embargo, tenía que pensar en frío y no impulsivamente, así que le ofreció a Naoya curarlo a cambio de que fuera con los superiores a informarles que Yuji Itadori había sido ejecutado y así, no tener que regresar Yuta a que le pidieran más cosas en contra de su voluntad.

Como era de esperar, el pariente de Maki aceptó el trato, sin embargo no notó Okkotsu que le había ofrecido a Naoya una mirada llena de asco y desprecio que él receptor sí notó, pero con tal de sobrevivir dejó pasar esa falta de respeto.


Mañana del 9 de noviembre del 2018

"Encontré a Itadori junto con otro sujeto.

Vamos en camino.

Okkotsu viene también"

Fue el mensaje que recibió Maki de Megumi.

—¡¿Ves?! Sigue vivo el chico —Sonrió la joven complacida, mostrándole la pantalla a Yuki.


Después de unos minutos llegaron Yuji, Megumi, Choso —El acompañante de Yuji— y Yuta... Este último se acercó bastante sorprendido y aliviado al ver repuesta a Maki —Se contuvo en abrazarla, suponía que esto sería incómodo de muchas maneras.

Después de un corto saludo, se explicó el plan contra la contingencia presente. Lo primero era buscar a Tengen para preguntarle si había una forma de sacar a Gojo de su confinamiento. El problema era que el dar con este era complicado por la existencia de mil puertas, sin embargo, Choso —Que resultó ser un útero maldito activo, y que por extrañas circunstancias ahora estaba de parte de Yuji y compañía— podía usar su técnica de sangre para resonar con sus "hermanos" dormidos y poder localizar una caja fuerte que estaba cerca del recinto principal de Tengen.

Después de un camino un tanto laberíntico, se pudieron encontrar con él —O él los encontró— Tengen tenía una apariencia humanoide, pero algo más parecido a una maldición que a un ser humano. El rasgo más notable era que tenía cuatro ojos en vez de dos —Apariencia obtenida tras no volver a fusionarse con un recipiente de plasma estelar—. Les reveló que el verdadero nombre del impostor de Geto, era Kenjaku. Además de proporcionarles la información de cómo sacar a Gojo de su encierro, claro que a cambio de algo... Dos de tres personas mencionadas harían de su Guardia: Yuki Tsukumo, Yuta Okkotsu, y Choso, ya que la intención de Kenjaku era la de evolucionar y fusionar a todos los japoneses con Tengen, El cuerpo actual de este era más parecido al de una maldición que a un ser divino. En este estado, el poder de la asimilación de maldiciones de Geto y la mutación pasiva absorbida de Mahito podrían lograr la ecuación perfecta para los planes del enemigo los cuales, si se hacían realidad, pondrían en riesgo la civilización de Japón —Y eso siendo optimistas—, así que por eso Tengen, necesitaba un escolta fuerte.

Ya antes Kenjaku había intentado apoderarse de Tengen. Sin embargo, el usuario de los seis ojos siempre estuvo para detenerlo. Una de esas veces, Kenjaku trató de acabar con el recipiente de plasma estelar y el usuario de los seis ojos cuando aún eran jóvenes. Pero a pesar de morir, al momento de hacer la asimilación con Tengen, aparecieron ambos. Así que Kenjaku esta vez optó por dejar fuera de combate a Gojo encerrándolo en la prisión confinadora en vez de acabar con la vida de él.

A partir de la muerte de Riko Amanai —El ultimo recipiente de plasma estelar—, Kenjaku se sintió mucho más seguro de poner en pie sus planes para la asimilación, pero también fue un premio extra el obtener el ritual y el cuerpo de Suguru para que sus planes fueran viento en popa. "El juego de sacrificio" solo era una manera de preparar el terreno para la asimilación masiva, seguro para que el juego no se detuviera en caso de que muriera Kenjaku este no sería el "maestro del juego", aparentemente todo era una pérdida de tiempo para los "héroes", sin embargo la regla de los cien puntos a cambio de una nueva regla era la mejor carta para apostar y poder sacar a Tsukimi y a otros inocentes del "Juego del sacrificio".

Así fue como se ofrecieron como escoltas, Yuki y Choso. Con esto decidido, Tengen les entregó la "puerta trasera" de la prisión confinadora, solo había un problema, las únicas armas que podían abrir esa puerta trasera no estaban disponibles: La lanza invertida, con la cual casi mataban a Gojo en su adolescencia estaba perdida o destruida. Satoru era el único que sabía el paradero de esta arma. Además de la cuerda negra que poseía Miguel —Uno de los socios del verdadero Geto— También había sido destruida por Gojo el 24 de diciembre del 2017 —De hecho, la búsqueda de rastros de esa cuerda también fue una de las razones por las cuales Yuta viajo al extranjero, pero ya no había más—. Solo quedaba encontrar a una hechicera que se hacía llamar "Ángel" —Uno de los hechiceros antiguos convocados por Kenjaku al juego—, que era la única que tenía un ritual con el cual podía sacar a Gojo Satoru. Por desgracia, la barrera del juego rechazaba la omnisciencia de Tengen, no sabía dónde estaba dicha mujer... Así que tocaría a los demás entrar a una de las tantas colonias del juego y ver si la suerte los ayudaba a encontrarla.

Por lo pronto, tenían los objetivos de:

1. Posponer la participación de Tsukimi Fushguro en el juego. Teniendo aún 10 días.

2. Aprovechar la regla de poder agregar más reglas, para que los inocentes y la misma Tsukimi pudieran salir del juego.

Determinados los objetivos, era hora de definir los papeles de cada uno de los presentes:

- Yuki y Choso, serían la escolta de Tengen.

- Maki con el permiso del nuevo jefe del clan Zenin, Megumi, iría a la casa de la familia por armas para luchar, pero por cualquier cosa, Tengen le dio información de dónde encontrar un arma maldita, después de eso iría por su objetivo principal, ya más adelante, iría a buscar a Panda para entrar al juego.

- Yuta conseguiría la mayor información posible de la hermana de Fushiguro, para después entrar a una de las colonias, y reunir información de los demás participantes.

- Megumi y Yuji irían a buscar al alumno de tercero expulsado, Kinji Hakari, era un hechicero fuerte y en verdad ocupaban la mayor ayuda posible en esos momentos emergentes.

Dicho esto, todos tomaron sus caminos.

Mientras los demás tomaban rumbo, Maki y Yuta se tomaron un tiempo para hablar.

— Maki —Yuta fue quien inició— ¿Estás segura de ir sola a la Casa Zenin?

— Sí —Sin dudar, contestó Maki.

— Sabes, cuando fui tras Itadori, me encontré a tu primo Naoya. — Confesó.

— ¿Ah sí? Eso sí me sorprende. —Curiosa, reflexionó.

— Sé que no conozco a nadie más de tu familia, pero... Se me hizo sospechoso verlo por ahí.

— Pues en eso tienes razón... No es de la clase de personas qué tras una desgracia, decida ayudar al prójimo —Meditó en voz alta— Pero la verdad, de momento no se me ocurre porque no estaba en la casa Zenin.

—Entiendo — Empezó a sentirse algo intranquilo— Si recuerdas algo en cualquier momento, házmelo saber.

— Claro, pero no pongas esa cara —Notó como su novio no estaba conforme.

— ¡Ah! Perdón —No se dio cuenta como había reaccionado— ¿Sabes? Casi Choso lo mata envenenándolo.

— ¡Vaya! —Ahora Maki no pudo ocultar su sorpresa— Entonces lo salvaste con tu ritual inverso ¡Que dulce eres! —Sonrió divertida.

— Por un momento pensé en dejarlo morir —Avergonzado, reveló el joven— Recordé la plática donde me dijiste lo que lo cruel que era contigo y me enfurecí —Bajó la mirada.

La sinceridad de Yuta siempre la sorprendía, y esta vez no fue la excepción. A veces le asustaba la memoria del joven —Por una parte, estaba aliviada de no haberle contado que el enfermo de Naoya le había propuesto tener actos incestuosos.

— Pero a diferencia mía, tú sí tienes un noble corazón... Lo terminaste salvando —Juguetonamente quiso suavizar el momento.

— Te equivocas — Sonrió con vergüenza y malicia entremezcladas.

—¡Oh! —No ocultó ni un poco su curiosidad.

— Tenía que zafarme de la sede de Hechicería y el salvarlo para que les informara la muerte de Itadori, era la manera más conveniente de hacerlo —Finalizó.

— ¡Qué maquiavélico! —De nuevo sonrió, esta vez con una descarada complacencia que le hizo brillar la mirada— Deja de juntarte con esa noviecita que tienes... — Se acercó coqueta a Yuta— Es muy mala influencia, te está llevando por un camino muy oscuro —Susurró al oído del joven.

— ¿Sí, verdad? —La sensualidad que desprendía Maki, en ese momento lo dejó paralizado— Pero es demasiado hermosa como para alejarme de ella —Trató de seguir el juego.

— ¡Mentiroso! —Tomó la cara del muchacho para plantarle un beso en la boca.

No tuvo tiempo de notarlo Yuta, pero la chica se había sonrojado bastante ante la declaración de su belleza... Aún con esas horrendas cicatrices ¿Decía que era bonita? No soportaba la diabética dulzura de su novio.

—Aún tenemos asuntos pendientes —Maki se separó de Yuta— Cuando terminemos con esto los trataremos con calma.

— ¡Sí! —Derretido por la pasión de la chica, Yuta respondió.

— Bien, nos vemos —Comenzó su paso de retirada.

— Ma... Maki —Saliendo de su paraíso, el joven llamó— ¿Segura que irás sola? — En su corazón se sintió un raro presentimiento.

— Sin problemas —Dio una última mirada a Yuta, mostrando una "V" en su mano derecha— No creo que me maten —Sonrío amplio.

Así separaron por fin sus caminos sin pensar que el presentimiento de Yuta tenía fundamentos.


¡Destrúyelo todo!


El teléfono de Yuta sonó un par de veces, Era Yuki.

— ¿Bueno? —Contesto el Muchacho.

— Supongo que aún no has entrado a ninguna de las colonias ¿Verdad? —Preguntó la mujer.

— No, aún no, estaba por hacerlo ¿Pasa algo? — Respondió.

—¡Es Maki!


Notas del Autor:

Holis!

Antes que nada... Aclaraciones:

1. Nunca se aclara si Yuki sabe usar ritual inverso en los demás y si lo uso en Maki

2. La llegada de Yuta a Japón no esta oficialmente fechada. (y si lo esta, no lo encontré XD)

3. Hay lagunas de tiempo en el Manga, con lo cual me agarre de ahí par agregar cosas de mi cosecha

4. No soy medico, así que si hay alguna incongruencia al respecto...perdón :v

Ahora si empezamos con el real drama...pero este es un drama provocado por terceros u.u (disculpen por el suspenso del final xD)

el nombre del capítulo es por la cancion del segundo ending de la primera temporada de Jujutsu Kaisen de la banda "Cö shu nie"

(y que muchos consideran el ending espiritual del arco de Shibuya)

En este capítulo quise que explorar como nuestra pareja sobre llevara el primer evento que marco a Maki y como esta aunque nunca fue alguien que se preocupara demasiado por su físico, si le afecto el muy visible cambio en su apariencia.

También trate el como la situación tambien conmocionó a Yuta y como él no tiene miedo de mostrarse vulnerable (que en el episodio 0 lo dejo muy claro).

Y pues aqui tambien hicmos que Yuta tuviera un papel importante en la recuperación de Maki jsjsjs

Tambien puedo decir que me encanto escribir como Yuki pudo notar la relación de los jovencitos (es que también a cieta edad uno ya ve cosas mas facil jejejeje

Lamento los spoiles, ya adelante mucho de lo que pasara en la siguente temporada que aun no animan.

Muchas gracias a todos los que han dado seguir a esta historia ademas de agregala a favoritas.

Tambien mando agradecimientos a mi amiga y Beta NuezYDulce que me apoyo a la revisión de este capítulo y darle mucho amor a mis publicaciones de Facebook (Emmik Fan)

Por el momento es todo, nos vemos a finales de año :3

Ciao~~~