Mejores amigos

Los derechos de Ranma ½ y sus personajes son de Rumiko Takahashi, los adapto por entretenimiento sin fines de lucro.


Akane Tendo caminaba al lado de su mejor amiga por las calles de Nerima, estaban en su último año de Universidad a unos meses de graduarse como psicólogas, platicaban de lo más animadas, pero Ukyo se notaba un poco inquieta, la chica Tendo lo notó, pero decidió pasarlo por alto debido a que estaban en época de exámenes y era algo normal en ella preocuparse de más.

Llegaron a un café en el que ya era costumbre relajarse todos los miércoles al salir de la facultad y juntas revisar las actividades pendientes que tienen de la escuela, sin embargo y a pesar de que tenían una carga alta de trabajos se les fue el rato hablando de banalidades.

La noche no se hizo esperar y se acompañaron al autobús para dirigirse a sus respectivos dormitorios, las amigas no vivían lejos y al ser tan unidas cualquiera diría que hasta compartían departamento, sin embargo Akane residía dentro de las instalaciones universitarias gracias a una beca por aprovechamiento que lograba mantener debido a sus excelentes calificaciones y Ukyo vivía a las afueras del campus en un pequeño departamento arriba de un restaurant de okonomiyakis que pertenecía a su familia, por lo que la chica no tenía la obligación de pagar alguna renta o mantener excelentes notas.

Mientras esperaban el autobús, Ukyo se notó aún más intranquila, entonces Akane decidió preguntarle:

-Hoy has estado muy rara, ¿te pasa algo? Al principio pensé que serían los exámenes, pero durante el café ni siquiera los mencionaste ¿Qué tienes?

La chica sobre pensó su respuesta, no sabía cómo decirle a su amiga lo que acababa de descubrir.

-Akane… es que… ¿recuerdas que en tu cumpleaños pasado me presentaste a tu mejor amigo?

-¿Hablas de Ryoga?

-Si… Ryoga.

-¿Qué pasa con él?... No me digas que él y tu….

-Nooooo, no es lo que piensas Akane, espera es que yo… -La chica comenzó a ponerse nerviosa, mientras Akane le picaba las costillas y sonreía a manera de burla para su amiga.

-¿Pero desde cuándo?, yo me quedé en que solo se habían visto esa vez y de eso ha pasado casi un año.

-A ver… te explico, lo que pasa es que la semana pasada me tocó atender el restaurant un rato, pero no se paraban ni las moscas, entonces cuando ya me estaba quedando casi dormida entró Ryoga con 2 amigos y los atendí, al principio solo me parecía conocido e igualmente el me miraba con curiosidad, hasta que recordé que era tu amigo de Nerima casi al mismo tiempo nos recordamos, terminaron sus alimentos y sus amigos se fueron, así que quedamos solo él y yo en el restaurant, platicamos un rato, pero él tenía que irse y quedamos de vernos este viernes. ¿no te molesta verdad?

-¿Molestarme? ¿estás loca? ¡Estoy emocionada! Mis mejores amigos se gustan, esto hay que celebrarlo, me parece que serían una hermosa pareja. -Dijo Akane muy emocionada. -Yo pensé que estabas rara por qué pasó algo malo, me estabas asustando.

-Es que… hay un detalle…

-¿Detalle? ¿Cuál detalle? -Preguntó la Tendo de nuevo asustada.

-Es que entré en pánico, tu amigo me pone muy nerviosa, así que para no verme tan lanzada aceptando su invitación le dije que te invitaría a ti…

-Ukyooo, pero es su momento de estar a solas, yo solo voy a ir de mal tercio…

-Es que no serías mal tercio, porque sugerí que fuera una cita doble…

-¡¿Una cita doble?! ¿y a quien crees que voy a conseguir invitar a 2 días del suceso? ¿estás loca?

-No, ya tengo todo planeado, yo me encargo, solo por favor acepta, hazlo por mí, de verdad me gusta mucho Ryogaaaa….

La peliazul suspiró con cansancio, su amiga no tenía remedio, pero todo sea por lograr que esos 2 tímidos logren estar juntos.

-Está bien Ukyo, pero ni se te ocurra invitar a Shinnosuke, sabes que él y yo ya no tenemos nada que ver y no me consigas un patán porque si la cosa se pone rara yo me voy ¿de acuerdo?

-Te lo prometo amigaaa. -Dijo Ukyo mientras abrazaba a su cómplice. -Ahora tu prométeme que no te vas a echar para atrás.

Akane lo pensó mucho, pero aceptó con fastidio. -¡Está bieeeen!, lo prometo

Dicho esto, el autobús de Akane llego y tuvo que correr para alcanzar a subir antes de perderlo y tener que esperar otros 15 minutos, pero justo cuando el camión arrancó Ukyo le gritó a su amiga:

-¡Ranma estará encantado de acompañarnos!

Akane reaccionó, ¿escucharía mal? sus sentidos se alteraron y enfureció al instante, su rostro se puso rojo de pura ira y corrió al fondo del pasillo del bus, abrió la última ventanilla y le gritó a su amiga sin importarle el ridículo que estaba haciendo.

-¡NI SE TE OCURRA!

Ranma Saotome es el primo de Ukyo, va en la misma universidad, pero cursa la carrera de educación física, es un atleta de alto rendimiento que se especializa en las artes marciales, es un estudiante regular, pero tiene todas las becas gracias a que ha otorgado muchísimos reconocimientos y triunfos deportivos a la universidad.

Es un chico amigable pero reservado, habla poco de su vida y aun que ha salido con varias chicas nunca se le ha conocido una novia formal, está tan enfrascado en su entrenamiento que dice no tener tiempo para las relaciones sentimentales.

El típico chico inalcanzable con el que todas quieren tener algo que ver pero que nunca logran, para Akane es el chico más pedante de todo Japón, y no, no solo lo conoce por ser primo y mejor amigo de Ukyo o por ser el crush de toda la facultad, son enemigos a muerte desde la infancia.

Tienen muchas cosas en común pero más diferencias entre sí:

Se conocieron a aproximadamente a los 3 años cuando sus padres decidieron que debían entrenar artes marciales, la familia de Akane tiene un Dojo en el que el papá de Ranma trabajaba como instructor, Soun y Genma eran entrenadores del Dojo y además han sido los mejores amigos por años, por lo que cuando tuvieron a sus hijos con un día de diferencia creyeron que era el destino que tenían que estar juntos y así heredar el Dojo.

Vaya error, al principio y de pequeños, los niños se llevaron muy bien eran los mejores amigos pero a partir de los 10 años comenzaron a darse varias diferencias, para empezar siempre se veían como iguales, pero al ser niño y niña sus padres los separaron en grupos diferentes de entrenamiento, siempre fueron los mejores en su categoría pero ya no entrenaban juntos, aun así siguieron siendo amigos, un día la actitud de Ranma comenzó a cambiar, se volvió pedante, siempre hacía menos a Akane por ser "más débil" que él y no dejaba de nombrarla marimacho, es así como Akane comenzó a odiar a su mejor amigo, nunca entendió por qué ese cambio, después llegó Ryoga a entrenar al Dojo era excelente artista marcial, tenía técnicas algo salvajes y poco estructuradas, pero también era muy bueno, lamentablemente no lo era tanto como Ranma, siempre que lo veía lastimado era porque su ex amigo era el responsable, así que Akane comenzó a proteger a Ryoga inconscientemente y se volvieron los mejores amigos, esto también hizo que la furia hacia Ranma por lastimar a Ryoga creciera en ella.

Akane no daba crédito de que su amiga le hiciera esa jugada, entiende que estaba interesada en Ryoga, pero hacerla ir a cualquier lugar con Ranma era lo peor que le podía hacer, la chica se sentía cansada mentalmente, así que, aunque su instinto era de marcarle a Ukyo hasta dejarla sorda de tanto grito en el auricular, se sentía agotada para hacerlo, ya ni siquiera tomó su habitual baño nocturno, simplemente se acostó en su cama y se quedó dormida.

La historia entre Ukyo y Ranma es diferente, ellos se conocieron por que la familia del chico acudía constantemente al restaurante de la familia de Ukyo que se encontraba muy cerca de donde vivían los Saotome, es así que los niños se conocieron y se hicieron buenos amigos, durante la adolescencia, la chica Kuonji se sintió atraída por su mejor amigo, sin embargo cuando este comenzó a darse cuenta de sus sentimientos decidió poner un alto y al ser bastante malo para poder hablar de lo que sentía un día simplemente le dijo…

-Ukyo, ¿te han dicho que tienes unos ojos muy bonitos?

La chica se ruborizó, no podía creer que su amigo la viera de esa forma, pero todo acabó cuando continuó su dialogo.

-Se parecen mucho a los míos, son azul profundo, bien podríamos decir que somos hermanos y te aseguro que nos creerían, pero como no tenemos el mismo apellido podrían dudar, así que de ahora en adelante diré que eres mi prima y pasarás de ser mi mejor amiga a mi familia… ay de aquel que se meta con mi prima.

En ese momento el corazón de la chica dio un vuelco, por un lado, se sentía triste de saber que él no la veía como una posible novia, pero por otro lado la hizo sentir importante como la mejor amiga que siempre había sido para Ranma, a partir de ese día todos tendrían la idea de que son primos por que ambos así lo externaban.

Al día siguiente Akane llegó temprano para hablar con su amiga, pero no la encontraba por ningún lado, tenía un día para convencerla de invitar a otra persona o mejor no asistiría a la cita, pero no encontraba a Ukyo por ningún lado, de pronto su celular le avisó que en 5 minutos tendría su primera clase así que tuvo que correr por que el aula donde la tomaría estaba al otro lado del campus, al dar la vuelta en un pasillo pudo ver a lo lejos a Ranma, platicaba muy amenamente con una chica extranjera muy exuberante, la verdad es que cuando se lo encontraba por ahí simplemente lo ignoraba, pero en esta ocasión y gracias a su "mejor amiga" sintió una enorme vergüenza, de ninguna forma se veía saliendo con ese idiota y mucho menos le gustaría que él llegara a pensar que le interesa de alguna forma, así que como pudo caminó rápido escondiéndose en medio de la gente para que ese patán no la llegara a ver.

Ukyo no apareció en todo día en la facultad, para ese momento Akane ya no se sentía tan molesta, más bien estaba preocupada por su amiga, ella nunca faltaba a clases, por lo que a Akane le extrañaba que no estuviera hoy, por un momento pensó que tal vez se estaba escondiendo de ella, pero sería demasiado extremo no asistir a la universidad solo por eso, la chica pensó en llamarla, pero había tenido un día bastante pesado sin tiempos libres y decidió hacerlo al terminar su jornada escolar.

Su última actividad era en el gimnasio, para los alumnos de esa universidad se tenía la posibilidad de tomar clases extracurriculares y ella obviamente estaba inscrita en todos los deportes posibles, ese día tocaba el club de artes marciales, lamentablemente en su club casi no había chicas y tampoco la tomaban tan en serio por que el entrenador no le permitía combatir con hombres, por lo que Akane se limitaba a solo entrenar bien sus movimientos y aprender algunos nuevos.

Obviamente en el mismo club se encontraba Ranma, por suerte para los 2, nunca coincidían en los entrenamientos, así que al menos por esa ocasión no se sentía preocupada de encontrarlo.

Al terminar su práctica se encaminó a las regaderas para tomar un baño e irse a casa, en el camino se encontró con Shinnosuke, su ex, era un buen chico pero no tenía nada en común con Akane, salieron por algunos meses, se notaba a leguas que él estaba muy enamorado de la chica Tendo, pero al final ella no pudo seguir con él porque al pasar de los días se dio cuenta que no estaban en la misma sintonía, Shinno ya se veía casado con Akane, en una chocita en el bosque con unos cuantos hijitos que lo recibirían cuando el llegara de trabajar junto a su esposa y un plato de comida caliente, eso definitivamente no era lo que Akane esperaba, es más ni siquiera tenía contemplado casarse en el mediano plazo, así que esos detalles entre muchos otros hicieron que ella tomara la decisión de dejarlo antes de que la situación se complicara más.

Aun así, ellos no quedaron en malos términos, son muy buenos amigos, algo que es importante aclarar es que Akane procura evitarlo un poco ya que no quiere hacer cosas que se puedan malinterpretar, sin embargo, una conversación esporádica no se la negaba.

-Hola Shinno, ¿Cómo estás? ¿también tuviste club deportivo?

-Akane que gusto verte, así es, hoy estoy tomando atletismo, me hace muy bien entrenar por las tardes, la verdad es que me siento muy ligero con el ejercicio, ¿Qué tal vas con tus múltiples deportes?

-Muy bien, solo que me siento algo torpe en artes marciales, aquí entre nos… soy mucho mejor que la mayoría de los chicos que entrenan conmigo, pero como soy mujer no me dejan combatir con ninguno.

-Que lastima, seguro tienen miedo a que les des una paliza. -soltó una carcajada que hizo sonreír a la peliazul.

De pronto Kotaro, el mejor amigo de Shinnosuke se acerca a saludar también y Akane nota que hace una seña para despedirse de alguien que pasaba detrás de ella, así que la chica volteo para ver de quien se trataba, ni más ni menos que de Ranma Saotome…

-¿Lo conoces?.

- ¿Quién no conoce al mejor atleta de la escuela? No me digas que estás interesada…

No lo dejó terminar cuando Akane lo interrumpió roja de vergüenza y casi gritando. ¿Cómo le preguntaba eso? y además frente a Shinno.

- ¿Estás loco? Es el mayor pedante de todos los tiempos, se cree lo mejor que hay y lo único que es, es un imbécil.

-Ósea que lo conoces.

-Ósea sí, pero no lo soporto es un idiota egocéntrico, presumido y se cree la gran cosa.

Shinnosuke los miraba con curiosidad

-De pronto te pusiste muy rara. -Dijo Kotaro

- ¿Yo? ¿Qué va? Solo me sorprende que le hables a gente como él.

-Pues no es como que seamos los mejores amigos, pero es mi compañero en atletismo, sé que practica otros deportes y en todos es el mejor.

-Al menos en mi club no hay quien le gane, pero dicen que su especialidad son las artes marciales. -Completó Shinnosuke

-Lo que me faltaba, que precisamente tú te pongas a idolatrar a ese cretino, por suerte para mí no coincidimos en los entrenamientos, pero estoy segura de que si me lo ponen enfrente podría darle una paliza.

Shinno mostró una enorme sonrisa, le parecía curioso cómo es que Akane se alteraba tanto con ese tipo.

Kotaro se despidió y siguió corriendo por la pista, mientras tanto Akane y Shinno tuvieron un silencio un poco incomodo, hasta que el chico decidió romperlo.

-Bueno pues ya te dejo, debo ir a tomar una ducha por que corrí medio maratón, lo que es directamente proporcional al olor que debo tener en este momento

-Guácala Shinno, mejor sí ve a tomar un baño.

Los 2 se rieron y se despidieron esperando verse pronto.

Más tarde ya en su cuarto Akane decidió llamar a su amiga para ver por qué no había ido a clases, se preocupó un poco más cuando tardó tanto en contestar, pero después de varios intentos por fin escuchó su voz.

- ¿Qué pasa contigo Ukyo? ¿Por qué no fuiste a la universidad y por qué no me quieres contestar el teléfono?

-Perdóname amiga, debo ser honesta contigo, ayer te robe la mitad de tu sándwich, y hoy no he salido del baño, es un castigo divino por quitarte tu comida.

Mientras Ukyo daba su explicación, la cara de Akane era una obra de arte, ahora resulta que su amiga estaba enferma por que comió algo preparado por ella, se sentía pésimo aun sabiendo que ella no se lo dio a propósito.

La chica dentro de su culpa decidió ya no reclamar a su amiga así que una llamada que originalmente era para discutir se convirtió en 2 mejores amigas hablando de remedios caseros para la infección estomacal y Akane explicándole lo que vieron ese día en las clases, únicamente al despedirse, Ukyo comentó que será muy probable que ya no pudiera salir con Ryoga, así que estaba pensando seriamente en cancelar, pero la misma Akane la motivó para continuar con los planes, aun sabiendo lo involucrada que estaba con el plan, todo sea por su amiga.

Al terminar la llamada, una chica resignada se tiró en su cama esperando que el siguiente día sea menos complicado.

El viernes por la mañana Akane despertaba con muy mal humor, sabía que ese día por la tarde "acompañaría" a su amiga a su cita con Ryoga, el problema obviamente era con cierto chico trenzudo a quien no quería ver, así que sin ánimo asistió nuevamente a la facultad y se encontró con la sorpresa de que está vez si había asistido su amiga, el único problema es que la vio a lo lejos, un poco demacrada pero feliz, venía platicando con "su primo" por lo que obviamente no se acercó, la chica esperaba que por alguna razón Ranma declinara a la cita, le estaría eternamente agradecida.

Cuando los vio despedirse siguió a su amiga con rumbo al salón donde tomarían su clase, para su mala suerte no pudieron platicar debido a que el maestro entro al mismo tiempo que ellas y comenzó la clase.

Cuando al fin tuvieron un rato libre, ya en la cafetería Akane pudo entablar una conversación con su amiga:

-¿Cómo te sientes Ukyo? ¿Fuiste al médico?

-Si, la verdad me siento mucho mejor, pero estoy muy débil, estoy pensando seriamente en cancelar todo, justo eso le iba a decir a Ranma cuando tuvimos que entrar a la clase.

Akane por un momento se sintió aliviada, sin embargo, también se sentía culpable por alegrarse de la condición de su amiga, además sabía cuántas ganas tenía de salir con Ryoga, así que optó por ir contra su voluntad.

-Ukyo yo no te veo tan mal, si quieres podemos hacer algo más tranquilo como ir a un café, tomas algo ligerito y listo, para que puedas convivir un rato con Ryoga.

-Lo malo es que ya hizo la reservación, me sentiría pésimo si le cancelo para hacer otro plan, creo que… si iré, me volaré la ultima hora para ir a casa a dormir un rato y tomar energía para la noche.

-¿Estás segura?

-Creo que sí, tengo que ser fuerte, de verdad esto es importante para mí, Ryoga me importa mucho.

Akane ya no supo que decir, estaba molesta por que su amiga tomó decisiones por ella, pero al mismo tiempo pensó que podía sacrificarse un poco por su amiga, solo tenía que soportar unas horas eso podía ser la diferencia entre la felicidad o la depresión de su amiga, Ukyo era una chica muy linda, tenía varios pretendientes, pero ninguno era de su agrado y muy difícilmente se notaba tan interesada en alguien, no podía no apoyarla.

Así que la chica Tendo respiró hondo, se resignó por última vez y acordó con su amiga llegar 2 horas antes a su casa para ayudarla a arreglarse y hacer lo mismo.

-Que pase lo que tenga que pasar- pensó, sabiendo claramente que todo lo que tuviera que ver con Saotome iba a ser caótico y muy negativo

Ese día por la tarde Akane llegó a la casa de su amiga, comieron unos okonomiyakis para poder soportar el hambre hasta más tarde, Ukyo ya se veía mucho mejor y parece que la comida le sentó muy bien, se notaba animada y muy feliz.

La peliazul no podía decir lo mismo, estaba molesta, pero trataba de disimularlo por su amiga, que a pesar de todo notaba muy bien que su actitud era un poco hostil.

-Akane, sé que no te sientes cómoda con la situación y quiero disculparme contigo, de verdad te agradezco que hayas aceptado y me vas a hacer mucha falta esta noche, pero… de corazón, si no te sientes cómoda, puedo cancelar tu cita con Ranma, le puedo inventar cualquier cosa y sé que entenderá.

-¿De verdad crees que ese cretino entienda algo? Es un imbécil Ukyo, te apoyo por que te quiero mucho y quiero que seas feliz, pero ha sido una pésima idea invitarlo, ¿Ryoga sabe que él también irá? Por qué sabes perfecto que tampoco se llevan bien.

-Si lo sabe Akane, cálmate, de hecho, lo aceptó bien, tal vez porque quiere quedar bien conmigo por ser la primera cita, pero no se molestó ni nada.

Ukyo se estaba poniendo nerviosa, no le gustaba la dirección que estaba tomando la conversación, de pronto lo que temía una nueva pregunta de su amiga.

-Solo dime una cosa ¿Ranma sabe que yo iré?

En ese momento Ukyo tiró su bolsa de maquillaje y entre las 2 se pusieron a levantar el desastre, sin embargo, Akane necesitaba una respuesta, ¿Qué tal si Ranma no sabía que iría y en cuanto la vea arma un alboroto?

-Ukyo… ¡contéstame! ¿Ranma sabe que yo iré con ustedes?

Tres toques en la puerta les avisaron que Ryoga había llegado y que era hora de irse, Ukyo logró zafarse de la pregunta y corrió a abrir la puerta tras la que se encontraba su cita.

Las chicas tomaron su bolsa y salieron al auto de Ryoga que como todo un caballero abrió la puerta para que Ukyo se sentara a su lado, Akane decidió esperar un poco para poder preguntarle a su amigo, así que le dio la vuelta al carro y antes de que el chico abriera, la Tendo lo detuvo.

-Tu si me vas a contestar, ¿Por qué estuviste de acuerdo con que Ranma asistiera hoy si no lo soportas?

El chico nervioso y tartamudeando contestó.

-Vamos Akane, esta chica me gusta, si me dice que haga el sonido de un cerdito lo voy a hacer, puedo soportar unas horas a ese idiota por ella, de hecho, pretendo ignorarlo, ¡por favor! Ukyo es tu mejor amiga, yo sé que tú también puedes.

-Al menos tu podrás ignorarlo, ¿yo como hare eso si se supone que es mi cita? Están tontos los dos, en fin, que termine esto rápido por favor.

-Te prometo que todo estará bien, si se pasa contigo yo estoy aquí para defenderte.

-O yo a ti, como en los viejos tiempos- Pensó la chica.

Llegaron al bar Jusenkyo que estaba muy de moda, un lugar en el que acostumbraban a asistir compañeros de su universidad y otras cercanas, por lo que no era raro encontrar gente conocida.

Los pasaron a su mesa, para mayor incomodidad de la chica Tendo, su reservado era una mesa con los típicos sillones para 2 personas que están encontrados uno frente al otro, Ukyo sin pensarlo se deslizó hacia la pared y Ryoga junto a ella, pero Akane estaba indecisa, por un lado si se deslizaba dejaría Ranma en la orilla y si ella necesitara salir tendría que pedir permiso las veces que fuera necesario, por el contrario él seguramente estaría pidiendo permiso una y otra vez solo por molestar, al ver que no había llegado se quedó en la orilla, ya verá después como se acomodan si es que llega.

El mesero tomó su orden y cuando ya habían comenzado a platicar y beber la peliazul vio su reloj y vio que habían pasado cerca de 30 minutos, en los que Ranma no aparecía, Akane pensó que seguramente estaba como ella, molesto por que no pensaba compartir una salida con la chica, así que se relajó un poco y se notaba más feliz, sus mejores amigos le hacían la plática a pesar de que se notaba que solo se comían con los ojos y aunque se sentía feliz por ellos no podía pasar por alto que estaba de mal tercio, eso no pasó desapercibido para los chicos solteros que invadían todo el bar por lo que en algún momento un chico alto que entrenaba con ella decidió acercarse, era bastante guapo pero solo habían cruzado algunas palabras durante sus entrenamientos, nunca lo llamaban por su nombre así que solo sabía que se apellidaba Taro.

-Hola Tendo, que gusto verte aquí, ¿me puedo sentar?

Akane se puso nerviosa, cuando salía con sus amigas no acostumbraba a ligar con nadie, un bar no le parecía el mejor lugar para conocer chicos, habiendo alcohol de por medio no le agradaba la idea de una buena primera impresión, sin embargo, el chico se veía amable, era temprano por lo que no se veía tomado y sobre todo quería darle un poco de espacio a sus amigos así que aceptó y se recorrió junto a la pared para que se sentara.

Ukyo y Ryoga solo se miraron extrañados, pero no dijeron nada, el chico comenzó a saludar a todos cuando de pronto la imponente figura de Ranma se pasó junto a la mesa, se veía sonriente, saludo a la nueva pareja y después volteó hacia Taro que en cuanto notó su presencia lo saludó como si fueran amigos de toda la vida.

-¿Se conocen? – Preguntó Ukyo

-Claro que sí, le he dado algunas golpizas en los entrenamientos, ¿no es así pantimedias?

-Vamos Saotome, no me dejes en ridículo con estas chicas.

-¿Cuál ridículo amigo?, tú también me has pegado… poquito.

-Qué milagro verte por acá Saotome, ¿vienes solo?

-No, de hecho, estás sentado en mi lugar

-Ohhh no me digas que vienes con…, oye una disculpa… -Decía el chico un poco apenado, mientras se levantaba de la mesa. -Será mejor que regrese con mis amigos, me dio gusto verte Tendo, te veo en los entrenamientos… adiós, chicos… adiós Saotome, diviértanse. - les decía mientras caminaba para alejarse de ahí.

Akane no entendía lo que pasaba, en un momento un chico se le acercó y de pronto llega Ranma y sin esfuerzo lo corre, de inmediato reacciona y ella sale del gabinete para dejarlo pasar.

-Adelante Saotome.

Ranma la mira con curiosidad, así que un poco sarcástico le contesta…

-Tendo, como sabes yo soy un caballero así que, por favor, pasa tu primero.

La chica soltó una sonora carcajada, - ¿un caballero? Jajaja, ¿desde cuándo tienes sentido del humor?, ya recórrete por favor para que yo me siente aquí.

Ranma obedeció, pero no dejo pasar la oportunidad para molestarla -Ukyo cuando me dijiste que sería una cita doble no me comentaste que mi chica sería una niña, sabes que no se me da ser niñero.

Sin dar tiempo a que Akane respondiera, Ukyo aventó a Ryoga del sillón para llevarse a su amiga unos minutos al baño

-Ukyo déjame matarlo por favor, no sé cómo pudiste llegar a pensar que esto sería buena idea.

-Akane por favor, te juro que se va a comportar, él también sabe que esto es muy importante para mí, no va a dejar que se eche a perder, te prometo que todo mejorará.

- ¿Como puedes creer eso? ¿No escuchaste que me dijo NIÑA, de manera despectiva y burlona?, una más ya no le paso, estaré tranquila por ti, pero si me insulta otra vez no se lo voy a permitir ¿de acuerdo?

-De acuerdo- Contestó Ukyo un poco incrédula, - además es lógico que tomara esa actitud si llega y ve a su cita con otro chico.

- ¿De qué hablas Ukyo? Nosotros estamos aquí por todo menos por que nos dé la gana, debió sentirse agradecido de que llegara ese chico, así se podía deshacer de mí, pero no, lo tenía que correr y luego insultarme.

Ukyo ya se sentía muy agobiada así que solo le puso cara tierna a su amiga para que cediera y por fin dejaron del lado la conversación para regresar a su lugar, cuando llegaron vieron a Ranma y Ryoga platicando muy animados, para Akane eso fue muy extraño, hasta donde sabía ellos no se llevaban bien, al menos se alegró de que hagan un esfuerzo por Ukyo y decidió intentar lo mismo, solo por su amiga.

Ranma para evitar problemas se recorrió de nuevo en el asiento y así dejar libre el lugar de Akane, sin embargo no la miró ni intentó entablar una conversación con ella, en todo momento se dirigió a Ryoga y Ukyo, así pasaron unos 40 minutos, todos reían y platicaban de algunas anécdotas curiosas en las competencias en que habían participado, de la universidad o simplemente del clima, sin embargo la chica Tendo únicamente sonreía y asentía con la cabeza, no podía sentirse más incómoda parecía que todos se llevaban muy bien y que era ella la que se estaba comportando como una amargada, pero su orgullo era más grande, trataba de poner su mejor cara por su amiga, pero no le pidan convivir con Ranma, eso sí que no podía hacerlo.

De pronto comenzó a sonar I gotta feeling – The Black Eyed Peas, a las 2 amigas les encantaba esa canción y no podían dejar pasar la oportunidad para bailarla juntas como siempre que la escuchaban, así que se pararon corriendo a la pista y eso aligeró mucho el ambiente, mientras ellas disfrutaban de la música los chicos continuaban con la plática y las observaban, al terminar la canción regresaron a sus lugares, Akane decidió para sí misma que no permitiría que la presencia de Ranma le echara a perder su salida, al final Ukyo y Ryoga eran sus mejores amigos, ya estaba ahí, no le quedaba más que disfrutar el momento.

Su pensamiento fue interrumpido por Ryoga que en ese momento pidió a Ukyo que bailara con él, la pareja sin pensarlo caminó hacia la pista de baile y comenzaron a moverse de manera muy provocativa, al ver esto Akane decidió mirar a otro lado, sintió que estaba invadiendo la privacidad de sus amigos, cuando reaccionó se dio cuenta que seguía en compañía de Ranma muy a su pesar, el ambiente estaba algo tenso, por lo que el chico sin saber que hacer le pidió permiso para salir del sillón y se dirigió al baño, Akane no podía estar más agradecida, cerró los ojos un momento y respiró hondo, había sido un día bastante pesado, terminó la canción y esperaba que sus amigos regresaran a la mesa, pero como era obvio siguieron disfrutando de la pista de baile.

A ese punto ya habían pasado como 3 canciones, incluso Ranma ya se había tardado en volver, Akane deseaba que sus amigos regresaran o que al menos algún chico se compadeciera de ella y la invitara a bailar, así no tendría que quedarse sola con el artemarcialista otra vez, curiosamente ese día no había prospectos interesados en ella de no ser por Taro que salió corriendo cuando vio a Ranma, usualmente cuando salía con Ukyo les llovían invitaciones a bailar, pero esta vez no había nada.

El mesero llegó y le ofreció otro trago, pensaba en pedir una ronda para todos, pero al estar sola, aceptó una bebida para ella nada más, justo cuando el mesero le dejó el nuevo trago, Akane se tuvo que parar para dejar pasar a Ranma que regresaba del baño.

- ¿Qué? ¿Solo pediste una bebida para ti? -preguntó Ranma sin expresión

- ¿Y qué querías?, esos 2 no regresaran a la mesa en un buen rato y a ti pensé que te había tragado el excusado o quien sabe, a lo mejor te encerraste con una rubia despampanante y por eso no regresabas.

- ¿De qué estás hablando? Que buena imaginación tienes niña – enfatizando en esta última palabra para molestarla – ¿o será acaso que estás celosa?

- ¿Celosa? ¿de ti? ¿Por qué estaría celosa de un tipo tan prepotente y presumido como tú? -dijo tratando de controlar su temperamento, pero haciéndole ver su molestia.

-Pues entonces no veo por qué sacar que me encerré en el baño con una rubia despampanante, a mí ni siquiera me gustan las rubias.

-Por favor Saotome, tienes la fama de tirarte a todo lo que se mueva.

- ¿De qué hablas? El hecho de que las mujeres me adoren no significa que yo les haga caso.

- ¿A no? ¿entonces eres gay?

- ¡¿Queeee?! Te estás pasando Tendo, no tengo nada en contra de ellos, pero definitivamente yo no soy gay.

-Veo que se están llevando mejor -Dijo Ukyo en tono sarcástico mientras se acercaba a la mesa para darle un trago a su bebida. -En fin, los dejo para que sigan platicando civilizadamente.

Esa intervención solo logró que detuvieran su "discusión" y que se quedaran en silencio por unos minutos, un silencio bastante incomodo en el que solo intentaban mirar su bebida o a las personas que bailaban, el mesero se acercó nuevamente y se dirigió a Akane que era la que estaba más cerca, para ver si les llevaba algo más.

-Me podrías traer otro wisky por favor y para él una piña colada, gracias.

El mesero se retiró antes de que Ranma se pudiera quejar.

- ¿Qué te pasa? ¿Por qué hiciste eso?

- ¿Quién te entiende? Primero me reclamas porque no te pido nada y ahora te enojas porque pienso en ti y te pido un trago.

-Me pediste una piña colada Akane

- ¿Qué? ¿No te gusta?

-Es una bebida para mujer, además lo hiciste por molestarme

-En primera no seas machista y en segunda no te sientas tan importante.

Ranma pensaba en tantas cosas que podía decirle, empezando por marimacho, para ella si se pedía un Wisky, sin embargo, se contuvo, de verdad estaba intentando llevar la velada tranquila, no quería más peleas ni discusiones, así que guardó silencio un momento, por suerte Akane pensaba igual, permaneció callada unos momentos, llegó el mesero con sus bebidas, les entregó tal y como Akane las pidió y solo miró a Ranma de reojo para ver si se molestaba, pero el chico tomó su bebida de un trago y antes de que el mesero se retirara le pidió un wisky doble para él, solo se quedó jugando con la cerecita que tenía su coctel.

La chica bufó por lo bajo, pero ya no dijo nada más, le parecía el tipo más arrogante en la faz de la tierra.

-Oye Tendo, ¿no te gustaría bailar?

Akane no podía creer que Ranma Saotome la estuviera invitando a bailar ¿estará enfermo?, se preguntó, acaso cree que con un simple baile va a olvidar tantos años de insultos y humillaciones, estaba muy mal de la cabeza, sin embargo, no podía evitar tener curiosidad, ¿Qué pretendía con eso? Decidió seguirle la corriente y ver hasta donde llegaba.

-La verdad que, si tengo ganas, veo a todos bailar y quiero estar ahí

La respuesta de Ranma fue insólita

-Que bien, porque vi que cerca de los baños está Shinnosuke, ¿fue tu novio no? ¿Por qué no se lo pides?

La chica no le respondió con un golpe solo porque había prometido contenerse, ¿en qué estaba pensando cuando le dijo que sí?, se sentía la chica más tonta del mundo, así que trató de disimular y de forma muy tranquila le respondió.

-Pues sí, fuimos novios, pero no funcionó, ahora somos muy buenos amigos y no pienso ir a buscarlo para bailar, seguramente tiene algún ligue y no pretendo echarle a perder su noche, pero ya que lo dices, bien me puedo parar al centro de la pista, no faltará el chico que también venga solo y quiera divertirse.

Dicho esto, la peliazul se paró y caminó hacia la pista de baile, sin voltear y sintiéndose como una tonta, esperaba que de verdad alguien la viera sola y la invitara a bailar, si no, haría el mayor ridículo de su vida y peor aún, frente a Ranma Saotome, el mayor bully de la historia.

Una vez al centro de la pista comenzó a mirar a su alrededor, pero cuando giró vio la figura de Ranma parada frente a ella, algo que le causó bastante desconcierto.

- ¿Qué haces aquí? – Le preguntó la chica

-Pues vengo a bailar, no soy muy bueno, pero me divierte.

Akane no daba crédito, no sabía que pensar.

- ¿Seguro que no me tienes preparado un baño de sangre de cerdo o algo por el estilo? -Preguntó haciendo alusión a la historia de Carry escrita por Stephen King

-No seas tan paranoica, para tu desgracia hoy soy tu acompañante, no soy tan patán como para dejarte sola y dejar que se te acerque algún acosador o un asesino en serie, recuerda que soy un caballero.

-Mmm, lo bueno es que la paranoica soy yo.

-Además, dijiste que se acercaría alguien que viniera solo al igual que tú, pero nos guste o no hoy vienes conmigo.

Akane puso una cara de incredulidad que no podía disimular, se sentía molesta de que hasta con eso la quisiera molestar, pero al mismo tiempo tenía curiosidad por la actitud de Ranma, seguramente estaba tramando algo, era muy posible que quisiera ridiculizarla así que no bajaría la guardia, se encontraban parados en mitad de la pista entre platicando y discutiendo, la gente que si estaba bailando alrededor los observaba, algo que hizo incomodar a Akane y comenzó a moverse al ritmo de la música.

-Si vas a estar aquí al menos muévete, todo mundo nos está viendo.

Ranma no respondió solo la siguió y comenzaron a bailar, la música era alegre y movida, algo que sirvió para que se sintieran menos tensos, bailaban juntos, pero al mismo tiempo cada quien estaba por su cuenta, se notaban incomodos, pero ninguno daba su brazo a torcer, en una parte de la canción Akane decidió incomodar a Ranma, comenzó a bailar de forma muy provocativa, pero sin acercarse a él, algo así como si estuviera la chica sola a mitad de la pista, esto ocasionó que las miradas fueran dirigidas solo a ella, el artista marcial no supo que hacer, no podía seguirle la corriente, aun que iban juntos ellos no eran ni siquiera amigos.

Unos momentos más tarde, una parejita apareció de la nada, se colocaron a bailar justo a su lado, el resto de la gente los observaba con curiosidad, de un momento a otro la pareja se separó, el chico se formó detrás de Akane y la chica frente a Ranma, comenzaron a bailar de una forma muy sugerente, algo que la chica Tendo y al chico Saotome les tomó por sorpresa y que además les causó una intensa incomodidad, trataron de buscarse con las miradas, pero sus nuevas parejas de baile no les permitían lograrlo, en una parte de la canción el chico extraño tomó a Akane de la cintura y la jaló contra su pecho y antes de que la peliazul pudiera reaccionar, Ranma los separó bruscamente y le asestó un puñetazo al chico que lo dejó prácticamente fuera de combate, por su parte la pareja del chico golpeado se lanzó contra Ranma, pero antes de siquiera tocarlo, Akane le dio un pequeño golpecito en una parte estratégica de la nuca que la desmayó por completo.

Acto seguido, llegó la seguridad para atender a los heridos y sacar del lugar a los "conflictivos" que pusieron un poco de resistencia ya que querían al menos avisar a sus amigos, sin embargo, además de que no les permitieron estar un minuto más en el lugar, Ryoga y Ukyo ni siquiera se percataron del evento, debido a que estaban un poco ocupados comiéndose a besos afuera del baño de mujeres.

Los de seguridad no tuvieron ninguna compasión, ni siquiera les permitieron sacar sus pertenencias, simplemente los sacaron a empujones por la puerta de atrás y les cerraron la puerta en la cara.

Ranma y Akane estaban incrédulos ¿Qué había pasado allá adentro? tenían una mezcla de emociones que no entendían, enojo, frustración, vergüenza, ni siquiera se podían ver a la cara, se recargaron en la pared, uno a cada lado de la puerta por la que los acababan de correr, los 2 suspiraron con frustración y se taparon la cara como si estuvieran haciendo una coreografía bien ensayada, esto molestó aún más a Akane que por fin volteo a verlo.

- ¿Qué te pasa eh? ¿Por qué tenías que golpearlo?

-No lo hice por ti, mi honor como artista marcial depende de defender a los más débiles.

- ¿Me estás diciendo débil? ¡Eres un imbécil! ¿Acaso no viste como acabe con esa chica apenas con tocarla? ¿crees que no hubiera podido hacer lo mismo con ese aprovechado?

- ¿Y por qué no lo hiciste? ¿Acaso te gustó?

- ¿Ves cómo eres imbécil? Ni siquiera tuve tiempo, estaba a punto de sacarlo volando por aprovechado, pero no me diste oportunidad, eres un entrometido.

- ¿Entonces te gustó? – Dijo Ranma cada vez más furioso.

- ¿Qué no estás escuchando? Si no te hubieras entrometido, yo misma lo hubiera puesto en su lugar.

- ¡Cállate! Yo… pensé que… -Dijo Ranma en un tono bajo.

Akane notó como bajó la guardia y ella también retrocedió un poco.

- ¿Qué pensaste? -Preguntó más tranquila.

-Olvídalo

- ¿Ves por qué no te soporto?

-A ver Akane, explícame… ¿Por qué no me soportas?

La pregunta sorprendió a Akane, pero ella seguía a la defensiva así que contraatacó.

-Imagino que por la misma razón que tú me odias.

Un silencio se instaló en ese momento, los dos estaban esperando que el otro dijera algo, pero no sucedía, Ranma se dio media vuelta y comenzó a caminar

-Yo no te odio. -Dijo unos pasos más adelante

Akane no entendía nada, ¿Qué no la odiaba?, si no se había cansado de demostrarlo siempre, la molestaba, la insultaba, la ignoraba ¿y no la odiaba?, corrió unos metros para alcanzarlo, lo jalo del hombro y lo hizo voltear, pero él no la miró.

-Explícate, tú me insultas, me menosprecias ¿y dices que no me odias?

-Nunca lo he hecho, fuiste tú la que se alejó de mí.

-Eso no es verdad Saotome, desde hace años cambiaste nuestra amistad, te volviste fuerte y tu actitud prepotente no se dejó esperar, presumido altanero y egocéntrico.

-Te acabas de describir al pie de la letra.

-No me quieras voltear el tema.

-No lo estoy haciendo… -Ranma comenzaba a alterarse así que caminó hacia ella a modo de que la chica retrocediera unos pasos hasta chocar con la pared – ¿acaso ya olvidaste que tu cambiaste nuestra amistad por la de Ryoga? Él me caía bien, pero tú lo preferiste antes que a mí.

- ¡Mentira! Tu cambiaste conmigo desde mucho antes que él llegara, te volviste bueno y presumido.

-Tu no soportabas que yo fuera mejor que tú.

- ¿Estás loco? Era obvio que tu fuerza era mucho mayor, hasta donde sé eres hombre ¿no? Obviamente tu físico es más fuerte y resistente que el mío, es biología.

-Y por eso le pediste a mi padre que te separara de mí.

A la edad de 10 años, una tarde después de la escuela Ranma y Akane tomaban su entrenamiento con sus padres como todos los días, comenzaron a realizar sus katas de forma individual, sin embargo Soun a pesar de cuidar tanto a Akane los puso a pelear, él sabía que sería de las últimas veces que eso pasaría por que Ranma ya estaba comenzando a verse más alto que ella y mucho más fuerte, pero quería que su hija experimentara peleas con alguien más fuerte que ella, eso la fortalecería, sin embargo Ranma ya entendía un poco más las cosas y se daba cuenta, sabía que Akane aun que era muy fuerte y ruda, también era tierna y delicada, su fuerza no se comparaba con la de él y no quería lastimarla, era su mejor amiga ¿Por qué lo ponían a golpearla?, así que durante el combate, el trataba de evadirla solamente, esto enfureció a Akane por que no podía alcanzarlo, es así como el optó en darle un pequeño golpe en el costado, nada grave ni doloroso solo para disimular un poco, luego de esto, Akane cobró fuerza y con todo lo que tenía asestó una patada en la sien de Ranma que lo dejó desmayado.

El chico se había dejado ganar, pero no pensó que sería de una forma tan drástica, al final Akane si era bastante fuerte.

Momentos después, Ranma se encontraba recostado en la duela, comenzó a despertar y escuchó voces en el jardín, lentamente se acercó para ver quien estaba hablando, eran Akane y Genma…

-Por favor, tío Genma sepáranos, esa sería la solución

-Si pequeña Akane, lo haremos por el bien de los 2, desde ahora ya no pelearan juntos, cada uno lo hará en la categoría que le corresponda.

Entonces Ranma sintió que su mejor amiga lo había traicionado, a la primera oportunidad que logró vencerlo, buscó la manera de que los separaran, así que desde ese momento se juró esforzarse tanto que ella se arrepentiría de no querer seguir entrenando con él, llegaría el momento en que ella aceptara que Ranma era mucho más fuerte.

- ¿Quién te dijo eso?

-Yo los escuche, escuché como le pediste que nos separara, seguramente como me ganaste ese día pensabas que eras mejor que yo y te deshiciste de mi a la primera oportunidad.

-Eso es mentira Ranma, nuestros padres me dijeron esa noche que ya no podíamos pelear juntos por que tú ya eras más fuerte y no podías explotar tu potencial, ¿acaso crees que no me di cuenta de que bajaste la guardia para dejarme ganar? Esa noche decidí que ya no pelearía contigo por que bajabas tu nivel para enfrentarme, yo no me sentí mal porque era cierto, estabas creciendo y yo ya no tanto y aun que me repitieras hasta el cansancio que soy una marimacho, mi cuerpo sigue siendo el de una chica, jamás podría vencerte.

El chico se sorprendió, no pensó que esa revelación le provocaría dolor de estómago, todos estos años había pensado que Akane se había alejado de él cuándo lo único que hizo fue dejarlo crecer, aun así, el seguía molesto, no es mentira que ella se había alejado y peor aún, lo había cambiado por Ryoga.

-Como sea, eso lo dices para excusarte, nuestra relación se rompió por completo cuando llegó Hibiki y no lo niegues, se volvió tu mejor amigo y a mí me hiciste a un lado.

-Qué bueno que tocas ese tema Saotome, después de que nos separaran en los entrenamientos, tu comenzaste a insultarme, ¿ya se te olvidó? Marimacho, pecho plano, fea, idiota… ¿Qué esperabas? ¿Qué me quedara ahí escuchando como me faltabas al respeto?, fue cuando llegó Ryoga, él siempre ha sido muy lindo conmigo, jamás me ha insultado, al contrario, ha sido un caballero.

-Lo que pasa es que él te gustaba y tú a él.

-No es verdad, y aun que así hubiera sido ¿Qué?, en algún momento hubiera habido alguien interesado en mi o yo me hubiera interesado en alguien, pero si de verdad eras mi amigo lo hubieras respetado como él lo ha hecho siempre, por eso él y yo funcionamos tan bien, nuestra amistad nos permite ponernos felices cuando el otro lo está, nos apoyamos y nos ayudamos, pero tu solo te alegrabas cuando me iba mal.

Cuando los chicos tenían 16 años asistían juntos a la preparatoria y su rutina diaria era salir de clases para ir al dojo a entrenar, caminaban juntos sin hablarse o mirarse, sabían que ya no eran amigos, pero su camino era el mismo y se hacían compañía de una forma algo rara, poco a poco Akane comenzó a tener otros intereses, le gustaba ir al cine con sus amigas, hacer pijamadas en su casa, ir al parque de diversiones, entre otras actividades en las cuales Ranma no estaba contemplado.

Akane se sentía un poco triste al ver que sus amigas comenzaban a interesarse por los chicos y aún que a ella no le gustaba alguno en especial, le parecía muy tierno ver como sus amigas tenían algunos pretendientes que les insinuaban cosas o les reglaban detallitos, fue cuando las palabras de Ranma le empezaron a lastimar, ¿acaso tenía razón? ¿ella era tan fea? ¿era tan poco femenina? ¿Por qué a ella no la invitaban a salir o le regalaban chocolates? Fue ahí donde cambió el entrenamiento por el maquillaje, la música, los vestidos, pensaba que tal vez si intentaba ser más femenina algún chico se interesaría en ella.

Un 14 de marzo en la celebración del día blanco, Akane se sentía muy deprimida, corría el rumor de que 2 amigos (Hiroshi y Daisuke) planeaban regalarles chocolates a sus 2 mejores amigas, por lo que al terminar el día. Akane salió rápido, la verdad es que no quería hacer mal tercio y tampoco le apetecía ver como sus amigas eran consentidas por los chicos de los que estaban enamoradas, como tampoco tenía ganas de llegar a su casa decidió ir sola al cine, entró a ver una tonta película romántica que solo logró que saliera más deprimida, de regreso a su casa, un chico de último año se acercó a ella y un poco tímido y sin decirle una palabra le extendió una caja de chocolates, ella levantó la mirada y le regaló una sonrisa, el chico solo pudo responderle igual, ya con un poco más de valor solo le pudo decir.

-Me llamo Kenzo… disculpa el atrevimiento, imagino que has recibido infinidad de chocolates por el día, pero no quería dejar pasar la oportunidad de que supieras que me pareces la chica más linda de la preparatoria y si… me dieras la oportunidad me gustaría conocerte más.

-Gracias Kenzo, eres un chico muy amable, en este momento voy a mi casa, ya es un poco tarde, pero cuando gustes podemos platicar.

-Me encantaría yo estoy en el edificio de último año, pero si gustas mañana nos podemos ver en el primer receso, en las gradas del campo de soccer ¿te parece?

-De acuerdo, nos vemos ahí.

Kenzo tomó la mano de Akane y como todo un caballero beso su dorso, Akane no dijo nada, nunca un chico había tenido ese detalle con ella, así que se sonrojó y se puso muy nerviosa, Kenzo pretendía acompañarla a su casa, pero la chica de los nervios salió corriendo sin darle tiempo de ofrecerlo.

La chica Tendo llego corriendo a encerrarse en su cuarto, abrió la caja de chocolates y leyó una pequeña tarjeta que venía en el interior.

"Para la chica más linda de Furinkan, dame la oportunidad de conocerte."

-Kenzo-

El chico le pareció guapo, aunque un poco tímido, se sentía entusiasmada, era la primera vez que tenía un pretendiente, en la escuela los chicos ni siquiera la volteaban a ver, era como si huyeran de ella, así que ya solo tomó un baño y se dirigió a dormir sin mucho éxito, la emoción de lo que podía pasar la tenía muy feliz.

Al día siguiente en la preparatoria se notaba muy contenta, sonreía a todo mundo, había estrenado un labial que compró para una ocasión especial, no es que pensara que fuera a dar su primer beso, pero si quería verse presentable para el único chico que había mostrado un interés genuino en ella.

Llegó a la hora y lugar acordados, esperó unos minutos y al ver que no llegaba sacó su bento para comenzar a desayunar, seguramente se le hizo un poco tarde, el tiempo avanzó y al ver que sus compañeros regresaban a sus actividades se sintió decepcionada, ya no quiso regresar a sus siguientes clases, el resto del día lo pasó bajo la sombra de un árbol, no entendía por qué aquel chico la había dejado plantada, curiosamente las palabras de Ranma le taladraban en la cabeza, marimacho, pecho plano, fea, idiota, seguramente ese chico se arrepintió cuando la vio de cerca, es muy probable que haya decidido alejarse cuando se dio cuenta que la chica no era lo que esperaba.

Al terminar las clases tomó el camino a su casa, esta vez Ranma no caminaba cerca de ella, algo que agradeció porque no quería por nada del mundo que la viera triste, eso solo serviría para burlase de ella, sin embargo, sentía su energía cerca sin hacerse presente, ella pensó que tal vez caminó por otra calle, por lo que avanzó tranquila hasta el dojo.

Por la tarde se la pasó "leyendo" junto al estanque de peces koi, o intentando leer porque su mente estaba solo pensando en ¿Qué había pasado?, sin darse cuenta sus lágrimas comenzaron a brotar hasta que su vista se nubló y una mano le ayudo a limpiar el agua que corría por sus mejillas.

- ¿Qué te pasa Akane? – Era Ryoga que acababa de terminar su entrenamiento.

La chica no pudo contestar, lo único que hizo fue lanzarse a los brazos de su amigo y sollozar como hacía mucho no lo hacía.

-Akane, me estas espantando ¿Qué te pasó? ¿Por qué estás así?

Le tomó un rato controlarse, Ryoga estaba muy preocupado por ella, así que esperó a que se calmara para poder saber a quién golpear.

Cuando la chica Tendo se calmó por fin le explicó todo lo sucedido, Ryoga estaba furioso, quería golpear al tal Kenzo, pero sabía que su amiga lo necesitaba más en ese momento.

- ¿Tanto te gustaba?

-La verdad no, nunca lo había visto y solo hablamos unos minutos ayer, lo que en verdad me duele es ¿Por qué los chicos ni siquiera me miran?, todas mis amigas tienen citas, hablan de chicos, reciben cartas o detallitos y yo… solo soy un cero a la izquierda.

-Pero eso no es verdad Akane, no te sé decir por que no se te acercan, pero es un hecho que les gustas, no te lo digo por que seas mi amiga, pero eres la chica más linda de la preparatoria.

-Ryoga, de verdad, déjalo, sé que lo dices porque eres mi amigo, pero yo hasta cierto punto lo entiendo, ¿Quién podría fijarse en una marimacho como yo?

El chico estaba a punto de contestarle cuando Ranma pasó a un lado de ellos y le dijo… -Que bueno que comprendes tu situación, levanta esa cara y sécate las lágrimas, un artista marcial debe ser fuerte y no andar llorando por cursilerías.

Ryoga se levantó de golpe para enfrentarlo, pero Akane lo detuvo, se secó las lágrimas y sin voltear a verlos solo dijo.

-Por primera vez estoy de acuerdo con él, yo soy una artista marcial, mi trabajo es ser fuerte, yo no soy una chica normal, no soy femenina, no sirvo para gustarle a los chicos, sirvo para pelear y seré la mejor en eso.

Akane se puso de pie, miro a Ryoga y después a Ranma, se acercó lentamente a este último y le dio un tremendo golpe en el estómago, después de eso salió corriendo rumbo a su habitación sin decir más.

Esa noche lloró todo lo que pudo, seguía sin entender que había pasado, lo mínimo que esperaba era que Kenzo se disculpara con ella, pensó en ir al día siguiente a buscarlo, él dijo que estaba en último año, pero después decidió que no le daría más importancia, ya llegaría un chico con mal gusto que se fije en ella.

Por la mañana, antes de desayunar pidió a Kasumi que le emparejara su cabello, esa noche había tomado la decisión de enfocarse 100% al entrenamiento y el cabello solo era una banalidad, en su intento por querer ser femenina solo había logrado desconcentrarse de su objetivo, ser la mejor, cuando su hermana la vio comenzó a llorar, su cabello había tardado años en crecer, pero no le quedaba otra opción más que hacerle caso, lo terminó de recortar y Akane agradeció conteniendo las lágrimas.

Salió sin desayunar rumbo a la preparatoria, caminó lento como si no quisiera llegar a la escuela, tanto así que en un punto Ranma la alcanzó momentos antes de entrar al edificio, de momento no la reconoció, pero algo de esa chica llamó su atención, se sentía intrigado, ¿Quién es esa chica?, caminó detrás de ella esperando que volteara para reconocerla, sentía que la había visto en algún lado, Akane se dio cuenta de eso, se detuvo súbitamente y sin voltear a verlo le dijo…

-Si vienes a burlarte mejor regresa por donde viniste, le estoy dando sentido a todas tus palabras, te estoy dando la razón en TODO, así que no es necesario que me recuerdes lo horrible que soy y lo poco femenina, ya me quedó muy claro.

Ranma no pudo responderle, se sintió pésimo por hacerla sentir de esa forma, ese día no entro a la escuela ni el resto de la semana.

Por su parte Akane jamás volvió a ver a Kenzo y a partir de ese día dejó que todo fluyera, si llegaba un chico a su vida sería bienvenido y si no, ya no estaría esperándolo por siempre.

-Yo no estaba alegre por que te sintieras mal, lo que pasa es que tú eres una idiota y nunca entiendes nada.

- ¿Y que se supone que tengo que entender imbécil?

Ranma se jalaba el cabello con frustración, esa discusión lejos de arreglar algo lo estaba empeorando.

-Nada Akane, déjalo así.

-No me pidas que lo deje así, me reclamas por cosas que no entiendo, me odias desde niños por cosas que tampoco entiendo, por más que intento alejarme de ti siempre nuestros caminos se cruzan, por la escuela, por la familia, por los amigos, como mínimo merezco una explicacio…

Akane no pudo terminar la frase por que Ranma la aprisionó contra la pared de ese callejón y la besó, la chica no pudo evitarlo, de hecho, no quiso hacerlo, la tomó por sorpresa, pero en cuanto se percató de lo que estaba sucediendo correspondió el beso sin chistar, rápidamente se convirtió en un beso desesperado, ansioso, tal parece que todo el odio que se tenían se había convertido en deseo, con todo y eso Ranma se acercaba cada vez más a la chica, tenía un miedo inmenso, pero al ver que ella no lo golpeo se dejó llevar, no entendía como podía estar pasando aquello, pero ahí estaba, besando al amor de su vida, a la chica que le quitaba el sueño desde que tenía uso de razón, no sabía que pasaría al momento de separarse, pero lo habrá disfrutado al cien por ciento, sus manos pasaron lentamente a tomar su cintura, con la otra recorría su espalda y cuando sintió las manos de la chica en su rostro, sabía que había tomado la mejor decisión, una ráfaga de energía recorrió su espina dorsal, sintió un hueco en el estómago, pero de una manera agradable, por su parte, Akane soltó una lagrima, no podía creer lo que estaba pasando, ¿será el alcohol? ¿será que se está burlando de ella?, ¿Qué va a pasar cuando termine?

Poco a poco se fue terminando el aire, sus rostros se separaron, pero no así sus cuerpos, quedaron unos segundos mirándose a los ojos, con la respiración agitada y los corazones latiendo a mil por hora, en esa pequeña calle tan poco iluminada, la primera en hablar fue la chica…

- ¿Por qué... hiciste eso? Pronunció lento para que no se notara que estaba casi jadeando.

-Por que quise

-Eso no es una respuesta.

-No me pidas respuestas ahora, apenas estoy asimilando esto.

-Pero… tu… tú me odias.

- ¿Crees que si te odiara sería capaz de hacer esto?

Y dicho eso la besó nuevamente con furia, como si fuera la última vez que pudiera besar a alguien, con un deseo contenido de años, recordando tantas veces que deseaba hacer eso sin lograrlo, con el miedo de que al separarse la chica lo odiará aún más de lo que lo ha hecho toda su vida.

Al separarse de ella, la chica permaneció con los ojos cerrados como asimilando todo lo que estaba pasando, Ranma estaba aterrado pero listo, recibiría cualquier golpe con mucho gusto, esos besos eran lo mejor que le había pasado y no sentía ni una pizca de arrepentimiento.

Por su parte la cabeza de Akane era un torbellino, atiborrada de ideas, recuerdos y pensamientos que la mantenían en silencio, no respondió a golpes, no dijo absolutamente nada.

-Akane… discúlpame, yo… no debí forzarte, es solo que…

- ¿Por qué te sigues burlando de mí? ¿Qué ganas con esto Ranma?

- ¿De qué hablas?

-Sabes muy bien de que hablo, tú no has hecho más que odiarme y si no me besaste por burlarte entonces lo hiciste porque estás borracho.

Ranma la tomó de los hombros y la miró fijamente a sus enormes ojos avellana.

- ¿No lo entiendes Akane? No estoy borracho, ni siquiera tomé tanto antes de que nos corrieran de este lugar y tampoco... tampoco te he odiado nunca.

El corazón de la chica se aceleró aún más si eso era posible, no podía creer lo que Ranma le estaba diciendo, tenía preguntas, muchas preguntas que solo daban vueltas por su cabeza, así que hizo lo que siempre pasaba cuando estaba frente a él… ponerse a la defensiva.

-Pues entonces merezco una explicación, no puedes andar por la vida besado a las chicas solo porque te da la gana. -Le gritó mientras lo empujaba lejos de ella.

-Yo no voy por la vida besando chicas, lo que pasa es que tú eres tonta y no te enteras de nada.

- ¿y de que me tengo que enterar imbécil?, ¡contesta!

Ranma se jaló nuevamente el cabello, no podía creer que lo estuviera orillando a tal nivel de frustración, ¿de verdad no se daba cuenta? La miró nuevamente a los ojos de forma extraña y caminó hacia ella, haciendo que la chica avanzara hacia atrás para chocar de nuevo con la pared, él puso las manos sobre el muro frio, una a cada lado de ella mientras continuaba observándola.

-Pues ya no tengo nada que perder… entérate que me gustas… siempre lo has hecho, desde que éramos niños, desde que eras fea y tenías los pechos planos, desde que practicabas conmigo artes marciales y te daba una paliza, hasta el día en que tú me diste una paliza, extrañe cada segundo que pasó cuando entrenábamos juntos y también cada uno por separado con nuestra división, moría de celos cuando Ryoga se volvió tu mejor amigo y me cambiaste por él.

-Yo no… yo no te cambié por él. -Dijo Akane absorta, no podía creer esas declaraciones.

-Claro que lo hiciste. -Ranma se separó de ella y agachó la cabeza como recordando. -Nosotros peleábamos, pero así funcionábamos, era nuestra naturaleza, pero cuando él llegó fue diferente, te alejaste de mí, todo el tiempo libre que tenías lo pasabas con él.

-Entonces por eso lo golpeabas tan feo.

-Claramente así fue, no soportaba que fueran amigos, además era obvio que le gustabas y tú, como la tonta que eres nunca te diste cuenta.

Akane se encontraba en una esquina del dojo observando a sus compañeros varones, a ella le gustaba mirar el entrenamiento para aprender un poco más y ver que otras técnicas podía aprender.

-Chicos, les presento a su nuevo compañero de entrenamiento, él es Ryoga Hibiki - dijo el señor Soun a sus alumnos al inicio de la clase.

Los niños hicieron una reverencia en señal de respeto y continuaron la clase de manera habitual.

Akane observó que el nuevo alumno era muy fuerte y a pesar de que él y Ranma eran los de menor edad en el grupo eran sin duda los más capacitados, lo único que notaba Akane es que el chico no tenía técnica, sus golpes se veían torpes, no pensaba sus movimientos, únicamente quería pelear, a diferencia de Ranma que parecía que bailaba, sus movimientos eran estilizados, con gracia, pero letales a pesar de su corta edad.

La chica observó una clase bastante divertida, durante el entrenamiento, Ryoga noqueo a un chico mucho más alto y corpulento que él, el hecho fue completamente sin intención, pero los demás chicos del grupo se molestaron por eso, así que Ranma lo defendió pidiendo que le tuvieran paciencia porque él era nuevo y aún no entendía la dinámica de la clase, como todos siempre admiraron a Ranma dejaron en paz a Ryoga, todo indicaba que ellos 2 serían grandes amigos.

Al terminar la clase el señor Soun se llevó a Ranma para acordar últimos detalles para un torneo infantil que se llevaría a cabo la siguiente semana, el resto de los chicos comenzaron a retirarse, el último en salir fue Ryoga, que se notaba bastante tímido y apenado por lo sucedido, así que la chica Tendo con ese instinto de ayudar a los demás, se acercó sigilosamente a él picándole un hombro.

- ¡No bajes la guardia! -Le dijo en broma.

La reacción de Ryoga fue tirar un golpe al aire por la sorpresa, por suerte la chica sí que tenía la guardia en alto, por lo que logró evitarlo sin problema.

Cuando Ryoga vio lo que estuvo a punto de hacer realizó una reverencia tímida y pidió perdón por su atrevimiento, hubiera sido cualquier otra persona sin entrenamiento marcial y la habría matado.

Akane solo sonreía, era algo que le parecía bastante gracioso.

-No te preocupes, todo es cuestión de que entrenes tus movimientos, en poco tiempo serás capaz de controlarte, vi lo que pasó con ese chico en la duela.

Ryoga agachó la cabeza y no quería mirarla, se sentía muy avergonzado.

-Tranquilo, te llamas Ryoga ¿cierto?, yo soy Akane… -La chica le extendió la mano para saludarlo y él incrédulo le respondió mientras se perdía en la sonrisa de la chica que a partir de ese momento le quitaría el sueño.

Justo en ese instante apareció Ranma, que al verlos tomados de la mano y notando como Akane le obsequiaba una de esas sonrisas por las que él daría la vida, su cuerpo se tensó y un frio le heló la sangre, nunca había sentido algo así, ni siquiera en medio de alguna batalla en torneos o entrenamientos, solo entendía que estaba furioso.

-Akane, ya es hora de el entrenamiento de las niñas, sé disciplinada y no llegues tarde.

-Claro Ranma, no tardo.

Eso molestó aún más al muchacho, no había cosa más importante para Akane que las artes marciales, pero piensa llegar tarde por un chico, eso no podía permitirlo.

-Mira marimacho, no me hagas decirlo 2 veces, vete a tu entrenamiento o hablaré con tu padre para que te suspenda.

-Co… ¿Cómo me dijiste?

-Como lo escuchaste fuerza bruta, anda a golpear niñitas a tu clase.

El corazón de Akane se rompió en mil pedazos, su mejor amigo nunca le había hablado así. ¿Por qué estaba actuando de esa manera?

La chica por impulso le soltó un golpe en la cara y se retiró a entrenar, por su parte Ryoga se quedó incrédulo, era sorprendente la fuerza de la chica, Ranma se retiró sin decir una sola palabra.

A partir de ahí la relación de Ranma y Akane se fracturó por completo, ya no dejaron de insultarse y pelear, al igual que Ranma con el chico nuevo, que cada vez que tenía oportunidad se ensañaba con él y lo golpeaba hasta cansarse, por el contrario, eso solo orilló a que Tendo e Hibiki se volvieran mejores amigos, se entendían y tenían algo en común, la rivalidad con Saotome.

Akane lejos de enojarse, sintió ganas de llorar, no podía creer lo que estaba escuchando, es cierto que Ryoga se le declaró en varias ocasiones, pero después de un tiempo entendió que la peliazul solo sería una buena amiga, ahora con las palabras de Ranma solo quería saber más. - ¿Y por qué nunca me lo dijiste?

-Lo intenté, miles de veces, desde niño hasta que entramos a la universidad, luego comenzaste a andar con Shinnosuke y supe que ya no tenía remedio… había perdido.

- Pero ¿cómo puedes considerarte perdedor si nunca luchaste?

-Claro que lo hice, todo el tiempo, ¿Por qué crees que nunca se te acercaron los imbéciles de la preparatoria?

- ¿Cómo? ¿De qué hablas?

-Lo sabes bien Akane, ningún tipo se atrevía ni siquiera a mirarte

-Eso era por que no estaban interesados, nunca, nadie en Furinkan se fijó en mí, la chica fea y con el pecho plano ¿recuerdas?

- ¿Ves como si eres tonta?, toda la escuela hablaba de ti, eran como moscas sobre la miel, pero yo nunca dejé que se te acercaran, eras la chica más popular, se la pasaban diciendo lo linda que eras, pero yo los detenía no me puedes decir que no luché por ti.

Desde el momento en que Ranma comenzó a ganar torneos infantiles, la familia Saotome se mudó muy cerca del dojo Tendo, esto para que Ranma no perdiera tanto tiempo en sus traslados y pudiera conjuntar su entrenamiento con su educación.

Ranma y Akane ingresaron a la misma preparatoria, ya que les quedaba bastante cerca de su casa, el primer día de clases Ranma no durmió nada, se quedó en vela toda la noche porque no quería quedarse dormido para llegar a tiempo, había escuchado historias de que la menor de las Tendo ingresaría a Furinkan y que era aún más hermosa que las 2 hermanas mayores, eso hizo que se encendiera un foco rojo en Ranma, debía proteger a su mejor amiga de los pervertidos que pudieran acecharla, así que salió temprano de su casa y se escondió a media calle del dojo, para su suerte Nabiki no iba con ella, caminaba sola y se notaba muy feliz, tarareaba una canción que no reconoció y daba pequeños saltitos cual niña pequeña, esto enterneció a Ranma que sintió su rostro arder, sin embargo no se perdió de su objetivo, comenzó a caminar unos metros detrás de ella haciendo como que no la había visto.

Akane reconoció su energía y se detuvo de golpe sin voltear, Ranma no supo que hacer así que también se detuvo.

- ¿Qué haces aquí Ranma?

Dijo Akane sin voltear a verlo.

-Cómo que ¿qué hago aquí? No es obvio, es el primer día de clases en la preparatoria Furinkan

-Lo sé idiota. -Dijo Akane volteando a verlo. -Lo que quiero saber es ¿por qué me sigues?

-Tú estás tonta, estoy caminando a la escuela igual que tú, por si no lo sabes nuestros padres nos inscribieron a la misma, así que es muy probable que nos encontremos algunas veces.

Akane no pudo contradecirlo así que siguió caminando y más adelante dijo por lo bajo.

-Entonces has como que no me conoces, por favor que no nos relacionen de ninguna forma.

El corazón de Ranma se estrujó, pero tampoco era como que le fuera a hacer caso, así siguieron caminando uno detrás del otro, pero al llegar a la escuela Ranma la alcanzó y se colocó a su lado, entraron juntos aun que, sin hablarse, apenas entrar las miradas se fueron sobre ellos dos, Ranma se colocó detrás de Akane, así tenía una mejor visión le todo el revuelo que causó la chica.

Ante sus ojos estaba siendo acechada cual aves frente a su presa y él no lo podía permitir, debía dejar bien en claro que nunca podrían siquiera acercarse a ella, los chicos captaron el mensaje, la miraban pero ese sujeto que no se le separaba no les daba la confianza de acercarse, hasta que apareció Kuno Tatewaki, a él no le importó que la chica estuviera acompañada, él solo quería conocerla, así que en el momento que tomó la iniciativa, Ranma lo detuvo con un golpe certero que lo dejó inconsciente, fue tan hábil que Akane dentro de su nerviosismo por el primer día de clases ni siquiera lo notó, pero aquellos alumnos que estaban atentos a la escena lo tuvieron claro, nadie podría acercarse a ella ni siquiera un poco.

Así transcurrieron 3 años, todos sabían de lo que era capaz Ranma si alguien se atrevía a acercarse a Akane, por eso es que ningún chico le obsequió nada, ni le hicieron un cumplido y mucho menos la invitaron a salir, hasta que apareció Kenzo, ese chico fue un dolor de cabeza, se le salió un poco de las manos a Ranma debido a que era un alumno de nuevo ingreso, su familia se acababa de mudar a Nerima y obviamente no sabía cómo eran las reglas de la escuela, unos días después de llegar vio a Akane en uno de sus entrenamientos de Voleibol y quedó enamorado, para su suerte faltaba poco para el día blanco, así que compró los chocolates más finos que encontró y en la fecha indicada la espió casi todo el día, prácticamente no conocía a nadie y por obvias razones no hubo quien le advirtiera del peligro.

Así que durante su investigación se percató que no hubo un solo chico que se acercara a felicitarla, algo que le causó extrañeza, pero no podía ceder ante la duda.

Al terminar las clases la siguió esperando que tal vez tuviera novio y se encontrarían al final de la jornada escolar, pero su sorpresa mayor fue cuando la vio entrar sola al cine, pidió un boleto para la misma sala que ella y se sentó justo detrás, la escucho llorar a la mitad de la película, quería acercarse pero no se atrevió, dejó que terminara la película y una vez fuera del cine se acercó tímido, le obsequió los chocolates y se derritió por la ternura que emanaba de esa chica, hablaron unos minutos hasta que ella indicó que tenía que volver a casa, Kenzo pensó que sería buena idea acompañarla pero no quería hostigarla, ya tendría tiempo de decirle que le gustaba y mucho.

La dejó ir, pero no dejó de verla hasta que un chico le bloqueó la hermosa vista, Ranma que había estado observando todo desde lejos, durante la escuela, por la calle, en el cine, absolutamente "todo".

- ¿Quién eres? -Preguntó Kenzo extrañado.

-Es lo de menos, estudias en Furinkan ¿verdad? -preguntó Ranma fúrico.

-Así es, soy estudiante de ultimo grado, me llamo Kenzo.

Contestó el chico de la forma más amable posible mientras le extendía la mano a forma de saludo, Kenzo era un poco más corpulento y alto que Ranma, sin embargo, nunca había tenido un entrenamiento de combate, por lo que no supo lo que le esperaba, la primera señal fue que Ranma no respondió su saludo, así que al notarlo solo retiró la mano entonces si se puso a la defensiva.

- ¿Qué es lo que quieres?

-Que no te acerques a Akane

- ¿Y tú quién eres? ¿Su novio? ¿su hermano?

Ranma no contestó, pero se puso nervioso ante esos cuestionamientos, era una realidad que Akane y él ya no eran ni siquiera amigos, ¿Cómo podría exigirle a alguien que no se le acerque si él nunca ha tenido el valor para aceptar sus propios sentimientos? Así que el chico de la trenza evadió la pregunta y continuó.

-Veo que eres nuevo y no sabes cómo se manejan las cosas en Furinkan.

-No me importa cómo se manejen las cosas, solo sé que esa chica me agrada y voy en serio con ella, es linda y tierna, hoy la vi muy triste y me interesa hacerla feliz, así que no sé quién seas y no me interesa, si no tienes el valor de decirle que te gusta, no tienes derecho a celarla.

-Yo no la estoy celando, -contestó Ranma muy enojado – solo te estoy explicando como son las cosas.

- ¿Y cómo piensas impedir que me acerque a ella? Akane recibió mis chocolates, lo que significa que no le fui indiferente.

El artista marcial no pudo más y solo bastó con darle un solo golpe para noquearlo, luego revisó su credencial escolar para ver donde vivía y lo cargó hasta su casa, al llegar ahí Kenzo comenzó a despertar.

- ¿Qué me pasó?

-Te acercaste a Akane, más vale que no regreses a Furinkan si no quieres que te pase algo peor.

Kenzo supo que no tenía oportunidad, era un hecho que no lograría nada con Akane, así que antes de que cualquier otra cosa pasara, se dio de baja para inscribirse en otra preparatoria.

Al día siguiente Ranma vigiló a Akane, notó que en el receso se separó de sus amigas y la siguió hasta las gradas de Soccer, ahí permaneció varios minutos hasta que comenzó a mover su pie con desesperación y nerviosismo, luego vio como agachó la cabeza y comenzó a llorar, tomó su desayuno y comenzó a comer con la vista perdida, al chico se le partió el alma, se sentía culpable por haberle hecho eso, Kenzo no llegó por su culpa, comenzó a caminar hacia ella, quería consolarla y decirle que todo estaría bien, luego vio como Akane golpeó la grada con tanta fuerza que la abolló, su dolor debía ser muy grande, ¿de verdad le gustaba ese chico?, fue ahí donde entendió, ella no lo quería, ¿de que serviría acercarse? ¿Qué le iba a decir? quería abrazarla, pero acaso ¿ella le correspondería el abrazo? Los pensamientos intrusivos lo detuvieron por completo, se escondió donde pudo y se quedó algo lejos solo para cuidar que no hiciera alguna tontería.

Después la siguió a casa de lejos, nunca la perdió de vista, pero no se quería acercar a ella, muchas cosas pasaron esa tarde, los celos le corroían, si no era Kenzo era Ryoga, pero Akane jamás se fijaría en él, la cereza del pastel fue cuando al día siguiente, la chica se había cortado su hermoso cabello y todo era su culpa, si ella lo supiera seguro lo odiaría.

Akane le volteó la cara a Ranma de un golpe.

- ¿Cómo pudiste hacerme eso?

-Porque soy un cobarde. -Dijo Ranma con la cabeza agachada, nunca se había merecido tanto un golpe como ese proveniente de Akane.

-Eres un cínico también, ¿Por qué me lo cuentas ahora?

-Porque ya no puedo más Akane, tengo que hablarlo o me volveré loco.

-Eres un egoísta, tú te has dado una vida de Don Juan y mientras a mí me tenías alejada del amor, ¿Cómo sabes que no hubiera podido encontrar a mi alma gemela?

-Estás muy mal Akane, nunca he sentido por ninguna chica ni siquiera algo parecido de lo que siento por ti, ni una pizca, no niego que me buscaban, pero a mí solo me has interesado tú.

Akane no supo que contestar, si bien Ranma ha tenido una fama de mujeriego, eso pasó a partir de que entraron a la universidad, en la preparatoria siempre estaba solo o con Hiroshi y Daisuke, siempre rechazaba los regalos que le hacían y su frase más común era que solo le interesaba entrenar para ser el mejor artista marcial y ahora a pesar de lo que se dice de él, no recuerda que hubiera tenido una novia, incluso alguna vez escuchó a la señora Nodoka reprenderlo por no sentar cabeza y formalizar una relación.

-Y por eso después de Kenzo no volví a interferir.

- ¿Qué no volviste a interferir? sigo sola Ranma, no me considero una chica bonita pero alguien con mal gusto al menos se hubiera podido fijar en mí, sin embargo no se me acercan por que los tienes amenazados.

Ranma la sujetó fuerte de las muñecas y la puso nuevamente contra la pared con fuerza, pero de forma delicada.

-Nunca… escúchalo bien… nunca vuelvas a decir que no eres bonita, sé que fui un imbécil por lo que te hice, pero precisamente fue por eso, si me hubiera enamorado de una chica fea no hubiera tenido ni siquiera que amenazarlos, no sabes el trabajo que me costó mantenerlos alejados de ti, eran como moscas, además debes saber que en la universidad eso se terminó, yo jamás volví a amenazar a nadie, lamentablemente mi reputación me precede, cuando entramos a la carrera se comenzó a correr el rumor, así que ya no necesité amenazarlos, ellos solos se han alejado de ti, a excepción de Shinnosuke, a él no le importó lo que se decía de mí, incluso… una vez vino a hablar conmigo.

Una tarde al terminar el entrenamiento en la universidad, Ranma observó a Shinnosuke mirando a Akane mientras corría en la pista de atletismo, sus celos encendieron, pero como se había prometido, no intervino para nada, cuando Shinno se sintió descubierto por Ranma se sonrojó y trató de dar explicaciones, sin embargo, fue más valiente y decidido, volteó a ver a Ranma y le dijo:

-Sé que no permites que nadie se acerque a ella, pero de verdad estoy enamorado de esa chica, no importa que me golpees y me rompas los huesos, yo… quiero intentar algo con ella y seré respetuoso, si ella no está interesada en mí, la dejaré en paz.

Ranma al escuchar eso se relajó, no era algo que quisiera saber, obviamente no le gustaba escuchar como otros admiraban la belleza de la chica, pero el no solo se refería a eso, el de verdad la quería, se habían hecho muy buenos amigos, era atento y caballeroso con ella, estaba seguro de que Shinnosuke era honesto, así que Ranma no tuvo salida, no podía continuar con esa tontería.

-Sabes perfecto que si la lastimas te mataré, pero… si está en tus manos hazla feliz.

Dicho esto, Ranma se dio la vuelta y saltó sobre el techo de los edificios hasta perderse de vista, en el camino sus ojos se humedecieron y solo se ocultó para ver qué ocurriría a continuación, no era algo que quisiera vivir, pero tenía que asegurarse de que él cumpliría su palabra, además muy en el fondo, esperaba que la chica lo rechazara.

Akane terminó su entrenamiento y corrió a los vestidores, al salir se encontró con Shinno que en algunas ocasiones la acompañaba a tomar el transporte, eran muy buenos amigos y siempre se hacían bromas y reían, pero ese día Shinno estaba muy serio, más bien nervioso.

- ¿Que te pasa Shinno? Te noto raro.

-Nada, solo que… necesito hablar contigo.

-Me estás asustando, ¿Qué pasó?

-No te asustes, no es nada malo… creo

Akane no entendía, así que se detuvo a mirarlo fijamente y esperó a que hablara.

-Quiero decirte que me pareces la chica más bonita que conozco y … quiero pedirte que seas mi novia.

La chica no contestó, ni siquiera sabía que decir, nunca un chico le había pedido eso, así que era algo nuevo para ella, sin embargo, no se precipitó, Shinnosuke le gustaba, pero no pudo evitar dudar, ellos eran amigos, pero también quería enamorarse, quería saber que se sentía que alguien la quisiera, así que como respuesta lo abrazó muy fuerte, sintió los brazos de su amigo a su alrededor y un pequeño beso en su cabello.

Ranma por su parte estaba viendo todo desde su escondite, quería irse y dejar de verlos así, pero sus piernas no le respondían, aquel día sintió como todo se desmoronaba, la chica por la que creía haber estado luchando, se deshacía en los brazos de otro.

Se resignó, regresó a casa y no salió de su cama en una semana, Nodoka estaba muy preocupada por él no sabía lo que le pasaba, Ranma jamás había tenido una crisis de depresión como aquella, ni siquiera quería entrenar y eso era bastante raro, jamás faltaba al dojo, pero conforme pasaron los días el chico empezó a levantarse un poco y 2 semanas después regresó a clases con la firme intención de cuidar a su chica, al menos estaría pendiente de que Shinnosuke la respetaría y no la haría sufrir, jamás perdonaría que alguien le hiciera sentir lo que él estaba viviendo en ese momento.

-Pero mi papá me dijo que habías ido entrenar a las montañas.

-Eso fue lo que se le ocurrió a mi papá para no tener que decir que su hijo era un maldito trapo tirado en la cama sufriendo por una mujer, ¿crees que eso es digno de un artista marcial?

-Eres un ser humano Ranma, no tenías que ser fuerte siempre.

-Pues ahora ya sabes que no lo soy, siempre he tenido una debilidad muy marcada… tú.

Akane se estremeció, jamás imaginó escuchar a Ranma diciendo algo así y mucho menos sobre ella.

- ¿Por qué terminaste con Shinnosuke?

Akane no supo que responder, le dio la espalda para que no viera su reacción, Ranma esperó la respuesta, pensó que tal vez había sido demasiado intrusivo, pensó en disculparse, se acercó a ella, la tomó del hombro y en cuanto la chica sintió su toque se le erizó la piel, esta vez fue ella la que se lanzó a sus labios, no lo pensó, simplemente se dejó llevar, lo besó con desesperación, Ranma tardó en reaccionar, su piel estaba ardiendo y le costaba trabajo mantener la cordura, cuando se dio cuenta, la chica lo estaba arrastrando a la avenida, detuvieron un taxi y solo en ese momento dejaron de besarse, se mostraban tímidos a pesar de lo que estaban viviendo, Akane le dio su dirección al conductor y giró la cabeza tímida hacia la ventanilla, de pronto sintió como la mano de Ranma tomó la suya y la apretó, ella solo giró la mano para entrelazar sus dedos, pero cada uno miraba a la nada a través de la ventanilla del taxi.

Una vez que llegaron al edificio de Akane continuaron con su sesión de besos desesperados hasta llegar a la puerta, no dijeron nada más, apenas entraron a su habitación no pensaban más que en ellos 2 y lo que estaba pasando en ese preciso momento, era como un sueño, la ropa comenzó a desaparecer, las caricias subieron de tono, sus cuerpos deseaban cada vez más hasta que se volvieron uno solo, ninguno podía creer lo que estaba pasando, parecía un sueño de adolescentes, cuando por fin se relajaron se mantenían abrazados, Akane tenía su cabeza en el pecho de Ranma, estuvieron varios minutos sin hablar, no sabían que decir, pero tenían muchas dudas ¿Cómo es que llegaron a eso? Pasaron de estar discutiendo en un callejón oscuro hasta la cama de Akane.

Ranma la apretó contra su cuerpo y Akane reaccionó, su piel le demostraba terminaciones nerviosas que ella misma no sabía que existían, en ese silencio sus mentes volaron, Ranma estaba feliz, pero al mismo tiempo tenía miedo de que Akane haya reaccionado por el alcohol o por la discusión, o peor aún por el recuerdo del que había sido su único novio "Shinnosuke" ¿Qué tal si lo hizo por despecho? Él tenía que saber, moría de la intriga, así que tomó la iniciativa.

-Akane… ¿Por qué terminaron Shinnosuke y tú?

¿En serio le estaba preguntando eso? ¿Su ego era tan grande que necesitaba saber algo así?

La chica no contestó, si no fuera porque estaba en su casa, en ese momento se hubiera vestido y hubiera salido corriendo, pero no, siguió sin contestar hasta que Ranma notó que por su pecho corrían gotas cálidas provenientes de los ojos de la chica.

Akane estaba llorando, ¿él había tenido la culpa?, jamás se lo perdonaría.

-Akane discúlpame, ¿Por qué no has dicho nada?, ¿acaso te lastimé?, ¿te arrepientes de esto? Porque si es así yo me puedo ir, lo último que quiero es que te sientas mal, por favor contéstame ¿Qué tienes?

La chica se dio cuenta que estaba confundiendo todo, no era el ego del chico, era su inseguridad, nunca un chico le había parecido tan tierno como él, el gran artista marcial, preocupado por ella, con la voz entre cortada.

-Tranquilo, es solo que… aún no asimilo lo que está pasando, no lo tomes a mal, no me arrepiento para nada y no me has hecho daño.

Ranma respiró tranquilo mientras una lágrima corrió por su mejilla, no se hubiera perdonado lastimar a lo que más quería.

-Shinnosuke y yo terminamos por ti.

- ¿Qué? ¿por mí?

-Así es…

Akane y Shinnosuke eran los mejores amigos, todo el tiempo estaban juntos, compartían las mismas clases y se acompañaban a sus entrenamientos cuando les era posible, apenas el chico se declaró, ella pensó que sería lo mejor, siempre había soñado con tener una historia de amor y por fin veía la oportunidad de cumplirla, pero al pasar de los días se dio cuenta que el cariño que le tenía a su amigo no cambiaba, le parecía muy guapo e inteligente, pero no generaba en ella más allá que admiración, la chica se sentía confundida hasta que un día su amigo se lo hizo ver.

La chica Tendo entró al dojo de la escuela para observar el entrenamiento de artes marciales en el que obviamente se encontraba también Ranma, Shinno se emocionaba bastante cuando su novia se pasaba por ahí a verlo, sin embargo, más de una vez la descubrió enajenada con Ranma, se perdía observándolo a tal grado que no se daba cuenta cuando Shinnosuke le hablaba, esto obviamente le dolía al chico que tanto la quería, al salir del dojo la chica se percibía algo nerviosa, descubierta.

- ¿Qué te pasa Akane?

-Nada, solo que me molesta mucho ver a Ranma, es un imbécil egocéntrico.

- ¿Has escuchado la frase que dice "del odio al amor hay solo un paso"?

- ¿Qué quieres decir? ¿Que Ranma me gusta? Estás muy equivocado, ese imbécil es un engreído, no lo soporto.

- ¿Y por eso te pierdes viéndolo?

-No Shinno, no pienses mal, acepto que me emboba su técnica de artes marciales, pero no es por él.

-No lo sé Akane, llevamos 3 meses juntos y siento que seguimos siendo amigos, lo único que ha cambiado entre nosotros es el título, nos decimos novios, pero nada ha cambiado, además es evidente que cada que puedes me hablas de él, nunca dices nada bueno, pero he notado que lo tienes presente todo el tiempo.

La chica se entristeció, su "novio" tenía razón, había sido la peor novia, Shinnosuke no se merecía eso.

-Lo siento Shinno, te prometo que voy a mejorar, voy a verte solo a ti y dejaré de mencionarlo y…

-No Akane, hacer eso solo empeorará las cosas.

- ¿Qué quieres decir?

-Tu sientes algo por él.

- ¡ESTAS LOCO! ¡YA TE DIJE QUE YO NO LO SOPORTO!

-Esa es tu manera de ocultar tus sentimientos, si él no te importara no lo mencionarías, no te quejarías de él, no recordarías a cada momento "lo malo" que según tú él te ha hecho.

-Es que se ha dedicado toda la vida a insultarme y molestarme, es obvio que tenga presente al culpable de mis traumas.

-Basta Akane, no dudo que ha sido un idiota contigo, pero ya supéralo, ya no viven cerca, no estudian la misa carrera, ni siquiera han coincidido en torneos, si se encuentran no es por casualidad.

-¿Qué estás queriendo decir?

-Lo que quiero decir es que no podemos seguir juntos, tu corazón está ocupado y yo prometí que si tu no querías estar conmigo lo respetaría, a partir de ahora eres libre, solo espero que abras los ojos Akane, lucha por lo que quieres como siempre lo haces, en el tema de las relaciones sentimentales debería ser igual.

-A partir de ahí ya nada fue igual entre nosotros, yo me sentía y me siento culpable por eso, no sé si el aún sienta algo por mí, pero tenía razón en decir que yo no lo quería igual, me dejé llevar por el deseo de tener una relación y de saber que se sentía que alguien te quisiera.

Comenzó el llanto de nuevo y Ranma no supo que hacer, solo la abrazo, la sentó en su regazo y la dejo desahogarse, él también se sentía extremadamente culpable.

-Llora todo lo que necesites y de corazón te pido que me disculpes por haber hecho todo esto, debes saber que yo soy esa persona que siempre te ha querido y aun que no merezco que sea reciproco, deseo con todo mi corazón que alguna vez pudieras sentir algo por mí, aunque sea amistad Akane, me conformo con eso y no pido más.

-Ves como eres estúpido -Le gritó la chica mientras lo empujaba de los hombros. - ¿acaso no te das cuenta de que yo también te amo y que siempre lo he hecho? Pero nunca te enteras de nada imbécil.

- ¿Hablas en serio?

- ¿Te parece que esto es una broma? El único chico con el que he tenido una relación me botó por tu culpa, y crees que esto es una broma

-Pe… pero… ¿yo que tengo que ver?

-Pues todo estúpido, eras mi mejor amigo y lloré mucho cuando comenzaste a tratarme mal, pensé que me odiabas.

-después crecí y me di cuenta de que eras muy guapo, pero siempre me decía que de nada servía si eras un patán, que debía tener dignidad y no fijarme en alguien como tú, así que jamás acepte que me gustaras, hasta que llegó Shinno y se dio cuenta antes que yo, desde entonces trato de evitarte en los pasillos, en los entrenamientos, en la calle cuando te veía cambiaba mi ruta, sentía que si me veías te darías cuenta.

Ranma solo asentía con la cabeza

-Hace unos días, cuando Ukyo me dijo que le ayudara con Ryoga acepté con gusto, pero me tendió una trampa, al saber que tu irías a la cita quise cancelar mil veces, pero no pude, no quería estar cerca de ti, todo por el miedo a que se me notara que me gustaba el chico que menos me debía gustar.

-Creo que debes saber que yo les pedí ayuda para acercarme a ti.

- ¿Ayuda? ¿entonces ellos no se gustan?

-De hecho, Ryoga y yo limamos asperezas hace unos meses, fui sincero con él y el también conmigo, me dijo que intentó muchas veces tener algo contigo, pero tú nunca lo viste más que como amigo.

- ¿De verdad te contó eso?

-Así es, cuando le dije que estaba enamorado de ti, me dijo que había estado perdiendo mucho el tiempo y que me animara a decírtelo, pero era más fácil decirlo que hacerlo, para ese entonces Ryoga y Ukyo ya estaban saliendo y la única que sabía de mis sentimientos hacia ti fue Ukyo, así que los 2 fueron los que organizaron la salida, planearon todo y después me lo dijeron.

-Ese par…

-Al principio yo no quería, moría de miedo y estaba seguro de que tú me odiabas por cómo te había tratado todos estos años, pero después pensé que era tiempo de terminar con esto y aquí estoy… declarando que soy el mayor idiota del mundo por perder tanto tiempo y por haberte hecho sentir de esa forma.

-En eso tienes razón.

Ranma y Akane se besaron y continuaron demostrándose esa noche todo el amor que se tenían, tratando de recuperar el tiempo perdido, aún que para eso faltaba mucho que hacer.

FIN.


Hola a todos!

Que gusto de estar por aquí de nuevo, esta historia la vengo escribiendo hace algún tiempo, pero cuestiones de la vida adulta no había podido terminarla, así quedó al final, espero que les haya gustado, algo ligero y lindo para homenajear a nuestra pareja favorita.

Se acerca navidad, espero tener algo lindo que compartirles antes de que termine el año, si no es así, les mando mis mejores deseos y que además de salud, su vida esté llena de cosas y momentos muy felices, disfrútenlos.

¡Saluditos!