Capítulo 4. ¿Todo en orden?
"Aquel recuerdo que busco se encuentra detrás de lo que me impide escapar"
-tus contactos en el bajo mundo fueron útile S-
Hace 6 años.
Había sido un día bastante lluvioso, por lo que esa noche era particularmente más fría de lo normal, una joven Twilight de 12, casi 13 años se encontraba en su habitación terminando su tarea, su madre estaba preparando la cena, y su padre se encontraba en la sala leyendo el periódico.
-¡Twilight! La cena está lista! - gritó su madre desde abajo.
-Enseguida bajo!. –respondió Twilight guardando su cuaderno y viendo por un momento una foto de ella y Shining Armor. Twilight coloca un casco en donde debería estar la vena yugular de su cuello frotándola con cuidado.
-soy mejor de lo que pensé usando una navaja.- pensó la unicornio viéndose al espejo, al mirarse pudo verse así misma adulta, pero con una ligera diferencia, tenía alas y sus ojos eran rojos.
Sin embargo esto sólo era percibido por ella, pues seguía viéndose como una joven pre adolescente.
-casi lo logró.. pero tenías que ser un cobarde.. no.. fue mi culpa por ir tan rápido.. esta vez.. quisiera algo más lento y placentero.- murmuro Twilight con una leve pero alegre sonrisa, su mirada reflejaba un gran placer, pero no era sexual.. más bien un placer enfermizo.
La joven unicornio levanta la mirada, al hacerlo se veía más lúcida, ella baja las escaleras corriendo hacia la cocina, donde sus padres la esperaban.
-Mamá, ¿Dónde está mi hermano? –pregunta Twilight a su madre con cierta inexpresividad.
-Él.. esta.. -Está en una misión especial. –respondió su padre.
Al escuchar la respuesta de su padre, Twilight asiente discretamente con la cabeza, sabía la respuesta, así como que sus padres le ocultaban algo, él por qué lo hacían ya lo sabía. No podía evitar sentirse enojada con su hermano, veía la tristeza y gran miedo dibujado en el rostro de su madre, mientras que ella y su padre compartían el mismo sentimiento de enojo y vergüenza por el (en aquel entonces) cadete Armor. Durante toda la cena los 3 estaban callados, ninguno hablaba el silencio era grande y solo era interrumpido por el cortar de los cubiertos y el masticar de los 3.
Al terminar de cenar Twilight subió las escaleras dispuesta a bañarse, o eso le hiso creer a sus padres, la joven unicornio camino un par de puertas más por el pasillo del segundo piso llegando al dormitorio de su hermano.
Ella se dirige a uno de los cajones del escritorio y ve una libreta algo arrugada donde se encontraban escritos el nombre de varios ponis con una dirección distinta, Twilight suspiro por un momento, al ver que necesitaría más que solo esa libreta para tener su placentero desenlace, tal vez podía darle un sermón, un discreto chantaje/extorción a su propio hermano. Era un pensamiento egoísta.
-me pregunto si.. aún sin haber consumido esa poción.. abrías hecho todo lo que hiciste.. el miedo puede más que el sentido común.-
En eso el oído de Twilight detecta sonido, era la puerta principal de su casa.
-llegó antes..- pensó Twilight con una alegre sonrisa, mientras entre la oscuridad de aquel cuarto, los brillantes ojos rojos de Twilight hacían acto de presencia una vez más, tal vez era la primera vez, tal vez sería la última, nadie lo sabe.
-¡Oh por Celestia! –Grito la madre.
-¡Shining, ¿torturaste aun poni?! –pregunto asustado el padre.
-¡Sí! –Respondió Shining enojado. –pero lo hice por un bien mayor.
Al día siguiente. El despertador en el cuarto de Twilight empezó a sonar, ella con su casco lo apaga y casi de inmediato procede a levantarse, viendo a un par de metros de su cama una cama de un tamaño más pequeño donde se encontraba Spike durmiendo plácidamente pero con las cobijas hechas un desastre.
Al verlo Twilight sonríe y con su magia vuelve a arropar al pequeño dragón, en silencio se dirige al baño donde cepilla sus dientes y peina su cabello de manera un poco diferente haciéndose una trenza. Al salir del baño Twilight levita con su magia su alforja de la escuela colocando en el primer bolso las cosas que necesitaría para sus clases ese día, sin embargo, en la otra bolsa coloca una pequeña caja que normalmente serviría para colocar el almuerzo, así como unos lentes oscuros, un Pañuelo, maquillaje, una peluca y un par de "guantes."
Ella sale con cuidado de su habitación para no despertar a Spike, ese día en particular se había levantado mucho antes de lo pre visto por lo que no solo Spike seguía dormido, si no su hermano y sus padres. Ella con su casco da 3 leves golpes en la puerta de su hermano, pero no hubo respuesta. Hace una pausa de 5 segundos y repite el proceso por al menos 5 minutos. Justo cuando estaba por hacerlo una vez más, se detiene al escuchar pasos cerca.
-¡ya deja de molestarme papá!.- grita Shining Armor, sin embargo, este se tapa la boca casi al instante al darse cuenta que quien estaba en su puerta no era su padre si no su hermana menor.
-Twi.. Twilight.- dice Shining bastante sorprendido.
-Buenos a día S.- responde Twilight con inexpresividad.
Shining usa su magia para meter a Twilight a su cuarto cerrando la puerta tras de él.
-perdón por gritarte.. creí que eras papá otra vez.- dice Shining un poco decaído.
-no te preocupes, te perdono.- responde Twilight Con tranquilidad.
-¿lo dices enserio?.. -Shining suspira con pesar. -perdón por no llegar a tiempo para nuestra hora de estudio improvisado.-
Twilight coloca un casco en el hombro de su hermano.
-no te preocupes por eso.. pero puedes compensármelo haciéndome un favor.- responde Twilight con un tono comprensivo.
-¡por supuesto! Are lo que sea por ti hermanita.- responde Shining tomando a Twilight de los hombros.
-hay un lugar especial al que quisiera ir después de la escuela, pero no me dejan entrar sola.-
La mañana transcurrió con normalidad, a excepción del desayuno, la familia de Twilight estaba muy callada, Shining evitaba todo contacto visual con sus padres y viceversa, la única que mantenía contacto visual discreto era Twilight. Pero parecía que estaba analizando a su familia. Twilight es la primera en levantarse y, sin decir una palabra se retira cuando entra a su cuarto para cepillarse los dientes, al entrar ve que Spike aún estaba dormido por lo que con su magia escribe una nota y la deja cerca de la cama del pequeño Dragón.
Ella cepilla sus dientes y al volver a bajar se limita a recoger sus alforjas del sofá retirándose sin más.
-¿por qué cuando los hombres se enojan lo expresan al momento?- se pregunta Twilight mientras caminaba.
Ella camina en silencio por las calles de Canterlot hasta llegar a una casa un poco más pequeña que la suya, en la puerta tenía talladas 3 lunas crecientes.
-no puedo quedarme a esperar 6 años para conocerlas.. debo empezar a valerme con las amigas que ya tengo.- pensó Twilight tomando aire antes de tocar la puerta.
-¿Twilight Sparkle?- pregunta una unicornio de piel amarilla clara y crin rojiza. -Buenos días Light Tie,¿se encuentra Moon Dancer?-
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Actualidad.
Imperio de cristal.
-Estas diciendo.. que.. van a.. ¿iniciar una rebelión? –pregunta Cadance a un unicornio con lentes y que tenía como Cutie Mark unos engranajes.
-Si majestad.- respondió el unicornio
-Pero.. los mataran.. y.. Twilight.-
-Tranquila majestad. –le dijo el mientras atraía con su magia un pañuelo para las lágrimas que Cadance estaba soltando.
-no se preocupe por nosotros.-
-¡Pero como no me voy a preocupar!.–Grito Cadance con enojo mientras soltaba más lágrimas.
– ¡ustedes son demasiado jóvenes Como para sacrificarse así!-
-Lo sé majestad. –respondió el unicornio mientras la abrazaba para consolarla.
–Solo esperemos que los conspiradores no nos hagan usar el plan B.-
Cadance se quedó llorando sobre los hombros de Silver Gears.
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Un nuevo día se hace presente en Canterlot, Twilight había dormido tranquila aunque un poco preocupada, ya no por su hermano si no por Spike, sabía que su pequeño amigo corría un peligro, al cual se exponía por cuidar su biblioteca. Le preocupaba que no le hiciera caso o en su defecto las gemelas no pudieran actuar a tiempo.
-Chicas.. Spike, espero pero que les sirva de algo lo que deje escondido en casa.- piensa Twilight aún acostada en su sitio y sin moverse.
Flashback.
Shining Armor y Twilight estaban sentados en una mesa especial para jugar al solitario, sin embargo en esta ocasión frente a ellos estaba un unicornio de melena azul claro y pelaje blanco, él tenía 2 Barajas de cartas distribuidas por toda la mesa volteadas al reverso.
-bien pequeños apostadores este juego es excelente para principiantes, las reglas son simples encontrar el mayor número de cartas del mismo tipo es decir cartas de 10 tréboles y 10 picas son válidas, hasta encontrar a los corazones y diamantes pero si encuentran un número que no corresponde, su turno se acaba y dejan el siguiente jugador, quien más encuentre ganara lo que los perdedores apostaron.- explica el unicornio.
-Twilight no estoy muy seguro de esto..- murmura Shining.
Sin embargo Twilight se levanta de su asiento, los 5 jugadores restantes se le quedan viendo raro, pues pensaban que el que jugaría seria Shining y ella solo lo acompañaba, pero parecía que era al revez.
-bien aquí voy, pero para desgracia de ustedes no les dejaré jugar ni un turno.-
Dicho esto Twilight usa su magia para voltear una carta, está era una as de espada, Twilight voltea otra carta y esta era una J roja.
-has falla..-
Antes de que la frase se concretara Twilight hace brillar su cuerno como un chasquido. Al hacer eso la carta de la J estaba en su lugar, en vez de tomar esa carta toma otra acertando. La acción era simple y directa, adivinar donde estaban las cartas, para los apostadores convencionales había una trampa, marcar las cartas o dejar pequeños patrones apenas distinguibles al ojo poni. Pero para Twilight esa trampa pese a que la había detectado no le interesaba, estaba más interesada en ver las mil maneras en las que su nuevo poder le beneficiaría sin la necesidad de morir. Carta tras carta, todos los fallos remediados por una simple chispa, tan tenue como la trampa en las cartas, repitiéndose una y otra vez que sin darse cuenta la victoria servida estaba.
Las miradas de los apostadores comunes se postraban sobre una joven unicornio, quien sin experiencia alguna, con solo conocer las reglas, valiéndose de su propia trampa consiguió revelar todas las cartas.
-eso.. es. - dijo uno de ellos.
-imposible..- dijo el unicornio de crin azul.
-¿esa niña es adivina o algo parecido?- pregunta otro.
-Al contrario, fue una trampa más astuta que la suya.- responde Twilight con una sonrisa satisfecha y encogiéndose en hombros.
Los adultos fruncen el ceño, ya no solo por el enojo de perder la apuesta si no por la humillación que acababan de vivir en cascos de una niña de 12 años.
-un trato es un trato, en esta apuesta ganan 10, 20, 30, 50, 70 mil bits.- explica el unicornio contando el dinero.
- pueden cobrarlo ahora y retirarse o guardarlo para jugar una ronda más.-
Shining iba a protestar pero Twilight se adelanta colocando el dinero dentro de su alforja, ella la cierra y viendo a los jugadores con una sonrisa solo se limita a decir.
-fue un placer jugar con ustedes.-
Fin del Flashback.
-¡Twilight Sparkle! –grito desde la puerta un guardia.
Twilight abrió los ojos, quedándose en el suelo sin moverse y sin hablar.
-¡Responde perra! –grito nuevamente el guardia.
Twilight se limita a sentarse dándole la espalda al guardia.
-¿se le ofrece algo?- pregunta Twilight con inexpresividad.
-¿Qué demonios haces? –Pregunto el guardia al entrar y ver a Twilight cubrir con su casco lo que parecía ser un mensaje en el suelo de la mazmorra.
-¿Así que también eres poeta? déjame ver que escribes.-
-Vallase al carajo..-responde Twilight con Inexpresividad y gran indiferencia ante la orden del guardia.
-Déjame ver. –dijo el guardia nuevamente con un tono más autoritario.
-No.. –Respondió Twilight escupiendo en el suelo y frotando con su casco el mensaje del piso.
Al ver esto, el guardia respira hondo y con su magia descuelga un látigo mal gastado de un gancho oxidado. Acto seguido procede a abrir la puerta y sin previo aviso golpea a Twilight con el mismo. Esta se muerde su propio casco para callar un leve gemido de dolor que iba a emanar de su boca.
-¿¡que habías escrito perra?! Debió ser algo importante para que lo borraras con tu saliva!.- grito el guardia con enojo mientras azotaba a Twilight.
-para mí no.. pero para usted y ese tal Black Heart si.- respondió Twilight mordiéndose los labios.
Pues a pesar de que en su mente ese evento era el más fácil de superar, el dolor seguía presente. Pero aun así no lloro, no grito, apenas emitía gemidos para dar a entender que sentía el ardiente dolor. Pero no quería darle el gusto, ni a ese guardia ni a nadie de ver qué, de una u otra forma la hacían sufrir. En ese momento, desde afuera Minerva observaba la escena sin moverse de su posición, tenía claro que había eventos que se podían evitar y otros que no, o sería demasiado obvio, en eso al fijar los ojos al frente observa llegar a Light Star usando aquel disfraz de alicornio.
Sin protestar le abre la puerta dejando atónito al semental al ver cómo ese guardia azotaba una y otra vez a Twilight, cada golpe era peor que el anterior incluso pudo ver restos de sangre en el mal trecho látigo.
-¡Basta! Déjela en paz en este instante.- Grito Light Star con autoridad al guardia pero también con cierto enojo.
-¡Jamás! –Respondió el guardia deteniéndose momentáneamente en su labor. -¡Esta yegua merece un castigo mucho peor por lo que hizo!-
Al escuchar estas palabras, el alicornio se abalanzó sobre el guardia y coloco su casco sobre el cuello del mismo.
-¿¡Sabes quién soy?! -grito Light Star al guardia.
-N…no –respondió el guardia con dificultad, pues apenas podía hablar debido a que el casco del alicornio estaba presionándole el cuello con fuerza.
-¡Pues soy el ministro del Imperio de Cristal! –Respondió el alicornio soltando al guardia permitiéndole respirar.
-¡Y te ordeno que te largues de aquí!
-L..lo siento.- respondió el guardia asustado por la mirada de Light Star mientras recuperaba el aliento.
-¡lárgate! –le dijo el alicornio. El guardia asiente con la cabeza y camina hasta la puerta.
-Voy a hacer que encierren a ese maldito..- pensó el guardia sobándose el cuello.
-que escena más interesante.- piensa Minerva viendo a su compañero irse furioso dado a la reciente humillación.
-¿Estas bien? –pregunta Light Star de manera comprensiva a Twilight.
-S..si. –respondió Twilight adolorida a duras penas logrando volver a sentarse.
-maldición, está parte la recordaba más rápida.- pensó ella.
-bien.. vengo a traerte esto.- responde Light Star entregándole un pergamino.
-Gracias.- dice Twilight con cierta duda.
-nos veremos pronto..- responde el alicornio con la misma actitud mientras aquella yegua le abría la puerta.
Él salió de la mazmorra pero ella entró.
-desearía poder explicarle todo.. pero a duras penas conseguí que me enseñara a disparar.- dice Twilight con algo de enojo apretando el pergamino en su casco.
-no te preocupes, estamos mejor sin él, le acabo de decir a mi compañero que fuera por el procurador.- murmura la pegaso.
Twilight bufa.
-cuando ese zángano venga no tendré lo que busca.- dice Twilight entregándole la carta, Minerva la desdobla y la vuelve a doblar hasta que solo queda un pequeño trozo de papel el cual engancha en las correas de su armadura.
En eso las 2 escuchan pasos acercarse.
-hazlo..- murmura Twilight.
-lo siento.- dice Minerva de manera silenciosa.
Acto seguido procede a darle un fuerte "puñetazo" a Twilight en el rostro. Cuando más guardias y el procurador entraron en la celda vieron como Twilight era sometida por aquella pegaso mientras la misma la golpeaba repetidamente en el rostro.
-¡ya basta! ¿Q.. que es lo que quieren de mí?- pregunta Twilight entre "lágrimas."
-la carta.- responde el procurador.
-y.. ya le dije a su puta personal que yo no tengo nada.- responde Twilight entre dientes.
En eso la pegaso le da un fuerte golpe en la nuca haciendo que la unicornio callera inconsciente en el suelo, justo en el lugar donde estaba la piedra para esconder el frasco.
-no dejen piedra sin voltear.- dice el procurador con severidad a los guardias, quienes con sus cuernos y linternas empiezan a revisar en todos los rincones y agujeros de la celda.
Minerva aún tenía consigo la carta que había sido entregada por la princesa Cadance, ella mira el lugar y luego recuerda que no trae consigo su linterna.
Ella camina a donde estaba Twilight fingiendo tropezarse con los cascos traseros de la misma.
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Twilight estaba en la cocina de su casa sirviendo 3 tazas de Té, ella voltea a ambos lados asegurándose que nadie la vea, ella revisa los cajones de la cocina y encuentra una sustancia que tenía 3 zetas en su etiqueta.
Ella sonríe vertiendo 3 gotas de la sustancia en una de las tasas.
-debo mantenerte a salvo Twilight..- dice Shining Armor con severidad dándole un gran sorbo a su te.
-que noble.- dice Spike aun lado de los hermanos unicornio.
-lo sé, él es de confiar, lástima que conoce ponis bastante aterradores.- explica Twilight.
-Bueno.. aveces es necesario juntarme con ponis aterradores.- explica Shining bostezando.
-eso significa que tienes manera de contactarlos.- dijo Twilight con cierto interés.
Shining asiente con la cabeza.
-están en mi agenda personal.-
-que miedo..- murmura Spike escondiéndose a tras de Twilight.
-si mamá y papá encontrarán esa agenda tuya te meterías en más problemas.- dice Twilight preocupada.
-no te preocupes por eso.. todos los nombres son falsos.- explica Shining un poco fastidiado recargando su cabeza sobre la mesa de la sala.
-que astuto.. pero no deja de ser aterrador.- murmura Spike.
Twilight se acerca a su casi dormido hermano, ella se inclina a su lado con su rostro ensombrecido.
-supongamos que uno de los altos mandos de la guardia real quiere comprar algo peligroso.. algo que no podrían comprar en la armería convencional.. ¿con quién se contactarían?.-
Con esto ya tenemos 4 capítulos de esta historia, donde empieza lo interesante yo diría que en un principio sientes lastima por Twilight pero luego te empieza a dar miedo y eso que apenas estamos iniciando.
