Capítulo 5. Premoniciones traicioneras.
"La oscuridad baña las mentiras, una a una hasta el final, la Luz llena la verdad"
Después de 5 horas de inconsciencia Twilight despierta, ella aún se sentía mareada y la cabeza le pesaba, apenas recuperaba la conciencia por lo que permanecía acostada.
-Shining..- murmura ella cerrando los ojos y dejando caer una lagrima.
-fue un honor ser tu hermana.- Pensó Twilight levantándose y sobándose el cuello.
-fue un poco ruda, pero funcionó, ese miserable zángano y sus lame pitos se tragaron todo el teatro.- murmura Twilight dejando salir una risita, sonrisa que no tarda en desaparecer.
Mientras tanto en el despacho del procurador, el unicornio toma asiento y procede a leer la carta, está había sido entregada por Minerva quien la había encontrado escondida en un rincón de la celda de Twilight, sin embargo la carta que él leía no era la que Light Star le había entregado a la unicornio, si no la carta anterior entregada por Cadance.
"Hola Twilight Sparkle, perdona si Star Shine no pudo mandarte la carta, pero las cosas se han puesto peor que cuando te arrestaron.
Cada vez hay más arrestos, me he enterado que tu hermano, a estado sobre exagerando la situación del asesinato de Celestia y lo está convirtiendo en una auténtica mierda.
A mí y a mi equipo, cada vez nos es más difícil ocultarnos de las autoridades, pero finalmente la princesa Cadance, nos ha otorgado el escondite perfecto para actuar y continuar la investigación.
Realmente se ha complicado, cada vez que tenemos las respuestas cerca el procurador bloquea la información, no me extraña, eso quiere decir que nos tiene miedo.
E de informarte que tuvimos que interrogar al dueño de un bar en Manehattan, debido a que uno de mis amigos, observo que unos misteriosos ponis habían realizado una reunión secreta, pero tal parece que no fuimos los únicos, lamentablemente sólo pudimos identificar a una Yegua pegaso, su nombre es Lightning Dust.
De acuerdo a lo que hemos descubierto sobre ella, sabemos que es una ex cadete de los Wonderbolts.
La expulsaron por haber provocado un tornado, en el que puso en peligro tu vida y la de tus amigas.
Nos intriga su participación en esta conspiración, parece ser que solo lo hace por una recompensa, no hay ambición de por medio.
Hace poco nos llegó una carta anónima donde se nos informa que esa pegaso a comprado en los suburbios de Manehattan, armas blancas y de fuego.
No sabemos quién nos proporciona esa información tan a la ligera pero lo que sí sabemos es que ella y los conspiradores planean un atentado terrorista, y lo más seguro es que lo hagan por el placer de seguirte culpando a ti y a tus amigas.
No te preocupes por ellas, nosotros las hemos estado vigilando, no solo para evitar que ellas sean arrestadas y encerradas también si no para evitar que hagan alguna tontería de la que se puedan arrepentir.
Por el momento, te pido que no pierdas la fe, muy pronto lograremos probar tu inocencia y salvarte de la condena que te vayan a imponer.
Eso es todo lo que puedo decirte, ahora solo quema la carta.
Adiós Twilight y cuídate".
-grupo secreto súper ágil, lo dudo bastante, pero no debo confiarme.- pensó Black Hearth abriendo un cajón cerrado con llave.
-Pero como dijo Chrysalis, no debemos confiarnos..- pensó el mientras sacaba del cajón la poción entregada por la reina changeling.
— — —
La campana de la escuela en Canterlot resonó, todos los potros y potras salieron corriendo para ser recibidos por sus padres o en su defecto sus hermanos mayores.
Entre ellas 2 jóvenes unicornios de peinado muy similar, con excepción de que una tenia pelaje amarillo claro y crin rojiza claro, mientras que la otra tenía pelaje lila y crin azul azabache, las 2 unicornios son recibidas por otra yegua un poco mayor muy similar a la potra de crin rojiza.
-de verdad, sigo sin poder creer que tus padres te dejaran venir a mi primera pijamada con tan poca anticipación.- dice la unicornio de crin rojiza muy emocionada.
-tuve que suplicar un poco e incluso involucre a mi hermano, pero valió la pena, no me lo perdería por nada MoonDancer.- dice la unicornio de crin azabache con una sonrisa amistosa.
-enserio gracias, significa mucho que vinieras Twilight.- dice MoonDancer.
Las potras y la unicornio mayor llegan a la casa, ambas potras suben corriendo las escaleras, mientras que la poni mayor se queda en la sala.
-las demás tardarán un poco en llegar así que pensé que podría enseñarte unos cuantos hechizos bastante interesantes.- dice Twilight.
-tienes toda mi atención.- dice MoonDancer muy emocionada sentándose frente a Twilight.
-antes que nada, quiero que me cuides una cosa.- dice Twilight con seriedad mirando a los ojos a su amiga
Esta se extraña del repentino cambio de ánimo en Twilight, pero aun así asiente con la cabeza, Twilight saca de su mochila una pequeña caja para el almuerzo, ella se sienta frente a su amiga, quien se queda atónita al ver lo que contenía.
Un arma Colt de 45 milímetros.
-no quiero preguntar de donde sacaste eso.. p..pero ¿acaso sabes usarla?.- pregunta MoonDancer un poco temerosa.
— — —
-Eh! ¿Quieres que te enseñe a disparar Armas de fuego? - pregunto Light Star bastante sorprendido a Twilight quien cargaba a Spike, este último parecía estar aferrado a la unicornio.
-sí, las chicas me lo contaron todo, que tú y los demás les habían enseñado a usar esas Armas por cualquier emergencia, y bueno yo también quiero estar lista.- responde Twilight con determinación.
-Twilight reconsidéralo por un segundo.. e visto esas Armas en acción y pueden hacerte pedazos.- dice Spike desde su lomo.
-lo sé, con mayor razón debo estar lista.. si ese maldito nos está buscando.. no me voy a quedar sin hacer nada.- la unicornio desvía la mirada y aprieta los dientes.
Esto apenas y era percibido pero su rostro reflejaba una enorme ira e impotencia.
-Te protegere..-
El unicornio suspira.
-tal vez tengas razón, ganamos estaba batalla pero no hemos ganado la guerra.-
El unicornio revisa una de las cajas más viejas y encuentra una pistola muy similar a un mosquete cuyo cargador tenía balinés rellenos de pintura, un disparo no sería letal, pero tendría aproximadamente la misma fuerza de disparo y peso que un arma real.
-te enseñaré.- dice Light Star con seriedad entregándole el mosquete a Twilight.
-q..¿que es eso?..- pregunta Spike temeroso.
-es un arma para entrenar, no es peligrosa.- responde Light Star.
-¿no quieres entrenar conmigo?- pregunta Twilight.
-lo siento, pero creo que mejor paso.. -respondió Spike retirándose.
-Spike..-
— — —
Black Heath se limita a quedarse en su escritorio meditando la situación.
-es ahora o nunca.. esa perra de Twilight parece menos tonta de lo que recordaba..- piensa el unicornio
Este se asoma por la puerta de la oficina y ve pasar a una unicornio color carmesí de crin rosa usando una vestimenta de criada.
-hey tu.- dice el procurador.
La unicornio voltea.
-¿se le ofrece algo?.- pregunta ella con un tono sereno e inexpresivo.
-Sí, tráeme dos copas de vino. –ordeno Black Heart.
–luego de que me las traigas, ve a llamar a Shining Armor para que venga a mi oficina.- dijo el unicornio con algo de inseguridad, la cual no pasó desapercibida por la unicornio.
-A la orden. –respondió ella.
Black Hearth se dirigió a uno de los cajones de su escritorio, en él estaba la poción y una navaja abre cartas, el brillo de la navaja cautivó al unicornio tomándola en cascos, este la observa detenidamente.
-hazlo.. sabes bien que no puedes ganar..- escucha el en su mente.
-hazlo.-
-hazlo..-
Guiado por un impulso de adrenalina tomó con fuerza la navaja entre sus cascos clavándola con fuerza en su garganta, este al instante siente como se atraganta con su propia sangre, más aún cuando esta sale como una tibia fuente de agua al retirar la navaja.
Él sentía como si fuera a perder el conocimiento en ese instante, sin embargo.. Pese al mareo logra recuperar la compostura y reunir la fuerza de voluntad para volver a clavar la navaja en su cuello salpicando más sangre en el piso.
Este cae de rodillas al suelo jadeando sobre su propia sangre.
Con su magia levita la navaja justo detrás de su nuca.. parecía dudar.. pero ¿por qué? ¿Por qué ahora que ya se había hecho un daño casi irreparable..
-¿señor?- se escucha.
Black Hearth se sobre salta, el voltea y ve a la unicornio con las copas y el vino que le encargo, este mira a su cajón y ve que la navaja para abrir cartas no se había movido de su lugar.
El unicornio toce un poco, este dirige un casco hasta su cuello acariciándolo…pese a que había sido producto de su imaginación.. la sensación de esa navaja en el mismo se sintió tan.. real.
La unicornio procede a retirarse, al hacerlo Black Hearth agrego la poción a una de las copas.
Apenas hacerlo por su cabeza pasó una imagen mental de Twilight mirándolo con gran odio y resentimiento, mientras él estaba en el suelo, en un charco de sangre, prácticamente muerto.
Twilight sonríe y procede a usar la misma navaja que él.. la gran diferencia es que ella fue más simple y directa.. no se apuñalo incansablemente la garganta, si no que directamente realizo un profundo y limpio corte en su yugular.
Cayendo muerta ella también.
-ah.. ¿que son estas.. imágenes..?… todo.. se siente tan.. real..-
Pasaron 5 minutos hasta que Shining Armor hace acto de presencia en la oficina.
-¡Oh!..Shining Armor –saludo el procurador con un fingido entusiasmo.
-¡Bienvenido!.-
-Gracias. –respondió Shining Armor extrañado.
El procurador atrajo con su magia las copas entregándole una al unicornio blanco, al verla Shining Armor frunce ligeramente el ceño pero igual recibe la copa con su propia magia.
-Bueno..Shining. –dijo el procurador mientras levantaba su copa.
-Mientras yo controle todo.. tú jamás..JAMÁS!.- escuchó Black Heart en su cabeza la voz de Twilight.
Este sacude su cabeza tratando de ignorarlo.
-Por.. la justicia verdadera..¡Salud!.-
-Si..salud. –respondió Shining viendo su bebida un poco confundido.
Flashback.
Dentro de la mazmorra de Canterlot Shining voltea con Twilight teniendo una expresión seria.
-¿Qué quieres?- pregunta el con seriedad.
-si aún hay un fragmento de ti.. que crea en las palabras de su propia sangre sobre el miedo al "procurador".. quiero pedirte un último favor.- dice Twilight con severidad.
-ya te dije que no puedo hacer nada por ti.- responde Shining aun dándole la espalda.
-entonces no lo hagas por mí, hazlo por Cadance por nuestros padres.. pero sobre todo hazlo por ti..si es que ellos significan algo para ti.-
Shining deja salir un largo suspiro. Acercándose a su hermana, ella le susurra algo al oído.
-en un par de noches Black Hearth te llamará a su oficina para beber un trago, beberlo o no es tu decisión pero si lo tomas te arrepentirás hasta la muerte de hacerlo.- explico Twilight con frialdad.
Shining se sorprende de lo que acababa de escuchar.. más que sorpresa era miedo y confusión.. pero ¿Por qué se extrañaba? Era de esperar viniendo del procurador.
-de acuerdo.- le responde Shining en un bajo murmullo.
Fin del Flashback.
Shining se quedó viendo la copa, este deja salir un pesado suspiro y comienza a beberla, al hacerlo el empezó a sentir un ligero ardor en la garganta.
-Lo siento Shining. –respondió el procurador.
–pero ahora solo nos servirás a nosotros.-
-¿D… de qué habla? –pregunto Shining quien se sentía un poco mareado.
Black Heart lanzo un rayo en el corazón de Shining, extrañamente al recibirlo no sintió un gran cambio, salvo un ligero aumento en su propia temperatura corporal.
-Olvídate de tu hermana. –comenzó a pronunciar el procurador.
Al hacerlo vio brevemente la imagen de Twilight frente a Shining, la unicornio portaba un vestido blanco, pero gran parte del mismo y su pelaje estaba bañado en sangre.
Black Hearth sacude la cabeza intentando concentrarse.
– olvídate de la princesa Luna, se fiel y leal a la Reina Chrysalis y a sus aliados.-
La imagen de Twilight frente a Shining vuelve a su cabeza, con la única diferencia de que Twilight sostenía con sus cascos una pequeña arma de fuego, cuya boquilla aún emanaba humo.
El esfuerzo mental de Black Hearth fue tal que al término de sus palabras cayó al suelo desmayado.
Pasan un par de segundos antes de que el unicornio castaño vuelva a recobrar la conciencia, al hacerlo sentía un inmenso dolor de cabeza, este voltea donde Shining Armor el cual lo miraba fijamente con el rostro en blanco.
Shining se acerca al procurador haciendo una reverencia ante él.
-A su servicio señor. –pronuncio Shining Armor con inexpresividad.
Como puede Black Hearth logra volver a incorporarse aun sintiendo la cabeza palpitar de la migraña.
-Ahora.. dale una lección a esa asesina. –ordeno el entre dientes, harto de esas alucinaciones que no dejaron de atormentar su mente en todo ese acto.
Shining asintió con la cabeza saliendo de la oficina.
-hay un impostor entre nosotros..- pensó el viendo con gran seriedad la carta que Minerva le arrebató a Twilight.
-debo encontrar y ejecutar a ese par de insolentes reporteras..- pensó el procurador encendiendo su cuerno en una chispa quemando la carta.
