Capituló 13: Sinner
Ya an pasado 12 meses desde la última vez que se supo algo de Twilight Sparkle.
Durante ese largo tiempo, han habido muchas cosas positivas que an salido a la luz, así como oscuros secretos que se encontrarán escondidos entre las sombras para siempre.
Después de la fuga de Twilight en secreto se dio la orden de captura a la guardia infiltrada y las gemelas reporteras, no se tardó demasiado en encontrar y capturar a Minerva, misma a quien Black Hearth y Cristal Black interrogaron personalmente, sin embargo por más persuasión, e inclusive tortura tanto física como psicológica, lo único que ella les reveló es que si las seguían buscando bajo los nombres de Luthien Ailamp y Lumet Sky, jamás las encontrarían, después de esa confesión no revelo nada más.
Por lo que Black Hearth optó por usar otro método, obligarlas a Salir.
Tan solo un mes después de dicha revelación se le llevó a Minerva a la plaza de Canterlot donde se le condenó a humillación pública y posteriormente se le amarró y quemó en la hoguera. En todo ese tiempo ella se mantenía serena y calmada, como si todo le fuera completamente indiferente.
Momentos antes de que se dejara caer la antorcha que la quemaría viva Black Hearth le dio la oportunidad de arrepentirse y pedir perdón en nombre de Celestia.
A lo que Minerva respondió. "Jamás e hecho un juramento ante ella." Seguido de esto se le preguntó cuál era su última voluntad.
Minerva en un inicio no dijo nada, pero luego dibujó una pequeña sonrisa en su rostro antes de decir. "Nos volveremos a ver.. Twilight."
Este evento fue una noticia nacional, que desde luego llegó a los oídos de las gemelas, pero sabiendo lo que su imagen representaba decidieron seguir ocultas pese a la impotencia premeditada.
Tras esa piedra en el camino Equestria encontró un periodo de paz y prosperidad económica sin precedente alguno.
Sin embargo el gobernante interino bajo en cuanto a su reputación debido a la guerra interna contra los changelings, vistos principalmente por la captura de su reina, desencadenando varias confrontaciones que se extendían de los soldados y terminaban en masacres civiles.
Este era de lejos el menor de sus problemas, todo lo que la prensa se había hecho de la vista gorda con anterioridad lo tenía ahora, los titulares matutinos publicación varios escándalos de corrupción en la corte equestria.
Apesar de que los autores de dichos titulares estaban anónimos era evidente de quién o mejor dicho quienes se trataban, aun si no se exponían directamente eso no les impedía destruir el nuevo gobierno desde dentro.
Dejándolo con una pésima imagen ante sus súbditos, y gran parte de naciones aliadas.
Por su parte Black Heart había dejado el cargo de procurador y fue nombrado senador, de momento el cargo de procurador no tenía un sucesor fijo, Black Hearth aun contaba con el apoyo de la clase empresarial y aristócrata de equestria y una imagen relativamente limpia en el sector alto, todo gracias a buenos rumores por parte del príncipe Blueblood.
En ese tiempo su reciente matrimonio con Trixie si bien aumentó la popularidad de ambos, también dividió mucho las opiniones tanto de nobles como de los ciudadanos comunes, pues era la primera vez que un aristócrata de la alta sociedad se casará con una plebeya.
Hoy en día.
En unas oficinas de Manhattan.
Una yegua unicornio rosa pastel de crin negra con mechones blanco y ojos azules leía el reciente artículo anunciando el retiro del actual gobernante interno de equestria.
Ella baja el periódico viendo a quien tenía en frente, una pony terrestre morada de crin negra y ojos verdes.
-es horrendo.- dijo sin más la unicornio haciendo a un lado el periódico. -pero por otra parte me quedó con el..-
Esto hace que la terrestre levante la vista.
-ya se publicó, así que no hay mucho que hacer por ello, pero no debería repetirse Star Violet.- dijo ella a la terrestre
-no se preocupe señora Mirra West.. no volverá a pasar.- respondió la terrestre con sumisión, ella se levanta y estaba a punto de retirarse cuando en eso.
-espera cariño.- dijo la unicornio de nombre Mirra.
-¿se le ofrece algo más señora? - Pregunta Star Violet extrañada.
-dime.. el nombre de un tal doctor Mind ¿te es familiar?- pregunto Mirra con seriedad.
-no del todo.. sé que es un psiquiatra candidato a la alcaldía de Ponyville..¿por qué pregunta?-
-veras cariño, me an llegado rumores de un peculiar caso nuevo, se hace llamar el caso 97, no tengo mucha información del mismo.. salvo que se rumorea que la paciente es una viajera en el tiempo ja ¿puedes creerlo?- explicó Mirra con ironía.
-no creo entender que trata de decirme.- responde Star Violet extrañada.
-no te preocupes, no es necesario que lo entiendas.. pero si no queremos que ese tal Mind sea alcalde creo que es Justo que ambas nos hagamos un último favor.- comentó Mirra.
-¿un último favor?- pregunto Star Violet con algo de temor.
-así es, aun que digas lo contrario sabes que no puedes negarte novata, tu no deberías estar viva.. pero es gracias a mí que lo estás, tú me debes Lealtad.- explicó Mirra con bastante calma.
Star Violet cierra los ojos, apretando los dientes momentáneamente y dejando caer una lagrima.
Flashback.
Hace menos de un mes, pocas semanas antes del nacimiento de la hija de Twilight Sparkle.
En una casa de Manhattan varios ponys estaban postrados en las azoteas de su edificio, mientras que el resto estaban ocultos por las ventanas que darían a la calle.
El edificio no tardó en ser rodeado por decenas de ponys pertenecientes al cuerpo de policía en Manhattan, desde dentro Star Violet veía como eran rodeados, a la par que confirmaba que sus hombres estaban listos para atacar.
Cuando en eso la puerta es abierta de golpe, siendo que el jefe de los policías y algunos de sus hombres lograron irrumpir en el lugar.
- ¡STAR VIOLET! ¡MAGNUS! Si se presentan en el nombre de la le…-
La advertencia/amenaza fue interrumpida por un disparo, cuando esto ocurrió el jefe de policía cayó muerto en el suelo, un segundo disparo fue anunciado haciendo que uno de los hombres quedara de rodillas en el suelo por una herida en su pata delantera izquierda.
Pudo haber terminado igual que su jefe de no ser que el último de ellos lo salvo sacándolo de la casa y gritándole a los demás que procedieran.
Los sonidos de disparos se escucharon por toda la cuadra, esto alertó a los vecinos que no estaban involucrados a cerrar las ventanas.
En la casa, los rebeldes empezaron a responder los ataques contra los policías.
-Disparen. –ordenaba un unicornio mientras él y sus compañeros disparaban hacia la calle desde la azotea.
Dentro de la casa, Star Violet y sus compañeros se dirigen a una habitación con una pequeña ventana que daba hacia la calle. Ellos se posicionaron para disparar.
Star Violet disparo y un miembro del pelotón policial cayó muerto, otra logró darle a un segundo sin lograr herir a un miembro.
Los disparos continuaban dejando marcados los impactos de bala en las paredes del exterior de la casa, en la azotea un pegaso iba y venía dando armas y munición a sus compañeros.
Los soldados posicionados en el teatro cercano estaban listos para disparar cuando en eso las balas son desviadas y redirigidas a ellos.
-pero que cara..- decían los que quedaban.
Frente a ellos aterriza una pegaso con traje y máscara.
-Otra rebelde que se quiere hacer la heroica.- dijo uno de ellos.
Ellos no lo veían pero quien estaba detrás de la máscara dibuja una sonrisa mientras de su traje saca 2 espadas.
Esto causa la risa de los presentes quienes preparan sus fusiles.
Ella lanza una de las espadas a los soldados, ellos en respuesta logran esquivarla disparando los 10 a la vez, ella logra usar parte del traje para que las balas le dieran el mismo y no a ella.
Esta desvía momentáneamente la mirada al suelo viendo la situación, por lo que se le ocurre una idea.
-no creo que tenga nada que hacer contra esos perdedores.- dice ella esquivando varios disparos.
La pegaso coloca su casco en su máscara y la remueve revelándole su identidad a los 10.
-atrápenme si pueden.. novatos.- dijo ella antes de volver a colocarse la máscara y extender sus alas para impulsar su salto al edificio vecino del teatro.
Los unicornios inmediatamente la siguieron saltando por los tejados. La pegaso corre por las paredes de varios edificios para evitará a los soldados, mientras estos a duras penas le podían seguir el paso y disparaban con la intención de frenarla.
Pero ella usaba sus alas para moverse entre las estrechas paredes que separaban los edificios esquivando las balas disparadas con relativa facilidad, hasta que en un punto se le ocurre dar la vuelta y romper una ventana del edificio a defender cayendo en la habitación donde está Star violet.
Cuando la ven la terrestre y sus compañeros se le quedan viendo fijamente, la mayoría la apuntan con sus armas.
Pero ella levanta los cascos usándolos únicamente para remover su máscara.
-está bien, yo estoy de su lado.- dijo ella
Unos cuantos ponys dejan caer sus armas, mientras que el resto se le quedan viendo fijamente.
-eres Luthien Ailamp.. la ex artista fugitiva.- dice Star Violet.
Luthien se vuelve a colocar la máscara.
-no hay mucho tiempo, todos a cubierto.. a mi señal disparen.- dijo Luthien.
Mientras tanto afuera.
Una yegua vigilante y una compañera retiraban unos cuchillos de los cuellos de varios policías del perímetro.
-estorbos menos.. pero aun no progresa.- dijo la unicornio como seriedad.
Por su parte la otra yegua retira los cuchillos de los últimos cadáveres.
-"Maldición.. a este paso será un milagro si salvamos a la chica, pero para entonces ya abre perdido a mamá, Minerva y a Luthien."- pensó ella apretando los dientes.
-mmm tengo una idea.- dijo la yegua viendo a 2 policías.
En eso ambas se sobre saltan al escuchar disparos dentro del edificio.
-espero que sean a ellos y no a ella.- dijo la unicornio.
-"lo mismo pienso."- pensó la otra.
De repente una explosión se escuchó y un pony calló desde la azotea hasta el patio.
- ¡MAGNUS! ¡MAGNUS NO!- se escucho.
Luthien y Star Violet corrieron a otra habitación y ambas tomaron Armas para recargar continuando con sus disparos.
Gracias a Luthien el combate solo se prolongó do una hora más y pese a que la mayor parte de los policías habían caído otra gran parte de las bajas eran de los compañeros de Star.
- ¡QUIERO A STAR VIOLET! ¡VIVA O MUERTA! – grito el jefe del pelotón enojado mientras seguía disparando con su pistola.
-yo la prefiero viva.- dijo una voz femenina atrás de él.
Este y sus hombres se dieron la vuelta pero al instante fueron recibidos por disparos en la cabeza.
Las 2 yeguas se aproximan al edificio, cuando entran ven que en la planta baja había lo que parecía ser uno de los policías con un rifle en mano.
-espera.- dijo la yegua vigilante.
Pero su compañera la ignora disparando a dicho "policía."
La vigilante niega con la cabeza subiendo al segundo piso encontrando a Star violet casi en las mismas condiciones que el "policía" de abajo.
-Hola Star.-
Fin del Flashback.
Star Violet se limpia las lágrimas, para proceder a levantar la vista.
-¿qué tengo que hacer?- pregunto ella con inexpresividad.
Mirra sonríe y revisa debajo de su escritorio, levantando con su magia un pequeño paquete.
-ve a casa, y no abras este paquete hasta que llegues a la habitación del pánico, todo lo que debes hacer y no hacer viene dentro.- explicó Mirra con serenidad.
-entiendo.- dijo Star violet.
Ambas yeguas se quedan en silencio viéndose fijamente, Star se notaba un tanto enojada y desconcertada mientras que Mirra seguía muy calmada.
El incómodo momento es interrumpido cuando un pony toca a la puerta. Misma que no tarda en ser abierta por una pequeña potrilla unicornio color rojo sangre de crin negra con mechones rosas.
-¡mami, mami! Ya casi es hora de..- dijo la potrilla con gran energía acercándose a Mirra pero en eso se detiene al ver a Star Violet.
-¿ow estas ocupada?- pregunto ella tímidamente.
-no cariño, Star ya se iba.. ¿no es así?- dijo Mirra a la terrestre.
Misma que veía con los ojos muy abiertos a la potra, pues había algo en ella que le resultaba perturbadora mente familiar.
-eh.. si ya me iba pequeña em..- dijo Star entre cortada al no conocer el nombre de la potrilla.
-oh que grosera soy, me llamo Sinner, mucho gusto señorita Violet.- responde la potrilla con una leve sonrisa.
-sí.. lo mismo digo.- dice la terrestre antes de tomar la caja y retirarse.
En el imperio de cristal.
-¿estás segura ?- pregunto Snow Flake a Twilight, quien tenía en cascos a la pequeña Skylight.
-no.. por eso te estoy pidiendo este favor.. quiero saberlo.- responde Twilight.
-Twi.. entiendes que debido a los hechos..- hablo la unicornio azul pero fue interrumpida.
-podría ser cualquiera..¡ya lo sé!- gritó Twilight entre dientes sin embargo nota que la bebe en sus cascos se ponía inquieta.
-solo quiero estar completamente segura.- responde Twilight entre dientes apegándose más a su hija.
-entiendo.. ¿trajiste lo que te pedí?- pregunta Snow Flake.
Twilight solo asiente con la cabeza entregándole una pequeña bolsa con unos mechones de cabello azul.
-bien, aún tengo la muestra del cordón umbilical de tu pequeña, solo espera unas horas ¿okey?-
Twilight asiente con la cabeza retirándose, ella apoya a la bebe en su pecho caminando por el pasillo con la mirada baja.
Un retumbar resuena por el desolado campo lluvioso.
La sangre empieza a derramarse bañando el campo donde miles de ponys habían derramado su sangre a costa de un bien mayor.
Una pistola liberaba humo de la boquilla mientras que una joven pegaso estaba en el suelo sujetando su estómago el cual no dejaba de sangrar.
El atacante se dirige a su víctima viéndola con una sonrisa satisfecha.
-eres patética, tus esfuerzos son inútiles.- dice la unicornio.
-sí.. tal vez sea verdad.- responde la pegaso con inexpresividad.
La atacante se inclina a la altura de su víctima.
-oh Skylight.. ¿cuál es la última voluntad que quedará grabada en tu tumba?-
El panorama oscuro es interrumpido por un llanto.
Twilight despierta de golpe cayéndose de un sofá en el que estaba durmiendo, por suerte logró envolverse sobre sí misma para que el impacto no afectara a la bebe que sostenía.
Esta misma solo se inquieta un poco, por lo que Twilight decide colocarla en una cuna que podía mecerse sola haciéndola calmarse.
Ante este hecho Twilight sonríe ligeramente limpiando el sudor de su frente.
-¿está todo bien?- pregunta una voz masculina a espaldas de la unicornio.
Al oírla esta se sobre salta volteando rápidamente a su izquierda, tranquilizándose al ver que era Spike.
-¿te pasa algo?- pregunta Spike preocupado.
-N..no no tiene importancia.- responde Twilight con la mirada baja.
Spike se le acerca mostrándose muy preocupado por ella.
-no tienes que mentirme.. te conozco mejor que nadie.- responde el pequeño dragón.
Twilight voltea a ver al joven dragón, este se sorprende al ver sus ojos inundados de lágrimas.
-en verdad lo siento.. es solo que.. no quiero que nada ni nadie te haga daño.- responde Twilight en un leve sollozo.
-¿¡qué?!.. ¿p.. por qué crees que alguien querría dañarme?- pregunto Spike bastante sorprendido pero manteniendo la compostura.
-Y.. yo no sé cómo decirlo.. pero siento que esto.. ya lo viví.-
Una imagen de Black Hearth enseñándole los restos de su pequeño amigo pasa por su cabeza, al verla Twilight se sobre salta negando con la cabeza.
-e.. es como si algo despertara dentro de mí.. debería sentirme deprimida por lo que me hicieron para..- Twilight se detiene viendo a Skylight dormir pacíficamente.
-pero no sé cómo sentirme.. no recuerdo nada y aun así… siento un inmenso impulso de..- expresó Twilight tartamudeando.
-¿hacer justicia?- pregunta Spike colocando una garra sobre el hombro de Twilight.
Ella mira sus propios cascos, tallando sus ojos para verlos una segunda vez, pues le pareció verlos manchados de sangre.
-Matarlos a todos..- respondió Twilight sin poder contener el llanto.
Por esta respuesta Spike abre mucho los ojos retrocediendo un par de pasos, deteniéndose al ver a Twilight inclinada sobre su propio cuerpo sin poder dejar de llorar.
-cuando estuve en coma.. tuve muchos sue, no pesadillas.. todas con des enlaces peores que el anterior..- ella pone un casco sobre su frente. -e..es como si me quisieran advertir de algo.. y yo sé que quien sea que me embarazara de Skylight solo se aprovechaba de mi vulnerabilidad..-
Twilight permanece sentada en el piso mirando al techo.
-lo e aguantado.. pero siento que aun que logremos lo que queremos nada volverá a ser como antes..- dado a su posición Spike no se percató de que por un momento los ojos de Twilight se glichearon, alternando entre su color violeta y uno rojo.
-y el saberlo despierta algo maligno.. dentro de mí.. que no sé cómo explicarlo.- Twilight coloca un casco sobre su pecho apretando el mismo.
La unicornio voltea a su lado viendo a Spike quien la miraba muy preocupado, sus cascos temblaban pero guiada por su instinto ella abraza con fuerza al pequeño dragón.
-Tengo miedo Spike.. no quiero hacerte daño a ti.. ni a nadie que se acerque a mí.. pero cada día que despierto.. siento que me estoy convirtiendo en algo que no soy.-
Twilight abrazaba al pequeño dragón sin poder dejar de llorar, Spike corresponde el abrazo en un intento de tranquilizarla.
-hey.. no tienes por qué tener miedo.-
Por estas palabras Twilight se sorprende separándose del abrazo solo para toparse con una cálida sonrisa del pequeño dragón morado.
-tú no eres para nada como acabas de describirte.. no debes cargar tu sola con todo este dolor.. sintiendo que no le importas a nadie porque no es así.. yo estoy contigo.-
Twilight sonríe ligeramente limpiándose las lágrimas.
A pesar de lo que su rostro reflejaba, su alma aun lloraba de angustia.
En Canterlot, más específicamente en la oficina de Black Hearth, el unicornio revisaba unos informes mientras bebía de una copa un whisky, este estaba más que consiente de que pese a que las gemelas seguían perdidas aún le generaba una preocupación pues podrían impedir en sus planes.
-"Esas dos siguen por ahí... al menos la zorra de Sparkle ya no es un problema".- pensó el unicornio con evidente fastidio.
En eso un guardia toca la puerta de la oficina del unicornio, este en un inicio lo ignora pero al ser tanta la insistencia aprueba la entrada.
-señor.. tiene una-
En eso algo empuja al guardia aun lado de puerta, haciendo que se aparte de lleno.
-ve a descansar cariño y deja a los adultos hablar.- dijo Mirra postrándose frente a la puerta.
-Mi... ¿Mirra?...e... ¿eres tú?.-dijo Black estupefacto pues aquella unicornio era un recuerdo que esperaba sacar de su vida.
-oh mejor dicho.. deja a la adulta hablar.- dijo Mirra desde su lugar con una leve risita.
-Sabes que soy muchos años mayor que tú.- Black Hearth se levanta de su silla viendo a su visitante con gran seriedad. -¿qué haces aquí? Y.- el únicornio ve detenidamente a la poni de pies a cabeza, estaba bastante cambiada, pero había algo que era inconfundible en ella y eso era su notorio atractivo. - ¿Te cortaste el cabello?, te lo recordaba más largo.- comenta Black Hearth ladeando una sonrisa.
-no sé qué te hizo llegar a esa conclusión.- dijo Mirra con algo de gracia esponjando su cabello. -me enteré de que te habías casado con una "plebeya" realmente me sorprende.. tratándose de ti.-
-Si bueno... digamos que fue para... preservar mi linaje, y puede que no haya sido mi mejor elección pero al menos fue un apoyo necesario en este tiempo.-expresa Black dejando de lado la silla que pretendía ofrecerle a Mirra.
-aja.. supongamos que te crees y así te creo ya que al parecer te gusta hablar de cosas cortas.- ella deja salir una risita pero luego se pone más seria. -sabes, tengo un par de negocios que podrían sacar tú trasero de los problemas.- explicó de forma tentadora.
Black arquea la ceja bastante molesto por ese comentario, pues Mirra conocía ciertos detalles de él que afectaban a su delicado orgullo masculino, pero luego su siguiente comentario fue el que atrajo toda su atención.
-¿Qué es?, escúpelo antes que llame a mis guardias y te lleven a una celda especial que tengo para hembras como tú..-menciona de manera intimidante.
-shhh, perro que ladra no muerde querido, creo que yo lo sé mejor que nadie.- dijo tapándole la boca por un momento. -¿qué tal si hacemos una pequeña tregua? Mi silencio absoluto por la cabeza de esas gemelas? - le susurro Mirra al oído tranquilamente.
-"Mmm de ser así parece que tenemos un mismo objetivo".- pensó Black.
-Interesante propuesta, pero dime primero, ¿porque quieres a esas dos?.- pregunto con un tono más normal sin agresividad.
-¿yo? Para nada.. ellas no me sirven de mucho pero tal parece que a ti si.. pero si no te interesa saber dónde están creo que mejor me voy.- dijo Mirra con firmeza dirigiéndose a la puerta a punto de tomar el picaporte para retirarse.
-Espera.- dijo Black Hearth acercándose a ella y posando su casco en su lomo. -Creo que podemos llegar a un acuerdo, pero no entiendo ¿qué quieres a cambio de esa información? .. Sé que aun con chantajearme no ganarás mucho.. ¿escondes algo más Mirra?.- pregunto Black Hearth intrigado.
Puesto que uno de los tantos chantajes a los que se refería era la vez donde ella... lo humilló sometido para extraerle su semilla y además el uso de consoladores en el de una forma muy humillante, Que terminó por dejar en estado frágil su hombría.
-nada realmente, aunque no lo creas no tengo interés en ti.. tengo la información y poder para arruinar por completo tu vida y que nadie jamás vuelva a creer en ti.. pero eso no sería benéfico para alguien importante para mi.- explicó Mirra quitando su casco de su lomo.
-Sinner.. amor ¿puedes pasar por favor?- dijo Mirra abriendo un poco la puerta.
En eso las puertas se abren dejando pasar a una alegre potrilla con un peculiar collar.
-Qui... ¿Quién es ella?.- pregunto Black notando que esa pequeña.. tenía un pelaje un tanto parecido al de él.
-ella es mi hija Sinner, querida, este es Black Hearth, mi viejo amigo no tan brillante.- explicó la yegua con gracia a su pequeña hija.
-"¿Hija?... no... no puede ser mía... a menos que..."- pensó Black Hearth un tanto perplejo, pero opta por no mostrarse así. -Un gusto pequeñita, mi nombre es Black Hearth.- saluda el cordialmente a la potrilla.
-hola señor Black Hearth.- dijo Sinner saludándolo con un apretón de cascos.
-"jeje pobre de la tonta a la que presionó este idiota para tener un heredero ".- pensó Mirra sonriendo complacida.
-Y dime pequeña, ¿de qué parte vienes con tu mami?, ¿te gustan los dulces?. Le pregunta Black dándole una suave palmadita en la cabeza.
-uhh.. pues em..- Sinner se muestra un poco nerviosa hasta que Mirra le toma del hombro. -no creo que sea asunto tuyo querido.. tic.. tac.. aun no respondes por mi propuesta por la cual estoy sacrificando parte de nuestro viaje.- dijo Mirra.
-eso es un poco grosero de su parte señor Black.- dijo Sinner abrazando del brazo a su madre pero frunciendo levemente el ceño.
-Esto.. si ya dije que si ejeje...-respondió el nervioso, sabía que Mirra era capaz de hacer cualquier táctica con tal de humillarlo o chantajearlo más de lo posible.
-oh que Maravilloso, normalmente te diría que soy todo oídos pero me parece que ya se supo todo en los periódicos, apuesto que también fue una sorpresa para ti que tu mejor guardia y un simple novato fueran unos rebeldes.- comentó Mirra con gracia.
-tal vez no lo querían mucho.- dijo Sinner pensativa pero con bastante inocencia en su voz.
-"Esa niña es un peligro.. aunque bajo mi guía podría ser capaz de grandes cosas"- pensó Black mirando a Sinner." -Mirra, mejor no toquemos el tema sobre eso, es algo que está en mi lista de pendientes, bueno si ya acabaste con tu petición te aconsejo que me dejes trabajar, tengo mucho que hacer.- dijo Black Hearth volviendo a su escritorio.
-oh por su puesto, cuando quieras hablar sobre las gemelas o de una pequeña peste que podría ser una amenaza mayor para ti ven a verme.. vamos Sinner llegaremos tarde a la reservación.- dijo Mirra dejando una tarjeta sobre el escritorio de Black Hearth antes de retirarse con la pequeña Sinner en su lomo.
-"¿Pequeña peste?.. aun sin dar señales de vida esa zorra de Sparkle y sus rebeldes preparan sus cartas secretas...- Black Herth contempla la tarjeta dejada en su escritorio. - será mejor que deje ilesa a Mirra, ella y esa niña pueden serme de utilidad".- pensó Black.
Al mismo tiempo, por los pasillos del castillo de canterlot, Sinner y Mirra caminaban dirigiéndose a la salida.
-mami, ese señor es un tonto.. ¿cómo pudo ser tu amigo?- pregunto Sinner extrañada a su madre.
-créeme cielo, a veces hasta yo me lo pregunto.. pero aunque parezca un muy mal chiste el que sea un tonto lo hace un tanto peligroso.- explicó Mirra un poco más seria dando un largo respiro. -Sinner.. apesar de lo que pase cuando crezcas, nunca debes olvidar lo que te e enseñado.-
La potrilla se acurruca en el lomo de su madre dándole un suave abrazo.
-No podría olvidarlo mami.-
Ante este gesto Mirra sonríe enternecida, dado a su posición Sinner no se dio cuenta de que el gesto de su madre cambio de una sonrisa a una mirada más seria.
-"mis piezas están en el tablero.. es hora de darles un pequeño empujón en la dirección correcta.. y por su puesto esa manera es la mía."-
