Sede de , Seattle.
En un gran hangar estaban hombres con monos y collares naranjas cargando cajas o en carretillas a un lado estaban Hylla su nueva asistenta Susan y por otro estaba Veda en su silla de ruedas y Tiene que la había acompañado. Pero aquello le importaba un comino y miraba alrededor mientras fumaba.
—Agradecemos su hospitalidad reina Hylla—asintió Veda en señal de respeto.
—Lo mismo digo señora Veda es un honor recibirlas—
Hylla sentía un gran respeto y admiración por la mujer ante ella, era una de esas personas que marcaban un antes y un después Hylla estaba segura de ello sino fuera por su frágil salud hacía tiempo que le habría propuesto ser parte de las amazonas.
Aunque sospechaba que la mujer se negaría de todos modos aunque tenían muchas cosas en común Veda no estaba de acuerdo con (esos planes de dominación mundial) aparte de que no era posible que todos dependieran de todo en . Sin mencionar que eso no ayudaría en la igualdad aunque estaba ferozmente de acuerdo en que las mujeres tuvieran derechos y no cosas que se les impongan.
Veda era ante todo una persona que busca la paz e igualdad cosas que no concordaban precisamente con ellas y las cazadoras pero aun así estaban en buenos términos ambas guerreras y fuertes lideres tenaces y justas.
Tiene era una gran guerrera pero a ella no le interesaban esas cosas era más un espíritu libre que iba a su modo, a veces ayudaba a sus hermanos con alguna misión con semidioses o en este caso con sus hermanos.
En ese momento mientras curioseaba entre las cajas de maquillaje (llevándose unas discretamente a los bolsillos) por el rabillo del ojo vio una figura escondida en una esquina sin decir más soltó una pequeña cuchilla del tamaño de su meñique con tal velocidad que parecía una bala, atravesó varías cajas hasta ir directo a la cabeza del desconocido.
Sin embargo la figura lo atrapó entre el dedo índice y corazón la cuchilla saliendo molesto de las sombras ante la mirada divertida de su hermana.
—Gracias Tiene por este recibimiento—Habló con sarcasmo.
—A ti Yurem por entrar aquí de esta forma sin invitación—
El nombrado Yurem torció el gesto con desagrado—No es mi culpa si madre no para de pisarme los talones—
Hylla se adelantó nerviosa mirando a su alrededor.
—¿Afrodita no estará por aquí verdad?—
—No tranquilas creo que conseguí despistarla a ellas y sus secuaces—por secuaces se refería a sus medio hermanos Eros, Anteros o Hermafrodito ya había perdido la cantidad de veces que había sido perseguido por su familia.
—Yurem no puede irrumpir aquí siendo hombre sin autorización sino sobre todo que puede exponernos a los dioses del amor—
—¿Y que quiere que le haga al menos con mi hermana Veda se contienen y me dejan en paz—con su hermana Veda incluso Afrodita se refrenaba.
—¿No puedes hablar con tu madre y expresarle tus opiniones?—Veda sabía que esto no podría seguir así mucho tiempo—
De todos los Olímpicos Afrodita fue de los primeros en aceptar a sus hijos nada más salir de las cápsulas de nacimiento, es más Yurem protegió a su madre de un ataque de las tropas de Gaia.
Flashback
Las cápsulas se abrieron poco a poco de donde salió un líquido pegajoso parecido al amniótico donde resbalaron unas figuras desnudas moviéndose lentamente los seres poco a poco fueron tomando bocanadas de aire en sus estrenados pulmones mientras intentaban acostumbrarse a la luz.
—¡Es nuestra oportunidad vamos!—dijo Atenea con la lanza lista para acabar con esos seres pero la niña que salió de la cápsula con su símbolo alzó la cabeza y la miró con unos ojos grises idénticos a los suyos, eso la hizo vacilar un segundo antes de empezar a bajar la lanza.
Solo para ser detenida por una pequeña mano delicada y una figura con heridas y extrañas manchas y costras por todo el cuerpo sus ojos eléctricos era lo que la delataba su ascendencia.
—¡Espera!—dijo con una voz ronca por la falta de uso.
—¿¡Que significa esto Thot!? ¿¡porque mi hija esta así de enferma!? Solo vi esta enfermedad en los antiguos tiempos e inmortales perecieron—
El mismo Thot estaba desconcertado, se ajustó las gafas de científico mirando a los especímenes y en concreto a la que sostenía la lanza de Atenea.
—Ya le advertí de las incongruencias del experimento—
Pero en ese momento la chica que retenía a Atenea dijo ¡YA!
Uno de los Agnostos alzó una mano y una especie de sombras negras salieron disparadas en dirección hacia el dios de la sabiduría agarrando su bastón, mientras otro se abalanzaba sobre el simio como un luchador de sumo al mismo tiempo que una hermosa joven de ojos verdes mar usaba el agua para retener a Gaia. Al mismo tiempo que otro con expresión huraña desviaba con su antebrazo desnudo unas flechas dirigidas a Afrodita.
Atenea miró a la Agnostos con una mirada seria y feroz, no le cabía duda de que era hija de Zeus.
—Escúchame no importa si me crees o no, estamos en contra de Gaia no queremos ser sus títeres como la mayoría de sus hijos así que díselo a los demás—
La diosa de la sabiduría entendió que decía la verdad.
Fin del flashback
Pero no significaba que Yurem compartiera los puntos de vista de su madre de todos los hijos de la diosa era el más rebelde y diferente por así decirlo.
—¡Jajajaja ¿quieres que hable de eso a Afrodita? ¿una de las diosas más temperamentales sobre todo en lo que respecta a su dominio? ¿no recuerdas lo que le pasó a Hipólito?—
El hijo de una amazona y Teseo no acabo bien para el aunque al final tuvo un buen final.
Los presentes tragaron saliva.
