Hey ¿Cómo se encuentran?
Realmente me hace feliz saber que este fic vuelve a captar el interés de la gente y ver por lo menos que la recepción de ese primer capítulo haya sido buena.

Este capítulo será para colocar los cimientos de una leyenda, y comenzara el desde el inicio de Highschool DXD y realmente el inicio si cambiara un poco, también seguiré con el plan inicial de hacer a Issei un pequeño villano, tengo esa idea y no creo que cambie de opinión

¿Quieren que Naruto tenga a Kurama? Realmente sería interesante y pues haría que este Kurama ya no sea a base de Chakra, si no mana/prana que utilizan los magos en la saga fate… (Aunque en mis pensamientos tengo pensado que no lo tenga, leere que opinión tienen ustedes)

Tomas30903: Muchas gracias compañero, espero que continues leyendo esta historia.

manners: what's up dude, honestly this Naruto will have Kurama, but then you'll see what happens and no, this blond guy is not shippuden cannon, he's from another timeline, he won't have any shinobi world skills and lastly; I'm not promising to make a Yasaka x Naruto love fic, and well, I might try in this fic to make that pairing, I'm not promising anything.

Gorestorm: Gracias por tus palabras, espero que este capitulo igual sea de tu agrado.

Dasgun: 0.0

Crimson Riot 01: De verdad gracias, me alegra que este fic te traiga recuerdos agradables, y aquí está la actualización, aparte… ¡Tu eres el mejor!

Alakashita: Gracias compa.

¡Que empiece el show!

En el mundo demoniaco…

Un hombre pelirojo de ojos celestes estaba sosteniendo un libre que se titulaba "La historia de la última guerra entre las 3 fracciones", dejando escapar una pequeña sonrisa se recuesta en su silla y se deja llevar por los recuerdos de aquel día en que las 3 fracciones se enteraron de la presencia de aquel ser humano…

Flash back…

- ¡Defiendan para que los heridos sean transportados! - grito un general demonio asustado, le estaba dando órdenes a sus jóvenes reclutas para que protejan a los médicos que estaban tratando de salvarle la vida a los heridos.

¿Por qué? Bueno, estaban en una expedición de reconocimiento en el mundo humano, nada agresivo, solo inspeccionar si ninguna de las otras 2 fracciones estaba merodeando cerca de ellos, hasta que sintieron escalofríos al ver a un ángel y bueno, no es que fuera un simple ángel.

Metratron, uno de los 12 Serafines del cielo, estaba dando un paseo junto a su hermana Gabriel, hasta que se giró su mirada de manera brusca hacia un lugar en específico, había sentido el poder de unos demonios, su pensamiento solo se redujo a que la información de su salida se filtró y lo estaban esperando para emboscarlo.

Sin pensarlo dos veces, el Serafín creo una lanza de luz y sin ningún temor a las futuras represalias tiro su lanza hacia los demonios, que, sin tiempo a reaccionar por el miedo, recibieron completamente el ataque.

Gritos y suplicas venían de los demonios que estaban tratando de mantenerse conscientes de lo que estaba pasando, el llamado de auxilio hacia los señores demonios ya había sido enviado, pero no sabían cuánto se iban a demorar en llegar.

Estaban a su suerte…

Gabriel observaba todo con una mirada triste, pues no sentía ninguna hostilidad en aquellos pequeños demonios, suponía que el encuentro solo había sido una mera casualidad, pero ya su hermano había atacado y no había forma de detenerlo cuando entraba en un estado de frenesí.

Metratron estaba cargando otro ataque de luz cuando una flecha fue volando a su dirección, usando sus reflejos mejorados movió su cabeza haciendo que la flecha pasara de largo, incrustándose en una piedra cercana, explotando unos segundos después.

-Vaya, pensar que tendrías esa capacidad de reacción, digno del Serafín más fuerte que tiene el cielo ¿Eh?- Todos miraron como un joven que no aparentaba más de 20 años estaba sosteniendo un arco un poco más pequeño que él.

Era un chico rubio con ojos azules y unas extrañas marcas en las mejillas, su tez estaba un poco bronceada y su vestimenta consistía en una polera blanca con las mangas anaranjadas, unos pantalones negros con correas en los muslos y unas botas negras con unas placas metálicas en las puntas, no se lograba ver la separación entre el pantalón y las botas.

Tanto los ángeles y los demonios tenían una ceja alzada ante la interrupción de un humano en esta pelea, si es que se le puede atribuir de cierta manera, ya que estaba siendo una masacre por solo un bando.

-No me mires asi, estas cometiendo una injusticia que podría terminar en algo más que solo una escaramuza entre los ángeles y demonios- Hablo con un tono de voz calmado, mostrando una sonrisa zorruna, cosa que no le gusto para nada a Metratron, pero Gabriel sintió un calor extenderse por su pecho, llevándose las manos a su corazón que cada vez latía con más fuerza.

-"este humano es… ¿puro? Como puede ser eso"- pensó para sí misma, no había forma de que un humano tuviera tal nivel de pureza en su alma, supera con creces a la gran mayoría de ángeles que habitaban el cielo.

-No te metas humano, esta no es una lucha que puedas ganar, retírate como la raza más débil de la creación antes de que cambie de opinión- Hablo con una voz grave, no quería que un humano interrumpiera la masacre que le estaba haciendo a esos demonios.

-Bueno, supongo que no nos queda de otra- susurro extendiendo su mano hacia Metratron, que lo estaba mirando con una ceja alzada ante el gesto del rubio.

-Mi cuerpo está compuesto de espadas- Susurro el chico rubio y en su mano derecha una espada en espiral que era extravagante a la vista, pues desde la empuñadura se extienden dos hojas afiladas que se curvan hacia adentro como dos cuchillas gigantes. Estas hojas son asimétricas, con una hoja más grande y ancha que la otra.

Metratron sentía que algo no iba bien con esa espada, pues no estaba destinada a un choque frontal, parecía más… ¿una flecha? No sabía decirlo con exactitud, pero tampoco le importaba mucho, dudaba que esa arma tan rara pudiera hacerle algún daño

La espada en la mano del rubio se encogió al momento que la tenso en su arco, Gabriel notando como una gran cantidad de magia y viento se arremolinaban alrededor de la espada tuvo un mal presentimiento gritándole a su hermano.

-!ESQUIVA ESO METRATRON!- El mencionado miro a su hermana por un segundo, bastando eso para que el rubio mostrara una sonrisa y soltara la fecha

-Caladbolg II- Al susurrar el nombre de la flecha, esta salió propulsada con una fuerza descomunal, haciendo que los demonios detrás de él se tuvieran que aferrar un poco al piso, o si no el viento los arrastraría contra los árboles.

Un círculo mágico apareció donde estaba el general demonio, y desde el circulo aparecieron Sirzechs junto a Grayfia, que abrieron los ojos al sentir la presión de aire que estaba ejerciendo aquella persona desconocida

Un segundo después un estruendo gigante se escuchó en el lugar, aquella flecha tenía un poder destructivo similar a un hechizo de Sirzechs, cosa que lo sorprendió

-¡TUUUU!- Rugió Metratron desde el humo, tenía un rastro de sangre bajando por su brazo, al parecer la flecha no le impacto en el cuerpo, pero le rozo el brazo y lo dejo en ese estado

-No dude de que un Serafín tendría tal velocidad de…- No alcanzo a terminar su frase pues Metratron a una gran velocidad lo tomo del cuello y lo estrello contra un árbol para luego lanzarlo a unas piedras que había en ese lugar.

-¡Metratron ¿Qué crees que estás haciéndole a mi gente!- grito con una voz de mando Sirzechs, no podía dejar que la batalla siguiera con su curso

Por otro lado, Gabriel miraba con pena como ese ser humano podría haber muerto a manos de su hermano, se sentía tan… vacía al presenciar la muerte del ser humano más puro que podría encontrar en la faz de la tierra

-Hermano, será mejor que nos retiremos… no hay por qué luchar ahora- susurro Gabriel mirando a Metratron, que chasqueando la lengua se teletransporta a su lado

-Oh, asi que el gran Metratron fue herido por un simple humano- Una voz se escuchó donde se suponía que había muerto ese humano, pues había sido lanzado con una gran fuerza por parte del Serafín

-"Bueno, no le diré que en realidad me fracturo unas costillas pero gracias a la magia de refuerzo no sufrí tanto daño"- pensó para sí mismo el rubio que tenía una sonrisa que tapaba cualquier rastro de dolor que sintiera en esos momentos.

-¡No esperes piedad de mí, humano insignificante!- Grito Metratron desapareciendo con su hermana Gabriel, que tenía una sonrisa cálida en la cara que iba dirigido al rubio

Habiendo desaparecido los ángeles del lugar, los demonios habían soltado un gran suspiro, al menos la gran mayoría no había muerto, pero de un segundo a otro Grayfia se acercó a atacar al rubio, pues no sabía de qué facción pertenecía y podía ser peligroso que viviera alguien que podía estar a la par de semejante bestia como lo era Metratron

-Trace on- susurro el rubio, que en sus manos se formaron unas espadas gemelas que comparten un diseño similar, pero son asimétricas en tamaño y forma.

La espada más grande que su color predominante es negro. La hoja tiene un patrón de ondas rojas y blancas que le dan un aspecto llamativo y dinámico. Mientras que la otra es la espada más pequeña siendo su color predominante el blanco. La hoja tiene un patrón de ondas azules y blancas, lo que le da un aspecto elegante y sereno.

Grayfia se mostró un leve signo de sorpresa, pero volvió a su cara de póker y comenzó a atacar cuerpo a cuerpo al desconocido rubio, que se estaba defendiendo sin tanto esfuerzo, pero el dolor en el pecho retrasaba su velocidad de movimiento

Grayfia intento conectar un golpe a lo que el rubio esquivo y de una patada la alejo, pero abrió los ojos en sorpresa al ver como un pilar de hielo iba directo hacia él, soltando su espada blanca alza su mano hacia el ataque de hielo

-¡Aias!- grito mientras en su mano una flor rosada de cuatro pétalos hacia aparición, frenando por completo el ataque de hielo, aunque por el impacto, el rubio se desplazó un par de metros hacia atrás.

-"Como pudo bloquear un ataque sorpresa de Grayfia, aparte tampoco noto hostilidad de él, solo se está defendiendo" - Pensó para sí mismo Sirzechs analizando la batalla que se estaba organizando al frente de su nariz, pero de un segundo a otro simplemente Grayfia creo unas lanzas de hielo que estaba por tirarlas hacia el rubio.

El pelirojo está por interrumpir la pelea, pues un subordinado suyo se acercó a comentar que aquel humano los había salvado aun sabiendo que eran demonios, cosa que levanto la curiosidad de Sirzechs, tampoco es que confiara en el humano, pero se le hacía curioso que se enfrentara a aun arcángel asi de poderoso solo por querer ayudar.

-Detente Grayfia- hablo tratando de detener la batalla, cosa que funciono en cierta medida, pues la peli plateada detuvo sus ataques de manera silenciosa y se acercó al pelirojo

El joven rubio solo dio un suspiro de cansancio haciendo desaparecer ese escudo con forma de flor, una sonrisa nerviosa se posó en su boca mientras estaba en guardia.

-¿Qué quiere el poderoso Sirzechs de un simple humano?- El rubio sabía que en su estado actual no podría ganar a no ser que desplegara "eso", pues no solo había peleado con Metratron, también había salvado a un pueblo de ser devastado por unos ángeles caídos, cosa que lo había degastado bastante en estas últimas horas.

Quizas se pasó de arrogante, pero eso era lo que lo definía como "persona", aunque sea una actuación para sus enemigos, desde que vio esa faceta en "ese hombre" quiso seguir ese camino de alterar o buscar sacar de sus estribos a sus atacantes.

-"Por lo que se, estos dos no estarían juntos hasta que la guerra civil hubiese terminado, siendo ellos los vencedores" pensó para sí mismo el rubio, sabia en que época estaba pero no tenía pleno conocimiento de los hechos, chasqueando la lengua centra su atención en los dos demonios más fuertes del inframundo.

-¿Puedo saber tu nombre?- pregunto Sirzechs mirando atentamente al joven rubio, cosa que relajo un tanto al joven ya que se acercó al pelirojo estirando su mano en un saludo amistoso

-Mi nombre es Emiya… -

Flash back fin…

Escuchando el sonido de la puerta abrirse, deja el libro en la mesa y observa a Grayfia entrar con gracia cerrando la puerta detrás de ella.

-Sirzechs-sama, hay un mensaje para usted- Hablo Grayfia mirando fijamente al pelirojo, que estirándose de su asiento decide levantarse.

-Cuéntame los detalles…-

En otro lugar/Mundo humano…

Un chico rubio estaba levantándose de la cama, había tenido un sueño raro, pero no podía recordar que sueño era, cuando trata de concentrarse en lo que vio solo logra visualizar una colina de espadas.

Suspirando sacude la cabeza tratando de quitarse esa imagen mental pues, aunque no entendía por qué soñaba con eso, sentía una conexión con aquella colina desolada repleta de espadas, pero un sentimiento de malestar surgió de la nada durando solo unos segundos.

Lavándose la cara, se viste para ir al colegio, debería desayunar, pero esta casa ha tenido un solo habitante por más de 6 años ya que sus padres; Minato Namikaze y Kushina Uzumaki habían muerto en un accidente de tráfico, aunque para Naruto esto era algo extraño.

Sus padres antes de salir parecían saber que no volverían, pues Kushina lo abraza diciéndole cosas que ya no recuerda con claridad y su padre le acariciaba la cabeza mirándole con una sonrisa triste, no porque los odiara o algo asi, simplemente su cerebro lo bloqueo por los eventos que conllevaron a su vida diaria.

Suspirando sale de su casa cerrando con llave, girando sobre sus talones decide iniciar este nuevo año escolar en la academia Kuoh, su madre en una nota le pidió que fuera a esa academia (y da la casualidad de que un año antes solo era una academia de mujeres) casualmente este año es una academia mixta y pudo matricularse sin problemas.

-Esto parece una rara broma- susurra para sí mismo y avanza calmado, pues hace un tiempo prometió en la tumba de sus padres que no lamentaría nada, que el viviría sin remordimientos y feliz.

Pasando por las calles de la ciudad de Kuoh, saluda a quien puede con una sonrisa en la cara, queriendo tomar un atajo por un parque salta por la vereda y cruza el parque, aunque se detiene al chocar con una pequeña niña peliblanca, apenándose por su descuido le extiende la mano a la niña para ayudarla

-Lo siento, iba apurado y no me fije bien por donde caminaba jaja…- se ríe nerviosamente al ver como la niña de ojos rojos lo miraba fijamente, sin parpadear por unos instantes.

Naruto se sentía un tanto nervioso por la mirada fija que tenía la pequeña sobre su persona, la niña no aparentaba tener más de 11 años, vestía un uniforme de primaria, pero el rubio no sabía de donde era ese uniforme.

-Te encontré… Onii-chan- susurro la niña levantándose rápidamente ignorando la mano de Naruto y se va corriendo rápidamente hasta desaparecer de la vista del rubio, que un poco sorprendido ladea la cabeza en confusión.

- Onii-chan? Según tengo entendido, no tengo parientes lejanos o algo asi- susurro para sí mismo restándole importancia a lo que dijo la niña y siguió su camino a la academia kuoh, sin notar como la niña peliblanca estaba escondida viendo cómo se alejaba.

- Onii-chan…-

En la entrada de la Academia Kuoh…

Naruto estaba llegando a la entrada de la academia escuchando los susurros de las chicas, ya que al parecer junto con él había llegado una de las chicas más respetadas del establecimiento.

Rias gremory, Naruto entendía la admiración de las chicas por la peliroja, era bella, inteligente, un tanto misteriosa, demasiado para él, aunque ignorando el bullicio, decide ir a su sala rápidamente, no quería estar atrapado entre la multitud de chicas que gritaban como fanáticas hacia Rias.

Dándole la espalda, camina hacia su salón de clases, sin darse cuenta de la mirada fugaz que le dio la Gremory, para después sonreírle a las chicas que se reunían a su alrededor alabándola.

Naruto no era muy aplicado para las clases, de vez en cuando se quedaba dormido, ignorando lo que decía el profesor, ganándose problemas por ello, teniendo que estudiar el doble, pero no le importaba mucho.

Cerrando sus ojos, se deja guiar al mundo de los sueños, aunque esta vez no iba a soñar con nada bonito.

En el sueño de Naruto…

Sus padres estaban abrazando a su hijo, sonriéndole con cariño, al parecer tenían una vaina con un diseño muy pintoresco, algo parecido a una vaina de espada para algún tipo de regalo antiguo o realeza pasada.

No entendía lo que sus padres hablaban de esto, lo único que lograba dilucidar era que, según ellos esta vaina no debería existir, aunque quizas era alguna broma de sus padres.

Con curiosidad, decide tocar la vaina, haciendo que esta brillara y desapareciera, sorprendiendo a sus padres que tuvieron que cerrar los ojos por el brillo cegador que había emitido esa "reliquia"

Naruto estaba viendo esto en tercera persona, viendo como su yo niño quedaba inconsciente y la vaina había desaparecido, él no sabía que había pasado y creía que había sido solo un sueño fantástico, pero algo dentro de su mente, le susurraba que no podía ser un sueño, que esto era real.

Algo le hacía sentir malestar, no sabía que, girándose para observar su alrededor, siente como el lugar cambia y llega a lugar desierto, tapado por una tormenta de arena.

La vista era algo que solo podía imaginar si leyera un libro, el cielo estaba oculto por nubes grises, había engranajes girando de manera lenta, pero si concentraba su mirada al frente de el, no podía ver nada más que polvo, un polvo que giraba y se movía erráticamente por todo el lugar

-¿Quién eres tu?- Escucha una voz cerca de él, Naruto intenta ver en todas direcciones quien le había hablado, no sabía dónde estaba o quien le estaba hablando, pero no sentía una gran hostilidad con sus palabras

-¿Eres parte de mi sueño?- grito Naruto tratando de que su voz fuera escuchada por el lugar, aun no podía ver donde venia la voz

-¿Un sueño? Esto para ti puede ser un sueño… pero para mí, es mi realidad- Después de pronunciar esas palabras, el polvo se despejo con una ráfaga de viento, mostrando que el lugar era un desierto, un páramo lleno de espadas oxidadas, demasiadas para su vista.

Este lugar reflejaba un sinfín de espadas clavadas en el piso, algunas más profundas que otras, se sentía triste ante esta visión, pero a la vez se le hacía familiar este lugar, algo dentro de su mente resonaba, le gritaba algo que no podía entender, quizas era miedo o algo más que no podía explicar

Escucha unos pasos su espalda, girándose rápidamente con cautela, lo ve, un hombre de pelo blanco con tez morena, vistiendo una armadura ceñida a su cuerpo de color negro, empalado por un par de espadas, de lado a lado, su sangre goteando por el filo de las mismas

Naruto trata de moverse, pero sus piernas están inmovilizadas, es como si una fuerza invisible evitara que se moviera a ayudar al hombre que estaba empalado por espadas

-Tranquilo, ya es una costumbre para mi estar asi- Le hablo el hombre, tomando de la empuñadura una espada que tenía empalada en el abdomen, tirando con fuerza la saca y de un movimiento la entierra en el piso de manera brusca.

-¿Alguna vez has visto con tus ojos el infierno?-

¿?

-Vi el infierno-
-Viví el infierno-
-Aquel día yo… Vi el infierno-
-Entonces… ¿Cuál es el punto de sobrevivir a ese infierno? -

Las llamas se alzaban hasta donde alcanzaba la visión, había un calor insoportable, edificios derrumbados, un sentimiento a muerte llenaba el aire, mires por donde lo mires, gritos de personas, o lo que quedaba de ellas, exclamando ayuda aun cuando su esperanza ya estaba arruinada.

-Todo está oscuro-

-¡que alguien me ayude!-

-¡Salven a mi hijo!, ¡por favor!

-¡Me quemo, Ayúdenme!-

-¡Por favor, alguien ayúdeme!-

-¡No quiero morir asi!-

-"No sigan"- se quejó una voz joven, era un chico pelirojo con ojos color bronce, estaba caminando por escombros de lo que alguna vez fue una ciudad, todo estaba ardiendo y siendo consumido por el abrumador fuego que no se detenía.

-¿¡Estas bien!?- Grito Naruto tratando de ayudarlo, pero sus piernas no se podían mover ni su voz parecía poder llegar a aquel niño moribundo.

-Solo estás viendo un recuerdo niño- hablo el hombre peliblanco con una mirada un tanto distante, centrándose en lo que estaba pasando al frente de sus ojos.

-"ya no puedo más… será mejor que me rinda, no hay esperanza, ya me uniré con ustedes, Mamá, Papá"- derrumbándose, ese chico rubio solo pudo sentir como algunas rocas caían sobre su pequeño cuerpo

-¡No, nononono! ¡No puede ser!- grito una voz desconocida para ese chico, abrió lentamente los ojos, solo para ver como un círculo negro rodeado de una luz roja estaba por encima de la ciudad.

Una esperanza en este infierno, una esperanza resplandecía levemente al escuchar como alguien se movía por este infierno, quizas esa persona podría salvar al chico que se estaba resignando a morir enterrado bajo la pila de escombros.

-¡Ayuda!- grito con todas sus fuerzas tratando de no cerrar sus ojos, escucho como alguien venia corriendo en su dirección, solo para ver en frente suyo como un hombre pelinegro, con una mirada que demostraba que lo había perdido todo, lo observaba con una sonrisa sincera.

-Gracias a dios- hablo con lágrimas cayendo por sus ojos, tomando la mano del niño rubio, una energía blanca comenzó a rodear a los dos

-"¿Por qué estará feliz este hombre?- se preguntó se niño cerrando sus ojos, el cansancio lo venció

-No dejare que mueras, ¡Resiste!- fue lo último que escucho en niño, ya que quedó inconsciente por el dolor y todo lo que había pasado en solo unos minutos.

-Esa vaina yo la conozco- susurro Naruto mirando como aquella vaina entraba en el cuerpo de ese niño, sacando un Ooh de la boca del peliblanco

-¿Conoces a la vaina Avalon?- pregunto el peliblanco, Naruto asintió con la cabeza mirando como el lugar volvía a cambiar hacia ese paramo de espadas.

-Interesante, aunque ya es momento de que te vayas de este lugar, solo… No traiciones tus creencias- Habiendo dicho esas palabras, Naruto siente como si su conciencia fuera arrastrada a otro lugar.

En la sala de clases…

- Naruto-kun, despierta- susurro una chica moviendo a Naruto suavemente por los hombros, haciendo que este abriera de forma asustada sus ojos, jadeando y mirando en todas las direcciones desorientado.

- ¿Dónde estoy? – A Naruto le dolía la cabeza. ¿Fue un sueño? No, no podía ser un sueño ¿Fue algo más?

Ignorando a su compañera que lo despertó, fue corriendo al baño, sentía unas nauseas muy fuertes, algo dentro de su ser lo quemaba

Llegando apenas al baño, vomita bilis, ya que no había podido comer nada en la mañana, hay una palabra que invade su mente, dos palabras que desde el momento en que vio a esa vaina de espada "Avalon", esos recuerdos lo invadieron de algo mas, con esto estaba seguro que eso no era un sueño.

-¿Trace… On?- Al susurrar esas palabras, sintió una emoción y energía extraña recorriendo su ser, dentro de si mismo escuchó como el sonido de una cadena romperse, estaba seguro que si repetía mas esas palabras, algo bueno podría salir de ello

-Trace on-

¿?

-Escúchame bien Emiya ******, La única magia que tienes permitida usar es la Proyección, pero no es la usada por los magos, no, solo tienes que seguir estos siete pasos-

Iniciar el proceso de creación
Definición de la estructura básica
Duplicación de los materiales de construcción
Imitando la técnica de elaboración
Fortalecimiento con la experiencia
Reproducción de los años acumulados
Y la superación de todos los procesos de fabricación

Y la palabra que hará click en tu cabeza, para poder usar estos siete pasos ya sabes cual es ¿no?

Trace…

En el baño de hombres/Academia Kuoh

-On- susurro Naruto hipnotizado por lo que acababa de ¿Recordar? ¿Imaginar? No lo sabia con exactitud, pero lo que sabia era que todo lo que había visto hoy, era real de alguna manera.

En otro lugar…

-Rin! Me acabo de encontrar con Onii-chan- Grito la chica peliblanca con la que Naruto había chocado en la mañana

-Illya ¿De verdad te encontraste con Emiya-kun?- Pregunto con unos ojos de felicidad, habían pasado un par de años asentándose donde las había dejado ese estúpido santo grial

Arturia, Saber, Sakura, Rin y Illya por fin se podrían reencontrar con Naruto, aunque no sabían como acercarse a el o si seria una buena idea integrarse a su vida

Arturia que había escuchado el intercambio sonrió con tristeza, extrañaba entrenar con Naruto y aunque le costara admitirlo, su cocina también.

¡Se imprime y a disfrutar!

Trate de tomar un enfoque diferente al inicio del anterior fic, asi que espero que sea de su agrado, no tengo mucho mas que decir, nos vemos en el próximo capitulo.

(Igual pido disculpas si se me pasa algún que otro fallo gramático o alguna le falte algo, a veces al convertir este documento en algo para subir a fanfiction, algunas letras se me pierden).