Fuego: La Violencia


El actúa siguiendo su instinto, no lo piensa ni dos veces en combatir ante el enemigo. Fue entrenado de esta manera, tiene dar lo mejor de sí mismo en la pelea y mucho menos rendirse o bajar la guardia cuando derrote a su enemigo. ¿Por qué debe actuar desenfrenado? Porque nadie debe impedir su camino para luchar con todas sus fuerzas contra Kyo Kusanagi.

Sin embargo, ha utilizado la violencia para salvar la vida de una joven y no es de actuar seguido de manera "humilde" hacia desconocidos pero detesta ver a una mujer siendo maltratada en el medio de la calle, solo para robarle su bolso. Existían casos que usaba la violencia solamente para defenderse cuando en las oscuras calles de la ciudad de Tokyo los ladrones querían robarle su guitarra aunque por otro lado, no le gusta ser violento: porque recuerda todo lo que ha pasado en su niñez, o en los momentos donde su padre se comportaba violento con él varios entrenamientos esforzados. No quiere ser el reflejo de su padre.

En ciertas ocasiones disfrutaba oír como los matones suplicaban por su vida ya que trataban de lastimarlo con un arma o un cuchillo. A veces tiene esa visión de que Kyo suplicaba por su vida, mientras que sus compañeros o amigos cercanos lo vieran sufrir.

La muchacha había quedado tirada en el suelo, mientras observaba atónita al pelirrojo que sostenía al ladrón del cuello y sus pies colgando en el aire: pronto el fuego purpura iba quemando lentamente al sujeto. Para la chica sin dudas era una mala idea terminar en un callejón sin salida y más con un desconocido que tenía ¿fuego?

¡P-Por favor, se lo suplico déjeme ir! la voz del ladrón se lo oía aterrado, chillona e nervioso por sentir que su piel se quemaba teniendo la forma de los dedos del sujeto.

— ¿Por qué debería liberarte? —Preguntó sin expresar alguna emoción en su rostro pero luego, una sonrisa se ensanchaba de oreja a oreja—. Dame una razón para dejarte ir.

Ella seguía mirando, no sabía si interrumpir el momento o no, no quería que esa persona muera pero sí que sea castigado por la justicia.

¡Prometo no hacerle daño a nadie más! él veía como su víctima movía las piernas que seguían colgadas en el aire. Seguía aterrado y suplicaba, aunque su voz sonaba inquietante e desesperante.

—Me gustaría creerte. Si fuera por mí te mataría ahora mismo pero será mejor llevarte a la comisaria — dijo. Iori golpea al sujeto contra la pared para dejarlo inconsciente tras recibir el impacto, se gira para ofrecerle su mano a la joven que seguía tirada en el suelo —.Toma mi mano.

Kikuri miraba dubitativa la mano extendida que se le ofrecía, había quedado impresionada por la actitud de su salvador desconocido y más porque es atractivo, para su gusto. Sus mejillas se pusieron coloradas tras hacer contacto visual hacia esos ojos carmesí, él seguía mirándola sin mostrar alguna expresión facial y mantenía colgada su guitarra-bajo a su espalda.

— ¿C-Como te llamas? —le preguntó con voz casi baja y tartamudea. Estaba curioso por saber su nombre pero por otro lado su conciencia quería dale una patada por sonar algo tímida delante de un chico lindo —.Solo para conocer a la persona que me salvo.

—Yagami, Iori.

—Mucho gusto Iori, soy Tanima Kikuri —dijo aceptando la mano. Ella sonríe de lado al oír su voz masculina con tanta indiferencia. Tanima tiene una edad aproximada a los catorce o quince años, cabello castaño claro y orbes cafés oscuros; seguía nerviosa por no recibir alguna respuesta de su salvador hasta que otra voz femenina les llama la atención.

¡Kikuri! una mujer de cabello rubio, es un poco más alta que la otra chica y con una ropa llamativa: jeans largos de color negro y una musculosa del mismo color algo corta para que muestre su ombligo. Quedando frente a frente

—Konoe —la nombra para abrazarla con fuerza— Tuve mucho miedo.

—Gracias por salvar a mi hermana… —agradeció la rubia, mirando seriamente a Yagami para darse cuenta que ya lo conocía de algún lado pero se reservó sus preguntas. "Ese chico se estuvo presentando en el bar de Jazz, a veces lo he visto que toca en solitario frente a todo el público" pensó, estando confundida.

Él da media vuelta para retirarse sin decir nada. Dejando a las dos chicas ahí paradas en el medio de la vereda, ya hizo mucho por hoy y todavía le faltaban cosas por hacer aparte de quedarse a conversar con un par de desconocidas: — ¡Te veré en tu próximo ensayo! escuchó reconociendo esa voz femenina, un poco ruidosa y algo simpática para un momento así.

Pronto ellos tres serian un equipo para establecer una banda que tocaría en los suburbios, tranquilos y oscuros bares nocturnos de Jazz de la ciudad de Osaka Tokio. Sin olvidar que Iori tendría que presentarse a un futuro torneo, porque la invitación ya había sido entregado; hasta surgiría pequeños conflictos antes de saltar al éxito y a la fama.

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En el presente, otra invitación había llegado a sus manos que se trataba de un nuevo torneo y lo que no se esperaba ver a un rostro conocido, porque solo la recuerda por los torneos anteriores y quizás habría tenido algún intercambio de palabras pero no más allá del cuadrilátero. La reunión se realizaba en el Templo Kagura y esa razón podría decir que la otra cara se le hacía familiar; Kagura Chizuru lo esperaba en la entrada con un kimono que variaba entre los colores blanco y rojo, manteniendo su imagen de sacerdotisa e protectora del sello.

—Bienvenido, Iori — saluda inclinando su cabeza, siendo educada.

Él se inclina un poco para saludar igualmente, trata de reservar sus comentarios pero no puede desviarse en preguntar la presencia de la otra persona: que estaba distante al encuentro de Chizuru e Iori.

— ¿Qué hace ella aquí? —preguntó con indiferencia. La otra mujer se supone que es el enemigo o más bien, una descendiente del enemigo.

—La invite porque quiere cooperar con nosotros —responde, le hace una señal para que se acerque con ellos —Iori, te presento a Leona Heidern o más bien, Leona Gaidel.

La joven de cabello azul hace su saludo militar como la educaron para presentarse. El pelirrojo frunció el ceño tras saber el nombre de la chica que conoce desde lejos, porque en ningún momento llegaron a establecer una "buena charla" entre ellos ya que en los últimos torneos hubo ciertas complicaciones.


N/A: Hola a todos, me alegra que les haya gustado estos capítulos cortos. Va solo quise integrar Kikuri y a Konoe, quizás más adelante voy a retomar algo de ellas para cerrar una pequeña parte del pasado de Iori y lo que le disgusta, en este caso la violencia (que es creo del CD Drama, quise integrarlo un poco) Sobre el torneo no creo que cuente mucho pero quizás alguna que otra 'relación' entre Iori e Leona.


Si hay alguna duda, dejen en los comentarios y si quieren aportar alguna información eso ayuda también.

¡Espero que les haya gustado!

¡Saludos y cuídense!

Atte. J.H ©