Agua: Debilidades


.

.

.

Ambas estaban heridas, ese sujeto había lanzado ataques de viento. Tal cual a Goenitz, sus ataques no pudieron contra la velocidad y fuerza de Chizuru, tampoco con los ataques estratégicos de Leona, utilizar hidrokinesis en esa ocasión no servía de nada. Cuando los vientos dejaron de ser violentos para mostrar la figura que los provocaba, ambas mujeres se levantaban con dificultad y temían de pensar que alguien del pasado regresó para matarlas.

Cada vez, la figura masculina se hacía más visible.

No parecía un sacerdote, porque no tenía ese traje azul.

Su traje era más como un militar, por esa combinación de tonos verdes oscuros, grises y diferentes tipos de verde generando una mezclilla en el pantalón, botas negras y una cinta roja atando su cabello rubio.

Los parpados de Leona se abrieron como platos al verlo ahí, parado manteniendo cierta indiferencia hacia ellas. Ella cayó de nuevo al suelo, sujetándose la cabeza y negando varias veces de que sea real, recordando cuando sus manos estaban manchadas con sangre, otra vez.

— ¡No eres real! —gritó la joven militar, sintiendo una punzada en su cabeza. Su pecho le dolía, sentía que le faltaba el aire, su cara estaba pálida, tan blanca, tan asustada.

Chizuru estaba por ayudar a Leona, en el momento de ver cómo se encontraba en desventaja contra Zeus. Al parecer, la joven seguía en shock de saber que seguía vivo y en parte, se debe a la carga que sufrió por su pérdida y el dolor que permaneció en su corazón, absteniéndose de querer abrirse de nuevo con alguien distinto; ella sabe creé que es una amenaza, hasta teme de encariñarse con alguien y perderlo de la misma manera que sufrió con Zeus.

Perder a Zeus, fue su mayor pérdida, sus compañeros no recuerdan a ese soldado, o más bien, no fue capaz de hablar de ese detalle, porque es parte de su privacidad. Su padre adoptivo si lo recuerda pero no quiere entrar en detalles para explicar a los demás de haber entregado su confianza a ese sujeto, quien trabajaba para Rugal desde el principio.

— ¿Por qué esa cara Leona? Parece que viste un fantasma — habló el mercenario, sonriendo de lado.

—Z-Zeus… —pronunció su nombre en voz baja, al abrir sus parpados, su voz seguía ahí y su figura también. ¿Es real?

Zeus no podría estar vivo, ella lo mató, esto debe ser como una pesadilla.

Horrible pesadilla.

Ella se levantaba del suelo y avanzaba lentamente hacia él, sentía la necesidad de comprobar su existencia. El muchacho no parecía moverse de su lugar e intercambiaba miradas con Chizuru, quien sería parte de su objetivo, aunque en realidad esa mujer de cabello azul es su verdadero objetivo. La necesitan para despertar a Orochi, es una Hakkesshu igual que su hermana.

— ¡Leona! —Exclamó Chizuru tratando de captar la atención de la muchacha — ¡No te acerques!

En el momento en que Chizuru quiso correr en dirección de la joven militar, alguien le lanzó fuego purpura en el suelo haciendo que retrocediera. Ella se giró bruscamente hacia atrás, recordando desde la dirección del ataque; arriba del primer techo del templo Yata, se encontraba una mujer de cabello rojizo y orbes azules, la ropa de la fémina era idéntico a Iori, solo que en vez de pantalón usaba una pollera larga hasta sus tobillos y de color negro.

—… ¿Yagami? —preguntó la sacerdotisa, entre cerrando sus ojos de manera dubitativa.

—Yasakani, para tu información —corrigió, la joven sonreía de lado al mencionar su apellido con orgullo y levantando su mano para emanar otra flama purpura —Al fin nos conocemos, Kagura Chizuru.

— ¿¡Quién eres tú!?

— ¿Eso importa? —Contradecía la pelirrojo, al sonreír de manera maliciosa —Tengo ordenes estrictos de llevarme un tesoro y a una mujer.

Kagura mira hacia Leona, quien estaba tocando el rostro del mercenario. Ella sentía escalofrió al darse cuenta que una parte de su visión se estaba cumpliendo. La división del equipo antes del torneo, sin Leona Heidern con ellos, la intervención de tres personas atacando individualmente a cada integrante… Iori, Kyo…Y ahora, Leona, en donde sus debilidades saldría expuestas ante su enemigo que estaría como espectador de cada acontecimiento.

¿En dónde están Kusanagi y Yagami? ¿Qué pasó con ellos?

Claramente, se notaba ese contacto visual entre sus orbes azules, en la mirada del otro se veía su reflejo. El rubio la abrazó con fuerza para robarle un tierno beso, sin antes decirle lo mucho que la extrañaba, ella parecía corresponderle pero se sentía tan débil tenerlo de frente. Después de años de culparse por su muerte, el único chico que se atrevió a darle un beso en pleno entrenamiento y ahora, en pleno conflicto para evitar un nuevo despertar de Orochi.

— ¡Aléjate de él!

— ¡Cállate! —gritó Tsuki al lanzarle fuego púrpura, en esa ocasión Chizuru se había duplicado, viendo que la doble recibía el ataque, mientras que ella avanzaba hacia Leona.

Nuevamente, Kagura vuelve a duplicarse lista para atacar a Zeus y así separarlo de su compañera, quien parecía estar vulnerable, también afectada sentimentalmente. La culpa, eso dañaba tanto a Leona, sentirse culpable de matar a un ser querido y llevar esa mancha por el resto de su vida, más cuando aquella joven despertó su disturbio de la sangre.

¡Aléjate de ella! —gritó una voz masculina, desde la entrada al templo.

Un fuego púrpura se dirigía desde el suelo hacia Zeus, provocando que se quedara congelado en el aire. La militar había retrocedido cuando escuchó la voz de la otra persona, perpleja miraba como el mercenario recibió el ataque, ella se giró hacia aquella dirección viendo como el pelirrojo estaba siendo ayudado por Kyo, ambos bajaban de una motocicleta.

—Justo a tiempo, chicos —dijo Chizuru al sonreír de lado, se acercó hacia la joven militar para distanciarse del enemigo —Leona, se aprovechan de tu debilidad… Alguien sabe que él es tu punto débil.

—Primo…—murmuró Tsuki, con cierta molestia. Le asqueaba verlo al lado del enemigo —Con que se llevan bien, Kusanagi y Yagami ¿no es así?

— ¡Tú fuiste quien me atacó! —gritó Kyo, quien seguía ayudando a su compañero.

— ¡Tsuki! —reaccionó alterado Iori, al ver a su prima en el templo. No le agradaba para nada saber que otro integrante de su familia, se involucra en despertar a Orochi.

La pelirroja lanzó fuego púrpura hacia su primo, Leona se incorporó rápidamente para recibir el ataque tratando de retener, acumulando una poca cantidad de agua, que al final no fue lo suficiente y la hizo retroceder. La rival descendió del techo para pelear contra ella, para probar esas habilidades de hidrokinesis, de izquierda a derecha trataba de esquivar hasta que hizo un movimiento en falso y Tsuki le lanzó una bola de fuego púrpura, tirando a la joven ikari al suelo. Con dificultad, Leona se volvió a levantar pero Chizuru fue a pelear por ella, en esta ocasión pudo contraatacar empujando muy lejos a Tsuki, quien ya se sentía dolorida por haber peleado contra Kyo, en la pelea anterior, no estaba recuperada por completo.

Leila se enoja al saber que su equipo fracasó, sobre todo por la culpa de Zeus quien fue débil al besar a su objetivo. Esa mujer todavía le afectaba sentimentalmente, podría ser como una ventaja pero también una desventaja para ellos.

Zeus lanzaba ataques de vientos contra Kusanagi y Yagami, el segundo le costaba esquivar esos ataques ya que venía afectado de la pelea anterior contra Leila. Sin embargo, cuando Iori se descuidó de un ataque Kyo lo empujo bruscamente para que no reciba el ataque y contraatacar con su pirokinesis, haciendo que ese remolino vaya en dirección opuesta contra Zeus.

— ¡Mierda! —exclamó el rubio, al recibir el ataque de frente, dejándolo inconsciente en el suelo.

— ¡Zeus! —Gritó alarmada, Tsuki fue directamente a socorrerlo — ¡Esto no quedará así, Kusanagi!

— ¡Tsuki!

— ¡Zeus! — pronunció su nombre, al querer alcanzarlo pero aquella mujer de cabello rojizo se lo había llevado al desaparecer rodeada de fuego púrpura, como si se hubiera tele transportado.

Leona junto con Chizuru se acercaban hacia los muchachos, en donde uno ayudaba al otro.

La joven ikari estaba débil, pero cuando apenas se asomó para agradecer de alguna forma a sus compañeros.

El pelirrojo cayó sobre ella, con su rostro apoyado en el hombro derecho, incluyendo su cuerpo, sus párpados estaban cerrados y sus oídos dejaron de escuchar como esa voz femenina llamaba por su nombre.

Yagami Iori, Yagami Iori —lo nombraba con cierta desesperación, no le gustaba saber que ese muchacho no reaccionaba.

Iori necesitaba descansar.

—Él estuvo preocupado por ustedes —habló Kyo, de manera serena —Me hizo pensar que quería llevarse a Chizuru.

—No solo eso, querían llevarse a Leona.

En ese momento, Chizuru y Kyo dirigieron su mirada hacia ella, parecían algo extrañados al enterarse de algo así. Porque el enemigo quería el tesoro, pero también a Leona Heidern.

—Tengo un mal presentimiento —agregó la sacerdotisa, al caminar hacia su templo.

Kusanagi se encargó de ayudar a Heidern en llevar al inconsciente de Yagami, desde el punto de vista del muchacho; Yagami se había preocupado por esa mujer, sin conocer sus razones. Por otro lado, se había dado cuenta de la culpa que siente Leona, no solo por como terminaron las cosas, sino por ser el problema de todo esto.

Ella también parecía estar preocupada por él, no apartaba la mirada de la cara dormida del pelirrojo. Parecía tan tranquilo, tan relajado… Que se sentía culpable de su estado.

—Gracias, Yagami Iori.

Kyo frunció el ceño al escuchar eso y sonrió por lo bajo, al ver el lado vulnerable de la joven militar. "Cada vez, ellos me sorprenden más" pensó.


Continuará…


N/A: Hola a todos, espero que estén todos bien, lo sé-lo sé me tardé muchísimo en regresar, pero bueno la inspiración llegó de la nada. Obviamente, de a poco se va actualizando y en parte, ya quiero ir cerrando algunos fanfics. A lo que voy es ir terminando y darles un final, al igual que The Brave Girl, leo los comentarios que me dejan en ese fanfic. La onda es terminarlos para darle paso a otros proyectos que tengo en mente con esta pareja, y no solo de dibujarlos xD

en mi instagram tengo algunos dibujos, y si les interesa, es JennyNoeArt.

¡Espero que les haya gustado!

¡Saludos y cuídense!

Atte.J.H ©