Los personajes no me pertenecen.
Advertencias: Lenguaje soez, violencia. Algo cliché, personajes OoC. +18
Prohibido el plagio, solo está escrito en FanFiction por mí: clafer97. Si ven mi historia regada por otro lado, favor de comunicarme.
POV. Uraraka y un poco de POV. de Bakugo
n/a: abajo
¡Disfruten la lectura!
Baby, la nota ya está haciendo efecto.
Modele frente al espejo asegurándome que todo estuviera en perfecto orden antes de ir a la fiesta así que me acomode por última vez mi falda roja a la cintura y ajuste los tirantes de mi blusita color negro para que no estuvieran flojos durante todo el rato. Tome de mi escritorio un "gloss" para humectar mis labios al tiempo que ponía un poco de rubor en mis mejillas y sentí que con eso ya era suficiente para estar lista.
Desbloqué mi celular para abrir WhatsApp y entrar directamente al chat de Tsuyu ya que ahí por así le había mandado la información acerca de aquella reunión y al leerlo detenidamente me di cuenta que iba a ser en la recepción del edifico del dormitorio de los chicos. Inhale hondo tratando de calmar mis nervios y salí del chat de mi amiga para meterme al de Bakugo.
¿Si me vas a acompañar?-escribí. Vi que estaba en línea así que espere un par de minutos para que contestara pero ni siquiera había visto el mensaje. Idiota.
Me senté en mi cama mientras mordía una de mis uñas y mi pierna comenzó a moverse de arriba abajo con ansiedad, mi mente viajaba al mil por hora ya que no estaba tan segura de ir. Después de todo también iba a estar Deku.
Sentí como vibro mi celular en señal de que me había llegado un mensaje así que lo desbloquee nuevamente y pudo apreciar que se trataba de Katsuki.
Llegaré tarde, ahí te veo.- contestó. Suspire, me levante de la cama para tomar mi bolso, apague las luces y me dirigí al lugar acordado.
Durante el trayecto pensé en el rubio ya que aún no entendía porque había colaborado conmigo desde el primer día, a pesar de haber acordado un acuerdo en el que él salía también beneficiado no explicaba por qué su actitud de empatía hacia a mí las demás veces, que hasta el día de hoy no la había dejado sola pesé a que "el trato" se había deshecho, o al menos así lo pensaba yo.
En eso recordé las palabras de Tsuyu. "¿y si Bakugo se enamora de ti?" Mis mejillas ardieron en vergüenza, obviamente Bakugo no era esa clase de persona, creo que solamente le "había caído bien".
Recordé como había ido a mi habitación después de que me escuchara llorar y sentí mi corazón apachurrarse, había sido buena compañía después de todo y pensándolo bien, yo no era el tipo de persona que le atraía, éramos completamente diferentes el uno del otro, él era un idiota y yo una niña bien. Aunque… extrañamente había disfrutado de su presencia en estos días. Me di una bofetada mental al pensar en esto, ¿Bakugo y yo? ¡Jamás! Solo... nos habíamos convertido en buenos amigos, ¿Qué no?
Mis pensamientos fueron interrumpidos cuando escuché la música y se iba haciendo más fuerte mientras se acercaba al edificio, divisé como unas luces de colores salían de las ventanas y me sorprendí ante esto. Sí que le habían puesto ganas.
Cuando llegue frente a la puerta pensé si era buena idea ingresar, mi corazón palpitaba y mis manos comenzaron a sudar, inhale y exhale aire una vez más y después de esto me arme de valor abriendo aquella puerta.
Al pasar pude darme cuenta como había grupitos en la sala en los que cada uno se ocupaba de hacer diferentes cosas, unos bailaban, otros platicaban y otros más comían o jugaban, ya iba media hora tarde por lo que pensé que para este rato ya debieron haberse ambientarse un poco.
Estaban tan concentrados en sus asuntos que afortunadamente pase desapercibida, no vi a Deku por lo cual me hizo sentir tranquila, tal vez llegaría más tarde pero decidí que no me iba a mortificar en ese momento. Busque a Bakugo para ver si ya había llegado pero al no verlo por ningún lado opté por averiguar dónde estaba Tsuyu y al ver su mata color peliverde fui directamente hacía ella.
— ¡Tsuyu!—salude feliz, estaba en la cocina agarrando un plato con botanas cuando en eso se giró hacia a mí.
— ¡Hola! Apenas te iba a mandar un mensaje preguntando si vendrías. — dijo alzado la voz para que la pudiera escuchar.
—Se me hizo un poco tarde. —comenté algo apenada.
—No te preocupes. Te ves muy guapa—dijo con una sonrisa.
—Gracias, igual tú. — dije devolviéndole el cumplido.
—Ven, vamos con las demás. — comentó mientras tomaba mi mano para avanzar.
Atravesamos una parte del recinto hasta que dimos con Momo, Mina, Jiro y Hagakure que al parecer estaban jugando con unos vasos color rojo y una bolita de ping pong.
—Hola chicas, ¿quieren jugar?—preguntó Momo mientras lanzaba aquella bolita hacia los vasos que estaban del lado de Jiro y Hagakure.
— ¿Qué juegan?—pregunto Tsuyu.
—Se llama Beer Pong. — contestó Mina.
— ¿Y de qué trata?—pregunte con intriga.
—Mira, consta en hacer dos equipos de dos personas y nos tenemos que poner en cada extremo de la mesa, de cada lado se tienen que poner X número de vasos rojos, no importa cuántos nosotros pusimos 12. —Pauso mientras Tsuyu y yo mirábamos expectantes. — Los vaciamos de nuestro líquido secreto. — ¿Ah? ¿Estaban tomando alcohol?— y por turnos iremos lanzando las bolitas para que caigan en los vasos, si cae dentro del equipo rival se lo tienen que tomar y si no, simplemente es el turno de ellas. — finalizo mientras lanzaba la pelotita y caía en el vaso del equipo contrario.
— ¡Mina!— regaño Jiro. — ¿Otra vez? Ya van dos veces seguidas, nos vamos a poner borrachas muy rápido. —reprochó mientras tomaba el vaso para tomárselo.
— ¡Si Mina, es injusto!—le siguió Hagakure mientras imitaba lo que había hecho Jiro. Al parecer ya habían perdido el juego.
— ¡Hey yo no tengo la culpa que hayan decidido comprar vodka!— recriminó.
— ¿No está prohibido meter bebidas alcohólicas?—interrumpí.
— ¡Ochaco! Ya somos mayores de edad. Además, todo está bajo control. — comentó Mina con seguridad pero aún no estaba tan convencida.
—Tranquila, todo está bien. Nos aseguramos que la fiesta pase desapercibido fingiendo que no estamos violando las reglas—dijo Momo mientras me dedicaba una sonrisa pero yo aún no estaba tan convencida, ¿qué acaso no se habían dado cuenta como llamaba la atención la música con las luces de colores? — Llegamos a un acuerdo con Aizawa sensei por lo que no hay problema — complementó al no verme convencida de esto por lo que yo inmediatamente me tranquilice.
—¿Quieres jugar?—me pregunto y yo lo pensé por un momento, ya había bebido alcohol anteriormente y si ya todo estaba planeado, no veía el inconveniente así que tal vez no sería tan malo, no me iba a poner borracha, después de todo, o eso esperaba.
—Claro. — Termine aceptando. — ¿Jugamos Tsuyu?—pregunte a mi amiga y esta acepto de igual manera.
—Bien, quitémosle su racha de victoria. — comentó muy animada.
Nos acomodamos en el lugar donde estaban Jiro y Hagakure y yo comencé a acomodar los vasos mientras Tsuyu los vaciaba con algo de alcohol, al igual que lo hacían nuestras contrincantes. Mina y Momo dieron su primer lanzamiento y las dos bolitas cayeron en nuestros vasos obligándonos a tomarnos los primeros de la noche.
Al dar el primer sorbo hice una pequeña mueca y sentí como un rayo atravesaba todo mi ser como si desconociera lo que estaba metiéndole, no le di importancia así que lanzamos un par de veces cuando fue nuestro turno y en algunos casos tuvimos suerte pero Mina y Momo nos llevaban un poco de ventaja.
— ¿Cómo van?—pregunto Shoto, mientras llegaba con Kaminari y Karishima acercándose a la mesa y cada uno de ellos tenía un vaso rojo.
— ¿Cómo crees? ¡Obviamente vamos ganando nosotras!—gritó Mina con entusiasmo. Yo me frustre un poco al ir perdiendo así que cuando me toco lanzar a mí, me obligue a concentrarme y lancé aquella bolita con determinación por lo que termino cayendo dentro del vaso, era el turno de beber de Momo así que se lo termino de un trago.
— ¡No por mucho tiempo!— grite con entusiasmo dando pequeños gritos de alegría.
Continuamos con el juego hasta que más personas como Aoyama, Mineta, Rikido y unos cuantos más de la clase comenzaron a hacer bola alrededor de nosotras al darse cuenta del escándalo que estábamos armando del juego y para ese punto ya solo nos quedaba dos vasos a cada equipo, primero lanzó Asui logrando que entrara y ya solo quedaba mi turno de lanzar por lo que comencé a ponerme nerviosa ya que nos estábamos jugando el "campeonato".
—Vamos Ochaco, tu puedes. — dijo Tsuyu mientras me tendía la bolita. Yo la agarre firmemente y una gota de sudor cayó sobre mi cien al sentir la presión sobre mis hombros.
— ¡Vamos Uraraka, tu puedes!— apoyaron unos cuantos.
Pasaron un par de segundos los cuales se me hicieron eternos antes de que mi mano agarrara vuelo para lanzar la bolita hacia el vaso del equipo rival, todo parecía estar en cámara lenta ya que vimos como primero pego a la mitad de la mesa y pensé que gracias a ese mal movimiento se iba a desviar a otro lado provocando que perdiéramos el juego pero sucedió todo lo contrario ya que después de rebotar se dirigió directamente hacia aquel vaso rojo ingresando directamente al recipiente dándonos una victoria inmediata.
— ¡Eso es!— grité mientras me volteaba a hacia Tsuyu y chocábamos nuestras palmas de las manos.
— ¡Vaya Uraraka, sí que eres buena!— dijo Mina mientras se bebía el vaso junto con Momo.
—Gracias, y eso que es mi primera vez jugando. — dije con una sonrisa pero luego de esto me preocupe al sentir como mi cuerpo comenzaba a temblar levemente así que decidí que me iba a controlar a partir de ese momento.
—Que mentira. —río Kaminari.
—Se los juro. Igual a veces la suerte esta de mi lado. — comenté bromeando.
—Bien, a la otra les pediremos la revancha. —dijo Mina alegre.
Después de esto Shoto, Kaminari, Kirishma y Mineta se acomodaron para ellos comenzar una ronda nueva ya que les había llamado la atención aquel juego, por lo que los demás comenzamos a dispersarnos en la sala. Momo, Mina, Jiro y Rikido se dirigieron a la cocina, tal vez para comer algo mientras que Hagakure, Asui, Aoyama y yo optamos por ir a sentarnos a los sillones.
—Hey, ¿qué les parece si jugamos a las cartas? —propuso Aoyama mientras sacaba de su bolsillo una baraja.
— ¿Qué estás dispuesto a apostar? — dijo Hagakure animada. Se escuchaba interesante, ya había jugado antes así que no sería difícil. A decir verdad me la estaba pasando tan bien que olvidé por un momento todo el embrollo de mi cabeza.
—No seas intensa Hagakure, será un juego amigable. — reprochó Aoyama mientras nos repartía las cartas.
Nos acomodamos alrededor de la mesa del centro y en lo que estaban repartiendo las cartas sentí la presencia de alguien colocándose a mi lado, así que volteé para ver de quien se trataba y era nadie más que Bakugo que traía una camisa color rojo con un estampado al centro de la cabeza de una calavera con unos pantalones negros flojos, al parecer íbamos demasiado similares como si nos hubiéramos puesto de acuerdo.
—No sabía que te gustaba jugar a las cartas. —dijo expectante.
—Te sorprenderías de lo que no sabes de mí. — dije socarronamente.
Comenzamos a jugar concentrándome en mis cartas y al pasar los minutos Asuis se retiró junto con Hagakure, dejándome solo a mí con Aoyama, solo que esto no duró tanto hasta que los dos bajamos las cartas y al verlas era evidente que yo había ganado por lo que sonreí animada.
—Vaya que hoy sí que andas con suerte Uraraka. — me dijo la chica invisible mientras le daba un trago a su bebida.
— ¿Jugamos otra vez? — dije al tiempo que mezclaba las cartas hábilmente.
—No, gracias, pequeña estafadora. — se burló el rubio con acento francés.
—Nosotras también nos retiramos. — dijeron las otras dos chicas.
—Qué aburridas. — dije dejando de lado las cartas.
—Yo seré tu oponente. — todos volteamos a ver a Bakugo sorprendidos mientras arrastraba la silla frente a mí para sentarse y yo sonreí confiada, la ventaja que tenía era de que desde que vivía con mis papás me habían enseñado a jugar a las cartas por lo que obviamente perdería.
—Vamos, reparte. — ordenó con voz sería, yo obedecí y comencé a repartir las cartas mientras mis demás amigos miraban expectantes lo que estaba pasando.
Repartí 9 cartas a cada uno de nosotros dos repitiendo el mismo juego anterior, este constaba en hacer "escaleras" dependiendo de los números, símbolos e imagen que reuniéramos ya que tenían diferentes valores en las que unas valían más que otras.
Alzamos el mazo de cartas que nos correspondía a cada quien, yo lo miré desafiante mientras que el de manera amenazante y un escalofrío recorrió mi piel al sentir sobre mi aquellos ojos color carmesí y aparte rápidamente mi mirada para recuperar la compostura. Durante el trascurso del juego sacábamos, depurábamos, pasábamos cartas hasta que habíamos llegado a su final. Vi por última vez mis cartas y supe que podría vencerlo
— ¿estás listo para perder? — pregunté sonriendo mientras que nuestros amigos estaban al pendiente de cualquier movimiento y Bakugo soltó una carcajada burlona.
— ¿Disculpa? ¿Aun crees que me puedes ganar? — preguntó alzando una ceja.
—Tan confiada que puedo apostar lo que tú quieras. — ¡Ey, ey, ey! Una voz comenzó a sonar en mi mente regañándome.
—Propón, te dejaré que te eches la soga al cuello. — comentó austeramente y yo tragué un poco de saliva, en verdad que me había llegado a poner nerviosa.
En ese momento comencé a pensar que sería bueno apostar y mientras mis ojos divagaban por la habitación para poder tomar una idea miré fijamente un vaso rojo lleno de alcohol a un lado de la mesa así que inmediatamente supe lo que plantearía.
— ¿Qué te parece si… el perdedor hace "fondo" a ese vaso? — exclamé y todos alrededor comenzaron a murmurar en voz alta.
— ¿Están seguros? Ese vaso es de una mezcla de tequila con vodka. — dijo preocupado Aoyama, y Katsuki sonrió de medio lado.
—Ochaco…— pronunció mi nombre Asui con preocupación.
—Mejor aún. — mentí. ¿Pero qué mierda me pasaba? Dios mío, con solo haber visto su expresión está más que claro que él tenía ventaja, pero no quería dar mi brazo a torcer, por lo que seguí adelante con mi propuesta.
— ¿Estas segura, Kirby? — preguntó y yo me extrañe ante tal apodo, aunque en ese momento no le di importancia.
—Claro que sí. — volví a mentir mientras sentía mis manos temblar.
—Bien, las damas primero. — dijo mientras tumbaba su cuerpo sobre la silla en una pose relajada. Me tensé antes de bajar las cartas, tenía buen juego así que ya todo estaba a la suerte.
Exhibí mis cartas poniéndolas sobre la mesa y en ese momento mis amigos se habían asombrado por el juego que había hecho.
—Escalera de diamantes. — dije segura de mi misma mientras apoyaba mi mentón sobre mis manos viéndolo con una sonrisa esperando que su juego fuera peor que el de ella.
Miró mis cartas con aburrimiento para después sonreír maliciosamente y en ese momento supe que estaba perdida. Comenzó a bajar las cartas una por una y al ver que la primera era una K, seguida de la Q y así sucesivamente… supe que estaba perdida. Terminó de revelar las cartas y yo me quede helada ante su juego.
—Flor imperial. — estaba en shock sin creer que en verdad me había superado.
—Wow, Bakugo, ¡eso fue asombroso!—grito Hagakure mientras Ayoama también lo veía fascinado.
—No sabíamos que en la UA teníamos unos apostadores. — dijo Tsuyu a modo de broma.
—Es hora de cumplir tu parte del trato. — dijo seriamente mientras tomaba en su mano aquel vaso rojo y me lo tendía para que lo agarrara. Sentí miedo por lo que estaba a punto de hacer pero no me quedaba de otra, esperando que no fuera a vomitar durante el proceso.
—Ochaco, no es obligatorio. —dijo mi amiga Asui ansiosa.
—No te apures Tsuyu, soy una persona de palabra. — exclame.
Tomé el vaso entre mis manos y vi mi reflejo en el líquido al tiempo que alucinaba una calavera en ella, solté una gran bocanada de aire y comencé a "darle fondo", estaba decidida a acabármelo hasta que sentí como alguien jalaba el vaso desde abajo alejándolo de mi boca, provocando que un hilo de alcohol resbalara de mis labios.
Me sorprendí al ver que se trataba de Bakugo y después de esto pasó su dedo pulgar por mi mentón para limpiarme aquel rastro de líquido que se había derramado provocando que me estremeciera ante su roce y lo miré sin entender por qué lo había hecho.
—Tendré piedad de ti esta vez, no quiero que pierdas la conciencia. — dijo por último mientras se alejaba de nosotros. Sentí la tensión que había dejado en el ambiente así que me puse colorada por lo que acababa de pasar.
—Menos mal que no te lo acabaste Uraraka. — comentó Hagakure tratando de desviar el tema.
— ¡Esa es mi canción Hagakure, vamos! — interrumpió con entusiasmo el chico rubio mientras se alejaban para bailar dejándonos solas a Tsuyu y a mí.
—Pero, ¿qué acaba de suceder? —dijo Asui refiriéndose a Bakugo.
—No lo sé. — contesté.
— ¿Aún siguen con el trato? —pregunto intrigada. — Creí que solo actuarían así en la presencia de Deku porque ese acercamiento hizo que hasta yo me tensara.— confeso y yo me sorprendí ante esto, no tenía idea de la magnitud que el chico de ojos rojos lograba impactar en los demás pero hasta yo me quede pensando en lo que acababa de decir Tsuyu.
—Ah… yo — comencé a balbucear sin realmente saber que contestar.
—¡Hey! ¿No quieren venir a bailar? — interrumpió Jiro mientras tomaba nuestras manos para acercarnos con los demás.
—Tenemos una plática pendiente. — susurró Asui.
Cuando llegamos junto a los demás comenzamos a movernos al ritmo de la música, verdaderamente me la estaba pasando muy bien. Cerré los ojos disfrutando del momento y cuando los abrí pude darme cuenta que Deku ya estaba presente en la fiesta y se encontraba platicando con Shoto y Kirishma, hasta que su mirada y la mía chocaron haciendo que yo me incomodara dejando de bailar por un par de segundos, no quitaba su vista de mi por lo que decidí ir a la cocina para alejarme de ahí.
Aunque quisiera actuar como si no hubiera pasado no podía hacerlo, aún le dolía y mucho, y sabía que tarde que temprano se enfrentaría con él para hablar pero ahora no era el momento. Al llegar hacia donde me había ido agarré la botella y me serví una cantidad considerable en mi vaso la cual me bebí hasta casi acabármela.
—Oye tranquila, no es competencia de ver quien se acaba primero la botella. — alguien hablo por detrás de mí por lo que me gire rápidamente para ver quién era y me sorprendí al ver nuevamente a Bakugo.
De un momento a otro sentí mi vista nublarse y mis sentidos comenzaron perder conciencia, indicándome que todo el alcohol que había ingerido hasta ese momento estaba haciendo efecto, sabía que tenía que detenerme pero una parte de mí no quería hacerlo y no iba a ceder.
— ¿Quién eres? ¿All Might? — dije rodando los ojos y este gruño por lo bajo.
—No seré tu niñera si es que sigues así. —sentenció.
—No te lo estoy pidiendo. —dije burlonamente. Se había recargado sobre la barra de la cocina sosteniendo su vaso y me acerque lo suficientemente a él imitando el acercamiento que había tenido hacia conmigo hace poco, queriéndole regresar lo que me había hecho sentir. —Ah no ser que quieras serlo. — dije sonriendo acercado mi rostro a su rostro.
—Uraraka…— gruño con el ceño fruncido.
—No me importa. —contesté alejándome rápidamente de él.
—Estaré bien, no te preocupes. — dije mientras salía de la cocina dando pequeños pasos de baile dejando al rubio solo, tomé un poco más de vodka del vaso y pude ver de nueva cuenta a Deku, fruncí el ceño y comencé a caminar a paso decidido hacía él. Era tiempo de reclamarle ahora que se sentía con el suficiente valor para encararlo.
POVS Bakugo.
Después de todo lo que paso cuando terminamos de jugar cartas decidí que lo mejor era alejarme, no era propio de mi haber actuado de esa manera y más cuando ni siquiera estaba Deku presente. Idiota, me regañé a mí mismo. Había decidido ir con Kirishma y Kaminari a platicar mientras trataba de olvidar todo aquel escandalo, así que comencé a relajarme mientras tomaba con ellos. Hablábamos de cosas sin sentido así que por un momento perdí el hilo de la plática y en eso pude ver como Uraraka estaba bailando con las demás chicas, se veía tan feliz que no podía creer que era la misma persona que había visto en su habitación echa un desastre.
Me quede concentrado en ella que en eso pude apreciar cuando detuvo sus pasos y perdía su mirada en un punto fijo por lo cual volteé a ver en la misma dirección para saber de qué se trataba y pude ver cómo observaba a Deku…y él a ella, sentí un extraño sentimiento en el pecho pero rápidamente lo deje pasar. Analice bien el siguiente paso de ella y solo pude ver como se alejaba a la cocina.
—Me serviré más alcohol. — dije mientras me marchaba.
— ¿Crees que me puedas traerá a mi también? — pregunto Kirishma
—No hago favores, idiota. — contesté.
Cuando ingrese a la cocina me sorprendí al ver como se tomaba de un trago todo su vaso, y para no ser tan evidente que la había seguido me acerque a la barra pretendiendo que me servía más alcohol.
—Oye tranquila, no es competencia de ver quien se acaba primero la botella. — dije sorprendiéndola ya que se había girado rápidamente hacía a mí.
— ¿Quién eres? ¿All Might? — contestó mientras rodaba sus ojos y yo gruñí por su insolencia.
—No seré tu niñera si es que sigues así. —sentencié.
—No te lo estoy pidiendo. — admito que me había sorprendido escuchar sus palabras ya que esa había sido muy buena contestación, se estaba burlando y no le importaba así que la termine fulminando con la mirada.
Vi cómo se iba acercando cada vez a mi hasta que nuestros cuerpos quedaron a centímetros de distancia casi invadiendo mi espacio personal, imitando lo que yo había hecho hace rato, se ve que quería tener el control de la situación por lo que termine poniéndome nervioso pero sin mostrarlo. Así que lo que hice fue sostenerle la mirada. —Ah no ser que quieras serlo. — complemento acercando su rostro mientras sonreía. ¿Acaso estaba coqueteando?
—Uraraka…— gruñí fastidiado. Este juego ya no le estaba agradando.
—No me importa. —contestó alejándose rápidamente de mí, como si no hubiera pasado nada.
—Estaré bien, no te preocupes. — dijo mientras salía de la cocina dando pequeños pasos de baile, definitivamente ya estaba borracha. La seguí en contra de mi voluntad ya que extrañamente no quería dejarla sola, y menos sabiendo que ya se encontraba bajo los efectos del alcohol.
Al salir pude ver como se quedó un par de segundos de pie mirando hacia donde parecía estar Izuku y comenzó a caminar a paso decidido pero en ese momento agarré su muñeca deteniéndola en el proceso.
—Ni lo pienses. — dije amenazante, ella volteo a verme confundida ante mi acción y soltó una gran carcajada.
—Oh, por favor, ¿acaso quieres que me quede contigo? — preguntó sarcásticamente.
— ¿De qué hablas, Uraraka?, ya estas borracha. — regañé.
—No te preocupes no me acercare a Deku. —dijo como si me estuviera haciendo un favor a mí cuando evidentemente el favor era para ella.
—Pero si a eso ibas. — reprendí.
—Ya me arrepentí. — dijo sacando su lengua.
— ¡Iré por mas bebida, ¿gustas?—pregunto mientras volteaba a 180° su vaso convenciéndome que era verdad.
—Te acabas de servir un vaso, ¿Cómo es que ya te lo acabaste? — dije entre dientes aguantándome no cargarla para sacarla de ahí.
Hizo caso omiso a mi comentario y comenzó a caminar a la cocina alejándose de mi dejándome completamente solo, toqué el puente de mi nariz con frustración y pasados un par de segundos volvió a salir con el vaso rojo lleno de vodka.
— ¡Oh mira, ahí están Momo y Shoto! ¡Tengo que hablar con ellos! — gritó corriendo hacia ellos. Yo la mire con una mueca en mi rostro, no podía creer todo lo que estaba pasando así que la seguí.
—¡Oigan les quiero confesar algo!— escuché antes de llegar con ellos así que aceleré el paso para ver de que estaba hablando, ¿cómo que les quería confesar algo? ¿Iba a soltar su boca hablando de lo que paso con Deku?
—No le hagan caso, ya está borracha. — dije seriamente para desviar la atención. Ellos me miraron raro debido a la cercanía que tuve con la chica, pero no me importo, total que yo no le debía explicaciones a nadie.
— ¡No es cierto!—reprochó ella.
—Es hora de que te sirvas más vodka Uraraka…— mentí tratando de que nos fuéramos de ahí y vi como sus ojos se iluminaron a lo que acababa de decir.
—¿No crees que es mala idea…? — pregunto Shoto con preocupación.
—¡Súper bien! — contesto Ochaco al chico mitad frio y mitad caliente. —Solo que tengo que decirles algo antes de irnos. — me suplico y antes de que pudiera regañarla volvió a abrir su boca.
—Bueno en fin, lo que les quiero confesar es…— continuo y yo inmediatamente interrumpí.
—¿No quisieran ir los dos a bailar? Obviamente no le daré más alcohol.— era una de mis últimas opciones que no dude en utilizar, pregunté, bueno "obligue" a que me hicieran caso.
—¡Oye! — reclamó Uraraka ofendida a lo que ellos se voltearon a ver confundidos entre sí pero terminaron marchándose, dejándome un poco más calmado.
—¡Oigan esperen! — les grito Uraraka pero en eso yo la tome de la mano jalándola hacía un pequeño espacio más privado para poder hablar con ella.
—¡Hey cuál es tu problema!— reclamo mientras volvía a darle un profundo trago a su vaso y yo la mire desaprobatoriamente, si seguía así iría a perder la consciencia dentro de muy poco tiempo.
—¡No puedes ir contándoles a los demás lo que paso!— reproche tratando de hacerla entrar en razón.
— ¡Y por qué no, si son mis problemas! – reclamo y yo la mire molesto. — ¡Además, ni siquiera les iba a decir nada de Deku, yo les iba a decir que me encantaba verlos a los dos juntos! — al terminar de decir esto yo no podía creer que de verdad esa iba a ser su confesión y yo fruncí el ceño con enojo.
—¡Y a ti que! ¡Ni siquiera son novios!— reproche.
—A veces solo hay que darles un empujón. —contesto alzándose de hombros, restándole importancia mientras volvía a reírse. —¡A mí me hubiera gustado que alguien me hubiera echado una mano! — dijo ahora enojada, en verdad que el alcohol le hacía ser bipolar.
—Ven, quiero bailar. — me suplico olvidándose de lo que había dicho hace un par de segundos y antes de poder decirle que no está tomó rápidamente mi mano arrastrándome hacia la sala, yo quise oponerme pero en cuanto acorde ya estábamos los dos juntos con algunos cuantos más amigos nuestros bailando alrededor.
Me quede inmóvil mientras ella bailaba al compás de la música de reggaetón, Puaj. Pensé. No me gustaba para nada ese género pero al ver como ella se movía hizo que prestara más atención a ella sonrosándome en el proceso, que estupidez.
Decidí irme sin decirle nada dejándola a ella sola con los demás mientras me dirigía a recargarme sobre la mesa para vigilarla, no estaba haciendo nada malo por lo que la deje que siguiera en lo suyo pero esto se fue al carajo cuando en menos de 5 minutos comenzó a gritar.
— ¡Quieren ver algo genial!-exclamó mientras que todos la animaban para ver qué es lo que estaba a punto de hacer. Una venita saltó de mi cien al ver lo estúpida que podía llegar a ser.
En eso avanzo hacia donde estaba yo dejándome bastante confundido pensado que sería parte de su show y apenas iba a detenerla cuando paso indiferente a mi lado y se subía directo a la mesa, provocando que todos se acercaran a donde estábamos y comenzó a bailar "sensualmente" mientras cantaba.
— ¡Baby, la nota ya está haciendo efecto! ¡Mi mundo esta jodido y me siento perfecto! — "No es mi problema, no es mi problema, no es mi problema". Pensé repetidas para no seguir involucrandome. Estaba a punto de irme cuando escuché como Mineta junto con Rikido y Kirishma le gritaban cosas para alentarla.
— ¡Qué bien se mueve! — dijo Mineta.
— ¡Sigue así Uraraka! — alentó Kirishma, en ese momento sentí un pinchazo en mi pecho haciéndome enojar por lo que decidí actuar rápidamente.
—¡Ochaco, bájate ya!—regañe estando al filo de la mesa.
— ¿Otra vez tú?—reprocho mientras seguía bailando solo que esta vez sus pasos eran más torpes y se tambaleaba.
—¡Uraraka! ¿Estás bien?— preguntó Deku con preocupación acercándose hacia nosotros.
—¡Oigan déjenla bailar en paz! — reclamó Mineta y yo solo le lance una mirada matona que hizo que guardara silencio.
—¡Ah pero mira quien esta aquí! — gritó la chica mientras se bajaba de un perfecto salto de la mesa como si estuviera sobria. — ¡El chico "todas mías"!—gritó y afortunadamente la mayoría ya estaban bajo la influencia del alcohol pero otro miraban expectantes por lo que acababa de decir la chica.
—Es mejor que te alejes, Deku— le dije amenazante pensando en que quería evitar armar un escándalo, lo que había pasado "entre ellos" aún estaba muy fresco así que en cualquier momento podría salirse de control por lo que el peliverde solo me miro impaciente.
—Uraraka— susurró apenado
— ¿Acaso crees que solo tú puedes hacerlo?— dijo amenazante acercándose a él mientras me quede parado sin saber cómo actuar y yo no sabía a que quería llegar con esto, estaba demasiado terca.
—Uraraka, por favor…— dijo Izuku suplicante.
—Uraraka, hay que irnos. — dije por lo bajo acercándome a ella.
— ¡Hey todos! ¡Volteen a verme!—gritaba la chica sin hacernos caso.
Algunos giraron su cabeza a nuestra dirección y me fue inevitable sentirme incomodo, a este punto ya no podíamos salir de aquella situación así que todo se había ido al carajo por tercera vez en esa noche, toque mi cien con fastidio y cerré mis ojos con pesar. Tal vez Uraraka iba a reclamarle a Deku frente a todos, pero eso ya era problema de ellas.
.—¡Quiero que todos vean esto! .— dijo y antes de poder abrir bien mis ojos para ver qué es lo que la chica iba a hacer, sentí un par de manos tomar mi rostro y jalarme hacia abajo para sentir unos suaves labios chocando con los míos mientras el aliento alcohólico de la chica se hacía presente en el sabor. Estaba incrédulo con lo que acababa de pasar, no podía creer que el protagonista de ese show terminaría siendo yo. Quería aventarla pero un mar de emociones llenó mi pecho sin saber realmente que hacer hasta que ella se terminó alejando de mí.
— ¡Eh que les pareció!— dijo después del acto como si hubiera hecho la gran cosa y algunos nos miraban sorprendidos por lo que acababan de ver incluso Deku se había quedado sin palabras. Reino el silencio entre nosotros exceptuando a la música que se escuchaba de fondo y en eso Kaminari se acercó a nosotros rompiendo el hielo, al parecer ya estaba igual o más borracho que la chica.
— ¡Un aplauso a la pareja que está enamorada!—grito el chico aplaudiendo sin dimensionar lo que acababa de pasar. Me sentí un poco humillado y antes de que la chica continuara con sus estupideces la tome fuertemente de la mano para salir al jardín mientras seguía bailando al ritmo de la música. Al llegar afuera inmediatamente ella se dejó caer en el pasto y comenzó a rodar sobre su cuerpo de un lado a otro cuan niña chiquita.
— ¿Sabes lo que acabas de hacer?—pregunte seriamente y ella me miro divertida acercándose a mí.
— ¿que? ¿Acaso no te gusta cómo beso?—dijo relajada mientras soltaba una carcajada.
— ¡Ese no es el punto! –reproche y en eso sentí como jalaba de mi mano para intentar obligarme a que me sentara pero me hice lo suficientemente duro para que no lo lograra.
— ¡Oh vamos!—dijo y en esto se volvió a poner de pie recargando su cuerpo contra el mío y en eso sentí una descarga eléctrica que me hizo poner nervioso.
—Eres lindo. —dijo con una sonrisa bobalicona en su rostro mientras recorrida su mano por mi cara a lo que yo inmediatamente la tome apartándola de mí.
—Estas borracha. — reprimí.
—A mi mañana se me quita lo borracha y a ti nunca lo lindo. — me avergoncé ante esto y se volvió a tirar al pasto.
—Vamos acompáñame. —dijo mientras daba unas palmadas al césped para que me colocara junto a ella.
—No, será mejor que te lleve a tu cuarto. — le dije mientras me acercaba a ella.
— ¿Me llevaras a mi cuarto? — dijo coquetamente y gruñí enojado. Me encontraba impaciente pensando en que podría hacer y pensé que sería una mala idea si la llevaba yo, así que me dirigí de nueva cuenta al edifico para ver quien de sus amigas podría llevarla pero grande fue mi sorpresa al ver como todas ya estaban borrachas. Mierda.
Volví con ella y cuando la vi pude darme cuenta que estaba tumbada sobre el pasto con los ojos cerrados, me senté a un lado de su cuerpo y fruncí el ceño con enojo por todo lo que acababa de pasar hace poco. Estaba perdido en mis pensamientos que no me di cuenta cuando Uraraka comenzó a flotar levemente y mi reacción fue sujetarla de la mano para que no saliera volando.
Se veía tan tranquila que parecía mentira el cómo se había comportado hace poco, al parecer el efecto del alcohol ya la había hecho caer, el roce de la piel de su mano con la mía me hizo recordar el beso que me había plantado y fue inevitable sonrojarse. Pero que mierda.
Opté por arriesgarme a dejarla a su habitación y antes de que pudiera ponerme en pie, de un momento a otro Uraraka perdió el equilibrio y cayó fuertemente al suelo dándose un golpe e inmediatamente se puso a vomitar quedando manchada a lo que yo solo volteé de reojo bastante asqueado.
—Es hora de irnos, pequeña ebria. — dije aguantándome la respiración para no vomitar y Uraraka solo hacia ruidos quejumbrosos.
La cargue sobre mis brazos para llevarla a su dormitorio y en el camino me iba asegurando que nadie nos viera para evitar meternos en problemas, como quiera ya pasaban de las 12:00 am por lo cual sería raro que alguien anduviera por ahí.
Al llegar con éxito a su habitación rápidamente prendí las luces y la coloque en una silla, la mire y estaba hecha un desastre empezando por su ropa, por eso mismo no la deje en la cama, su cabello y su maquillaje se habían arruinado, así que pensé que lo más conveniente sería solo cambiarla de ropa pero al considerar el olor a causa del vomito estaba reflexionando si bañarla… aunque, ese no era su problema.
—¡Uraraka, idiota! — susurré molesto. No podía creer como llegó a involucraste tanto con ella pero esto ya estaba fuera de mis limites así que caminé hacia la salida pretendiendo que todo estaba en perfecto orden pero antes de poder salir me paralice y volteé a verla una vez más. Algo en mi interior se revolvió, no podía hacerle eso aunque no fuera mi responsabilidad.
Volví a acercarme a ella viendo como dormía profundamente con su cabeza inclinada hacia abajo respirando quedamente, me agache a la altura de su cara y la fulmine con la mirada esperando a que "desapareciera" aunque obviamente esto no iba a suceder y rodé mis ojos con fastidio. Me erguí para dirigirme a su baño y abrí el grifo del agua para meterla en la tina así que mientras se llenaba nuevamente fui hacia ella para comenzar a desvestirla y lo primero que hice fue quitar su blusa para después desabotonar su falda quitándole por último los tenis y calcetines dejándola solo en ropa interior, fue algo complicado pero nada que no pudiera hacer.
Mi cara ardió de vergüenza al ver su sostén junto con sus bragas y definitivamente decidió que las pantis no se las iba a quitar, por lo que desabroche su sostén dejando libres sus pechos, giré mi cabeza a otra dirección para no verlos y la cargue rápidamente en mis brazos. No eran los primeros pechos que veía pero debido a la situación no quería verse como un aprovechado. Podía ser un hijo de puta pero no era esa clase de persona.
Ingresamos al baño y la sumergí en la tina para después comenzar a quitar los restos de vomito de su cuerpo que aunque mis roces fueran superficiales, evidentemente, las manchas iban desapareciendo.
Uraraka seguía con los ojos cerrados y en ese momento me vino a la mente la apuesta que habíamos echo sobre tomar el vaso de vodka con tequila, y la culpa invadió mi mente, sintiéndome mal por haber causado que terminar de esa manera. Después de enjuagarla la saque y la seque con una toalla que se encontraba tendida en el lavabo así que salimos del baño e inmediatamente le puse una blusa bastante grande para vestirla y que así durmiera tranquila.
La recosté en su cama y decidí que era momento de retirarme, la vi por última vez y pude darme cuenta como se revolvía sobre la cama mientras emitía pequeños quejidos, por lo que me le quede viendo para asegurarme que todo estuviera bien. Entre abrió un poco sus ojos mirándome aun atontada por el alcohol y en eso sentí como tomaba mi mano mientras me jalaba hacia ella.
—Sabes Bakugo, cuando estoy contigo extrañamente me siento muy bien. —
—Estas despechada, es lo que pasa. — dije crudamente, y yo no tenía problema en aceptarlo, después de todo era mejor aceptar las cosas tal como eran.
—Claro que no, después de todo tú me has salvado. — dijo quedamente mientras se quedaba sin voz y se acomodaba en su almohada.
¿Salvado?
—Me tengo que ir. —dije mientras trataba de soltarme de su agarre.
—Quédate—susurro con suplica mientras se aferraba a mi mano y colocaba su cabeza arriba de ella, "aprisionándome". Hice una mueca de incomodidad, ya que si alguien se llegaba a enterar que estaba en el dormitorio de las chicas su castigo iba a ser severo. Lo pensé dos veces y termine sentándome en una silla al lado de su cama, esperaría a que se durmiera completamente para marcharse.
Decidió que hablaría al día siguiente con Tsuyu para explicarle todo lo que había pasado y convencer a Uraraka que ella la había llevado hasta su cuarto, no me interesaba quedar en ese momento como "héroe" ya que ya habíamos llegado a un punto en el que nos estábamos involucrando el uno como el otro más de lo esperado que me dio miedo, yo no era ese tipo de persona después de todo. Aparte… no iba a estar tranquila sabiendo que yo la metí a bañar viendo su cuerpo desnudo. Volví a voltearla a ver y en ese momento supo que todo ya se había ido al carajo.
Holiwis, me gustó mucho escribir este capítulo que lo terminé antes y pueees por obvias razones decidí que este fic sea Kachaco, y pues al no tener review pero si muchas vistas no supe si les gusto o no jajaja si me di cuenta que dos personitas dieron follow y fav respectivamente así que me metí un poco a stalkearl s y al parecer les gusta el kachaco, otro motivo por el cual también decidí que fuera así, muchas gracias por darle una oportunidad:) creo que me daré un descanso a partir de aquí, (si es amenaza) porque no siento mucho apoyo y pues ya pa´que u.u bueno nos vemossss.
PD: WEY yo no soy hombre, conozco el comportamiento de Bakugo en el anime pero nmnchs, obviamente va a ser "diferente" en este fic (aunque de igual manera está escrito en las advertencias), pero perdónenme si algunos párrafos les causa ruido a causa de su comportamiento:(
