Nunca dejes de ser tú...

Habían pasado meses desde que Luna ganó ese concurso de talentos, haciendo una canción de pop comercial no fue su vida igual, pasó más un año haciendo un álbum pop, llendo de gira en todo el país y Canadá, por ahora.

Su familia la apoyaba, bueno una parte de ella, mejor dicho solo un chico de cabellos blancos no estaba contento con lo que hacía Luna, él desde el concierto que dio el Royal Woods donde se mostro al mundo como Lulú, junto a Sam, Chunk y George, le trataban de decir que no debería hacer música que solo la hacia famosa y no feliz.

Ella se enojó cuando le dijeron eso, tanto que hasta llamo a su seguridad de un concierto que dio en Nueva York para expulsarlos, a sus propios amigos, pero sobre todo a su hermano.

Luna en ese año se volvió alguien arrogante, exquisita y fastidiosa; nadie quería estar a su lado, los que estaban a su lado aún solo estaban ahí por si fama y para inducirla a la vida de desenfreno.

El primer semestre siendo Lulú, la pasó según ella genial porque había mucha gente en sus conciertos, en el camerino ella tenía tanto clase de asistente, la chica del maquillaje, la chica que trataba su peinado, la que le traía las bebidas, las chicas que le traían los diferentes atuendos rosas y muchas personas más.

Se decía así misma que eso debía ser el éxito, no?

Pero ella cada vez que miraba en su bolso la foto que tenía de Mick Swagger, dudaba de la fama que tenía pero justo cuando do en dos ocasiones iba a renunciar a esta fama, su representante la persuadía para que no lo hiciera, le decía que en ya había llegado muy lejos, que irse de ahí era algo que solo la gente temerosa y con tendencia a ser perdedora lo hacía.

Ella en ese tiempo era demasiado manipulable, era demasiado relajada, poco le importaba lo que sucedía a su alrededor, solo le importaba las sesiones de fotos y entrevistas con los periodistas.

Ella ya no llamaba tan seguido a su familia, ellos trataban de hablar con ella, pero a veces eran atendidos por la contestadora y si lograban hacer que contesten del otro lado si representante decía que debían ser concisos al hablar, al hablar con ella era muy pero muy cortante.

Su vida llegó a un límite que nunca debió pasar, en ese "ambiente artístico" es muy común que las personas deseen llevar a cabo algunas de sus adicciones.

Ya llevaba más de seis meses de siendo la artista revelación del año, la compañía que tenía siempre en el Backstage, en los viajes, había un grupo en especial que tenía un gusto en particular, les gustaba probar a su manera que sus sentidos podían estar a otro nivel, que las risas podrían venir sin necesidad de un chiste y que los problemas que tenían se podrían acabar ir sin necesidad de afrontarlos, solo probando algunas sustancias.

Al ser introducida a ese mundo, su vida no sería la misma, cada vez más se volvería alguien distinta, cada vez más dependiente a esas cosas.

Sus grabaciones a veces se retrasaban debido a que no podía comenzar un maldito día sin su dosis diaria.

Se volvía cada vez más irritable e irritante para la gente que trabajaba para ella.

Cada día era una tortura para la gente de maquillaje y los demás asistentes que arreglaban su imagen.

Los hoteles que la hospedaban, tenían muchas quejas de la gente que se hospedaba a su lado.

Ni que decir de uno de sus conciertos, cuando canto bajo los efectos de los alucinógenos, casi se pelea con una fanática que se subió al escenario, gracias a Dios que la seguridad fue más que nada a proteger a la chica fanática de Lulú.

Ya había pasado más de un año en la piel de Lulú, cada día despertaba en un lugar diferente, en el piso de su habitación, en la bañera, en el mini bar de sus habitaciones de hotel, en la piscina y así en varios sitios.

Gracias a Dios que no se volvió alguien promiscua, sino que sería otro grave problema.

Una vez se le insinuaron dos chicos, los que le conseguían las sustancias, pero ella los rechazo de una, solo los frecuentaba par conseguir los alucinógenos, nada más.

Pero en estos últimos días se dio cuenta que la vida que escogío no era la indicada, todo por rebuscar su bolso, de casualidad vio la foto de su ídolo Mick Swagger y una más importante, la foto de su familia, en especial la foto de ella y su hermano en el primer concierto que tuvo él.

Su mente era un huracán de recuerdos, cada recuerdo le destrozaba el corazón, saber que su familia la apoyo siempre en ser como ella era en realidad, pero ella ahora era lo que siempre odió, una persona que no quería ser ella misma.

Un día se salió del hotel por la noche, se fue a caminar por la ciudad, estaba vestida de forma normal, la gente no la reconocía, ella solo era conocida por los imagen que vendía.

Ella al llegar a un parque se tiró al pasto a llorar, saber que había tomado una mala decisión, saber que dejó a su familia y amigos solo por ser muy conocida, el precio de la fama.

No sabía que hacer solo quería pensar que esto era un mal sueño, claro que podía ser un sueño, ella tenía los materiales como para que sea así, ahí recién entendió el por qué de que algunos consumían drogas.

Estaba tan devastada que pensaba en tomar unas pastillas, inyectarse o inhalar cosas muy fuertes.

Ella se decía que quizás eso sea lo mejor pero alguien la encontró, alguien que ella nunca esperaría ver.

Antes de que se tomará unas pastillas de colores, esa persona tomo su mano y evitó que hiciera una locura, bueno otra locura.

Ella solo miró hacia arriba y lo que vio le alegro, por primera vez en meses ella sentía así, ni los alucinógenos la hacían sentir así.

Era su hermano Lincoln de doce años, ya había pasado más de un año.

Si bien se alegro, también se sintió la peor persona del mundo, lloró con más ganas, entonces su hermano hizo lo que ella necesitaba hace mucho, le dio un abrazo, la consoló.

Ella no quería ver a su hermano a los ojos, sentía el peso de la vergüenza...

Entonces Lincoln lentamente levanto su rostro, tomando su mentón y le dijo:

-Hermanita qué te pasó?

Ella no sabía que decir, pero tuvo que hablar y dijo:

-Lincoln perdóname, de veras perdóname hermanito, no solo tú sino necesito el perdón de toda la familia y mis amigos, ojalá aún sigan siendolo.

-Luna, no sabes cuanta falta nos haces, por qué escogiste esta vida? Tú no eres esto, tú eres Luna Loud, la chica que siempre nos decía que debíamos ser nosotros mismos, la chica que no temía en hacer las cosas que le gustaban, que no le importaba la fama sino hacer lo que le fascinaba.

-Lincoln no sé qué hacer? Sino me detenías quizás nunca te hubiese vuelto a ver, eres mi salvación Linky...

Y comenzó a llorar de nuevo y con más intensidad, pero Lincoln le dijo:

-Luna de ahora en adelante, pase lo que pase, voy a estar a tu lado para ayudarte a superar esta parte de tu vida, si me permites...

Ella solo abrazo con más fuerza a Lincoln, él solo le acariciaba su espalda y le daba palabras de aliento.

Entonces él le contó que como estaba de vacaciones, estaba de viaje con un amigo acá en Illinois, que su familia vivía acá cerca, por eso él dijo que iba a salir a caminar, agradecio al destino, a las casualidades y a Dios por poner a Luna en su camino.

Pasaron los días y Luna converso con un abogado para poder resolver los términos de su contrato.

Llegó a un acuerdo con su representante y la disquera, en que ella dejaría de ser Lulú y siempre y cuando ellos se llevarán el 70% de las ganancias, eso era algo sucio pero no era tanto como el precio que estaba pagando por tener a su familia y amigos lejos.

Al final llego al acuerdo, y ese puesto lo ocupó otra chica.

Entonces Lincoln habla con la familia de su amigo que tiene que irse a Royal Woods, ellos le dicen que llamarán a su familia para avisarle, él agradece.

En camino a Royal Woods, Luna está asustada por la reacción de su familia a su regreso, él solo le dio un beso en su frente y fue suficiente para darle apoyo.

Al bajar del taxi, ella tomó un respiro, él tocó la puerta y al abrir estaba su familia y amigos, estaban felices de tenerla, ella no se contuvo y fue a abrazarlos.

Les contó todo sus problemas, ellos la comprendieron, todos estaban felices de su regreso, bueno excepto una hermana, ella no perdonaba lo que Luna había hecho pero por el momento no dijo nada.

En ese lapso de tiempo, fue llevada a un centro de rehabilitación, siempre con el apoyo de toda su familia y en especial de Lincoln y su novio George.

Lincoln al enterarse de que George se había declarado a su hermana, dentro de él algo se quebraba, pero solo resistió y se dijo que sí así ella era feliz, solo tenía que aceptar.

El solo miraba a lo lejos cuando su hermana salía con George, pero una hermana que sabía del amor que sentía por Luna, solo le dijo:

-Lincoln, vamos ya olvidarás, solo ten paciencia hermanito.

-Gracias, tienes razón solo necesito tratar de olvidar, no?

Entonces entraron a casa, el no podía olvidar su amor hacia su hermana Luna pero tenía que intentarlo.

Esa noche que el la encontró, ese abrazo que le dio algo en Luna comenzó a escucharse, era una melodía, pero ella no supo en ese instante no supo de donde provenía o quien la generaba, con el tiempo lo sabría, con el tiempo...

( Camino a: Una Melodía llamada amor)