Las notas del amor...
- Vamos date valor...que esperas solo es dejarlo y ya...lo haz hecho una vez, aunque resulté con un golpe en el estomago...después de todo un mar de lleno de naufragios, claudicas ante una bella laguna...enserio soy patético.
Un chico de quince años estaba decidido a dejar algo peculiar en un casillero de una universidad, pero de un momento a otro está perdiendo el valor, se supone que después de todo lo vivido hace cuatro años le servirían de mucha experiencia y ya no tendría ese nerviosismo que causa la primera vez.
En eso suena el timbre del cambio de hora, salen varios estudiantes de varios salones de clases, todos conversando sobre temas interesantes.
Entonces el chico deja su carta en el casillero de alguien y mira a ambos lados si hay alguien conocido, se pone su capucha y trata de estar ahí pero sin ser notado.
Luego de algunos minutos, no más de tres, una chica rubia con un mechón de color turquesa claro se acerca a su casillero, se despide de algunos amigos, mientras gira la manija para poner su clave del casillero dice:
- Esta clase sí que fue agotadora, ya solo queda una hora para ir a almorzar.
Al abrir su casillero, cae un papel blanco, tomó la carta del suelo, la miró y decía en la parte delantera: "De tu admirador secreto".
La chica sonrió, sintió como que era un Deja Vu, creo que sabemos que no es eso sino que la chica reprimió ese recuerdo debido a que la persona se lo había mandado la primera vez no fue realmente correspondida.
La chica se emocionó y leyó lo que decía:
Para la chica con su cabello color cielo:
Tan bella, tan hermosa, tus cabellos me hacen recordar las mañanas soleadas, esos amaneceres viendo a mi ventana y apreciando todo el esplendor de aquella mañana.
Te conozco desde hace tiempo, de veras que no miento.
Desde la primera vez que te ví me cautivaste, que solo piense en ti es lo que causaste.
Saber que el tiempo te ha tratado bien es grandioso, si me vieras como me ha tratado a mí es muy gracioso.
Quisiera decirtelo frente a frente pero temo que tu boca a hacer algo indebido me tiente.
Con pasión y fervor te escribe tu misterioso admirador.
La chica no puede salir del trance de la carta, estaba emocionada, nunca había tenido un administrador secreto, estaba con una sonrisa de oreja a oreja, procede a guardar la carta en su mochila y se dirige a su siguiente clase.
El chico peliblanco observa de lejos y se alegró de que ella se haya puesto feliz por la carta, eso fue su mejor recompensa por ahora.
Sin más que hacer se dirige a salir del campus, pero en ese preciso instante, se encuentra con un conocido, esa persona lo saluda y le dice:
-Lincoln a los años amigo, cómo has estado?
-Hola profesor Hugh, pues he estado bien desde que usted fue a casa a enseñarme he sido mejor, pero cómo está usted y qué tal le va acá en la universidad?
-Pues muy bien, no me quejo, sabes ahora soy profesor aquí, enseñó en la facultad de derecho y a ti que te trae por acá amigo?
Se puso a pensar en que decirle a Hugh, así que le dijo:
-Vine...a visitar a un...amigo, sí un amigo, hace tiempo que no lo veía, y ya lo vi...
-Bueno Lincoln fue bueno verte...bueno quisiera preguntarte algo...
-Dígame profesor.
-Bueno...cómo está tu hermana Leni?
-Profesor sé que por ella no se fue corriendo cuando pudo, quizo quedarse un rato más pero mis demás hermanas...bueno ella está bien, está ahora trabajando pero dentro de un año ha decidido retomar sus estudios de diseño y confección, está sola...no le vendría mal una visita tuya.
-Gracias Lincoln, muchas gracias por darme esperanzas.
-De nada profesor y nos vemos.
Hugh se fue feliz por ver a su amigo y alumno pero sobretodo saber que la chica que lo cautivo esa vez.
Luego de haberse despedido de Hugh, Lincoln pensó en su siguiente carta, pero antes dijo:
-Es una buena señal, ojalá así sigan las siguientes cartas, espero tomar más valor con las siguientes cartas.
Entonces se fue camino a su casa, recordando la sonrisa de la chica del mechón turquesa.
Mientras tanto la chica estaba en su salón de clases, mirando a la ventana, pensando en la carta, entonces se dijo a sí misma:
-Quien se habrá enamorado de mí? Ojalá sea alguien agradable.
Suspiraba y comenzó a prestar atención a su clase.
Y así pasaron unos días, y el chico estaba otra vez en la universidad y llevando otra vez una carta, la dejó en el casillero, e hizo lo mismo, se quedo esperando hasta que ella la saque.
La chica al abrir su casillero saco unos libros y dejó otros, en ese instante cayó la carta, ella la levantó rápido, la leyó y decía:
Para la chica del mechón turquesa:
El mundo es tan pequeño frente a tu gran belleza, no hay día en que no piense en ti, eres la cosa más hermosa que el universo tiene en este planeta.
Recuerdo la primera vez que te conocí, era muy pero muy tímido, aún lo soy pero almenos por la carta lo puedo expresar, pensé que los angeles habían sido expulsados del cielo porque tú estabas con nosotros en la tierra.
Aunque en ese tiempo tú tenías algo con una persona única, yo no dejaba de apreciar tu figura.
Eres como el tesoro de un pirata, eres como una orquídea, eres como el talento de una persona.
Fuiste, eres y serás la chica de mis sueños, te lo dice tu misterioso admirador.
La chica estaba muy pero muy contenta, la releyó, una y otra vez, no podía creer que su admirador pueda darle tantas palabras halagadoras, se sentía única y especial, lo que no sabía era que ya lo era.
Y así fueron las siguientes cartas, cada una mejor escrita que la otra, todas poemas, ella pensaba que ya no existía gente romántica, pensó que el amor se había acabado pero no, su admirador le demostraba que aún quedaba amor en este mundo.
Y paso un buen tiempo, él aún no tomaba el valor suficiente, pero seguía dejándolas cartas.
Iba a dejar otra carta pero cuando está pasando por el pasillo, se tropieza con alguien, le pide las disculpas respectivas, ella también.
Cuando se levanta y le iba a alcanzar su libro, se queda sorprendido, era la chica del mechón turquesa, era Sam, la ex novia de su hermana, la chica de sus sueños.
Ella lo reconoció, se alegró de verlo, hace tiempo que no lo veía, la última vez era un chico pequeño de once años y tierno.
Él se queda perdido en su mirada, ella le dice:
-Lincoln cómo haz estado, hace tiempo que no te veía?
Salió del trance, río de los nervios y le dijo:
-Hola Sam que coincidencia, es agradable verte, bueno yo me encuentro bien pero tú cómo, estás cómo te va?
Ella está muy emocionada de verlo y le dice:
-No te gustaría ir conmigo a una cafetería que está afuera de la universidad, ahí podríamos platicar mejor.
No podía creer que lo haya invitado, entonces le dice:
-Claro, me encantaría.
-Pues que esperamos vamos.
Y procedieron en ir a la cafetería, mientras caminaban le respondió lo anterior, al llegar pidieron algo ligero y procedieron a conversar.
Se podría decir que hablaron de casi todo y hasta exagerar, sus risas y sonrisas eran tan naturales, no había palabra que los hiciera sonreír y apreciar el rostro del otro.
Lo curioso es que Lincoln no era el único en ponerse nervioso, ella también tenía los ratos en que tartamudeaba pero lo ocultaban bien.
Hasta que ella le hizo una pregunta:
-Y...cómo está...Luna?
Eso hizo que cambiará su sonrisa a una expresión de tristeza, él comprendió y le dijo:
-Ella está bien Sam, ahora está estudiando fuera de Michigan, se fue a California junto a una banda...
-Qué bueno...espero que cumpla sus sueños...
Noto a Sam algo triste pero le dijo:
-Pero Sam, por qué no seguiste en el mundo de la música?
-Bueno que te puedo decir, era mi pasatiempo pero no era mi sueño, te soy sincera, nunca pensé en que la música fuera mi forma de vida pero aún sigo tocando, no estoy oxidada.
-No puedo creer hasta no escuchar que toques jajaja.
Entonces se quedaron en silencio, no sabían que más decir, entonces dice:
-Sam voy al baño ya vuelvo...
En eso que se levanta para ir, sin querer su mochila se cae al suelo y como estaba abierta se cae todo lo que tenía adentro.
Entonces Sam lo ayuda recoger sus cuadernos y hojas, él le dice:
-No te hubieses molestado Sam.
-No es nada Lincoln...qué es esto?
Y Sam cogió un sobre pequeño, no era un sobre en sí, era una carta, él le dice:
-Sam...
Ella ve lo que dice es para la chica de cabellos como el día, Lincoln le dice:
-Sam...yo...perdóname...
Lincoln ya se estaba llevando llendo pero el brazo de Sam lo detiene y le dice:
-Espera...
Con una mano lo tenía agarrado y con la otra leía la carta, al terminar de leerla comienza a derramar lágrimas.
Lincoln se da cuenta y se arrodilla y le dice:
-Perdóname Sam, espero que Luna también me perdone, no puedo enamorarme de ti, a pesar de todo tú eres la exnovia de Luna y creo que aún la amas...lo siento si me enamoré de ti, sé que te alegraste por estas cartas pero Luna siempre va a ser tu primer amor...lo sient...
Ella lo toma con fuerza y lo besa, él está muy sorprendido pero se deja llevar por el momento que soñó desde hace tiempo.
Las personas de la cafetería se sorprendieron, algunas parejas que estaban ahí se enternecieron con la escena y se abrazaban.
Después de varios segundos se separaron y él le dijo:
-No entiendo Sam...pensé que tú aún no habías olvidado a Luna...
-Tonto cuando recibí tu carta pensé sentí como un Deja Vu pero después recordé lo de Luna pero también recordé que nunca fue correspondido lo de ella, pero lo que haz hecho es lo más romántico que han hecho por mí, Lincoln pero dime quisieras estar conmigo?
-Si no te molesta chica del mechón turquesa.
-Claro que no admirador secreto.
Entonces se abrazan y recargan sus cabezas en el hombro del otro y suspiran de felicidad.
Se miran sonrojados, sonríen y salen de la cafetería tomados de las manos como el había esperado por tanto tiempo y ella en el fondo de su corazón también...
