No te voy a abandonar conejito...
¿Por qué el mundo será así? ¿Si una persona es buena, por qué le deben pagar de esa manera? ¿Qué hizo para merecer eso?...
Muchas preguntas rondaban en mi cabeza, pero las respuestas las tenía desde hace tiempo, él es la mejor persona de este mundo pero no, ellas tenían que utilizarlo, bueno no todas.
Él era un chico amable, atento y considerado, esas son las principales cosas, no haría daño a ni una mosca, muy comprensivo y más cosas.
Nuestros padres habían fallecido, todas estuvimos muy pero muy vulnerables, tanto así que todas comenzamos a ver en Lincoln algo que nunca pensamos ver, pensamos en que quizás él era más que un hermano, pensamos que era el amor que tanto alguien buscaba, pues a decir verdad es cierto, es el chico ideal pero...
Un día Lincoln estaba consolando a Lori, ella lloraba por dos cosas, primero sus padres no estaban y segundo toda la responsabilidad recaía en ella, se sentía incapaz de poder ser la hermana mayor y la nueva madre para nosotros pero Lincoln le decía que no estaba sola que ella siempre iba recibir apoyo de las demás y él, de nada valía sentirse así, que pase lo que pase todos íbamos a apoyarnos en todo, le decía que ya no llore mientras le secaba lágrimas tiernamente.
Esas palabras le llegaron al corazón a Lori, a sus veintidós años nunca alguien le había hablado así y apoyado tanto...entonces un día que ellos se habían quedado solos, ella ya no veía en Lincoln un hermano, esa barrera se destruyó cuando él fue su soporte en esta díficil prueba que nos daba la vida y le dijo que la acompañe a su cuarto, él estaba pensativo.
Al llegar al cuarto, ella le puso seguro, él se sorprendió y le pregunto la razón por la que hacía eso, ella solo le dio un beso en los labios, él se sobresalto pero no opuso resistencia, entonces ella le dijo que no había mejor persona que él para tener su primera intimidad porque era el chico que siempre estuvo atento a ella, que la trato de una manera amorosa.
Cada vez más ella se acercaba a su hermano, cada vez más le iba tocando su cuerpo, pero él no podía negarselo sabía que estaba muy vulnerable, pero si era lo que quería ella no podía negarselo, enserio que tenía miedo de que ella en ese estado haga una locura como hace un mes que temiendo no dar la talla quizo suicidarse las únicas que se enteraron fueron Lincoln, Leni y yo.
Lincoln solo quería lo mejor para sus hermanas y no se lo negó, tomo todo el valor para darle la mejor tarde de su vida.
Y sí fue la mejor demostración de amor, Lincoln era un inexperto como ella pero era tanto su afán de darle los motivos para que no recaiga en lo anterior dicho, que por un momento lo hizo más por pasión que por compromiso.
Fue una larga tarde, entre jadeos, mordidas, besos en regiones inesperadas, movimientos eróticos, todo fue casi como llegar a la cima de una gran montaña, al final quedaron abrazados, ella lo abrazaba y le daba muchos besos en su rostro, lo halagaba, él también le dijo que la primera vez siempre debe ser con la persona especial, ella se sonrojo, y se durmieron hasta entrada la noche, grave error.
Lori al despertarse, sintió algo en su mente, algo que el ardor del momento no dejó salir, no dejó que hable y eso era la moral.
Al ver a Lincoln al lado suyo se sintió mal, sintió que se aprovechó de su hermanito, en eso abren la puerta de su cuarto y entra Leni y da un grito, en ese instante todas fuimos a ver qué pasaba.
Mis hermanas se quedaron impactadas al ver tal escena, Lori no sabía que hacer, Lincoln al sentir que Lori se movía, se despertó y se quedó petrificado al ver a sus hermanas apreciando esa escena, entonces Lynn salto hacia Lori y le dijo que era una aprovechada, que como pudo hacer eso, a Lincoln le dijo que como pudo hacerle eso a su hermana.
Luan y Lana intervinieron y tomaron a Lynn de los brazos y la llevaron a donde estaba.
Yo por mi parte no entendía nada aún, solo veía que ellos estaban como que jugando a ser papá y mamá, Lisa recién se dio cuenta de la escena y me saco de ahí.
Esa noche, fue una larga velada de discusiones, regaños por doquier, palabras duras sobraban, insultos no tanto, yo solo lo escuchaba desde mi habitación.
En sí solo una no regañaba con motivos a Linky, esa era Leni, ella entendía la situación de Lori, llegó a la conclusión de que era lo más común ver en Lincoln a alguien que siempre iba a estar para ellas, en verdad Leni esperaba ser la que se llevara la primera vez de nuestro hermanito.
El tiempo pasó y desde ese instante algo en ellas cambió, después de escuchar las razones de Lori, se quedaron pensando en ello, Lincoln se volvió más callado, Lori se sentía muy culpable, por eso decidió que ahora ella le tocaba consolar a Lincoln pero alguien se le adelanto, fue Luna.
Luna trataba de hablar con Linky pero él decía que no se sentía bien, aunque en el fondo decía que había hecho bien porque almenos Lori volvió a ser la misma.
Entones Luna espero la madrugada y con una palanca, abrió la puerta de la habitación de Linky, al entrar lo encontró, muy mal, con una mirada perdida, entonces ella lo abrazó, solo le quedó corresponder, en ese instante Luna pensó en algo que la devoraba internamente, algo que desde el relato de Lori le mataba de las ansias, en ese instante le dio sentido a todo, y sin esperar lo beso a Lincoln, estaba tan débil mentalmente que no dijo nada, pensó que era lo mismo que Lori, estaba mal psicológicamente pero lo hizo con Luna, no era la primera vez de ella pero lo que Lincoln le hizo sentir lo que ni Sam ni George pudieron lograr, era una mezcla entre placer y compromiso, Luna nunca pensó que su hermano pudiera hacer maravillas con sus labios, él nunca pensó ver ese lado salvaje de Luna, antes de seguir, le puso seguro a la puerta, sonrió y lo que pasa en la habitación del albino se queda en la habitación del albino.
Ya en la mañana con los rayos del sol cayendo en el rostro de ambos pecadores, él fue el del remordimiento, ella no, estaba contenta, jamás pensó que Lincoln era bueno en la cama, pensó que seguro le iba a dar lecciones mientras lo hacían pero fue lo opuesto.
Él no salía del trance hasta que Luna lo abrazó y le dio las gracias.
Al ver la expresión de su hermana Luna, no puso más que darle una sonrisa, ella le dio un pequeño beso en los labios y salió contenta de la habitación de su amado peliblanco.
Ella al entrar a su habitación se quedó sorprendida al ver a casi todas sus hermanas, menos a mí y a Lori.
Ya sabían lo que había pasado, Lucy estaba en los ductos de ventilación, ella vio todo, al bajar de ahí, se llevó la sorpresa de que Lynn la estaba esperando para que le diga que vió, se lo dijo, ella solo llamo a todas sus hermanas que estaban despiertas.
Le recriminaron lo hecho, ella se escudó diciendo que Lincoln era el indicado, todas le dijeron que estaba mal, pero lo decían sin convicción, ellas ya no podían negar lo que empezaban a sentir por su querido hermanito...
A los meses Lori se empieza a sentir rara, va al hospital a hacerse un chequeo y termina con la gran sorpresa de que está embarazada, la felicidad y la culpa la ponían en jaque, solo sabía algo y eso era que le iba a dar la gran noticia a Lincoln.
Al llegar a la casa estaban todas pensativas, Lori las saluda y ellas le devuelven el saludo, yo estaba arriba con mi hermano, estábamos jugando, ella al subir y vernos interactuar así, se dio más valor y lo abrazó a Lincoln y él se sorprendió y la abrazó también, entonces ella toma su mano y la pone en su vientre y lo mira fijamente a los ojos, él no sabe cómo reaccionar, está entre la inmensa alegría y la inmoralidad.
Solo abraza con fuerza a Lori y llora, ella capta todo lo que está pasando Lincoln y lo abraza igual.
Tuvieron que dar la noticia, las expresiones de mis hermanas no se hicieron de esperar, eran de celos, demasiado celosas, hasta yo estaba igual, pero la que más sufría era Leni, ella lo adoraba con toda el alma y él no le correspondía aún.
Al final los felicitaron, ocultando sus lágrimas. Si pensarlo otra vez paso el tiempo, Lori dio a Luz a la pequeña Loan, era una rubiecita muy tierna, todas por un momento pensábamos que todo iba a ir bien hasta le Luna regreso después de unos meses de estar con su banda, al verla nos dimos cuenta de algo, su vientre era prominente, no hubo necesidad de preguntar, Lori por un momento sintió la daga de la traición pero recordó que Lincoln haría todo por sus hermanas.
Luego de que Loan naciera a los meses Luna estaba en las mismas, pasaron los meses y teníamos a dos lindas bebés en casa...pero una linda rubia sufría por el amor que aquel chico correspondió a sus demás hermanas las cuales recién veían en él al amor que nunca te iba a dejar.
Un día que todas salieron al centro comercial con las bebés Loan y Lyra, ella se quedó sola en la sala, Lincoln se quedó pensando en buscar otro empleo, entones Leni se arma de valor y entra al cuarto de Lincoln.
Lincoln se sorprende al verla pues su rostro mostraba unas lágrimas que él no le gustaba ver, la abraza y le dice que sucedió, ella le pregunta si la quiere, él se sorprende por la pregunta y le dice que la quiere y mucho, pero ella le recrimina que si la quería mucho, entonces ¿Por qué no se lo demostró como a Lori y Luna?
Él estaba muy sorprendido, no quería hacer eso pero al ver a Leni así, sintió la gran necesidad de no verla jamás llorando, entonces con ella y alguien más fue donde él tomó la iniciativa, la beso con un gran anhelo pero de donde venía ese anhelo, ni el lo sabía.
Ese momento se volvió mágico para ambos, las caricias, los besos que encendían el motor del amor, cada beso...ella se sentía la mujer más amada del mundo, él se sintió el hombre más querido del mundo, aún no sabía la razón, pero su corazón decía que debía dar lo mejor de sí, en ese instante, ver el rostro de Leni sin lágrimas y con una tierna sonrisa y recargada en su pecho no tenía comparación por el momento.
Sintió que esa entrega fue diferente a las demás porque al final no estaba con pizca de remordimiento, pero aún no estaba seguro de sus sentimientos y solo trato de hacer especial ese momento a Leni.
Pasó el tiempo y Leni sentía los primeros síntomas del embarazo, mis demás hermanas estaban tristes, no podían creer que Linky no las correspondiera.
Nació la pequeña Liena, era una bebé tan tierna como su madre, sus demás hijas también eran hermosas. Pasó un año todas estábamos relativamente recuperándonos por todo lo pasado en años anteriores, ya el recuerdo de mamá y papá no nos devastaba, aceptamos su partida de ellos después de años.
Un día Lincoln venía de trabajar en Burpin' Burguers, la casa estaba sola, todas habíamos ido a hacer nuestras cosas, bueno yo acompañe a Leni junto a mi sobrinita Liena, pero un llanto se escuchaba en un cuarto, él subió para saber de quién era esos lamentos, su sorpresa fue ver a Luan encima de una silla y con una soga, ni bien captó la escena se lanzó contra ella.
Solo le quedó abrazarla, tratar de acallar esas tribulaciones, no le quizo preguntar la razón aún, solo quizo tratar de que ella vuelva en sí, le recordó a Lori, pero Lori no había llegado tan lejos, sino hubiese llegado...pero llegó.
Al tenerla cara a cara sintió que ella sufría y mucho pero de qué sufriría alguien que siempre está pendiente en sacar una sonrisa o una carcajada, pues de amor un amor que nació cuando comprendió que Lincoln era un gran hermano pero sobretodo un gran hombre.
Se acercó al rostro del peliblanco, él quería hacer un alto pero ese rostro, esas lágrimas.
Y las risas, las risas nunca deben irse, cada beso en su rostro, en sus labios, en su busto, en su abdomen, hasta llegar a un punto y marcar el camino a la plenitud del sexo.
La abrazaba, ella ya no lloraba, estaba con una sonrisa de oreja a oreja, no quería arruinar el momento con un mal chiste, Lincoln no quería remordimientos porque sus hermanas ya sufrían bastante.
Mese después Lynn le dijo a Lincoln que la acompañe a un entrenamiento, él accedió gustoso hace tiempo que no acompañaba a Lynn a uno de sus juegos. Al llegar al lugar lo raro fue no ver a nadie, entonces Lynn le dice que la siga, él solo hace caso a lo que dice.
Entraron a los vestidores, solo eran ellos dos, a continuación Lynn le dice: ¿Por qué a todas ellas y no a mí? ¿Tengo que estar al borde del maldito suicidio para tener algo contigo? ¿Quieres que ponga en riesgo mi vida para que entiendas que necesito de ti?
Lincoln se quedó absorto ante tales preguntas que más eran inquisidoras que otra cosa.
Lynn le toca el rostro y le dice que acaso ella no puede ser amada también, que no tiene que ella sí.
Lincoln se siente mal, como le negó tal demostración de amor a su hermana más cercana, a la chica que siempre lo molestaba porque lo quería mucho.
En ese instante ella se acercó a él y le dio un beso, ese beso se prolongó mucho tiempo, sus manos de ella buscaban tocar y sentir el cuerpo de nuestro hermano, entonces la pasión se apoderó de él y la empujó contra los casilleros del vestuario, la beso como nunca había besado a alguien, sus manos estaban impacientes tratando de darle su playera con el número uno, sin darse cuenta lo hicieron de un forma brusca, como a ella le encanta, los gemidos eran fuertes, se podían escuchar en todo el lugar pero no había nadie para apreciar tal sonido.
Salieron caminando, y se sentaron en el cesped del campo de entrenamiento, ella con su cabeza en sus piernas de él y acariciando su rostro.
El ocultaba algo que nadie supo hasta cierto tiempo, desde que lo hizo con Leni, ya no era lo mismo, la buscaba a veces y terminaban haciendolo, así fue durante un buen tiempo, cuando lo hizo con Luan y ahora con Lynn había momentos donde él veía a Leni, eso le daba más ganas de darles placer a las dos últimas.
Ya cuando las dos se enteraron de su embarazo, Lincoln después de tiempo sintió remordimiento, sintió que traicionaba la confianza de Leni, sintió que le hacía daño, como no, Leni pensó que lo de ella era algo especial al ver como su hermano lo seguia haciendo con sus demás hermanas solo quería pensar que era un mal sueño todo ello...
Pero el tiempo pasó y Lincoln con Leni eran pareja a escondidas, nadie sabía que ellos lo hacían varias veces y por placer, salían tomados de las manos cuando iban a pasear con su hija o con su demás hijas, eran los más felices.
Un día que todas fuimos a Lactolandia, él se quedó con Leni solos en la casa, Liena estaba con nosotras, fue donde él le propone hacer un picnic, ella estaba encantada, siempre soñó con esos momentos, al llegar allí, fue la cosa más romántica que hizo por ella, hasta que el sol estaba ocultándose y se arrodilló frente a ella, saco una pequeña cajita de su bolsillo, la abrió y había un anillo dentro, ella se quedó sorprendida, le dijo que si quería casarse con él, ella se lanzó contra Lincoln, mientras lo lenaba de besos le dijo que sí, mil veces sí, era uno de los días más felices de sus vidas.
Habían pasado meses desde que le pidió matrimonio, no sabían cuando decirnos a nosotras.
Pero algo trágico sucedió, mientras Leni venia conduciendo en su carro hacia la casa, un carro que iba en sentido contrario la impactó, el conductor estaba ebrio.
Cuando Leni llegó al hospital, nos llamaron en ese mismo instante, Lincoln fue el primero en ir, cuando salió corriendo no nos dimos cuenta y estaba con lágrimas en sus ojos, tomo un taxi y llegó en menos de diez minutos, al preguntar por Leni le dijeron que estaba en sala de emergencias, el fue corriendo allí, paso un tiempo y salieron médicos de la sala de operaciones, él les preguntó por la paciente Leni Marie Loud, el médico en jefe le dijo que lo sentía mucho...
Algo en Linky se quebró, nosotras solo llegamos cuando Lincoln estaba arrodillado en el suelo llorando como nunca, no fue necesario que el médico hablara otra vez.
El día del funeral, Linky estaba destrozado, los días siguientes fue que nos enteramos que Lincoln se iba a casar con Leni, por unos papeles que vi en su mesa, donde iban a cambiar sus registros haciendo creer que no eran hermanos para casarse civil pero sobretodo religioso.
La casa fue silenciosa durante los siguientes meses, si había ruido era por Loan, Lyra, Liena, Liby y Lacy.
En esos seis meses nosotras no sabíamos cómo hacerlo sentir mejor, queríamos apoyarlo pero se encerraba en su cuarto y solo salía para trabajar y ver a sus hijas un rato.
Hasta que un día que salimos a realizar las compras en el supermercado, Luna regresó de una práctica con su banda y al subir al segundo piso se percató de que la puerta del cuarto de Lincoln estaba abierta, al entrar vio a Lincoln con una navaja queriendose cortar las venas de su mano, ella hizo que botara la navaja de un golpe en su mano, él la miró y se puso a llorar.
Ella no sabía que él amaba mucho a Leni, entonces le dijo que no llore que Leni no querría verlo así, para ella era su tierno conejito y más cosas tiernas de Leni le dijo Luna a él.
Entonces Lincoln en su mente pensó que era Leni la que le decía eso y beso a Luna, diciendole te amo Leni, Luna no se sintió ofendida sino sintió que al fin podía ayudar a su hermano, no importa que se imaginara que ella era Leni, las siguientes horas fueron de puro placer, cada vez que ella le daba felaciones o era penetrada por él, Leni era nombrada en cada acción, mientras se besaban él lloraba y decía Leni no sabes cuánto te amo.
Ahí Luna se dio cuenta cuanto fue Leni para la vida de su hermano y cuánto fue él para la vida de ella.
Al llegar al orgasmo final, se quedaron dormidos, pasaron algunas horas y ella se despertó feliz pero al ver a Lincoln rogaba que ojalá su hermano pueda olvidar el doloroso incidente de Leni, cuando iba a retirarse de la cama del peliblanco, entre sueños dijo: No te vayas Leni, por favor.
Entonces al ver la expresión de tristeza de su hermano, lo abrazó y le dijo: No me iré Linky. Y se quedó con él hasta que se quedará profundamente dormido.
Cuando llegamos del supermercado, no había ruido, pensamos que no se encontraba nadie allí, procedimos a arreglar las cosas, fue cuando Luna salió del cuarto de Lincoln y Lyra con Loan la saludan.
El punto es que nos contó lo que pasó, Lori estaba enojada junto con Lynn porque pensaron que Luna se aprovechó de la situación pero Luna les dijo que Lincoln casi se suicida...
El tiempo pasó y Luna dio a Luz a un tierno bebé de nombre Lemmy, ya todas las menores ya no éramos tan menores.
Paso el tiempo y las menores excepto yo, repitieron lo que hicieron nuestras hermanas mayores, se acostaron con Linky, cada una consiguió que el peliblanco les diera el placer negado por años, todas al tener su hija de él, hubo una reunión de hermanas, donde no fui incluida, allí quedaron en que cada una se iba a ir de la casa para no hacer sufrir más a su hermanito, ya que ellas estaban perdidamente enamoradas de él pero creían que Linky nunca olvidaría a Leni, para no sufrir ellas pero sobretodo él, así fue cada una se fue con su hija de la casa pero se quedaron en Royal Woods, pero mis sobrinas y sobrino querían tanto a su padre que pasaban más tiempo en la casa de la avenida Franklin que donde vivían sus madres.
Lincoln comenzó a mejorar, ya no lloraba por las noches, eso asustaba a Liena, pero yo le decía que su padre mejoraría, ella solo me abrazaba, todos los domingos Lincoln siempre va a la tumba de Leni a ponerle flores, junto con Liena y alguna de mis sobrinas lo acompañabamos.
La única que no se fue de la casa fui yo, siempre me trataban como la que no entendía nada, pero era la que más comprendía la situación de la casa.
En estos momentos que no estaban mis hermanas, yo soy el soporte de Linky en casa, yo soy la que lo atiendo, soy la que siempre lo recibe con un tierno abrazo la que siempre está para escuchar a mi Lienita y a mis sobrinas y sobrino, al comienzo del relato dije: ¿Qué hizo para merecer eso? Y más cosas pensado que ellas fueron crueles con el pero no lo hicieron de mala manera, en sí lo hacían por él, lo amaban tanto que no salían con nadie porque el las había amado a todas pero a unas más que otras, y salir con otras personas que no fueran él sería una traición al amor que la dió.
Con el tiempo Lincoln iba dejando atrás el dolor que le traía pensar en su amada Leni, Liena siempre recordaba a su madre pero no sé deprimía como su padre.
Yo compense todo ese amor que Leni no le llegó a brindar a su preciada Liena, ella me tenía un gran aprecio tanto así que me decía mamá.
Linky apreciaba mucho que nunca me fui de la casa, que siguiera con él en esos momentos que fueron difíciles.
Tanto así que Lincoln me invitaba a salir a pasear, a comer, a ver una película, a divertirnos en el parque de diversiones, yo sentía que podíamos llegar a más pero no quería ser el reemplazo de Leni porque para mí ella fue alguien única.
Hasta que un día estábamos pasendo por el parque y nos fuimos a una zona alejada, cubierta por arbustos, hasta encontrar una casita algo antigua, esa era una zona desconocida del parque, la miramos de afuera, me abrazó, me dio un beso en la frente y me dijo: Gracias por todo Lily, no sé qué hubiese sido de mí sin ti.
Yo estaba muy pero muy sonrojada, solo le respondí diciendole: Es lo mínimo que puedo hacer por mí tan maravilloso hermano.
Entonces por su mente pasaron varios recuerdos, cuando mis hermanas se fueron y él se quedó muy pero muy dolido, pensó que al final solo fue usado, pero yo le dije que eso no era cierto que ellas se iban para no hacerlo sentir más triste, cuando él descuido por un tiempo a Liena y yo estuve allí tanto para la pequeña rubia y él, recordó todo las muestras de afecto que le daban cada vez que venía de trabajar o por hacer que no se sientiera solo.
Se dio cuenta que fui la única que nunca se le insinuó para tener intimidad con él, entonces algo en su pecho le decía que las oportunidades no se presentan dos veces.
Entonces lentamente se acerca a mi rostro y me roba un beso, no más de seis segundos que para mí fueron eternos.
Sus manos aún permanecían en mi rostro, mi dedo indice se dirigió a su labio para que no se disculpara por eso, solo le di una mirada tierna y le dije: Te amo conejito.
Lo siguiente que vino fue sublime, nos besamos por varios minutos, de una manera lenta, en todo el rostro, nuestras manos acariciaban nuestras suaves mejillas, el viento que pasaba no nos daba sensación de frío, esas caricias eran suficientes para volver el invierno primavera, nos sentamos en el cesped, la tarde se iba llendo y venía la misteriosa noche.
Entonces fue cuando decidimos quitarnos nuestras prendas superiores, la noche era mágica, pero lo de mágica era por el descubrimiento de dos almas que tenían esa chispa que hacía que cualquier cosa tuviera algo especial, algo inexplicable, que solo se debía dejar guiar por la vehemencia del momento y el compromiso de los años.
Cuando nuestros ojos se cerraban, nuestras manos eran la vision en esa oscuridad natural, las estrellas brillaban al compás de nuestros movimientos, seguían un ritmo único.
La Luna, parecía guardiana de nuestra lascivia justificada, no dejaba de alumbrar con su tenue lustre las acciones tomadas por igual de nosotros, los amantes.
Cada mordisco en mis pechos o en mi cuellos encendía el ardor de un cuerpo que nunca había probado el manjar de la intimidad, el placer de lo prohibido, somos hermanos, eso siempre le da el toque especial a la entrega.
Nos quitamos nuestras últimas prendas, se inclinó hacia mí que estaba echada en el césped, me dio un tierno beso y comenzó a darme una muestra de la mejor fase de la intimidad, yo solo gritaba de placer, pero siempre dándole una sonrisa, me regaló la experiencia de años, me obsequió los momentos que tuvo con mis demás hermanas, en especial las de Leni, mi mente solo me decía que no debía dejar de vivir el momento.
A pesar de darme el placer que les dio a mis hermanas, el solo tenía en su mente a mí figura, tuvo que pasar buen tiempo para que dejara el doloroso recuerdo de su Leni.
Pero ahora sentía que podía ser mejor padre para Liena y mejor hombre para mí.
Estabamos en un punto sin retorno, las embestidas eran cada vez más rápidas y fuertes, mis ojos estaban entreabiertos.
Solo me dijo: Yo también Te Amo Lily.
Y lo que sentí a continuación fue algo que siempre quedará en mi mente, sentir algo que te recorre por dentro y que te hace sentir única no tiene igual.
Nos quedamos echado en el césped, mirando el cielo, contando las estrellas, dándonos una sonrisa de felicidad.
Al regresar a casa, estábamos tomados de los brazos, no nos soltabamos por nada del mundo, ni para abrir la puerta, mientras entrábamos nos dimos un tierno beso y sin darnos cuenta estaban nuestras hermanas ahí.
Habían llegado hace horas para darnos una sorpresa pero al final fue lo contrario.
Se miraron y solo les quedó felicitarnos, en el fondo aún seguían tristes por no ser correspondidas pero si Linky era feliz, ellas también lo eran.
Ya los días eran diferentes, despertar con un beso en los labios, con un tierno abrazo, unas bellas palabras, era lo que se necesitaba para tener una bella vida, saber que no me iba ir de su lado para que ya no sufra...
