Eres Katherine y sigues siendo Katherine...

En la cama envueltos en unas sábanas, una chica, la cual era la periodista más famosa de Michigan y otros Estados.

A su lado estaba un chico de cabellos blancos, era su novio desde hace tres años.

Bueno se podría decir que su relación era arcana, todos se preguntaban si la famosa reportera que repetía su nombre hasta el cansancio y ahora periodista de su propio programa de noticias en las mañanas, tendría a alguien a quien amar.

Pues sí, ese alguien se llamaba Lincoln Marie Loud, muchachito que conoció a la periodista Katherine Mulligan cuando él solo tenía once años y ella solo veinticuatro años.

Él la veía siempre en la televisión o a veces reportando algún suceso relevante e irrelevante en la ciudad de Royal Woods.

Para ser exactos la primera vez que le habló fue con su mejor amigo Clyde McBride.

Estaban haciéndole publicidad al restaurante del padre de Lincoln, el señor Lynn Loud.

Bostezo de una manera enternecedora.

Diez años han pasado desde ese primer encuentro entre ella y él.

Se recarga en su pecho y le da un beso ahí mismo, era el beso de los buenos días.

Él la ve y se dice así mismo que es la mujer más hermosa que ha visto en su vida.

Katherine se da cuenta que está despierto, se sienta delante de él y le roba un beso apasionado en sus dulces labios según ella.

Era un fin de semana, ese día lo quería solo para ella y su novio, recuerda cuando Lincoln la buscaba siempre para algún consejo o cosas que no tenían que ver al caso, tan solo para conversar con ella esas horas.

Recuerda cuando ella fue la entrevistada por él para una tarea de la escuela que era, valga la redundancia, dar una entrevista a una persona que admires.

Ella fue la indicada para Lincoln, él admiraba que ella fuera de un lado a otro solo por brindarnos información que a veces... De veras que resultaba irrelevante pero para él no.

Le preguntaba las cosas básicas en una entrevista, lo curioso es que ella solía hablar en tercera persona a veces.

Decía que Katherine Mulligan hacía esto, eso y luego aquello, él solo la miraba estupefacto pero con una sonrisa.

A ella le encantaba que el muchachito la buscara, la hacía sentir alguien muy importante pero sobre todo muy querida.

Siempre se despedía de él con un beso en su frente, eso sonrojaba a Lincoln.

Pasaron cinco años y él ya había crecido, se notaba alguien más atractivo, a Katherine le sorprendió ese cambio que se daba en su seguidor número uno.

Ahora cuando conversaban, ella se quedaba boquiabierta, jamás pensó que se volviera tan atractivo ese jovencito.

Ahora cuando terminaban sus encuentros, él le daba su beso en su mejilla o en su frente, eso ponía muy pero muy roja a Katherine Mulligan.

Cuando le tocaba estar en el noticiero, Lincoln a veces estaba ahí dentro, dándole apoyo detrás de cámaras.

Ella no paraba de sonreír en ningún momento cuando Lincoln estaba ahí.

Después de un tiempo Lincoln trabajo en el canal donde daba el programa de Katherine.

Casi salían a la misma hora, ahí Lincoln ya tenía dieciocho años de edad, en ese tiempo él la buscaba solo para tener una charla, con la excusa de querer saber sobre el mundo de la televisión, ella le seguía el juego.

Todas esas tardes se la pasaban conversando en la azotea del canal, se la pasaban de maravilla.

Ella jamás pensó que ese muchachito fuera tan agradable y atractivo.

Él no le pasó por la cabeza tener amistad con alguien de la televisión, más cuando es una de las periodistas más famosas en Michigan.

Pero muy aparte de eso, fue esa amistad de años la que los llevaría a dar el siguiente paso.

Un día que ella salía del canal pero en la noche, la llamó a su celular y le dijo si tenía tiempo para ir a caminar un rato, le dijo que sí, le respondió que se verían en el parque del centro de la ciudad.

Al llegar allí Lincoln estaba apreciando el paisaje nocturno de los árboles al dejar caer sus hojas producto de la senescencia.

Ese otoño sería maravilloso por lo siguiente que iba a hacer Lincoln.

Katherine cuando lo vio le dio su más tierna sonrisa, él se dio cuenta de la presencia de su amiga, se paró y se dirigió donde su amiga y la saludo con un beso en su mejilla.

Ese beso no era el mismo de otras ocasiones, ahora se sentía algo cálido en el rostro de Katherine Mulligan.

Y le dijo para caminar mientras platican, ella le tomó del brazo y le dijo que sí.

Y conversaron sobre si día, ella le contaba con lujo de detalle lo que sucedía en el set de grabación, él la escuchaba atentamente, desde que la conoce nunca deja que se le escape un detalle de sus relatos de Katherine.

Las personas que estaban ahí al verlos se sorprendían, ver a la periodista con un muchacho que hacía notar a leguas que estaba encantado por ella.

Alguno que otro se le acercaba a Lincoln y Katherine para pedirle un autógrafo a ella.

Ella no era de esas personas que se notan engreídas, al ser reportera te acercas más a la gente que estando en el set de grabación del noticiero matutino.

Le encantaba su forma de ser de ella, si nos adentráramos más en él, diríamos que no veía nada malo en ella.

Y si también inspeccionáramos dentro de ella, diríamos que ya no veía en el un amigo, la amistad de estos años hizo que ella vea en el a un chico perfecto.

Después de dar una gran paseo por casi todo el parque, ya era casi las nueve de la noche, ya la gente comenzaba a irse pero ellos decidieron quedarse un rato más pero sentados en una banca.

Solo miraron a su alrededor, ambos no querían mirarse en ese momento, estaban muy sonrojados, se sentía diferente, era un ambiente perfecto, el brillo nocturno, las hojas moviéndose por el viento de un lugar a otro.

Pero ambos chicos, en su mente se dijeron que tanto tiempo conociéndose deberían hacer una cosa para asegurar si de verdad sus sospechas eran ciertas.

Era tan obvio pero ellos aún así querían confirmarlo.

Y giraron sus cabezas en dirección a la del otro, sus ojos reflejaban muchas cosas, a través de ellos podían ver que tan hermosa amistad forjaron estos años y que ambos estaban listo para lo siguiente.

Solo vastó un leve acercamiento para que sus labios transmitieran el sentir del otro.

Por primera vez ella se sintió en los cielos, él sentía que el cielo no tenía límites cuando sientes el amor de ella.

Se separaron lentamente y con dificultad dijeron que fue lo más hermoso que les está pasando.

Entonces él toma valor y le dice si quiere ser su novia, ella sonrió de una manera sincera, lo tomó del cuello de su camisa y le planteo un beso pero más duradero, creo que ya queda claro que es un sí.

Ella fue a su departamento en un taxi que el paró, se dieron otro beso y se fue suspirando de alegría en el auto.

El tomó otro y se fue a su casa en la Franklin Avenue 1216. Al entrar a su casa Lola lo esperaba junto a Lucy, las cuales le dijeron que sí ya eran novios, Lincoln solo respondió diciéndoles que ya es tarde y tienen que dormir.

Lola le dijo que Lucy ya lo vio en su bola de cristal y que lo diga ya.

Él solo subió a su cuarto con una sonrisa que no parecía que se borraría de su rostro.

Se echó en su cama, solo había comido un hot dog ahí en el parque con ella.

Katherine no dejaba de pensar una y otra vez en esos tres besos, se durmió con una sonrisa en el rostro.

Y pasó el tiempo y ellos llevaban su noviazgo de manera discreta, pues no querían ser blanco de los paparazzis, ya sabemos cómo son y más cuando es a personas de la televisión.

Su primer año de relación fue lo más lindo que estaban viviendo, palabras tiernas, caricias inocentes, parecían esas parejitas melosas y tiernas.

En ese año solo dijo a su familia que tenía novia, nadie preguntó quién era porque era obvio.

Ya con un año y meses de relación ellos... Digamos que ambos querían llevar su amor a otra base pero no sabían cómo, ella no era inocente pero con Lincoln salía su niña interior, ella ya tenía la experiencia pues Lincoln sería su segundo novio, antes de entrar al mundo de la televisión estuvo un tiempo con un chico pero ese chico le enseño lo que tenía que saber para llevar a otro nivel ese amor.

Un día que Lincoln la visitó en su departamento, Katherine Mulligan preparaba la cena, mientras tanto bebía vino, le ofreció una copa, acepto y conversaron un buen rato.

El vino hacia su efecto y les daba más libertad, los soltaba más y más, sus conversaciones subían de tono, hasta llegar a una donde decían que ya era momento de hacer algo más íntimo.

Ella dejó de hacer la cena, se lavó las manos, apenas se las secó y Lincoln la tomó de la cintura, la atrajo hacia él y le dio un beso muy intenso.

Ella no se quedaba atrás, los devolvía de la misma forma.

Lincoln estaba muy pero muy excitado, ese vino hizo su trabajo, Katherine estaba con la misma o mayor excitación.

Sus manos no dejaban de tocar el cuerpo del otro, ambos desearían tener más manos y bocas para saborear todo el ser del otro.

Sin darse cuenta, acabaron en la alcoba, se dieron unos segundos de respiro, se miraron y se quitaron sus prendas.

Ella lo empujó de una forma brusca pero excitante que hizo que cayera de espaldas en la cama, él sinceramente estaba nervioso por hacerlo mal pero ella se sentó sobre él, le puso su dedo indice en sus labios de Lincoln, se acercó y le dijo algo en el oído.

Eso le sorprendió, lo que siguió fue una explosión de sensaciones, lo llevaría a Lincoln a la plena excitación con cada mirada, caricia, beso y más cosas.

Lincoln aprendía de Katherine mientras más se daba el acto, ahora él correspondía a todo lo de Katherine.

Para ser su primera vez no lo hizo nada mal, ella estaba muy satisfecha, no pensaba que Lincoln la ayudara a llegar más allá de una simple relación sexual porque ella aún tenía ganas de más.

Y así pasó el tiempo, su relación forjó lazos muy fuertes, ambos se tenían una confianza tremenda, no había nada que Linky no supiera y que Katherine tampoco.

Volviendo en el momento actual, Lincoln le dijo que pasaba en la linda cabecita de ella.

Ella le dijo que nunca va olvidar aquel video donde ellos al hacer publicidad al restaurante de su padre hacían mala publicidad a otros negocios, como olvidar cuando Clyde se disfrazó de árbol y montaba una bicicleta.

Él le besaba el cuello mientras ella le contaba todo, ella era feliz porque tenía al chico que siempre la escucharía y amaría aunque siguiera refiriéndose a ella misma en tercera persona.

Pues no podía hacer nada así era ella y él quería a Katherine Mulligan por ser Katherine Mulligan...