Descubriendo tu amor...
15 de setiembre de 1981
Una chica de unos veintidós años estaba arreglando el ático de su nueva casa, subía cajas que contenían muchas cosas.
Un chico de unos treinta y dos años la estaba ayudando a subir las cajas.
Luego de dejar las cajas, ella baja de forma lenta y con la ayuda del chico baja completamente.
Ella se siente cansada, el chico le dice:
-Lily, ya no te esfuerzes cariño.
Ella le responde:
-Es que no quiero sentirme una inútil amor.
Él la abraza por detrás y le acaricia su vientre, le dice:
-Pero nuestra pequeña quiere que su mami descanse.
Ella sonríe, se pega más a él y le dice:
-Pues ella quiere también que su papi no sea muy sobreprotector con su mami.
La toma con sus brazos, la alza como recién casada y le dice:
-Pues dile que su papi no dejará que su mami caminé hasta el primer piso porque la quiere mucho y no es sobreprotección.
Lily cruza sus manos en su cuello y le dice:
-Pues creo que ahora sí aceptaré bajar de esta forma.
Después de decirle eso, le da un beso en sus labios y en sus brazos bajan hasta el primer nivel.
Eran las once de la mañana en una casa en las afueras de una ciudad.
La parejita estaba en el sofa, él estaba sentado, mientras ella estaba echada y su cabeza encima de las piernas de su novio.
Ya era mediados de setiembre, tenía casi tres meses de embarazo, Lincoln era muy nervioso no dejaba que ella hiciera algo sin su supervisión.
Lily estaba feliz, siempre pensó que Lincoln era un buen chico pero nunca se imaginó que sería más que nada un buen hombre y futuro padre.
Pues fue hace cuatro años donde ellos comprendieron que eso que sentían solo era una cosa, eso era amor y no el fraternal.
Pero ellos llevaban con total libertad su relación, hace poco más de cinco años que Lily había dejado la casa de su familia por problemas con sus hermanas, padre y madre.
Lily se había vuelto la más hermosa de todas las hermanas, eso lo notaban todas sus hermanas, sus padres, su hermano.
Lily desde los catorce años se había convertido en una chica problema, su rebeldía había aumentado porque sus padres no le ponían límites.
Ya a los dieciséis siempre era escoltada a su casa por oficiales debido a que se junto a una pandilla que causan disturbios en la ciudad.
Pues en su casa rara vez alguien le preguntaba cómo se sentía, qué tal le fue el día, si necesitaba algo, no tenía alguien que sea un soporte en su vida.
Pues aquella persona que era el verdadero soporte, se había ido de la casa hace años.
Ella estaba en un punto donde era ya casi insoportable, era muy contestona, ya no respetaba a sus padres, ni a sus hermanas en especial a sus hermanas Lisa y Lana.
Un día llegó a su casa ebria, con sus amigos había ido a un bar pero entraron porque todos tenían identificaciones falsas.
Ahí se embriagaron hasta más no poder, llegó en su motocicleta con suerte, entró a su casa tanteando con la cerradura y su llave.
Al entrar trato de no hacer ruido pero no lo lograba, hasta que llegó a la cocina, encendió con dificultad la luz y quien estaba ahí era su madre, Rita Loud, la cual le dijo:
-¿Estas son horas de venir Jovencita?
Le responde faltándole el respeto:
-No lo sé anciana, a usted no le importa.
Se le acerca y le dice:
-Ten más respeto conmigo jovencita, espera... ¿Haz bebido?
Lily solo le dice:
-No lo sé y no te incumbe mamá, es mi vida, así que me voy a dormir.
Su madre la toma del brazo y le dice:
-¡No te irás de acá niña hasta que me digas cómo conseguiste alcohol!
Lily solo le dijo:
-Suéltame el brazo Rita o...
Le responde:
-¿O qué Lily? ¿Me estás amenazando?
Solo le dijo:
-Suéltame Rita, enserio quiero me sueltes.
Lily no estaba en sí, el alcohol la estaba tentando a hacer algo de lo que se iba a arrepentir.
Su madre no la soltaba, Lily estaba ofuscándose, esas cervezas que ella bebió le nublaban la razón.
En un arranque de enojo, sin ella quererlo, le da un golpe en el rostro a su mamá.
Por fin sin el agarre de aquella mujer, se da cuenta de lo que hizo.
Su madre estaba con su labio roto, sangrando y no solo eso, su padre y sus demás hermanas presenciaron el instante donde le dio el golpe a su madre.
Sin pensarlo se fue corriendo a la cochera y se encerró ahí.
Recién se dio cuenta de lo que hizo, recién se dio cuenta quien era la persona que la quería ayudar, una persona que nunca pensaría que su propia hija hiciera algo así.
Y así se quedó toda la madrugada hasta la mañana pensando en lo que hizo, nadie la buscó, nadie la fue a regañar en esas horas.
La embriaguez se le quitó en el instante que comprendió lo que hizo.
Sin pensarlo en la mañana, se fue a escondidas a su cuarto, saco dinero, un poco de ropa.
Encendió su motocicleta y se fue de su casa, sin rumbo fijo, sin norte ni sur, solo escapar por miedo a enfrentar la responsabilidad de sus actos.
Y sin pensarlo llegó a la ciudad de Hatzeltucky, su combustible solo le dio hasta una cafetería que estaba cerca del centro de la ciudad.
Al dejar su motocicleta aparcada en un lado de la entrada, se sentó en la barra y pidió algo ligero.
Así paso casi una hora, almorzando de forma lenta, cuando entabla una conversación algo amigable con una mesera del lugar.
Le dijo que había una gasolinera terminando la calle y dos calles a la derecha.
Lily le pago y le agradeció el dato, se dirigió rápidamente hacia ese lugar.
Al llegar con la motocicleta, lleno el tanque y le pregunto al trabajador de la gasolinera donde había un motel.
Le dijo que quedaba a media hora de ahí, ella agradeció y se fue rumbo a ese lugar.
No dejaba de pensar en lo que hizo, ya estaba anocheciendo, al bajar y aparcar su motocicleta, al mirar su mano derecha tembló.
Jamás pensó en hacer algo así, ¿Cómo pudo golpear a su madre? ¿Qué rayos tenía en la cabeza para hacerle algo así? ...
Y más preguntas rondaban en su cabeza.
Al ir donde el administrador del motel, le preguntó por una habitación, pagó y le dio las llaves.
Al estar ahí en la habitación del segundo piso, echada en la cama, miró el techo, pensó en que momento se volvió alguien con malos modales, alguien irritante.
Su mente sabía la razón pero quería que ella lo volviera a descubrir, quería que supiera que sus caprichos fueron producto de una lejanía ajena.
Sin más paso el día en ese motel, ya siendo otro día, se dio cuenta que no tenía tanto dinero como para quedarse en el motel más de un mes, así que tenía que buscar un empleo y un lugar donde vivir provisionalmente ya que no pensaba quedarse en la ciudad de Hatzeltucky.
Se pasó ese día yendo de lugar en lugar, de establecimiento a establecimiento, era díficil que le den empleo a una chica de dieciséis años.
Ya casi anocheciendo fue a la cafetería en la que había estado el día de ayer, se sentó en la barra con una expresión de tristeza.
La mesera la vio y le preguntó por qué tenía esa cara, ella le dijo que le fue difícil encontrar empleo en esta ciudad, se la pasó toda la mañana y tarde pero no encontró nada.
La mesera se rió por lo contado, Lily estaba con un gesto de confusión.
La mesera le dijo que es su día de suerte, que se necesitaba de alguien más para atender a las mesas y viéndola bien, era perfecta para el puesto.
Lily sonrió por lo que le dijo aquella mesera, le preguntó cuál era su nombre, le dijo que se llamaba Rebeca pero podía decirle Becky.
Así fue como por medio de Becky consiguió empleo en esa cafetería.
Le preguntó donde vivía, ella le dijo que en un edificio por los suburbios de esa ciudad.
Le advirtió que no era lo más lindo de la ciudad, Lily le dijo que si había algún cuarto en alquiler, Becky le dijo que sí.
Le dio la dirección y en ese instante Lily pagó lo que comió, le agradeció que la ayudara a conseguir el empleo y se dirigió hacia el lugar indicado.
Al llegar, se notaba que era un lugar algo peligroso pero solo se dirigió donde había un cartel que decía se alquila habitación en primer piso.
Preguntó a unos niños que estaban jugando baseball a esas horas, le dijeron que la dueña vivía justo a dos cuartos a la derecha de ese cartel.
Ella les agradeció y fue a tocar la puerta. Salió una señora algo desarreglada, ella le preguntó a Lily que era lo que deseaba, nuestra rubia le dijo venía por el cartel.
La señora le dijo que el alquiler era de sesenta dólares pero tenía que dar un mes de adelanto lo cual sería ciento veinte dólares y los servicios venía incluido.
Mientras veían ese cuarto noto que tenía una habitación, un baño, un pequeña sala. Revisa su cartera y tiene doscientos dólares.
Suspira y le paga, entro con su motocicleta dentro, la dejo en la sala.
Lo bueno que estaba amoblado pero no era la gran cosa, solo tenía que sobrevivir un par de meses y se iría de allí aunque no sabría a donde, ya eso lo vería después.
Al día siguiente se dirigió a la cafetería, Becky le dio un delantal de rayas blancas con pequeños cuadros rojos.
Y así pasaron días y días, Lily se acostumbraba al estilo de vida de Hatzeltucky, Becky la ayudaba en saber cómo tratar a la gente ahí.
Había días donde ella recordaba el motivo por el que estaba trabajando, por el que estaba en esa ciudad.
De veras que quería regresar y disculparse pero a veces decía que su familia la debe odiar, además ella era un problema allá.
Era... ¿Por qué no decirlo? La oveja negra de la familia, mientras sus demás hermanas y hermano tenían algo que les daba motivación para salir adelante, ella por lo único que vivía era para vivir, vivir por vivir, no tenía una meta, decía que eso es para perdedores y que había que disfrutar la vida como venga.
Por eso se unió a esa pandilla, eran despreocupados, cada uno de ellos no tenía nada claro, solo les gustaba molestar a los demás.
No tenían nada que hacer y por eso iban a hacer desorden público por lo.cual siempre la policía los detenía.
Ya habían pasado casi dos meses, Lily se iba acostumbrando mejor a esa ciudad.
Pero su actitud no cambiaba, a veces se portaba impulsiva, había ocasiones donde quería evadir responsabilidades pero Becky la ponía en orden.
Hasta que ya habían pasado cuatro meses y Becky dejó el trabajo de mesera porque su novio le dijo para irse a vivir a California.
Fue algo triste para Lily puesto que Becky se había convertido en su gran amiga.
Pero ya nada fue igual ahí, cada vez los clientes eran más exigentes, eran a veces mal educados.
Pero ella debía seguir si quería llegar a ahorrar para irse a otra ciudad, su paga no era la gran cosa pero valía la pena.
Todas las noches pensaba en su familia pero su mente había bloqueado los pensamientos de alguien especial para ella.
Así ya eran casi seis meses en la ciudad de Hatzeltucky, bueno solo en una parte de la ciudad.
Ella solo sé hablaba en la ciudad de ahí con su jefe y sus compañeros de trabajo, no socializada tanto en su vecindario ya que no se veían tan amigables que digamos.
Un día que estaba caminando por las calles del centro de la ciudad para comprar algunos de víveres, un chico que fue a comprar algunas cosas para su casa divisa a lo lejos a una chica de cabello rubio corto montada en una motocicleta.
Se queda pensando en si será ella, al dirigirse donde estaba esa muchacha, para su suerte, ahí mismo se va.
El chico se queda con la duda porque no sabe si es o no es...
En una mañana de un lunes, Lily estaba a primera hora en la cafetería, estaba limpiando algunas mesas que fueron desocupadas.
En eso entran unos hombres fortachones, se sientan en las mesas que están junto a la ventana del lugar.
Una compañera suya los fue a atender, cuando ella paso al lado de ellos para ir a atender a la mesa detrás de ellos, uno de esos hombres le toca el trasero, sus compañeros del hombre solo se rieron.
Lily enojada por eso, no dice nada ya que debe atender a los clientes y no quiere armar un escándalo como hace unos meses donde casi se pelea con una señora por un pedido que ella había pedido un emparedado pero que al final quería otro, Lily le dijo que ya se había acabado pero la señora le insistía hasta la tomó con fuerza del brazo para que le haga caso, Lily era ruda cuando debía ser ruda y también tomo de igual forma a la señora, eso hizo que la señora gritara y se victimizara, lo triste es que casi le creen a la señora pero una compañera de Lily había estado atenta a la discusión.
Por eso no dijo nada a ese camionero. Cuando paso para llevar la orden a esa mesa que atendió, el mismo hombre le tocó de nuevo el trasero pero esta vez fue con fuerza.
Lily no soportó más, dejó la orden, regreso para el lado del tipo y le dio tremenda bofetada a ese hombre, él al recibir aquella respuesta, se levantó de su asiento, Lily se iba pero él hombre la tomó de un brazo con fuerza.
Le dijo que a zorras como ella siempre encuentra y las tiene a sus pies, Lily estaba adolorida por el agarre, en eso su jefe y el cocinero, y las demás meseras ven como ese hombre está abusando de su fuerza contra Lily.
Le dicen al tipo que se retire o llamarán a la policía, el tipo se va con sus compañeros no sin antes decirle a Lily que sería suya.
Lily estaba agradecida con sus amigos y su jefe. Él le dijo que en esta vida hay tipos como ese, le dijo algunas cosas más y volvieron a trabajar.
Luego de algunas semanas, Lily estaba saliendo de su trabajo, ya era sábado y ella tenía planeado ir a un cine.
Se pregunta si todo estará bien en Royal Woods, se sigue sintiendo mal por darle aquel golpe a su madre pero de nada vale ahora que se lamente.
Se subió a su motocicleta y se dirigió al cine. En una parte del trayecto su motocicleta comenzó a perder velocidad.
Al revisar la falla se dio cuenta que no tenía tanta gasolina, entonces avanzó con su motocicleta a pie hasta llegar a una gasolinera.
Al llegar a esa gasolinera, lleno el tanque y cuando ya se disponía a irse, alguien la tomó del brazo con fuerza, al tratar de golpear al que hizo eso se dio cuenta que era el tipo que le tocó el trasero en su trabajo.
Le dijo que sería suya a como dé lugar, habían personas en la otra calle pero el tipo le tapó la boca con su mano para que no gritara.
Lily trataba de salirse del agarre pero era inútil, le había tapado su boca con su mano izquierda y con su brazo derecho sujetaba fuertemente sus brazos.
La llevó a un callejón de esa gasolinera, al estar en la oscuridad, la arrojó contra la pared, ella se golpeó la espalda y su nuca.
Estaba muy adolorida pero el tipo la tomo de sus mejillas con su mano las apretó y le plantó un beso a la fuerza.
Luego de eso le dio un golpe en su rostro, estaba adolorida, muy pero muy adolorida, comenzó a llorar porque el hombre comenzó a romper los botones de su blusa para comenzar a tocar sus senos, no solo eso, también comenzó a meter sus manos dentro de su jean.
En su mente se decía que eso que le pasaba es el porqué de sus acciones, es el castigo del cielo por haber faltado a su familia y en última instancia a su madre.
Pero cuando el tipo iba a avanzar más, un fuerte golpe en la nuca del sujeto y de ahí una patada en su rostro que lo dejó muy adolorido y aturdido.
La joven estaba tan adolorida por los golpes del tipo que estaba desmayándose pero en eso una silueta de alguien se le acerca y se desmaya completamente.
En una cama de hospital con vendajes, Lily Marie Loud reaccionaba por aquel golpiza y casi ultraje.
Abrió los ojos esforzándose, al ver bien su entorno, se dio cuenta que al lado de ella había una persona con la cabeza agacha en su cama, se fijó bien y estaba durmiendo pero al fijarse mejor se dio cuenta que esa persona era un hombre y tenía el cabello blanco.
Estaba sorprendida, lo movió un poco, este levantó la mirada.
Lily estaba con lágrimas en sus ojos, era su hermano, su hermanito Lincoln, al que no vio en años.
Lincoln la vio despierta y solo la abrazó con cuidado pero con una ternura notoria, estaba llorando, ella también.
Entablaron una conversación en la cual dijeron:
- Lily, hermanita, estás bien, tienes suerte niña, te encontré a tiempo.
- Linky, de verdad eres tú, hermanito... Espera, ¿Tú me buscabas?
- Sí... Me enteré de lo que pasó en casa...
- De veras que no pensé en ese momento... Sé que estaba ebria pero eso no justifica...
Le pone su dedo índice en sus labios.
- Te entiendo Lily, no es necesaria la explicación pero hermanita... ¿Donde estás viviendo? ¿Cómo sobrevives?...
Más y más preguntas le formulaba pero Lily solo le dijo:
- Bueno solo te puedo decir que estoy viviendo en en distrito 33, trabajo en la cafetería Valerie, no vivo como reina pero es que tampoco pienso quedarme a vivir aquí Linky.
- Lily, vives en el distrito más peligroso.
- Claro que lo sé... Y tú, ¿Cómo has estado? Años que no te veía hermano, solo cartas, nada más, te fuiste de nuestras vidas joven.
- Bueno Lily, es algo que debía hacer, solo te puedo decir eso...
- Lincoln, no sabes cuánto te extrañé, no sabes cuánto necesité de ti... Si no fuera por que te hablas con Lynn no sabríamos de ti.
- Lily es algo muy pero muy complicado pero prometo contártelo tarde o temprano, además Lily... Quiero que vivas conmigo.
- Linky agradezco tu gesto pero tú ya tienes tu vida, además deberías decirle a Jordan y yo no voy a quedarme aquí en esta ciudad, pienso irme apenas junte dinero.
- Lily, analiza lo que te pasó, casi abusan de ti, hermanita no puedo dejar que te pueda suceder algo, ya hablé con Jordan, ella aceptó... Por favor acepta mi petición.
Lily estaba indecisa, es verdad lo que dijo Lincoln, ella podía estar expuesta a más cosas peligrosas, pero tampoco quería molestar a su hermano aunque de veras que ella necesitaba alguien que le ponga límites. También la idea de vivir con él la emocionaba, hace mucho que no lo hacía.
- Bueno Linky... De veras que te extrañé mucho, por eso acepto tu propuesta, aunque no pienso dejar de trabajar hermano.
- Descuida, pero quiero que estudies en la preparatoria de acá, no quiero que dejes tus estudios, entonces vamos a donde vives mañana y de ahí te llevo a mi casa, está en un vecindario parecido a la avenida Franklin, sé que te va a encantar.
Y así Lincoln le dijo que descansará a Lily, ella solo cerró sus ojos y se echó de nuevo.
Lincoln se durmió en el sofá de espera, Lily miraba a su hermano de forma sonriente y algo apenada.
Hace años, cuando ella tenía seis años, hubo una discusión fuerte entre Lincoln y sus padres, pero en la discusión estaba relacionada Lori y Leni.
El punto es que Lincoln se fue de la casa puesto que había cometido algo grave, la pequeña Lily quería saber pero siempre era evadida la pregunta.
Y solo hablaba con Lynn, mis demás hermanas estaban molestas con él. Podría parecer ruda o una cabeza hueca pero Lynn entendió a su hermano, era la más cercana por eso con ella hablaba por teléfono y cartas.
Lily a los doce años se enteró por Lynn que Lincoln vivía con su novia Jordan en una ciudad cercana.
Ya en la mañana, Lily y Lincoln se fueron de ahí en la camioneta de Lincoln, atrás de su camioneta, era una pick up, estaba la motocicleta de su hermanita.
Fueron a donde ella vivía, sacaron sus pertenencias de ella, le entregó las llaves del cuarto a la dueña.
Fue a su trabajo con Lincoln, le dijo al jefe que la disculpara, que tuvo un accidente. La vio con signos de golpes y vendaje, le dio permiso para dos semanas de descanso.
Se dirigieron hacia el vecindario de Lincoln, era la avenida Castle.
Se estacionaron en una casa de un piso, se parecía mucho a la de sus vecinos de Royal Woods, los McBride.
Al entrar ahí estaba Jordan, su apariencia no había cambiado en años Lily se acuerda de ella perfectamente, antes de que se fuera Lincoln, ella iba a la casa a realizar algunas tareas con Lincoln o jugar quemados con él y Lynn.
Conversó con Jordan lo siguiente:
- Hola Lily, ¿Te acuerdas de mí?
- Claro que sí Jordan.
- Lily... Sé que quizás fue algo traumático lo que casi te sucede... Pero cuenta conmigo si quieres una amiga.
- Gracias Jordan lo tendré en cuenta, gracias por aceptarme para quedarme un tiempo con ustedes.
- Descuida pequeña Lily, nos llevaremos perfectamente bien...
Y así fueron los últimos meses de ese año, Lily se inscribió para la preparatoria del próximo año, trabajaba ahora medio tiempo hasta el medio día, después ayudaba en la casa, su hermano y Jordan trabajaban.
Cuando venía Lincoln de trabajar Lily lo atendía con esmero, a Jordan igual.
A Jordan le sorprendía lo atenta que es Lily, tenía entendido que ella es rebelde, pero de ahí se decía que este tiempo fue de emucha reflexión para ella por lo ocurrido con su familia y lo de la gasolinera.
Lincoln trabajaba en una empresa de refrigerantes, él era el que capacita a los nuevos trabajadores, hacía las entrevistas personales, organizaba los equipos, motivaba.
Siempre venía agotado, pero con Lily nunca le faltó una sonrisa, una abrazo y atención.
Era muy cariñosa con su hermanito, ella era bien agradecida con él y Jordan.
Ya pasado ese año, comenzó otro, Lily ya con diecisiete años, estaba en la preparatoria haciendo el año que perdió por irse de Royal Woods.
En las mañanas preparatoria, de una a siete en la cafetería, apenas llegaba ayudaba a Jordan en lo que había que ayudar.
Pero cada vez que Lincoln llegaba de trabajar, ella se arrojaba a los brazos de su hermanito, ella moría por él.
Lo atendía mejor que su novia Jordan, Lincoln siempre le daba su beso en su frente, para él era la tierna niñita que abandonó por ese problema, sentía que estaba en deuda con su hermanita.
Los días pasaban y Lincoln notaba grandes cambios en Lily, pensaba que ella siempre debio tener a alguien que le hablara y le preguntará sobre ella.
Lincoln cada vez que llegaba de trabajar conversaba con su hermana, le preguntaba pequeños detalles de sus días, ella le contaba a él con alegría.
Con Jordan era igual, en ella encontró a la amiga que da apoyo como lo fue un tiempo Becky.
Ambas se contaban de todo y se ayudaban mutuamente.
Jordan trabajaba en una empresa de calzados, era supervisora, allí había un chico llamado Rick que siempre le coqueteaba.
Ella lo ponía en su lugar pero él seguía y seguía, eso lo sabía Lily pero ellas solo se reían de lo optimista que era el chico para sacarle un cita.
Pasaron unos meses, Jordan viajo por motivos de trabajo a otro Estado, Lincoln con Lily se quedaron.
Lincoln salía más temprano de trabajar, cada vez que podía pasaba a la cafetería donde trabajaba Lily, ahí su hermanita era quien lo atendía.
Nadie más que ella le llevaba sus órdenes, los trabajadores habían cambiado, ahora se podría decir que Lily era la más antigua ahí.
Un día de aquellos donde no era su día de trabajo al ver conversar con entusiasmo a Lily con Lincoln cenar allí juntos, una compañera de ella le dijo que se veía muy alegre con su novio.
Ella se quedó muda, Lincoln también, ninguno la corrigió, en lugar de eso rieron y se sonrieron de forma inocente.
Pero algo en Lily era distinto, en la preparatoria tenía compañeros que intentaban ligar con ella pero no daba chance.
No salía con nadie, solo pensaba en su hermanito, cada vez él ocupaba más espacio en su mente, se preguntaba siempre si estaba bien en su trabajo, si allí era querido como ella.
Desde hace un buen tiempo tenía sueños con su hermano, al principio eran solo sueños como de paseos, luego vinieron los sueños de ella y su hermano riendo juntos y abrazados.
Hasta que comenzó a soñar algo más incómodo, ella besándose con su hermano apasionadamente.
Cada vez que despertaba, lo hacía con un sonrojo notorio, las primeras veces fue a una iglesia para rezar a Dios y decirle que la perdone por tener esos pensamientos y sueños con su hermano.
Los sueños se volvieron más intensos, ya no eran solo besos, eran cosas más íntimas, hasta que soñó que ella estaba en la cama desnuda besándose con su hermano mientras este le comenzaba a darle caricias a todo su desnudo cuerpo.
Estaba muy pero muy asustada, más cuando conversaba con Jordan, sentía que estaba traicionando su confianza.
Pero su mente estaba liberando de forma lenta recuerdos reprimidos de ella cuando era más joven.
Ahora cada vez que veía a su hermano, no podía evitar mirar sus labios, su torso, sus ojos.
Ahora cada vez que la abrazaba al llegar de trabajar, eso hacia que ella entrara en calor.
Ahora buscaba excusas para abrazarlo, cada vez que estaba en la preparatoria estudiaba lo mejor que podía para tener una buena calificación, mostrársela a su hermano y recibir su aprecio pero sobre todo su caricia, su abrazo.
Lentamente sus recuerdos llegaban, recuerda que cuando tenía seis años vio de casualidad a su hermano desnudo.
Recordó que se sonrojó bastante aquella vez, recordó cuando vio como él besaba a su novia Cookie con intensidad.
Recordó cuando ella al sentir curiosidad por ello, le dijo un día a su hermano para dormir con él porque tenía pesadillas.
Al estar con él en su cuarto, era como las tres de la mañana, Lincoln estaba profundamente dormido, en eso Lily se le acerca a su rostro, ve aquellos labios y no duda en acercarles los suyos.
Lo curioso fue que él estaba soñando y le correspondió a ella.
Eso hizo que la niñita de seis años se sonrojara mucho y se pusiera muy contenta, hasta la mañana durmió abrazada a su hermano.
Comenzó a remembrar bastantes cosas, como cuando su hermano se fue de la casa por aquel problema con Lori y Leni.
Ella estaba muy enamorada de su hermano, eso la destrozó bastante ya que ella estaba feliz porque su hermano estaba ahí, también porque él era el único que la atendía en todo.
Desde que él se fue, ella cambió bastante, se volvió maleducada, contestona pero sus padres decían que quizás sea engreimiento.
Ella se decía que sin su hermano no tenía ganas de hacer nada en la vida, que como le arruinaron su felicidad ahora ella arruinaría la de otros.
Por eso se unió a la pandilla desde los doce años, pero desde los diez ella estaba reprimiendo todos esos sucesos anteriores.
Por eso que ya cuando tenía catorce años ella ya no sabía ni porque estaba en esa pandilla.
Solo se decía que estar ahí era lo único que tenía que hacer ya que no tenía nada más que hacer.
Después de años Lily recién se acuerda el porqué de sus acciones eran así, eso tenía sentido porque ahora estaba con su hermano y es todo lo que ella necesita.
¿Pero su hermano la vería igual que una chica? Eso la devoraba por dentro.
Aunque se olvidaba algo, su hermano tenía novia, Jordan ahora era como su mejor amiga de ella, a una amiga no se le quita el novio y menos si es tu mejor amiga.
Ahora Lily entraba en un intenso debate interno, por fin sabe el porqué de su actitud en Royal Woods, lo que era a debatir era si debía soterrar de nuevo ese amor o tratar de buscar una chance.
Aquello último estaba fuera de lugar, por unas simples cosas, es su hermano, tiene novia y sigue siendo su hermano.
Lincoln estos meses a visto buenos los cambios en Lily, pensó que quizás iba a ser un problema tratar con ella.
Pero con el pasar del tiempo ya era más de medio año, su hermanita cualquier momento se podría ir, se notaba que había madurado, eso le alegraba y le daba un suspiro de tranquilidad.
Pues últimamente con su hermanita siendo atenta con él y cariñosa, él se siente confundido, pues cuando su hermana lo abraza, no niega que le gusta sentir esos senos de su hermana apoyados en su cuerpo pero eso está muy mal.
No niega que su sonrisa se Lily lo llena de paz, no deja de mirar esos labios, no deja de pensar en que su hermanita está volviéndose una hermosa mujer.
Pero esos pensamientos lo hacían sentir la peor persona del mundo cuando Jordan lo acariciaba y él imaginaba a Lily.
¡Dios! ¿Por qué tenía que pensar solo en Lily? Se supone que ella es su hermana, se supone que él está ahí para ayudar a que cambie no para andar fantaseando con ella.
Pero él la quería demasiado a su hermanita, la quería como la quería a Lynn, no, era algo más.
Pues todo se puso peor cuando soñó toda una semana con Lily teniendo sexo.
Se despertó muy pero muy agitado, Jordan aún seguía dormida, lo peor fue que tenía una fuerte erección.
Fue al baño y se encontró con Lily, ella le dijo que ya había terminado cuando iba a entrar tomó del brazo a Lily y la besó con una intensidad tremenda, Lily le correspondió de la misma forma, su hermanita tocó su masculinidad que estaba muy pero muy dura, sin pensarlo cerró la puerta del baño, se desvistieron y comenzó a penetrarla y despertó de nuevo, ahora sí estaba muy pero muy asustado.
Esos días ambos, mutuamente se ignoraban, no podían verse porque la pasión venía a ellos.
Ambos sin saberlo estaban reflexionando sobre lo revelador que ha sido todo.
Después de casi un mes, ya casi era noviembre, ambos desde hace un mes ya no se hablaban tanto.
Temían caer en la tentación, temían que la pasión de aquel amor que en uno nacía y en la otra florecía de nuevo los Cegarra por completo de la realidad.
Pero todo esas evasiones se fueron al caño cuando Lily se enfermó y Jordan tenía que ir a trabajar, Lincoln tuvo que tomarse el día libre para cuidar a su hermana.
Esa mañana había amanecido con una fiebre alta, él le dio pastillas, sopa de pollo, paños con agua caliente y más cosas.
Eso hizo que recordara como era atender a su hermanita de pequeña.
Lily le pidió que se echará con ella, él dudó pero lo hizo, al estar ahí junto a ella, sintió que su corazón latía mucho por aquel abrazo dado por ella y correspondido por él.
Así se quedaron un rato hasta que por la fiebre ella se durmió, él también, en medio del sueño ambos dijeron te amo hermanito y hermanita en voz baja.
Al despertar ambos se sentían muy pero muy contentos, la pasión disminuía poco pero el compromiso seguía.
En otras palabras el amor crecía más y más en ellos, ya no soñaban tanto en relaciones sexuales entre ellos, ahora sus sueños eran sobre ellos teniendo una familia, amándose de una forma ideal.
Ambos comenzaron a entablar de nuevo muchas conversaciones, se regalaban miradas, abrazos, halagos, muchas cosas.
Pero Jordan lo notaba bastante, comenzó a notar que Lincoln y Lily eran inseparables, ahora cuando ella conversaba con Lincoln, él mencionaba a Lily en la conversación, eso molestaba mucho a Jordan.
Jordan notó que Lily se alegraba demasiado con la llegada de su hermano a casa después del trabajo, ella saltaba a sus brazos y él la tomaba con anhelo.
Ella notaba en las miradas de ellos algo que ya había visto antes pero que no se acordaba bien que era.
Ya era otro año, Lily tenía dieciocho años, estaba en último año de preparatoria. Su hermano le decía que iba a estudiar después de la preparatoria, ella decía que no había pensado aún en eso. De verdad que Lily no quería separarse de su hermano, a él le dolía pensar en que tenga que separarse de su hermanita.
Jordan ya le incomodaba la presencia de Lily, a veces le decía a Lincoln cuanto tiempo más se iba a quedar su hermana.
Eso sorprendía a Lincoln pero le decía que ella se quedaría hasta terminar su preparatoria porque su hermanita pensaba estudiar en la universidad.
Las cosas se ponían más tensas en casa, Lily se dio cuenta que Jordan sospechaba de su amor hacia Linky y dejó ser más cariñosa de lo habitual, él sin coordinar con ella hizo lo mismo.
Pero Jordan ya no era la misma, ahora no hablaba con Lily, se enojaba con Lincoln por cualquier cosa.
Llegaba temprano a su casa porque no quería dejar solos a esos dos.
Ya era mayo, Lily a veces salía con Lincoln a escondidas para almorzar o pasear ya que ambos sabían que decirle a Jordan lo que iban a hacer quizás la haga enojar.
Ellos eran los más felices, a pesar de no confesarse su amor, para ellos era suficiente la compañía del otro.
Eran tan cariñosos que la gente decía que eran un tierna parejita aunque el tipo sea mayor que la chica.
Parecían esos enamorados jóvenes que todo lo ven color de rosa.
Y todo llegó a un punto cuando Jordan los vio caminando juntos ella tomando el brazo de Lincoln.
Para Jordan ya era demasiado, ella ya no estaba en sus cabales, pensaba un montón de cosas, nada de lo que pensaba era bonito.
Espero un día en que Lily estuviera sola, ese día hablaron lo siguiente:
- Hola Lily.
- Hola Jordan, ¿Qué tal?
- Pues bien Lily, ¿Pero cómo estás tú?
- Yo bien, queriendo cumplir metas, no me quejo, me siento feliz.
- Claro, Lily, ¿Tú estás enamorada?
Ella estaba pensando mientras hablaba con Jordan en su hermano, no se dio cuenta lo que dijo.
- Claro Jordan, me siento demasiado enamorada.
- ¿Es alguien que conozca?
- Eh... No lo creo...
- ¿Segura?
- ... Claro...
- Lily te voy a hacer una pregunta y quiero que me seas sincera, ¿Ok?
- Seguro.
- Voy a ser directa, ¿Estás enamorada de Lincoln?
La pregunta la dejo muy pero muy perpleja. Se había quedado absorta, no podía hablar.
Jordan estaba molesta y con lágrimas.
- Lily, respóndeme.
- Mi paciencia se agota.
- Creo que eso fue suficiente niña.
Jordan salió de su casa enojada, se secó las pocas lágrimas que tenía y se dirigió al trabajo de Lincoln.
Lily se fue a su cuarto, lloró mucho, no podía creer que no pudo decir ni una palabra, traicionó la confianza de Jordan, entonces pensó en tomar una decisión.
Jordan fue en su carro al trabajo de Lincoln, justo Lincoln salió temprano para su suerte.
Lincoln la vio y se dirigió a ella, mientras se acercaba se dio cuenta que ella estaba con enojo.
Y comenzaron a entablar una reveladora conversación que era la siguiente:
- Hola amor.
- Hola Lincoln.
- ¿Cómo estás?
- ¿Qué sucede Jordan?
- Dime solo una cosa.
- Jordan, cálmate, ¿Qué quieres que te diga?
- ¿Dime que no te has enamorado de Lily?
Él sabía que tarde o temprano la pregunta llegaría, sabía que tarde o temprano tenía que ser sincero.
Ya no había marcha atrás, tenía que ser sincero si no quería lastimar a ambas mujeres.
- Jordan... No puedo mentirte, me he enamorado perdidamente de Lily...
Solo se escuchó el sonido de la fuente bofetada que le dio. No le sorprendió.
- ¿Te escuchaste? Pensé que lo sucedido hace años fue por su culpa pero ahora entiendo que tú eres el culpable de que te expulsaran de tu casa... Sabes que Lincoln tú no eres el único que conoció a alguien más... Este es el adiós Linky, me escuchaste, ¡Adiós Lincoln!
Jordan se fue en su carro lejos de ahí, Lincoln estaba meditando pero ya no había marcha atrás, Lily debía saber lo que él sentía.
Encendió su camioneta, se dirigió a su casa, estaba llorando por ser una basura de persona pero ahora tenía la oportunidad de ya no cometer más errores por años pensaba que quizás enamorarse no era lo suyo pero Jordan le dijo que quizás nunca conoció a la indicada, tuvo razón pero no era Jordan, es Lily de quién realmente se enamoró, jamas fue tan cariñoso con Jordan como es con Lily, solo queda una cosa, decirle lo que siente porque ya no había marcha atrás y ella sentía lo mismo.
Al estar cerca a su casa, se da cuenta que Lily está con una mochila y la ropa con la que la encontró aquella vez, montada en su motocicleta.
Lincoln para frente a ella y le dice:
- ¿Qué haces Lily?
Ella le responde con lágrimas:
- Adiós Linky.
Y aceleró y se alejaba en su moto, Lincoln no entendía la razón pero dejo de pensar en ello y la siguió.
Y la lluvia comenzaba, la intensidad aumentaba con los minutos.
Lily avanzaba rápido con su moto, Lincoln le seguía el paso, Lily se dio cuenta de lo de Lincoln y aceleró más y más.
La lluvia arreciaba mucho, Lincoln tuvo que encender el parabrisas.
Lily con su casco no veía casi nada y peor con la lluvia, junto con sus lágrimas.
La lluvia parecía torrencial, por la lluvia, la rubia estaba perdiendo el equilibrio de su moto por lo resbalosa que estaba la pista.
Lincoln se dio cuenta pero no sabía cómo avisarle.
Lily estaba muy desconcentrada, no ponía atención al camino y pierde el equilibrio con su moto, se cae de lado, su moto se deslizó hacia un lado y ella hacia otro.
Lincoln se bajó ahí mismo y corrió donde ella, su motocicleta había impactado a un árbol y se había destrozado por la velocidad.
Ella estaba en la pista adolorida, sangrando en un lado de la cabeza, por suerte no era grave.
La toma en sus brazos y la lleva a su camioneta rumbo a casa. Dentro la lleva a su cuarto, en el cual debajo de su cama tenía un botiquín.
Estaban mojados por eso la seco con una toalla, ella se sentía débil, pero no habló, él la vendo en su cabeza, le secó su rostro con la toalla, notó que estaba con una mirada triste y con ganas de llorar de nuevo, y le comenzó a hablar y ella también, sería revelador por lo siguiente:
- Lily, ¿Por qué te querías ir?
- Por favor dime, sabes que puedes confiar en mí.
- Linky, traicioné la confianza de Jordan... ¡Me enamoré de ti!
- Lily yo...
- Lo sé... Soy una asquerosa, soy lo peor de este mundo pero tengo que serte sincera... Por favor Linky no me odies...
- Lily, no puedo odiarte, no puedo sentir asco por ti, si alguien es asqueroso soy yo porque te amo demasiado.
Ella se quedó sorprendida, pensó que le diría algo fuerte, pero le estaba diciendo que también se sentía como ella, quería salir de dudas.
-... ¿Qué tanto me amas?
- Como no te lo imaginas.
Lincoln estaba sentado encima de la cama junto a ella pero ahora estaba en frente suyo, cada vez se acercaba más y más a su rostro.
- Demuéstrame lo tanto que me amas por favor Linky...
- Claro Lily...
Lo siguiente quedaría en su mente por la eternidad, el roce de labios electrificó sus sentidos, ya no había marcha atrás, ese beso hizo recordar a Lincoln todos los momentos vividos hasta ahora con Lily, ella recordó su primer beso qué fue casual y con él.
Ellos iban a liberar la pasión acopiada en su ser de cada uno, los besos viajaban por todo el rostro, descendieron hasta el cuello, subieron nuevamente a los labios.
Las manos eran la visión del otro porque sus ojos no soportaban ver lo sorprendente que era este momento para estos amantes.
Sus manos comenzaron a desvestir lentamente a cada uno, apenas le quitó la camisa, ella acarició todo su torso con anhelo.
El apenas le quitó su blusa, no dudó en acariciar aquellos voluminosos senos, aquellos que lo encendían cada vez que ella le daba un abrazo.
Cada vez más sus caricias encendían la llama de pasión, aquella llama se hacía más y más candente.
Sus sueños no eran nada en comparación con este momento, los labios de Lincoln viajaron hacia los senos de Lily. Le dio el placer que se merecía en esas dos grandes diosas.
Lily comenzó a estimular la masculinidad de su hermano por encima de su pantalón, ambos daban pequeños gemidos.
Ya el miembro de Lincoln estaba muy pétreo, Lincoln solo se alejó un poco de ella, se quitó los pantalones, ella los suyos y comenzó a envolver su miembro con su boca.
Lincoln se estaba ahogando en un placer infinito, de tantas veces que tuvo relaciones, ninguna se comparaba a este momento, jamás pensó que lo haría de nuevo con una hermana y con la que más necesitó de él.
Pero eso ya no venía al caso, Lincoln solo se concentró en Lily, ella ahora era su presente y su futuro.
Lily jamás tuvo algún tipo de relación, era su primera vez pero con los sueños y sus ganas de amarlo hacían que ella encontrará la manera de hacerlo de manera perfecta.
Luego de darle una de las mejores felaciones, él la tomo de la cintura y la atrajo para darle un gran beso.
Ese beso cada vez los inhibía de cualquier duda, se deseaban tanto que no iban a dejar que la moral latente en la sociedad les hiciera retroceder, no, ya no.
Lily hace que Lincoln se eche, mientras ella estaba encima de él, en ese momento Lily se quitó su braga, solo le dio una sonrisa, solo eso vastó para dejar atrás cualquier pena y pavor.
Ayudó a Lily a introducir su miembro en ella, en ese momento Lincoln cegado por la tremenda excitación hizo que Lily se apresurara pero se dio cuenta que su hermanita era virgen porque estaba llorando por la penetración, Lincoln se iba a detener pero Lily lo abrazó y le dijo que siguiera, Lincoln obedeció y se movió de una forma que aumentaba la intensidad de las embestidas.
Lily estaba con lágrimas en los ojos pero con una exultación que nadie le quitaría.
Los gemidos de Lily aumentaban con cada embestida de Lincoln, solo quería ser una con su hermano, no quería acabar ese momento.
Su hermano daba lo mejor de sí, quería que ella se sienta la mujer más amada del mundo y viceversa.
Luego de unos momentos Lily se levantó y ella ahora era la que se movía, Lincoln solo la tomó de las caderas y su trasero.
Ambos estaban disfrutando mucho de ello, no querían salir jamas de ese encanto, sin embargo la magia del momento, la impresión de ese acto quedaría para siempre en ellos.
Lincoln siente que ya no puede aguantar más, Lily no le da tregua, le dice a Lily que ya no soporta más, se levanta para tomar a Lily de la cintura y besarla, Lily aún encima de su masculinidad, se deja besar.
Y sin más Lincoln llena de su esencia a Lily, la cual da un gran gemido, al sentirse satisfechos, ambos caen pero Lily echada en su pecho y el abrazándola.
Ambos perdieron la noción del tiempo, pasaron horas de horas y juntos se despertaron, se dieron una sonrisa junto a un beso.
No sabían que decir pues con lo que hicieron habían hablado demasiado.
Entonces conversaron lo siguiente:
- Lily yo... Te amo mucho.
- Yo también y más Linky... Amor esto lo soñé pero ese sueño no se compara a lo que hicimos.
- Mi vida estamos iguales, desde que estas aquí, me he sentido muy amado, me haz hecho alguien muy feliz, me enamoré de ti aquí en esta ciudad, eso nunca lo voy a olvidar.
- Linky, yo desde pequeña estuve enamorada de ti, te cuento un secreto, una vez te bese cuando dormías y lo mejor fue que sin querer me correspondiste el beso.
- No sabía de eso Lily, ya que dijimos lo que sentimos, además que me has dicho un secreto, me toca contarte sobre mi expulsión de casa, solo te pido que entiendas por favor
- Corazón, yo te entenderé, dilo, soy todo oídos amor...
Hace años cuando Lincoln tenía once años, estaba con la curiosidad de saber que se sentía besar, no solo él sino también Lynn, sin querer ellos se besaron, al principio sintieron miedo pero después dijeron que fue pura curiosidad ese beso hizo que Lynn y Lincoln se hicieran los mejores hermanos.
Pero a los catorce años él estaba con Cookie, pasaron dos años y terminaron, ese tiempo fue doloroso para él, todas fueron a consolarlo pero una solo lo consoló con todo el corazón, esa era Leni, desde hace años ella sentía mucho amor por su hermano, ella presenció el beso de Lynn y Lincoln, se quedó callada pensado que estaban enamorados pero se dio cuenta que fue casual.
Ella lo apoyó en ese momento de tristeza, dos años de relación no se olvidan fácilmente.
Lo ayudó tanto que forjaron una confianza casi tanto como la de Lynn.
Una noche que ella se había quedado con Lincoln, entró a su habitación y vio que él seguía triste por lo de Cookie.
Ella le dijo que lo ayudaría a olvidar a la tierna galletita, él le dijo cómo, le respondió con un beso en sus labios, Lincoln se sorprendió y ella siguió, no dio marcha atrás en ese momento, le fue sincero a Lily, en ese momento estaba encantado con el cuerpo de Leni, por eso no opuso resistencia.
Luego de que Leni estaba encima de él dándole placer, se dio cuenta de lo que estaba cometiendo, paró y le dijo a Leni que no debían seguir, le dijo que estaba confundido y que él lo quería tanto como ella. Lincoln le dijo que no entonces ella le da un bofetada y le dice que lo harán sí o sí, Lincoln se sorprende de la actitud de Leni.
Al terminar el acto, Leni estaba muy satisfecha, se echa al lado de su Linky pero se dio cuenta que él estaba triste y con una gran marca en su rostro, le pidió perdón, él solo le contestó que lo olvide que no pasó nada.
Ella le dio un beso en su mejilla que estaba roja por el golpe.
Luego de esa noche todo fue diferente con Leni, ella aprovechaba cualquier descuidó de él y le robaba un beso.
Hasta que un día él le dijo que esto debía parar, ella con lágrimas le dice que no, que lo ama mucho, pero ella no entiende lo serio del asunto.
En ese momento Lori que está por el pasadizo escucha la conversación de Leni con Lincoln, justo la parte donde ella le dice si no le gustó que ella le diera su primera vez.
Lo que se armó cuando Lori se enteró completamente de todo lo de Leni y Lincoln.
Lori les recriminó en ese instante, justo llegaron sus padres a las horas. Ellos le dijeron de todo a los dos pero Leni estaba tan dolida que no hablo nada cuando le preguntaron, era como una negación indirecta, pensaban que Lincoln se había aprovechado de ella.
Por eso la mejor opción fue que el se vaya de la casa, sus padres tuvieron que contar a todas menos a Lily, estaban asquedos de su hijo y hermano, menos mal no se enteraron del beso y los besos de Lynn y él.
Lynn comprendió lo de Lincoln, le creyó al pie de la letra su palabra, no dudaba de su hermanito.
Lily estaba muy sorprendida, no creyó jamás que su hermano hiciera con Leni algo así, pero era injusto lo que le pasó.
Él se puso a llorar porque de verdad quería a su familia pero Lily lo calmó con un beso, solo necesitaba amor.
Leni antes de que se fuera le dijo que aún lo amaba que la perdonara por callar, no le dijo nada solo se despidió cordialmente de ella, Leni le dijo que ella lo amaba igual él se fuera, quería decirle muchas cosas pero solo se fue.
Le contó que cuando se fue de su casa, tuvo que venirse acá, que aquí se encontró con Jordan, con ella se hizo novio, cuando fue el momento de tener relaciones, él aún seguía con remordimiento, veía Leni cada vez que iba a tenerlas.
Pasó un buen tiempo para que olvidé ese mal momento.
Ya con todo contado, ella lo abrazó y le dijo que Jordan ya lo sabía, él le respondió que Jordan se fue, ella siempre lo supo, solo quería corroborarlo.
Sin más que decir decidieron hacer las cosas bien, comenzaron contándose todo...
Pasó el tiempo Lily terminó la preparatoria pero decidió poner un negocio con Lincoln, definitivamente ninguno quería separarse del otro.
Con el tiempo Lily dijo que debían volver a hablar con su familia, cabe decir que Lynn sabía lo de ellos por Lincoln.
Ella dejó de enviar cartas por un tiempo, per luego mando una donde decía que le sorprendió aquella noticia y que tenía que asimilarla.
Lincoln le dijo que con el tiempo irían donde su familia a contarles sobre su amor.
Ya Lily tenía veintiún años, su negocio de cafetería les iba bien.
Se tuvieron que mudar de ciudad para que nadie les dijera por ese amor que ellos tenían.
Fue algo mágico el amor de ellos ya que nunca pensaron que el amor se da con libertad cuando es la persona indicada.
Todo iba bien, hasta que Lily con veintidós años decide con Lincoln tener un hijo, ella quedó después de algunos intentos embarazada, con dos meses de embarazo fue a Royal Woods con Linky.
Al llegar a su ciudad natal, su familia se sorprendió de la presencia de ellos.
A todas sus hermanas y padres les impresionó el gran cambio de la menor de todos.
Pero más fue la noticia del embarazo de Lily y quién era el padre.
Eso hizo que la familia excepto Lynn sintiera más asco por Lincoln, Lily se sentía demasiado mal, empeoró la situación de su hermano.
Lincoln no les dijo nada más solo quería que se enteraran, antes de irse Leni le dijo a Lincoln que lo odiaba, no entiende como podía preferir a todas menos a ella, le dijo a Lily que desea ahora no era su hermana.
Se fueron tristes pero era justo que su familia se entere de ello.
Volviendo a la actualidad, Lily le dijo a Lincoln:
- Todo por lo que pasamos... Ojalá algún día nuestra familia comprenda nuestros motivos.
Lincoln le dijo:
- Sé que lo entenderán pero llevará tiempo, solo descansa cariño, solo descansa no quiero que la pequeña Lila se sienta mal.
Lily se sienta, le da un tierno beso a Lincoln, la abraza mientras acaricia su vientre.
Juntan sus cabezas mientras ambos dejan sus manos, una encima de la otra sobre el vientre donde está su bebé...
