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¿Promesa y confianza?

— Cariño ya la aliste —le dijo estando lista.

— Claro amor... ¿Es necesario que yo vaya? —dijo con desgano.

— Desde que tengo diecisiete no pasábamos la Navidad en familia, desde hace años esperaba ver a mamá, Leni, Lynn, Luna, Lola, Lucy, Lisa, Lana, Lori... papá y Luan, todos juntos —lo dijo con algo de tristeza lo último.

— Cariño por eso es que no quisiera ir, pero es verdad hace tiempo no estamos todos juntos, trataré de evitar una pelea con Luan o papá, solo por ti, Liby y Lila —le dio un beso en su frente y a su hija también.

— Es por eso que te amo tanto —le dio un beso en sus labios con felicidad.

— ¡Papi, mami! —solo eso dijo la pequeña Lila y fue abrazada por ambos.

Ambos alistaron todo para quedarse una semana donde alguna vez fue su hogar. Salieron ocho en punto de la mañana de Hazeltucky. Ella con veintidós años realmente está muy feliz de pasar esta celebración juntos, aunque Luan la deteste desde que supo que ella estaba con Lincoln.

Lincoln no quería que Luan siguiera enojada con Lily, ya era momento de hacer las pases, lo del pasado fue solo adelantar algo, no un error como un tiempo solía pensar a veces su hija Liby. Por último y más importante tratar de que su padre alguna vez lo perdone por enamorarse de Lily o de su "bebé" como él siempre le decía.

Llegar hasta Royal Woods era no más de ocho horas, tiempo suficiente para tratar de buscar las palabras correctas para hacer las pases.

Lily notó a Lincoln algo agitado, no, muy agitado mientras conducía.

— Linky... yo conduzco mejor —le dijo con una leve sonrisa y posando su mano sobre la de él.

— Creo que tienes razón Lily —dijo eso y dejo el manubrio.

Lincoln se aparcó a un lado de la carretera, pero en lugar de ir de copiloto prefirió estar con su hija atrás.

— Papi, papi —dijo la bebé de un año mientras al ver a su papá sentarse a su lado.

— Todo sea porque sea una maravillosa Navidad con mi familia y mis hijas —dijo eso mientras pensaba en su hija Liby de catorce años que solía ignorarlo cuando la visitaba.

Lily notó a Lincoln muy pensativo y con un rostro de tristeza, pero sabía que esta era una de las pocas ocasiones que la vida les daba para... quizás arreglar las cosas. Anteriormente tuvieron oportunidad saliendo de una actuación de la escuela de Liby, allí estaban papá, mamá, obviamente que estaba Luan, el miedo de Lily de hablar con Luan y terminar tirándose de los cabellos con muchos golpes como cuando se enteró de su relación con Lincoln no le daba confianza.

Y llegaron a la entrada de Royal Woods. No había cambiado tanto la ciudad en estos años que se habían ido, bueno regresaban una o dos veces al año. Parecía una ciudad atrapada en el tiempo, no por edificios antiguos sino porque las personas de allí no salían casi nunca de la ciudad y ver los mismos rostros daba la sensación de nostalgia.

Ya pocas calles de llegar a su casa hacen una parada en la casa de los McBride, pasan a saludar de forma algo veloz a los padres de Clyde que todavía viven en la ciudad, Clyde vivía en otro Estado junto a Haiku. Ellos se alegraron al saber que iban a pasar Navidad con su familia, los McBride eran sus mejores amigos de ellos, por eso les contaban todo y ellos los escuchaban y aconsejaban. Se fueron de allí diciéndoles que los visitaran al día en la tarde del día de Navidad.

— Bien amor... ya estamos a solo dos calles... esta semana será genial, ¿No lo crees? —le dijo Lily con cierto ánimo.

— Claro... ya estamos aquí... no hay marcha atrás —dijo con cierta resignación.

Lily avanzó nuevamente con el auto y se aparcaron frente a su casa. El ruido del auto hizo que Rita, Lori, Lucy, Lana, Leni fueran a saludarlos, alguien se quedó viendo por la ventana con algo de enojo. Ambos pasaron conversando con sus hermanas y madre, Leni cargaba a la pequeña Lila. Al estar adentro saludaron a Lola, Lynn, Lisa, Luna. Todo iba bien hasta que Luan entró a la sala.

— Hola Luan —dijo Lincoln con un tono amable.

— Hola Linky —fue donde él y le dio un cálido abrazo.

— Hola Luan —dijo Lily de la misma forma que su hermano.

— Linky, llegas justo a tiempo, necesito que me ayudes a traer a Liby con nosotras, está arriba y no quiere bajar, quizás si nos ve juntos quiera hacerlo, hola Lila —le dijo abrazándolo de forma muy cariñosa a su hermano, saludando a su sobrinita e ignorando completamente a Lily.

La bebé saludo a su tía diciendo su nombre. Todas las demás solo suspiraron de alivio porque pensaban que Luan discutiría nuevamente con Lily como en cada reunión que se encontraban casualmente.

Lincoln siguió a Luan al segundo piso, Lily solo se quedó observando como su novio la dejaba sola, Leni le tocó el hombro a Lily y le dijo que ya se le pasará. Lily sabe que eso no es fácil.

La puerta de la casa se abre y entra el señor Lynn sin darse cuenta de que había llegado nueva visita. Al entrar y ver a Lily se alegra mucho y más cuando ve a su segunda nieta.

— Hola papá —dijo Lily con su tono de voz alegre.

— Mi bebé ha venido con su bebé —dijo muy feliz con una sonrisa y las abrazó a las dos, le preguntó con curiosidad—, ¿Has venido sola?

— No, he venido con Lincoln —dijo con algo de nervios.

— Bueno... tenemos que estar juntos, solo por ti pasaré a tu novio —dijo borrando su sonrisa de su rostro.

— Papá, Lincoln es tu hijo, ya no tienes motivos por que seguir con esa actitud hacia él —lo dijo algo molesta.

— Hija, para ti es fácil porque nunca rompió una promesa que te haya hecho seguro —dijo eso mientras jugaba con su nieta.

En el segundo piso, Lincoln y Luan le hablaban a Liby para que abriera la puerta del cuarto que alguna vez fue del peliblanco. Finalmente abrió y se enojó más al ver a su madre abrazando a su padre.

— Ya deja de hacer eso mamá, ya no es el hermanito menor que tenías, ahora es un hombre de familia —dijo evitando mirar a sus padres.

— Luan por favor —Luan deja de abrazarlo y él empieza a hablar con su hija—. Liby he venido para pasar una agradable Navidad, Liby sabes que te quiero como quiero a Lila, solo que ella es más pequeña y necesita un poco más de atención.

— Y por eso tienes que olvidarte de salir conmigo varias veces —dijo con mucha tristeza.

— Hija, esa vez fue porque Lily se sentía mal, no tenemos amigos a los que recurrir, comprende por favor —dijo queriendo acariciarle la cabeza a su hija.

— No intentes ser un buen padre ahora, bajaré pero no por ti, ni por mamá sino por mis abuelos y tías —dijo apartando la mano de su papá.

Liby se bajó de la cama de Lincoln y fue al primer nivel. Luan solo miró sorprendida la actitud de su hija pues creía que iba a tardar más.

— Linky... ¿Por qué me dejaste por Lily? ¿Acaso ella es mejor en la cama que yo? —dijo muy triste y con cierto tono de gracia.

— Luan eso es absurdo, no es por eso, para comenzar tú me dejaste o mejor dicho te distanciaste cuando estábamos muy enamorados, Lily fue la que más se preocupo por mí y no una oportunista como siempre se lo dices —le dijo eso con cierto enojo.

— Ella siempre será una oportunista y traidora, ¡Te guste o no! —dijo también con un ligero enojo.

Liby al bajar se disculpó con sus abuelos y algunas de sus tías que estaban en la cocina por no bajar, le dijeron que la comprendían. Al ir a la mesa de la sala se dio cuenta que estaba su tía Lily con Lila en brazos conversando con su tía Lana.

— Hola tía Lily —dijo con cierta dificultad.

— Hola dulzura, ¿Cómo estás? —le dijo con una gran sonrisa.

— Bueno voy a comprar los ingredientes del ponche, nos vemos dentro de una hora —se levanto Lana para ir en Vanzilla al supermercado.

— Nos vemos tía, estoy bien, solo quería descansar unos minutos más en la habitación de... papá, ¿Qué tal tú, tía? —dijo con algo de enojo al recordar a su padre.

— Yo estoy alegre por pasar la Navidad con ustedes, hace mucho que no nos reunimos todos —dijo mientras Lila jugaba con su dedo.

— Mamá... Liby —decía eso mientras miraba a su prima.

— Liby, ¿Te puedo preguntar algo? —le dijo con algo de vergüenza.

— ¿Si creo que mi mamá te perdonará alguna vez? No lo sé tía —le dijo mientras fijaba su mirada a Lila.

— Bueno, ese "no lo sé" es esperanzador en sí —dijo con algo de tristeza.

— Tía, ¿Por qué te enamoraste de mi papá? y ¿Por qué está tan enojada contigo mi mamá? —le preguntó con calma.

— Te lo responderé si me dices si te molesta Lila o no —le dijo en el sentido de ser amigable.

— Siendo sincera, al comienzo sentí celos, enojo y me hacía la idea que papá me iba olvidar por Lila pero luego de conocerla cambié mi concepto de Lila, no soy celosa tía, también las veces que no me visitaba hacían que mis celos aumentaran pero ya no tanto —le dijo con una seriedad que se torno en una alegría al cargar a su prima casi hermanita.

— Bueno Liby siéntate y escucha mi pequeño relato... —le dijo eso mientras Lila jugaba con los frenos de Liby...

Lincoln desde los once años tenía un romance secreto con Luan, la única que sabía de eso era la pequeña Lily. No había mejor confidente que la pequeña Lily, Luan le contaba todo lo hermoso de la relación de ella y Lincoln. Todo cambió en ese amor cuando Luan quedó embarazada de Lincoln a los veintiún años. Fue motivo de expulsión de la casa a Lincoln y Luan, pero sus hermanas y madre dijeron que no los expulsen sino que los dejen al menos vivir en la cochera hasta que ellos encuentren trabajo para poder mantenerse.

Todo fue bien cuando nació Liby y cuando cumplió un año. Pero Luan se sentía muy culpable por ese hecho, por eso que tomó la decisión de irse de la casa sola con su hija, Lincoln no quería separarse de su hija, Luan insistía porque ya no sentía lo mismo por él como al comienzo, le dijo que necesitaba pensarlo.

Se fue a vivir a las afueras de la ciudad, esas palabras de Luan parecían simples, pero dejaron a Lincoln con tristeza aunque aceptaba que su hermana posiblemente por tener a Liby se sienta presionada en la relación. Lily no tuvo tiempo de conversar con Luan sobre esa decisión, además era solo una niña de nueve años en ese momento, no podría profundizar sobre ello al dialogar.

Lily decidió hacer algo, eso era pasar sus fines de semana conversando siempre con Lincoln, se convirtió en su mejor amiga. Lincoln recibía consejos de todas partes, cuando visitaba a Liby iba con Lily para que lo ayudara a convencer a Luan de que podían continuar su relación. La comediante no estaba segura de nada.

Pasaron siete años, ya Lincoln estaba estable económicamente y vivía en un departamento en el centro de la ciudad. Lily ya era una chica de dieciséis años, toda una hermosa señorita. Esos años en los que fue la más cercana a su hermano, se dio cuenta de lo que lo que enamoraba de Lincoln. Ahora era ella la que quería estar con él. Lincoln también apreció la cercanía de la menor de sus hermanas.

Salían a escondidas de todos para que no piensen mal y sin proponerlo se besaron cuando fueron a ver una película en una de sus tantas salidas. No era necesario ver la raíz de todo eso pues el inicio fue la decisión de Luan de darse un tiempo con él y ella al tratar de ayudar.

Lily vivía en la cochera porque según ella era el primer paso para independizarse. Allí iba Lincoln a visitarla algunas noches para su sesión de besos. Luan una noche mientras meditaba mucho, finalmente se decidió luego de unos "cortos" ocho años en que le daría una oportunidad a Lincoln. Desde hace un año que Lily ya no trataba de convencer a su hermana comediante sobre continuar su relación con Lincoln.

Un día que todos estaban cenando en casa, Lily y Lincoln dijeron que luego entrarían a cenar porque necesitaban primero reparar algo, solo era una excusa para pasar momentos románticos. Luan llegó y se estacionó en la entrada de la cochera, sin embargo los tortolitos no escucharon nada por tener música en volumen alto.

Luan se da cuenta que Lincoln está allí porque lo escucha hablar de forma pausada, se dispone a entrar, Liby se encontraba durmiendo en el asiento del copiloto. Luan al mirar por las ventanas de la cochera y se da cuenta que Lincoln está besándose con Lily, su hermana que supuestamente la estaba convenciendo para volver con Lincoln, la que fue su confidente, la que después de Luna fue su mejor amiga y hermana.

Luan tocó con furia la puerta de la cochera, dejaron de besarse y Lily fue a abrir la puerta. Se alegró al ver a Luan, pero ella le dio un golpe en su rostro. Lincoln fue rápidamente donde Lily para ayudarla.

Luan al ver a Lincoln atendiendo de manera tierna Lily, hizo que le hierva la sangre y lo apartó con fuerza. Lily no comprendía el porqué Luan le hacía eso, Lincoln ya dándose cuenta tomó por los brazos a Luan, ella le golpeó en los bajos, eso apartó a Lincoln por unos momentos.

Lily seguía un poco aturdida pero no tanto como para forcejear de los cabellos con su hermana mayor. Luan le dijo que con el hombre de una amiga no se mete y más cuando es como tu mejor amiga y sobre todo tu hermana.

El ruido llegó a la casa. Horas después Luan estaba llorando en los brazos de su madre, su padre definitivamente no iba a perdonar a Lincoln nuevamente, pero Lily dijo que Luan ya no era pareja de Lincoln, que era ridículo esa reacción de Luan, su hermana mayor se lanzó a ella, esta vez la detuvieron más rápido.

Lily dijo que no terminaría con Lincoln, además dijo que se iría con él a vivir, sus padres trataron de evitar que ella piense solo por lo cegada que estaba por amor, Lincoln solo se quedó muy pensativo. Lily realmente se había enamorado de Lincoln y viceversa. En el transcurso de los días se fue con Lincoln, también porque no quería encontrarse a solas con Luan, las palabras que le dijo Luan como oportunista, traidora, roba novios y muchas más estaban haciéndola sentir mal...

— Y eso es por lo que tu madre me detesta, quizás pienses lo mismo —dijo con algo de pena.

— Te soy sincera tía, yo pienso que papá se aprovechaba de eso, sinceramente para mí mi padre tiene más culpa —dijo con mucha candidez.

Lily solo dio una leve carcajada y le dijo que cuide a Lila mientras iba al tocador, Liby le dijo que sí mientras jugaba con su hermanita.

Lincoln bajó con Luan discutiendo sobre si podrían volver, eso molestaba a Lincoln porque Luan olvidó todo lo que pasaron sinceramente. Al estar abajo, cruzaron miradas con su padre.

— Hola papá —dijo con timidez el peliblanco.

— Hola —se lo dijo de forma vaga ignorándolo.

Lily al salir del baño y bajar, se dio cuenta que el rostro de su padre cambia cuando está con Lincoln allí. Sus demás hermanas y madres sentían muy incomodo ese momento pero si intervenían iba ser peor. Lily realmente quería discutir con su padre pero estaba Luan, la cual se inmiscuiría en la discusión para empezar otra.

Lo que restaba del día la pasaron charlando sobre como les fue este año, sus hermanas hablaban de las increíbles cosas que les ocurrieron aunque no contaron todo porque ya era hora de dormir. Todos tomaron sus habitaciones como hace años, Lily acostó a Lila en la que alguna vez fue su cuna, Lisa sonreía al ver a Lily toda una chica responsable. Luna conversaba con Luan de forma amena mientras Liby se acostaba. Lincoln estaba pensativo, acostado en su vieja cama y mirando arriba.

En la mañana Lily se despertó temprano con su madre y comenzaron a preparar el desayuno para todos, su madre dijo que iba al supermercado rápido para comprar tocino y regresaba rápido. A los minutos baja Luan a beber un vaso de agua y luego subir de nuevo para ducharse.

— Buenos días Luan —le dijo Lily tomando todas las fuerzas del mundo.

— Lo siento, no saludo roba novios —dijo eso sin mirarla e irse por donde vino.

— No podemos estar peleadas tanto tiempo Luan —le dijo con algo de enojo.

— Pues tú comenzaste esto niña —le dijo en voz alta porque ya estaba muy lejos.

— Por lo menos no terminó en pelea esta vez —se dijo en voz baja.

Luego de casi cuarenta minutos llegó su madre con el tocino. Luego de algunos minutos bajaron todos a desayunar juntos. En el desayuno el señor Lynn le daba miradas de decepción a su hijo. Lincoln respetaba mucho a sus padres por eso nunca le recriminaba que lo tratara así porque en el fondo había decepcionado en parte a ellos. El almuerzo fue "normal", con eso me refiero a que no hubo indirectas o miradas particulares.

Mientras anochecía Lincoln y Lily jugaban junto a su pequeña hija en el sofá, eso enojaba a Luan porque al ver esa escena le recordaba el primer año de Liby y la mala decisión que tomó después. Esa escena era reconfortante en el fondo para el señor Lynn. Las demás les parecía muy tierno. Liby miraba las reacciones de todos en torno a esa escena.

Y llegamos al día veinticuatro que era Noche Buena, en los días anteriores Lincoln llegó a hacer levemente las pases con Liby mediante Lila, aprovechaba cada vez que ella cuidaba a su hermanita. En tanto con Luan seguía todo igual pues ella no dejaba de ignorar y un día tener una discusión con Lily y que gracias a Dios no pasó de eso. Lincoln un día antes había tenido una charla con su madre, le volvió a preguntar después de años si de verdad no se aprovecho de Lily o Luan, le dijo que a pesar de ser un idiota, él no era así. Ella lo comprendía.

Todas estaban con su suéter para la foto navideña, solo faltaban Lincoln y el señor Lynn. Ambos estaban buscando los suéteres. Lincoln los encuentra y piensa dárselo a su padre.

— Papá aquí está tu suéter —le dijo con alegría.

— Al fin hiciste algo bien —le respondió con sarcasmo y molestia.

— ¿Por qué hasta un día antes de Navidad tienes que seguir molesto conmigo papá? —le dijo con algo de enojo y luego tristeza.

— Recuerdo que me prometiste algo y luego te convertiste en eso, me defraudaste, la primera vez llegué a reflexionar sobre eso, sin embargo lo de Lily me hizo retomar ese pensamiento —lo decía de manera fría.

— Quizás tengas razón, ¿Sabes qué? Olvídense de mí para salir en la foto —dejó el suéter y salió de la casa.

Su padre lo ignoró y se fue al patio trasero para tomarse la foto. Todas preguntaron donde estaba Lincoln, les dijo con un tono de voz desinteresado que se fue a buscar algo, Lily sabía que eso no era verdad, ya estaba en su límite.

— Si es así, no me tomaré la foto hasta que Lincoln vuelva —dijo Lily muy enojada.

— Concuerdo con la oportunista —dijo Luan sin mirar a nadie.

— Guarda silencio mejor Luan —le dijo su hermana reprimiendo su enojo.

— Lily, podemos tomarnos una foto nosotros y después otra con Lincoln —le dijo su padre ignorando el hecho de que debe ser una foto familiar.

Ignoró a su padre y se fue a buscar a su novio, dejó a Lila con Lynn. Liby fue también a buscar a su padre, le interesaba saber la razón por la que al último momento no quiso tomarse la foto. Todos los demás dijeron que esperarían. Luan dijo que dejaría que Liby también tratara de buscar a Lincoln.

Lily fue a todo el segundo nivel y el ático no estaba; Liby buscó en el primer nivel y sótano, no estaba.

Salieron y se dieron cuenta que la cochera estaba abierta. Lincoln estaba sentado en el suelo trazando con su dedo un dibujo imaginario en el piso.

— Linky, ¿Qué sucedió? —le preguntó.

— Lily... ¿Alguna vez sentiste que te forcé a algo? —le preguntó con mucha curiosidad pero sin mirarla.

— ¡Claro que no! ¿A qué viene eso? —lo notaba muy raro.

— Papá... Hace un rato estabas alegre, ¿Por qué de un momento a otro estás así? ¿Fue el abuelo? ¿Te dijo algo? —después de mucho tiempo siente empatía por su padre.

— Para responder a las dos tengo que hacerte recordar a ti y contarte a ti cómo empezó esto... —dijo mientras comenzaba a rememorar el enojo de su padre...

Para un chico que convive con varias chicas suele ser pesado el opinar, tratar con ellas o cualquier otra cosa, pero eso resultó más fácil cuando descubrió que una de las chicas compartía algunas cosas con él.

Su padre siempre le decía que debe proteger a sus hermanas de idiotas y gente que se aproveche de ellas, le hizo prometer al chico eso.

Lincoln se hizo tan cercano a Luan por los trabajos en Negocios Graciosos, compartían tanto que después de un show donde una chica emo, ambos reflexionaron sobre lo mucho que se querían, llegaron a un punto donde se dieron cuenta que quizás podrían intentar algo, son hermanos es muy difícil eso aunque valía la pena intentarlo le decía él.

Se dieron un beso de manera lenta, solo así podrían probar que tanto era su amor del uno por el otro, tanto así que pasaron muchos segundos para que se separen y se rían por eso. Hasta llegar a casa no se cansaban de decirse cosas cursis.

Pasaban los años y la única que sabía de la relación de ellos era la pequeña Lily. Ella veía una bonita pareja en ellos. Deseaba que ellos fueran muy felices. Nunca pasó por su mente lo que sucedería años después.

Cuando se enteraron del embarazo de Luan, no tardaron en preguntar quien era el padre. Luan no sabía que decir, Lincoln estaba muy asustado, la familia notó que Lincoln sabía quien era el padre de la criaturita en el vientre de su hermana.

Lincoln tuvo que decir la verdad, Luan lo había mirado a los ojos, eso bastó para que Lincoln lo dijera. No podían creer lo que Lincoln les dijo, nunca creyeron que ellos pudieran terminar así. Lily ya se imaginaba que sus dos hermanitos tendrían una familia.

Su padre con mucha indignación les dijo a los dos que se fueran de su casa, las demás querían pensar en una solución. Su madre dijo que se quedaran pero en la cochera mientras piensan en como afrontar esa responsabilidad. El señor Lynn estaba muy sorprendido, asqueado y sobre todo decepcionado, nunca creyó que el idiota fuera su hijo, su propio hijo.

Nació Liby, todo fue amor en la casa, Luan era la que dormía dentro con la bebé, Lincoln debía permanecer en la cochera. Lily solo veía de lejos como su hermano era marginado por su padre.

Cuando Luan decidió irse con su hija por no estar segura de sus sentimientos hacia Lincoln, su padre comenzó a reflexionar sobre lo que le sucedía a su hijo, quizás él es tan inocente como culpable.

Lincoln consiguió estabilidad económica. Se iba a mudar a un departamento por el centro de la ciudad. Antes de que se fuera, su padre habló con él y le dijo que lo perdonaba, Lincoln pensó que se disculparía pero algo es algo, no quería seguir distanciado con él.

Con el pasar de los años Lincoln dejaba de tratar de convencer a Luan de volver con él, pensó que quizás ella lo quería olvidar en verdad, ya casi seis años intentando dijo que ya era alguien bastante maduro como para seguir rogándole a una mujer, aunque ella haya sido la persona que mas amaba en el mundo.

Le contó eso a Lily, se sorprendió y alegró ya que ella ya no veía en Luan intenciones de volver con su hermano. En el fondo sentía podía completar el corazón de su hermanito. Se dio el inesperado beso entre ellos, en el fondo ellos lo esperaban, tenerse el uno al otro al lado apoyando y escuchando... era lo más probable que sucediera.

Luego del incidente con Luan y cuando toda la familia se enteró sobre la relación de Lincoln con su menor hermana, Lily decidió irse de la casa para vivir con Lincoln.

El señor Lynn decidió hablar seriamente con Lincoln, le dijo que no permita que Lily fuera con él pero le dijo que ella ya había tomado su decisión. Le dijo que estaba muy decepcionado de él, se suponía que debía evitar que nadie se aproveche de sus hijas y él fue el primero en hacerlo.

Cuando se fueron ellos a su departamento, se notaba a Lincoln muy distinto, dentro de él resonaban las palabras de su padre. En los siguientes meses y casi año, Lincoln tomó un rol paternalista más que el de pareja con su hermana Lily, ella se daba cuenta que las palabras de su padre le estaban afectando.

Lily pensó que quizás le iba a suceder lo mismo que le sucedió con Luan. Ella todas las noches trataba de dormir con él, no por llegar a algo más sino para que asimilara que ya estaban juntos. Lincoln se encerraba para no tener que llegar a tener intimidad con su hermanita. De verdad que se estaba creando la idea en su mente de que se estaba aprovechando de ella.

Ella le decía que fue su decisión irse con él pero que el haberse enamorado perdidamente de él nunca pasó por su cabeza, las cosas se dieron así. Le decía que no dudaba de su amor por él y que esperaba que él no lo hiciera.

Se podría decir que la relación de ellos allí tuvo un nuevo comienzo en el segundo año. En el tercer año ella ya debía ir a una universidad, le dijo que unos contactos le ofrecieron dos becas, una para un instituto aquí y otra para la universidad de Hazeltucky.

Lincoln escuchó las razones de Lily para ir a Hazeltucky, una de ellas era que si se iban podrían tener una relación con mayor naturalidad debido a que allí no tendrían conocidos y su familia no estaría cerca porque eso era un motivo por los que Lincoln se reprimía por su pequeño amor.

Le dijo que Liby no estaría olvidada porque la ciudad no estaba tan lejos, solo ocho a siete horas de distancia. Lincoln lo pensó mucho y al final accedió. Le dijeron eso a su familia, su padre le deseó lo mejor a su "bebé", solo a ella.

Luan le dijo que no debía descuidar sus deberes con Liby por irse con una traidora, Lily ya no decía nada porque era armar una gresca innecesaria. Luan no desaprovechaba algún momento que lo tuviera cerca para tratar de seducirlo.

Allí con el correr de los años Lily tuvo que dejar la universidad para dedicarse a su embarazó, ya había tenido sus primera vez con ella hace tres años y un poco más, pero por cosas de la vida la embarazó a sus veintiún años. En esos momentos él era casi todo el soporte de su hermanita, estaban lejos de casa y no tenían tantos amigos en la ciudad.

En ese transcurso de años querían tratar de arreglar las cosas con Luan y su padre pero las oportunidades eran pocas y solían dejarlas pasar por posibles escenarios desfavorables.

En la mente del albino aún resuenan las palabras de su padre aunque la palabra decepción toca más en él...

— Es por eso que me siento así, siento que utilice a mis hermanas para tener algo con ellas, aplacar un poco mi soledad y nada más —lo dijo suspirando al final y sintiéndose algo más tranquilo.

— Linky, tú nunca me obligaste o te aprovechaste de mí, si nos enfocamos en esa palabra se podría decir que yo me aproveche de que Luan no estaba segura de querer estar contigo —lo dijo con una leve tristeza.

— Papá, tía Lily, ni uno de ustedes es culpable, no deben sentirse así, pues estoy casi segura de que fue casualidad u obra del destino, por eso es absurdo sentirse triste, ya dejen de estar así, ¡Nunca lo planearon! —les dijo eso con enojo y algo de preocupación porque no paraban de estar melancólicos aunque tenía razón la chica de frenos.

— Liby tiene razón, no podemos seguir así conejito, hemos pasado por mucho para no disfrutar el día de Navidad con todos aunque algunos no nos toleren del todo —le dijo tomándole de la mano.

— Tienen razón, tal vez no nos perdonen nunca, pero eso no debe interferir en este día, trataré de ser un buen hijo, aunque él me ignore, debemos disfrutar de que estamos juntos, te quiero mucho Lily —dijo con firmeza, tomando del rostro de su amada y preparándose para besarla.

— Eh... Linky... Liby... aún está aquí —dijo con algo de vergüenza.

— Descuiden, al menos ya me di cuenta que se aman de verdad, no tengo problemas en que se besen en mi presencia —dijo mirando sus uñas y dando una leve sonrisa.

En ese momento se dieron un beso muy tierno. Tan solo eran ideas, nunca hicieron nada malo, solo sucedió, nadie dijo que él estaría con ella o viceversa. Ellos no desaprovecharon la ocasión y se enamoraron. Eso demostraba que unas palabras son más efectivas que algo concreto. El beso se prolongaba y ya Liby se sentía incomoda.

— Creo que uno normal bastaba, en serio llega un punto donde me siento incomoda —dijo mientras fingía enojo y sonreía por ellos.

— Tienes razón, tiendo a ser muy efusivo —dijo separándose de los labios de Lily.

— Lo mismo digo amor —dijo sonriendo de alegría.

Luan los miraba y escuchaba por la ventana. Los comprendió pero no iba a perdonar fácilmente a Lily, pero iba a tratar de no molestar por lo que quedaba del día y el siguiente. Se retiró como llegó, en silencio.

En la cocina, sentado en una silla. El señor Lynn suspiraba, aceptaba que se comportó como un inmaduro y algo frío con su hijo, sin embargo para él una promesa es inquebrantable, pensó que por hoy y mañana no iba a incomodar a todos y en especial a sus dos hijos con su actitud.

Lily y Lincoln entraron tomados de las manos mirando a todos y disculpándose por tardar, su madre y hermanas sonrieron y les dijeron que esta foto sería especial porque después de años están juntos.

En los extremos, su padre estaba al lado de Lily, Luan al lado de Lincoln, Liby en medio y en sus brazos la pequeña Lila, las demás atrás y adelante, pusieron el temporizador de la cámara en diez segundos.

En breve momento todos se miraron denotando una leve alegría pues no querían más discusiones por algunos momentos. Luan miró a su madre y hermanas excepto a Lily, fue una mirada que decía que tratará de ser lo menos odiosa por lo que resta de este día y el de mañana. El señor Lynn hizo un gesto que daba a entender de que no se preocuparan esta vez.

No habrá sido la mejor foto aunque... aquella imagen transmitía después de muchos años tranquilidad, tan solo ver las expresiones faciales en ellos, expresaban aceptación de los problemas, algo casi estoico.

Lincoln y Lily se fueron juntos con su bebé dentro para buscar algunas cosas y recordar viejos tiempos. Su papá se dio cuenta que Lincoln no estaba triste ni alegre, eso le pareció muy raro.

Las horas pasaban y todo estaba en calma, no hubo indirectas ni alguna repentina discusión. Solo evitaban tratar de hablar innecesariamente con alguien, Lincoln y Lily. Los regalos estaban en el árbol, ya en la mañana los abrirían con mucha emoción.

Llego la mañana del veinticinco de diciembre, el día de Navidad, eran las siete de la mañana con algunos minutos. Liby se levantó con entusiasmo, a pesar de ya no ser una niña sigue adorando esta época del año por los villancicos, adornos, nieve y, aunque le cueste admitirlo, su familia.

Leni despertó a su hermana Lori, Lynn a Lucy, Lana a Lola, Luna a Luan, Lisa a Lily, Rita a su esposo Lynn, Lincoln entró a la habitación de Lily y Lisa para darles el saludo navideño.

Leni bajó apresurada y se dispuso a preparar ponche, Lori fue a todas las habitaciones a dar la feliz Navidad. Todos bajaron en pijama al primer nivel. Luan bajó junto a Liby, Lincoln tenía en sus brazos a Lila y a Lily que bajaba trepada de su espalda cruzando sus brazos en su cuello y sus piernas en su estómago. Eso se veía muy tierno ya que a pesar de ser adulta Lily no dejaba de ser para los ojos de sus hermanas y padres la hermanita menor.

Al bajar el momento de saludar a todos llegó, pues cuando Luan le tocó saludar a Lily, solo por esta vez no la ignoró, la recibió en sus brazos al menos con una sonrisa.

— Lily, no te he perdonado y no sé si pueda hacerlo pero podemos llevar la fiesta en paz lo que nos queda del tiempo que estemos aquí, ¡Feliz Navidad pequeña! —le dio un abrazo que la hizo recordar por unos instantes a su pequeña confidente pero solo eso.

— Siendo sincera te diré que nunca te he traicionado pero me alegra que al menos dejemos nuestra pelea por estos momentos, ¡Feliz Navidad hermanita! —se sentía muy feliz pero sabía que esa paz era pasajera.

El señor Lynn se paró frente a Lincoln que tenía a Lila en brazos, Lincoln lo miró con una leve sonrisa.

— ¡Feliz Navidad señor Lynn! Espero que su día sea el mejor, se lo deseo de manera sincera —su sonrisa se mantenía pero sus palabras decían otra cosa.

— Lincoln, admito que me he comportado como un tonto pero te aseguro que llevaré la fiesta en paz, no quiero que las demás se sientan incomodas con nuestro problema, una promesa es una promesa pero... eso no importa por ahora, ¡Feliz Navidad hijo! — mientras le daba un abrazo, se dio cuenta que su hijo ya iba a volver a ser el mismo con él, se guardó su tristeza.

Pues que le diga señor Lynn sería lógico, lo trató peor que ha desconocido todos estos no obstante ya no venía al caso eso, estaban en una paz definida. Pocas hermanas escucharon lo que dijo Lincoln, algunas sabían que algún día Lincoln se pondría un límite.

Llegó el momento de abrir regalos, todos estaban riéndose por lo que cada uno había regalado, momentos así realmente se extrañaban.

En la tarde antes de que Lily y Lincoln fueran donde los McBride, ellos llegaron a la casa Loud, notaron que el clima era agradable y también notaron las actitudes de Lincoln y Lily, ya ellos les contarían los detalles del porque esa manera de actuar de ellos fue fuera de lo común.

Ya tenían que volver a Hazeltucky, se despidieron de todos de la misma manera, no hubo excepciones. Rita habló con su hijo en privado.

— ¿Hasta cuando seguirán comportándose así? —le dijo su mamá con tristeza.

— No lo sé mamá, de algo sí estoy seguro, esto acabará algún día pero cuando alguno de los dos quiera tratar de arreglar las cosas, será muy difícil y tardará mucho, entiéndeme por favor —le dijo eso dando un suspiro de tristeza aunque sin dudar en sus palabras.

Luna se dirigió donde Lily, la notó normal, pensaba que esta navidad tratarían de arreglar las cosas pero no.

— Lily, te comprendo, aunque yo pensaba que se arreglarían las cosas con ustedes dos —le dijo con algo de decepción.

— Luna, tú eres como la mejor amiga de Luan, sabes que ella no acepta no realizar el día de las bromas menos va aceptar que yo nunca le quité a Lincoln, solo el tiempo lo dirá —le dijo eso mientras tomaba su maleta y la metía en su auto.

Y se fueron aceptando que no siempre se puede perdonar así de fácil, pudo ser así pero Luan y su padre eran testarudos, una no quería aceptar que ella por idiota lo perdió y el otro no podía entender que su hijo no era alguien que se aprovecharía de ellas. El orgullo los cegaba aún.

— Muy en el fondo vinimos con altas expectativas, lo que sucedió estos últimos días me han hecho darme cuenta de que las cosas nunca fueron fáciles para ambos, pero se empeñaron en no aceptar que también se equivocaron —dijo Lincoln mientras manejaba con una leve tristeza pero así debía ser no podían aceptar la culpa cuando ellos no habían hecho nada malo.

— Es cierto, será mucho más difícil, es lo justo, de la noche a la mañana no puedo dejar que Luan o papá muestren que tienen la razón y que nosotros debemos buscar la forma de arreglarlo, nosotros estamos con la conciencia tranquila, pero espero que algún día ellos quieran buscar la reconciliación de verdad —lo dijo Lily mientras miraba a su hermano y a su bebé, la cual dormía en su asiento especial de bebé.

— Yo también lo espero pero hasta entonces vivamos sin pensar que hemos fallado, pues sabemos que nunca lo hicimos, solo fueron palabras que nos ponían mal, palabras que en ese momento al no saber un poco sobre la vida nos hicieron vivir con miedo a decepcionar, ya no será así de aquí en adelante Lily, ya no fallaremos en creer en nosotros —dijo eso con una gran sonrisa y una sensación de haber sido muy sincero consigo mismo.

Ella se acercó a él y lo abrazó lo que restaba del camino hacia su hogar.

Liby en el cuarto de su padre, se sentó y reflexionó sobre lo mucho Lincoln y Lily se dejaron llevar por la culpa pero que al final que si eran culpables de algo era de no creer en que ellos no tenían que pedir perdón solamente, de nada servía hablar con su madre o su abuelo, tenían que darse cuenta ellos mismos y pensar en las cosas hechas en el pasado y presente para poder hablar de una reconciliación futura.

Al llegar a su hogar se pararon frente a su puerta y abrazados apreciaron el atardecer con Lila en brazos la cual les recordaba que después de todo que a su relación no le importaba si en verdad habían roto una promesa o una confianza...