Capítulo 2: Fachada

-2ª Parte-

Sakura estaba rodeada de varias chicas del club de tenis.

Era la nueva; la más joven del equipo, pero con mucho potencial; y lo más importante, era la prima de Uchiha Sasuke.

Con sus doce años, ella era muy dependiente de Sasuke.

Desde que su hermana se había ido a estudiar al extranjero, Sakura se había sentido muy triste en la casa de sus tíos. Aunque ellos, especialmente su tía Mikoto, le proporcionaban el amor que le habrían dado sus difuntos padres.

Pero, posteriormente, con la marcha de su primo, hermano mayor de Sasuke, a estudiar también al extranjero, había provocado que Sasuke y ella se fueran acercando.

Aunque Sakura sentía algo distinto hacia su primo.

El acercamiento mutuo, provocaba rumores en la prestigiosa academia del Tsukishima, donde, tanto los chicos como las chicas, se burlaban de ellos. Solo unos pocos, hacía oídos sordos a esos rumores.

Sin embargo, hacía unos días, Sasuke había sido expulsado de la academia por pelearse con el hijo de una de las Grandes Familias, Uzumaki Naruto.

Por ende, el acoso que sufría por parte de las chicas era más intenso que antes.

Cargando la caja con las pelotas de tenis y completamente rodeada, Sakura no veía vía de escape.

Una de ellas, se le había acercado con unos aires de grandeza, importándole tres bledos, que, a ojos de la sociedad, Sakura estaba por encima de ella. Pero su inseguridad y la falta de Sasuke, la convertía en presa fácil de todos.

¡Qué asco me das! —escupiéndole—. Aquí con tu carita de mosquita muerta, mientras que Sasukesan encerrado en su casa, por tu culpa.

Sakura no dijo nada.

Su silencio era la prueba de que ella se sentía culpable por la expulsión de Sasuke.

No entendía porqué Sasuke se había abalanzado hacia el hijo de los Uzumaki, como una fiera desbocada. Incluso estando ella presente, y rogándole que se detuviera, Sasuke no le había hecho caso.

Desde entonces, Sasuke no le hablaba ni la miraba. Algo que le rompía inmensamente el corazón.

Quizás deberíamos darle un escarmiento para que aprenda —había dicho otra situándose muy cerca de su espalda.

Sakura soltó la caja de pelotas cuando le habían cogido la coleta y tirado de ella hacia atrás, haciéndole mucho daño.

Risitas burlonas fueron ofuscadas cuando una voz femenina había intervenido.

¡Dejadla en paz!

Todas se giraron, y las risas burlonas desaparecieron de golpe.

¡Mierda! ¡Es Takenouchi!

Será mejor dejarla. No quiero que mi familia se vea envuelta por culpa de su abuelo.

Y más preocupadas por las consecuencias que podría provocar su abuelo, que por la propia chica, todas escaparon con el rabo entre las piernas.

Sora suspiró con pesadez.

Le parecía irónico que la gente la respetase, solo por el mero hecho de ser la nieta de Takenouchi Danzou. Pero, si eso servía para salvar a aquella chica que estaba de rodillas y aterrorizada, por una vez, le daba gracias por ser su nieta.

Empezó a recoger las pelotas que se habían dispersado por el suelo. Tras colocarlas todas en la caja, se acercó a Sakura.

Tranquila, ya ha pasado todo.

Sakura miró hacia Sora. Con la caja que debía estar cargando ella, y no la capitana del club de tenis, Sora le ofrecía una cálida sonrisa.

Perdón —decía Sakura apresurada y tratando de volver a coger la caja de pelotas—. No quería molestar.

Sora la detuvo, y riéndose, añadió.

No hay ninguna molestia. Tranquila —quitándole el peso de encima.

Sakura se quedó parada, sin despegar sus ojos verdes de los rojizos de ella.

Al igual que las otras chicas, Sakura también tenía miedo de interactuar con Sora o de hacer algo que la molestase, por el miedo que le causaba su abuelo.

Solo había conocido en persona a aquel señor, pero recordaba su fría y penetrante mirada, que la había acongojado.

Además, había escuchado como sus tíos no hablaban bien del patriarca Takenouchi. Y lo mismo ocurría con los otros miembros de las Siete Grandes Familias.

Por eso mismo, era normal verla, muy a menudo, con los hijos de la familia Yagami y el hijo más joven de la familia Ishida.

Sora le sonrió con tristeza, viendo una cara muy conocida para ella y se encaminó hacia el almacén.

Ya puedes irte a casa. Ya me encargaré de recoger lo que falta. Además, debes estar preocupada por tu primo.

Desconfiada, y tomando sus palabras con otro significado, Sakura la siguió. Insistió, en que ella se ocuparía de recoger, como la nueva que era, pero Sora le dijo.

Esta clase de cosas no son asignadas a los nuevos por ser primerizos. Desde mi punto de vista, todas deberíamos realizar estas tareas, por turnos. Así es como se fomentaría el compañerismo —aunque sus palabras sonasen muy bonitas, era algo que Sora sabía que sería imposible de conseguir.

¡Pero eres la capitana del club de tenis!

Solo lo soy, porque la anterior capitana ya se ha graduado —quitándole modestia.

¡Pero eres la mejor jugadora de todas! ¡Incluso entre las mayores!

Aunque parecía que le estaba haciendo la pelota, como si quisiera buscar algún favor de ella, Sora sentía sus palabras dichas con mucha sinceridad.

Muchas gracias.

Se sentía emocionada de que una chica, distinta a Hikari, la elogiara.

Por culpa de su abuelo, y de lo que la gente pensaba de él, nunca había podido interactuar con nadie o hacer una amistad.

Sakura se percató cómo, por el miedo que le tenía al patriarca Takenouchi, le había hablado con naturalidad.

Al igual que ella, Sakura nunca había tenido una amiga. Para ella, con su hermana y con Sasuke era más que suficiente.

Aquella había sido la primera vez en que Sora y Sakura habían conectado.

Varios años más tarde, Sakura le había preguntado porqué la había defendido aquella vez.

Porque odio las injusticias —respondiendo con una pequeña sonrisa—. No soy como mi abuelo, ni pretendo ser cómo él.

La práctica de tenis había terminado, y tras haber recogido todo el material, que las demás jamás realizaban, se encontraban solas en el vestuario, cambiándose.

Además —añadía con la mirada triste y perdida—, me recordabas a mí cuando era más pequeña.

Sakura la miró con atención.

Desde que la conocía, le parecía una chica alegre y segura de sí misma. No podía creer que ella hubiera sido introvertida. Aunque, últimamente, la notaba algo extraña.

Mi abuelo solo me dejaba hablar con Taichi y su familia, pero no con otros niños —continuaba explicando.

¿Es por eso por lo que no empezaste en la academia desde niña como el resto de hijos de las Siete Grandes Familias?

Sora la miró con una sonrisa misteriosa. Luego, volvió a mirar el interior de su taquilla.

Mi abuelo consideraba que la enseñanza en las escuelas, no era la adecuada para alguien como yo —guardando parte del uniforme en su bolso—. De no ser por la insistencia de la familia Yagami, para que pasáramos más tiempo juntos, seguiría estudiando en casa —y mirando de nuevo su taquilla, donde se encontraba la parte superior de su uniforme como si fuera la prenda más vital en su vida, añadió con voz apagada—. A veces, pienso que lo mejor habría sido no asistir al Tsukishima.

¿Perdón? —sin escuchar muy bien su última frase.

Nada —volviendo a hablar con su voz habitual, tratando de ocultar sus nervios. Cerró la taquilla, tras haber colocado la parte superior del uniforme en su bolso— ¿Nos vamos? Seguro que tu primo se estará cansando de esperar.

Esa última frase la motivó a apurarse, pero, sobre todo, para pasar más tiempo con él.

Sora soltó una risa, y comentó.

Se nota que le quieres mucho —Sakura se tensó de golpe—. Viendo vuestra cercanía, me provoca algo de celos.

¿Qué…? ¿Qué quieres decir? —preguntando con un nudo en la garganta.

Los rumores que circulaban entre Sasuke y ella iban empeorando. Aunque, muchos de ellos, no eran rumores. Pero no quería que nadie se enterase de ello, de lo contrario, mancharía la reputación de sus tíos y, seguramente, no vería a Sasuke nunca más.

¿De qué va a ser? —dijo Sora más divertida—. De vuestra relación —Sakura palideció—. Parecéis más hermanos que primos.

¿Hermanos? —repitió Sakura, donde no sabía si sentirse aliviada o no.

Por supuesto —y lo siguiente que añadió, le hizo daño en el corazón—. ¿Acaso piensas que voy a creerme lo que andan diciendo de vosotros? ¿Cómo vais a ser pareja? Y mucho menos, ¿cómo es eso de que tenéis relaciones sexuales? —riéndose por lo absurdo que sonaba— ¡Vaya tontería! La gente no sabe que inventar para hacer daño, ¿no te parece?

Ahhh… Sí… Claro… —solo pudo mentir.

.

Sakura despertó.

En medio de la oscuridad, se percató de que, en algún momento, mientras había estado charlando con Sora sobre una historia medio real y medio de lo que podría haber sido, se había quedado dormida.

Aún seguía sosteniendo su mano, y Sora parecía, que, en algún momento, ella se había quedado dormida con el peluche de Rin en la otra mano.

¡Menos mal!

Se dijo para sí misma.

El analgésico que le había inyectado en el gotero había funcionado y evitado las pesadillas que ella había tenido hace años, por una causa muy similar a la suya.

Relajando el cuerpo, sintió como Káiser seguía de guardián al otro lado de la cortina.

Seguro que Sasuke lo había enviado para que estuviera segura.

Sonrió con pena.

Una parte de ella hubiera preferido que estuviera él, en lugar de Ken. O estar con Sasuke en su habitación. Solo abrazados. Con eso, ya se contentaba.

Había aprendido, y de muy mala manera, que su relación con Sasuke era imposible. Y que lo que habían hecho de jóvenes, había sido un completo error.

Ojalá pudiera retroceder en el tiempo, y avisar a su yo adolescente de que abandonara todo rastro de amor por él. Así, aún ahora, no estaría sufriendo…

De pronto se sobresaltó al sentir como alguien abría la puerta de la enfermería.

Por inercia, cerró los ojos simulando estar dormida.

Los únicos que pasaban a la sala de la enfermería sin tocar y sin permiso eran Sesshoumaru, Yamato y su primo.

Por un segundo, pensó que podría tratarse de Sasuke que venía a ver si estaba bien. De inmediato, desechó ese pensamiento. Seguro que ahora mismo, estaría con alguna de "sus chicas" teniendo relaciones sexuales.

Sin querer profundizar en aquello, lo siguiente que le vino a la mente, es que se trataba de Sesshoumaru y que algo le habría pasado a Rin. Al igual que ellas, Rin había experimentado cosas terribles desde muy joven.

A los pocos segundos, Sakura supo que no se trataba deSesshoumaru. Él, casi nunca, interactuaba tanto tiempo con uno de sus hombres. Y Sakura escuchaba cuchicheos prolongados.

Con los ojos entrecerrados, y con la pequeña luz que dejaba pasar la puerta, a través de la cortina, pudo distinguir las siluetas de Káiser y la de Yamato.

Alzó la ceja, sin evitar preguntarse.

¿Qué estaba haciendo él aquí?

Observó como Káiser se retiraba, cerrando la puerta con mucho cuidado y perdiendo toda la luz.

Estando a oscuras, Sakura escuchaba como las pisadas de Yamato se alejaban de ellas, y encendió la tenue luz de la lamparita de mesa.

Tratando de que no la descubriera, Sakura movió sus ojos hacia su escritorio. Pudo visualizar como él hurgaba entre los historiales clínicos.

¿Por qué andaba removiendo en lo que era su espacio privado?

Cuando habían formado el Dead Moon, se había decretado que ella sería la encargada absoluta de la sección de enfermería, por lo que ése sería su espacio personal. El suyo, y de las personas sustitutas delegadas por ella. Aunque, existían zonas que ni las sustitutas accedían.

Invadir aquello, era como invadir su habitación privada.

Una de las reglas del Dead Moon, es que las habitaciones privadas de los líderes y de los que poseyeran lazos negros, eran inaccesibles, salvo consentimiento de su propietario.

¿Cómo es que Yamato estaba rompiendo una de las reglas principales?

Estaba por gritárselo, pero entonces, despertaría a Sora, y su estado emocional se volvería inestable.

De repente, escuchó como una especie de gruñido contenido.

Con los ojos entreabiertos, Sakura veía como Yamato se encontraba leyendo un historial en concreto.

Perdió la cuenta de cuánto había estado leyendo aquel historial, ignorando de a quién pertenecía, hasta que de repente, sus ojos viajaron hacia dónde estaban ellas.

Volvió a cerrar los ojos, procurando no abrirlos bajo ningún concepto.

Yamato poseía unos sentidos tan avispados, que se daría cuenta de que estaba despierta.

Escuchó como guardaba los historiales en el cajón y apagaba la luz.

Todo se volvió oscuro de nuevo.

Y entonces, sintió sus pisadas, esta vez, más cuidadosas, acercándose a ellas.

Parado frente a ellas, sentía su mirada penetrante.

¿Por qué estaría mirando a Sora? Porque dudaba de que fuera a ella.

¿Acaso estaría observando si sus heridas no eran tan graves y aplicar la regla de Expulsión?

Con esa incógnita se le había quedado durante el mismo tiempo, en que Yamato se había quedado parado viéndolas. Unos largos minutos que parecían horas.

Al final, el estar con los ojos cerrados, el cansancio de su trabajo y la noche, la venció y volvió a quedarse profundamente dormida.

CONTINUARÁ…


Notas de la autora:

Ahora que he empezado a trabajar (Atori gritando de alegría), he tomado una decisión, que la sabréis próximamente.

No será nada malo.

Capítulo corto, que tendrá que ver con la decisión que he tomado.

Os recuerdo que el 6 de enero es mi aniversario en , y pensaba publicar varios cortos de distintos animes, pero al final, publicaré un fic crossover que será sorato, sessrin, sasusaku y muchas más parejas con temática de dicho aniversario. Será cómico, o eso intentaré. También en mis redes sociales de Atoriproyects (que espero que me dé tiempo, haré un wallpaper del aniversario).

También os recuerdo que este fic se publica, simultáneamente en AO3, donde hay una imagen de los personajes que intervienen/mencionados.

'Atori'


PERSONAJES QUE INTERVINIERON/MENCIONADOS POR ORDEN DE APARICIÓN:

Uchiha Sakura. Apodo 'Rose' (Naruto – Naruto Shippuden – Naruto: Next Generations) El apellido de Sakura, antes de casarse con Sasuke es Haruno. De hecho, en la serie original no son parientes de sangre.

Uchiha Sasuke. Apodo 'Dragon' (Naruto – Naruto Shippuden – Naruto: Next Generations)

Uchiha Mikoto. (Naruto – Naruto Shippuden)

Uzumaki Naruto. (Naruto – Naruto Shippuden – Naruto: Next Generations)

Takenouchi Sora. (Digimon Adventure 01 – 02 - Tri)

Takenouchi Danzou. (Naruto – Naruto Shippuden) OJO: Este es un personaje en realidad de Naruto y Naruto Shippuden, y no se apellida Takenouchi, sino Shimura. Pero para esta versión del crossover necesitaba un abuelo para Sora que ejerciera como tirano, y este personaje encajaba perfectamente en el rol.

Yagami Hikari. (Digimon Adventure 01 – 02 – Tri)

Yagami Taichi. (Digimon Adventure 01 – 02 – Tri)

Rin. Apodo 'Heaven' (Inuyasha – Hanyou no Yashahime)

Káiser/Ken. (Digimon Adventure 02 – Tri) El apodo de Káiser, viene de Digimon Kaiser.

Youkai Sesshoumaru. Apodo 'Dog' (Inuyasha – Hanyou no Yashahime) All ser un demonio, Sesshoumaru no tiene apellido. Le he puesto Youkai, ya que ese es el nombre que se le dice a los demonios en la serie.

Ishida Yamato. Apodo 'Wolf' (Digimon Adventure 01 – 02 - Tri)

.

Y, sin embargo, muchas veces, su cuerpo la traicionaba, y cuando lo abrazaba, pasaban a los besos, luego a los tocamientos, donde ambos ardían en llamas como cuando eran jóvenes. Sin embargo, cuando eran jóvenes habían hecho más cosas, que ahora Sakura se negaba a realizar. Su cuerpo y la experiencia vivida se lo recordaban cuando sentía el pene de Sasuke rozando su vagina.

INICIO: 21/11/2023

FIN: 27/11/23

CORREGIDO: 29/11/23

REVISADO: 30/11/23

PUBLICADO: 30/11/2023