Naruto y todo su mundo son propiedad de Madashi Kishimoto, en éste espacio tomamos sus personajes para crear historias sin fines de lucro y divertirnos imaginando mil y un situaciones.

Gracias por deleitarnos en Fan Fiction.

/Andrea/

Rayoz... ¡4 años!

Se sintió como una eternidad cuando dejé Fan Fiction.

¿Se notaba que era una pequeña adolescente?

Hace poco reeleí mis historias y OMG. Mil gracias pot leerme, pero ahora entiendo que dejaba a todos confundidos.

Con éste fic siento que pude expresar más cosas, aunque nunca me acerque a lo que en realidad quería contar. Gracias por quienes esperaron y quienes leyeron y quienes comentaron. Apoyaron mis locuras y me hizo feliz escribir libremente.

Aqui les dejo mi capitulo especial, con un enfoque diferente al fic, espero que les guste y perdon por la memoria.

Quisiera decirles que seguire escribiendo pero hare primero mis historias antes de publicarlas, para no poder el hilo y no confundirlos. Gracias totales.

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SAKURA POV*

Cuando tienes 12 años y eres demasiado madura el mundo es aburrido... cuando tienes 16 y te sientes deseada por un hombre mayor, todo es una locura. Sobretodo si cuando lo unico en lo que piensas es comerte al mundo.

La niña enamoradiza ya no era una niña... Tenia ahora 24 años y hacia 8 que no veía al ninja que copia y a penas 6 años que ya no tenía pesadillas sobre como mataba a joven Uchiha.

No significa que no lo extraño, pero conforme pasaron los años dejé de sentirme tan ansiosa a que regresara.

Estaba muy confundida... No dejaba de sentir temor por la forma en que cumplio su misión de manera efectiva, sin dudas, sin titubeos, sin emociones... Y al mismo tiempo no dejaba de pensar en donde estaria y que habria pasado con él.

Al final me pude convertir en ninja médico y cumplí muchas misiones con Tsunade-sama y con Shizune-sama.

No pude volver a salir con nadie, me debía por completo a mi vida medica y los únicos con los que hablaba eran Naruto y Hinata... Hasta el hombre de la licorería dejo de existir en mi vida y fui a acompañarlo en su funera mostrando todo mi respeto y agradeciendo su amistad.

El amor dejo de ser la ilusión adolescente que idealice.

Estaba sola y vacía, dolida y confundida...

¿Quién era Kakashi en realidad? ¿Qué clase de misiones ANBU tuvo que aceptar?

Y la pregunta que no queria dejarme respirar era ¿Habría hecho lo mismo conmigo o con Naruto?

Jiraya-sensei dijo que no tuvieron tanta rudeza al pensar en él.

Su vida estuvo plagada de demasiado dolor y soledad. Él no sabía tener cercanía ni amistad ni amor ni compañía... Era un ninja que se debía por completo a su deber.

-Debió haber sido un golpe brutal para él matar a uno de ustedes. -nos dijo con seriedad una noche, cuando nos descubrió al rubio y a mí haciendo conjeturas vagas- Aunque nunca lo dijo, en verdad fue duro para él tratar de formar a las siguientes generaciones de ninjas.

Ustedes, fueron lo más cercano a una familia que tuvo y ceder ante los SANIN tampoco hizo su camino fácil. Kakashi es un hombre de un códio muy fuerte, solo el tiempo dira si podra sanar lo que le lastima y si podré volver a ser lo que fue antes de ustedes.

Sobretodo contigo Sakura, la deuda que tiene contigo... Es demasiado alta para poder volver. -

La realidad es que quise entender sus palabras, pero no pude.

No creía que él me debiera nada; solo se fue... Me sentí abandonada y esa amargura hizo que dejara de creer en ilusiones y me concentrara en mi.

Ahora era un ninja de médico, protegida de la quinta y me estaba empezando a hacer de un buen nombre entre las aldeas... Había un proposito en mi vida y quizas debia acabarlo, aprender, formar mi propio clan... El clan medico Haruno.

Todas las noches libres caminaba sin rumbo entre Konoha, algunas veces salía a los alrededores proximos a la aldea para ver el reflejo plateado de la Luna y repetir esa historia... La que ensayé para decirle lo que sentí, lo que imaginé, lo que idealice, lo que perdí y lo que no deseo olver a sentir.

-Kakashi-sama... Gracias. -solloce una noche y seguí mi vida.

KAKASHI POV

-¡Sakumo! -me grito una alegre voz- ¡Vamos! Es hora de volver a casa.-

La mujer junto a mí de unos bien conservados 40 años, me acompañaba al termino de cada día, me preparaba la cena, me planchaba la ropa y me dejaba vivir con ella. Compartíamos soledades y parecía contenta con eso.

La primera vez que la ví iba perdida entre los bosques... Sola y con los ojos más hundidos que había visto nunca.

Aún así me sonrío.

Mayu y yo hemos mentido juntos 8 años... Hemos vivido como "pareja" en la aldea niño sonido como civiles y hemos sido lo que llamarían felices.

Mayu es una adorable viuda sin hijos y sin propósito en la vida más que envejecer y morir.

Su vida fue triste y decidió que eso era todo lo que debía saber.

Sakumo (sin apellidos) era su compañía (siempre decía eso) y la curiosidad por ser nuevos se desvaneció pronto al ver que ella con su sonroja alegre y natural dejaba de contestar sin inmutarse, dejando a los curiosos incómodos y poco a poco alejados.

Ella cantaba en las noches cuando yo no podía dormi, no preguntaba nada,de no me presionaba a nada... Incluso a mí me dejaba frío al ver su férrea y voluntad de aferrarse a sus mentiras.

-No se de qué hablas Sakumo. -me dijo una de las primeras noches- Mi compañero sufre de pesadillas y yo apaciguo su dolor con canto como siempre hemos hecho.-

Poco a poco dejé de insistir... Tampoco es que quisiera esforzarme en que me conociera... Teníamos compañía hasta el resto de nuestros días y eso era suficiente.

Ocultar que era un Jounin fue sumamente dificil... Explicar porque mi ojo izquierdo siempre estaba tapado fue tedioso... Pintar mi cabello de negro y cortarlo casi todo dolió mucho... Nunca me había sentido avergonzado de ser un Hatake, ni siquiera con la deshonra de mi padre.

Pero no podía volver... Cada vez que pensaba en Sakura o en Sasuke, el millar de pájaros se erizaba en mi brazo; ya era automático, ya no tenía control... Sólo era... Un vago perdido... Ya no tenía la disciplina ni la astucia de la élite de la que tantas veces me enorgullecí... Ya no podia con el peso... Me aplastó, me destrozo... Me destruyó...

Dejar atrás mi vida costó mucho, sobretodo a mis ninken, quienes me buscaron los primeros 3 años... No descanzaron... Los oía llamarme a lo lejos... El día que desistieron oí a llorar en el bosque y jamás lo volví a ver.

Mi vida era tranquila y aburrida... De vez en cuando leía Icha Icha en las noches de insomnio, mientras Mayu cantaba melodías tristes y lloraba... Por su ida arrebatada, por su amor que murió, por la vida que dejó.

Pasaron los años, envejecí, dejo de impresionarme el mundo, deje de pensar, deje de buscar, deje de preguntarme... Se apagó en mi todo sentimiento y mi personalidad vaga se sintió cómodo y contento con la cotidianidad de mi nueva historia y seguí adelante, envejeciendo y olvidando, silbando en la horas de largas jornadas y existiendo, sobreviviendo a la masacre que causé.

He de admitir que la vida tras la muerte de Sasukefue sencilla y escuche mil veces decir a todos que Kakashi Hatake era el héroe más grande de Konoha.

Varios rumores aparecieron también... Decían que me había sucumbido la locura tras haber matado a mi alumno ya que nadie volvió a saber de mi.

La leyenda del ninja que copia...

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La pareja de éste fanfic vivió alejada 8 años, creyendo que su camino los destinaba a seguir adelante, porque ese era el único camino que se les mostraba.

Atrás quedaron sus sueños, sus deseos sus miedos a algo nuevo... La tragedia de sus corazones los dejó destrozados en formas distintas... Las piezas que quedaron estaban tan incompletas que no podían pensar en completarse el uno al otro... ¿Qué era el amor al final de cuentas?

¿La media naranja?

¿La otra mitad?

¿El complemento?

Ya no eran nada.. Ya no embonaban, ya no se conocían... Solo existían, lejos el uno del otro... Lo más lejos que su tristeza les permitió.

Una bella mañana de Mayo se celebrara una boda entre un joven rubio y una tímida joven, la boda que se esperó tanto... La boda que inicio una chispa de un fuegocasi extinto.

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SAKURA POV

Me dieron el día libre... Era la madrina al final de cuentas... Pero hice todo lo posible por no ir...

Amaba la idea de verlos juntos, de saber que Naruto era feliz... Pero odiaba la nostalgia de ser todo lo que quedó del equipo 7.

Me arreglé con un vestido largo aguamarina y me dejé suelto mi largo cabello rosa. Me puse tacones blancos, un poco de perfume, me pinte los labios y salí a la ceremonia a tomarme mil fotos, abrazar a la novia y ver a mi mejor amigo ser feliz.

Neji fue el unico que pareció molestarse de que yo llegara a hacer acto de presencia y no haber ayudado en lo más mínimo a su prima; pero Hinata fue increiblemente comprensiva y me sonrió cálidamente agradeciendo el haber asistido.

La ceremonia fue increíblemente elegante, digna del clan Hyuuga, todo fue perfecto y aún asi no logré emocionarme... Me quedé el tiempo necesario para hacer a mis unicos amigos felices y regrese caminando hacia mi casa, queriendo olvidar todo y dormir profundamente.

Mis pasos me dirigieron al campo de entrenamiento, el único lugar donde se detenía el tiempo, el unico lugar donde no dolía tanto mi soledad... El unico lugar donde podía hablar.

-¿No estas cansada Sakura? -me preguntó seriamente-

-Hoy se casó Naruto ¿Lo sabías? -le dije ignorando lo que me habia preguntado.-

-Kakashi habria estado feliz de poder acompañarlo... El Kakashi de antes quiero decir.-

El silencio normal apareció entre nosotros. Era casi un ley entre los dos.

-¿Por qué sigues viniendo Pakkun? -pregunté quedamente. Hoy quería oírlo hablar y hablar hasta aburrirnos.-

-Por la misma razón que tú Sakura. -dijo sin verme- Sigo esperándo su regreso.

Su respuesta me heló la piel... Yo no estaba segura de querer ver en quién se había convertido, solo queria recordar cuando nada de ésto me hacia sentir sola ni amargada.

-No sé si quiero que vuelva. -respondí con franqueza-

-Él te ama. -dijo secamente- Él volverá... Aún si nunca regresa el Kakashi que yo conozco, sé que volverá, porque tu amor será capaz de regresarle su vida. -

Nos quedamos callados durante largo rato, después se acercó y se recostó en mis pies, quedándose dormido... Pakkun y volvía siempre porque se sentía solo.

Intenté muchas veces que los ninken se mudaran conmigo, pero jamás los convencí... Ellos esperarían a su amigo en su hogar.

KAKASHI POV

Una mala broma del destino me regreso a Konoha...

Por orden de todas las aldeas, una vez cada cierto tiempo teníamos que asistir a las aldeas protectoras a una "platica especial" respecto al futuro de lo que alguna vez fue la nación del sonido, para despejar dudas a los más viejos y contar la historia a los más jóvenes.

El reducido grupo que asistía a Konoha recordó que ni Mayu ni yo habíamos participado y al ser la última comitiva, amablemente nos incluyeron.

No tenia miedo en si.

Era obvio que mi nombre iba a causar sospechas y que Tsunade reconocería de inmediato mi cara, asi que tendria que fingir otro nombre y escabullirme de conocer a la Hokage y regresaría a mi vida mundana.

Volver se sintió extraño... Como cuando murió mi padre.

Todo ellos eran mi gente pero extraños para mí, lo cotidiano nunca fue parte de mi vida aquí.

Tuve suerte que nadie nos pregunto el nombre en la entrada a la aldea... Solo eramos la "nación protegida" y solo se nos pediría el nombre hasta ver a la quinta.

Mayu no parecia ni sorprendida ni inmutada por nada.

Ella fiel a su mentira no se separó de mí, pero se que notó por completo mi inquietud.

-Así que eres de aquí. -me susurró- ¿Quieres pasear un poco? Yo los distraigo-

Agradecí mentalmente la sugerencia, pero no dije nada... No estaba seguro de querer ser Kakashi... Menos de buscar a mis alumnos o a la quinta.

De manera curiosa mi ex aldea nos dió un pequeño paseo por los alrededores, ya que Tsunade estaba algo ocupada con sus deberes atrasados.

Sonreí un poco.

Eso se sentía cómodo y familiar.

No contaba con dar un recorrido a mi hogar de tantos años, mucho menos llegar a los campos de entrenamiento y ver al cerezo abrazar a Pakkun.

Verlos ahí me sorprendió, me dejo pasado unos segundos y deje de oir las voces guía que nos incitaba a conocer a nuestros guardianes.

Tampoco noté cuando Mayu se separó de mi.

Solo pude verla a ella y fue como ver por primera vez el arcoiris.

Su cabello rosado era tan intenso y largo, su delicado vestido verde y sus zapatos blancos eran todos los colores que solía evitar... Porque me recordaban a ella.

Ella no miraba nada, parecía una mujer adulta ahora y senti mucha paz al verla acariciar a Pakkun, mis pequeños ninken estaban siendo cuidados y agradeci a Kami por ello.

Al verla ahí sentada recordé que habíamos envejecido, recorde que la había abandonado, que le hanía quitado a su primer amor, que aspiraba demasiado al querer estar con ella y que era una niña, que le hacía falta crecer y vivir experiencias que yo jamás podría darle ya que también carecía de ellas.

Con desesperación estudie sus dedos y note que en ninguno había argollas.

No supe si esto que sentía era alivio o tristeza.

Poco a poco me acerqué a ella. Tenía que verla, que explicarle, tenía que despedirme...

-Sakura. -le dije mientras tocaba levemente su hombro.

Ell se giró para verme y el mundo desapareció.

Sus ojos color jade me miraron con indiferencia al inicio y con sorpresa al final.

Mi pequeño amigo despertó y se me tiró encima... Iba a ser muy dificil tratar de ocultarle que era yo.

-Kakashi.- dijo Pakkun con tristeza.-

Lo abracé fuerte y le acaricié su cabeza.

-También te extrañé. -dije sonriendo.

La pelirosa no dejaba de verme, el asombro de su cara no se desvanecía y a pesar del silencio, todo se sentía cálido y normal.

-Lo siento. -dije despacio- Vivo bien, estoy tranquilo, ya no soy ninja. No pude volver a serlo después de Sasuke. -decir su nombre supo amargo. Aún no era capaz de perdonarme por mi desempeño como su sensei- No podía verte a los ojos y no podía seguir vivo... Me sentí un fracaso total y no pude soportarlo.-

Ella solo me miraba sorprendida.

-Naruto se casó hoy. -me soltó de pronto-

-Me da gusto. -dije suspirando- Al menos el logró ser feliz.

Los minutos pasaron y el silencio se volvía en la única respuesta que parecia oír.

-Esto era todo... Solo quería disculparme contigo por dejarte, y decirte que si te importa... Estoy y estaré bien. Adíos Sakura. -

Me levanté y camine lo más normal que pude, rumbo a mi casa, a poder liberar a los ninken y a seguir mi vida ficticia con Miyu.

SAKURA POV

Tener a Pakkun conmigo era una parte pequeña de Kakashi y eso me daba consuelo, no había preguntas incómodas, no había rencores, no había dolor. Solo sus suposiciones acerca de lo que Hatake sentía por mí.

La brisa ligera me tocó mi piel y me recordó que pronto debía volver a casa.

La tarde iba empezar a marcarse y no quería vagar de noche por la aldea.

Metida en mis pensamientos y disfrutando de la compañía de Pakkun, me sorprendí al sentir un leve roce en mi hombro y al oir una voz decir mi nombre.

Trae de girarme con cuidado y descubrí a un hombre alto de escaso cabello negro... Con un vendaje en el ojo izquierdo...

El pequeño perro en mi regazo se revolvió y al despertar reconoció a su dueño, y brincó a sus brazos emocionado y triste.

El ser frente a mi dijo palabras que no logré entender... Estaba tan cambiado y a pesar de todo su voz serena seguía siendo la que recordaba.

Mencioné a Naruto en algún punto y no pude decir nada más.

Antes de poder entenderlo... Se fué.

No estaba segura de que era lo que debía haver ahora, pero me dirigi a la que fue su casa y golpee con fuerza la puerta.

Como siempre, los ninken me abrieron y me dejaron pasar.

Estaba completamente descontrolada.

No tuve que esperar mucho pues Hatake entro con el pequeño perro y me miro despreocupado.

Fingió igborarme y comenzó a checar su casa, charló y arregló todo con sus compañeros, quería romper el lazo que los unían; pero los cachorros eran tercos y lo querían como un amigo, asi que decidieron quedarse, hasta que él deciciera volver... De la forna que fuera...

No pude moverme... Somo me quedé ahí a media sala observándolo... Preguntándome qué habría pasado para que tuviera que teñir su hermoso pelo plata por un negro precisamente.

Qué habría sido de él en éstos 8 años que no nos vimos y qué pasaría ahora.

Sus dedos no tenían ninguna argolla y mi Inner gritaba de felicidad como una adolescente enamorada.

Él ya no era el Kakashi que yo recordaba.

Seguía siendo alto y musculoso, pero su piel estaba bronceada, su personalidad era tranquila y alegre.

Sus gestos, su voz, su cabello, habían cambiado totalmente y me preguntaba si yo me vería diferente ante sus ojos.

Me ofreció una taza de té y me sentó en la mesa de la cocina y me miró fijamente, con sus ojos bicolor, analizandone... Recordandome... Dibujandome... Esperando...

La electricidad en el aire comnezó a sentirse mientras más tiempo nos mirabamos.fijamente y por un segundo temí ser atravesada por el chidori... Tal como el Uchiha...

Pero el sonido de los pájaros nunca se hizo prensente y me descubrí jadeando desesperadamente en busca de aire.

-¿Qué te pasa? ¿Estás bien? -me preguntó notablemente preocupado.

Su mano rozó la mía y fue entonces que perdí la cordura.

Cruce el poco espacio de disancia que había entre nosotros y me senté directamente sobre sus piernas.

No podía ni quería pensar.

Solo queria apagar todo éste fuego que amenzababa con consumirme.

Lo besé en la boca, sin darle tiempo de poder procesar lo que estaba ocurriendo; lentamente, tratando de marcar un ritmo, tratando de hacerlo seguirme.

Aceptó con gusto y sus manos se posaron en mi pequeña cintura.

Nos besamos durante lo que pareció una eternidad; pero no era suficiente, me separé de sus labios y comencé a besar y lamer su cuello.

-Sakura. -gimió despacio-

No quiso articular más palabra.

Poco a poco perdio la cordura y me tomó por los gluteos y me llevo hacia su habitación, encerrándonos dentro.

Sin dejar de besarme me sentó en la cama y retiró mis brazos y piernas de su cuerpo.

Sus ojos estaban por completo oscuros, podía sentir todo su deseo a través de ellos.

-¿Estás segura? -dijo despacio.-

-Ya no soy una niña -dije-

Tan solo quería fundirme en él.

-No te culpo. -contestó secamente- Yo me alejé. Es normal que siuieras con tu vida. Me sorprende que no estés casada.

Un silencio se propagó entre los dos. Había tanto por decir y explicar y éste era el peor momento para hablar.

-¿Tú... Tú estás con alguien? -pregunté medio aturdida.-

-Vivo con una mujer. -explicó.

Un pequeño zumbido apareció en mi oído y el tiempo se perdió para mí.

Quise esperar si decía más palabtas pero esa parecía ser la única explicación que obtendría de él.

Me levanté, me senté y me volví a levantar al menos cuatro veces. No lograba decir nada, todo se quedó atorado en mi garganta.

Después de unos segundos, salí de aquélla habitación.

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KAKASHI POV

Sin duda me tomó por sorpresa sus besos.

Su necesidad, su determinción... Pero no me sentía realmente listo para poder tenerla para mí.

No dejaba de pensar en Sasuke, en mi pasado; no sabía si quería volver a ser Kakashi o quería seguir escondiendome con Mayu.

Me sentí realmente viejo y solo.

Oirla decir que ya no era una niña me sacó por completo el aire.

Habían pasado ya 8 años. Era obvio que ya era una mujer, pero una parte muy dentro de mi corazón quería ser su primera vez... Para todo en el futuro...

Quise contarle de Mayu, pero se sentía como si hablara con una vieja amiga y teniendo en cuenta lo que estaba por pasar, eso era imposible y doloroso.

Me quedé callado... No pude explicar nada más...

Ella salio de la habitación y yo me quedé sentado sin moverme... No queria detenerla porque no sabía si quería que ella se quedara, o si yo quería volver.

Mi vida era extremadamente tranquila, pero era mía... No había más muertes, ni sacrificios, ni dolor... Solo era Sakumo y eso bastaba.

Aunque... Tampoco bastaba...

Los ojos tristes de mis ninken me regresaron a la realidad.

No dijeron nada. Nunca hablabamos mucho de todos modos.

Solo me dispuse a acostarme en mi cama, con todos ellos de compañía y me quedé dormido... Ya mañana buscaría a Mayu y me iría lejos.

La mañana siguiente inspeccioné mi casa y la encontré mejor de lo que creí.

Queria asegurarme que quedara habitable para mis cachorros...

-Sakura venía de vez en cuando a limpiar y a dejarnos comida. -oí de pronto.

-Ya veo. Creo que podré irme tranquilo si ella es capaz de cuidarlos. -

-¿Eso es lo que en realidad quieres Kakashi? -preguntó Pakkun... Era el más inteligente de mis perros y uno de mis amigos.- Sé que Sakura es joven, pero hace tiempo que dejo de ser tu alumna, ahora es una ninja médico, una mujer, podrá entenderte... Ha sentido la misma soledad que tú a tu edad.

-Yo no quería que me entendiera... Solo quería verla feliz. -respondí cansado-

-A veces no tenemos lo que queremos. -dije.

-Relamente nunca lo obtenemos como queremos. -contestó.

Me quedé pensando un poco en ello.

Quizás tenía razón

Toc Toc*

No esperaba visitas, porque nadie sabia que yo estaba ahi, aún así abrí la puerta y me encontré a una hermosa mujer rubia... Acompañada de una peli rosa.

-Así que sí te dignaste a aparecer al fin.-

No parecía sorprendida por mi nuevo cabello... Pero ella supo de mi época de Jounin, asi que los disfraces eran comunes entre nosotros.

-Encontré que una lista de "invitados" contenía el nombre de Sakumo... Así que sospeché que volvería a verte. No contaba con que Sakura tendría qué decirne en donde.

Nos miramos fijamente y supe que el verdadero interrogatorio iba a comenzar, esperaba poder regresar tranquilamente como exiliado sin causar más líos.

-Te espero mañana a primera hora en mi oficina. Tienes prohibido abandonar la Hoja hasta que yo te de autorización. Sé que ya sabes cómo es ésto Kakashi, así que espero que no llegues tarde... Tebgo todo mi día reservado exclusivamebte para ti. -dijo la quinta seriamente.

-Estoy libre ahora, puede tener el placer de mi compañía justo hoy Hokage-sama. -contesté vencido.

-¡Ja! No pareces haber cambiado ni madurado mucho en éstos 8 años... Pero no puedo, tengo que asegurarme que la nación del sonido se vaya y que tú te quedes aquí hablando con Sakura... Mañana serás completamente mío. -

Eso solo significaba que no podía sobornarme con otra cosa y suspiré.

-De acuerdo.

Tsunade salió de mi casa y metió a su pequeña alumna hasta la sala, la sentó en el sillón y la miró prohibiendo salir de ahí hasta que hablara conmigo, luego me miró con desprecio y salió.

-Sakura... No me puedo ir... Aún estoy bajo su orden como "invitado" y no como yo mismo... Pero no es necesario que te quedes aquí, puedes marcharte cuando quieras. -

-¿La amas? -pregunto.

-No. -

-¿Te casaste con ella? -

-No. Es una mujer viuda... Solo nos hacemos compañía. Amaba a su esposo, lo asesinaron y quedo perdida... Fuimos a escondernos... La nación del sonido es basicamente un lugar de refugiados, pocas veces preguntaron qué hacíamos y se encargó de que nadie nos molestara. -

-Yo te amo. -dijo despacio.

Ésta conversación no llegaba a ningún lado, pero era lo poco que nos permitíamos decir después de la larga ausencia y de todo el dolor que llevaba Sasuke con nosotros.

-Me enamoré de tí cuando era aún adolescente, cuando todo en la vida era nuevo y especial y único y quería que toda mi vida brillara con fuerza. -

Me quedé callando, deseaba oirla, queria oirla hablar por siempre y olvidar todo lo que habia hecho.

-Te admiro demasiado. No sólo cargaste con el peso de la muerte de tu padre, la de tus amigos Obito y Rin, sino que ahora cargas las de Sasuke. Sé que piensas que cada ser que amas tiene que morir y que no deseas estar con nadie ra no sentirte debil al perderlo...

-Hablaste con Jiraiya ¿verdad? -la interrumpí.

-Nadie sabía nada de tí... Solo él y Pakkun. -

Mi pequeño perro se escabullo de pronto... Más tarde me arreglaria con él.

-No pretendo ser tu salvadora, no pretendo ser tu complemento ni tu otra mitad, se que ni siquiera puedo ser pañía porque ya vives con alguien...

-Vivía -interrumpí de nuevo, recordandole que estaba ahora encerrado en Konoha hasta nueo aviso.

-Solo quiero que sepas que te amo. -dijo cansada.

-¿Qué puedes amar de mí? -pregunté con amargura.

-Tu pelo. -dijo-

La mire con asombro.

-El rosa no es un cabello natural en el mundo... Ni el gris... Pero tu no me viste como un insecto, ni siquiera hiciste el horrible chiste de que los colores brillantes son venenosos en los bichos. Me viste como alguien débil por no pertenecer a un clan y me ofendí. -

-No fue por eso. -dije sonrojado- Tenía en mi equipo al hijo de mi sensei y al pariente de mi ex mejor amigo... Sentí demasiada presión, no quería fallarles a ninungo de los dos. -

Quizás justo por eso me fui... No pude evitar sentir que les había fallado a todos.

-Lo sé. Ahora lo sé. -dijo con cuidado- La niña que entrenaste vivía en un mundo fantasioso, en mi familia no hay ninjas reconocidos, solo yo... Quería ser la primera, pero también quería casarme y tener hijos... Quería ser reconocida... Más por ser la esposa de Sasuke, la única que lograra enamorarlo... Más que como mis dotes principales.

Aprendí mucho de tí, pero tu enfoque siempre fue ellos dos... Cuando Lady Tsunade me entrenó, fue cuando en verdad valoré la inexperiencia que tenia, las pocas ambiciones como ninja y como mujer... Estos 8 años he tratado de que mi existencia valga la pena, han cambiado mis metas y mis ambiciones, incluso mi amor por tí maduró.

Poder hablar con Jiraiya me hizo entender como creciste, solo. Hablar con Pakkun me hizo entender lo que había tras tu máscara, y después de todo ese dolor y soledad, te amé aún más.

Te amé tanto que al principio quise ser digna de ti y conforme menos sabíamos de tí, quise verte feliz.

Kakashi yo cambié, maduré y ahora a ésta edad se que lo que más quiero en el mundo es verte feliz... No importa no estar a tu lado, solo quiero verte sonreír como sonreiste ayer, despreocupado, tranquilo y en paz.

No tienes una deuda conmigo, no me debes nada... Nos salvaste a Naruto y a mi de vivir en constante dolor junto a alguien que dejó de.ser oarte de nuestra familia. Naruto y tú son mi familia y voy a estar tranquila el resto de mis días sabiendo que son felices. -

Una pequeña lágrima resbalo por su mejilla y la confusión que me reinaba se apaciguó, había un pequeño rayo de esperanza y quería aferrarme a él a toda costa.

-Tu beso fue lo único que pude recordar cuando desperté del coma... No pude oir lo que tenias que decir, solo oí Uchiha... Eso fue todo lo que estaba presente en mi ser.

Sus palabras me sorpendieron... Ella sintió mi beso y me escuchó... Ella pudo haber despertado en mis brazos...

-No se si las cosas hubieran sido diferentes, pero sé que si no te hubieras ido, yo jamás habria entendido que te admiro, te respeto, te amo, desde hace muchísimos años.

Ahora soy un ninja médico y puedo ser capaz de darte hijos dignos del legado de tu padre. -

Tras la ultima frase ambos nos sonrojamos fuertemente... El pensar en un futuro juntos era increible... El pensar en hacerla mía era maravilloso... El pensar en amarla para siempre... Era mi deseo... Mi único deseo.

-Podríamos empezar ahora... Si así lo deseas. -dije demasiado bajito.-

-Me encantaría. -dijo sonriendo calidamente.- Quiero tener un montón de primeras veces contigo. Kakashi-kun.

Nos besamos lentamente, deseando que el mundo se detuviera para siempre, poco a poco con nás rapidez, con hambre, con ferocidad...

Tenía su permiso y no necesitaba nada más.

Nos encerramos en mi habitación y dejé corridas todas las cortinas, deseaba verla y grabar en mi memoria todo su cuerpo.

Quite su ropa rapidamente y ella hizo lo mismo. Al quedarnos en ropa interior, me permití admirarla toda. Sus curvas eran perfectas, su cara se habia alargado y sus ojos brillaban oscuros a causa del deseo.

Le quite el sostén y sus bragas y la admiré desnuda.

Ella no tuvo pena en dejarme ver su cuerpo, su blanquecina piel brillaba gracias a la luz del Sol y entendí que quizás este era el tiempo correcto para estar juntos, un hombre y una mujer... Enamorados y concientes realmente de lo que iba a suceder a continuación.

La recosté suavemente en mi cama y comence a besar su pelo, sus mejillas, su frente, sus labios... Sería un honor hacer esto todos los días por el resto de mi vida.

-Te vas a ver hermosa vestida de novia y embarazada. -le susurré.

Ella se sonrojó fuertemente. Parecía una adolescente.

-Voy ser gentil... Nunca... Nunca he podido hacer ésto con una mujer... Voy a hacer lo posible por que no te decepciones de mi. -

Ella abrió los ojos reflejando sorpresa.

-Los Icha Icha son solo... La parte educativa. -dije restandole importancia.

Acaricie su vientre, y besé sus senos.

Ella gimio un poco, definitivamente me podría acostumbrar.

Segui mi recorrido de besos por su estómago, vientre, muslos y pies; haciendo lo posible por dejar cada centímetro de su piel marcada por mis besos y mi saliva.

Me coloqué cerca borde y abrí sus piernas con delicadeza.

-Relájate. -le dije- Esto va a sentirse diferente.-

Ella me miró con curiosidad y cuando empezó a sentir mis besos estuvo a punto de levantatse, gimió con fuerza y sus manos torpemente trataron de alejar mi cabeza de su intimidad, pero yo no tenía intención de dejarla ir... Haría lo posible porque ella lo disfrutara.

Besé lentamente su botón y comence a lamerlo con la intención de mojarla.

-Ka... Kashi... Ku...ku... -Decia con voz entrecortada-

En verdad esperaba que lo estuviera disfrutando.

La saboreaba con gusto, dando ligeras mordidas a sus labios, tratando de prepararla para lo que venía a continuación.

Sus gemidos aumentaban tanto en volumen como frecuencia y supe que estabamos listas para empezar.

Me quité rapidamente los boxer, dejando en libertad todo mi deseo, estaba duro y punzaba... Y estaba seguro de que iba a perder toda mi prudencia pronto.

Ella me miro con miedo, me hizo sentir halagado, pero no la dejé admiratne mucho rato.

Me coloqué sobre de ella y le separé aún más las piernas.

Sonreí... Sabia que ya no le dolería, pero no sabía qué me ocurriría a mí.

Quise entrar de golpe, ya no lo soportaba más... Pero algo me lo estaba impidiendo... empujé con más fuerza y lo senti... Sentí como ella me apretó con fuerza la espalda, arañandome un poco, sentí como al fin pude acoplarme a ella y me quedé inmóvil tratando de procesar todo.

- T... t... Tambien... Es la primera vez para mi. -dijo jadeando- Y tuviste razón... No me dolió tanto... No te detengas por favor... -

Salí de golpe de ella volví a entrar con fuerza, ella gritó y volví a salir de ella.

Todo era nueo y magico y el mundo se volvió borroso, solo quería disfrutarla para siempre.

El vaiven era terriblemebte lento, pero necesitaba ser aún más prudente, queria que ella recordara ésto con la misma felicidad de yo.

Tras sus gemidos me volvi loco, perdí por comoleto la vordura y me entregué a mi instinto animal.

Tome sus caderas con ambas manos y comencé a penetrarla con fuerza, yo lo necesitaba, necesitaba ir más rápido, más profundo, ya no quería esperar.

Mi habitación se llenó de sus gemidos y poco a poco comencé a gemir, desconociendo mi propia voz en el proceso.

Continue y continue hasta que senti toda la presión de mi cuerpo ser liberada.

Grite extasiado y asombrado por la cantidad de sentimientos que podía albergar.

Comencé a temblar violentamente y bajo mi ella pasaba por la misma situación, se revolvía bajo mis manos gimiendo con fuerza y llenando su cuerpo de perlas de sudor.

Me sentí un poco avergonzado, ya que no sabía si ella había podido liberarse como yo o si había dejado todo a medias.

poco a poco recuperé el control de mi cuepo y la mire fijamente, estaba exhausto.

Ella me miro con dulzura y coloco sus manos sobre mis mejillas, y me jaló hacia a ella para besarme.

Con facilidad me alejé de su cuerpo y me recosté a su lado, besandola durante el proceso.

-Lo siento Sakura. -dije derrotado- Me dejé llevar... Yo no, no pensé.

-Yo tampoco pensé. -dijo con firmeza- Gracias Kakashi-kun.

Sonreí con éxito... La vida no era lo que yo quería... Pero quizás podía convertirse en lo que yo necesitaba.

Me dispuse a besar de nuevo a la pelirosa, ahora que podía.

Queria besarla para toda mi vida. Una y otra vez.

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Gracias a quienes esperaron éste capitulo especial...

Me demore demasiado.

¡Lo siento!

Gracias por haber apoyado mi etapa de escritor.

Deseo seguirlo haciendo, pero creo que me falta aún demasiado por mejorar.

Éste espacio seguira abierto por ahora... Por si algún día vuelvo.

Asi que... Nos leemos después ;D