Conversación: "Si Fuera Tan Fácil"
Narración: Si Fuera Tan Fácil
Sistema Épsilon Eridani
Planeta Reach
Base Sword
Año 2535
Centro de Excavación debajo de la plataforma helada de Babd Catha
1700 horas
Ver un artefacto tan inmenso de una raza alienígena que no sea del Covenant es asombroso a la vez de terrible.
¿Qué tan viejo debe ser este planeta para que esta cosa este tan bajo tierra?, ¿Qué sucedió para que quedara aquí?, ¿A quién le pertenece?, tantas dudas y preguntas que están pasando por mi cabeza hace que me desconecte del mundo real.
Aunque solo se ha excavado en un 15 % de su totalidad, se puede apreciar que es un objeto de forma de platillo, aunque el hielo es grueso, aún se puede ver un poco a través de él.
El material de que está hecho nunca lo he visto, a simple vista parece titanio, pero nunca he conocido un titanio tan liso como este, si esta nave fue derribada o abandonada aún mantiene una pureza impresionante, no tiene rayones, cortes, debe ser muy resistente para poder estar todos estos siglos sin un rasguño.
"Sargento, ¿algo le llamo la atención?" —Halsey me cuestiona al ver que no me movía, ya que aun teniendo el casco puesto, la mirada perdida se puede sentir—.
Me saco el casco para respirar el aire frío de la excavación, suspirar poco después y mirar a la doctora.
"Todo esto... Es... Increíble, solo miren" —Le respondí apuntando al objeto—.
"¿Que tantos siglos creen ustedes que lleva esto aquí abajo?, sin un solo rasguño, tan pulida como si fuera sacado de fabricación ayer" —Dando mi opinión a la gente que me estaba escuchando—.
"Eso lo hace más sorprendente, su material debe ser tan resistente a la corrosión, más duro que el diamante y durable como el grafeno, ¿Qué tienen pensado hacer con él una vez lo desentierren?" —Pregunte mirando al jefe de la excavación—.
"Eso es clasificado sargento, pero su interés sobre las capacidades de este objeto es equiparable al mío, solo le puedo decir que si logramos adaptar lo que pueda ser esto, puede cambiar el rumbo de la guerra" —Me comento mirando al objeto—.
"Sinceramente, me parece una nave"
"¿Disculpa?" —Me pregunto al escuchar mi aclaración—.
"Sí, eso me parece una nave, si lo piensan de manera más detenida, porque construirían algo tan resistente y duradero, como para soportar temperaturas heladas bajo cero durante siglos, esto debería estar en el espacio y termino aquí, en la superficie y subsecuentemente bajo tierra"
"Esa es una hipótesis muy interesante a la vez que podría ser acertada, lo tomaremos en cuenta Sargento, muchas gracias" —Me agradeció el Comandante mirándome a los ojos—.
"No hay problema señor"
La doctora Halsey me miro de reojo, asintiendo la cabeza hacia mí, consintiendo mi aportación a esta expedición.
Nos acercamos a un grupo de gente haciendo un túnel en dirección contraria al de la nave.
"Aquí doctora será su laboratorio, será la encargada principal de esta excavación, por lo tanto, llegamos a la conclusión que sería mejor resguardar su oficina y laboratorio en el mismo sitio"
"Para evitar problemas de infiltración de información, o robo de datos, se resguardará detrás de toda esta capa de hielo con un circuito cerrado por precaución a cualquier intento de hurto potencial" —Le explico con detalle a Halsey—.
La verdad todo este esfuerzo para sacar del hielo, esa cosa es descomunal, no quiero opinar sobre lo sobre exagerado que suena la ubicación del laboratorio porque es entendible con la guerra.
Si de alguna manera el Covenant llega a Reach como me lo mostraron las visiones y llegan a encontrar esto, podríamos reducir nuestro tiempo de vida asegurado, podríamos destruirlo o volver a enterrarlo, pero es preferible que no se enteraran de él, sea lo que sea, mi rango me impide decir nada más.
"Perfecto, una vez esté todo preparado para instalarme, necesitaré apoyo para traer mi equipo de la base Castle" —Ordeno la doctora al jefe de la base—.
"Eso está asegurado, doctora, no se preocupe" —Conforto a Halsey que su equipo estará en buenas manos—.
"Muy bien, por ahora esta visita termino, los arqueólogos investigarán lo que puedan del material con lo poco que este fuera del hielo"
Considero que mi presencia sobra aquí, me voy, para no alargar este viaje, solo quiero salir de aquí a descansar.
"Perfecto, me retiro, ya que tengo proyecto en espera que necesitan mi atención" —Le comento al comandante, espero que ese 'proyecto' sea despedir a ese imbécil de Light—.
"Comprendo, la escoltaremos devuelta a la base Castle para..."
"Sí, pero antes de eso, necesito dejar al Sargento aquí presente a la reserva militar 01478-B, si no le molesta" —Halsey pregunto al comandante para mi nuevo traslado, al menos podré descansar—.
"Entiendo, una vez la llevemos a la base Castle, trasladaremos al Sargento a la reserva" —Le aseguro a la doctora con un tono recto—.
Dicho esto, volvimos al ascensor para subir de nuevo a la superficie.
Cada vez me entero de muchos secretos que la ONI no da a la luz, que aunque muchos estarían escépticos sobre este tipo de descubrimientos, otros estarían más contentos con el conocimiento de poder competir contra el Covenant.
Aunque tiene su lado negativo.
Si mucha gente conoce sobre esta tecnología, interrogar incluso a un marine de rango bajo bastaría para poder sacar información valiosa de tecnología y armamento, así que comprendo el porqué resguardar este tipo de hallazgos al mínimo posible.
Si la armada no sabe que existe, el Covenant, tampoco, son secretos que sí deben de estar guardados por el bien de todos.
Mientras salimos del elevador doy un vistazo rápido a mis alrededores, sobre que hace la gente aquí o si solo es un señuelo de lo que verdaderamente esconde esta base y a simple vista no parece nada del otro mundo, aunque no puedo opinar, ya que no he revisado a fondo, no creo que lo haga nunca.
Saliendo en dirección a la pista de aterrizaje donde ya se encuentra nuestro Pelican preparado para despegar.
"Asegúrense que la doctora y su escolta lleguen a salvo a su destino" —El comandante ordeno al piloto y a su equipo—.
"Afirmativo, señor, delo por hecho" —Terminando la frase giro sobre su propio eje para volver a la cabina—.
"Tomen asiento y prepárense para el despegue" —Nos dijo el piloto mientras se escucha el sonido de los propulsores del Pelican rugiendo—.
Una vez llegue, tomaré una merecida siesta.
Reserva Militar 01478-B, Año 2535
Cafetería
1900 horas
Extrañaba la comida de la base, durante mi entrenamiento aquí, la comida empezó a saber mejor que cada día, puede que mi sanidad mental disminuyo con el tiempo, así que ignoraba lo horrible que se veía, aunque el sabor fuera distinto.
Aunque me gustaría ver cómo son los cadetes, me siento con ganas de dar seguridad a los novatos para que lleguen a ser mejores.
Así que decidido, termine mi comida, tire las pequeñas sobras en la basura para después salir de la cafetería directa hacia el campo de tiro.
Mientras me aproximaba a mi destino, se escucharon los disparos de los fusiles de asalto dando en los blancos, mientras me acercaba escuché al instructor gritarles que se detuvieran, para ese momento ya estaba entrando a la sala para ver 15 cadetes con el uniforme estándar de los marines, miré atentamente a los blancos de cada recluta.
Debo decir que no estoy impresionado en lo absoluto, la mayoría solo dio a los que estaban más cerca, mientras que el resto de blancos estaban intactos, restando unas excepciones que sí lograron dar a los de mediana distancia pero no más allá.
Doy un vistazo a los cadetes, observando que son 10 hombres y 5 mujeres, obviamente sin incluir al instructor que sorpresivamente sigue siendo Braxler, pobres, bastardos.
"Quiero que me escuchen pedazos de mierda, son una desgracia para el cuerpo de marines, si no pueden dar un tiro a más de 10 metros de distancia no nos sirven, el Covenant no les dará una segunda oportunidad, pero debo dejar claro algo... ¡USTEDES SON LA PEOR EXCUSA DE HOMBRES QUE HE ENTRENADO, las chicas dieron más tiros que ustedes niños de pacotilla!" —Mierda, lo sentí yo y eso que no fue dirigido hacia mí—.
"Oohh, pero que tenemos aquí Ethan Drake, mi chico prodigio, esto es lo que quiero que lleguen a ser, un MARINE. No, mejor aún, un SCDO" Levantaba la voz Braxler a los chicos. "Así es excrementos con patas, este chico se convirtió en un soldado de operaciones especiales, no se puso a vomitar cuanto lo poníamos a correr como a ustedes montón de idiotas" —Dios... esto se pone intenso, me reconoció al no tener mi equipo encima, ya que quería ponerme algo más cómodo—.
"Señor, no me suba el ego más, por favor, ya he tenido suficiente con estos días" —Lo dije de manera sincera, al final terminaré siendo un imbécil egocéntrico y eso es lo último de lo cual quiero que me recuerden—.
"Haha no digas idioteces Drake, sé de tus hazañas, ya que tengo contactos. Supe que la ONI te busco como instructor en armamento pesado, nos dejaras sin trabajo si sigues aprendiendo todo" —Braxler me respondió ignorando a los cadetes, dándoles un respiro de la lectura que les dio—.
"Podré saber todo, señor, pero no sé enseñar, ese es su fuerte después de todo, a mis compañeros junto conmigo nos enseñó grandes lecciones y técnicas, usted es un orgullo para la Tierra del Dolor" —Le contesté mostrándole una sonrisa, este hombre nos hizo pasar nuestra estadía como si fuera el mismo infierno—.
Pero gracias a eso podemos sobrevivir en el verdadero infierno.
"Soy grandioso, gracias por recordármelo" —Dijo el veterano palmeando mi espalda para volver con los novatos—.
"¡No crean que me olvide de ustedes, guarden sus cosas y diríjanse a la cafetería, les daré 5 minutos más, me siento generoso el día de hoy!" —Los halagos le sentaron bien, su orgullo lo mantiene bien alto y si alguien se atreve a moverlo, bueno, no es una experiencia que desee a nadie—.
"SEÑOR SI SEÑOR" —De inmediato, todos los cadetes desarmaron sus rifles y los guardaron en sus respectivos casilleros para después salir por el túnel para poder comer algo, esos momentos eran lo más preciado para nosotros en esos días—.
"Señor, disculpe" —Una voz se escuchó en mi espalda, así que me giro para ver 2 cadetes en posición de saludo—.
"Descansen chicas, ¿Qué desean?" —Les respondí cruzándome de brazos, viéndolas desde arriba—.
Ambas no median más de 1,70 y yo midiendo 1,84 tengo que bajar un poco la mirada, igualmente ambas eran pelinegras, sin embargo, una parecía tener no más de 22 años y la otra tendría 18 siendo la menor.
"Señor, ¿es cierto que usted es un SCDO?" —La menor me pregunto—.
"Es de mala educación preguntarle eso a un superior sin presentarse anteriormente" —Me sentía con algo de poder, ya que comúnmente trabajo con gente con rango más alto que el mío, aunque en algunos pelotones tengan marines de menor rango, no he tenido el gusto de poder interactuar con ellos—.
En eso se pusieron rectas por la falta de respeto.
"Disculpe, señor, por nuestra rudeza, soy la cadete Anahí Rivera" —La mayor contesto—.
"Soy la cadete Alexa Navarro, señor" —La menor siguió dándose a conocer—.
"Perfecto, entonces me presento, soy el Sargento Ethan Drake de la 105° División de Tropas de Choque, perteneciendo al 11° Batallón, ¿en qué puedo servirles?" —Carajo, esa presentación fue muy larga, pero se sintió bien—.
"Señor, veníamos a preguntarle donde podríamos inscribirnos para los entrenamientos de los SCDO" —Esas dudas comúnmente se hacen a los instructores—.
"Cadete, eso se lo podría preguntar fácilmente al instructor Braxler" —Aun con la duda de porque preguntarme a mí—.
"Digamos que el instructor no es el hombre más paciente y deliberado de la reserva" —Me respondió con algo de nerviosismo, les voy a dar la razón ahí, Buck tuvo que literal darme de buena referencia para que Braxler tan siquiera aceptara—.
"Bueno, recurrentemente cuando están en sus entrenamientos, se les da la opción de poder unirse a las diferentes ramas de la armada, demolición, ingeniero, navegante, oficial y SCDO son algunos ejemplos de esa lista. Obviamente, tiene que pasar por unas pruebas, así como un examen psicométrico para averiguar si sus capacidades mentales soportarían el entrenamiento" —Le explique vagamente el proceso para unirse a los SCDO—.
"Pero ya que ustedes me preguntaron, ¿ustedes a que rama les gustaría estar?" —Les pregunte con curiosidad, esta es mi oportunidad de poder ayudar a crecer a los novatos—.
"Nos gustaría inscribirnos a los SCDO señor" —Alexa me contesto con una mirada determinante, esas miradas son las que se ven primero en el examen psicométrico—.
"Pero, ¿en qué rama?, los SCDO somos soldados de operaciones especiales, pero, aun así, como los marines, tenemos nuestros ingenieros, médicos y expertos en demolición"
"Médicos de campo, señor" —Anahí respondió—.
El trabajo de un médico de campo en un SCDO es muy peligroso, ya que las misiones que realizan implican ir a la muerte, deben ser valientes si piensan tomar ese rol.
"Deben tener agallas para tan siquiera pensar en ser eso, ¿por qué?" —Esa pregunta será lo primero que les dirán en el examen—.
"No podemos seguir viendo cómo soldados caen día a día sin poder ayudarlos, queremos sacarlos, que puedan vivir y luchar otro día" —Alexa me respondió con convicción—.
La convicción de esta chica es grande.
"¿De dónde vienen?, se nota a leguas que no son de Reach"
"Llegamos a Reach hace 6 meses, crecimos y nos criamos en Jericho VII, mi padre logro sacarnos a mi madre y a mí del planeta, pero él se quedó a luchar" —Anahí respondió con algo de tristeza y sé por mucho, la razón—.
"¿Era un marine?"
"No, era un voluntario, falleció luchando" —Carajo, se evacuaron los voluntarios después de la segunda oleada, la misma en la que nosotros llegamos—.
"Lamento tu perdida, yo estuve en Jericho también, después de la segunda oleada, debíamos sacar a todos los voluntarios, pero hubo muchas bajas en ese planeta" —Sintiendo empatía por ella—.
"No se preocupe, señor, pero mi amiga no tuvo tanta suerte" —Mirando de reojo a Alexa—.
"Ella vino con nosotras, ya que sus padres eran oficiales en una de las fragatas de Jericho de la primera oleada"
Eso fue peor, ninguna nave de la primera oleada salió vivo del planeta.
"Tienen convicción, chicas y determinación, el entrenamiento de los SCDO no es fácil ni sencillo en todo sentido de la palabra, todo lo que acaban de pasar es un calentamiento en comparación, ¿están seguras de querer entrar al cuerpo?" —Pregunte con voz clara—.
"¡SEÑOR, SI SEÑOR!" —Ambas sincronizadamente respondieron—.
"Bien, las recomendaré. Sin embargo, el resto depende de ustedes" —Les dije con una media sonrisa—.
"Se lo agradecemos, señor" —Tal parece que Halsey sí me enseño algo después de todo—.
"Agradézcanme cuando lo logren, no antes" —Respondí con una sonrisa aún más grande—.
"Vayan a comer, lo necesitarán" —Les ordené mientras me retiraba hacia los barracones—.
Este día acabo de buena manera, espero que mañana sea igual.
Nota de autor: Aquí está el capítulo 10 y como dije anteriormente, subiré esto de manera irregular, ya que tengo que pensar en el resto de esta historia, y ojalá lo disfruten.
A medida que vaya publicando iré corrigiendo errores ortográficos, así que lo siento si se me paso algo.
