Conversación: "Si Fuera Tan Fácil"
Narración: Si Fuera Tan Fácil
Sistema Desconocido
Espacio Desconocido
In Amber Clad
2 de noviembre 2552
1521 horas
POV Ethan
Se escuchó a Johnson escupir su cigarro al oír la palabra Halo.
"¿Que qué?"
"Así que esto es lo que descubriste, padre" —Decía la menor a su padre, que solo podía observar con un rostro difícil al anillo—.
"Creía que Halo era una especie de superarma" —Miranda decía con duda—.
"Lo es. Si se activa, este anillo provocaría destrucción a escala galáctica" —Cortana contesto usando su experiencia como prueba—.
"Quiero toda la información que tengamos sobre el primer Halo: planos, topografía, no me importa si es información clasificada o no" —Keyes reacciono pidiendo todos los datos recolectados que tomamos del primer anillo y si tiene las 'mismas' zonas que la otra instalación... entonces creo que mi PTSD empeorara—.
"Sí, señor" —Cortana respondió poniéndose en marcha—.
"¿Dónde está nuestro blanco?"
"La nave enemiga se ha detenido sobre el anillo, señora. Vamos a pasar justo por encima" —El copiloto de la fragata contesto usando sus instrumentos de navegación—.
"Perfecto" —Miranda se veía complacida con la situación, yo no tanto—.
Mientras más nos acercábamos al objetivo, no podía evitar recordar las pesadillas vividas en la Instalación 04 y todo lo que tuve que sacrificar para seguir con vida.
"Dado lo que sabemos del anillo, es todavía más importante capturar al Profeta del Pesar, descubrir por qué vino a la Tierra. Porque vino, Jefe, tome la primera sección. Descenso brusco. Aseguren una zona de aterrizaje" —Jacob dio las órdenes para poder poner el primer pie en el anillo—.
"Sargento, prepare dos salidas de Pelicans y sígalos"
"A la orden, señor" —Johnson respondió a la orden—.
"Drake, toma a tu equipo, tomaras uno de esos Pelicans, brindaras apoyo al Jefe en tierra. Después te daré nuevas órdenes" —Asiento al Capitán mientras tragaba duro para luego salir del puente—.
"Mientras no pueda moverme ni luchar, pasaré desapercibido. En cuanto salgan de la nave, van por su cuenta"
"Comprendido"
"Sobre el objetivo en 5" —La conversación se volvió distante mientras nos dirigíamos al hangar, pero aún tenía mi mente fuera de sí—.
No quería volver ahí, la primera vez fue una pesadilla y si el Covenant comete el mismo error, esta vez tenemos menos para poder defendernos. Ya no tenemos un Crucero clase Halcyon, estamos muy limitados.
"Estaremos bien Ethan, no somos tan ingenuos como la primera vez, sabemos que nos espera del otro lado. Enfócate en la misión y en no morir primero, entiendo que el otro anillo fue una de las peores experiencias que tuviste, pero esta vez estamos más preparados mentalmente de lo que viene" —Sven tomaba mi hombro mientras usaba un delicado tono para calmarme, funcionaba poco, pero funcionaba—.
"... De acuerdo, quiero que se mantengan alerta y den el 110 % de su esfuerzo, no quiero perder a nadie más. ¿Está bien?" —Digo abrazando a mi esposa mientras que ella me daba palmadas en mi espalda—.
"Como ordene Capitán" —Respondió con un tono juguetón separándose y dándome un ligero beso para continuar al hangar—.
"Esa mujer será mi fin..." —Susurre para seguirla por detrás—.
La tripulación de la nave estaba en total movimiento, los marines empezaban a cargar las armas en contenedores de inserción rápida y a los Pelicans por Igual.
Mi equipo se encontraba cargando la última caja de municiones para el descenso, tenemos que reponer de suministros a los chicos que bajaron primero.
"¿Todos listos para irse?" —Miro alrededor viendo a la mayoría con sus armas listas—.
"Sí, Capitán, todo está preparado, los estábamos esperando" —De adentro del Pelican salía Anikó con su traje de SCDO desgastado hasta la médula—.
"En marcha entonces. Antoni, te quiero en la cabina, los demás prepárense para el descenso" —Entro a la cabina dando órdenes, mientras enciendo los motores para calentarlos y esperar la orden de bajar a la superficie—.
Nos quedamos en silencio esperando a que Cortana nos dé luz verdad para aterrizar en la nueva ZA.
"Artillería neutralizada. Sargento, zona de aterrizaje segura... por el momento" —La escotilla lateral del Amber Clad se abría y los Pelicans empezaron a elevarse, yo siguiendo por detrás, empezando la inserción al Halo—.
"Recibido, iniciamos aproximación. Aguanten" —Johnson informaba mientras entrabamos a la atmósfera artificial del anillo—.
"Del dicho al hecho hay un trecho. Vienen más Phantoms, Jefe" —Tienen más compañía, no nos será un problema—.
"Jefe, nos dirigimos a la ZA, despejen la zona de aterrizaje para los vehículos"
"Copiado Capitán, estamos en ello" —Cortana respondía mientras disparos se escuchaban por la radio—.
"Preparen sus armas, pueden que tengan que entrar en caliente para dar fuego de apoyo para despejar la zona" —Notifico al equipo que de inmediato responden con luz verde, por el momento me mantengo atento a los alrededores por si más naves Covenant rondaban por aquí—.
Los paisajes del Halo eran bellos, siempre lo eran, pero yo sé que es lo que ocultan debajo de todo este bello campo, las atrocidades que podrían ocurrir una vez desembocadas.
Al acercarnos al final del bosque frondoso donde nos encontrábamos, pudimos observar en medio del océano varias estructuras metálicas Forerunner y algunas montañas donde se encontraba nuestra ZA junto con otros SCDO peleando con remanentes de la fuerza de ocupación Covenant.
Me acerco como puedo y giro la nave en dirección contraria, abriendo la compuerta para dar brindar apoyo.
"Maten a esos cabrones" —Uso la cámara exterior para ver la situación en el exterior—.
La tierra poseía huecos creados por explosivos y la bella estructura de piedra estaba destrozada por el combate o talvez estaba así desde antes, no sabría decirlo con certeza.
Los equipos de tierra ya habían despejado el terreno para las naves de descenso, solté a mi equipo en el terreno porque mi objetivo no se encontraba aquí si no más adelante.
Nos dividimos en 2 equipos, Épsilon-1 conformado por Anikó, Antoni y Sven, estos acompañarían al Jefe en la primera excursión.
Épsilon-2 siendo mi equipo, formado por Adam y Vanja, teniendo nosotros otro objetivo.
Informo por la radio que tienen luz verde de empezar la misión.
"Sigan al Spartan Épsilon, nos reuniremos una vez despejen el camino" —Subo la escotilla una vez estos están fuera de la nave—.
"Eché un buen vistazo mientras veníamos y hay un gran edificio al otro lado de esta isla" —Johnson explicaba desde la cima al haber dejado a sus hombres mientras yo me elevaba para estar a la par—.
"Yo también lo he visto, parecía un templo, si fuera una megalómana... que no lo soy... estaría ahí" —Cortana comentaba pensando que el Profeta estaría ahí—.
"Bien, muévanse, no tenemos tiempo que perder, cambio y fuera" —Digo avanzando hacia otra isla con puente y otra estructura en ella—.
La cara de la Comandante Miranda aparece en el tablero del Pelican.
"Épsilon, su misión será infiltrarse al centro de control de las góndolas, según Cortana estos controlan los teletransporte de la zona junto con las góndolas, no les daremos rienda suelta al Covenant, si no los tenemos con nosotros, no podremos acceder a donde el Profeta. Encárguense" —La seriedad en su voz nos hizo mirar al edificio que íbamos a invadir—.
"Copiado, intentaremos ser lo más rápido posible. Épsilon-2 cambio y fuera" —Digo cortando la comunicación—.
"¿Por qué solo nosotros, Capitán? ¿No sería más factible ir con más soldados?" —Vanja cuestionaba con lógica—.
"Es una opinión legible Vanja. Lo hacemos de esta manera porque desde nuestro descenso el Covenant ha estado moviendo sus tropas fuera de la Sala de Control para ocuparse del Jefe, dejando solo un pelotón de soldados para defender".
"Si se enteraran de que están invadiendo el lugar enviarán refuerzos para retomarlo, tenemos que tomarlo lo más sigilosamente, cortando comunicaciones para tenerlo a nuestra disposición" —Explico descendiendo en una pequeña isla enfrente de nuestro objetivo, que los conectaba un puente de metal enorme—.
Aterrizamos sin problemas, nos acercamos a una colina con vista al puente y la entrada de la estructura Forerunner, pero pronto nos dimos cuenta de que la isla donde se encontraba la estructura metálica estaba llena de enemigos del Covenant, más de lo que esperábamos.
Adam y Vanja se prepararon para el combate mientras observaba la situación.
"Estamos en una situación complicada" —Dije analíticamente—.
"Tenemos que llegar rápido para desactivar los sistemas de seguridad, pero primero tenemos que despejar la zona. Adam, Vanja, ¿están listos?"
"Listos para lo que sea, Capitán" —Respondió Adam—.
"Siempre y cuando no tengamos que enfrentarnos a un Hunter" —Añadió Vanja, nervioso—.
Sonrió. Aunque no eran Spartans, su escuadrón estaba compuesto por soldados excepcionales, más rápidos y más resistentes que los soldados normales. Y, aunque la presencia de un Hunter sería un gran desafío, sabía que su equipo era capaz de hacerle frente.
Nos adentramos en la densa jungla de la isla. La misión era clara: llegar a una isla en el centro del lago para obtener una estructura metálica que podría desactivar los sistemas de seguridad del propio sector.
Pero para llegar allí, tendrían que atravesar una gran cantidad de enemigos del Covenant que patrullaban la zona.
De repente, detecte un grupo de Grunts en el horizonte, a unos 300 metros de distancia. Rápidamente, ordene a mi equipo que se cubrieran mientras que inspeccionaba la situación.
Me acerco con sigilo y me escondo detrás de un árbol. Desde allí, pude observar que los Grunts estaban vigilando una zona cercana a un puente. Si querían llegar a la isla, tendrían que cruzarlo y enfrentarse a los enemigos.
Volví con el equipo y les explicó la situación.
"Tenemos que cruzar ese puente para llegar a la isla, pero hay un grupo de Grunts que están vigilando" —Dije mirando los alrededores—.
"Tenemos que actuar con cautela y eliminarlos sin alertar al resto de la patrulla."
Adam y Vanja asintieron, confiando en mí. Los tres avanzamos con cuidado y eliminando a los Grunts sin ser detectados. Sin embargo, al intentar asesinar a un Grunt, este detecto a Adam y lanzo una granda del pánico hacia arriba, lo bueno fue que no pudo gritar antes de morir, lo malo fue que la explosión del Grunt alertó a los demás enemigos del Covenant.
Ordene gritando a mi equipo que se movieran a la siguiente cobertura mientras él distraía a los enemigos. Corrí hacia el frente, saltando por encima de las rocas y esquivando los disparos de los Jackals.
Cuando llegó a la siguiente cobertura, me dio cuenta de que había una gran cantidad de enemigos por delante. Analice la situación y decidí hacer un bombardeo con mi Cañón de Incineración para despejar el camino.
"Distraigan a estos idiotas, los quemaré con fuego sagrado" —Dije sacando dicho cañón, apuntando hacia arriba, intentando alinear mi tiro—.
Los chicos entendieron, saliendo un poco lanzando granadas a los árboles para sacarlos de ahí y juntarlos en una zona para más daño. Cosa que funciono perfecto, ya que todos se encontraban detrás de una gran roca y mi lugar de tiro inicial.
"¡Coman mierda y mueran!" —Grito disparando la bala cargada, saliendo de esta una acumulación roja que al rebotar con la roca, esta se dividió en muchos trozos que dio a todos sin oportunidad de moverse, desintegrándose al impacto—.
Rápidamente, me abalanzó sobre los remanentes del puente, sacando mi Supresor y abriendo fuego. Adam y Vanja se unieron a la pelea, desatando una lluvia de balas sobre los alienígenas. Los Jackals del puente, desorientados por el ataque sorpresa, no tuvieron tiempo de reaccionar y cayeron rápidamente.
Pero no había tiempo para celebrar la victoria. Mientras avanzaban hacia la estructura metálica, se encontraron con más enemigos del Covenant: Grunts, Elites y hasta un par de Hunters. Me mantuve en la línea del frente, esquivando los disparos de plasma y devolviendo el fuego con mi Supresor, usando los árboles como protección.
Antoni y Vanja, por su parte, luchaban en equipo, cubriéndose las espaldas mutuamente y haciendo uso del entorno para moverse, dándose fuego de apoyo mutuo.
Pero la pelea era intensa y peligrosa. Sabía que no podía permitirse perder a ninguno de sus hombres, y se aseguraba de estar siempre en el lugar correcto en el momento adecuado para cubrir a sus soldados.
Usando granadas de astillas, me deshice de los Elites que estaban en las coberturas debajo de la rampa junto a la estructura, dejando despejado por un momento esa parte.
Finalmente, después de una intensa batalla que duró varios minutos, el equipo logró despejar la zona alrededor de la estructura metálica. Pero no había tiempo para descansar. Sabían que más enemigos del Covenant vendrían pronto, y tenían que asegurarse de que la zona estuviera completamente despejada antes de entrar.
Sin embargo, cuando entramos, nos encontraron con pocos enemigos, pero que incluían varios Hunters.
Adam y Vanja dispararon contra los Jackals desviando su atención de mí, mientras que yo corría hacia los Hunters. Con mis habilidades, pude esquivar los ataques de los Hunters, ya que su gran fuerza compensa su pobre movimiento. Lance varias granadas en sus puntos débiles.
Este siendo muy certero porque elimino a todos ellos, al estar apilados cerca de la terminal.
Tras despejar la sala, encendimos las góndolas manualmente para que pudieran ser utilizadas por el equipo del Jefe Maestro. Sabíamos que debíamos asegurarnos de que todo estaba en orden antes de que pudieran partir, así que nos tomamos nuestro tiempo para revisar todo meticulosamente.
También apagamos los teletransportes para evitar cualquier problema con el Monitor de la Instalación, si es que este tuviera alguno porque no nos lo hemos encontrado hasta el momento.
Finalmente, estábamos listos para enviar al Jefe Maestro y Cortana en su camino. Me dirigí a mi escuadrón, sintiéndome orgulloso del trabajo que habíamos hecho juntos.
"Buen trabajo, chicos" —Dije, sonriendo mientras les daba una palmada en la espalda—.
"Ahora es el momento de que estos héroes puedan hacer lo que mejor saben hacer"
Adam y Vanja sonrieron y asintieron con la cabeza, compartiendo mi sentimiento de alivio y satisfacción al saber que habíamos cumplido con nuestra misión, siendo solo 3 personas.
"Ethan a Cortana, las góndolas han sido puestas en manual, ya no son controladas por el Covenant"
"Copiado Capitán, nos evitó nadar hacia el Profeta" —Cortana agradeció a su manera, pero antes de cortar la conexión, Cortana se alteró—.
"Eso me pareció que decía" —Cortana añadía—.
"¡El Profeta del Pesar planea activar Halo!".
"¿Estás segura?" —John hablo por primera vez en la radio—.
"Encenderé este sagrado anillo. ¡Liberaré su fuego purificador y abriré con sus llamas una senda hacia el divino más allá!" —Una voz casi humana sonó por los comunicadores—.
"Grosso modo".
"¿Capitán Keyes? Tenemos un problema" —El Jefe informaba—.
"Eso he oído"
"Pero, el Profeta necesitará un objeto... el Índice... para activar el anillo" —Keyes decía recordando el tiempo en el otro anillo—.
"He localizado una Biblioteca similar a la que encontró en el primer Halo. Si los anillos son similares, el índice debería estar allí" —Miranda decía mostrando una imagen de las coordenadas—.
"Seguro que el Covenant está pensando lo mismo" —Johnson opinaba—.
"Pues mejor llegamos antes que ellos, Sargento. Saque a sus hombres y nos vemos en la Biblioteca"
"Si señora".
"Yo me encargaré del Índice, Jefe. Usted acabe con el Profeta. Nos ha dado toda la información que necesitamos" —Miranda decía, dando a entender que Keyes se mantendrá en la nave—.
"Capitán, tome a su equipo y reagrúpense con nosotros" —Miranda nos ordenaba—.
"Entendido, nos vemos ahí, cambio y fuera" —Respondo terminando la conversación—.
"Ya escucharon, nos vamos" —Digo algo inseguro, ignorando los rostros preocupados de mis chicos—.
La biblioteca fue una pesadilla para mí y el equipo lo sabe, si no hay Flood aquí, esto será sencillo... pero si no, esta misión nos llevará al límite.
Salimos de la estructura para dirigirnos al Pelican, al estar todos dentro, coloque las coordenadas en el navegador y empezamos el pequeño viaje a nuestro siguiente destino.
Mientras aterrizábamos en el techo de la Biblioteca, podía sentir la adrenalina corriendo por mis venas. La situación parecía estar bajo control, pero sabía que en cualquier momento la calma podía romperse.
El equipo de Johnson ya estaba aquí, conformado por Miranda y 2 marines, Mackenzie y Pérez.
Nos acercamos a ellos para verlo mirando al vacío, donde múltiples vehículos Covenant... ¿Peleaban entre sí?
"¿Qué está pasando allí abajo?" —Preguntó Miranda Keyes, mirando a través de sus binoculares—.
"No lo sé" —Respondí preocupado—.
"Pero no podemos permitirnos perder tiempo."
Mientras avanzábamos por la Biblioteca, la lucha entre el Covenant seguía en el fondo, pero no era de nuestra incumbencia. El Sargento Johnson y yo nos manteníamos alerta, revisando cada esquina, por si aparecía un enemigo.
De repente, escuchamos un rugido ensordecedor detrás de nosotros. Nos dimos la vuelta justo a tiempo para ver un Phantom Covenant acercándose rápidamente, disparando ráfagas de plasma. Johnson agarró su rifle de asalto y comenzó a disparar, pero la nave era demasiado dura y no le hacían efecto.
"¡Cúbranse!" —Grité, mientras tomaba a Miranda y nos tiraba detrás de una columna—.
El Phantom aterrizó en el techo, y los Sangheili comenzaron a desembarcar, listos para enfrentarse a nosotros. Johnson tomó posición detrás de una caja, disparando al Covenant que se acercaban. Yo agarré mi Rifle de Luz y comencé a disparar desde la distancia, acertando en la cabeza de un Sangheili tras otro.
La pelea era intensa, y sabía que no podíamos permitirnos perder. Mientras avanzábamos por la Biblioteca, encontramos más y más Covenant, pero su manera de actuar a medida que avanzábamos, cambiaba, se veían con miedo y pánico.
Los pasillos se volvían más oscuros y desolados, el gris metálico de las paredes absorbían el frío, que podías incluso notar tu respiración.
El elevador era abierto, como todo en este maldito lugar, me acerque al panel de control para bajar y cuando el trozo metálico empezó a descender unos sonidos chillones resonaron en las paredes, poniendo alerta a todos.
Esos sonidos hicieron que se me erizara la piel, sabía perfectamente que significaba.
"Flood..." —Susurre empuñando mi arma, mirando a las paredes. Johnson tenía cubierta a Miranda, pero no les quitaré la mirada a nadie, llego el momento—.
Apreté mi Supresor en mano, sintiendo la empuñadura fría y dura debajo de mis dedos. Junto a mí, Vanja y Adam flanqueaban los lados del elevador, también preparados para lo que fuera que los esperara al otro lado.
El elevador se abrió en un silencio sepulcral. La habitación que se abrió ante nosotros estaba llena de un hedor nauseabundo y una niebla espesa que hacía difícil ver a más de unos pocos metros de distancia.
Empezamos a avanzar con cautela, apuntando nuestras armas a cada rincón oscuro de la habitación. A lo lejos, podían oír el murmullo de las criaturas del Flood, gárgaras y chillidos en la niebla. De repente, un grupo de Sangheili emergió de la niebla, sus espadas brillando en la oscuridad.
Levante mi rifle y abrí fuego, las balas saliendo disparadas a través del aire en ráfagas. Vanja y Adam se unieron, sus armas disparando en una cacofonía ensordecedora.
Como si de una alarma fuera, el equipo de Johnson salió del elevador con armas levantadas dando fuego de apoyo para eliminar a las amenazas, aunque estos no fueran lo peor que veríamos aquí.
Los Sangheili cayeron uno por uno, sus cuerpos retorciéndose y cayendo al suelo con un ruido sordo. Pero cuando el último Sangheili cayó, la niebla se aclaró y se reveló una vista aterradora.
Una horda de criaturas del Flood se acercaba a ellos, sus cuerpos retorcidos y deformes retorciéndose en una danza macabra. Ordene a mí que equipo retrocedieran, sus armas apuntando a las criaturas del Flood. Las balas disparadas solo rebotaban en sus cuerpos, haciendo poco para detener su avance.
Gruñí de frustración, estos eran más duros que los que encontramos en la Instalación 04, si solo yo podía matarlos con mis armas de luz entonces teníamos la desventaja, por lo que ordene apoyo.
"Aquiles, ¡supresión ahora!" —Grite en mi mente mientras daba la retirada—.
Los destellos de luz de mis caballeros se hacían presente, la lluvia de balas y energía empezó, con nosotros en medio del caos.
"¡Síganme!" —Grite, y todos los miembros del grupo corrieron hacia la góndola que nos llevaría a la sala del Índice de Activación—.
"Esto está mal hombre, esto está muy mal" —Pérez decía asustado de la situación, yo también lo estoy—.
"Contrólate marine, ya estamos cerca de la meta. Resiste un poco más" —Decía Johnson lo más calmado posible, pero él sabe que es normal que un marine sufra de estos ataques—.
La góndola se movía lentamente, moviéndose hacia la sala del Índice de Activación. Tomando tiempo para respirar, intercambie miradas, sus rostros tensos con la anticipación del combate, el traslado fue silencioso, no hubo muchos problemas y eso significa que algo más grande se viene.
Cuando la góndola se detuvo, el equipo se abrió camino a través de una habitación llena de criaturas del Flood, nuestras vidas dependían de atravesar todo este río de monstruos.
No tuve que avisar para que mis Caballeros aparecieran para dar apoyo, pero si me di cuenta de que faltaban 4, algo nuevo está creciendo, estos Flood son más inteligentes que antes.
Al intentar atravesar la horda de enemigos, Mackenzie y Pérez fueron tomados por una formas de combate Flood, que los mataron al instante, no miramos atrás, sus gritos de agonía plasmados en mi cabeza.
Estas cosas no se retorcían tanto como antes, evolucionaron.
Finalmente, llegamos al Índice de Activación, me abalancé sobre la consola que controla la puerta, mis dedos volando sobre las teclas mientras luchaba contra el tiempo para cerrar la puerta con el equipo intenta evitar que entren antes de que fuera demasiado tarde.
Las puertas de metal cerraron de manera brusca, causando un silencio en el lugar, mientras todos respiraban e intentaban componerse.
"No bajen la guardia, puede que esas cosas estén también aquí" —Digo acercándome al centro donde una gran cantidad de centinelas enormes residían, nunca los había visto—.
Pero lo que importaba era lo que estaba en el medio de un hueco, una pequeña pieza flotando en el centro de ese hueco.
Mientras que Adam y Vanja defendían la entrada, empecé a revisar la zona dejando a Johnson con Miranda pero teniendo una mirada en ellos.
Miranda usaba un cable como soporte para poder acercarse a donde el objetivo que mientras más se acercaba el Índice salía de su pequeña prisión, para luego dar un último salto de fe y tomar la llave.
"Ya está" —Exclama la mujer con el Índice en la mano—.
De repente el cable se sale de su posición, pero Johnson lo toma para que Keyes no caiga a su muerte.
"¿Sabe? Su padre tampoco me pidió ayuda nunca" —Johnson decía subiendo poco a poco a Miranda—.
"El ícono está a salvo" —Respondió la Comandante, guardando el Índice en su bolsillo trasero—.
"¡Adam, Vanja! ¿Cómo va nuestra salida? ¿Marines, me reciben? Tenemos problemas" —Johnson saca su rifle de Batalla observando el oscuro alrededor—.
No dije nada, pero observe desde las sombras la situación, intente usar código de luces con el equipo, pero no respondían, más bien sabia que estaban vivos gracias a los signos vitales en mi TACPAD, pero tenía que averiguar si estaban bien.
Pero antes de poder ir a su ubicación, un Elite de una armadura que jamás he visto salta detrás de uno de los centinelas caídos a donde Johnson.
"¡Diablos!" —El Sargento intenta disparar su rifle, pero es detenido por la mano del Elite que sostenía el rifle y luego toma del cuello al Johnson, levantándolo del suelo—.
"¿Qué tal te va?" —Dice cómo puede el Sargento para luego ser gritado por el Sangheili y lanzado lejos, quedando inconsciente por el golpe—.
"Sargento, quédese en el suelo" —Decía Miranda disparando con su subfusil al Elite que huye a cobertura mientras las balas rebotan en su escudo—.
"Johnson ¿está bien? ¡Johnson!" —Miranda intentaba despertar a Johnson dando la oportunidad al Elite de quitarle el arma a Keyes—.
Pero antes de rematar, salí de mi escondite y le di un golpe en su mandíbula con fuerza, desconcentrando al Elite que regreso su golpe en dirección a mi pecho, pero fue equipado y contraataque con puñetazo en su pierna, poniéndolo de rodillas, dando un gancho final tirándolo al piso.
Cuando me quería acercar, sentí un inmenso dolor en mi espalda, siendo lanzando cerca del pozo mientras me retorcía del dolor, intentando levantarme.
"Eres duro, humano, no todos sobreviven a un golpe directo mío" —Una voz rasposa, grave, sonó en la sala, como pude gire para ver a un Brute con Miranda inconsciente en un brazo y un martillo en el otro—.
"Un trabajo excelente, Inquisidor. Los Profetas estarán complacidos" —El Brute hablaba al Elite que derribe, ahora conocido como el Inquisidor—.
"El ícono... es mi responsabilidad" —Decía cómo podía el ahora conocido Inquisidor, con indignación en su voz—.
"Era tu responsabilidad. Ahora es mía" —Contesto el Brute dando a la Comandante a uno de sus soldados, que también tenían a mis hombres con ellos—.
"Te espera un sangriento final, como al resto de tu raza de incompetentes, y yo, Tartarus, cabecilla de los Brutes, seré el que te lo proporcione" —El ahora presentado Tartarus, coloca su martillo en posición como si de un arma fuera—.
"Cuando los Profetas se enteren de esto, exigirán su cabeza..." —Gruñía sus palabras con rabia al Cacique—.
"¿Cuándo se enteren?" —Pregunto con sarcasmo Tartarus mientras se reía—.
"Imbécil, ellos me lo han ordenado"
La cara de incredulidad del Sangheili fue interrumpida por el impacto de energía dado por el martillo, que lo lanzo donde estaba tirado, ambos cayendo dentro del hueco, a nuestro oscuro final.
Nota de autor: Aquí está el capítulo 32, después de una muy larga pausa, aquí está el capítulo que prometí y como dije anteriormente, subiré esto de manera irregular, ya que tengo que pensar en el resto de esta historia, y ojalá lo disfruten.
A medida que vaya publicando iré corrigiendo errores ortográficos, así que lo siento si se me paso algo.
