Al escuchar que podrías ver a tu familia saltaste de la cama y corriste a la puerta pero de nuevo un mareo te invadió haciendo que cayeras en los brazos del rubio. El cual te ayudo a ponerte de pie sin decir nada, después te tomo de la mano y te guío fuera de la habitación, no entendías por qué pero tú corazón se aceleró ante sus cercanía.

Caminaron hacia otra habitación y después de llamar a la puerta entraron.

—¡_!— grito tu madre mientras corría a abrazarte.

—¡Nee-chan!— Kota también corrió en tu dirección y los abrazarte a ambos mientras dejabas que las lágrimas corrieran por tus mejillas.

—Gracias— le dijiste al rubio que observaba la escena desde la puerta —muchas gracias—

—Tsk— fue la única respuesta de Bakugou quien después se marchó para darles algo de privacidad.

—Pensé que te había perdido— tu madre seguía abrazándote.

—Sin el nii-chan pelirojo esos guardias nos abrían matado— mencionó Kota.

—¿Guardias? ¿Por qué unos guardias los matarían?— estabas confundida.

—No lo sé, pero justo antes del amanecer los guardias irrumpieron en la casa— te relato tu madre —corri a tu habitación y no te encontré, creí que ya te había perdido— sollozo un poco —entonces corrí a la habitación de Kota y vi a un guardia acorralandolo, rápidamente corrí y lo protegí pero entonces apareció un joven pelirojo que nos saco de ahí y nos llevó al bosque donde nos reunieron con otras personas del pueblo, después nos trajeron aqui—

—No tiene sentido— comenzaste a dar vueltas por la habitación mientras pensabas —necesito hablar con él, vuelvo en un momento— dijiste antes de salir de la habitación.

Bakugou no estaba así que comenzaste a caminar por el pasillo y entonces lo viste con la pequeña Eri en brazos.

—¡Tu Tywysoges es muy bonita!— decía la menor.

—¡Sabes que siempre escojo lo mejor de lo mejor!— se jactaba el rubio.

—¡Si! ¡Onii-chan siempre escoje lo mejor!— reía la pequeña.

Escuchar aquello te avergonzó un poco pero no podías ocultarte más.

—¿P... puedo hablar contigo?— dijiste tímidamente causando un cambio drástico en la expresión del rubio.

—Busca a Ochako— le dijo el rubio a Eri y está se marchó feliz de verlos hablar juntos —¿Que quieres?— dijo más rudo de lo que esperaba.

—Quiero la verdad ¿Que esta sucediendo en realidad?—

—Ven conmigo— Bakugou comenzó a caminar y lo seguiste.

Entraron en una habitación adaptada como sala de estar, él se sentó en un sofá y te hizo señas de que te sentaras a su lado, tímidamente lo hiciste.

—¿Que es lo que quieres saber?— dijo mientras pasaba su brazo sobre tus hombros, esto te avergonzó demasiado e hizo que te sonrojara, el rubio dejo escapar una pequeña sonrisa al ver eso.

—¿Por qué los guardias atacaron a mi familia?—

—Fue una emboscada— la mirada del rubio cambio y mostró una furia inimaginable —tengo un maldito espía entre mis tropas—

—No entiendo, si fue una emboscada ¿No debieron atacarlos a ustedes y no al pueblo?—

—No tienes idea de cómo son las órdenes de "tu rey" ¿Cierto?—

—¿A qué te refieres?—

—¡EN CADA MALDITA BATALLA ESOS IMBÉCILES DE LOS GUARDIAS MATAN A LOS SOBREVIVIENTES Y LUEGO NOS CULPAN A NOSOTROS!—

—¡¿Que?!—

—¡COMO LO OYES! ¡NOS ATACARON PRIMERO Y AHORA USAN NUESTRO NOMBRE PARA ESCONDER SUS MALDITOS ERRORES!—

—No puedo creerlo—

—¡Pues más vale que lo creas por qué ahora también vendrán por ti!—

—¿Por mi? ¿Por qué por mi?—

—En este punto el espía ya debe haberles informado que eres mi Tywysoges—

—Por cierto ¿Que es una Tywysoges?—

—Es una...— por un segundo el rubio no supo que responder y se veía claramente incómodo.

—¡Katsuki!— Uraraka irrumpió en la habitación y su rostro mostraba preocupación —¡Izuku y Shoto regresaron! ¡Parece que están heridos!—

Al escuchar esto el rubio se puso de pie rápidamente y salió detrás de la castaña, dudaste pero los seguiste tal vez podrías ser de ayuda.

Bajaron al primer piso del castillo justo cuando los mencionados eran ayudados a entrar.

—¡¿Que les ocurrió?!— Uraraka los inspeccionaba mientras las lágrimas recorrían su rostro.

—Estoy bien— dijo el peliverde —no es mi sangre— señaló su ropa —pero Shoto si está herido—

Rápidamente te interpusiste entre ellos y comenzaste a revisar al herido, por suerte no era nada de gravedad y pudiste curarlo con tu don.

—¡¿QUE RAYOS FUE LO QUE SUCEDIÓ?!—

—No estoy seguro pero al parecer sabían que Shoto estaría ahí— hablo Deku —logramos escapar y trajimos con nosotros a algunos sobrevivientes pero no pudimos hacer mucho por el resto del pueblo— al escuchar esto no pudiste evitar derramar unas lágrimas silenciosas.

Bakugou te tomo de la mano tratando de reconfortarte, acción que no pasó desapercibida ante sus amigos.

—Debemos hablar— dijo el rubio y todos menos tu comprendieron a qué se refería —llamen a los demás y nos veremos en la sala de audiencias— después de eso te llevo a otra habitación.

—¿Que sucedió con las personas del pueblo?— preguntaste cuando se quedaron a solas.

—Mi gente trato de salvar a tantos como pudieron pero ya lo oíste, no fue suficiente— las lágrimas aumentaron.

Bakugou te dió un apretón en tu mano que aún tenía unida a la suya, y con su mano libre limpió las lágrimas de tus mejillas.

—¡TE JURO QUE HARÉ QUE EL BASTARDO DETRÁS DE TODO ESTO PAGUÉ!— segundos después te abrazo, tu corazón comenzó a latir desesperadamente —Tendré una reunión importante y hablaremos de lo sucedido, quiero que estés ahí—

—Quiero estar ahí, tal vez sea de utilidad—

—Sabia que serías la Tywysoges correcta—

—Aun no me has dicho que es una Tywysoges—

—Es— el rubio suspiro —Es el título que se le da a las futuras Reinas—