Título: Fucking Rich people.
Rating:T a M
Disclaimers: Naruto no me pertenece. Si me perteneciera hubieran visto más el background de los Hyugas, Naruto seria mas protagonico, los Akatsuki tendrían su spinoff, el equipo siete comprenderán que nunca debieron de defender a Konoha, terminarían la guerra y serian unos ninjas fugitivos/ rebeldes.
Piensen que esto es como una obra de teatro y los personajes solo toman el papel de esta historia. Simple y sencillo.
Capítulo 7
Casa de los Hyugas
Dia: Sábado
Hora: 6: 00 pm
Los días de la semana se le había pasado demasiado rápido y demasiado lento al mismo tiempo. Sasuke apenas estaba en su casa. No sabía si estaba tratando deliberadamente de evitar a Hinata o no, pero ciertamente se sentía así. Lo vio durante un máximo de tal vez dos veces durante unos quince minutos en la oficina, e incluso cuando estaban allí juntos, apenas se veían.
Por parte de ella si estaba evitándolo. No podía con la vergüenza que tenía.
Todos los días tenían una rutina incómoda en la que ambos intentábamos hablar con Haku o con la señora Chiyo tanto como era posible para evitar el contacto directo entre ellos. Estaba segura que Shisui lo notaba, solo era discreto y miraba con humor su actitud. Nadie preguntaba que era lo que les pasaba o porque actuaban raros.
Fue terrible. Tenía que ver el lado positivo de esto. Por un lado, Sasuke no parecía interesado en Hinata en absoluto. En realidad, eso también fue un poco de alivio: Sasuke daba miedo. Parecía que el Uchiha que había estado apoyando era otra persona diferente a la que veía que salía todas las mañanas y que veía, de vez en cuando, llegar a su casa.
Estaba metiendo la llave cuando escuchó movimiento dentro de su casa, abrió lentamente y con cuidado la puerta para notar que el sonido venía desde la cocina. Eso era extraño. Neji estaba con sus tíos viendo a un cliente, Tokuma seguía en Boston y Hanabi aun no regresaba de la universidad. Camino sigilosamente y con sus manos en posición para pelear cuando ve la figura de un hombre que era parte de su infancia tenía la cara fresca, más bronceada de lo habitual y, al mirarlo de espaldas, tal vez un poco más gruesa de lo que recordaba, volteo el hombre.
-Hello baby girl.
-Me sacas un susto- le dijo Hinata al mismo tiempo que le daba un golpe con su puño en el brazo de su amigo.
Sus nervios. Un día iba a morir de nervios como la señora Bennet.
-Yo también te extrañé, Hinata.
-¿Cuando llegaste?-pregunto animada-¿qué haces aquí?
-Pensé que no iba a matarme regresar un poco antes- explicó mientras rodeaba la mesa de la cocina y se paraba frente de ella, casi por encima de su figura. Antes de que ninguno de los dos pudiera decir una palabra más, sus brazos la rodearon.
-Te extrañaba tanto- decía mientras la abrazaba. Echándose hacia atrás, la sonrisa que Kiba tenía en su rostro se marchitó, entrecerró los ojos mientras estudiaba el rostro de la Hyuga.
-Te ves pésimo, Hina ¿No estás durmiendo?-preguntó mientras seguía mirando lo que estaba seguro eran los círculos debajo de los ojos.
¿Qué sentido tenía mentir? Hinata se encogió sus hombros bajo sus palmas.
-No suficiente.
-¿Es tu jefe ese Sanosuke?
-Es Sasuke- corrigió el nombre entre risas-pero sí es uno de los motivos de mis ojeras.
-Aqui esta tu mejor amigo para escucharte-decía esto mientras sacaba de su refrigerador una lata de cerveza- Por fin, aqui si hay cerveza.
-¿Por eso estás asaltando nuestra cocina?
-En mi casa solo hay Boones y esas bebidas para mujeres-abrió la cerveza que tenía en sus manos-¿Que hizo ese inútil de tu jefe?
No podía decirle que la encontró en la situación más embarazosa, que la abrazó durante uno de sus ataques de pánico y que se han estado evadiendo porque les causa vergüenza verse a los ojos. Estaba segura de que era un tema que no lo volvería a tocar y una situación que no quería volver a vivir.
Pero la culpa era de ella, por acostumbrarse a Neji.
-Es un hombre que tiene el peor humor del mundo.
-¿Peor que Neji? No te lo creo.
Hinata solo volteo los ojos al techo, después de esto se acercó a su refrigerador para preparar un sándwich. O tal vez dos.
-¿Quieres comer un sándwich?
-Sabes la respuesta-contestó sonriendo el Inuzuka ayudándole a preparar su comida- Aún así no me ignores, tienes que hablar de él. Nunca te he escuchado que te quejes de alguien.
-No es queja, es simplemente la verdad.
Debía de admitir que una parte de ella se estaba quejando de él, de su forma de actuar tan bizarro y como era que solía ser grosero en algunos momentos del día. Kiba inclinó la cabeza hacia un lado buscando su mirada y le sonrió. La tensión que no se había dado cuenta que tenía se escapó de sus hombros.
-Eso suena realmente genial. Es lo más humano que te he visto actuar.
Hinata levantó la ceja.
-¿Quejarme?
-Ustedes los Hyugas son misteriosos-dijo Kiba.
Hinata estaba terminando de tostar el pan cuando gira su cuerpo para verlo de frente. Tenía razón, tenían muchos secretos. Inuzuka Kiba jamás cuestionó sus creencias ni su pasado. Ella no le podía decir que estaba en la mira de uno de los agentes que los había encontrado en la escena del río. Era un tema que casi no lo hablaban, Hinata recordaba aún la cara de Kiba asustado después de ver el cuerpo de la mujer.
-Eso también decías de los Aburames-se defendió.
-Ellos son inadaptados sociales.
Kiba se rió en alto y dejó de divagar en su mente por un momento para estudiarlo: sus ojos color marrón tinta, la curva de su labio superior, la forma en que su cabello castaño había crecido hasta por debajo de sus orejas. Termino de preparar los sandwiches y luego saco unas sodas del refrigerador. El Inuzuka continuó hablando con Hinata de su viaje a Texas y su visita con su padre, después de un tiempo escucharon la puerta principal que se abría y luego escucharon pasos.
-¿Por qué dejas entrar a pordioseros Hinata?
La voz de Neji resonó en toda la cocina. El Hyuga camino con paso seguro cerrando rápidamente la distancia entre el Inuzuka y él. Hinata estaba acostumbrada a esa clase de actitud entre ambos, desde secundaria hacían lo mismo. Neji la vio por el rabillo del ojo, sus ojos grises se abrieron y le envió una pequeña sonrisa.
-Hola Neji, sigues igual de blanco desde que te vi ¿te has ido a revisar el medico?
-Estoy completamente saludable Inuzuka.
Neji se acercó a Hinata para darle un beso en la mejilla. La tenían mal acostumbrada a ese tipo de atenciones.
-¿Saben que deberíamos de hacer?
Boston, Massachusetts
Hora: 8:00 pm
¡Poom!
Estaban en una caja de bateo.
Kiba había convencido a Neji y a Ko que fueran a la caja de bateo en Boston. Tanto fue su labor de convencimiento que le marcó a Tokuma y Hanabi para ir.
-No puedo creer que los Hyugas sean malos en el béisbol, pensé que eran perfectos.
Dijo el Inuzuka molestando a Neji que estaba en el turno en el bate. Hinata escuchó una maldición por parte de su primo nuevamente fallando la pelota.
-Son californianos y apestan en el béisbol. Son igual de malos que los Dodgers.
La última pelota que salió de la máquina fue la que pudo abanicar Neji, este volteo a ver al castaño con una mirada asesina. La misma mirada asesina que lanza Hanabi. Neji salió de la caja de bateo acercándose al Inuzuka. Su cuello se estiró tenso y las venas se destacaron en su frente. Hinata había pensado antes que Neji se sonrojaba en raras ocasiones. Este enrojecimiento era diferente. El estaba enojado y llegando a sus límites.
Viéndolo de esa forma le recordaba al tío Hoheto.
-Hinata ¿Puedo golpear a tu amigo?
-Neji…
Advirtió Hinata al ver que esta ocasión se habría sobrepasado su mejor amigo. Volteó a ver a Kiba y se dio cuenta que estaba hecho una bola de nervios. Él sabía de los entrenamientos que tenían y no era nuevo en la forma de pelea de Neji. La pelinegra lo miró con incredulidad.
-Fuck you Kiba-gruño Neji alejándose de ellos.
-Sigo yo al bate-dijo Tokuma tomando su lugar en la caja de bateo ignorando como era que estaban a punto de pelear.
-Me estoy asando aquí - se queja Hanabi haciéndose una coleta-¿no pudiste encontrar un lugar con aire acondicionado?
-Busque el que estuviera a la misma temperatura que el infierno, que es donde vienes…
-Kiba…-advirtió Hinata.
Mientras discutían Hanabi y Kiba, la pelinegra miró hacia arriba. Aunque no estaba el sol presente, se sentía caliente el ambiente recordando el clima como el estado de California.
California. Debía de marcarle a su padre en los próximos días.
Neji puso una mano sobre el hombro de Hinata, causando en ella que se tensara inmediatamente ante el contacto físico inesperado que solo hizo que la sonrisa Neji se convirtiera en una sonrisa completa.
-¿Qué piensas Hinata?
-No he hablado con papá desde que llegamos.
-Oh.
Contesto Neji viendo ahora como es que Hanabi le lanzaba una mirada asesina al Inuzuka. Tomo una cerveza que tenían en la mesa y le dio un sorbo. Tokuma salía de la caja de bateo y se acercó a ellos.
-Realmente apesto en esto del béisbol- hizo una pausa y vio otros pares de ojos grises- la siguiente reunión votamos para venir aquí. Me encantaría ver la cara de Hoheto fallando todos los lanzamientos.
-Apoyo la noción-dijo Neji levantando la cerveza para luego golpearla con la botella de Tokuma.
Kiba se acercó en donde estaba sobándose su brazo. Todo mundo sabía que con Hanabi no se bromeaba.
-Bueno entonces me dirás de tu infernal jefe-se sentó en la silla que quedaba libre.
Hinata le dio una mirada de complicidad a su amigo, se aseguro de hablar de su jefe mientras los demás Hyugas estaban entretenidos en otros temas y no poniendo atención. Le trato de explicar como era su interacción y solo veía como era que Kiba por primera vez en mucho tiempo la escuchaba sin decir ninguna palabra. Una vez que le explico como era su trato hacia ella, omitiendo que tomó una pequeña siesta a lado de él, vio como es que su amigo frunció el ceño.
-Suena como una persona egocentrica y como un gran idiota.
-Lo es. Bueno, no se.
-¿Por qué es tan idiota?- dijo Kiba, y luego parpadeó como si realmente estuviera considerando si él tenía una buena excusa-¿Quizás tuvo una infancia difícil?
Hinata se atragantó con su cerveza. Estaba tosiendo desesperadamente, esperando que Kiba o alguno de sus primos notara su actitud. No había considerado que su actitud había cambiado después del secuestro. Kiba le pasó una servilleta para limpiarse la boca.
-Puede ser, ¿recuerdas el secuestro de la casa de los Mitarashi?
Ahora fue turno del Inuzuka que se atragantara con la cerveza, se controlo mas rapido y ya estando tranquilo miro a la de ojos grises. Kiba no iba a olvidar lo que vieron esa tarde cuando entraron a la casa.
-Es cierto…- contestó Kiba viendo a Hanabi que entraba a la caja de bateo-Tal vez sea algún tipo de mecanismo de defensa.
-¿Lo estás defendiendo, Kiba?-pregunto Hinata sorprendida.
-Definitivamente no, pero no sabes lo que vivió esas semanas Hinata.
Los ojos de Kiba estaban fijos en Hinata y se habían entrecerrado en una acusación silenciosa. Hinata contuvo la respiración por un momento y luego suspiro su frente aterrizó en la palma de su mano.
-¿Qué voy a hacer?
Kiba se aclaró la garganta y luego tomó un poco de su botella de cerveza.
-Bueno, vas a volver al trabajo y no dejarás que siga actuando así, no vas a dejar que crea que tuvo algún impacto. Deberías ignorarlo, Hinata. Ese hombre tiene un pasado enfermo que sigue viviendo todos los días.
-Tienes razón.
-A la gente le pasan cosas de mierda todo el tiempo- dijo Kiba con un tono serio y distante-No es excusa para ser ególatra.
-No supongo que no.
Lo hizo sonar tan simple, tan razonable, tan posible. Hinata solo pudo asentir, estar de acuerdo y esperar que tuviera razón.
Tal vez Kiba había madurado en ese viaje.
Residencia Uchiha
Dia: Lunes
Hora: 12:00 pm
El día había empezado como de costumbre. Había llegado temprano, ese día habían entrenado juntos Shisui y Sasuke, cuando Sasuke estuvo en la cocina, Hinata trató de mantenerse fuera de su camino; trató de no hacer contacto visual. Sasuke fingió que Hinata no estaba allí, así que Hinata también fingió eso. Normalmente, esto parecía funcionar para ambos.
Estaba sentada en la oficina arreglando uno de los documentos que Haku le había pedido cuando siente la mirada pesada de otra persona viéndola desde la puerta. Giró su cabeza y observó a Setsuna parado en la puerta.
-Hinata, ¿verdad?-se acercó al escritorio con una mirada de cazador viendo a su presa. Hinata casi se encogió cuando reconoció al hombre de ojos color avellana frente al escritorios de ella. Se sentía acorralada.
-El señor Uchiha no está aquí-contestó rápidamente, intentando ignorarlo.
-Lo sé-respondió el hombre rápidamente.
-¿Qué estás haciendo aquí?-escuchó otra voz detrás del hombre.
Shisui estaba bajando del gimnasio viendo a Setsuna con mirada inquisidora.
-Shisui, vine a invitar a Hinata a comer-explicó el hombre primero observando a la pelinegra y luego ver al Uchiha.
Shisui miró a Setsuna con incredulidad, para luego fruncir el ceño. Hinata se sorprendió al escuchar que la intención de llegar a la casa era solo invitarla a comer. Era ridículo que incluso estuviera sacando el tema. Sin embargo, con la educación que le habían impartido contestó amablemente.
-Muchas gracias por la invitación pero no puedo, tengo papelería que hacer.
Setsuna frunció el ceño.
-¿Que eso no está permitido o algo así? Tienes que comer, Hyuga.
Sonaba molesto y parecía ofendido; eso le era extraño. Shisui se aclaró la garganta antes de hablar.
-Creo que la estás molestando en su hora de trabajo, ¿qué te parece si bajas a la cocina a tomar una copa de vino antes de retirarte?
Le debía una grande a Shisui.
Edificio Uchiha
Dia: Martes
Hora: 3:00 pm
Apago el coche y apoyó la cabeza en el volante. Se le estaba haciendo costumbre a Haku llamarla y citar en otro lugar fuera de su área de trabajo. Nuevamente estaba abusando de su confianza.
Ese día la mayor interacción que tuvieron fue cuando vio a Shisui tomando un café con ella en su cocina, y le dijo que no se le olvidara recoger su ropa de la tintorería ese día. Parecía que se le iba hacer costumbre como todos los días anteriores, apenas se dirigían dos palabras.
¿Por qué Haku le pedía venir al edificio?
Entró al edificio por una de las puertas laterales, paso por el protocolo para poder entrar y se encaminó al piso catorce. Cuando las puertas del elevador se abrieron se encontró con una cara familiar.
-Llegas tarde.
Hyoton Haku estaba más delgado y más ojeroso, se veía incluso enfermo. El hombre no sabía lidiar bien con el estrés. Camino a paso apresurado, ella intentando estar a la par de él, conforme caminaban veía cada cubículo lleno de gente trabajando. Una de las puertas que estaban abiertas pudo ver a Uzumaki Karin hablando con otra mujer y dándole indicaciones. Cuando llegaron a lo que parecía una sala de conferencia estaba llena de hombres trajeados. Haku le hizo que se sentara a lado de ella y tomara notas de lo que es el nuevo protocolo de vigilancia.
Cada vez que tecleaba los puntos de importancia de la conferencia, a su punto inútil, le enfurecía cada vez más. No era su trabajo. No había estudiado para ser una asistente personal del asistente personal. Terminando el tema del protocolo de vigilancia, se acercó lo que parecía el arquitecto y la mano derecha de Sasuke.
El arquitecto Hozuki Suigetsu, era un hombre atractivo y alto con una cabellera larga de color plateado. El color le quedaba perfectamente, el único defecto que veía era su dentadura que le hacían recordar a los de un tiburón. Continuó haciendo los apuntes, ignorando la mirada que le mandaba el Uchiha a lo lejos. Terminando de la conferencia Haku la mandó a dejar los papeles a lo que es la oficina de Sasuke en ese piso. Cuando tocó la puerta de la oficina volvió a sentir miedo.
-Hyuga, pasa.
Hinata le entrega el documento al de ojos oscuros en la mano. Vio al hombre que estaba enfrente del Uchiha, la miró por unos segundos de una forma particularmente sin importancia, traía puestos unos jeans con las rodillas casi completamente gastadas. Los dobladillos eran fibrosos contra el empeine de sus botas de vaquero. Llevaba una chaqueta de cuero negro sobre una camisa blanca de corte occidental con broches de perlas en lugar de botones. El otro hombre que se encontraba a lado del de cabello plateado le sonreía en grande, este vestía unos jeans relavados y una camisa de color negro.
-Hyuga ¿verdad?-pregunto el moreno a lo cual Hinata decidió asentir con la cabeza-mi abuelo es entrenador de tu hermana, soy Sarutobi Asuma. No si me recuerdas.
Oh.
Como olvidarlo escribiendo en su cuaderno cuando lo entrevistó el otro detective. Lo curioso era el parentesco con el entrenador de Hanabi.
-Oh.
-Está demasiado emocionado con tu hermana como jugadora, cree que ganen los intercolegiales.
-Asuma..-gruñó el Uchiha desde su lugar con el ceño fruncido-¿porque los documentos no están completos?
Asuma se disculpó, tomó los documentos para verificar qué era lo que faltaba. El Uchiha tomó otro par de documentos no sin antes ver a la Hyuga directo a los ojos. Un escalofrío recorrió su cuerpo, trato de ignorar al Uchiha a pesar de que hacía demasiado ruido al mover las hojas.
-Que linda sorpresa-dijo el hombre cabello platinado mientras el Uchiha leía unos documentos enfrente de él-dígame señorita Hyuga ¿Ha hecho algo ilegal últimamente?
-Solo cambiarle el almuerzo a mi primo-dijo con seguridad la pelinegra.
Hatake Kakashi le causaba miedo e intriga. Había algo misterioso en su mirada y en como acechaba a Hinata. Este le sonrió ligeramente causando un estremecimiento en su cuerpo. Si bien él, era una de las personas en su pasado y que sabía algo de los Hyugas. Hinata tenía que tener mucho cuidado con él.
-Usted es un misterio, señorita Hyuga.
¿Misteriosa ella? Al contrario era el que era más misterioso.
-No hay nada misterioso en mí, señor Hatake.
Kakashi se puso de pie y sonrió ante su respuesta. Hinata sabía que estaba contestando a la defensiva y tal vez esa era la intención de ese hombre. Solo se escuchaba de fondo los papeles que movía Sasuke tratando de leerlos.
-Creo que eres muy autosuficiente- murmuró en voz baja.
-Feminismo ¿alguna vez lo ha escuchado?
-Kakashi no tienes que revisar el área de seguridad junto con Asuma-dijo Sasuke que estaba terminando de firmar uno de los documentos en mano.
Había un tono en su voz que no había escuchado antes. Si bien Hinata no podía detectar nada en su expresión, estaba mirando a Kakashi con una mirada tan intensa que de repente se sentía confundida. Volteo a ver a Asuma que se encontraba a un lado de ella, que estaba también mirando la escena, volviendo la cabeza de Kakashi a Sasuke con una expresión divertida en su rostro. Kakashi enarcó una ceja y, por un momento, ninguno de los dos dijo nada. Parecía haber algún tipo de comunicación silenciosa en el que ella no estaba al tanto, pero después de otro momento, Kakashi levantó una mano, casi apaciguadora.
-Talvez si.
Ambos hombres salen de la oficina con los papeles en mano, Hinata estaba apunto de salir con ellos cuando escucha que le habla el Uchiha. No era su día de suerte.
-Necesitamos hablar -Dijo de inmediato Sasuke, sus ojos recorriendo el camino hacia su pecho y la caída del escote del vestido de algodón justo entre la uve de sus pechos.
Eso era extraño.
-No tengo tiempo, el señor Hyoton me dejó varios pendientes que tengo que arreglar.
-Dame unos minutos- dijo en un tono un poco menos seguro y agresivo, sus ojos todavía se posaban en su vestido. Hinata suspiró derrotada y tomó asiento en la silla más cercana-Alguien de la empresa mandó un correo donde algún hacker rastreo el dato de uno de mis ex empleados.
Fuck. Había limpiado el historial y no había dejado rastros de que fue ella. Puso su mejor cara que pudo mientras continuaba escuchando lo que decía el Uchiha.
-No entiendo de que tenemos que hablar.
-Eso es lo extraño Hyuga, el correo no viene de ninguna máquina-dijo su jefe mientras posaba sus dedos índice sobre sus labios-pero si había movimientos desde mi computadora y mi correo, aparentemente Tsuchi Kin llevaba tiempo sacando información.
-Sigo sin entender porqué tengo esta platica con usted.
-El día que estuvo más activa haciendo lo que los hackers hacen fue uno de los días que estuve enfermo-continuó diciendo en un tono de voz más serio.
El sonido de la puerta de la oficina interrumpió la plática, la cara de Tayuya se asomó primero, se encontraba vistiendo ropa más cómoda de maternidad.
-Señor Uchiha, tiene una junta en la sala seis en veinte minutos.
-No hemos terminado aquí, Tayuya. Por favor cancele mi próxima reunión-dice Sasuke desde su asiento con la mirada puesta en Hinata.
La mujer embarazada duda lo que escucho, mirándolo boquiabierta. Ella parece perdida. Gira el Uchiha la cabeza lentamente para mirarla y arquea las cejas.
-Muy bien, señor Uchiha -murmura, luego sale de la oficina.
Sasuke frunce el ceño y vuelve su atención hacia Hinata.
-¿Dónde estábamos, señorita Hyuga?
-Sigo sin comprender esto-dijo Hinata decidida a no ser descubierta. Su vida estaba llena de mentiras, una más no le haría daño -es una coincidencia lo que en su mente está formulando. Ese día usted me mantuvo ocupada con su fiebre, así que creo que esta plática no merece que usted cancele una reunión importante.
Trataba de mantener el control, pero sus manos estaban frías y comenzaba a temblar. No podía pensar en nada. Sasuke solo se limito a observar nuevamente. Además, con lo tranquilo que parecía estar, lo último que quería hacer era hacerlo enojar y que investigar más de ella.
-Dejamos este tema por el momento
Hinata respiró.
¿Cómo es que unió todas las piezas? No es que realmente importara, pero tenía curiosidad. Tenía que tener más cuidado con él. Esa noche tendría que hablar con Shino lo antes posible.
Edificio Uchiha
Dia: Martes
Hora: 5:00 pm
-¿Qué le pasa hoy a Sasuke?-pregunto Tayuya que se sentaba en su lugar-Escuché que estaba un poco alborotado esta mañana.
-Tuvo una junta larga- contestó Hinata que estaba haciendo los últimos arreglos a la agenda. Era un desorden, no sabía cómo era que Haku se atrevía a moverse sin ver si tenían disponibilidad.
-¿Estás segura de que no quieres que te traiga algo de la cafetería?-pregunto Tayuya, sus ojos se movieron en dirección a la oficina de Sasuke.
-Estoy bien.
Tayuya sonrió y salió de la oficina. Acababa de terminar lo último del café cuando, por alguna razón, miró hacia arriba y se encontró atrapado en la audaz mirada penetrante de Uchiha Setsuna, quien está de pie enfrente del escritorio, mirando fijamente a Hinata.
-Hyuga Hinata. Qué sorpresa tan agradable-dijo Setsuna con su mirada inquebrantable e intensa enfocándose en la uve de su vestido.
Hinata se había quedado congelada.
-¿Ha trabajado aquí mucho tiempo?- Su voz es baja y le estaba mirando, sus ojos oscuros se concentran en su escote y luego subieron en su rostro.
Había algo en la mirada de él, algo oscuro e incierto. Encendió una especie de inquietud en Hinata que no había sentido en mucho tiempo. Un escalofrío le recorrió el cuerpo y es cuando comprendió que tenía miedo.
-No, la verdad son mis primeros días aquí.
El hombre volvió a posar su mirada en sus pechos y pasó su lengua por sus labios.
-He escuchado muy buenas recomendaciones sobre ti, creo que puedo darte un puesto en el piso donde trabajo.
Hinata hizo clic con el bolígrafo que tenía en la mano nerviosamente.
-El señor Hyoton y el señor Uchiha han sido de gran ayuda, de hecho. Es claro que hacen un buen equipo y por eso han escuchado muy buenas recomendaciones mías.
-No le des mucho crédito a ese par, tienen sus defectos-contestó con el ceño fruncido.
-Yo también los tengo.
Hinata se mordió el labio. Tenía esa mala maña de contestar cuando debería callarse. No le gustaba como la estaba mirando Setsuna, la miraba como si fuera un pedazo de carne.
-Entonces dime, Hinata-preguntó como si su declaración anterior ni siquiera hubiera sido dicha-¿No te gusta el café o algo así?
¿Qué?
Hinata se levantó de su lugar y se alejó a uno de los archiveros, sintió como era que el Uchiha se acercaba a ella. Hinata respiró por su nariz y se controló. Si era necesario tendría que usar el puño suave. Se giró y observó que el hombre estaba a unos pasos de ella. Parpadeando y encogiéndose sobre sí misma, escuchó que el hombre le susurraba.
-Aún no has dicho que sí a mi cita.
-Yo-yo realmente no creo.
Cerró los ojos con fuerza y se mordió el labio, tratando de controlar su ira y sus lágrimas. Odiaba sentirse indefensa cuando realmente no lo era. Vio las esquinas del techo y se dio cuenta que había cámaras, si usaba el puño suave sería grabada. Intentó tranquilizarse y dio un paso hacia atrás acercándose al archivero.
-No se tiene que enterar tus jefes, es solo una cita. No creo que a Sasuke le moleste, ese sobrino mío es un...
-¿Qué deseas Setsuna?-gruñó Sasuke entrando a la oficina.
Hinata casi soltó lágrimas de alivio al ver los ojos oscuros de Sasuke mirar con enojo a Setsuna.
-Sasuke…
-No deberías estar en este edificio.
-Solo estábamos conversando-dijo el hombre que estaba alejándose un par de pasos de la pelinegra.
Por fin podía respirar bien.
-Te volveré a repetir, ¿Qué deseas?
-Si te dijera lo que deseo no sería apropiado-respondió Setsuna mientras veía el pecho de Hinata sin ocultarlo.
Sasuke miró con recelo a Setsuna y este sostuvo la mirada. El concurso de miradas duró unos segundos más hasta que Setsuna se movió incómodo y bajó la mirada hacia el piso.
Por una fracción de segundo pensó que la siesta que tomaron hace unos días significaba que podrían ser amigos.
-Te lo diré directamente, deja de acosar a mis empleadas- con eso, Sasuke la agarró del brazo y tiró de ella hacia él, haciendo que ella cayera sobre su pecho firme y excepcionalmente acogedor y reconfortante.
Setsuna había dejado de mirarla, solo estaba enfocado en Sasuke. La mirada del Uchiha era aterradora.
-No sabia…
-Puedes retirarte ¿o tengo que hablar con los de seguridad?
Sasuke se dio la vuelta y caminó directo a su oficina, por un momento Setsuna y la Hyuga se quedaron parados en el mismo lugar y sin comprender que había sucedido. Los ojos oscuros de Setsuna se apartaron de la puerta y luego volvieron a los ojos grises de ella, con una expresión de incertidumbre dio la vuelta y se retiró.
Una vez que la dejaron sola en la oficina, dejo caer su frente sobre la mesa tratando de mantener todos sus pensamientos y controlarse. Cada pregunta que se planteaba sonaba descabellado o una broma. Temblando al borde del pánico, miró por la ventana en busca de una señal de esperanza.
Necesitaba un cigarro. Se levantó de su lugar y se dirigió al elevador.
Tenía que salir de ahí.
Ubicación: Suburbios de Boston, Massachusetts.
Hogar de los Hyugas
Hora: 9:00 pm
Cuando se trataba de cocinar, Hyuga Neji era el rey. Uno de los misterios que todos tenían era como fue posible que Neji tuviera tan buen sazón. Esa noche le había tocado hacer la cena, la cual Hinata solo había dado unas cuantas mordidas antes de tirarlo a la basura. Uchiha Sasuke estaba haciendo difícil su trabajo al igual que Hatake Kakashi. Salió de la casa para detenerse en la entrada de la casa, se sentó en una de las esquinas y sacó de su bolsillo su cajetilla de cigarros.
-¿Ya terminaste de cenar?
El sonido de la voz de Iroha le crispó los nervios. La pelinegra le estaba dando la espalda y daba gracias a la diosa Kaguya porque así no podía ver el rubor que quemaba sus mejillas. Iroha sabía muy bien cuando ella mentía.
-Algo así-hizo una pausa mientras encendía su cigarro y luego daba una calada, expulsó el humo y se enfrentó con la mirada gris de Iroha- tuvo un mal día en el trabajo y estoy estresada. Sabes que no soy buena interactuando con nuevas personas.
Iroha tenía los brazos cruzados mientras la veía y la escuchaba, hizo una mueca a la cual Hinata pudo notar.
-Eres buena interactuando, solo tienes miedo aún, tus compañeros de trabajo son agradables, ¿no?
Hinata pensó en las personas que había conocido en el edificio donde Sasuke tenía su equipo de trabajo, dio una calada nuevamente al cigarro y le regaló una sonrisa a Iroha.
-Algo de eso.
El único problema era su jefe. Su jefe temporal.
-Puedes hacer bastantes cosas Hinata, pero recuerda no esforzarte tanto y sabes que nos puedes confiar todo.
Era reconfortante saber que a pesar de todos los errores que había cometido en el pasado, que todos los problemas que los había involucrado aún estaban protegiéndola. Sabía que Iroha al notarla seria y con poco apetito algo estaba rondando por su cabeza. Tenía la sospecha que Neji también lo había notado, pero él confiaba en que le iba a decir la verdad. La pelinegra dio una calada al cigarro y vio el cielo estrellado mientras la fauna cerca del bosque creaba su sinfonía. Exhalo el humo antes de continuar con la conversación.
-Creo que puedo hacer muchas cosas y más por la confianza que me dan.
Iroha sonrió de oreja a oreja y luego su mano le quitó el cigarro para darle la última calada de este. Hinata no se quejo, su mente aún seguía procesando lo poco y a la vez grande que estaba pasando en su vida.
-Me agradas, eres mi favorita y lo sabes pero por favor no tomes la misma actitud que Neji.
-¿De genio?-bromeo la pelinegra.
-De antisocial.
En ese momento se escucha el grito de Hoheto desde adentro, probablemente desde la oficina. Iroha se mueve de su lugar dejando a Hinata sola en la entrada de la casa a oscuras, necesitaba pensar y ordenar ideas. Estaba apunto de entrar a la casa cuando ve que un carro se detiene enfrente de su casa, curiosamente se parecía al carro del maestro Umino. Los vidrios estaban polarizados que no podía distinguir bien quienes iban de piloto como de copiloto. Tenía que aceptar la pelinegra que tenía curiosidad de saber quien saldría del coche, se abrió la puerta del copiloto y se bajó del auto Ko.
Desde donde se encontraba estaba segura que no la podía ver, quien quiera que estaba conversando con Ko tenía toda su atención en esa persona. El Hyuga cerró la puerta y camino rumbo a la casa, una vez estando cerca Hinata salió de su esquina y Ko la miró con atención. La pelinegra pudo ver preocupación real en su rostro.
-Hinata…-vaciló Ko.
Ella notó como era que sus pupilas se dilataban y sus mejillas se tornaban de un color rosa. Del carro de donde se había bajado ya no estaba enfrente de la casa de los Hyugas, la mirada estoica de Hinata sobre Ko era inevitable.
-No hablaré y por lo tanto no vi nada.
Su rígido asentimiento con la cabeza la hizo sentir mal. Solo rezaba a todos los dioses que no se estuviera equivocando en como estaba siendo cómplice de Ko. Necesitaba dormir más de ocho horas y preferiblemente dormir al lado de Neji.
Ubicación: Boston, Massachusetts.
Edificio Uchiha
El día había iniciado como costumbre en Boston. Se recordó que solo sería unos días y que siempre podía comer con Tokuma en un restaurante cerca del área. Tayuya entra a la oficina para decir que Sasuke y Haku están en el séptimo piso para su cita de las cuatro de la tarde. La Hyuga hace todo lo posible para cerrar rápidamente la agenda del día siguiente al igual que terminar de enviar los últimos correos. El Uchiha la había estado tratando de evitar, parecía era ya costumbre por parte de ambos.
-Subiré con café para todos-dijo Tayuya mientras hacía una llamada.
Después de esperar el elevador y llegar al piso que era habían pasado unos minutos cuando entró a la sala de conferencias donde se encontraban varios hombres trajeados. El señor Madara y el señor Fugaku se encontraban de pie fumando.
Tayuya entra a la habitación con café mientras Haku dirige su atención a Tayuya para agradecerle, Hinata observa como uno de los hombres de Sasuke observa a la mujer como si fuera su adoración.
Probablemente el esposo de Tayuya, Juugo.
Cuando Haku vuelve su atención hacia ella, miró a Tayuya, quien mira hacia atrás desde la puerta, luego mira entre Sasuke y ella y le guiña. Hinata miró a Sasuke, encontrándolo con el ceño fruncido en su rostro. La junta inicia y mientras el Uchiha habla, Hinata trato de tomar algunas notas, pero sus miradas se encuentran le es incapaz de mover sus ojos. Sasuke continúa hablando del proyecto que han avanzado y dando la palabra al ingeniero Juugo.
Hinata continuo haciendo notas y escuchando en silencio mientras ellos tomaban su turno para dar un discurso preparado de los nuevos proyectos. Juugo continúo hablando de los nuevas residencias y expansiones, el arquitecto Suigetsu habla cuando Juugo termina y su voz finalmente la hace recordar que está en la habitación. Estaba distraída y cansada, escucho como se aclaró la garganta Haku haciéndola regresar al mundo real. Después de casi una hora, el señor Madara mira su reloj y comienza a dar las últimas preguntas y datos del negocio. Terminando la junta, el menor de los Uchihas de ese cuarto se le acerca.
-¿Tienes algo que hacer, Hyuga?
Sasuke se paró detrás de Hinata y ella buscó alguna connotación en su pregunta. No hubo ninguno. No parecía importarle. Se encogió los hombros antes de contestar.
-Realmente no.
-¿Tienes hambre?-preguntó viéndola directo a los ojos.
Ella lo miró y se mordió el labio inferior. Tomo fuerzas y suspiro.
-Mira, nada personal, pero ayer vi como es que tratas a las personas que de alguna forma te irritan.
- He tenido quejas de Setsuna, no importa que sea familiar mío- hizo una pausa el Uchiha y le sonrió ladeadamente- Tienes razón, me irrito pero aun no me has irritado.
Hubo un silencio comodo por parte de los dos, Hinata se acomodo un mechón de su cabello negro detrás de su oreja.
-¿Quieres ir a comer?
-Supongo-respondió sinceramente.
-Vamos Hyuga, estoy hambriento.
Ubicación: Boston, Massachusetts.
Desconocido.
Uchiha Sasuke era un hombre atractivo con un pésimo humor en la mañana y probablemente en la tarde. Irradiaba seguridad y en algunos casos a Hinata le causaba un dolor de cabeza.
-¿Algunos de nuestros mejores sauvignon blanc, señor?-preguntó la mesera dirigiendo le una sonrisa deslumbrante a Sasuke y extendiendo la botella para que él la viera.
No pudo evitar sentir una punzada de algo incómodo que se acurrucaba dentro de Hinata. La mesera parecía no darse cuenta de que Hinata estaba en la mesa, en lugar de eso, centró toda su atención en mostrarle a Sasuke la sonrisa más deslumbrante que pudo lograr.
Dejavu.
-Tomaré un vodka de arándanos. Arándano dietético, por favor .
El Uchiha alzó una ceja y sonrío ligeramente, pensando que tal vez es la primera vez que la vería tomar una bebida que él no le ofrece. Sasuke mira a la mesera y le ordena una botella.
-¿Sucede algo, Hyuga?
-Oh lo siento. Mi mente sigue en el trabajo.
Respondió Hinata, fingiendo que acababa de salir de un aturdimiento, cuando simplemente no sabía actuar. La respuesta parece satisfacerlo y comienzan hablar del tema del trabajo, principalmente del tema de papelería y del diseño de la empresa. La pelinegra empezaba a notar que el Uchiha le prestaba atención en cuestión de sus opiniones acerca de lo que hablaba.
-Creo que su sistema operativo es arcaico y deberían de tener más cuidado en la vigilancia.
Eso captó la atención del de ojos oscuros. Hinata sabía que había dado información sospechosa, para su fortuna la camarera se acercó a su mesa para dejar la botella y su bebida.
-Aparte de que no te gusta nuestro logo tampoco te gusta nuestro sistema operativo.
Hinata abrió los ojos en grande, no recordaba haberle dicho a alguien sobre el logo. Sasuke notó su sorpresa y le sonrió antes de explicarle.
-Hablas entre dormida, te quejaste que estaba mal diseñado.
Fuck.
-No era mi intención.
Buscó su mirada un momento, esa mirada oscura que ya conocía. La mirada gris se fijó en la forma en que los músculos de su mandíbula se tensaron mientras la observaba. No sabía como responder. Ella debió haber hecho un ruido, porque él le lanzó una mirada curiosa.
Hinata nerviosa decide mirar el menú que ya conocía. No volvería a cometer el mismo error y no pediría una ensalada en un restaurante de cortes de carne.
-Recuerdo tu currículum pero quiero preguntar personalmente, ¿Por qué dejaste tu anterior trabajo?-preguntó el Uchiha una vez que le sirvieron en su copa el vino que había ordenado.
-Trabaje de primer ayudante en cocina.
-Reconozco tu buen sazón, pero me refería al de la empresa Jessen.
-No lo deje, me despidieron-admitió finalmente con un suspiro tembloroso.
Sasuke levantó la ceja al escuchar la respuesta que le dio la de ojos grises. Él asiente, como si supiera exactamente lo que eso significa. Hinata dio un sorbo a su bebida y después recordó ese empleo, había sido bastante bueno en una empresa donde se dedicaba al marketing de las marcas nuevas, fue un par de meses. No tenia quejas el pago era medio decente. Era un buen trabajo, especialmente para una mujer de veintidós años, recién salida de la escuela y sin experiencia.
-Oh, entiendo- contestó y luego hizo una pausa, estudiando intensamente a la Hyuga.
Hinata se pasó uno de sus mechones detrás de la oreja, el Uchiha aun tenia la estaba estudiando cuando tomo un sorbo de su copa. Se miraron el uno al otro, con cautela y luego Sasuke carraspeo su garganta.
-He notado que Shisui y tu se llevan bastante bien- dijo el Uchiha desde su lugar.
La mesera se acercó a ellos para levantarles la orden, Hinata escuchó lo que pidió el Uchiha y a lo cual pidió lo mismo.
Hinata levantó la mirada y ve que la está esperando su respuesta.
-Me gusta Shisui-declaró automáticamente, volviéndose hacia Sasuke.
Fue una respuesta rápida más porque la estaba poniendo nerviosa y realmente estaba tratando de continuar la conversación. Le tomó un momento darse cuenta de que el Uchiha le estaba frunciendo el ceño.
-Shisui está enamorado de otra mujer-le dijo secamente.
Parpadeó, mirando a Sasuke con sorpresa. Y Hinata le regalo una de sus sonrisas mas sinceras.
-¿Enserio?
Hinata dijo maravillada de la nueva información que le proporcionaba, este hecho fue una revelación. Sasuke todavía la miraba con el ceño fruncido, y le tomó un segundo darse cuenta de lo que estaba asumiendo.
-Oh no, no así-dijo rápidamente con sus mejillas ligeramente rosas-Sólo me refiero a que Shisui es un tipo genial con quien estar, me agrada mucho.
La mirada de Sasuke rebotó alrededor del restaurante. Él suspiró, quizás molesto porque Hinata no sabía continuar una conversación, luego la miró.
-¿Cómo te has sentido en el área?
-No he tenido problemas.
Él no respondió, solo asintió a medias.
-Aunque el señor Hyoton lo he querido ahorcar mas de una ocasión-confesó la pelinegra.
Su boca se curvó levemente, como si ella lo estuviera divirtiendo. La mesera sonriente llegó con la comida, dos cortes de carne perfectamente cocidos sobre una cama de espárragos y rajas de tomates salteados.
-Me dijo Hyoton que eres de California.
-Nací y crecí una parte de mi vida en Los Ángeles. Suelo ir algunas veces durante el año-dijo Hinata mientras tomaba sus cubiertos.
-Muy diferente a la ciudad de Boston y el estilo de vida.
Hinata comenzó a cortar la carne con delicadeza y hambrienta decidió dar su primer bocado cerrando los ojos. Tenía razón Tokuma, tenían un buen corte de carne. Al abrirlos nuevamente se encontró al Uchiha viéndola con otra pequeña sonrisa.
-No me lo imagino.
-Bastante diferente, conocimos el frío hasta que nos venimos para acá. Los Ángeles es una ciudad bastante seca pero siempre hay algo interesante que hacer.
-¿A qué edad te mudaste?-pregunto Sasuke mientras cortaba sus alimentos.
-A los diez años.
-Debió de ser difícil para ti, fue una decisión rotunda por medio de tus padres.
-Solo vive mi padre-dijo Hinata que tomaba su vaso con vodka para darle un trago- él se quedo en Los Angeles por uno de los negocios de la familia, nosotros nos venimos un verano.
Dudaron, un momento incómodo cuando Hinata no estaba segura de qué decir y Sasuke se quedó allí sin decir nada. Dos inadaptados tratando de llevar una conversación.
Luego, por supuesto, hablaron exactamente al mismo tiempo.
-Eres tú-?
-Desde cua-
Un rubor enrojeció su rostro de la Hyuga.
-Lo si-siento.
Sasuke le alza una ceja antes de volver a tomar su copa y darle un sorbo, en ese momento el celular de Hinata empieza a sonar causando en ella molestia. Ese timbre solo era de una persona. La pelinegra se encoge los hombros y saca de su bolsa de mano el celular, murmura un " disculpa" mientras el Uchiha empieza a comer sus alimentos.
-¿Tienes un vestido color morado?
-No lo se, creo que tengo un par de color azul-dijo en voz baja Hinata con el vaso de vodka en la mano.
-Tengo una cita y no tengo nada que usar, mándame tus vestidos con Tokuma-dijo la castaña desde el otro lado de la línea.
-¿Y qué le diré a Tokuma?
La pregunta de Hinata hizo levantar la atención del Uchiha, sus ojos negros se posaron en ella y solo la estudiaron.
-Que se vaya al diablo.
Hinata soltó un suspiro antes de contestarle a la menor.
-Te lo mando mañana
Colgó la llamada y dejó el celular en la mesa.
-Lo lamento, Hanabi es un dolor de cabeza gigante, pero parece que no puedo averiguar cómo ignorar sus llamadas.
-¿Algún amigo?
-Mi hermana menor-le informo.
Hambrienta y queriendo no dar mas información de su vida continuó disfrutando de cada bocado divino. Luego recordó el día que era y murmuró en voz baja antes de tomar el celular. Estaba terminando de teclear el mensaje cuando Sasuke le deja una copa de vino enfrente de su platillo.
-Lo siento, se me olvido que hoy me tocaba hacerle la comida a Shisui y apenas le estoy avisando.
Nuevamente frunció el ceño Sasuke. Si seguía así pronto se iba a arrugar.
-¿Tienes su número de celular?-pregunto con un tono enojado.
-Claro. Así se nos facilita más las cosas que me pide-explico Hinata dejando el celular a un lado de ella.
-¿Piensas regresar a Los Ángeles?-preguntó el Uchiha cambiando el tema.
Hinata hizo una pausa antes de responder, concentrado intensamente en su comida y evitando el contacto visual.
-Ese es el plan original, pero creo que ya me acostumbre a los suburbios de Boston.
Busco sus ojos, deseando que la respuesta que le proporcionó fuera suficiente para no preguntar más de su familia. Suspiró y se pasó una mano por el pelo.
-¿Entonces los proyectos nuevos se van a empezar a realizar próximamente?
-Podrías decirlo-contestó Sasuke y por alguna extraña razón lo notaba diferente. Se humedece los labios y le sonrió.
Algo estaba pasando con el Uchiha. No había duda.
-Eso quiere decir que encontraré al señor Hyoton llorando en la esquina de su oficina.
-¿Todavía lo hace?
La Hyuga solo miró al Uchiha para ver si estaba bromeando. Todo parecía irreal, Sasuke había bromeado. Hinata soltó una risilla que trataba de controlar, definitivamente no sonaba nada femenino lo que estaba haciendo. En su mente solo se decía, esto no es una cita.
No era una cita.
No.
El calor inundó su cuello y mejillas con solo pensar que podría ser; pero, sabía que no lo era. Se detuvo un momento, respiro hondo y levantó la barbilla y los ojos para encontrarse con su mirada oscura y otra sonrisa en su rostro.
-Avísame cuando pase eso, debo de estar presente.
Por encima del borde de la copa de vino casi vacía, una mueca cruzó por su rostro y luego desapareció. Sus ojos se encontraron con los grises con una mirada penetrante.
-Sabes, te pareces a alguien que solía conocer.
Las palabras de Sasuke llegan a sus oídos justo a tiempo. Necesitaba alejar la conversación del tema del secuestro. Parpadeo hacia él, sacudió la cabeza solo un poco para aclarar y responder como si no le molestara o le preocupara.
-Mi rostro es muy común al de cualquier oriental.
Sasuke la miró, arqueando las cejas con incredulidad.
-Por supuesto.
El joven empresario la miraba con ojos pensativos, su boca se curvó en una pequeña sonrisa fugaz. Se dio cuenta de que había estado mirando pero, en su estado casi alcohólico y defensivo, no le importaba.
Su familia era primero.
-Bueno, tenemos eso en común-se reclinó en su silla y se sirvió más en su copa de vino.
Hinata se controló y continuó con la conversación hacia otro tema. Sasuke sólo la escuchaba y la incitaba a continuar la conversación. Cuando él hablaba, que solo eran unos cuantos enunciados, trataba de seguir con él tema. Pasaron otros treinta minutos más y la botella de vino se había terminado y los platillos estaban vacíos. El alcohol estaba en su sistema y se sentía desinhibida. Por un momento vio el perfil del Uchiha y se volvió asombrar por su fisonomía, era atractivo. Su estómago hizo un movimiento extraño y su corazón comenzó a latir.
Hace tiempo no sentía eso.
Fuck.
-Hyuga, creo necesario tener tu número de celular. Me será más sencillo mandarte el mensaje que a diferencia de Hyoton.
Sin poder hablar solo asintió. Cuando llegó el total de la comida, Sasuke lo tomó y sacó de su cartera una tarjeta de crédito.
-Yo lo pago- dijo, sin mirarla.
Fuck.
Necesitaba tener una cita, en calidad de urgencia.
Ubicación: Boston, Massachusetts.
Edificio Uchiha
-Tenemos un problema Hyuga.
Hyoton Haku estaba enfrente de su pequeño escritorio.
-¿Qué más hay de nuevo? ¿Qué es esta vez?
-Acompaña me al piso ocho.
Hinata se levantó de su lugar y siguió al asistente personal. Su cabello largo de color castaño necesitaba ser cortado y diluido. Cuando lo miro Hinata, ya no vio la cegadora fachada de perfección que estaba acostumbrada a ver. Vio a un chico bueno frustrantemente mandón, que no toleraba bien su estrés y que le gustaba estar molestando de vez en cuando. Y claro tenía muy presente la escena que había visto.
-El señor Uchiha ha tomado una peculiar petición-una sonrisa curvó la boca de Haku causando en Hinata un escalofrío mientras caminaban por los pasillos-¿desde cuando Setsuna te estaba acosando?
-¿Por qué me estás sonriendo?
-Créeme que es un poco divertido-contesto el castaño mientras levantó las cejas.
-No entiendo porque ves esto divertido, dejando a un lado que eres muy atractivo esto puede causar problemas con las mujeres que sufren acoso.
Bajó la barbilla y la miró con los ojos entrecerrados.
-Aunque no lo creas, soy feminista-dijo el castaño sonriendo mas grande-¿Crees que soy guapo?
- Sabes que eres guapo.
Puso los ojos en blanco tal vez si se estaban volviendo amigos.
-No me cambies el tema Hyuga ¿es acoso o simplemente un coqueteo típico?
-Creo que era acoso-contestó después de un par de segundos.
Hyoton Haku se paró en seco a unos metros de las puertas del elevador, la Hyuga se detuvo para escucharlo.
-El señor Uchiha decidió prohibir la entrada a el en el piso, aparentemente varias empleadas se han quejado de su actitud.
-¿Y ese es un problema?-preguntó levantando la ceja.
-Lo es, porque no estuve enterado al respecto.
Acercándose a los ascensores, presiona el botón de llamada y el timbre suena casi de inmediato. Las puertas se abren, revelando a una pareja joven en un apasionado abrazo por dentro. Sorprendidos y avergonzados, saltan para separarse, mirando con culpabilidad en todas direcciones menos en la nuestra. Haku y Hinata entraron en el ascensor.
-¿Podrían evitar hacer este tipo de escenas? No diré nada a recursos humanos.
-Fuck! Claro que sí señor Hyoton.
Hinata luchaba por mantener una cara seria, así que miro hacia el suelo, sintiendo que sus mejillas se sonrojan. La joven pareja no dice nada después del regaño que les dio Haku y subieron los primeros pisos en un silencio embarazoso.
Aún se le hacía curioso saber que el señor Zabuza y Haku estaban en una relación, se sentía demasiado avergonzada al recordar que los había visto en plena acción. Las puertas del ascensor se abren. Mientras salen del ascensor, se pueden escuchar las risas reprimidas de la pareja que estalla detrás de ambos.
-¿Qué pasa con los ascensores?- murmura el joven de cabello castaño- lo peor es que no se si decirle a su esposa.
What the fuck?
Ubicación: Boston, Massachusetts.
Residencia Uchiha.
Estaba de Hyuganra.
Así lo llamaba su padre cuando se comportaba de manera taciturna. Le había gritado a Hanabi por la mañana por teléfono. Neji solo le preparó su chocolate favorito y la dejó llorar porque le dolían mucho las piernas.
Hasta Neji sabía que batallas no debía de tomar.
Hoheto e Iroha no sabían qué hacer con ella cuando eso sucedía. Se ponía demasiado sensible, siempre coincidia con luna nueva y no tenia nada que ver con su menstruación. Camino a dejarla en la residencia de los Uchihas, Iroha no le dirigió ni una sola palabra.
Una vez que entró a la casa se dispuso a preparar la cafetera, tenía su café preparado junto con el desayuno especial que le había hecho Tokuma cuando escucha que la silla del desayunador se mueve. Gira sobre su propio eje y ve cómo es que Sasuke esta tomando su taza de café. La pelinegra suelta un bufido causando en el Uchiha que abriera los ojos del tamaño de un plato.
-¿Por qué te ves tan enojada?-preguntó el de ojos oscuros dándole un sorbo a su taza de café.
-¿Qué? No estoy enojada-contesto irónicamente la Hyuga.
Levanta la vista por su pregunta particularmente mordaz sobre su temperamento mañanero. No estaba segura de por qué mentía, estaba furiosa por todo y a la vez nada. El Uchiha continúo tomando su café y ella soltó un pequeño bufido. La mirada de Sasuke vuelve a posarse en ella. Hinata vio como era que Sasuke tomaba su desayuno y lo comenzaba a comer, no pudo evitar murmurar una maldición captando la atención del Uchiha.
-¿Todo bien Hinata?
Ella no le respondió nada. Se giró para ir al refrigerador y sacar unos cuantos vegetales cuando vuelve a encontrarse con la mirada oscura de su jefe, ella solo le frunce el ceño. Entonces se movió. No dijo nada durante tanto tiempo, pensó que tal vez había salido de la cocina, pero lo encontré sentado en la mesa del rincón del desayuno con los codos en los muslos.
-Hoy no iré a la oficina, me quedare en la oficina de casa.
No hubo respuesta por parte de ella. No quería hablar, así que comenzó a hacer la comida, y esperaba que Shishui llegara. Justo ese día Sasuke tomaba la decisión de estar en la oficina de su casa. Trago saliva e intentó controlar su ira. Inicio con su día de limpieza como siempre, Shisui no había llegado del entrenamiento cuando volvió a escuchar las pisadas de Sasuke. Se inclinó hacia la cocina y luego la miro.
-¿Por qué de repente estás más enojada que de costumbre?
Giró la cabeza y apenas en un susurro pudo decirle.
-¿Será acaso porque todos los días me robas mi desayuno y mi café?
Sasuke le dio a Hinata una mirada tranquila y sonrió. Ojos arrugados, hermosos, humeantes. La miró directamente a los ojos, como si ella fuera la única persona. Esos ojos no iban a funcionar en ella.
-¿Eso te puso de malas?-pregunto el de ojos oscuros.
Ella se había acostumbrado tanto a esconder sus sentimientos sobre todo cuando estaba molesta. Se cubrió la cara con las manos, avergonzada. Guardó silencio durante un minuto. Se estremeció cuando sus ásperos dedos agarraron sus muñecas y apartaron las manos de su cara. Su sonrisa burlona se había desvanecido, y su frente estaba arrugada, su mirada oscura como la tinta y seria estaba posada en ella.
-No, estoy un poco enojada pero no es solamente por el café. No tienes la culpa de mi malhumor. Creo que estoy estresada.
Había tenido demasiado trabajo atrasado por parte de urban farm y por parte de los Uchihas durante las últimas dos semanas. Sumando que Neji había agregado una nueva ruta y entrenamiento para el maratón. Todos los días era lo mismo, se despertaba temprano y salía a correr, trabajaba la mayor parte del día y a veces podía cenar sin dormirse en la silla de la cena.
-¿Puedo hacer algo para ayudarte?
La pregunta la hizo brincar de su lugar. Solo parpadeo. Ella negó con la cabeza.
-Debo confesarte que desde el primer día supe que tu eras la que hacías el desayuno.
Ese maldito bastardo. Había fingido todo ese tiempo.
-Debo confesar que ese día fuiste extremadamente grosero conmigo-dijo Hinata imitando el mismo tono de voz.
-Lo sé. Fue un mal día y tal vez cause una mala impresión.
El estómago de Hinata dio mil vueltas. No esperaba una disculpa. Ciertamente nunca había recibido una disculpa de parte de él. La comisura de su boca se movió insegura.
-Esa no fue mi primera impresión.
-Tampoco fue esa mi primera impresión tuya, Hyuga.
Hinata abrió los ojos lo más grande que pudo. Estaba destinada a darse cuenta de que algo estaba pasando por su mente, o ya se había dado cuenta de algo importante. Por un momento considero hablar con él de todo lo que escondía, si lo llegara hacer no le contaría todo; eso era seguro. El Uchiha salio de la cocina y a lo lejos la Hyuga escucho los pasos.
Cuatro horas más tarde tenía las actualizaciones de estado completas, todos los archivos en su mayor parte en orden, considero hacer algunas revisiones anónimas. Simplemente lo considero. Su teléfono sonó y lo sacó de su bolso.
Hanabi.
-Oye, ¿Cómo estás?-dijo, sintiendo la leve punzada de alarma que siempre sentía cuando su hermana llamaba.
-¿Has hablado con papá recientemente?-dijo su hermana.
-Um, sí- mintió.
-Entonces supongo que has oído hablar de su reunión con los Ōtsutsuki.
Después de una larga platica con su hermana había decidido empezar hacer la comida y la cena, ya tenía las verduras preparadas para el día, el pescado que estaba haciendo para la hora de la comida y aun estaba pensando en que hacerles de cenar. La idea de hacer ramen para cenar le estaba sonando tentador.
-Debes de ser Hinata.
Escucho que alguien dijo detrás de ella alegremente. Hinata se alejo de la estufa y se acerco a ver el hombre que tenía enfrente de ella. Se le hacía familiar.
Demasiado familiar.
Cabello negro y largo. Ojos grandes de color onyx y característico de todos los Uchihas. Un cuello largo y elegante, su rostro tenia facciones tan masculinas que le provocaron un sonrojo en sus mejillas. El hombre la miraba con una sonrisa en su rostro, haciéndolo lucir mas atractivo, le ofreció la mano para que la estrechara.
-Um, hola- dijo con incertidumbre.
Claramente esperaba que Hinata supiera quién era él también. Antes de que tuviera tiempo de averiguar qué significaba eso, escucho los pasos de Sasuke bajando las escaleras. El semblante del hombre que estaba parado enfrente de ella era de comprensión en su rostro.
-Oh.
Miró a Sasuke que estaba parado en la entrada de la cocina con el ceño fruncido y se cruzó de brazos.
-No me digas que no te dijo quién era yo.
Ante las palabras del hombre desconocido, Sasuke solo puso los ojos en blanco. Luego miro a Hinata y tan rápido como la miró bajo la mirada.
-No es como si vinieras todos los días- le respondió Sasuke, dándole una mirada mordaz.
Hinata lo seguía viendo. A diferencia de Shisui, él no parecía enojarse por el hecho de que ese hombre estuviera en la cocina. Sin embargo, le estaba frunciendo el ceño.
-Uchiha Itachi, hermano de mayor de Sasuke- dijo mientras sonreía.
Sus ojos brillaban, bailando con alguna emoción que era una mezcla entre curiosidad y diversión. Toda la expresión de Uchiha Itachi a diferencia de su hermano menor era una sonrisa fácil.
-Eres mi único hermano.
-Reconocido.
La Hyuga no pudo evitar devolverle la sonrisa, aunque la suya se sintió tímida por alguna loca razón. Normalmente no era tímida, pero algo en la forma en que él parecía deslizarse dentro de su cabeza con una sola mirada la hizo apartar la mirada.
-Mucho gusto- dijo ella mientras tomo la mano extendida y se la estrechó. Su palma se deslizó bruscamente contra la de ella y ella frunció los labios.
Itachi acomodo la mano de Hinata y le besó la palma de la mano.
-El placer es todo mio.
Hinata respira profundo y luego escucho un gruñido que no venía por parte de ella. Observó que la expresión de Sasuke era de molestia.
-¿Que necesitas Itachi? No deberías estar con tu esposa.
-Está tomando una siesta y tengo que alejarme de ella si no la levantare- comenzó a decir mientras miraba a su hermano menor-¿tienes brandy?
-Hn…
La pelinegra vio como era que el menor de los Uchihas salia de la cocina para ir por la botella de brandy. Hinata continuo preparando la comida hasta que escuchó que Itachi se aclaró la garganta.
-Izumi me ha hablado sobre ustedes las Hyugas. Parecieran que son parte de la familia- dijo Itachi.
-Tu hermano no parece compartir la misma idea.
-Siento lo de mi hermano. Creemos que cayó de cabeza cuando era un bebé ... varios cientos de veces-dijo Itachi sentándose en una de las sillas que estaban en el desayunador.
-No creo haber conocido a alguien tan curioso-dijo Hinata al mismo tiempo que cortaba los vegetales.
Fue lo único no negativo que se le ocurrió decir sobre Sasuke. El mayor de Uchihas hizo un gesto con la cabeza y luego sonrió.
-Supongo que ya estoy acostumbrado a él. No dejes que te ponga nerviosa, es buena persona.
-No lo dudo, solo es extraño y algunas veces grosero.
-¿No encuentras a mi hermano intimidante?
-Algunas veces.
Abrió la boca para decir algo, luego la cerró. En cambio, volvió a observarla de pies a cabeza. La estaba estudiando, como si estuviera revisando que fuera real. Hinata estaba apunto de guardar el pescado cuando se detiene y lo ve por el rabillo de su ojo.
-¿Quisiera comer aquí?
La pregunta hizo que el hombre sonriera en grande.
-Hyuga, realmente me alegro mucho que estés aquí. Me salvaras de comer lo que pidió mi esposa. Shisui me ha dicho que cocinas muy bien.
Hinata tomó su respuesta como una afirmación. Así que puso otro pescado. Shisui siempre halagándola y tan amable.
- Lamento que mi hermano sea a veces grosero y su falta de entusiasmo.
Ojos grises ven a los ojos oscuros de Uchiha Itachi.
-No tienes nada que agradecer- le aseguro mientras continuaba cocinando.
-Créeme cuando digo que aunque pueda parecer que mi hermano es un ogro, no lo es. Sasuke nunca ha mostrado entusiasmo por nada, a pesar de que lo siente profundamente.
-Oh, ¿entonces no está hecho de acero?
Uchiha Itachi rió en alto, causando en el menor de los Uchihas asombro. Se detuvo en seco a ver a su hermano que no paraba de reír.
-Oh, señorita Hyuga, usted es muy simpática. Tengo que decir que mi hermano es brillante, siempre que no tenga que ser social o conocer gente nueva.
-¿Porque estabas hablando frente a mi como si no existiera?-pregunto Sasuke.
-Son solo verdades, hermano mío.
Sasuke sirvió en dos vaso el brandy. Por un momento Hinata pensó que tomarian en el bar pero ambos Uchihas decidieron tomar en la cocina, justo donde ella estaba preparando la comida.
-Escuche que tienes mucho trabajo-dijo Itachi.
-Eso no es novedad.
- Parece que estás trabajando demasiado en estos días como para adoptar un enfoque más relajado.
-Mi vida no solo es trabajo, si eso es lo que estás insinuando.
-Te estas excediendo Sasuke-dijo con voz firme el Itachi.
Un silencio incomodo llego a la cocina. La pelinegra esperó un momento, mirando a ambos expectante.
-¿No tienes nada que contestarme?-pregunto Itachi.
-Estaba esperando tu broma o tu comentario sexual.
Hinata no pudo soportarlo mas.
-La comida se la puedo servir en uno momento, ¿tiene hambre señor Uchiha?-dijo acercándose a la isla de la cocina.
-Estoy hambriento- respondió Itachi, acercándose donde estaba terminando de poner el ultimo pescado. Tomo uno de los cuchillos y cortó las ultimas zanahorias con tal destreza que le dio una mirada de fingida alarma.
-Chouiji te preparo tu comida en tu casa-dijo Sasuke.
Estaba molesto.
-Izumi pidió ostiones y no quiero volver a sacar a mis hijos de la casa porque sus papás se quieren divertir.
Oh.
Entonces lo que había dicho Deidara y Sasori era cierto. Hinata se sonrojo más cuando Itachi le guiño con su ojo izquierdo.
-Itachi, ¿de qué quieres hablar conmigo?-gruñó cuando le pregunto.
-Definitivamente deberíamos tenerla aquí de planta señorita Hyuga. Haces que mi hermano se mantenga tolerable-dijo el mayor de los Uchiahas ignorando la pregunta de Sasuke.
-Itachi…
-Me tengo que retirar a la oficina, fue un gusto conocerlo señor Uchiha-dijo Hinata rápidamente.
-Señorita Hyuga, insisto debería de quedarse acompañándonos a comer-empezó a decir Itachi alegre- Eres la única razón por la que mi hermano está siendo tan amable conmigo en este momento.
Sasuke hizo un sonido de burla, pero ella lo ignoró y se retiró de la cocina aún avergonzada.
Ubicación: Boston, Massachusetts.
Residencia Uchiha.
Hora: 4:30 PM
Estaba sentada en la silla frente a su escritorio con la computadora, tenía un dolor de cabeza insoportable, vio nuevamente el diseño para poder terminar el último proyecto en el que quería trabajar ese día. No pasó mucho tiempo para que el sonido de la puerta de la oficina abriéndose y cerrándose llegara a sus oídos.
-¿Tienes planes para esta noche?- preguntó.
-N— Um, sí.
-No, no es así.
Ella entrecerró los ojos de nuevo.
-¿Qué te hace estar tan seguro de que no tengo planes, Sasuke?
-¿Tienes planes?
No quito la mirada de la pantalla de la computadora pero sus mejillas estaban ruborizadas.
-Si los tengo.
-¿Cuales son?- Preguntó Sasuke.
-Mis planes son con mis primos, iremos a casa y veremos una película.
Sasuke ladeó la cabeza y estudió su rostro.
-¿Estás enojado conmigo?
¿Otra vez la misma pregunta?
-No.
-Pareces enojada.
Ella inspiró profundamente.
-No- dijo con voz ronca- ¿Por qué quieres saber porque estoy molesta?
Ella frunció los labios, y allí estaba de nuevo, ese no del todo recuerdo.
-Estoy bastante seguro de que eres la primera persona con la que no soy pariente que me ha gritado y abofeteado desde que tengo dieciocho años.
Hinata parpadeó y luego abrió la boca. Se sonrojo al recordar que ella lo habia golpeado esa verano en la casa de los Mitarashi, pero desde entonces era una persona terca.
-No entiendo de lo que hablas-confesó en voz baja.
-Lo he estado pensado, y he llegado a la conclusión que casi se podría decir que somos amigos- dijo mientras arrugaba la nariz, era tan atractivo incluso entonces, por mucho que le doliera admitirlo.
Ella lo vio cambiar el peso entre sus pies y lucir tan incómodo y tan parecido a un niño. Hinata aprovechó este momento para examinarlo de cerca; realmente era terriblemente atractivo, casi hasta el punto de ser doloroso. Su corazón comenzó a punzar diferente.
-Oh.
Los ojos oscuros estaban tranquilos y la miraban con detenimiento. No le daba miedo como la miraba y eso era peculiar en ella. Demasiado peculiar.
-¿Quieres fumar un cigarro?
Eso era lo que hacía de vez en cuando con sus amigos. Tal vez si eran amigos. El le sonrió y sacó su cajetilla del bolsillo.
Podían ser casi amigos.
Ubicación: Boston, Massachusetts.
Desconocido.
Era sábado por la mañana, tanto como Ko como Tokuma estaban sentados en las gradas esperando que comenzara el partido. Neji estaba estacionando el carro y el tío Hoheto estaba hablando con el entrenador, que como había dicho Hanabi era un anciano.
-¿Vendrá Natsu?-preguntó Iroha que estaba a lado de ella.
-Me mando mensaje ayer pidiendo la dirección- le dijo Hinata que recibía su café frío-¿crees que no venga?
-No quiero que vengan con sus novios.
Los novios de su prima aún eran un tema tabú que no podían tener sin que alguien se acomodaron en las gradas donde estaban esperándolos los demas Hyugas, vieron a las jugadoras haciendo su entrada en la cancha. Ambos equipos se veían decididos a ganar, los Hyugas se pusieron de pie al ver que la castaña entraba. Todos pensaban lo mismo.
No lo arruines, Hanabi.
Y le rezaban a la Diosa Kaguya que no le diera más fuerza de lo que poseia la menor.
-¡Vamos Hyuga!-grito Hoheto orgulloso de que Hanabi estuviera en la cancha con su uniforme escuchando las indicaciones del entrenador-Si gana hoy pago las cervezas.
-Esperemos que gane, entonces-escucharon que una voz femenina decía detrás de ellos.
Esa voz era sin lugar a dudas de Natsu, volteo a verla Hinata y no se sorprendió que se presentará en jeans ajustados y un crop top que tenía a la mayoría de los hombres babeando por el escote que mostraba.
-Hey there.
-¿Tus novios te dejan salir así?-preguntó Iroha inmediatamente-Pensé que te podrías vestir más apropiadamente para un partido de lacrosse.
-Ellos eligieron el outfit- dijo mientras se sentaba a lado de Ko-¿Me extrañaron?-preguntó la mayor de los primos Hyugas al mismo tiempo que le daba un beso en la mejilla a su hermano.
-Aún no-contestó su medio hermano que le daba un sorbo a su café.
-A ti nadie te pregunto-contesto Natsu.
-¿Alguien le dio un consejo a Hanabi?-volvió a intervenir Tokuma, ignorando a su media hermana.
-No te preocupes por eso, en un momento se lo doy-Natsu se para sobre las gradas causando en todos sus familiares sorpresa e inhala antes de gritar-¡Hanabi! ¡Evita golpear a tus compañeras!
-Me refería a un buen consejo- decía Tokuma al mismo tiempo que levantaba la ceja-¿qué clase de consejos son esos?
-Los mejores que le puede dar Natsu- dijo Ko que se encontraba a lado de ella rascándose la nuca.
El partido inició con todo el potencial de ambos equipos. Durante el juego el sonido del silbato y los gritos de las jugadoras era lo que podían oír la mayoría de los Hyugas, el nervio los invadió al ver que las del equipo contrario interceptaron a la menor de los Hyugas tirándola al piso. Hanabi se levantó del suelo y pasó su mano derecha en sus labios para limpiarse las gotas de sangre que tenía, su mirada se transformó en algo más salvaje.
Hoheto se tenso, Iroha bufo, Ko miro al cielo, Natsu sonrió maliciosamente, Tokuma inspiro por la nariz, Neji maldijo en voz baja y Hinata soltó un chillido. Todos lo estaban presenciando.
Había despertado la bestia.
-Esto no es bueno…-escucho que decía el mayor de los primos de Hyuga.
-¡Dales una lección Hanabi!-grito Natsu al mismo tiempo que se paraba de las gradas- ¡No te dejes!¡No eres débil!
-¿Qué clase de gritos son esos?-preguntó en voz baja Neji sonrojado.
-Los que da mi hermana- volvió a contestar Ko acostumbrado al apoyo que daba Natsu.
-¡Recuerda que la mejor manera de debilitar al adversario es hacerle creer que estás de su parte!
-No puedo creer que seamos familia- dijo Tokuma acercándose al hombro de Hinata para apoyarse en ella.
En el medio tiempo, no había una puntuación favorecedora, pero todos los participantes estaban cubiertos de barro. La segunda mitad comenzó igual que la primera. Después de un tiempo, se hizo evidente que Hanabi estaba cambiando su estrategia mejorando la manera de mover la pelota.
-Debe trabajar en equipo-dijo Neji que estaba tenso por el partido.
El tio Iroha veía las jugadas que hacía al mismo tiempo que Hanabi les daba una paliza a sus contrincantes.
-Sabía que no era buena idea, Hanabi nunca a sabido trabajar con más personas
Hubo muchas colisiones al luchar por la posición para recibir la pelota. Se estaba convirtiendo en un juego físico más que un juego de lacrosse, ganándose por parte de la castaña de ojos grises muchas advertencias como resultado. Con aproximadamente cinco minutos para el final del juego, el equipo contrario tenía el control de la pelota. Antes de que Hanabi se resbalara y aterrizara sobre una de las jugadoras del equipo adversario, envió la pelota por el centro del campo donde una de sus compañeras fuera de posición lo atrapó.
-¡Fíjate a donde lo mandas!
El entrenador enojado y desesperado grito desde uno de los laterales del campo.
-¡Destruye al otro equipo, Hyuga!
Esta ocasión fue un grito de una persona que no era integrante de la familia, esa voz era de un hombre no había duda. Hinata volteó a ver al joven de piel morena y cabello castaño que le gritaba a su hermana menor.
-Sarutobi deja de apoyar a Hyuga, ella no es más que un problema -le grita otro joven a unos cuantos lugares a lado de él.
Tokuma se tensa y estaba apunto de levantarse para golpear a la persona que habia dicho eso, cuando la mano de Neji lo detiene. Hinata mira al hombre que estaba defendiendo a Hanabi. Eso era interesante.
-¿No la has visto jugar? Ella es increíble-sonaba convincente y emocionado-Cuando ella quiere serlo, hace que el resto del campo parezca que están en cámara lenta.
-Amigo, ella hace ver la cancha como un campo de batalla.
A Hinata le gustaba este chico. Admiraba y apoyaba a su hermana menor.
Al sonido del largo silbato que concluía el partido, el equipo corrió hacia el centro del campo, gritando y saltando en celebración de la victoria. Cuando volvió a mirar a su alrededor, se dio cuenta de que había algo más que el equipo donde estaba Hanabi en el campo, ya que muchos de los espectadores habían bajado de las gradas para felicitarlas. Hinata estaba orgullosa de ver a su hermana menor mejorar cada día. Tenía que admitir que su corazón latió más fuerte cuando la vio sonriendo.
El entrenador se acercó a Hanabi con pasos largos y la alejo de la multitud, Neji volteo los ojos y Tokuma soltó una carcajada. No le sorprendió a nadie lo que estaban presenciando.
Hyuga Hanabi estaba siendo reprimida en las gradas en su primer partido.
-No vamos a esperar hasta que hayas hospitalizado a alguien antes de echarte de aquí-le, advierte -Volvemos a tener una pizca de ese temperamento y estás haciendo las maletas ¿Entendido?
Hinata observó como Hanabi dio como su única respuesta un gruñido y algo parecido a un asentimiento. La castaña de ojos grises se acerca hacia ellos que la miraban con orgullo, encontrándose a una distancia propia Hinata se acerca abrazar a su hermana menor.
-Que buen partido.
-Gracias hermana-dijo la castaña sonriéndole a su hermana-No puedo creer que me abraces a pesar que estoy llena de sudor y lodo.
-Vale la pena, el tío Hoheto pagará las cervezas de hoy.
-Pudimos haber ganado más puntos, si Mayu no fuera una inútil en su posición-dijo la menor devolviéndole el abrazo a Hinata-No la tolero.
-¿Por qué no te agrada tu compañera del equipo?
-Hay algo arrogante, agresivo en la postura de sus hombros, aunque supongo que se podría decir lo mismo de mí.
El joven que estaba gritando a unos lugares atrás de Hinata se acerco hacia ellas. El moreno estaba sonriendo en grande cuando estaba a unos pasos de ellas.
-Buen partido Hyuga.
-Gracias Sarutobi.
Hinata se aclara la garganta haciendo que Hanabi le hiciera una mueca. Rápidamente por la periferia de su vista, aprecio como es que se acercaban hombro con hombro cada uno de sus familiares y vio como el joven se tensaba. Hinata no lo podía culpar, los Hyugas podían ser intimidantes cuando se lo proponían. Hoheto era el único con una sonrisa en su rostro.
-Hanabi...
-Hola, él es Sarutobi Konohamaru. Está estudiando en la misma universidad que donde estoy, no tiene récord criminal y hasta donde sé no consume drogas. Konohamaru, te presento a mi familia. El que sonríe como estúpido es Hoheto, el que tiene cara de flojera es Iroha, el que parece enojado es Neji, el que parece estreñido es Tokuma , y el que se ve mas agradable es Ko. La mujer que esta a mi lado es mi hermana, Hinata.
Solo escucho la risa sonora de Hinata. Era una buena presentación, tenia que admitirlo.
-Encantado de conocerte, Konohamaru- dijo Neji, empujando su mano hacia adelante.
-Oraremos por ti en nuestra siguiente luna llena-murmuró Tokuma.
Ubicación: Suburbios de Boston, Massachusetts.
Hogar de los Hyugas.
Hinata había decidido contarle a Natsu que estaba decidida en salir con alguien, el consejo que le dio fue que iniciara en alguna aplicación de citas. Ella la apoyó y le dijo que le presenta alguno de los amigos de sus novios. Indecidida, en la tarde de ese día hizo su cuenta en una pagina para citas. Había optado por poner una foto donde solo se mostraba su rostro. Fue una foto que le habia tomado Tokuma cuando fueron a Hollywood. Se mordio el labio inferior por el nerviosismo que llegaba a su cuerpo asi que decidio continuar haciendo los últimos diseños del trabajo que tenía pendiente. Estaba terminando el diseño del tatuaje de Neji cuando sonó su teléfono, habían pasado varias horas y no tardaba en ser hora de la cena.
Esa noche le tocaba a Iroha.
Entro nuevamente a la pagina y comenzó a desplazarse por las respuestas que había recibido. Examinaba los perfiles de citas mientras tomaba una copa de vino y leía el interminable flujo de mensajes. Tomó las fuerzas necesarias para contestarle a la mayoría, siendo cortes y amable incluso en unos mensajes que eran innapropiados.
Miro la pantalla y admitia que no tenía ni idea de qué decir.
Inclusive por medio electrónico era introvertida.
Entonces recordó como era que la hacia sentir dudosa su jefe. Su jefe temporal. Sasuke tenía mal carácter, penso que necesitaba alguien alegre y preferiblemente más social que ella. Justo cuando estaba a punto de cerrar la sesión y bajar a cenar, apareció un mensaje instantáneo en la parte inferior de la pantalla.
Hinata se mordió su labio inferior. Esto era algo nuevo y muy diferente a lo que ella estaba acostumbrada. Cuando no respondió en unos minutos, apareció otro mensaje.
Suspiro y se armó de valor para contestarle al desconocido. Necesitaba una cita.
-¿Enserio le harás caso a Natsu?-pregunto Neji desde la puerta de su cuarto.
Hinata parpadeo y luego le dedico una sonrisa ligera. No podía confesarle a Neji la verdad, sobre su sentimientos que la confundian siempre que veia el Uchiha en la mañana. Vio como era que el castaño se sentaba en el borde de su cama y luego alzo la ceja. Él esperaba una explicación.
-Es una buena oportunidad para conocer gente-dijo con gentileza.
-No te gusta conocer gente nueva-contestó Neji cerrando los ojos.
Hinata suspiro desesperada, se pasó una mano por su nuca y luego soltó una parte de la información que sabía.
-Se que los Otsusukis fueron a visitar a mi papá.
Neji gruñó y luego la miró con temor.
-¿Todavía tienen esa idea de solo relacionarse con Hyugas u Otsusukis?
Odiaba esa maldita mirada. Era la misma mirada de esa noche cuando eran niños.
-Así es-contestó Hinata y luego apretó los dientes para evitar hacer alguna mueca.
Neji simplemente la miró con esos ojos pensativos y acarició la línea de su nariz. Hinata le dedico la sonrisa más forzada que había hecho, se sentía falsa y antinatural.
-Nadie te forzará a salir con él si no quieres.
-Lo sé, solo quiero adelantarme a posibles encuentros con ellos.
-Es lo más inteligente que harás-dijo con orgullo Neji se acerco a ella y le beso la frente- La cena está lista.
Se mordió el labio inferior, porque en el fondo sabia que le había mentido. Estaba el motivo más importante, que era no pensar en su jefe.
En su jefe temporal.
30-03-21
Notas de autor:
This is life.
El día que fui a la caja de bateo me divertí que no pude evitar agregar esa escena, no estaba anotado en mi cuaderno donde tengo todas mis ideas.
En otras noticias este capitulo lo tenia listo desde hace tiempo, el problema es que no quise subirlo hasta que terminara el diez e iniciará el once. Porque el once lo tenia muy avanzado- es uno de los capítulos más largos según mi cuaderno de apuntes- pero en mi desesperación borre el once por completo ya que no tenia nada de sentido. Así es, no me gustó lo que escribí. Desgraciadamente, no he escrito como antes por cuestiones personales, así que los pocos que leen mi historia lamento que mis updates no sean tan seguidos.
Algunos reviews me han dado buenas críticas, especialmente Enterrador, así que podrán ver mas escenas Sasuhina próximamente. Btw lean sus historias están buenas. Es una de las razones por las que borré el once por completo jijiji -para corregir-.
Mi meta desde el inicio de este fanfic es acabarlo antes del Sasuhina month, pero a como voy creo que no lo terminaré. Aparte cometí el error de iniciar otro fanfic. Upss.
x) Cerezas agrias subiré el capitulo que sigue próximamente. Aun estoy dudando si dejarlo así.
Los que lo leen sere sincera esta historia no se que rumbo va a tomar. Siento que los que habían leído este fic estan con una cara de "te odio". Lo siento, diferentes tiempos diferentes modos de escribir.
Ahora, mi pregunta es ¿Por qué están leyendo mi historia vieja Los hombres de mi madre?
No lo hagan, esa historia me pena loooool
Si quieren leer algo bueno les puedo dar algunas recomendaciones sin algún orden en particular:
o) Cualquier fanfic de College n curls. (arrodinllense ante ella)
o)White gold Lines by Probably Satan. Jovenes y criminales, lo amo.
o)Unbreabable Bonds by AnnaDax
o)Cualquier fanfic de Katarina-hime( otra diosa)
o)Forget it y Under the moon by Iggy181. Especialmente under the moon léanlo, buenismo fanfic me tiene en suspenso.
o)Tonos de frio by Jude-8. Muy bien redactado y conciso. Hasta lo que leo va muy bien.
o)El bosque de las luciernagas by sadimarabonte. Me encanta como va esta historia, es una mezcla de fantasía y viaje atreves del tiempo.
o)Esclava sexual by Enterrador. Puro estrés, lagrimas y romance. Muy recomendado y actualiza seguido.
o)Mi hermano menor es un dermonio by Safamantica Es uno de los mejores fanfics que leido para un tema tan tabu. Leanlo bajo su propio riesgo. No apto para algunos.
o)The heart of the Hyuga by DariaMrivas. Me rio tanto con sus diálogos inteligentes, disfruto mucho leerlo. Espero con ansias su update.
o)Cualquier fanfic de UmeFuyu . Seré sincera "Lo excesivo" y "Kabukichu"son una obra de arte. Lean Kabukicho los transporta a Japón y en un momento de juventud. Super recomendable cualquier fanfic de esta autora. Lo excesivo es demasiado adictivo.
o)Head over feet by snappers. Uno de mis fanfics tóxicos favoritos.
o)Un hijo para el imperio Hyuga by himepeti. UFFSS BUENISMO LEANLO.
Y la lista sigue y sigue. No lean mi fanfic viejo loool mejor lean alguno de los que puse por aquí.
Pd. DESGRACIADAMENTE, creo que tengo dos historias en mi mente. No sé qué personajes serán, es más estoy considerando no hacerlo del mundo de Naruto. Who knows? A ver que pasa.
Pd2. ¿Reviews? Minimo recomiendenme algun fanfic o algun manga. ( SNK estoy esperando que sorpresas no trae el autor. Lo bueno es que inicio Fruit Basket ultima temporada-ya se como acaba, es uno de mis mangas favortos- y lo mejor es que inicio BNH muy bien) Pasen series o libros.
Pd3. Para ver mas actualizaciones vean mi profile.
Usen cubrebocas.
Saludos a todos.
