Título: Fucking Rich people.
Rating:T a M
Disclaimers: Naruto no me pertenece. Si me perteneciera hubieran visto más el background de los Hyugas, Naruto seria mas protagonico, los Akatsuki tendrían su spinoff, el equipo siete comprenderán que nunca debieron de defender a Konoha, terminarían la guerra y serian unos ninjas fugitivos/ rebeldes.

Hey, gracias a los pocos que leen esta historia. Los aprecio mucho.


Capítulo 9

Ubicación: Boston,Massachusetts.
Residencia Uchiha

Lunes.

Hora: 8:45 am

El día había iniciado desde las cinco de la mañana en la residencia Uchiha, el chef Choza sabía como hacer un buen banquete y había pedido la ayuda de ambas Hyugas. Neji se había ofrecido a llevarla con la condición que le llevara alguno de los postres que hicieran.

Choji había estado demasiado ocupado y tenía demasiada presión por impresionar a todo el clan.

-No te puedes llevar a Hinata ella es la que está haciendo la mesa de postres.

Tanto como padre como hijo habían pedido que dejaran a Hinata en la cocina, por parte de la pelinegra le agradaba mas eso. Estar lidiando con Haku, Sasuke o con Setsuna le causaría un dolor de cabeza. Por su salud mental prefería estar en la cocina siendo tratada como cualquier trabajador, humanamente posible. Estaba terminando de hacer las galletas cuando escuchó los tacones de Natsu por la puerta de la cocina.

-Haku está preguntando por ti.

-Dile que le mando saludos-lo pensó un momento antes de volverle a contestar-dile que me estoy muriendo, que mi última voluntad es que me deje en paz.

Continuó haciendo la mezcla de los demás cupcakes, agradeciendo a la diosa Kaguya que no estaba disponible para escucharlo gritar.

-Muy graciosa Hinata-dijo Natsu.

Estaba vestida con un vestido de dia que le llegaba a las rodillas de color azul que hacian lucir mas sus ojos grandes de color gris. Natsu tomó una de las galletas que estaba preparando y le dio una mordida.

-Sabes...Sasuke te ha estado buscando.

El Uchiha había estado más apegado a ella después del beso en el baño, un sonrojo apareció en sus mejillas que esperaba que Natsu no lo hubiera alcanzado a ver.

-Si me necesita sabe que estoy en la cocina.

Tan pronto como sale de su boca, Hinata se estremece. Natsu no tenía idea de lo que había pasado, y siendo Natsu inteligente, una frase como esa probablemente no sea muy tranquilizadora o peor; podría levantar sospechas. Volteó a ver a Natsu y se calmó al notar que estaba revisando su teléfono en busca de mensajes. Al levantar la mirada Natsu se enfocó en observar de modo que tuvo que mirar al frente con rudeza.

-Me tengo que ir, Haku me está buscando y yo si aprecio mi trabajo.

Hinata volteo los ojos al ver la salida dramática de su prima. Continuó decorando las galletas que le faltaban cuando empezó a escuchar murmullos por parte de los trabajadores.

-¿Qué hace él aquí?

De repente sintió como era que alguien la estaba viendo, en el instante en que levanta la mirada en dirección a la puerta principal, la mirada oscura de Sasuke se centró en ella como si fuera un radar. Sintió como una corriente eléctrica recorría su cuerpo. El Uchiha camino con paso firme desde donde estaba en dirección hacia su mesa, cuando llegó no habló, sólo se quedó allí mirándola. Su cabello oscuro estaba limpio, pero no había tratado de dominar su patrón de crecimiento natural. Los espesos remolinos estaban tan revueltos como siempre. Sasuke necesitaba un corte de cabello, en calidad de urgencia.

-Hinata.

Había decidió hablarle por su nombre de pila enfrente de los demás trabajadores, bajo la mirada y continuó decorando los pasteles que le faltaban sin contestarle. El sonrojo de Hinata era evidente. El Uchiha resopló y metió las manos en los bolsillos, Hinata se decidió a levantar la mirada para captar la expresión fugaz de una sonrisa ligera.

-Señor Uchiha.

Sasuke frunció el ceño, continuaron mirándose el uno al otro hasta que uno de los trabajadores se acercó a preguntar por lo que necesitaba Sasuke, este le respondió que quería que le llevaran un platillo extra al señor Madara sin quitarle la mirada a la de ojos grises.

-¿Porque no estás en la recepción?-comentó Sasuke, siempre estoico.

Ojos oscuros vieron a los ojos grises. Hinata se sonrojó al recordar el beso de hace unos días y con su rostro enrojecido trato de controlar sus nervios. Sasuke tomó una de las sillas que estaban cerca y se sentó.

-Ah b-bueno... yo

Sasuke apretó la mandíbula y se reclinó en su asiento para acercarse a ella. Hinata parpadeó un par de veces, sorprendida por la pregunta de Sasuke.

-¿No es un poco descortés estar aquí en la cocina cuando Izumi y Rin te están buscando?

Hinata parpadeó un par de veces, recordó las palabras de Natsu que le habían informado que Sasuke la estaba buscando. No coincide con lo que el Uchiha le decía, uno de ellos estaba mintiendo. Los ojos del Uchiha jamás se separaron de su rostro y por un momento pudo detectar un ligero sonrojo en sus mejillas. Probablemente lo había imaginado. Torpemente, Hinata se aclaró la garganta y luego le dedicó una sonrisa suave y desganada.

-Me tocó hacer la mesa postres, así que he tenido trabajo.

Sasuke apretó los labios y puso los ojos en blanco. Hinata sonrió amablemente, sacudiendo la cabeza y continuó decorando las galletas. El Uchiha en su mayoría silencioso, también era demasiado atento a veces, otras veces le sorprendió su actitud como ese día, la pelinegra lo pillo mirando más de una vez viéndole el trasero cuando fue a buscar más ingredientes en sus gabinetes.

Era extraño.

-Entonces, ¿qué es lo que realmente quieres hacer?

Sasuke preguntó de repente, mientras la pelinegra seguía todavía untando betún en los últimos cupcakes. Lo observo por unos segundo, estaba vestido con unos pantalones de tela de color negro y una camisa de color azul, estaba vestido casual para el babyshower de ambas Uchihas.

-¿Qué quieres decir?-preguntó, confundida por lo que estaba diciendo.

La miró con una mirada curiosa en sus ojos y alzó sus cejas. Apoyó sus codos en el mueble y vio como una sonrisa ladeada aparecía en su rostro. Hinata lo miró maravillada, él le hablaba como si no hubiera sucedido el beso. Mantuvo su compostura y lo observó.

-Me refiero a esto-señaló hacia el cupcake que estaba decorando- y el puesto que te dio Haku, probablemente no sea el trabajo de tus sueños, supongo.

Lo miro sorprendida de que hiciera esta pregunta. Término de untar una de las galletas cuando uno de los meseros se acerca a ella pidiéndole la docena de cupcakes. Hinata se los entregó, no sin antes notar la mirada asesina que le lanzaba Sasuke al hombre.

No deseaba ser él.

-¿Por qué dices eso?-pregunto Hinata.

El Uchiha fue interrumpido por otro de los empleados que le pedía a Hinata los creme brulee que había pedido Shisui. Sasuke gruñó al escuchar el nombre de su primo pero permaneció en silencio después de que Hinata le entregaran los postres. La Hyuga posó su mirada en él y le causaba gracia encontrarlo frunciendo el ceño ante los postres que tenía enfrente. Ambos estaban intentando ignorar las miradas curiosas que estaba recibiendo de varios de los trabajadores que estaban en la cocina.

-¿Es eso lo que estás tratando de hacer?¿ser una chef?

Hinata se encogió los hombros al escuchar su pregunta. Los ojos grises se quedaron fijos en una de la esquina del cuarto, por los nervios sus dedos jugaron con su delantal, sus dientes rozaron su labio inferior y cuando ordenó sus ideas le contestó con seguridad.

-Quiero trabajar de lo que estudie. Quiero trabajar en el diseño de logotipos y branding de nuevas marcas. No me molesta trabajar para ustedes, pero no es mi sueño.

No sabía que era lo que esperaba. Tal vez porque Sasuke era misterioso y egoísta pensó que haría un comentario negativo sobre su respuesta pero Hinata se asombró de nuevo.

-Suena bien.

Respondió el Uchiha que tenía sentado enfrente de ella, sus ojos parecían reflejar admiración y lo vio luchando por ocultar una sonrisa que se estaba formando. Tal vez estaba ebrio, porque la actitud que estaba tomando no era la diaria. Hinata observó que era la única que estaba sin pendiente, a diferencia de los demás trabajadores que aún estaban ocupados en sus órdenes.

-¿Necesitas algo mas, señor Uchiha?

Los ojos oscuros se posaron en los grises, y Hinata fue testigo de una sombra de sorpresa al pasar por su mirada, probablemente causada por el repentino tono sombrío por parte de la Hyuga. La estudió por un momento y luego, dijo algo completamente inesperado.

-Quería disculparme.

Hinata lo miró fijamente por unos segundos. Su cabello oscuro y largo hacia un contraste en sus mejillas color rosa. Trato de buscar alguna cámara escondida o alguien que los estuviera viendo, eso parecía broma

-Quiero pedir disculpas, estuve alcoholizado y me dijo Shikamaru que fui grosero contigo.

Parpadeo una vez, y volvió a parpadear. Intentó encogerse de hombros y evitar abrir su boca por la sorpresa. El Uchiha no recordaba lo que platicaron durante su estancia en el baño, pero Nara le había informado que había sido grosero.

Algo que no es una novedad por parte de él.

-Está bien. En primer lugar no debería haber estado yo ahí.

-No está bien. No se que te hice, pero se que no debí de haberte gritado o lastimado.

La pelinegra frunció el ceño, se sentía incómoda y desorientada. Prácticamente se sentía como en la secundaria. Sus ojos se volvieron a encontrar y Hinata pudo notar como era que sus ojos de color oscuro recorrieron su rostro como si me estuviera memorizando cada recorrido de sus facciones. Aclaró su garganta.

-Esta bien y bueno, si eso es todo…

Sasuke tomo su muñeca con su mano. Los ojos del Uchiha se enfocaron en los ojos de la Hyuga. Por un momento el tiempo se detuvo y nadie parecía percatarse de ellos.

-No. Espera te tengo una propuesta para ti.

-Oh.

-Me gustaría conocerte. Creo que deberíamos ser amigos-soltó su muñeca lentamente.

Deja vu.

La Hyuga siguió buscando algún camarógrafo pero no encontró alguno. Observó a lo lejos la puerta detrás que se abría y entraba más personal a la cocina. Todo parecía real y estaba bastante seguro de que estaba despierto. Hinata vio como era que Natsu entraba a la cocina y le daba una sonrisa suave y tranquilizadora, mas nunca se acercó a su mesa. Termino de preparar los creme brulee que tenía, con la mirada de Sasuke observando como los terminaba.

-¿Estás seguro?

-Quiero intentarlo.

-Esta bien.

Continuó haciendo los últimos postres ante la presencia de Sasuke. Hinata levantó valientemente la cabeza para mirar a su jefe, quien ahora descansaba la mejilla en su puño con los ojos cerrados. Hinata frunció el ceño.

-¿Quieres probar un creme brulee?

-No me gustan los postres- respondió rápidamente Sasuke.

Algo le había dado a Hinata. Lo más probable es que un infarto al corazón. Nadie, absolutamente nadie daba esa respuesta. Uchiha Sasuke a pesar de ser una persona pésima para interactuar, no le gustaban los postres.

-¿De que tipo?-pregunto la pelinegra.

-Cualquiera que tenga azúcar.

Se quedó rígida, hizo memoria que Choji le había mencionado esa información la primera vez que lo conoció. Se movió al otro lado de la isla y entonces se dio cuenta de que Sasuke la miraba expectante con una ceja alzada.

-No has probado mis postres.

Hinata podría jurar que lo escuchó respirar profundamente por la nariz y gruñir en voz baja. Pasaron unos segundos en el que el Uchiha la miraba con los labios apretados para después soltar un suspiro.

-Puedo hacer una excepción.

La Hyuga parpadeó un par de veces, tratando de aclarar sus pensamientos. Le acercó uno de los creme brulee y se volvió para mirar a su jefe, en cámara lenta Sasuke tomó una cucharada y tomó un poco del postre que tenía enfrente de él. Cerró los ojos mientras comía. Solo fue una cucharada a la cual no le dio ninguna respuesta. Eso era algo nuevo en Hinata. Ella resopló frustrada. Abrió la boca para hablar, pero se congeló en su lugar cuando su voz profunda resonó.

-Estuvo bien, Hinata. Tómalo de alguien a quien no le gustan los dulces.

El Uchiha le sonrió ladeada mente. Cuando sonreía podía notar lo atractivo que podía ser, tomaron unos segundos hasta que Hinata sin pensarlo murmurara.

-Sabes, puedes ser un poco intimidante pero cuando sonríes cambias totalmente.

La miró por un segundo, parpadeando lentamente. Entonces sus labios se inclinaron en un fantasma de su sonrisa.

-¿Crees que eres fácil de leer?-él preguntó.

-No lo sé.

Por un minuto, estuvo segura de que él iba a discutir con ella o solo chasquearía su lengua pero no lo hizo. Solo la estudio.

-No lo eres-volvió a contestar el Uchiha.

Este sostiene la mirada gris por un momento. Esa respuesta hacía que regresara al pasado y se sienta otra vez la adolescente insegura y con miedo. La adolescente que huyó por el bosque de lo desconocido. Le agradaba la respuesta, no quería que nadie supiera de su pasado.

- Los Hyugas nos gusta guardar secretos.


Estaba hambrienta.

Habían preparado una mesa de bocadillos bastante buena para todos los invitados. La gente ya estaba masticando bagels y zanahorias, pero como había estado tan ocupada, no había tenido la oportunidad de comer nada todavía. Estaba en medio de poner queso crema en el bagel cuando Shikamaru se deslizó al lugar junto a ella.

-¿Qué tal el trabajo en la cocina?

-Bastante ocupado.

Estaba siendo sincera con Shikamaru pero la verdadera razon por la que habia retrasado toda su mesa de postres fue por cierto Uchiha. Inclusive en ese momento él era una distracción, estaba sentado al otro lado de la habitación y siempre estaba en el rabillo del ojo, aunque ella trató de no mirarlo directamente.

A veces sentía sus ojos sobre ella.

A pesar que conocía a varios de los familiares, el la estaba tratando completamente diferente al resto de los invitados, quienes cuidadosamente fingieron que ella no estaba ahí, como siempre hacían. Se le ocurrió que no era sólo la extrañeza de sus ojos lo que la desconcertaba, si no el en esencia.

Ella lo miró una vez cuando él no estaba mirando. Levantó los ojos para encontrarse con su mirada.

-Sasuke es un imbecil cuando toma de mas, espero no hablara mucho contigo esa anoche.

Hinata se rió ligeramente.

-No me dijo nada nuevo.

Tomó una de los baguettes que estaban y se las arregló para meter el último bocado completo en su boca. Sintió la mirada Nara viéndola de reojo.

-Disculpa mis modales, pero no he comido en todo el día. Recuerda, explotación personal.

Shikamaru se rió mientras pasaba el dedo por el borde de su taza.

-No te preocupes, me da gusto saber que tu apetito está estable. Me preocupe de mas, lo que menos quería es que conocieras Sasuke muy ebrio. La última vez que se puso mal, se besó con Naruto. No le digas que yo te dije.

Parpadeo un par de veces y luego, sin una pizca de ironía, Nara la miró a los ojos. Por un momento trato de controlarse pero fue inevitable y se echó a reír. Shikamaru la miraba con una sonrisa en grande en su rostro. Todo tenía sentido ahora, el Uchiha estaba demasiado alcoholizado que se desinhibe y besaba a la gente. Sintió como es que una mirada a lo lejos se posaba en su cuerpo supuso que pronto tendría que enfrentarse a esos ojos. Tendrían que hablar; ella tendría que decidir qué hacer con él. Pero ese no era el momento ni el día. Cuando se tranquilizó, Shikamaru continuó platicando con ella. Estaba masticando su segundo postre cuando el californiano la miraba detenidamente.

-¿Qué quieres saber, Nara?

-Tengo muchas preguntas Hyuga pero por el momento solo tengo una por hoy para ti ¿Por qué te mudaste aquí?

Era más astuto de lo que pensaba.

-¿Por qué quieres saberlo?

-Según recuerdo ustedes se iban a regresar a Los Ángeles, nunca estuvo en tu plan irte del Estado.

Nara Shikamaru tenía buena memoria y tramaba algo. Y eso la ponía nerviosa.

-La decisión la tomaron los adultos, yo solo era una niña.

-Pero ustedes prácticamente desaparecieron.

Sus ojos oscuros se dilataron, Hinata siguió su mirada y vio a lo lejos al Uchiha observandolos. Los ojos de Shikamaru volvieron a los grises de la Hyuga, más que decididos.

-¿Vas a decirme por qué te mudaste aquí?

-Tal vez, pero hoy no.

Sus ojos se posaron en los de la Hyuga, y fue testigo de una sombra de sorpresa al pasar por su mirada, probablemente causada por el repentino tono sombrío de su tono. La estudió por un momento. Luego, dijo algo completamente inesperado.

-Sabía que me ibas a responder eso.

En un punto del babyshower Shisui se había acercado a la platica. Hinata estaba distraída que Shisui le había hecho la misma pregunta dos veces antes de que lo oyera y pudiera responderle.

Sasuke estaba siendo una gran distracción.

Sin mencionar que tan pronto como miró a los ojos del Uchiha, sintió una extraña sensación de hormigueo en la parte superior de los hombros y detrás del cuello. Hinata se estiró y colocó su mano en su cuello, inclinándose un poco como si estuviera rígido.

-Que molesto es.

Hinata levantó la mirada, solo vio la sonrisa de Shikamaru y sus ojos que se abrieron de par en par, que hizo mover a su estómago. No estaba seguro de haberlo visto sonreír así antes, y había algo embriagador en eso. Sus ojos oscuros revoloteaban hacia una esquina del salón y siguió su mirada.

-Hyuga.

Escucho la voz de Sasuke, se gira y la mirada oscura estaba posada en su cuerpo. El californiano que estaba a lado de ella hizo un chasquido cuando se acercó a ellos acompañado de una mujer de estatura media. Hinata observo a la joven que estaba a lado del Uchiha su cabello era de color rubio apagado, largo, algo desaliñado y recogido en una coleta baja. Ella miró hacia un lado de la Hyuga cuando estuvieron frente a frente.

-Hyuga Hinata, Nara Shikamaru les presento a Sato Shiho.

Ella se acerco rápidamente y le estrechó la mano a Hinata para después pasarse al californiano. En ese momento Hinata observo como la mujer se sonrojaba al toque de las manos de Shikamaru. Shiho estaba vestida con un vestido negro elegante que hacia lucir su cintura. La expresión de su rostro era de curiosidad y lo que ella pensó que podría ser nerviosismo. Eso la sorprendió porque a primera vista no parecía ser del tipo nervioso.

-Encantados de conocerlos-dijo revelando una hermosa sonrisa.

-Un placer-respondió la pelinegra.

-Sato Shiho es una de nuestras abogadas, una de las mejores en el estado de Massachusetts.

-Sasuke no digas eso- dice sonrojada la mujer al mismo tiempo que golpea ligeramente el hombro de este.

El gesto tomó por sorpresa a Sasuke, la Hyuga observó alrededor y todos parecían completamente concentrados, como si la interacción fuera lo mas normal para todos.

-Nara Shikamaru, es uno de los mejores rastreadores de internet.

¿Rastreadores? Se le hizo un nudo en la garganta.

-Eres un hacker.

Dijo con voz fría y asustada Hinata. La mirada café del californiano se posó en ella, los labios se entreabrieron pero ninguna palabra salió de este. El tiempo se detuvo, era una noticia de la cual no sabia como reaccionar. Debía de estar equivocada, quería escuchar del mismo Nara que la corrigiera o se riera de su sospecha.

Solo la miro. Hasta hace unas horas creía conocerlo por completo.

-No exactamente, solía ser un hacker más joven. Tengo licencia y trabajo para una empresa donde siempre estoy vigilado.

Hinata estaba tratando de digerir la nueva información que tenía. Nara Shikamaru, siempre fue un genio. Si se dedicaba al rastreo y trabaja bajo una empresa del gobierno podría ser que conociera más de lo que aparentaba.

-¿Has tenido suerte con el hacker que robo a las miles de cuentas de todo europa y américa? -pregunto sonrojada la rubia.

Oh dios.

-Hay demasiados rumores de conexiones con un grupo de hackers con sede en EE. UU.

Continuaron hablando Shiho y Shikamaru de su nuevo rastreo, la información que le acababan de decir hizo llenar algunos de los espacios en blanco y volver a preguntarse lo mismo.

¿Podría confiar en Nara Shikamaru?

-Voy a conseguirme un snack- dijo Hinata, sonriendo cálidamente a sus amigos. -¿Te gustaría alguna cosa?

Los ojos del Uchiha lo sentía en el rostro de la Hyuga. Hinata evadió la mirada oscura de Sasuke para encontrarse con la mirada de la rubia y su sorpresa en su rostro fue obvia.

-Por lo general, soy yo quien hace esa pregunta-le dijo Shikamaru sonriendo en grande a la pelinegra.

-Me gustaría un café, por favor-dijo Shiho interrumpiendo la conversación entre los californianos.

-Tráeme otro baguette- le respondió Shikamaru.

-Te acompaño.

Hinata los dejó con su conversación al mismo tiempo que Sasuke la seguía hacia donde estaban las mesas con los postres y snacks. Se había colocado una mesa a lo largo de la pared, completa con cafetera y galletas.

-No es necesario que estés a mi lado, se preparar un buen café.

-Lo se-contestó sonriendo el Uchiha.

El estaba mirando su boca, específicamente. El estómago de Hinata dio un cálido apretón. Continuo sirviendo las tazas de café y en un plato lo lleno de baguettes y postres.

-Vamos Uchiha, no puedo sola con esto.

Él asintió con la cabeza, pero no se movió, solo estudió su boca y finalmente levantó los ojos hacia ella.

-¿Te besé el otro día?

Ella farfulló, su rostro repentinamente ardiendo de calor. Miro a la multitud de Uchihas que tenia alrededor, se sentía incomoda de que Sasuke estuviera cuestionandola. En un evento familiar. Volvió a fijar su atención a las puertas luego a las ventanas.

-¿Eso hice Hinata?

Ella se aclaró la garganta. El Uchiha se relajó visiblemente y la contracción de su mandíbula desapareció.

-Um… algo así. Si.

Él no respondió. Arriesgando una mirada a su rostro, vio que estaba sonriendo. Solo un poco. Ella se humedeció los labios. Error, porque su mirada volvió a bajar a su boca.

-¿Cómo estuvo?-preguntó Sasuke.

Sus rodillas amenazaron con fallar. Sasuke debía de bajar su tono de voz si es que no quería que la gente supiera lo que pasó.

-Um ... ya sabes. Estabas ebrio-su voz estaba entrecortada y estaba vacilando.

-Hinata, ahí estás. Te necesitamos en la cocina para servir los platos, señor Uchiha se la tendremos que robar-dijo Natsu mientras tomaba de la mano a Hinata para alejarla de Sasuke.

La diosa Kaguya estaba a su favor.


Ubicación: Boston,Massachusetts.
Residencia Uchiha
Miércoles

El babyshower había sido un éxito.

Rin y Obito iban a tener a su primer varon. Obito había llorado de emoción cuando cortaron el pastel que demostraba el género de su bebé. A diferencia de Itachi e Izumi iban a tener su primera hija. Los gemelos Uchihas les emocionó tanto la idea de tener su hermana menor que le había prometido a Hinata que le permitan cuidar a su hermana.

Ese día desde la mañana, Haku le había dejado demasiado trabajo que no le correspondía. Hinata le imploraba todos los días a la diosa Kaguya que no le diera fuerza porque algún día podría matarlo fácilmente. Así que lo primero que hizo fue encerrarse en la oficina y dejarse caer en la silla, encendiendo la computadora. Los correos con los documentos, con las tablas de EXCEL con sus reportes, todo era un desorden que mientras los leía su rostro se arrugaba.

-Hinata ¿porque estás enojada con la computadora?-preguntó Shisui desde la puerta de la oficina.

-Oh, ya sabes lo normal. Peleando con los electrodomésticos-contestó quitando el ceño fruncido que inconscientemente estaba haciendo.

-Yo normalmente suelo pelearme con el microondas, pero desde que estas aquí no me he visto con la necesidad de cruzar palabra- bromeó Shisui mientras caminaba para sentarse en el sofá.

Hinata soltó una risilla y se alejo de la pantalla de la computadora. Apenas eran las doce de la tarde y no había podido iniciar con los quehaceres de la casa. La señora Chiyo no tardaba en pasar y le iba a lanzar su típica mirada de odio. Shisui hizo sonar su cuello llamándole la atención a la de ojos grises.

-¿Estas tenso?

-El entrenamiento estuvo más pesado que cuando estuve en el campamento militar, creo que me contracture el músculo.

Hinata parpadeó un par de veces. No era experta pero podía usar el puño suave, literalmente con sus dedos, en el músculo que quería. Varias veces lo había hecho con Ko y con Iroha.

-Creo que te puedo ayudar-empezó a decir Hinata nerviosa- puedes recostarte en el piso y trabajar tus músculos.

-¿Ya lo has hecho antes?

-Todo el tiempo a Ko.

Shisui abrió los ojos en grande.

-¿Hyuga Ko?-pregunto.

Hinata se mordió su labio inferior.

-Si, no es un nombre común. Culpa a mi tío por ponerle ese nombre, necesito que te quites tu camisa para ver dónde está el problema.

Hablo tan rápido que decidió cambiar el tema. No tenía necesidad que sacaran más información de su familia y mucho menos Shisui necesitaba saber más de ellos. El Uchiha se quitó su camisa en un solo movimiento, dejando desnudo solo de cintura hacia arriba. Shisui se ejercitaba bastante y su abdomen marcado lo confirmaba. El joven se recostó en el piso, con sumo cuidado Hinata empezó a pasar sus manos por la espalda de este. Una de su mano encontró el problema en la parte de atrás de su cuello y comenzó a masajear los músculos ahí. Tenía que precalentar el área antes de usar el puño suave. Se concentró y levantó su dedo índice y medio antes de colocarlo en el músculo contracturado.

Shisui gimio cuando puso sus dedos con fuerza en esa área.

-¿Estuvo muy fuerte?-pregunto Hinata al ver que había puesto demasiada presión cerca del esternocleidomastoideo.

-Estuvo excelente-balbuceo Shisui.

Volvió a pasar sus manos por la parte baja de su espalda, comenzó a la fricción de sus manos por su músculo y luego hizo círculos con sus pulgares cuando encontró la otra contractura. Uchiha Shisui necesitaba ir a fisioterapia lo más rápido posible. Se concentró en el lateral de la espalda antes de golpear con sus dedos.

Shisui volvió a gemir. Más fuerte.

-¿Qué demonios es esto?-preguntó en voz alta Sasuke, sus ojos tan abiertos como tartas de manzana.

No esperaba encontrarse a su jefe con su asistente personal en la oficina de su casa. A la una de la tarde. Comprendía la escena que estaban viendo, Uchiha Shisui semi desnudo tirado en el piso boca abajo con Hinata a lado de él pasando sus manos por su espalda.

-Los mejores diez minutos de mi día- dijo con voz ronca Shisui causando en Sasuke que frunciera el ceño.

-Suena como una tortura sexual-susurro Haku sonriendo.

-Las manos de Hinata son mágicas-empezó a decir Shisui sonriendo maliciosamente-No fue ninguna tortura, creo que necesita un aumento de sueldo.

Haku se rió entre dientes

-¿Así de bueno?

-Cinco estrellas de cinco, podría quedarme dormido así-dijo Shisui sonriendo mientras se levantaba del piso.

-¿No quedaste en visitar al tío Izuna hoy?-preguntó furioso Sasuke con los brazos cruzados.

-No lo sé, no lo recuerdo-dijo Shisui estirando sus extremidades.

Haku emitió un sonido en algún lugar entre un ahogo y una tos, luego se quedó sin habla, Shisui parpadeo un par de veces y luego le sonrió a Hinata.

-¿Vamos por un café en estos días? Es lo menos que puedo hacer por ti.

Hinata se levantó del piso y se sonrojó.

-Shisui, estoy seguro que el tío Izuna y tu quedaron de comer hoy junto con los Senju.

Eso hizo voltear la cabeza de Shisui hacia Sasuke y luego se sonrojó. Miró su reloj de su muñeca y maldijo en voz baja antes de salir del cuarto corriendo dejándolo a los tres en la oficina. Hinata estaba segura que Hyoton Haku estaba haciendo su mejor esfuerzo para no reirse.

-Hyuga, pasa a mi oficina con tu computadora por favor- empezó a decir Sasuke de mal humor- Haku, quiero comida arabe.

-En un momento aviso en la cocina central…

-Pero de The Halal Guys- dijo Sasuke firmemente.

Oh. Si no mal recordaba Hinata, ese restaurante estaba a unos cuarenta minutos de la residencia. Vio como era que el castaño estaba congelado y con la mirada perdida. Por lo visto no fue la única que se sorprendió ante su petición. Antes de que pudiera decir algo la pelinegra, el Uchiha le pregunto que revisara el menú para que le diera su orden al castaño.

-En un momento le traigo su comida-fue lo único que contestó Haku.

Sasuke salió de la oficina, solo dejándola con sus nervios hasta la punta de su cabello. Tomó su laptop y se dirigió a la oficina de él. Ella tomó aliento al oír su voz, debía de admitir que estar sola con él era sentirse más pequeña de lo que era. Algo de lo que había aprendido del Uchiha era que no solía tomar vacaciones repentinas o eventos tranquilos donde él descansara.

-Hinata, tenemos un par de eventos y terrenos que ver en California por una semana. ¿Por qué no veo los contratos nuevos?

-Porque no me habían informado de ese viaje-susurro Hinata.

-Maldito Hyoton, se le ha de haber pasado avisarte ¿puedes manejarlo o no?

Apenas podía pensar más allá del latido de su dolor de cabeza. Estaba cansada, le dolía la cabeza y le dolían los ojos. Suspiro y se acercó con paso decidido al escritorio de Sasuke.

-Hay varios errores que tienen que corregir, están atrasados completamente con las finanzas, si ves en esta tabla podrás ver el error que hicieron al juntar dos gestiones. ¿Quién hizo esto? El promedio no se toma de esa forma y no verificó el valor de la moneda.

Él parpadeó una vez, dos veces, como si no hubiera comprendido plenamente su significado. Luego frunció el ceño.

-¿Estas insinuando que no soy bueno en finanzas?

-No, no me atrevería a pelear contra alguien que estudió negocios. Solo creo que debes de mejorar tu equipo, porque ese error lo pude ver yo que no soy nada de tu área-hizo una pausa para verlo directo a sus ojos grandes de color negro- los contratos te los puedo hacer hoy si me das suficiente tiempo.

-Tal vez…

Parpadeo Hinata.

-Hyuga, quiero que viajes con nosotros a Los Angeles la próxima semana.

Sasuke se escuchaba decidido y no era de esperar que la noticia la tomo por sorpresa.


Probablemente Hinata tenia una mejor oportunidad con chicos inteligentes, políticamente activos y algo socialmente incómodos como Shino.

¿Correcto?

Por lo general, se inclinaba por los hombres agradables, es decir, hombres que parecían ser hombres amables: hombres que sonreían mucho, les gustaba jugar al golf, pagaban sus multas de estacionamiento, hombres que les gustaba beber una cerveza despues de un largo dia, personas que quisieran saber de su dia. En teoría, deberían ser buenos maridos y padres, hombres sin signos externos de carga emocional.

Takigurake Kakuzu era un hombre de cuarenta años amigo de Sasori que le había organizado una cita. El hombre le gustaba apostar en el poker, así que suponía que se llevaría muy bien con Iroha y Hoheto. Tenia unos ojos de color verde que causaban cierto miedo en ella, pero se recordaba asi misma que sus ojos en varios niños causaba temor.

Durante la cena su conversación no fue mala; se preocupaba mucho por su familia, tenia una granja y con eso le facilitaba hacer preguntas que estaba ansioso por responder. Al principio se sentó en el borde más alejado de su silla y miró su hombro, su oreja y su cabello mientras hablaban, pero nunca su rostro. Pero se fue calmando a medida que avanzaba la cena. Su cuerpo se relajó, se acomodó en su silla, y hablaron con facilidad.

Hinata lo consideraba inusual y una buena compañía para cenar pero no sintió ese click. No sintió química.

Desgraciadamente Uchiha Sasuke no encajaba en el típico molde de hombre agradable. Sin embargo, no puede evitarlo. Indirectamente Sasuke, su jefe temporal, le había arruinado su cita.


Había llegado cinco horas antes de su vuelo, la única persona que podía dejarla en el aeropuerto era Kiba. Le daba suficiente tiempo para comer en uno de los establecimientos del aeropuerto. Encontró un puesto de comida rápida y compró una hamburguesa. Había algunas mesas disponibles, elegir una mesa era como regresar a la secundaria. Jamás tuvieron su propia mesa, era la que sobraba.

Reviso los mensajes de celular donde su padre le mandaba el horario de entrenamiento y diciéndole que la esperaba con ansias. Hinata sonrió al ver el mensaje de texto, guardó su celular y se sentó en la mesa de la esquina. Sacó de su bolsa de mano uno de los pergaminos del abuelo y empezó a estudiarlos. Estaba terminando de comer cuando alguien la interrumpió.

-¿Qué estás leyendo?

Hinata se puso rígida, su corazón dio un salto y automáticamente miró al propietario de la voz. Ahí estaba Uchiha Sasuke mirándola con su expresión cautelosa y neutral. Miró su reloj de mano tratando de comprender su presencia y lo miro parpadeando varias veces.

Aún faltaban tres horas para el vuelo.

Aclaró la garganta y le mostró el pergamino, mirándolo de nuevo. Él estiró el cuello y se inclinó para verificar lo que tenía en sus manos, luego se enderezó, su expresión impasible. Sus ojos oscuros recorrieron su rostro.

-Es la historia de mis ancestros.

De repente dijo:

-¿Está ocupado este asiento?

Dejando su comida en la silla que estaba a lado de Hinata. Ella mordió su labio inferior y dejó el pergamino al lado contrario.

-Llegaste temprano-comentó con una pequeña sonrisa, mirándola detenidamente mientras empieza a sacar un envoltorio de sandwich.

-No tenía quien me trajera.

Dejó su sándwich y miró a Hinata con algo parecido a la incredulidad. Abrió la boca para hablar, pero luego la cerró

-¿Por qué no me marcaste? Pude haber pasado por ti-dijo entrecerrando los ojos como si se estuviera controlando.

-No se me ocurrió- mintió Hinata. No lo tenía como primera opción en darle un aventón al aeropuerto.

-Eso hacen los amigos ¿no?- dijo el Uchiha centrando toda su atención en ella.

-Oh.

Debió haber tardado en contestar porque el Uchiha le preguntó.

-¿Porque me das esa respuesta?- su mirada cuestionaba todo.

-No es nada. Es sólo que no soy muy buena en el tema de hacer amigos y no se si pueda ser amiga de mi jefe.

Sus ojos oscuros la miraban de forma inquisitiva.

-¿Qué quieres decir? Eres amiga de Naruto y Shikamaru, estoy seguro que a ellos si les pedirias que trajeran al aeropuerto.

-Ellos no son mi jefe-le rectifico Hinata.

Él solo parpadeó.

-¿Como te haz sentido en el trabajo?-pregunto cambiando de tema el de cabello negro.

-Bien, la gente es agradable.

Hinata tomó un sorbo de su bebida. Vio como Sasuke empezaba a comer su ensalada, curiosamente tenía demasiados tomates cherry.

-Así que Naruto y tu son amigos.

-¿Es mi amigo?-preguntó sarcástico.

-Eso me dijo Shikamaru.

-Entonces si lo somos.

Hubo una pausa de unos minutos donde solo se escuchaba el tenedor y el cuchillo del Uchiha.

-¿Pelean ustedes dos?-pregunto rompiendo el hielo.

-De vez en cuando.

-¿Y cómo se resuelven estos argumentos?

-Normalmente a golpes.

Ante eso, ella lo miró largamente y él sonrió, haciéndola negar con la cabeza.

-Así nos conocimos. Uno pensaría que Los Ángeles hizo que nuestra amistad se reforzará-dijo.

-Naruto sabe pelear-lo defendió Hinata.

-Yo también, normalmente ganaba yo.

Continuaron comiendo por un tiempo. Hinata se sorprendió por como era que el Uchiha se esforzaba en continuarla, no dejando que su conversación se detuviera.

-Me entere por parte de Shisui que saliste con Takigurake.

Fuck.

-Si.

-¿Cómo lo conoces de todos modos?-el Uchiha pregunta con el ceño fruncido.

-Por Sasori, es amigo de él.

-Pensé que podría haber sido un ex tuyo-contestó molesto.

La Hyuga le lanza una mirada de indignación fingida.

-No lo es.

-¿Volverás a salir con él?-pregunto rápidamente Sasuke dejando su tenedor a lado de su plato.

-No lo se.

Se levantan de su lugar para acercarse a documentar, cuando estaban revisando su bolso escucha los gritos de Naruto por todo el área. Haruno Sakura estaba caminando detras de él con un vestido de color rosa que resaltaba sus ojos color esmeralda. Se acercó a Hinata y la abrazó causando en ella que se congelara del miedo.

Las mujeres bonitas y exitosas no eran con las que convive normalmente.

Entre la multitud venía Shikamaru, Karin, Haku y uno de los trabajadores de Sasuke -llamado Suigetsu -que estaban terminando de documentar. La pelinegra observo que en una de las esquinas había un Starbucks, se aventuró a pedir por primera vez un mocca blanco. Una vez que está esperando a que lo entreguen, ve que el Uchiha pide un café con leche. Por alguna razón, no puede pensar en nada que decir y Sasuke estaba de pie a lado de ella demasiado cerca, con el brazo apoyado contra las vitrinas de vidrio, la miraba de vez en cuando por la periferia de su ojo.

-Entonces no tienes novio- dice rompiendo el silencio.

No se había dado cuenta de que todavía estaba reflexionando sobre su situación actual. Jugó con uno de sus mechones de su cabello nerviosa.

-Mmm no.

La muchacha que los estaba atendiendo le entrega el café a Sasuke y este se queda esperando a lado de ella en lo que le entregan su bebida.

Mal día para decidir probar algo nuevo.

-Entonces Hyuga, no me terminaste de decir ¿cómo estuvo el beso?

Se estremeció rápidamente. Miró con nervios a su alrededor y luego notó que el Uchiha estaba demasiado tranquilo preguntando, con un café en la mano.

-Escucha, ambos habíamos estado bebiendo esa noche-dijo en voz baja con el músculo de su mandíbula palpitando junto con los latidos de su corazón-Estaba alcoholizada.

Él apretó sus labios de golpe cuando esas palabras llegaron a sus oídos y luego alzó una ceja.

-¿Estabas borracha?

La Hyuga apartó la mirada gris de la del Uchiha y se pasó la mano por el pelo de nuevo mientras entrecerraba los ojos.

-El alcohol me deshinibe, no sabía lo que estaba haciendo.

Sasuke no dijo nada, pero su mandíbula se movió como si estuviera a punto de romperse las muelas cuando lo miro. La mujer le entregó la bebida y en ese momento Naruto llegó a interrumpir su conversación.

Gracias a la diosa Kaguya.

Cuando Hinata estaba abordando el avión, se sorprendió gratamente al descubrir que Shikamaru estaba sentado en uno de los lugares y tenía su asiento a su lado vacío. Se dejó caer en el enorme asiento con deleite acaparando la atención del californiano.

-Hey Hyuga-la saludo con una sonrisa.

-Hey Nara, parece que toca estar a mi lado en el vuelo-dijo Hinata que estaba sacando su gameboyadvance, su libro y su celular de la bolsa.

-Todo un placer por mi parte, espero no babees como Naruto.

-Yo no babeo-respondió el rubio gritando, que apenas iba a entrar seguido de Sasuke y de Karin.

-Si lo haces-confirmó Karin con una sonrisa ladeada.

-Todos están en mi contra el día de hoy- se quejó el rubio.

-Este avión es nuevo pensé que habías dicho que íbamos a usar el de siempre-comento Sakura que estaba tomando asiento a lado de Karin.

Shikamaru volteo los ojos e Hinata solo contuvo la sonrisa. Shikamaru venía de uno de las zonas más pobres de San Francisco, entonces suponía que se entendían mutuamente. La Hyuga nunca antes había volado otra cosa que no fuera económica, recordando que Natsu era la que siempre compraba los peores asientos. Se abrocho el cinturón de seguridad, para esperar el despegue.

-Es la nueva inversión de Shisui y mía. Es para cuestiones de negocios.

Una vez que despega el avión, la azafata hace su primer rondin, Shikamaru pidió un vodka y jugo de naranja, Hinata pidió un refresco.

-¿No es un poco temprano para estar bebiendo?

-Es mi ultimo dia de vacaciones, Hinata. Quiero disfrutar hasta el último día.

-Tienes razón, el alcohol matutino está permitido cuando estás de vacaciones.

El californiano se tomó rápidamente el vodka y luego empujó el asiento hasta quedar reclinado.

-¿Despiértame cuando lleguemos?

Hinata asiente con la cabeza mientras lee el libro que tiene con ella. Todos estaban hablando en voz alta, era increíble como era que todos tenían personalidades diferentes y aun asi seguian siendo amigos. Se acurruco debajo de una manta que está sobre el asiento del avión, volteo a su derecha para poder mirar las nubes pasar por debajo de la ventana del avión. Las luces de la ciudad se habían perdido y el piloto había dado indicación que podían desabrochar los cinturones y podían usar algún aparato eléctrico. Toma sus auriculares y pone una lista de reproducción. Lo último que ve antes de estar en los brazos de morfeo es a Shikamaru cabeceando a lado de ella.

No sabe cuánto tiempo pasó pero sintió una suave sacudida en el hombro que la despertó. Parpadeo un par de veces y luego se quitó los auriculares. Sasuke estaba enfrente de ella, ella estiró sus brazos rígidos y doloridos como un gato antes de volver a parpadear.

-Ya casi llegamos-le informa Sasuke con el ceño fruncido. Su cabeza había estado apoyada en el hombro de Shikamaru y la manta cubría a ambos.

-En un momento levantó a Shikamaru.

Sasuke solo vuelve a fruncir el ceño antes de regresar a su lugar.


Llegó temprano al restaurante, puso la reservación a nombre de Uzumaki, cuando la pasaron tomo asiento en la orilla de la mesa. Sasuke había tenido un par de juntas que se iba a demorar, a lo cual Naruto había dado la idea que ella los acompañara en la comida con sus padres. No sabía dar un no por respuesta, asi que ahi se encontraba en una comida familiar nerviosa. Esperaba tener la oportunidad de observar al padre de Naruto antes de que él se diera cuenta de su pequeño "crush".

Pasaron treinta minutos cuando vio llegar a todos los Uzumaki junto con Sasuke. Se acercaron con una de las trabajadoras para preguntar por la mesa y esta le señaló la mesa donde se encontraba mientras pasaban frente al puesto de la anfitriona, la joven miró a Sasuke con aire soñador. Le molestó una pequeña parte dentro de ella que pasara eso.

Naruto se acercó a ella sonriendo y contagiando su felicidad. Ese hombre tenía el poder de hacerla sentir mejor en un segundo. Después de abrazarla como si no se hubieran visto hace menos de tres horas se sentó a lado de ella, Sasuke lo vio por un segundo para luego sentarse junto a Naruto, frunciendo el ceño.

Hinata los miro de reojo. Lo que más quería era evitar algún momento incómodo entre ellos. La cara de Sasuke en ese momento era curiosa, la pelinegra tenía tantas ganas de sonreír, pero se vería extraño. Vio como el Uchiha frunció aún más el ceño al verla apretar los labios.

La matriarca de los Uzumakis habia llegado abrazandola y dando un par de besos en la mejilla, en cambio el padre de Naruto solo le tomo la mano causando un sonrojo ligero que solo ella lo podía notar. Cuando se acomodó uno de sus cabellos detrás de la oreja el Uchiha que tenía la mirada puesta en la pelinegra levantó una ceja, Hinata solo se limitó a desviar la mirada.

No tenía que darle explicaciones a nadie.

Una de las meseras eligió ese momento para distribuir los menús, interrumpiendo la guerra de miradas. Le dieron sus órdenes, recogió los menús, y cuando se fue, Hinata observó a los Uzumaki.

El señor Minato seguía igual, los años habían agregado un par de líneas finas pero él no ha perdido nada de la hermosura de la sonrisa torcida con la que soñaba despierta. El mayor de los rubios le sonrió a la mesera, esa sonrisa que causaba en ella muchos recuerdos de su primer amor. La mesera se sonroja de un rosa brillante.

Oh Dios. No era la única.

-¿Tu padre aun sigue en el dojo?- las palabras con la mirada azul del padre de Naruto la ponían nerviosa.

-Si-contestó con su cara roja y caliente a pesar de que estaba tratando de no hacerlo.

Ella notó que el Uchiha tenía la mirada puesta en ella sin comprender lo que estaba sucediendo. El crush que había tenido desde niña, aún persistía.

-No me sorprende. Los Hyugas son demasiados conocidos- dijo Kushina dándole un sorbo a su copa de vino.

-¿Hyuga?¿No son dueños de un dojo en la ciudad? -pregunto Sasuke sorprendido.

Sasuke la encaró. Sus ojos negros le exigían silenciosamente que se explicara. Hinata titubeó un poco. Sus dedos jugaban entre sí, tal y como era su costumbre al sentirse nerviosa. Mordiéndose el labio inferior, bajó la mirada hacia su regazo, reuniendo el valor para hablar.

-¿No sabías?-preguntó Naruto interrumpió sus miradas-Su abuelo y su padre me entrenaron, las mejores palizas me las dieron los Hyugas.

-Natsu se mete mucho en su papel-dijo Hinata sonriéndole a Naruto.

Naruto le devolvió la sonrisa. No podía evitarlo. Su risa es contagiosa. Sin mencionar el hecho de que se ve absolutamente brillante. Era como si brillara con la luz del sol de la tarde.

-¿Te dejaste el cabello largo?-pregunto Kushina mientras le volvían a rellenar su copa de vino.

-Así es. Neji quería verme con el cabello largo.

-Se te ve muy bien-le dijo Minato.

Automáticamente pasó una de sus manos sobre su cabello. Dejó la copa de vino a un lado y presionó sus manos contra sus mejillas discretamente controlando su sonrojo. Sasuke la seguía observando, Hinata le regresó la mirada permanecieron así por casi un minuto, el cual se le hizo eterno a la Hyuga . Esos penetrantes ojos oscuros se hallaban conectados a los suyos.

Mucha testosterona en una mesa.

-Entonces, Hinata, ¿estás saliendo con alguien?-pregunto Minato.

Movió sus manos y negó con la cabeza. Sasuke miró los rostros silenciosos en blanco y levantó una ceja. Hinata vio como era que el de ojos negros tomaba su segunda copa de vino y como era que los labios se posaban en la copa.

Debía de dejar de pensar en eso.

-Bueno en realidad no. He tenido un par de citas pero solo por diversión.

Les respondió Hinata bajando la mirada para no tener que ver a todos en la mesa. No era una mentira pero tampoco era una verdad. Fue demasiado rápido su respuesta que no notó que el Uchiha estaba tosiendo el vino que había estado bebiendo. Todos los de la mesa observaron la escena con confusión. Pasaron unos segundos hasta que el Uchiha dejara de toser.

-Deberias de presentarle algún amigo soltero Naruto- dijo Kushina que estaba tomando su copa de vino-Nara Shikamaru está soltero ¿no?

-Madre..-advirtió Naruto.

-Hay muchos solteros aquí Hinata, deberías de venir a vivir con tu padre. Naruto te puede presentar varios jóvenes.

-Kushina..-escucho que Minato le advertía.

Hinata solo pudo asentir con la cabeza al mismo tiempo que tomaba su copa de vino con sus manos. Ser el centro de atención siempre la ponía nerviosa. La señora Uzumaki, seguía siendo igual de hermosa como lo recordaba y con la misma actitud salvaje, la cual el rubio había heredado.

-¿Nada formal? -Sasuke preguntó un poco vacilante, sus ojos color negro atentos en Hinata. La pregunta asombro a todos en la mesa.

-Nada formal-confirmó.

-No creo eso-empezó a decir Kushina que tenía un par de copas de vino en su sistema-Siempre has sido un despistado con los chicos.

-Oh ¿En serio?-respondió la pelinegra.

-Si, estaba ese niño que entrenaba con Naruto ¿como se llamaba amor? De los Karatachi

-¿Karatachi Yagura?

-Oh- volvió a responder Hinata. Necesitaba más alcohol en su cuerpo.

-Eres hermosa, incluso si no nos crees. A muchos hombres, y, quiero decir, a muchos hombres, les gustan las tetas grandes, la cintura pequeña, el trasero grande, las piernas largas, así como tu eres.

-Hinata, solo dile que si a mi máma. No tolera muy bien el alcohol-dijo Naruto sonrojado.

-¿Acaso insinúas que no tiene un hermoso cuerpo?-preguntó la pelirroja enojada.

-No dije eso mamá.

-Es hermosa por fuera y por dentro. Estoy segura que Sasuke está de acuerdo con lo que digo ¿verdad?

Hinata sintió que todo el vino que había tomado estaba apunto de salir de su cuerpo, se sonrojó toda su cara hasta su cuello. Estaba tratando de regresar todo a su estómago que era donde pertenecía cuando escucha la voz del Uchiha.

-Estoy de acuerdo.

Sasuke posó su atención hacia Hinata, solo había dicho tres palabras que causaron en todos que se atragantara con su bebida y al señor Minato que dejará caer sus cubiertos. La pelinegra sintió un montón de pares de ojos mirándolos con grandes ojos de telenovela mientras energía del estupor de la confusión. Su corazón se aceleró con anticipación y se sintió extraño. Uno de los meseros se acercó a la mesa para dejar los platillos enfrente de ellos. Tomó un sorbo de vino el Uchiha y la miró a los ojos.

-Creo que Hinata es una mujer inteligente, confiable y trabajadora. Ser atractiva no es su única cualidad.

De repente, Hinata se sintió sin aliento, al mismo tiempo dándose cuenta de que estaba conteniendo la respiración. Un rubor en sus mejillas empezó asomarse y para tranquilizarse decidió comenzar a comer para evitar decir algo.

-Por fin, alguien que sabe del empoderamiento femenino-dijo Kushina con sus mejillas sonrojadas-Minato era así cuando eramos novios.

-Mi amor, sigo apoyandote ante todo.

-¿Me apoyaste en la última reunión de los Mitarashi? Ni me deberías de cuestionar en mis decisiones, ¿verdad Sasuke?- dijo la pelirroja mirándolo inquisitivamente.

-Exactamente.

La conversación continuó con los progenitores del rubio haciendo caso omiso de la anterior conversación. Hinata sintió la mirada del Uchiha sobre ella.

-¿Qué diablos le pusieron a este vino?

Nadie le podía dar una respuesta a Naruto.


Cuando la puerta se cerró detrás de ella se dedicó a observar el cuarto de buen tamaño que le habían asignado. Camino hacia la cama y se sentó en el colchón que estaba cubierto con unas sabanas de color cafe. Cerró los ojos y se concentró.

Solo necesitaba calmar sus nervios.

La cena había sido larga y entretenida con los Uzumakis. Sus nervios traicioneros la hacían sentir un corazón extra en su garganta, sabía que debía de tomar un baño y prepararse para el día siguiente que tenía la entrevista con el autor. El timbre de su celular la hace regresar a la realidad.

Hinata tomó su teléfono de la mesa y suspiró. Miró la hora y luego el techo. Era tarde. Solo a una persona se le ocurriría marcarle a esa hora y no era Neji. El timbre seguía sonando sin parar, por un instante considero no contestarle pero conociéndola sabía que sería un gran error. Resignada decidió contestar.

-¿Sabes cuánto tiempo he estado llamando?- la voz aguda de Hanabi resopló a través del altavoz. Hinata se acomodo en la cama quedando boca arriba, sabía que la llamada sería mas de diez minutos.

-Un par de minutos.

-Te estas haciendo la inteligente Hinata.

A pesar de que tenía un par de horas que se había ido, extrañaba a su hermana. Extrañaba a todos. Recordaba que la psicóloga le había mencionado que tenía que ser independiente y dejar de estar dependiendo de otros. Escuchó por unos minutos lo que su hermana le decía a través del auricular sobre la escuela y lo que parecía ser el próximo novio de Hanabi.

-¿Qué harás hoy en los Ángeles?

-Aunque no lo creas tengo trabajo y tengo una cita.

Bromeo mientras encendía un cigarro. Dio una calada al cigarro mientras se dirigía al baño para prender el extractor. Iría a ver a su cliente el día siguiente pero eso no lo tenia que saber la mas salvaje de los Hyugas.

-Hinata,¿pediste pizza planeta?

-No iba a venir a Los Ángeles sin pedir pizza planeta, estoy pensando el día de mañana pasar por un inn-n-out.

Hinata dio una calada nuevamente a su cigarro y lo dejó descansando en el cenicero. Puso en altavoz su celular mientras se cambiaba de ropa para dormir.

-Deberias de traerme una a mi tambien, serias mi hermana favorita.

-Soy tu única hermana.

-Con la actividad sexual de papá, aún no sabemos.

-Aghh, no hablemos de la vida sexual de papá- se quejó Hinata terminando de ponerse su parte inferior de su pijama.-Mañana después de la entrevista con el autor buscare la sucursal más cercana al hotel.

Un golpe en la puerta la interrumpió.

-Oh, espera, Hanabi. Mi pizza está aquí...

Apretó el teléfono contra su pecho y abrió la puerta. No era su pizza. No lo esperaba a las nueve de la noche parado afuera de su puerta, seguía vestido como en la tarde. Si no mal recordaba, tenía agendado una cita con una ida al bar con su equipo de trabajo.

-Te llamaré luego.

Antes de que Hanabi pudiera objetar, desconectó y silenció su teléfono.

-Pensé que eras el pizzero.

El ceño de Sasuke se volvió más severo.

-¿Abriste la puerta sin verificar?

-No esperaba a nadie más que a él. Ciertamente no te esperaba.

Respiró hondo y lo dejó pasar a su cuarto de hotel.

-Hyuuga espera-dijo Sasuke, deteniéndose en seco.

Hinata lo miró con curiosidad.

-Estás enamorado de Naruto-Dijo rotundamente.

-Uchiha..- comenzó, pero Sasuke la interrumpió.

Hinata lo miró fijamente, sus labios ligeramente separados por la sorpresa. ¿Por qué estaba mencionando a Naruto de repente?

-¿Sí o no Hyuuga?

Hinata apartó la mirada de él. El hecho que actuara amablemente con él no significaba que estaba coqueteando con él, parecía que sonaba enojado. Dio una calada a su cigarro y luego soltó el humo.

-¿Entonces?

-¿Porque quieres saber?

-¿Si o no?

-¿Podríamos hablar con claridad por un momento?- preguntó Hinata desesperada.

Sasuke cruzó sus brazos enfrente de su pecho. La pelinegra notó como era que su pecho subía y bajaba con cada respiración que daba.

-¿Si o no?

-No.

-Me gustaría que hablemos con claridad en todos los momentos, presentes y futuros- dijo Sasuke tomando la cajetilla de Hinata para luego encender un cigarro. Se sentó en la esquina de la cama, mientras daba una calada.

-No deberías de estar aquí. Tu equipo se le hará extraño que estés en mi cuarto.

-¿Por qué diablos estás preocupada? Ya nos besamos, ¿no?-expulsó el humo.

-No me lo recuerdes- se quejó Hinata.

Una horrible sensación retorcida se enroscó en su estómago. Después volteo a ver los ojos oscuros del Uchiha que la miraba como si fuera la última coca del desierto.

-Por mi parte Hyuga, te puedo decir que si tome suficiente pero a lo que recuerdo esa noche claramente apenas bebiste unas cuantas copas.

Hinata no dijo nada. Sasuke dio una calada a su cigarro y después sonrió antes de continuar.

-Básicamente, estabas conciente del beso mientras yo estaba ebrio -dijo este mientras la miraba de forma maliciosa.

Hinata abrió la boca, pero él continuó hablando.

-¿Fue realmente tan malo para ti?

Su cabeza se giró bruscamente hacia el y algo brilló en sus ojos negros.

-Eso no es lo que estoy diciendo. No fue asqueroso. Fue …

-Te quejaste que fue un mal beso porque estaba ebrio ¿puedo volverlo a intentar?

Hinata se mordió el labio inferior, vio como es que Sasuke se acercó un poco más, lo suficiente para que ella pudiera sentir su calor.

-No lo veo conveniente.

-No parece justo que recuerdes y yo no, aparte debo de levantar el apellido Uchiha-murmuró.

-La vida es a menudo injusta. No estuvo tan mal, si te preocupas por el honor Uchiha-su voz sonaba enérgica, a pesar de las rodillas temblorosas, así que al menos estaba eso.

-Entonces no estuvo mal ¿verdad?-hizo una pausa para dar una calada a su cigarro.

Hinata se sonrojo y Sasuke casi sonrió, pero el gesto se desvaneció antes de llegar por completo.

-Mira, solo quiero seguir hablando contigo sin tener problema con perder mi trabajo.

-Hyuga, somos adultos y somos igualmente culpables. Creo que está establecido -dijo con ironía, dejo la colilla en el cenicero de la mesita.

Hubo una pausa entre ellos, el humo del cuarto se estaba dispersando y el ambiente había cambiado de alguna forma. Se mordió el labio inferior y se armó de valor.

-Tienes razón-murmuró.

-Entonces-se aventuró a hablar el Uchiha-sinceramente ¿te gusto?

La pregunta tomó de sorpresa a Hinata cerró los ojos por un segundo acomodando sus ideas. Cuando se obligó a abrir los ojos noto que la estaba mirando. Uchiha Sasuke no estaba preguntando en serio. Ella tragó, bastante fuerte.

-Estaba ebria y tu tambien, asi que creo que fue un beso normal.

Su cerebro ladró una advertencia y enlistó todas las razones por las que debería alejarse de él. Desde su pasado hasta que es su jefe, pero ninguna le convencía para no ver sus ojos. Si ella diera medio paso hacia él, se tocarían. Y eso era peligroso.

-Besar no da tanto miedo, ¿verdad?

-Contigo lo es-dice con sinceridad Hinata.

El Uchiha dio un paso hacia ella.

-Si quieres que no lo haga, dilo-susurro.

Tomándose el tiempo, lentamente bajó sus labios hacia los de ella. Hinata permanece inmóvil, sus grandes ojos grises apuntando a los labios del Uchiha. Lentamente Sasuke se acerca, para que tenga tiempo de dejar que sus pensamientos se detengan, acarició sus labios con los de ella. Un pequeño jadeo huye de Hinata.

-Necesito respuestas, Hyuga.

La pelinegra se mordió el labio inferior y luego se sonrojó.

-Esta bien. Puedes hacerlo.

Sasuke acortó la pequeña distancia entre ellos, y él estaba tan caliente que ella podría haberse fundido con él, ese calor era tan bienvenido, tan deseado. Sus manos ahuecaron su rostro, su sonrisa se desvaneció mientras la estudiaba, y los ojos de Hinata se cerraron. Entonces sus labios estuvieron sobre los de ella, suave, gentilmente. Su boca se movía suavemente sobre la de ella, sus labios encajaban como si los hubieran hecho solo para besarse.

De la nada el Uchiha deslizó su lengua en la boca de Hinata. Sus manos se deslizan por su espalda y su cabello. El cuerpo de él se adaptó al de ella mientras exploró su boca con su lengua. Hinata desesperada por terminar el beso muerde el labio inferior del Uchiha con fuerza, causando en él un gemido. Sasuke intensificó el beso con más fervor pasando sus manos en su cuerpo y notando que se vuelve más impaciente.

Algo en Hinata estaba mal, porque sus piernas se empiezan a debilitar haciendo que Sasuke la levantara y mágicamente sus piernas se acomodaran alrededor de su cintura. Hinata continuó besándolo y parecía estar bien, ninguno de los dos parecía quererse detener. Una de las manos de él estaba en su trasero acercándola más contra él y frotándose contra su erección. Definitivamente estaba duro entre sus piernas mientras se besaban con tanta fuerza que estaba segura que sus labios terminarian hinchados.

La mano de Hinata estaba en su cabello negro y por un momento se le ocurre jalarlo para detener el beso. Vuelve a pasar todo lo contrario y su lengua se hunde más y más profundamente en su boca causándole más balanceo contra él.

No podía más.

Hinata se separa de él dejando caer su cabeza hacia atrás. Se siente como si estuviera cayendo o volando. Los labios del Uchiha van directamente a su cuello y comienza dejar pequeños mordiscos. Estaba concentrado en ello, como si lo que estuviera pasando entre su boca y su cuello fuera de alguna manera lo único que le importaba en todo el mundo en ese momento.

Sasuke usó su lengua, sus dientes, y de alguna manera volvió a traer sus labios a los de él. El beso parecía intensificarse cada vez un poco más. Podía saborear todos sus vicios mientras su lengua bailaba sobre la de ella y la pasaba por la sensible curva de su labio superior. Su sabor era a vino y un toque acre del humo del cigarrillo. Hinata pasó una de sus manos sobre su pecho para poder separarse de él.

Solo logró causarle otro gemido y por parte de ella otro suspiró profundo.

Justo cuando estaba apunto de rendirse hubo un golpe en la puerta que logró que el Uchiha se separará. Su mirada era salvaje y nebulosa con una mezcla de pasión y confusión. Hinata desenredo sus piernas de su cintura y se echó hacia atrás. Tenía que haber distancia entre ellos dos.

Noto que el Uchiha respiraba con dificultad. Los golpes en la puerta aumentaron en intensidad y ordenó todo lo que pudo a su persona.

La pizza había llegado.


No había podido dormir bien después de lo que sucedió en su cuarto con Sasuke. Después que llegara el pizzero, el momento se volvió incómodo para ambos y el Uchiha se fue a su cuarto. Ambos estaban excitados y tenían que alejarse por su bien. Espero que dieran las seis de la mañana para irse a correr alrededor del hotel y tranquilizar su mente. Durante el día Haku le pidió que la acompañara a un par de juntas para hacer sus notas, evitando con todo su ser la mirada del Uchiha. Cuando le habían dado su salida, tanto como Karin, Sugeitsu y Sasuke tenían juntas con otras empresas, ella decidió ponerse a trabajar con el diseño de la portada del nuevo autor. El tiempo paso que se dio cuenta del mensaje de texto que le había mandado su cliente.

Señorita Hyuga, la espero en el bar midtown. Le paso la dirección.

Se cambió de ropa y vio la dirección que tenia anotado en su celular. Tenia una idea donde era ese bar. Salio del hotel con rapidez y pidio un taxi. Una vez que llegara a su destino, suspiro. Le pregunto al taxista si ese era el lugar correcto y el le confirmo. El bar estaba oscuro, muy oscuro, con cortinas bajadas en la mayoría de las ventanas rayadas. Probablemente era para mantener fuera el calor, y estaba haciendo un buen trabajo, junto con los diversos ventiladores de madera enormes que zumbaban chirriando desde el techo. Le dio al lugar una sensación bastante mórbida y sórdida. Se senti un bar donde la protagonista de algun libro podia ser raptada. Noto a una mujer estaba de pie detrás de la barra sirviendo una cerveza a un hombre. Era alta, se acercaba a los cuarenta, estaba vestida con una blusa que dejaba poco a la imaginacion. La mujer la miró con mucha cautela sin ningún indicio de hospitalidad.

-Buenas tardes, estoy buscando Daikoku Tenzen.

No dijo nada, pero sus ojos se desviaron hacia la izquierda. Un hombre de cabello y barba castaña se acercó a ella.

-¿Señorita Hyuga? Mucho gusto, Daikoku Tenzen.

Tomaron asiento, conversaron sobre los temas del libro y la portada. El tío Iroha había conocido a Daikoku y como buen familiar había recomendado sus trabajos. Estaba haciendo sus apuntes de como quería que fuera la portada del libro de misterio cuando lo nota vacilante.

-Eres demasiado joven para este trabajo¿no?

-Se podría decir- le contesto Hinata segura.

-Iroha me dijo que eres especialista en hacer símbolos, en mi trilogía este símbolo es el que quiero, cada libro tendrá de portada uno diferente ¿crees que lo puedes hacer?

-Le puedo tener un borrador para la próxima semana-dijo la pelinegra.

El hombre le sonrió, agradándole la respuesta que tenía por parte de ella.

-Con este calor me ha dado bastante sed. Me vendría bien un trago. ¿Qué te gustaría?

-Nada para mi.

-Insisto señorita Hyuga.


Eran la una de la mañana cuando estaba apunto de entrar por las puertas del hotel cuando ve una sombra acercarse a ella.

-Estas ebria.

-Tomé dos gin-tonics, en realidad, uno y medio.

Eso fue la primera hora, para la segunda solo recordaba la botella de vodka enfrente de ellos. El hombre sabía convencer y le había estado sirviendo el vaso varias veces.

-Tal vez deberías quedarte con una buena Coca-Cola la próxima vez que salgas, ¿eh?-la sombra sugirió.

- Tal vez sí o tal vez no.

Que iba saber la sombra sobre como beber. Su cliente había pagado un montón de rondas.

-Así que no puedes aguantar el licor.

Su voz le era familiar. Ese cabello oscuro, esa piel de porcelana y esa nariz recta. Uchiha Sasuke.

-¿Vas a seguir tomando en tu cuarto?-le pregunto.

-Si.

Hinata sintió como era que Sasuke la siguió hasta el elevador. Los botones se movían mucho, no logro tocar alguno pero vio como es que una mano toco el botón de hacia arriba. Sus ojos le empezaron a pesar. Escucho el sonido de una campana y siente cómo es que la hacen dar un paso hacia adelante.

-Este es un ascensor muy agradable, creo que me acostaré un segundo-dijo la pelinegra, sus piernas se empezaban a doblar debajo de ella. Sus párpados pesaban más.

-No, no. Arriba vamos-dijo, levantándola de los brazos.

Se sentía débil, como un espagueti..

-No me siento tan bien- murmuró cubriéndose con su mano sus labios.

-No me vomites-le advirtió, deslizando un brazo alrededor de ella.

-¿Por qué? No es justo, yo limpie después de tu fiesta y te cuide. Tokuma y Neji siempre me cuidan.

Escuchó un chasquido por parte de él.

-Dos tragos, ¿eh? Tendré que recordar eso.

Sonó la campana del quinto piso, y como ella no parecía capaz de salir del ascensor por sus propios medios, él la arrastró a medias al pasillo y luego la apoyó contra la pared. Ella comenzó a deslizarse hacia abajo, por lo que se inclinó hacia ella, inmovilizándola allí mientras sacaba las llaves.

-¿Hinata?

-¿Mmm-hmm?-dijo ella, sin abrir los ojos.

-He decidido que te quedaras en mi cuarto, no puedo dejarte ebria en el tuyo.

Abrió la boca, pero no salió nada. Su brazo cayó a su costado. Ella se rió suavemente, pero no hubo humor detrás de eso. Caminaron por el cuarto llegando a la cama, Hinata rió de nuevo y lanzó sus brazos una vez más alrededor de su cintura esta vez, haciendo que Sasuke cayera hacia adelante sobre ella, su peso corporal casi la aplastara.

-¿Quieres que nos besemos otra vez?-pregunto la pelinegra viéndolo directamente a los ojos, el Uchiha separó sus labios titubeando-Oh, Sasuke, eso es lo que quieres.

Hinata acercó sus labios a los de él. Metió su lengua en la boca del Uchiha causándole un gemido por parte de él. Duraron unos minutos besándose, Hinata se sentía con mas valor para acariciarlo y se atrevió a tocarlo en su entrepierna.

Sasuke gimió y le quitó la mano de su bulto.

Se separaron a pesar de que ambos estábamos jadeando, sonrojados y sudorosos. De un momento a otro Hinata se pone demasiado pálida y se encorva. La mirada de Sasuke torno de una forma diferente, como si estuviera preocupado.

-Fuck Hinata, ¿estás bien?

Sasuke se agachó inmediatamente a su lado y le levantó el flequillo para mirar sus ojos llenos de agonía.

Su estómago se retorció y un sabor amargo se deslizó por la parte posterior de su boca mientras buscaba algo que decir.

-Mi estómago …-ella gimió y se aferró a él desesperadamente.

-Joder. Baño. Ahora.

La levantó y la arrastró rápidamente al baño conectado donde Hinata apenas llegó al inodoro para vomitar ruidosamente en la taza. Las arcadas eran persistentes y no las podía controlar.

-Sasuke…-ella gimió y miró hacia arriba momentáneamente-Sasuke, creo ... creo que estoy borracha.

Él le recogió su largo cabello en sus manos, escuchó un simplemente suspiró por parte de él mientras las arcadas llegaban.

-Si lo estas.

- No me gusta, hace mucho no me ponía así -ella gimió y vomitó una vez más en la taza, pasando un brazo alrededor del asiento y el otro apretándose el estómago.

Sasuke agarró su cabello y lo apartó de su rostro mientras vomitaba.


Cuando se levantó solo llevaba el sujetador, su camisa y ropa interior. Confirmo cuando miro debajo de la sábana blanca. Volvió a mirar alrededor de la habitación y encontró su pantalón en el respaldo de la silla de madera y los zapatos colocados en una esquina.

Las náuseas llegaron cuando luchaba por sentarse erguida. Tomaría nota de jamás tomar con algún amigo de Iroha. Enfocó su mirada gris y luego noto que ese no era su cuarto de hotel. Después percibió el sonido del agua corriendo de una ducha, un repentino rayo de pánico llegó a su cuerpo resaltando todos sus sentidos.

-Fuck.

Quería morir. Casi tan pronto como se sentó en el colchón volvió a sentir náuseas. Cerró los ojos y respiró hondo. Respiro hondo varias veces. Tenía vagos recuerdos de lo que había pasado. Se levantó de la cama y se puso su pantalón de mezclilla. Justo en ese momento escucho que se cortaba el agua en el baño.

Necesitaba concentrarse y pensar como se debía. Estaba nerviosa, sus palmas de las manos comenzaron a sudar.

Lo que tenía que hacer era salir de la habitación antes de que la misteriosa persona de la ducha saliera del baño. No tenía idea si la persona misteriosa era un hombre o una mujer. Lo que sí sabía era que moriría de vergüenza, pero era su culpa por haber bebido de más.

-Estás despierta.

La vida le estaba jugando una mala broma. Cerró los ojos para evitar verlo.

-Desgraciadamente.

Abrió sus ojos y notó que él la miró durante un largo momento, luego a su rostro, que estaba en llamas.

-¿Cómo te sientes esta mañana?

Hinata se mordió sus mejillas, el Uchiha-su jefe temporal-estaba siendo amable con ella en un momento del cual no estaba orgullosa. Hasta el tono como lo preguntaba era como si realmente quisiera saber como se sentía.

-Um ... ya sabes-logró chillar.

-¿Quieres un café?- preguntó.

-No. Gracias. No, gracias, quiero decir..

Se pasó los dedos por el pelo y trazó un estrecho círculo de frustración. Miró hacia la cama.

-Sasuke ¿no pasó nada?

Él miró sus pechos como si pudiera ver a través de la camiseta. Cuando sus ojos se posaron en los de ella le causó escalofrío.

-No soy esa clase de persona Hyuga.

-¿No?

-No, maldita sea, me tienes en un mal concepto.

Una vez más, el silencio se prolongó. La Hyuga sintió su mirada sobre ella, y lo escucho suspirar y luego preguntar:

-¿Podrías mirarme, por favor?

Levantó los ojos hacia los suyos. No se veía aliviado, molesto o enojado como temía. Más bien, parecía contemplativo e inquieto. Hizo una pausa antes de hablar, lo que parecía ser un destello de dolor pasó detrás de sus ojos, pero fue imaginado u oculto al instante.

-No estoy acostumbrado a esto-dijo mientras con el dedo señalaba a ambos- Así que tendrás que darme un poco de tiempo para ..adaptarme.

Los recuerdos llegaban a ella.

Fuuuck, ella había besado a Sasuke en su momento de embriaguez.

-Sasuke, lamento besarte ayer. No era mi intención.-dijo sonrojandose.

Hubo un silencio por parte de los dos. Su mirada oscura solo estaba posada en ella y después de un tiempo chasqueó su lengua.

-Somos amigos Hyuga, no pasó nada.


-Que bueno que llegan, tomen asiento.

Kushina los había recibido ese día con una sonrisa en su rostro, tanto como Hinata y Sasuke entraron a la casa de los Uzumaki. La casa era demasiado grande con una decoración estilo victoriano, quien quiera que hubiera diseñado la casa y decorado se merecía un premio. Y todo el dinero que los Uzumaki pagaron. Una de los que ayudaban en la casa, se acercaron a Hinata para ofrecerle algo de beber a lo cual aceptó. Después de que llegara Naruto y Sakura la conversación tomó impulso sobre los proyectos en el viñedo y los próximos viajes. Kushina se encargaba de llevar la conversación y Hinata de vez en cuando respondía con cordialidad.

Un momento de la tarde pasaron al comedor para comer, la matriarca habia decido que Hinata se sentara a su lado, Sasuke rápidamente tomó el asiento vacío a lado de la Hyuga, ganándole a Naruto.

-Sasuke, me estaba diciendo Naruto que tienes tiempo que terminaste con tu novia.

Ojos oscuros buscan rápidamente ojos grises.

-No era nada serio lo que teníamos.

Hinata que estaba tomando un trago a su vaso de agua se quedó congelada. Eso era información nueva para ella.

-La señora Chiyo y tu madre han de estar preocupadas por su soltería- respondió la pelirroja con el ceño fruncido.

El ceño de la Uzumaki pronto desapareció cuando Minato entró a la sala, causando en Hinata un sonrojo inevitable. Algo la tocó debajo de la mesa, se deslizó sobre su rodilla y la acarició. Con todas las fuerzas que tenía trato de actuar normal mientras continuaban con la plática. No se había dado cuenta de que estaba sacudiendo su pierna hasta que él la detuvo. Mirando por el rabillo del ojo, pudo ver el brazo de Sasuke parcialmente oculto debajo de la mesa pero lo que definitivamente pudo ver fue el hecho de que él la estaba mirando de reojo, con las mejillas enrojecidas.

-Sírvete tú mismo, Sasuke. Hay mucha lasaña. Sé que no es tu platillo favorito, pero te prometo que cuando vuelvas te prepararé sopa de tomate para la próxima cena-dijo la matriarca de los Uzumaki.

-No habrá una próxima vez-dijo Naruto rápidamente-si no fuera que Karin dijo que iba a venir, no estaría aquí sentado comiendo.

-Hn...

-También hay mucha ensalada en el plato de cristal-dijo Minato observando a Hinata-me dediqué a seleccionarlo personalmente, no es como los que ustedes manejan pero son los más frescos que encontre.

Hinata brincó al sentir la mano en su rodilla que la apretó aún más antes de moverse ligeramente por encima de ella, justo encima de la rótula.

-¿Te sirvo más vino?-preguntó la pelirroja.

-Gracias, señora Uzumaki- respondió Hinata nerviosa que alguien notara la interacción entre ambos.

-Ya te lo dije antes, por favor llámame Kushina. Es un placer tenerte aquí para compartir una comida con nosotros, Hinata. Eres muy agradable.

En ese momento siente que la mano del Uchiha se retira de su rodilla. Hinata observó como es que el rubio y el pelinegro comían en silencio y civilizadamente. Durante la comida respondió la mayoría de las preguntas que le hacían los Uzumaki. Al final de la comida estaba un poco más relajada, gracias al vino, aunque con ganas de regresar al cuarto del hotel.

Sus planes de irse directo al cuarto del hotel fueron frustrados por Naruto que tenía planeado verse en el bar con Shikamaru. Estaba pensando como poner una excusa para no ir con ellos, pero recibió un mensaje de Nara.

Ni intentes discutir con Naruto, es más terco de lo que recuerdas.

Después de despedirse de los Uzumaki y prometerles que volvería a visitarlos, pero ahora con todo el clan Hyuga, se retiraron. Kushina era la mujer más platicadora y social que podrían conocer, pero unas cuantas copas de vino la hacían la mujer más sociable de norteamérica.

Cuando llegaron al bar, una figura alta y con una cola de caballo estaba esperándolos entre la multitud.

-¿Has salido con algún hombre desde que llegaste a Los Ángeles?-preguntó sin escrúpulos.

-Algo así, es un autor pero no fue una cita.

Sasuke que estaba delante de ella giró su cabeza y notó que las chispas brotaban en su mirada. Lo ignoro y entraron al bar.

-¿Y tú Shikamaru?-le preguntó Hinata que tenía un vaso de coca en sus manos.

No quería más alcohol mínimo hasta llegar a Boston.

-¿Cómo puedo tener citas, cuando estoy ocupada todo mi tiempo libre?-se quejó.

-Eso no es una respuesta-dijo con humor la Hyuga.

Después de una hora llegaron los demás. Sakura llamaba la atención de la mayoría de la población masculina y Karin no se quedaba atrás. Hinata suspiró derrotada, no le habían avisado de que iban a salir y era la que vestía solo unos jeans ajustados con una blusa halter.

La vida era injusta.

-¿Te has puesto tacones?-Escuchó que le preguntó Sakura que estaba a su lado.

Ella negó con la cabeza y luego dio un sorbo a su refresco.

-¿Por qué lo preguntas?-dijo alzando la ceja.

-Conozco a alguien que le gustan los tacones altos. Deberías usar de vez en cuando, te lucirían muy bien las piernas.

Hinata se sonrojo ante su comentario, por el area que estaba oscuro agraedecia que no fuera notorio su cara de color rojo. Sakura le regaló una sonrisa y encogió los hombros.

-No traje para este viaje-explicó la pelinegra.

No la pasó tan mal, Haku había estado demasiado agradable con ella tanto que había bromeado un par de ocasiones. Las mujeres se acercaban e intentaban hablar con varios de ellos. Hubo un momento en la noche cuando noto que la caballerosidad de Sasuke se atenuaba cada vez más con momentos renuentes y distraídos cuando se miraban.

Tres veces lo pilló la Hyuga mirándola de forma diferente. Una vez fue a su trasero y las dos restantes en la uve de sus senos. Era curioso que después, apretaba la mandíbula y fruncía el ceño severamente hacia un lado. Cuando la noche terminó y todos se regresaron al hotel, le tocó ir con Karin en el taxi.

-Fuuck Hyuga, porque te llevas lo mejor siempre-dijo Karin sumamente alcoholizada.


El camino del hotel al viñedo fue un ambiente tenso. Había dos camionetas por ellos, vio cómo era que Sasuke y Naruto se subían a uno de los autos. Entonces Hinata cometió el error de mirarlo directamente. Por un momento se detuvo el tiempo, los mismos ojos oscuros inquietantes en su mirada gris hizo que sus mejillas se tornaron de un color carmín. La Hyuga sintió unas terribles ganas de presionar la cara con las manos para cubrir el rubor. Hinata tragó saliva, sintiendo que su reacción nerviosa al simple hecho que se miraran era realmente ridícula.

Pero era vergonzoso saber que estaba en el típico cliché con su jefe.

Su jefe temporal.

Sakura finalmente se acercó hacia ellos con una gran bolsa de mano. Ella le dio una sonrisa con la boca cerrada y al mismo tiempo saludaba con la mano. Shikamaru estaba hablando con Hinata cuando ven que Karin subió rápidamente al mismo automóvil donde estaban el Uchiha y el Uzumaki. Sakura se estaba acomodando el cabello cuando Naruto sale del carro deprisa deteniendo a Shikamaru que se estaba subiendo al auto restante.

-Nara, puedo pedirte que te vayas en otro carro.

-¿Por qué? No quiero ir en medio de esos dos-alegó el californiano.

-Porque somos amigos, ¿no?-dijo sonriente Naruto.

-No quiero ir con ellos- declaró Shikamaru.

-Yo puedo irme en el otro carro-dijo Sakura que al mismo tiempo se alejaba, dejando al rubio maldiciendo en voz baja.

Durante el recorrido la Hyuga observó a través de la ventana, nunca había visitado esa parte California donde había grandes ranchos y viñedos de importancia. Hinata se concentró en aprenderse el camino para cuando volviera a visitar California podría visitar a los Uzumakis, cuando estaban entrando al viñedo noto la parte superior donde las palabras Viñedo Namikaze daban la bienvenida, y una pizca de energía nerviosa recorre su espalda.

-Se ve exactamente igual que como recordaba-dijo Shikamaru desde su asiento.

Una vez adentro, los recibieron los trabajadores del viñedo Namikaze. Hinata estaba en la terraza viendo las grandes franjas de color verde, miro a su alrededor y noto que todos parecían conocer el lugar como si fuera la palma de su mano. Después miró hacia abajo, a lo lejos se podía ver al señor Minato conduciendo la cosechadora de uva en las vides chardonnay. Las mejillas de la Hyuga se ruborizan ante tal imagen, el hombre seguía siendo su amor platónico. No había dudas al respecto. Había un cierto olor en el ambiente que atrajo su atención; el aire era tan dulce con el aroma de las uvas que relajo a la Hyuga haciendo que cerrara los ojos unos breves segundos.

-¿Primera vez en los viñedos de los Namikaze?-la pregunta de Shikamaru la sorprendió.

-Estas en lo correcto- le contesto sonriendo.

Uno de los meseros se acercó a entregarles un par de copas de vino. El viento estaba demasiado fuerte y caliente al mismo tiempo. Y como hacía cada vez que volvía, Hinata se preguntaba cómo se había ido. Admitía que extrañaba California. Bajo la mirada y volvió a ver al señor Minato hablando con algunos de sus trabajadores. Sintió que el calor empezó a invadir sus mejillas.

-Hinata, en serio… ¿estás bien? Tu cara se está poniendo roja brillante-Shikamaru apretó su brazo, la observa por unos segundos y luego posó su mirada en el padre del Uzumaki.

-Si -contestó Hinata sabiendo que sonaba débil.

Shikamaru alza una ceja al escuchar su respuesta y luego su mirada se queda en Minato.

-¿No vas a hablar con él?

Sacudió su cabeza rápidamente. El californiano arrugó su nariz; sus ojos se movieron brevemente por encima del hombro de Hinata.

-Solo avísame cuando se haya ido.

Shikamaru soltó un bufido.

-Nunca te había visto así-admitió.

-No puedo evitarlo. Si hablo con él, podría desmayarme-contestó Hinata.

-Sabes, quisiera ver la cara de Sasuke cuando se entere de tu pequeño crush-le dijo Shikamaru que aún veía por el hombro de Hinata- El hombre es demasiado celoso y apenas me estoy dando cuenta

Hinata le lanzó una mirada de reojo a Shikamaru. Las comisuras de sus labios estaban crispadas, como si estuviera tratando de contener una sonrisa. Por supuesto que se había dado cuenta de la tensión que había entre el Uchiha y ella. Luego, sin pensar demasiado en eso, la Hyuga puso su mano en el brazo de Shikamaru.

-¿Entonces, me darás un tour por aquí? -preguntó, moviéndose con cuidado a su alrededor. Lo soltó, principalmente porque estaba demasiado nerviosa por las miradas que le lanzaron los Uzumaki y Sasuke ante aquel ligero toque entre ambos californianos.

Uzumaki Kushina los fulminó con la mirada a ambos y luego miró con más suavidad a Hinata. Con paso decidido se acercó a ellos y luego les sonrió.

-Querida, nos encantaría que te quedaras con nosotros la próxima vez que vengas. Puedes quedarte en nuestras casa.

-Muchas gracias señora Kushina, pero papá odiaría eso.

Podía sentir los ojos oscuros del Uchiha que perforaba su cuerpo, la miraba con una intensidad desconcertante.

-Mínimo que vengas a cenar con nosotros-insisto la pelirroja.

La pelinegra escucha por parte de Shikamaru como es que maldice en voz baja, viendo como era que el Uchiha y los Uzumakis se acercaban donde estaban conversando. Karin veía con incredulidad a Sasuke que parecía que su humor había cambiado completamente.

-¿Cómo está Ko? Es un chico muy agradable-pregunto Kushina haciendo que Hinata evadiera la mirada de su jefe.

Jefe temporal.

-Esta muy bien y estoy de acuerdo con usted señora Uzumaki. Ko es demasiado bueno.

-¿Tiene novia?-pregunto la matriarca.

-Madre, creo que eres un poco mayor para él-dijo Naruto celoso.

-No voy a dejar a tu padre, es el único que me tolera con mi mal genio, pero Karin está soltera.

-Ella es un poco joven-le respondió Naruto.

-Tía, él no es mi tipo-dijo Karin que se unía en la conversación.

La madre de Naruto pasó una mano por su cabello largo. Hinata miró de reojo a Shikamaru que este miraba la escena con una sonrisa en su rostro. Algo andaba mal en ella, no entendía porque siendo una persona tan agradable e inteligente no le atraía. Mira al joven Uchiha y algo en su estómago se mueve.

Esperaba que fuera una gastroenteritis.

-Solo quise decir, un chico guapo como ese, todo ese encanto y buenos modales. Es un desperdicio para el mundo. Debemos conseguirle una novia.

Hinata tomó un sorbo de su vino para no darle una respuesta poco grata a la señora Uzumaki. Ko, era demasiado apreciado por todos y le querían dar tiempo para que decidiera que era lo que iba hacer. Y cuando tomara la decisión, Hinata lo tomaría de su mano y lo apoyaría.

-No creo que Ko este buscando pareja-empezó a decir Naruto.

-Apuesto a que no es del tipo que sale con cualquier chica, porque Naruto si lo hace. Te contaré Hinata, el muchacho solo sale con cada desgracia.

-Mamá, no necesitan saber.

-Hinata ¿qué edad tienes?-insistió Kushina.

-No mamá, no lo intentes-Naruto miró a su madre enarcando una ceja.

-¿Aún le tienes miedo a Neji? Ese muchacho es tan atractivo y sobreprotector. Todo un caballero...

-Madre, papá quería que echaras un vistazo a las uvas merlot- interrumpió Naruto recordando a su madre de las uvas.


-Yo te puedo dejar en tu casa.

-Puedo pedir un taxi.

-Le dije a la señora Kushina y al señor Minato que yo te llevaría.

-No me dijeron nada al respecto.

-Deben haberlo olvidado.

-Eso no es una razón para molestarte que tomes un auto y me lleves hasta el otro lado de la ciudad.

Sasuke enarcó las cejas en desafío.

-¿Hay alguna razón por la que no quieras que te lleve?

Sasuke había esperado todo el día para dejarla en su casa. Tenía una camioneta de renta sin chofer, estacionada en una de las áreas del hotel. Hinata se había negado al principio pero una mirada de él la hizo cambiar de parecer. Debía admitir que se sentía atraído por él durante estos últimos días y estaba haciendo lo posible por suprimir esos posibles sentimientos.

Una vez que terminaron la junta, Sasuke y ella tomaron el elevador junto con todas las personas. Antes de salir del elevador, Sasuke tomó de su mano para guiarla entre la multitud. Lo primero que notó fue que su mano era muy grande; comparada con la mano de ella. Sasuke debió haber notado la mirada de la Hyuga porque de repente dejó caer su mano. Caminaron en dirección a la camioneta que estaba en el estacionamiento, era la primera vez que vería que el Uchiha conducirá su propio automóvil. Una vez más se recordó que el agente Hatake Kakashi era el que se encargaba de manejar algunas veces su auto.

-¿Quieres que pasemos por un café antes de que te deje en tu casa?

Sin poder mirarlo a los ojos, respondió afirmando la necesidad que tenía su cuerpo por la cafeína.

Una sonrisa lenta y vacilante se extendió por sus rasgos y Hinata tuvo dificultad para respirar. Fue una sonrisa diferente. Una sonrisa muy sexy. Sus ojos oscuros se posaron en su boca y se humedeció los labios.

-¿Un americano? ¿Con leche de almendras y dos de azúcar?

-Sí, ¿cómo lo sabes? -Hinata se sorprendió lo suave que sonaba su voz. Ella creyó percibir que una comisura de su boca estaba levantada aunque el movimiento era apenas perceptible.

-Todas la mañanas tienes tu café negro y llevas tu propio vaso de leche. Admito, que Starbucks no se compara con el café que llevas Hyuga- contestó.

Luego, sonrió. Era una sonrisa pequeña, con los labios cerrados y rápidamente reprimida. Si parpadeaba la Hyuga, podría haberlo perdido; pero quedó una expresión de interés.

Hinata hizo un puchero y solo se le ocurrió contestar de una forma.

-Roba café.

Sasuke parpadeó un par de veces y luego se rió en alto causando sorpresa en ella. El Uchiha encendió el auto y manejó hasta el primer Starbucks. Sasuke ordenó sus dos cafés americano por el drive thru y después de que se lo entregara, sus dedos rozaron. El silencio los inundó el auto por unos minutos, una corriente eléctrica había pasado en ese ligero toque. Hinata abrió la boca para decir algo pero la voz baja del Uchiha rompió el silencio que tenían.

-Quiero conocerte.

Hinata parpadeó; miró tontamente a Sasuke y luego volvió a parpadear.

Esas palabras traspasaron una pared, alrededor de su cabeza, estómago y corazón, no sabía que existían. Sus ojos oscuros vagaban por el rostro de la Hyuga, y mostraban algo que no podía descifrar. Su expresión y tono se distrajeron cuando el sonido de un carro les arruinó el momento recordándoles donde se encontraban.

-Y quiero que me conozcas-agregó.

El silencio fue placentero por unos segundos, Hinata vio su pecho subir y bajar antes de continuar hablando.

-¿Podemos hacer eso?-volvió a preguntar Sasuke.

Ella recordó las palabras de Shikamaru. Sasuke era un inepto en hacer amistades. Y al mismo tiempo Hinata también lo era. Algo parecido al pánico se apoderó de su corazón y temió adónde se dirigía esta conversación. Después de pensarlo unos segundos, la gente no solía besarse con sus amigos. Natsu se la pasaba besando a sus amigos, tal vez era normal. Si es que Sasuke y ella eran amigos.

-Sí.

El Uchiha le agradó su respuesta y se dirigió hacia donde el gps lo mandaba. Una vez que llegaron donde estaba el Dojo se estacionaron enfrente de la acera. Él movió su mirada hacia donde habían entrenado cuando eran jóvenes, y ella siguió su línea de visión hacia donde estaban Hiashi y Hizashi parados con su mirada estoica. Siempre con la mirada intimidante de los Hyugas, aun así sus perfiles eran perfectos.

-¿Uno de esos es tu padre?

-Sí.

-Se ven intimidantes.

-Sí, tienden a tener ese efecto en las personas.

Estaba apunto de abrir la puerta cuando siente la mano de Sasuke que se empieza a deslizar lentamente por su espalda. Hinata se sobresaltó porque estaba dándole la espalda cuando inició tocándola, se giró hacia él y este le tocó suavemente la nuca.

-Hyuga, volteame a ver a los ojos- murmuró en voz muy baja.

No tenía que levantar la mirada para saber que estaba sonrojada, el Uchiha le pasó el pulgar por la nuca, instándole a mirarlo.

-Me gustan tus ojos.

Uno de ellos se inclinó, no estaba segura de quién, pero de repente sus manos estaban en su pecho y él se deslizaba por sus brazos, acercándola lo más cerca posible hacia su cuerpo. Sus labios se rozaron, haciendo vacilar a la pelinegra.

-N-no..

-No pueden ver el interior del auto-susurro.

Hinata rozó un poco más sus labios con los de él y el Uchiha sonrió antes de posar sus labios en los de ella. El beso empezó inocente, sus roces fueron con intenciones hubo un momento que los besos pequeños no fueron suficientes, ni siquiera cercanos, Hinata inclinó su rostro dejando que el intensificará el beso. Ella escuchó un suave gemido y se dio cuenta de que era suyo, asustandola y al mismo tiempo apartándose de él.

Ella se volvió para abrir la puerta y salir, pero él la tiró suavemente hacia atrás y la besó de nuevo, profunda y caliente. Sus ojos se cerraron a la deriva mientras se entregaba a él, disfrutando el momento. Había perdido la cuenta de cuantas veces se habían besado. La Hyuga estaba empezando admitir que él besaba tan bien, y su sabor, su toque, su aroma, el calor de su cuerpo,estaban causandole una adicción. Deslizó sus pequeñas manos sobre sus brazos y su abdomen, absorbiendo el gemido de aprobación que retumbó de su garganta. El sonido de su celular los hizo apartarse.

-Lo siento, es mi padre- dijo cuando se separaron, su voz baja y ronca.

Giro para ver al Uchiha que se encontraba con el aliento entrecortado y con su cabello sin sentido. Ella recorrió su cuerpo con la mirada, tenía que reconocer que tenía buen cuerpo lo poco que llegó a tocar. Su mirada voló hacia la de él, que era abrasadora y un poco divertida.

-Tengo que irme antes de que vengan aquí a investigar.

Abrió su puerta para salir.

-Te acompañaré en ...

-No, no lo hagas. Gracias por el aventón

Ella no quería explicar quién era él. Salió corriendo de la camioneta y subió las pequeñas escaleras para poder entrar por la puerta del Dojo, pero la puerta se abrió antes de que ella llegara por uno de los alumnos. El Dojo seguía siendo el mismo, mismas paredes pintadas, mismas fotos de los mejores participantes que han puesto en alto el honor Hyugas. Volteo a ver a su abuelo que estaba en el centro viendo a todos los jóvenes entrenar, tardó en encontrarlo con la mirada y finalmente distingue a su papá. La mirada estoica que los caracterizaba se desvaneció cuando la vio.

-Hola, dulzura. Era momento que visitaras a tu viejo- dijo acercándose hacia ella, y el corazón de Hinata dio un tirón.

-Te extrañé, papá.

-Te ves hermosa, cariño.

-No la acapares hermano, estoy segura que ella no aprueba a tu novia-escuchó que decía el hermano gemelo de su padre.

-Vino a visitar a su viejo no al hermano gemelo malvado-contestó su padre.

-Hola, Hinata- dijo su tío Hizashi abrazándola con fuerza..

-Hola, tío favorito- respondió ella.

-Me siento privilegiado, le diré a Iroha que nunca ocupó ese puesto que tanto presume.

Escucho como es que alguien aclara la garganta y miró por encima de su hombro. Allí estaba el abuelo. Hyuga Haru tenía una esencia de alfa, su cabello que alguna vez fue cafe se había vuelto de un distinguido color sal y pimienta.

-Hola abuelo-musito.

Él la miró fijamente por un momento, como si no estuviera muy seguro de si realmente era ella. No la saludo, solo se quedó allí, con su mirada estoica apuntando a la camioneta de donde había bajado.

-¿Quién es ese?

Fuck.


Hinata había ido al aeropuerto a esperar que llegaran los Aburames, los Inuzukas, Neji y Tokuma para ir de campamento. Los últimos dos días en Los Angeles había entrenado con su padre y tenía que admitir que se había divertido. Neji le mandaba mensajes constantemente preguntándole si estaba emocionada para ir al valle de Yosemite. Cuando llegaron todos con sus maletas y bolsas de acampar sabía que los siguiente días serían lo más interesante.

Yosemite tenía una de las vistas más hermosas que jamás haya visto. Los árboles eran grandes y tenian tonos naranja y amarillo, Kiba estaba emocionado viendo a su alredor que habia altas formaciones rocosas de granito por todos lados. Cada uno de sus compañeros de viaje tenía un motivo por el cual habían decidido hacer el viaje y por un momento Hinata se sintió libre. El primer día que estuvieron ahí noto que todos estaban extasiados. Una vez que llegaron al área donde acamparian, Hinata apareció con sus ojos las montañas y senderos que estaba frente a ella.

Como siempre Kiba quería ser el guía en todas las expediciones.

Automáticamente Shino y Hinata se negaron.

Los Aburames eran los que estaban más emocionados, estaban tomando fotos de la fauna y de los insectos que se encontraran en el camino. Tokuma fue el primero en comenzar a buscar los mejores lugares para tomar fotos. Y Neji era el que tenía el mapa en su poder junto con Inuzuka Hana.

El primer día mientras caminaban juntos más allá de los campamentos y hacia la ruta de senderismo, Kiba había bromeado con respecto a los lobos del área de California. Neji lo fulminó con la mirada antes de sonreír de lado de forma maliciosa.

-Deberías tener cuidado de los osos.

Hinata sintió un escalofrío en su cuerpo. Con los ojos muy abiertos busco la mirada de Neji.

-¿O-osos?-balbuceo.

Neji la miró con preocupación y luego le contestó con amabilidad

-No te preocupes Hinata, no creo que vayan a bajar a los campamentos. Tú te bañas a diferencia de Kiba.

Ese comentario había hecho que no pudiera dormir la primera noche.

Al día siguiente fue turno de los Aburames en hacer el recorrido, un par de ocasiones decidieron todos salir del camino para explorar otras áreas y cuando estaban a unos diez kilómetros dentro del área decidieron regresar por el sendero. Era más que obvio que a los Aburames les encantaba ir por caminos menos convencionales, Hinata estaba agradecida de haber usado botas de montaña porque tuvieron que chapotear en algunas áreas húmedas y rocas resbaladizas.

Kiba se resbaló tres veces.

Hinata se resbaló seis veces.

Ellos eran los más torpes del equipo.

La segunda noche estaba tratando de conciliar el sueño cuando siente una mano en su hombro, se levanta rápidamente de su lugar para encontrar un par de ojos grises. Neji levanta el mentón y Tokuma solo le sonrió en grande. Salieron de su casa de acampar y caminaron por el bosque. El aire movió el cabello de los tres Hyugas. Los recuerdos se hacían presentes. Los árboles grandes que estaban alrededor de ellos los hacían viajar al pasado. Hinata fue la primera en trepar el árbol. Subio como si fuera una necesidad. Cuando llegó hasta lo alto se sentó en una de las ramas, pudo apreciar el cielo nocturno lleno de estrellas.

Se sentía unida a la naturaleza. Ese lazo especial que tenían los Hyugas hacia la tierra era por parte de su diosa Kaguya. Cerró los ojos y dejó que su cuerpo se relajara.

Neji y Tokuma habían llegado a la misma altura que ella y estaban sentados en una rama. Fue un momento de paz que tuvieron. El último día Hinata estaba buscando ramas para hacer la fogata, cuando sus ojos grises se encontraron con una escena que no esperaba ver.

Shino y Hana se estaban besando.

El color rojo debió de llegar hasta sus orejas porque ella misma lo sintió. Los brazos de Hana estaban prácticamente rodeando el cuello de Shino, y los brazos de él estaban en su cintura. Hinata debió de haber soltado un chillido porque Shino se separó de Hana y la vio. Ella solo asintió discretamente y salió de ahí.

Todo el día evito la mirada del Aburame, solo recordar la escena que había vivido la ponía incómoda. Esa noche, antes de dormir Shino se acercó a ella.

-No diré nada-murmuro la pelinegra mientras abrazaba sus piernas acercándose a su pecho.

-No tienes que hacerlo, eres libre de hacer lo que quieras-contestó Shino pausadamente.

Estaba viendo la fogata que estaba frente a ellos que no se dio cuenta que estaba murmurando para sí misma.

-Tomé mi decisión- dijo Hinata, volviéndose hacia él y regalando le una sonrisa tímida.

Se miraron fijamente. Shino debió de estar sorprendido por un momento porque no le respondió inmediatamente. Cuando Hinata se levantó para irse a su casa de acampar escuchó un ligero "gracias" por parte de Shino.


El viaje había sido, en pocas palabras, increíblemente impresionante. Se habían divertido, explorado y caminado en Yosemite. El parque era más bonito de lo que hubiera podido imaginar.

Eran las dos de la madrugada cuando llegaron a los suburbios de Boston. Ko los había recogido en la madrugada y luego los llevó a comer en Mcdonalds mientras Tokuma le contaba todo lo que habían vivido en Yosemite. Lo primero que hizo cuando llegó a casa fue dormir en su cama. Había caído en un sueño profundo justo cuando su cabeza tocó su almohada. Cuando escuchó su despertador, se levantó y dejó las mantas a un lado, con la poca fuerza que tiene salio de su cuarto.

Por primera vez en mucho tiempo se preparó té, reconfortandose con los pasos familiares: taza, leche, bolsita de té. Escucho que alguien entro a la cocina.

-¿Para quién es esa taza de té?-preguntó Neji casi con los ojos cerrados.

-Para ti.

El rostro de Hinata se puso varios tonos de rojo cuando Neji se acerco a ella le beso muy cerca de los labios. Eso pasaba cuando estaba más dormido que despierto.

-Casi me besas.

-Aun no estoy despierto Hina- le contesto y tomo su taza de té.

Neji parecía un zombi. Camino lentamente hacia la mesa, tomó asiento y dejó caer su cabeza hacia atrás.

-Te estoy molestando Neji-dijo Hinata mientras veía como era que cerraba los ojos y posaba sus labios en la taza.

-No me causaría conflicto besarte, pero no creo que sea tu tipo.

Ahí estaba él Neji que amaba y que conocía. Su sarcasmo y sus comentarios inteligentes, Hinata dio sorbo en grande antes de continuar con la conversación.

-No has pensado que a lo mejor en otra vida…

-¿Fuéramos amantes? Sí, no lo dudo-termino de decir la frase el castaño.

Algo apareció en los ojos de Neji que le dijo que sabía exactamente adónde había ido su mente, y que tal vez la de ella también había ido allí.

-Sabes, eres mi mejor amigo y mi alma gemela.

-¿No soy tu media naranja?-pregunto divertido Neji.

-Tú sabes que no. Las naranjas son muy chicas para expresar mi amor hacia tí.

Neji suspiró y se pasó una de sus manos por su larga cabellera.

-Hinata, me ire a Nueva York en unos días-confesó Neji después de dar un sorbo-estaré un mes aproximadamente.

-Oh-dijo rápidamente y dejó la taza en la mesa-¿Ya saben los demás?

El niega con la cabeza.

-Eres la primera a la que le avisó-dijo con una voz neutra.

Hinata fija su mirada gris en la taza y por un breve momento siente que le falta el aire. Neji estará lejos de ella. A kilómetros. Lejos de ella.

-Estarás bien sola-le dijo mientras le tomaba la mano y le sonreía-vamos Hina, bañate hoy te dejaré en tu trabajo.

Ella sonrió y se tranquilizó. Estaría bien y sería un buen momento para dejar su codependencia. Antes de levantarse prendió su celular, se sorprendió al ver que tenía un mensaje que acababa de llegar.

¿Cuándo vuelves? No me gusta el café de Chouji.

No pudo evitar sonreír.


Notas de autor.

6 de septiembre 2021

Bueno pues no actualice en el Sasuhina month, lol. Fue un capitulo largo que espero les sea grato y divertido. Espero el proximo año acabar la historia. Y pues, llegamos a un punto donde FUCKIN SUMMER Y I KNOW WHAT YOU DID LAST FUCIN SUMMER ayudan a comprender mas la historia. Si quieren saber un poco más de la conexión de los Hyugas con la naturaleza está en los prologos de Fuckin summer y I know what you did last fuckin summer, como quiera lo entenderán más en uno de los dos capítulos del 11. Era demasiado largo que lo hice en dos partes.

Al igual corte un par de escenas porque no tenían sentido. Creo que las agregaré al capítulo catorce. Pero bueno, recapitulemos y pongamos unos puntos en claro:

1.-El apego de Hinata con Neji lo pueden entender mas en mis otras historias. SUPER IMPORTANTE QUE LO LEAN Y ENTIENDAN.
2.-Tokuma se lleva muy bien con todos. Es un don Juan, medio hermano de Natsu y de Ko pero ama con todo su ser a su familia. Los protege mucho, por eso el viaje a Yosemite tambien van sus amigos de la infancia (Hana y Mutua). OJO CON TOKUMA.
3.-Shikamaru es un hacker y pues eso pone de nervios a Hinata ya que el sigue sin saber porque se fue de Los Angeles repentinamente y quiere saber mas de eso. RECUERDEN, Shino y Kiba se dedican tambien a eso y le enseñaron un par de cosas a Hinata. Shino hackeo varias paginas y entre ellos: metio a todos en el servicio del hopital Senju y busco informacion de UMINO IRUKA. Hinata sabe que Shikamaru es muy inteligente, por eso su miedo.
4.-Hinata y Naruto se se conocen porque su abuelo lo entreno. Todo esta en Fuckin Summer. Minato era la persona que estaba discutiendo con los Hyugas porque metio forzadamente a Naruto y a Karin a entrenar en el dojo.
5.-¿Porque Sakura fue si no es parte del equipo de Sasuke? Sasuke tiene intención de hacer un hospital Senju, Sakura lo tomo como excusa para salir.

6.-Mas adelante sabran más de Shisui, como recordatorio Shisui ya era conocido. Hinata lo vio por primera vez en el torneo de mma, fue uno de los que detuvo que Sasuke y Naruto pelearan. Shisui peleo con Ko, así que hay cierta rivalidad- viene implicitamente en la historia de Fuckin Summer-. Y claro es uno de los tres secuentrados.

¿Si recuerdan eso? Shisui, Obito y Sasuke. Recuerden Sasuke no pensaban en secuestralo, fue un error. Debia de ser Itachi. Todos quedaron con secuelas: Obito, cicatrices en la cara, Shisui no escucha bien- fue el quien recibio las ordenes por parte de Tokuma- y Sasuke lo torturaron psicologicamente.

Al igual en I know what you did last fuckin summer, la persecución que tuvo accidentalmente Hinata en el bosque por los desconocidos y un Uchiha era nada mas y nada menos que Obito.

¿Entendemos mas la historia? Tengan su hipotesis de todo esto. Si no lo sabian, ya los spoile.

Ahora les dare un consejo: JAMAS PERO JAMAS pongan a sus amigos a leer la historia para que les corrijan. No me corrigieron nada, porque en cierta forma me aman, pero terminamos atacados de la risa por nuestros recuerdos de secundaria, preparatoria y universidad. La vida antes del COVID. Aun asi soy consciente que tengo que hacer correcciones próximamente.

Aparte descubri que hay un poco de mi personalidad en cada personaje, por ejemplo Hinata en las citas soy yo. Pesimas en las citas que me arreglan. Shikamaru y sus quejas soy yo todos los días en el trabajo. Fue divertido, porque tambien hay un poco de la personalidad de la gente a mi alrededor que estan en los personajes.

Espero reviews, los veo hasta en unos meses.
Pd. Gracias a los que han leido esta trilogia, cerezas agrias y oculto. Cada uno es diferente pero con unos cuantos traumas.

pd3.Sí estoy en AO3.