Título: Fucking Rich People.
Rating:T a M
Disclaimers: Naruto no me pertenece. Probablemente la historia sí.


Capitulo 11

Parte 2

Ubicación: Suburbios de Boston, Massachutsets.
Bosque
Horario: Desconocido.

El día lo habían iniciado como la tradición lo pautaba. Hinata se pasó una mano por sus glúteos para masajearlos, desde la madrugada habían iniciado con la meditación en el bosque con sus trajes tradicionales. Natsu fue la última en terminar su meditación y por lo tanto la que haría los honores de continuar con el evento, tomó las plantas y las empezó a moler. El sonido de la piedra contra la planta era lo único que se escuchaba en todo el bosque.

-No se han escuchado lobos.

Escucho que Hanabi dijo en voz baja. Hinata la miró con curiosidad y luego pasó su mirada hacia sus tíos. Iroha estaba con los ojos cerrados haciendo el rezo que correspondía. La diosa Kaguya elegía a dos personas, el primero y el último en terminar la meditación. El primero hacía los rezos mientras el último, Natsu, hacía la tradicional bebida.

-La fauna es demasiado sabia, está siendo presente de que estamos venerando a una diosa y a la tierra-murmuró Ko.

-Aún así los lobos pueden bajar-contesto Hanabi.

Siempre tenía una respuesta inteligente la menor de las Hyugas. Hinata apretó los labios mientras veía cómo era que Natsu dejaba la infusión que había creado se mezclara con el agua, luego Iroha y ella masticaron arroz y lo dejaron en un pequeño envase.

-La forma de hacer el sake más vieja y al mismo tiempo el que tomaremos en solsticio de invierno-murmuró para sí misma.

-Es una forma de asegurar que estamos en conexión con el mundo espiritual-añadió en voz baja Tokuma.

-No es la primera vez que Natsu es elegida-dijo Ko que los miraba de forma divertida-Ella no lo quiere aceptar, pero es probable que la diosa Kaguya la esté eligiendo para ser la siguiente sacerdotisa.

El silencio entre ellos reino.

-Vive una vida parecida a como nuestros antepasados lo hacían-refuto Hanabi.

El tema prohibido e incómodo para Tokuma y Ko. Hinata vio como es que ambos sus rostros se tornaban de un color rosa y sus miradas evaden las de ellas.

-Por favor Tokuma, no puedes decir nada al respecto. Todos sabemos que el que tiene más parejas sexuales eres tú.

Tokuma brincó de su lugar y su cara cambió a rabia.

-Hablábamos sobre la próxima sacerdotisa, no sobre mi vida sexual.

Hanabi abrió la boca para responder cuando una mano golpea su cabeza. Ko y Hinata abrieron los ojos y sus rostros cambiaron a un color verde. Si alguien era peor que Hoheto era la sacerdotisa Konan.

-¡Estamos en una ceremonia no en un bar!-gritó la mujer.

La mujer era hija de un Otsutsuki que perdió los rasgos dominantes de ojos grises, aún así siempre fue criada como si fuera una de ellos. Comenzó a vivir como ermitaña cuando fue elegida por la diosa Kaguya, siempre dejando en primer lugar las tradiciones.

-¡Maldita perra!

Todos voltearon los ojos al cielo. La cara de Hoheto era similar cuando enfermaba, Hinata podía imaginar que el solo pensar que Hanabi había insultado a la sacerdotisa tenía dicho efecto.

-Todos sabemos que estás orgulloso de ella-murmuró Tokuma al ver la cara de Hoheto.

-No se de que hablas-contestó Hoheto.

-Siempre has querido decirle eso, tu pequeño monstruo lo ha logrado-dijo con malicia Tokuma.

Hinata solo los observo. Tenía miedo, porque por primera vez ella había escuchado la voz de una mujer en su meditación. Llegó a pensar que estaba loca o que estaba..

-En el nirvana.

Ko la miró con sorpresa.

-¿Dijiste algo Hinata?

Ella puso sus dedos en sus labios. Ruborizada se pasa la mano por su cabello.

-¿Por qué estás nerviosa?

Porque hablo en vez de pensar. No solo no podía articular las cosas cuando estaba con cierto Uchiha, tampoco podía hacer las cosas bien con su familia. Ojos grises ven a otros ojos grises.

-¿Crees en el nirvana?

Ko parpadeó varias veces.

-No lo creo, se que existe-le contestó.

-Oh.

Iroha subio el tono de su voz. Los rezos hacian mas eco.

-¿Alguna vez le has dicho alguien de nuestras creencias?-pregunto Hinata.

-En cierta forma lo he hecho. Es difícil explicarles porque creemos en una diosa o más bien porque sabemos que bajó al mundo terrenal. Los Hyugas ya predicaban algo parecido a los jainistas-hizo una pausa Ko para fijar su mirada en Natsu que estaba abriendo el pergamino donde dejaría una gota de sangre en ella.

La gota de sangre donde sellan la primera parte de la ceremonia.

-El camino hacia la liberación y la gloria en la vida.

Termino la primera parte de la ceremonia, todos los Hyugas se levantan de su lugar y comienzan a caminar.

-Así es, pero la guerra hizo que cambiaran muchas cosas. Es claro que aún estamos en el no hacer daño pero tenemos nuestro estilo de pelea-termino de decir Ko.

-¿Entonces has peleado con alguien usando el Byakugan?

Hinata noto que la mirada de Ko se torno oscura. Como si supiera algo que los demas no sabian. Esa mirada era similar a la de Iruka.

-Solo unas cuantas ocasiones, pero sin hacer el mal Hinata-dijo en voz baja.

-Nunca pense que fuera para dañar a alguien.

-Hay otras formas para dañar a las personas y no solo solamente con golpes.

Las palabras solian ser más dolorosas para ella..

-Oye, ¿de qué están susurrando ustedes dos allí?-Hanabi grita.

-Hinata estaba aceptando gentilmente en ayudarme el fin semana en el dojo-responde Ko sin apartar la mirada de ella.

Ko escondía algo. Ko quería que ella lo averiguara sola.

-Oh, eso es maravilloso-dijo Konan sonriendo.

-Deberías practicar en el dojo-la invitó Ko.

Hanabi los mira con curiosidad mientras hace una reverencia al terminar la primera ceremonia.

-Traman algo-refuto la menor.

-Ocúpate de tus propios asuntos- dice Tokuma con una sonrisa traviesa.

Hinata solo le da una sonrisa de agradecimiento a cambio.


Prácticamente entrenar con Tokuma consiste en correr sprints durante dos horas, Ko insistió en que entrenara la parte superior así que terminaban su entrenamiento en el Dojo donde trabajaba y hacían unas cuantas pesas. El estar lejos de Neji la ponía ansiosa, tanto que se enfocaba en entrenar arduamente. Hoheto la llegó a encontrar entrenando en el bosque donde solían competir entre ellos.

Era monotonía. Levantarse, mandarle mensaje a Neji, correr, marcale a Neji, trabajar para las Uchihas, mandarle mensaje a Tokuma, evitar a cierto Uchiha con terrible humor, comer con Natsu, ir al Dojo a entrenar con Ko, cenar.

Repetir.

Era difícil pero lo estaba logrando. Ella misma se aplaude porque lo estaba haciendo muy bien. Tenía que respirar y trabajar en ella misma. Estar lejos de Neji le hacía bien, se está demostrando a ella misma que podía con eso y mucho más.

Los días pasaban de esa forma, lentamente y con todos los quehaceres del día.

Ese domingo estaba entrenando en el Dojo contra Iroha cuando hace uno de sus famosos Tsuri-Goshi . Nuevamente su tío se levantó y la volvió atacar, esquivo fácilmente sus golpes y lo contraataco con una patada lateral rápida. Iroha no sabía que había pasado pero estaba en el suelo.

Ko estaba desde la esquina del tatami con la cara de sorprendido.

–¿Cuando piensas detener esto?-pregunto molesto Iroha.

-No quiero ser la siguiente víctima-respondió en modo burlón.

Hinata tenia la respiración tranquila, cerró los ojos y se tranquilizó. Tal vez había sido muy brusca con Iroha. Él no tenía la culpa de todo lo que le pasaba y el estrés que sentía al no saber qué respuesta darle al Uchiha. Su celular no dejaba de sonar, el Uchiha era persistente y estaba mandando mensajes pidiéndole una respuesta.

-¿Estás bien?-murmuró Hinata.

-Estaré bien cuando me lleves a casa cargando me, sabes que la ciática la tengo lastimada-bramo Iroha.

-Eres un anciano-bromeo Ko con los brazos cruzados.

-Calla imbécil, yo fui uno de los que pagó tus clases para que tuvieras un historial-volvió a bramar Iroha mientras se levantaba del piso.

-Hina, querida. Me encanta tenerte aquí en el dojo todos los días pero estoy un poco preocupado ¿todo bien?-dijo Ko mientras se acercaba a ella y la miraba con ternura.

-Creo que sí- murmuró mientras evadía la mirada de Ko, se mordió el labio inferior antes de hablar- no quiero preocuparte.

-Y no lo haces, corazón. Me encanta que estés aquí, me ayudes con los muchachos y que le patees el trasero a Iroha.

-Te escuche, imbécil-grito Iroha desde la banca mientras se sobaba su cintura.

-Toleraste una bala en el pie, que no aguantes un pequeño golpe-le gritó Ko.

Iroha soltó una maldición mientras caminaba a la oficina donde tenían el botiquin. Hinata lo miró preocupada, pero no era su culpa. El mismísimo Iroha había dicho que entrenaría con ellos. Si hubiera sido…

-Iroha no entrena como Neji-dijo firmemente Ko- No será muy bueno con los golpes pero sabes que ninguna bala le falla.

Hinata tragó saliva. Ko soltó una carcajada.

-Tranquila, sabes que eres su favorita. Solo no le gusta perder la compostura frente a tí.

-Oh-respondió.

Ko pasó una mano sobre su cabello y lo despeino. Hinata corrió alrededor del tatami para enfriarse, su mente se fue a otra parte. La cena con la señora Uchiha había sido demasiado raro e incomodo, el único que parecía estar entretenido era el mismo Sasuke.

Uchiha Sasuke, él era oscuro, oscuro, oscuro. Completamente inalcanzable, no disponible pero al mismo tiempo tenía una parte vulnerable que solo lo podía ver de vez en cuando. Que todavía abrazara y besara en la mejilla a su madre incluso cuando técnicamente era demasiado mayor para hacerlo, era la parte humana de él.

Verlo tan estoico y voluble en el trabajo era muy diferente a esa escena.

Ella estuvo tensa desde que la señora Mikoto le dijo que sabía de ella por el agente Hatake Kakashi. Uno de los malditos que sabía algo de su pasado, de uno de los malditos veranos más extraños de su vida.

Esa vez en el río cambiaron muchas cosas en la vida de Kiba, Shino y de ella.

Toda su vida se medía en veranos. Como si realmente las cosas malas que fuera a vivir sucedieran en esa estacion.

-¿Estás en la tierra Hina?

La voz de Iroha la trajo a la realidad. Ko la miraba desconcertado e Iroha la miraba como si fuera la primera vez que la veía.

-¿Decías algo?

-Decia señorita soñadora que si vas a querer cenar espárragos-susurro Iroha con el ceño fruncido-¿hay algo que debería saber?

-No es nada, solo unos cuantos trabajos de portadas de libros que tengo que entregar.

No era mentira, pero tampoco era verdad. Ko soltó los hombros e Iroha exhalo el aire. Ambos estaban tensos por su actitud.

-He estado estresada por eso-explico mientras jugaba con un mechón. Insatisfecha con el par de ojos grises ella sonríe tiernamente-Iroha, no tienes algo que hacer en unas horas.

Iroha inclinó la cabeza y ella vislumbró un brillo poco ordinario en sus ojos grises. Ko chasqueo la lengua antes de pasarse una mano por el cuello. Hinata los miro. Ahora ella está sorprendida.

Algo esconden.

-Veo que no estas enterada pero el tío Iroha tiene una cita-informó Ko sonriendo de oreja a oreja.

Los ojos de Hinata no escondieron su sorpresa. Miró deliberadamente el rostro de Iroha que se estaba tornando en un ligero color rosa. No se sonrojaba tan fácil como Ko o como ella, pero si ahí estaba un leve tono rosado en sus mejillas.

-Oh, ¿quién es la persona afortunada?-pregunto.

Iroha gruño. Ko soltó una carcajada.

Sorprendentemente no estaba enojada o celosa. Iroha no estaba en una relación. Ahora que lo recordaba nunca había mencionado alguna mujer ó algún hombre.

-¿Iroha?

-Es una mujer que conocí hace años y la volví a encontrar, sabes es amable y no creo que este loca.

-Entonces ¿porque quiere salir contigo?-Ko pregunto.

Hinata parpadeó al ver como era que ambos parientes se estaban divirtiendo. No entendía porque no le molestaba lo mismo si era Neji, inspiró profundamente y tranquilizo sus emociones.

-¿Sabe Natsu algo al respecto?-pregunto curiosa.

-Y encontrar el cuerpo de Shizune en la portada del peridico, claro que no sabe Natsu.

-Así que la mujer tiene un nombre-dijo Ko.

-No creo que Natsu intente asesinar- señaló Hinata pensativamente-Ella es de sangre fría, seguro, pero no es una asesina. Tal vez solo haga conversaciones incomodas.

-Es una cita, no quiero asustarla antes de tiempo.

Entonces Iroha quería que perteneciera a la familia. No lo había dicho con palabras pero sus acciones daban entender eso. Hinata no cometió el error de decirlo en voz alta.

-Conversaciones incomodas es algo normal en nuestra familia-agrego Ko sonriendo.

Hinata asintió con la cabeza.

-¿A qué hora es la cita?-pregunto.

Vaya ironía. Ahora ella interroga como una oficial.

-La cita es para las ocho de la noche, en Boston. No me esperen.

-Te tengo que recordar como usar el condón-volvió a bromear Ko.

Esta vez Iroha si le dio un golpe en la cabeza.


Por lo visto Iroha no era el único que tenía planes.

Hoheto tenia una reunión, con los alcohólicos anónimos, llego a bromear Tokuma. Su hermana menor Hanabi estaba vestida con unos pantalones ajustados y una ombliguera, probablemente también tenia una cita.

-Yo no miento como ellos, yo si tengo una cita Samui-dijo Tokuma mientras tomaba las llaves de su auto.

-¿Vas a llegar?

-Probablemente no, ¿estarás bien sola?

Exhalando un suspiro largo y tembloroso, miro como es que Hanabi se subía al auto de Hoheto rápidamente con el ceño fruncido.

¿Quién no estaría molesto?

Hoheto acepto que podría salir en Boston con la unica condición que el mismo la dejara en el bar. Alcoholicos pero responsables.

-Saldré al boliche con Shino y Kiba así que cenaremos en Boston-respondió mientras se despedía de sus familiares.

Los suburbios eran un lugar tranquilo para vivir, era mas divertido salir en Boston. Aunque para Hinata ella disfrutaba más estar en casa, visitar a sus amigos y estar cerca de su familia. Parecia que solo ella tenia ese pensamiento.

-¿Irás al boliche con ellos? Deberíamos de ir.

Los ojos grises de Hinata se elevaron buscando la mirada de Tokuma. Esos mismo ojos grises habían vivido solo una de sus pesadillas.

-Puedes dejar tu cita y acompañarnos-bromeo Hinata.

Tokuma chasqueo su lengua.

-No lo sé Hina es una decisión muy difícil, una rubia con un excelente busto y una diminuta cintura versus tus amigos extraños que me agradan.

Hinata solto una pequeña risa.

-No juegues con sus sentimientos Tokuma- advirtio.

-Somos adultos y creeme ella no esta viendo mis sentimientos.

Tokuma hizo un espectáculo de mirar su reloj, se acerco a ella y le beso la frente. Una vez sola en al casa se dirigió hacia el baño y la ducha. Por lo general, una ducha siempre la animaba, se tomo el tiempo necesario hizo un ritual de lavar la suciedad y untar las cremas. Tan pronto como terminó, se apresuro a ponerse unos shorts y una sudadera. Estaba bajando las escaleras cuando su celular recibio el mensaje de cierto Aburame.

Sal o Kiba entrara por la ventana.

Ella era una mala influencia para ellos.


-¡CHUZA! Vieron eso perdedores.

-Eso fue un tiro de buena suerte.

-¿Es mi imaginación o escucho que está envidiando mi tiro?

-Tu imaginación, definitivamente.

-Hinata ¿que piensas de mi tiro?-grito Kiba.

-Es tu primera chuza de la noche Kiba, puede que tengas que practicar más seguido.

Aburame Shino iba ganando según el tablero. Kiba era un pésimo perdedor. El boliche era uno de los lugares que siempre solían volver, era una especie de ritual de ellos tres. El lugar estaba lleno y era acogedor. Era su turno cuando escucho una voz femenina dirigiéndose a sus amigos.

-Chicos, les presento a Nekobaa Tamaki.

El alma de Hinata se quedó helada. Si Shino estaba impresionado no lo demostro. Frente ellos estaba una chica con cabello marrón largo y ojos grandes color cafe. La mujer era mas alta que Hinata, se mostraba insegura siendo presentadas por el Inuzuka. Tan rápido como se había apoderado de ella, el miedo pasó.

-¿Quieres una cerveza? Estábamos discutiendo quien era el mejor en el boliche.

-Tu estabas gritando que eras mejor que nosotros-contesto con la misma monotonía de siempre Shino.

Hinata carraspeó su garganta y puso su mano frente a ella.

-Hyuga Hinata, diseñadora gráfica y amiga de la infancia de este par de hombres.

La chica sonrió y estrechó su mano.

-Nekobaa Tamaki, veterinaria y fiel admiradora de Inuzuka Hana.

Shino se presentó como usualmente lo hacia, conciso y en pocas palabras. Tamaki tardo en adaptarse a la dinámica de los tres. Después de dos horas estando en el boliche Hinata sugirió ir al bar que solian ir cuando estaban en la universidad. Ella veía a ambos como sus hermanos y tenía que admitir que quería saber quien era la mujer que estaba presentando el menor de los Inuzukas.

El bar estaba lleno, aún asi alcanzaron una mesa; pidieron dos cubetas de cervezas esto ultimo por Kiba.

-¿Porque me miran así? Se que ustedes toman cerveza y Tamaki tambien-alego Kiba.

-Te toca a ti ser conductor designado-le recordo Hinata.

-No ya no-dice mientras le entrega las llaves a ella- Solo puedes tomar una cerveza ¿entendido?

-No puedes hacernos esto-dijo Shino.

-Estoy seguro que si-respondió.

-Kiba, puedo ser la conductora designada pero necesitas medirte en la cantidad de alcohol que tomaras hoy.

-¿No tolera el alcohol?-pregunto curiosa Tamaki.

-Afirmativo-contestó Shino.

-Usualmente no-respondió Hinata.

-Oi, se supone que me deben ayudar no sentenciar mi muerte con Tamaki-volvio alegar Kiba moviendo los brazos dramaticamente-Si tolero el alcohol, solo no puedo con demasiado alcohol.

Tamaki parpadeo dos veces antes de soltar una carcajada sonora. Evidentemente, ella estaba interesada en joven Inuzuka. Hinata antes de alejarse de la mesa, le aviso a Shino que iria por un whisky a la barra.

Si solo iba a tomar un vaso preferia que fuera un whisky en las rocas.

-Podria reconocer a cualquier Hyuga en la ciudad-escucho.

Se giro sobre su eje. Frente a ella estaba el agente Hatake Kakashi, a la persona que menos queria reconocer. La mirada oscura del hombre la inspeccionó, desconcertando con la intensidad de su mirada.

-Agente Hatake.

-Hyuga Hinata- dijo, probando su nombre en su lengua mientras sonreía.

Era perturbador verlo. Con los Uchihas tenia una personalidad comoda y tranquila, estando frente a ella y sin Uchihas estaba a la defensiva. Hinata esperaba que él discutiera, no que se acercara y levantara mi barbilla.

-Pense que solo salía con sus familiares, ahora veo que todavía tiene un lazo de amistad con sus amigos de secundaria.

El caso de la mujer en el río.

-¿Usted tiene amigos agente Hatake?-pregunto con picardia.

Hinata pudo ver como sus ojos se entrecerraban, y como apretaba la mandibula.

-Colegas.

-Le diré a la señora Rin que no la considera su amiga.

-Ellos son mi familia, Hyuga. No te equivoques.

-Entonces-dijo observando la forma en que sus ojos se estrecharon sobre los de ella mientras levantaba la nariz, inhalando profundamente-Tenemos algo en común agente Hatake.

El se quedo en silencio. El barista les entrego a ambos dos vasos de whisky. Luego se rió entre dientes, cerrando la distancia hasta que estuvo en su espacio personal, respirando el mismo aire.

-Te doy tres opciones-dijo en voz baja acercandose a ella- tienes un radar para detectar Uchihas, eres una acosadora que sabes todos los movimientos de ellos ó esto es una simple coincidencia.

-No se de lo que habla agente Hatake.

Hinata choco contra algo duro e inmóvil.

-Hatake, deja en paz a la señorita Hyuga-dijo Obito con un tono de voz alzado-Le dire a Sasuke que la estas molestando.

-Tsk Obito, Sasuke sera mi jefe pero no me puedes amenazar con él-bromeo Kakashi con un cambio de personalidad de tresciento sesenta grados.

-Le dire a Rin al respecto-volvio a insistir Obito.

Hinata trago saliva, no sabia que estaba pasando en ese momento. Tomo con rapidez la bebida y se disculpo.

¿Hatake Kakashi la había amenazado?


Estaba terminando de diseñar un par de tatuajes cuando recibio el mensaje de Haku.

Sasuke va a su casa. Esta de mal humor.

Eran las dos de la tarde, no comprendia porque tendria que llegar antes de las cinco. Para empeorar las cosas estaba de malas, no podria evadirlo. Pasaron unas cuantos minutos cuando lo escucho llegar.

Mierda, Shisui tampoco estaba en casa.

Hinata escucho que le gritaba desde la planta de abajo. Se acomodo unos mechones de su cabello y se arreglo la ropa.

No era el mejor día para ir en short al trabajo.

-Hinata…

Bajo las escaleras y llego a la cocina disculpándose.

-Lo siento-apretó el paso mientras caminaba hacia la cocina-No he preparado nada comer porque hace menos de veinte minutos me avisaron que venias a la casa.

-Está bien-dijo Sasuke que leia unos documentos que tenia en sus manos-Todavía no tengo hambre pued- Se interrumpió cuando levanto la mirada oscura y se poso en ella.

La mandíbula del Uchiha se aflojó. Sus ojos se dilataron. Y eso le gusto.

Sonrojada y con cierta timidez, estiré la mano y acomodó un mechón de pelo detrás de la oreja derecha.

-Puede preparar una sopa de tomate y pescado a la plancha-dijo rapidamente Hinata mientras se amarraba el mandil.

No estaba seguro de que Sasuke la estuviera escuchando. Observándola, sí. Parecía que su mente estaba trabajando en otra pista por completo. Le dio la espalda para buscar los ingredientes del refrigerador.

-Supongo que estas de acuerdo con eso para comer?

Miré por encima del hombro, y Sasuke la miraba con los ojos oscuros con una luz dentro de ellos. Lo vio que inhalaba profundamente.

-Estas maquillada.

Oh. Lo había notado.

-Es solo rubor y delineador.

Su voz sono tensa.

-Estas usando shorts.

-Hacía calor y no recuerdo que estuviera prohibido.

Reprimí una sonrisa cuando escuché un tirón en su respiración.

-No, no está prohibido-dijo rápidamente. Luego de una pausa-Tienes unas piernas increíbles.

-Gracias, es por entrenar gran parte de mi vida- dijo mientras preparaba la sopa lo más rápido que podía-¿Entonces la sopa y el pescado estan bien?-pregunto viendo que había recobrado el habla.

El solo asintió con la cabeza. Nuevamente reprimió una sonrisa.


-Me mando mensaje Haku diciendo que estabas de mal humor- inició con el tema problemático.

Ambos habían terminado de comer. Sasuke no había querido irse de la cocina desde que llegó a casa. Haku le mando una serie de mensajes pidiéndole que investigara el motivo por lo que el Uchiha estaba molesto.

-El tío Izuna no aprobó el nuevo proyecto-refunfuño Sasuke.

-¿El parque de agua?

-El maldito desgraciado piensa que es dinero perdido-mencionó molesto Sasuke mientras Hinata le pasaba otro plato para que lo secara-todavía se enoja…

-¿Qué hiciste para enojarlo?

Sasuke sonrió muy grande, sus ojos bailando.

-Lo mismo que hago siempre. Abrí mi bocota y le dije lo idiota que es.

Hinata giró los ojos y se rió entre dientes.

-¿Porque no simplemente le dijiste tus puntos a favor?

Murmuró algo entre dientes y luego escucho un "fuck".

-Estoy segura que si lo hablas con él la siguiente cena él aceptara.

Sasuke resopló y puso los ojos en blanco.

-Es una buena inversión, solo el hombre es un imbécil, simple y llanamente.

Prácticamente estaba describiendo a todos los Uchihas. Tenia razón Rin, ella había elegido al más dócil y amable de todos. Hinata se acomodo su cabello y de repente sintió el ambiente tenso. Cuando lo encaró, esperó a que dijera algo, pero sus ojos solo miraron directamente los de ella. Sasuke, tenía un rostro hermoso y bien detallado, su nariz en el centro y recta lo hacían ver varonil. Y sus labios eran atrayentes. El ambiente se puso tenso, lo vio pasarse la lengua por sus labios y no se había dado cuenta que su boca se seco hasta que trago saliva.

El dio un paso hacia ella, su proximidad obligó a su cuello a ladearse para sostener su mirada. Levantó la mano y rozó un solo dedo sobre su mejilla mientras la miraba fijamente. Sasuke acerco su frente a la de ella.

-Quiero besarte-murmuró mientras tomaba la barbilla de Hinata, inclinándose opuesta a la de él.

Hinata soltó un chillido.

-Sasuke…

-Shisui no llegará hasta las seis.

Él cerró los ojos y Hinata no pudo evitar cerrarlos también. Ella sintió el calor subir por sus mejillas. Sasuke se acercó y capturó su boca. Inició con un suave y ligero roce de labios. Se separó de ella y escucho que dijo una maldición en voz baja cuando volvió acercarse a ella abriendo la boca con la suya.

Cada beso sabía a Sasuke.

Sus labios eran firmes y seguros con cada beso, cada impacto suculento, era demasiado increíblemente bueno para resistir. Escucho que Sasuke gimió y la atrajo hacia sí. Hinata buscó lentamente con su lengua la de él. Cuanto más profundo iba, más pesadamente se hundía contra él, todo su cuerpo estaba saturado de lujuria.

El timbre sonó.

Ambos gimieron.

-Oh, la puerta esta abierta- era la voz de Itachi- Sasuke debe de estar en la oficina.

-Maldito Itachi-gruño Sasuke. Le dio un pequeño beso en los labios y luego le beso la nariz.

Hinata se sonrojo más y se alejo de él.

-Ahí están, Izumi quería saber si querían ver una película con nosotros.

Fuck.


Era una cobarde.

-¿Crees que podrías preguntarle al Sr. Uchiha si puedo tener el próximo fin de semana libre?

Tayuya la miro sorprendida.

-¿Por qué no puedes preguntárselo tú misma?- preguntó.

Hinata se mordió el labio inferior, sabía que Sasuke en ese momento tenía una junta importante con el señor Madara y ella debería estar haciendo otras cosas en vez de estar parada allí sin hacer absolutamente nada más que pedirle a Tayuya ese favor.

Porque era una cobarde.

No quería enfrentar esos ojos oscuros que la miraban detenidamente. Tampoco quería enfrentarlo y darle una respuesta que no le quería dar.

Quería ir a Nueva York.

Quería ir a ver a Neji.

Pero no sabía que podría pasar en ese viaje.

-Pensé que tendría una mejor oportunidad si tu se lo pedimos, por la reunión con Juugo más tarde- dijo encogiéndose de hombros.

Tayuya levantó una ceja.

-Hyuga, no se si estas enterada pero de toda a la redonda eres la mejor persona para pedirle eso mismo al señor Uchiha.

Hinata soltó un suspiro.

-Por favor-suplico.

-Lo siento Hyuga, no quiero darle esa noticia más después de una junta con el señor Madara.

Hinata miró su reloj y soltó una maldición. Tendría que llamarle. No había de otra. Se le hacía tarde para su cita.


Tener citas era casi imposible, horriblemente incómodo y completamente frustrante. Especialmente para ella.

Kiba le había arreglado una cita con Akaboshi.

Uno de sus ex compañeros que vivía en Nueva York estaba de visita unos días en Boston.

Hinata había soltado un bufido al recordar que Akaboshi molestaba a Shino pero Kiba insistió que se lo había encontrado en su viaje a Texas completamente renovado.

-Está irreconocible, un buen hombre- había comentado el Inuzuka en el bar mientras pasaba su brazo por la cintura de una sonrojada Tamaki.

Hinata aceptó de mala gana. No estaba contenta con su amigo, pero Shino estuvo de acuerdo en que saliera con Akaboshi.

-Estoy seguro que se puso más feo-dijo el Aburame con una cerveza en mano.

Tamaki había estado ahí toda la noche hasta que hizo el comentario Shino.

-¿Qué hay de sus sentimientos?-pregunto Hinata.

-Probablemente fue al reformatorio y cambio-bromeo Shino.

Tamaki soltó una carcajada más relajada.

-No está tan mal, aparte ya saliste con hombres más feos que él.

-Y más viejos-agregó Shino.

Tamaki escupió la cerveza. Definitivamente, la mujer había pasado con excelente calificación. El Aburame y la Hyuga estaban de acuerdo que el Inuzuka saliera con ella. No todo mundo toleraba a Kiba, menos con las rarezas de las que hablaban ellos tres.

Se recordó que solo tendría que compartir una comida juntos mientras esperaba a las afueras del restaurante. Miro su celular esperando que le mandara un mensaje de texto cancelando la comida.

Estaba nerviosa. Habia salido antes de la hora, evadido a Sasuke y se recordó que si no quería verlo en una segunda cita, no tendría que hacerlo.

-Hyuga Hinata-escucho que le hablaron por su nombre.

Diablos.

Hinata tragó saliva. El tiempo no había sido grato con él. Seguia con las mis caracteristicas el cabello de color negro, corto, con un mechón cayéndole por su frente, y lleva unas largas patillas que lo hacian ver en sus cuarentas que en sus veintes. Tenía que ver lo positivo, así con una sonrisa forzada busco algo atractivo en él.

-Hola, Akaboshi.

Shino tenía razón. Estaba horrible. Después de una plática incómoda en la entrada del restaurante pudo admitir que lo atractivo en él eran sus largas pestañas. Cuando la hostes los guió a su mesa soltó un bufido la pelinegra.

La cena apenas iba a comenzar y comenzó con él aclarando las cosas, por así decirlo.

-Nunca creí esa mierda sobre ti, Hyuga. Lo admito, yo era uno de los que se reía al principio, pero después de un tiempo todo lo que tenía que hacer era mirarte o ver cómo actuabas en clase para saber que algo no cuadraba -le dijo mientras tomaba un sorbo de refresco.

Trato de evitar que su cara pusiera alguna forma de interrogación.

¿De que fuckin hablaba Akaboshi?

-Es muy amable de tu parte. Debió de ser un poco extraño que alguien llegara a los suburbios.

-Era joven y no sabía lo que hacía, solo trataba de ser un buen alumno.

Hinata recordó que les causó problemas a sus amigos. Sus dos únicos amigos desde que llegó a los suburbios.

Neji no estará orgulloso de ella.

-¿Así que te han asustado los rumores todos estos años? -preguntó con sarcasmo Hinata.

Akaboshi se rió nerviosamente.

-No podría decir que asustado, pero si tenía cierto respeto ante todos los Hyugas y los Aburames.

Ella solo lo miro detenidamente. Akaboshi había molestado a Shino principalmente. Aburame Shino era reservado y uno de sus mejores amigos, era hipócrita de su parte estar sentada frente a él como si su pasado lo estuviera ignorando.

-Además, te ves demasiado buena y noble para usar armas o golpear gente.

Negó con la cabeza y sonrió nerviosa ante esos estúpidos rumores.

Esos eran reales. Solo no tenía que confirmarlos.

-Bueno, entonces serías uno de los pocos que pensaría diferente de mí.

Los ojos de Akaboshi recorrieron su rostro, su cuello hasta llegar a su escote. Hinata carraspeó su garganta al notarlo.

-Lo siento pero te ves lo suficientemente bien- dijo sonriendo como un niño travieso-Tengo que decirte- continuó-el primer segundo que te vi pensé que eras demasiado hermosa.

Pudo sentir un escalofrío recorrer su cuerpo.

Esto era peor.

Akaboshi se había transformado en uno de esos hombres pervertidos que suelen endulzar el oído de las mujeres. La clase de hombres que había evitado toda su vida. Shisui podía ser un coqueto de primera, pero no era mentiroso o pervertido.

Fingió una sonrisa, la mejor que podía porque era un hecho: la cita estaba empeorando.

-¿De verdad? No me lo imaginaba-dijo tomando un sorbo de su vino nerviosamente..

Él la miró tímidamente, como si reconociera que había sido un pretendiente enamorado. Hinata ladeo la cabeza, tal vez estaba juzgando demasiado. Tal vez si sentía un poco de pena decir todas las palabrerías.

-Hyuga más de una tercera parte de la escuela estaba enamorado de ti. Eres hermosa con ese aura misterioso y depresivo que llamaba la atención-confesó.

Hinata parpadeo sorprendida. Una tercera parte de la escuela se le hacia muchos hombres, de los cuales nadie la invito ni un refresco. Nadie.

Cero.

-Es demasiada gente-dijo mientras levantaba los hombros.

-A mi se me hace pocas personas Hyuga. Todos teniamos cierta fascinación hacia ti.

-Entonces, ¿por qué nunca me invitaste a salir?

La pregunta tomo por sorpresa al joven, se miro las manos y luego se las paso por su cuello. Hinata noto que estaba incomodo.

-¿Honestamente? Si lo quize hacer durante mucho tiempo. Sin embargo, nunca tuve las agallas. Los Hyugas imponen respeto, con Neji siempre a tu lado era imposible que alguien se acercara.

Hinata parpadeo.

-¿Neji?

-Tu primo casi novio. Una mirada de él y la gente huía. No estaba seguro de ser capaz de hablar.

Dio un sorbo a su copa de vino. Neji siempre la protegió, no sabia que también le ahuyentaba posibles prospectos. Luego miró a Akanoshi y en cierta forma agradeció que hiciera eso Neji.

-Pudiste invitarme en el último año.

-Probablemente, pero tienes ese aura de que no necesitas a nadie. Ese aura Hyuga.

No estaba seguro de si eso era un cumplido o un insulto.

-¿A qué te refieres?

-Siempre estabas con alguno de tus amigos o tus familiares. No permites que nadie más se acerque a la redonda, es curioso porque tienes una mirada de una niña perdida-dijo Akaboshi con cierto tono de voz.

-Oh.

Había mantenido la cabeza gacha durante la mayor parte de la escuela, sin saber que Akaboshi queria llamar su atención.

Cuando salieron del restaurante, Hinata se puso tensa durante el camino de regreso a la parada del taxi. Podía sentirlo en el aire, Akaboshi quería besarla. Ve como es que él se inclina para acercarse a sus labios y lo único que pasa por su mente es que no podía hacerlo.

No estaba interesada en él.

No era Sasuke.

Esa idea la paraliza y se aleja de él.

-Lo siento Hyuga, me emocione-susurro Akaboshi.

Probablemente debería pedir un Uber.

-¿Puedo llamarte?- él susurró.

Hinata asintio con la cabeza, un poco avergonzado de que su mente estuviera preocupada por otro hombre.


El timbre del teléfono celular camino a su casa la tomo por sorpresa. Estaba llegando a los suburbios cuando sonó de nuevo, no queria contestar. Bajo del uber y en la entrada de su casa volvió a sonar, tiro la cabeza para atrás saco un cigarro y lo puso en sus labios. Antes de prenderlo tomó la llamada.

-Uchiha.

-Mi nombre es Sasuke y debes usarlo cuando me llames Hinata.

Hinata sonrió de lado, prendió el cigarro y le dio una calada.

-No te llame- le informo.

Escucho que gruñó el Uchiha del otro lado de la línea. Probablemente estaba arrugando el entrecejo de la misma manera que cuando la mira de forma retadora. Inhalo un poco de humo y se sentó en una de las bancas que estaba cerca del invernadero.

-Me estas evadiendo-dijo sin rodeos.

Ella se mordió el labio.

-No lo hago.

-Sí lo haces.

Ella suspiró y Sasuke gruñó.

- No seas difícil, Hinata-dijo en voz baja.

-Hipotéticamente hablando Sasuke, si te estuviera evadiendo no debería ser problema eso-dijo.

-¿Hipotéticamente hablando?-repitió Sasuke.

-Hipoteticamente-confirmo Hinata.

-Si fuera hipotéticamente que lo estás haciendo debe de haber una razón por lo que lo haces Hinata. ¿Cual es el problema?

-No hay problema porque todo es hipotético.

Hubo un silencio por parte de ambos y después de un momento escucho una risa varonil del otro lado de línea. Hinata se sonrojo. Era un logro escucharlo reír.

-¿Fue la cena con mi madre?-pregunto.

-La cena con tu madre fue agradable.

Mentira. Sí era por la cena de su madre, y por cómo la miraba. También por como se sentía. Uchiha Sasuke formaba parte de su pasado y si alguna vez saliera a la luz todos sus secretos, su familia se vería involucrada.

Su familia era más importante que Uchiha Sasuke.

-Me alegra saber que mi madre no te incomodo, porque si no mal recuerdo tuvimos varias comidas con los Uzumakis.

-Sasuke…

-¿Entonces sí es mi madre?

-Es diferente, Sasuke. Los Uzumaki conocen a mi familia, no era alguien desconocido. Tú madre es una Uchiha de alta sociedad que resulta que su hijo paga mi salario mensual, fue algo raro-admitió.

Escucho que soltó un suspiro Sasuke.

-Me gusta que seas honesta.

-Soy honesta la mayoría del tiempo- murmuró.

-Tenemos un problema-anunció Sasuke después de unos segundos en silencio-Tenemos varios proyectos en Nueva York y Haku está al borde de la histeria apunto de saltar de un maldito puente.

Fuck.

Si había revisado la agenda. Estaba llena de eventos y de reuniones. Tendría Karin que empezar una junta en la que terminaban otra. Sería un maratón de eventos de los cuales si Sasuke tuviera un hermano gemelo o algún clon podría lograrlo.

-Sasuke. No.

-Hinata, necesito que viajes con nosotros.

-Puede administrar su agenda desde aquí, sabes bien que puedo hacer todo lo que que tengo quieres desde mi casa.

-Entonces ¿Sabes que es lo que quieres que hagas?

-Administrar tu agenda y mandar documentos-dijo con ironia.

-Estas molesta-dijo sin rodeos Sasuke.

-No estoy molesta, eso seria un problema. Creeme Sasuke no me quieres ver enojada- respondió Hinata dando una calada larga a su cigarro- No tengo intención de que gastes dinero en un boleto de avion innecesario para mi.

Sasuke no se detuvo por su negativa.

-No es pérdida de dinero, te lo puedo descontar.

Fue el turno de Hinata de soltar un bufido.

-No te atrevas-amenazo Hinata.

-Hinata, necesito de tu ayuda. ¿Sabes lo dificil que es conseguir un asistente personal? Antes de Haku teniamos un sin fin de asisntentes personales que no eran capaces de hacer su trabajo.

-¿No era tu pesimo carácter?-brome la Hyuga.

-Por lo que pago, no deberian quejarse de mi caracter-dijo con un tono seguro el Uchiha-Tu eres la mano derecha de Haku, no puedo arreglar esto sin ti. Tendrás que venir con nosotros a Nueva York.

-Sasuke…

-Puedes ir a visitar a Neji.

Hinata se congeló. ¿Como sabía..?

-Shisui dijo algo sobre Neji en Nueva York, se que son muy unidos y que es una de la razón por la que estas…extraña.

Su corazón estaba latiendo más que de costumbre. La boca de Hinata se abrió.

-Y una de las reuniones que tengo es de un contrato que nos beneficiará tanto como a nosotros como a la empresa completa de los Uchihas-la voz de Sasuke reveló su creciente frustración.

No se podía negar. Se sentía presionada.

-Por favor, Hinata.


Dio un sorbo grande a su vaso lleno de whisky en la rocas, no podía evitarlo. Hinata frunció el ceño y luego parpadeó un par de veces para recobrar sus sentidos. Se concentró en el Uchiha y en el hecho de que ahora había dos mujeres sentadas en el sofá perpendicularmente a él, vislumbrando un escote grande y demasiado maquillaje.

Conocia esa sensación.

No le gustaba sentirlo.

Pasaba lo mismo con Neji.

No le gustaba nada ese sentimiento.

Odiaba admitirlo pero estaba celosa, dio otro gran sorbo.

-Ella es Yugito Nii, ha intentado varias veces salir con Sasuke-le dice Karin que estaba a lado de ella, señalando a lo lejos a una mujer alta y elegante-una mujer de alta sociedad, que lo más probable es que la señora Mikoto amé a primera instancia.

Dio un sorbo mas a su bebida.

-Si mi hijo llegara con ella lo mas seguro es que también me agradara-dice Hinata aguantando sus sentimientos.

Talvez era una mejor idea que llevara Yuguiyo Nii a cenar con su madre, en vez de una Hyuga. Apreto con fuerza su bebida. Necesitaba controlarse. El viaje habia sido de un día para otro, Sasuke insistio en pasar por ella en la mañana a lo cual ella se nego rotundamente.

-Me preocupan las dos groupies que están enfrente de él-dijo Tayuya que estaba a lado de ellas con un vestido de maternidad.

-¿El o ellas?-preguntó Sugetsu sonriendo.

-A mi me preocupan ellas-dijo Hinata ocultando su enojo-espero no las asuste.

Para Sasuke este tipo de eventos era lo más normal, porque obviamente nació para ese círculo de sociedad. A pesar de ser ermitaño y enojon en su casa, era sorprendente como cambiaba de personalidad en los eventos sociales. Hinata solo podía mirarlo con admiración mientras caminaba a acercarse al bar para distraerse.

Pasaba la noche, Sasuke se aseguró de hablar con todos y cada uno de las personas del área: una risa aquí, un gesto allá, serio o jocoso, según lo justificara la ocasión. Pero también promovió sutilmente sus proyectos en todo momento. Hinata se sintió parte de la decoración. Realmente no había aportado nada esa noche, se sentía inutil. Innecesario que viniera a la fiesta. Innecesario su viaje hasta la ciudad de la manzana.

El bartender le intentó sacar unas cuantas palabras pero el humor de Hinata no estaba en el mejor de los momentos, desde donde se encontraba en el salón le dio demasiadas oportunidades para mirarlo. Estudiar la forma en que su cuerpo llenaba su esmoquin a la perfección.

Fuck!

Lo único a lo que estaba prestando atención era a su jefe. Su jefe temporal.

Su jefe temporal, se recordó a ella misma.

En su mente realmente pasaba la idea de renunciar lo más pronto posible, aunque se sentía muy bien con el equipo de trabajo tendría que decirles su próximo plan. No estaba preocupado por ellos. Dio un sorbo más grande a su vaso de ahora lleno de brandy, en ese momento los ojos de Sasuke se encontraron con los de Hinata. Ojos oscuros vieron los grises. El aire se escapó lentamente de sus pulmones. La intensidad de su mirada viajó a través de la distancia entre ellos. Entonces se dio cuenta, por qué había elegido que fuera ese viaje.

-Me gusta tu vestido-escuchó que Suigetsu le hablaba sacándola del trance que tenía viendo a Sasuke.

Ella miró su vestido de cóctel. Es cierto que a ella le encantó. Diminutos tirantes colgaban de sus hombros, dejando ver un escote sutil, no como los escotes que se ponía Natsu. Le quedaba bien y era su favorito. Más porque lo compro en Los Ángeles por cuarenta dólares.

-Gracias, te ves muy bien Suigetsu.

-Lamento decir que la elegancia solo se manifiesta como parte de mi trabajo. Por lo general, me encontrarás descalzo, con jeans y sin camisa en mi casa.

-Eres bienvenido siempre a la casa de los Hyugas.

Levantó su vaso y las chocaron ambos.

-¿Desde cuando conoces a Sasuke?-pregunto Hinata para llevar la conversación.

Ella recordaba vagamente que los dos se conocían de la universidad.

-Nuestros padres estuvieron en la misma escuela así que de vez en cuando estábamos en las mismas fiestas, pero fue en la universidad cuando lo conocí bien-, explicó Sugetsu, mirando por encima del hombro-Quiero decir, yo soy un año mayor que él, pero él estaba en clases avanzadas y todos querían estar cerca de él o con él. Es más o menos lo mismo aquí.

La curiosidad aumentó a pesar de que lo que Suigetsu había dicho le recordaba a otra persona.

-¿Así que ustedes son de Boston?

-Yo soy de Seattle y Sasuke es de Nueva York. Ya sabes solo el upper side West y esas cosas-dijo sonriendo el arquitecto.

Hinata parpadeo.

-Estoy sorprendida que llegaste hasta el otro lado del país-dijo asombrada.

-Oportunidades de salir de casa Hyuga-dice sonriendo Suigetsu-Escuche por parte de Hyoton que eres Californiana.

-Así es. Mi padre enviudó joven así que quería iniciar su nueva vida de soltero pero siempre tuvo parejas desastrosas-mintió una parte Hinata. El no debía saber que estaba prófuga de la ley.

-Bueno, mierda, hablando de parejas desastrosas, aquí vienen Yugito Nii y Sasuke. Mierda. Necesito un poco más de vino para esto -Volvió a la mesa en busca de otro vaso dejándola sola.

-Hyuga Hinata te presento a Yugiyo Nii, es una de las accionistas interesadas en el proyecto.

-Encantada de conocerte ¿vienes invitada con Suigetsu? No recuerdo haber visto tu nombre en la lista.

Hinata sonrió, la mujer estaba celosa por cómo la había presentado Sasuke. Vio cómo es que la rubia la miraba con esa irritantemente agradable sonrisa suya. Dos podían jugar al mismo juego.

-Hyoton Haku me invitó en realidad-comenzó a explicarle, pareciendo imperturbable por su comentario grosero.

Una de sus cejas del Uchiha se levantó y lo sintio ponerse rígido; su boca se abrió como si fuera a interrumpirla pero ella, habiendo dicho tanto, reunio coraje y continuó hablando con urgencia.

-Espero estar consciente de la bolsa de valores estos días, viendo que su empresa acaba de bajar un porcentaje de gran importancia. No veo conveniente que invierta.

Sasuke trató de contener su risa que terminó sonando como algo atrapado en su garganta y se estaba ahogando.

-Ah …-respondió la rubia, estudiando su rostro en busca de algún tipo de pista sobre lo que realmente estaba pensando.

-Debería considerar hablar con su economista o su asesor de finanzas-hizo una pausa para verlos y noto que Sasuke la miraba con orgullo desde su altura- si me disculpan, tengo que buscar a Tayuya.

Camino con paso firme hasta donde estaba la mujer embarazada que la miraba de forma divertida.

-¿De que me perdi? ¿Y porque huyes de ellos como si tuvieran la peste negra?

-No tienen buen tema de conversación-se excuso Hinata.

-¿Le huele mal la boca Yugito?-pregunto Tayuya.

-Para nada, son una pareja bastante-hizo una pausa se mordió el labio para controlar sus emociones-agradables.

-Sabes, solían llamarlo 'encantador' cuando éramos niños - dijo Sugeitsu con una botella de vino en la mano. Hinata lo miró con cautela, preguntándose a qué estaba tratando de llegar.

Él continuó mientras servía las copas de todos excepto Tayuya.

-Te serviría Tayuya pero decidiste embarazarte- dijo con burla Karin.

-Parecía buena idea hacerlo sin condon-mencionó con tristeza la mujer.

-No queremos información de más, suficiente tengo con verla la cara horrorosa de tu marido-repelo Suigetsu.

Tayuya bromeo nuevamaente antes de alejarse del grupo para ir con Juugo.

-¿Era lindo de pequeño?- preguntó Hinata cambiando el tema de conversación. Todos la miraron de forma peculiar. Ella se sonrojo y explico-En mi caso yo era un monstruo.

-No creo que los Uchihas hayan pasado nunca por una fase incómoda. Desde cuarto grado, todas las chicas de la clase parecían estar enamoradas de él-informo Karin despues de dar un sorbo a su copa.

El ceño de Hinata se hizo más profundo mientras escuchaba, no porque le molestara lo que estaba diciendo, porque nada de eso era realmente sorprendente, sino porque estaba tratando de averiguar el objetivo de Karin al decirle eso.

-Sasuke siempre ha sido tan distante y antipático que incluso si les muestra la más mínima amabilidad, todos piensan que son especiales-dijo Suigetsu, mirándola directamente.

-Oh-dijo Hinata y luego dio un sorbo a la copa de vino.

-Hay cosas que no cambian en él.

Podía sentir sus uñas clavándose en el interior de sus palmas. Entonces estaban sugiriendo que Hinata era una de esas chicas.

-Pero ha cambiado, ha estado diferente. Diferente para bien-agregó Suigetsu.

-¿Porqué me estás diciendo esto?

-Creo que muy en el fondo tú lo sabes Hyuga.

Había una expresión en los ojos de Suigetsu que no podía descifrar del todo, pero parpadeó antes de que pudiera averiguar qué era.

En ese momento Tayuya se acerca a la plática y decide hacer un levantaron las copas y chocamos unos contra otros. Hinata miró a los ojos de Sasuke y él miró los de ella.

Ojos oscuros ven a los grises.

En el fondo sabía que ella se estaba enamorando de Uchiha Sasuke.

Fuck.


Na:

31 de enero del 2022

Ughh…

Tuve que hacer una tercera parte, una disculpa. Quería subirles el capitulo antes porque por cuestiones laborales no se cuando pueda volver a actualizar y estare viajando, no por gusto si no porque el jefe lo pide. Anyway, merecían saber un poco más. La tercera parte del capítulo once será más corta, o bueno eso espero.

Muchas gracias a los que han dejado review. Los aprecio mucho. Me gusta leer que aman las actitudes de los personajes que ha creado mi loca mente. Probablemente, vuelva a subir el capitulo ya corregido así que disculpen todos mis error ortograficos son las cinco de la mañana en mexico cuando decidi subirlo lol.

Cosas que pasa por su cabeza:

1.-¿Y Naruto? Ya no tarda en salir * suda de los nervios*.

2.-¿Que onda con la sacerdotisa? Pues si los Hyugas tienen su propia religión, quise poner a Konan como Hyuga. Lo siento mi mente y sus locas ideas. En el mundo Shippuden se me hacia muy cool su personaje pero bueno Kishimoto. No lo se, pudo hacerlo mejor.

3.-¿Neji también está obsesionado con Hinata? Tal vez menos, pero les escribi algo chido en la siguiente parte.

4.-No recuerdo de Kakashi: Kakashi esta un poco de él el I know what you did last fuckin summer. Algunos ya tienen una idea sobre él. Otros no. ¿Kiba y Shino? Si recuerdan el caso de la mujer en el río. Sí. Ahí es.

5.-¿Hinata es celosa? Todos los Hyugas lo son.

6.-Ya quiero leer el capitulo 12: Ese lo tengo escrito de hace meses, pero el once es el que agregado, borrado y añadido escenas. Lo siento.

7.-Senti que fue un filler este capitulo: Bueno pero ya esta en Nueva York, pasaran cosas buenas y escenas sasuhina.

Entre otras cosas, estoy muy emocionada. Encontre una JOYA DE FANFIC y aparte mis autores favoritos actualizaron.

1.- Pluck by PianoCoat. CHULADA, estaba apunto de no leerlo pero que SLOWBURN TAN BIEN DESARROLLADO.

2.-Fated Pair by Portside Crowds: No sabia que era omegaverse, dios es adictivo. Buenisimo fanfic, como siempre buenisimo autor.

3.-Testin Success by The unstableliz: Leanlo porfavor, si son amantes de los universos alternos situados en epoca moderna. Este es su fanfic.

4.- Cover my eyes by Rampantt
5.-The Chaos Theory by BWL

6.-Dear Stranger Make me remember by Fher34

ESTOY BRINCANDO COMO FANATICA AL VER QUE ACTUALIZARON AUTORES QUE ALIMENTARON MI SASUHINA FANDOM CUANDO INICIE. DIOS! Amo que sucedan estas cosas.

Usen cubrebocas. Espero merecer reviews. Espero actualizar en estos días otro capitulo de Oculto. Aún no se si dejarlo o borrarlo.

xoxo