Titulo: Fucking Rich people
Rating:T a M
Disclaimers: Naruto no me pertenece. Si me perteneciera hubieran visto mas el background de los Hyugas, Naruto seria mas protagonico, los Akatsuki tendrían su spinoff, el equipo siete comprenderán que nunca debieron de defender a Konoha, terminarían la guerra e huirían junto con Kakashi.

Leer notas de autor.


Capítulo 13
Ubicación: Suburbios Boston
Hogar de los Hyugas.

Se movió entre las sábanas, el sonido de los golpes en la puerta la levantó. Era domingo por la mañana, se sentó rápidamente y vio que Hanabi aun estaba dormida. Los golpes se hicieron persistentes y la histeria de la persona que estaba tocando arrancó de la cama rápidamente a Hinata, bajó a toda velocidad las escaleras tambaleándose para abrir la puerta.

-¿Tienes café?

Pregunto Natsu. Se veia perfecta, vestia unos jeans de color negro y una camiseta ajustada. Su definido y hermoso rostro no llevaba ni una gota de maquillaje y estaba diferente como estaba ella vestida, con unos shorts y una camiseta de la universidad de Harvard. Una camiseta que le robó a Neji.

-Claro, claro, déja preparó la tetera -respondió, todavía entrecerrando los ojos.

La noche anterior se había desvelado terminando las últimas portadas de los libros que tenia que entregar y adelantando el marketing para el negocio familiar. Iroha y Hoheto podían ser unos clientes exigentes.

-Dime una buena maldita razón por la que casi derrumbas la puerta- gritó Hoheto que estaba bajando las escaleras. Detrás de él estaba Neji y Tokuma con el ceño fruncido.

Hinata se apresuró a llenar la cafetera y aumentar la dosis de cafeína. Hoheto abrió uno de los cajones y sacó su cajetilla de cigarros, Tokuma y Neji se acercaron al refrigerador para tomar los ingredientes para el desayuno. Una vez encendido el cigarro de Hoheto mira con decisión a Natsu.

-Y bien¿cuál es tu motivo?

La pelinegra estaba preparando las tazas de cada uno cuando la cafetera está lista y empieza a servirlo. Natsu dejo en el centro de la mesa una invitación, Hoheto la tomo con su mano lo leyó en silencio y después de unos segundos levantó su ceja izquierda cuestionando.

-Mis novios tendrán una exposición en su galería, hay pases para cada uno- hace una pausa y con su voz más seria agregó-Se lo de Iruka con Ko.

Hinata se congeló y miró cuidadosamente a su prima. Estaba casi segura que Tokuma sabía la relación que había entre ellos pero era demasiado discreto y no había dicho alguna palabra. Neji continuo terminando de hacer el desayuno, y Tokuma estaba dejando cada plato en la mesa.

-¿De qué hablas?-pregunto Hoheto.

-Natsu..-advirtió Tokuma.

-¿Cuándo pensaban decir de su relación?-insistió con voz serena y al limite.

Los ojos grises de Hoheto se agrandaron, Tokuma suspiro y Neji solo los miraba. Hinata le dio un sorbo a su taza y evitó la mirada de la mayor de los Hyugas.

-Hinata ¿tú lo sabías?

¿Cuál era el punto de mentir?

-Me lo sospechaba.

Los Hyugas se quedaron en silencio durante unos minutos, cada uno reflexionando sobre las formas de continuar con el tema. Hinata observó que Neji veía la taza de su café con demasiado enfoque. Nadia había tocado sus alimentos, el tema era algo tenso.

-Siempre he sospechado que Umino nos ha observado mucho.

Se aventuró a decir Neji sin levantar la mirada. Tokuma seguia en silencio. Iban a discutir la posible pareja de uno de sus familiares sin que él estuviera presente. Hoheto terminó su cigarro y lo dejó en el cenicero, tomó su cajetilla de cigarros para tomar otro.

-A mi me observo muchas veces y nunca me he sentido segura con el-confeso Hinata dando otro sorbo a su café.

Neji giró su cabeza para verla, era la primera vez que confesaba eso. Cuánto tiempo durante su secundaria lo estuvo evadiendo y mintiendo a sí misma que era parte de su imaginación. Muy en el fondo sabía que no lo era.

-¿Por qué nunca me lo dijiste?

Ni ella sabía como responderle a Neji. Escucho que Tokuma se levantaba de su lugar para servir nuevamente su taza de café. El problema no era que saliera con un hombre, el problema era la persona con la que estaba saliendo. Si los Hyugas tenían secretos, sabían que Umino Iruka también los tenía.

-No sabia por donde empezar-contestó Hinata.

-Muy bien estamos tardando mucho en decidir, el supuesto jefe de la familia no hace mas que fumar para morir de cáncer en los próximos dos años-dijo enfurecida Natsu viendo ferozmente a Hoheto.

-Natsu…-advirtio Tokuma.

-¿Qué haremos con Umino Iruka?-volvió hablar Natsu enojada.

-No tenemos pruebas que Ko esté en una relación con el.

-Los vi besandose anoche en un bar gay, no me sorprenderia que mi hermano esta teniendo sexo salvaje en casa de Umino-le respondio sinceramente Natsu a Neji.

-¿Porque suena que estas celosa que él tenga mejor vida sexual?-preguntó Tokuma

-Mi vida sexual es bastante satisfactoria.

-Natsu, creo que Ko merece respeto y privacidad en su relación-dijo Neji.

-Me preocupa Ko ¿creen que nunca supe que era gay?

-Para mí es nueva esa noticia-confesó Hoheto.

Hinata controló con todo su ser no escupir el café. Ko, era una de sus personas favoritas y jamás dio señales de sentir atracción hacia una mujer. Recordar al joven que miraba de lejos a sus compañeros con miedo a ser descubierto, le partía el corazón. Ella siempre estaría para él y estaba preparada para que él confesara lo que había escondido en su pecho por mucho tiempo.

-Por favor, se le hacía atractivo David Bowie. Leía mis revistas de chismes y se quedaba viendo el trasero de los beisbolistas cuando vamos a los partidos.

Hoheto observó a Natsu y luego levantó la ceja.

-¿Como nunca me di cuenta?

Tokuma puso los ojos en blanco pero aún así se mantuvo en silencio.

-¿De que no te diste cuenta?

La voz de Iroha se escuchó desde la puerta de la cocina, se acercó a la mesa donde se encontraban la mayoría de los Hyugas y tomó asiento.

-Ko es gay.

Iroha levantó la ceja.

-¿Que no tuvo un novio en secundaria? Creí que era más que lógico.

-Fue su amor platónico- les aclaro Hinata.

Recordó cuando un catorce de febrero le ayudó hacer los chocolates para uno de los compañeros de su salon. Ese catorce de febrero, Ko no fue correspondido.

-Si no deciden que vamos hacer, actuaré por mi parte. No permitiré que Umino rompa el corazón de mi hermano.

-Natsu tu le rompiste el brazo cuando tenías veinte años porque se comió una galleta, si el permitio que tu hicieras eso también permitira que Umino haga pedazos su corazón-dijo Tokuma cruzando los brazos.

Natsu gruño.

-Lo que debemos de saber es que realmente trama Umino- dijo Iroha incorporándose en la conversación y tratando de calmar a todos.

-¿Creen que está involucrado con la policía?-preguntó Hinata.

La pelinegra miró expectante a su familia, esperando a que le dijeran que finalmente había saltado del abismo. Pero se quedaron allí sentados, mirándola.

-¿Bien?-Preguntó Hinata.

Finalmente, Iroha se movió.

-Podemos investigar, podemos pedirle ayuda a Morino.

Hinata asintió con la cabeza, mirando tímidamente al suelo. Neji y Tokuma no decían ni una palabra. Natsu cruzó los brazos desesperada por el silencio que había en la cocina. No quería volver a ver a Morino, después de todo era parte de su pasado. Su traumático pasado.

-Conozco a alguien que puede investigar un poco más de él- se aventuró a decir Hinata.

Aburame Shino podría hacerlo. Pedirle que entre a una base de datos del estado puede ser pan comido para él. Hoheto la miró y solo asintió en silencio.

-Esto es demasiado extraño-murmuró Neji mientras encendía un cigarro.

-Como si no fuera extraño nuestra familia-mencionó Tokuma.

Hinata miró a Iroha y a Hoheto con miedo en sus ojos. Realmente se preguntó si finalmente se habían roto.

-No permitiré que Umino le haga algo a Ko-volvió a decir Natsu.

-¿Por qué insistes en eso? Ko ya es adulto-les recordó Tokuma.

-Un adulto del cual es vulnerable por calor humano, confío ciegamente en mi hermano, no confío en Umino. Y seré sincera, no confío en otro hombre que se acerque a él, dejemos eso en claro-hizo una pausa para verlos a todos.

Hinata comprendió a lo que se refería Natsu, después de todo era como se sentía así con Tenten. No era personal, solo no confiaba en ninguna mujer que se acercara a Neji.

-¿No permitirías que algún hombre esté con él?-cuestiono Neji al mismo tiempo que levantaba una ceja.

-Es algo hipócrita de tu parte ¿no?-Hoheto se aventuró a decir.

-No permitiré que Umino este cerca de mi hermano hasta saber sus motivos, ese hombre llegó a los suburbios de un día para otro. No quiero enterarme que Umino Iruka está cerca de él solo por lo que pasó ese verano.

Todos se quedaron en silencio. Natsu había dicho algo que les causaba terror a todos. Iroha se levanto de su lugar y busco una cajetilla de cigarros. Hoheto miro con determinación a Natsu. Se miraron como si se pudieran comunicar a través de miradas.

Tokuma chasqueó su lengua.

-Es una posibilidad-dijo haciendo eco en la cocina de la casa.

-Debemos estar pendientes de cualquier cosa, por mas minimo que sea-dijo Hoheto, esto último directamente a Hinata.

-El caso de los jóvenes secuestrados es una caso que no se ha cerrado, tal vez hemos bajado la guardia estos años-les recordó Iroha.

Y era verdad.

Hinata había bajado la guardia y estaba en contacto con uno de todos los rehenes. Uchiha Obito, Uchiha Shisui y Uchiha Sasuke. Probablemente se puso tensa al recordar porque sintió la mirada de Tokuma y de Neji sobre ella. De repente respirar se le hacía un trabajo difícil.

Hoheto les dio una catedra de que hacer si pensaban de sospechosos. Desde que hacer si Umino Iruka lo veían cerca de la casa de ellos hasta donde tenían guardado las diferentes armas que tenían en la casa. Natsu habló más en esa reunión y por primera vez Hinata pudo ver como era que su prima había madurado.

-¿Crees que hay un bar abierto en el suburbio? Me vendría bien un trago-le pregunto Natsu cuando Hoheto dio por terminado la junta y volvio a su cuarto a dormir.

Esa era la Natsu que conocia.

-Son las seis de la mañana-dijo Tokuma que al mismo tiempo ponía los ojos en blanco.

-Pero son las cinco de la tarde en alguna parte del mundo-contestó segura Natsu.

Los ojos de Neji se entrecerraron, se estaba controlando para no gritarle a Natsu. La meditación y las idas al psicólogo estaban dando frutos.


Ubicación: Suburbios de Boston.
Casa de los Hyugas.
Dia de la semana: Domingo

Estaba oscuro cuando llegaron a casa. No había ido a trabajar para los Uchihas pero se había enfocado en ayudarles en el negocio familiar. El día fue pesado, se le había olvidado como era trabajar bajo un Hyuga. Cuando salieron del coche, Hinata miró hacia la casa y gruño en solo pensar que tendría que subir el segundo piso para llegar a su cama. Tanto como Iroha y Neji se quedaron cerca del coche para fumarse un cigarro antes de entrar. Hinata entro a la casa y observo que no estaba sola.

-¿Cómo estuvo tu día?

Hinata le pregunta a Hanabi, que estaba sentada en la cocina con un libro en las manos, estaba tan concentrada que no había dicho ni una palabra. Ella volvio a repetir la pregunta y Hanabi la miro sorprendida.

-Normal-respondió en seco.

¿Que era normal para ella hoy en día?

-Los entrenamientos han sido pesados, me pusieron en el equipo oficial de la universidad-agrego después de unos segundos.

-Supongo que eso es bueno, ¿verdad?

-Es genial-respondió Hanabi quitando la mirada de su libro y por primera vez en el dia le sonríe a la pelinegra.

La sonrisa no era como la de siempre. Hinata la miro directo a los ojos y luego parpadeo una vez. Esos grandes ojos grises la miraron con cautela.

-Entonces ¿porque estas triste?

La castaña pone los ojos en blanco, probablemente sorprendida. Con un movimiento poco elegante pone su mentón sobre la palma de su mano.

-Es genial para mí. Y el equipo. Y tal vez signifique que el entrenador me ponga en mas partidos, pero aun asi piensa que soy una basura.

Hinata escucha la sincera respuesta de su hermana. Medito por unos segundos y luego ladeo su cabeza.

-¿Volviste a pelear?

-No, me he portado bien en los últimos partidos. Konohamaru me recomendó no hacer enojar a su abuelo, no quiere que muera pronto.

El buen Konohamaru había dado un consejo que todos los Hyugas siempre habían sugerido que hiciera Hanabi, pero por primera vez estaba haciendo caso. Eso hizo sonreír a Hinata. La castaña mira a la pelinegra y después de unos segundos inclina la cabeza antes de preguntar.

-¿Estás bien, Hinata? Te ves un poco desgastado por los bordes.

Hinata apretó los labios. Muy dentro de ella, sabía que Hanabi estaba desviando el tema. Ambas se conocían muy bien, Hanabi sabia que iba recibir una pregunta de Konohamaru pero Hinata iba a esperar. Trataría de ser paciente. Esperaría cuando su hermana estuviera lista.

-Estoy bien. Sólo un poco cansada. No dormí muy bien anoche-mintió Hinata.

La idea de esconderle a Ko que saben de su relación con Umino la estaba atormentando, más agregando que Uchiha Sasuke había estado al pendiente de ella más de lo solía hacer la hacía pensar muchas cosas. Porque Uchiha Sasuke estaba actuando como si estuvieran en una relación, no como su jefe temporal. Agradecia que Shisui y Haku habian insistido que tomara unos días libres esa próxima semana. Solo iría durante tres días.

-Eres la peor mintiendo, porque no simplemente me dices la verdad.

-Tu también estás mintiendo Hanabi, pero tengo muchas cosas en la cabeza, eso es todo. Nada de que preocuparse.

Esa era una de sus más grandes mentiras que decía. Esperaba algún día poder creérselo ella misma.

-¿Por qué no te acuestas un rato? ¿Quieres que prepare la cena? ¿Necesitas que te supla en el trabajo?- preguntó Hanabi.

-Estoy bien, pero creo que me saltare la cena para irme a dormir.

Hanabi se dejo caer al sofa, gimió sonoramente y se cubrió los ojos con el dorso de la mano.

-¿Porque eres tan complicada?

Estaba apunto de responderle cuando el teléfono vibró en su bolsillo. Lo había estado haciendo mucho últimamente. Uchiha Sasuke había pasado horas enviando mensajes de ida y vuelta los últimos días. Uzumaki Naruto iba a ir a visitarlo los próximos días y desde el día que supo que iba a ir, Sasuke se había encargado de mejorar su agenda y de estar más días en casa que en la oficina.

Shisui había bromeado que iba a ser la primera vez que Sasuke estuviera más tiempo en su casa. Sasuke estaba molesto con Naruto porque no había aceptado dormir con sus familiares.

-¿Quién te manda mensajes a esta hora?-preguntó la castaña.

Hinata leyó el mensaje en silencio, sintió un cosquilleo al leer la última frase que no pudo evitar sonreír.

Aunque Naruto te pida que le hagas ramen, no lo hagas. Ese idiota no se merece tu comida.

-¿Quien es Hinata?-volvió a preguntar Hanabi.

¿Un amigo? No, no lo eran. Se mordió el labio y respondió lo primero que se le vino a la mente.

-Un cliente.


Ubicación: Boston, Massachusetts, Estados Unidos.
Día: Lunes.

Cuando llegó a la residencia de los Uchihas, se sorprendió de no ver el auto esperando a que Sasuke saliera. Se sorprendió aún más ver a Itachi y Shisui con ropa deportiva saludándola desde el otro lado de la acera. Cuando entro a la casa, se quedo helada de ver a cierto rubio ojiazul en la sala en ropa de dormir.

-Oy, Hinata- gritó cuando la vio, dio cuatro pasos gigantes y cuando estuvo frente a ella la abrazo fuertemente.

Un sonrojo apareció en su rostro. Uzumaki Naruto, seguia igual de alto y con la misma energía que lo caracterizaba.

-Naruto-murmuro sorprendida.

Naruto rió en voz alta.

-Cada vez que te veo siento que eres la misma niña en el dojo-dijo sonriendo de oreja a oreja.

Ella solo asintió. Naruto le comenzó a contar que había llegado la noche anterior y que había tenido un vuelo más largo de lo previsto. Hinata lo escuchaba atenta desde la cocina mientras preparaba el desayuno de los Uchihas. Solo tres días y los demás los descansaría.

-Entonces le dije a Kakashi que no fuera un maldito y que pasara por mí, pero fue un desgraciado y me colgó el teléfono- se quejó Naruto.

-¿Quien pasó por ti?-pregunto realmente curiosa Hinata.

-Tenía miedo de hablarle a Karin, sabes como es voluble y grita fuerte, así que opté por hablarle al imbécil de Sasuke-dijo desde la sala.

-¿Sasuke pasó por tí?

Uno esperaría la respuesta corta, pero Naruto continuó explicando y cuando entró a la cocina solo vestía unos jeans. Hinata se quedó helada al ver que el rubio estaba completamente desnudo del torso. Los hombros y brazos de Naruto estaban fuertes y marcados. Su piel estaba bronceada como la de cualquier californiano. Sintió que su cara se estaba tornando de un color rosa.

-Y el idiota cuando llegamos a la casa me dice que tiene cosas más importantes que hacer que jugar playstation conmigo, se supone que somos mejores amigos pero parece que no lo somos- siguio diciendo Naruto sin entender que estaba semidesnudo enfrente de ella. Naruto hizo una pausa y luego giró su mirada hacia las escalares.

-Hablando del peor anfitrión del mundo, ya era hora que bajaras. Le estaba diciendo a Hinata que no me dejaste dormir en mi cuarto y tuve que dormir en la sala, solo porque me comí tus vegetales anoche.

Sasuke miró a Hinata y cuando pasó su mirada oscura en Naruto frunció sus cejas. Ella pudo ver como el Uchiha se volvia sombrío, parecía que todo lo que podía oír era la sangre palpitando en sus oídos. Se acercó al rubio.

- Vístete.

-¿Eh?

El Uchiha alzó la voz con la misma orden, haciendo que Naruto corriera como un niño para alejarse de él. La forma en que Sasuke había gritado, solo lo había escuchado con sus empleados. Hinata aun sonrojada se acomodo uno de sus cabellos detrás de la oreja. Estaba incómoda y por la cara que había puesto Naruto, era la primera vez que lo escuchaba así. Uchiha Sasuke parecía que estaba lleno de ira.

Escucho que Sasuke maldijo en voz alta más de dos veces.

Hinata estaba parada detrás del desayunador jugando a ser invisible. El se acercó a ella y cuando estaba a unos centímetros de distancia, Sasuke dejó descansar su frente en el hombro de Hinata.

-Sasuke.

El Uchiha respiró profundamente, Hinata pudo sentir el aire en su cuello. Cerca de la cicatriz que el le había dejado hace unos cuantos veranos.

-Solo dame unos segundos-murmuró Sasuke.

Sasuke se veía vulnerable.

-No se que hare una semana sin tocarte-dijo en voz baja, casi ilegible cuando se alejaba de ella.

Ojos oscuros ven a los grises.

Era como si se detuviera el tiempo.

Escucharon los gritos de Naruto desde la sala y al mismo tiempo la puerta de la entrada principal se escuchaba de golpe. La voz de Itachi y Shisui sonaban como eco a comparación de la voz de Naruto.

El día paso rápido, había hecho el desayuno para los Uchihas y para el Uzumaki. Pero era curioso, cada vez que Sasuke tenia oportunidad de verla directamente a los ojos la tomaba. Y parecía que el tiempo se detenía entre los dos.


Ubicación: Residencia de los Uchihas.
Día: Martes.

-Tu corazón suena fuerte-notó Sakura mientras presionaba el frío metal de su estetoscopio contra el centro de su pecho.

-Quien iba a pensar que Sasuke tenía corazón.

Sasuke gruñó ante el comentario de Naruto, Hinata observó la escena tratando de controlar su risa. Esos dos eran como un par de niños de primaria, vio como es que Sakura se quitó el estetoscopio de los oídos. Tomando su portapapeles de la mesa de la cocina, anotó los latidos por minuto que había contado antes de volverse hacia el Uchiha.

Ese día Haruno Sakura, los estaba visitando. Había llegado con ropa de hospital y pidiendo un poco de paz mínimo ese día.

-¿Algún dolor en tu espalda?

-La misma de siempre.

Sakura le sonrió a la Hyuga mientras dejaba la bandeja y servía una taza para cada uno de ellos. Se alejó de ellos y desde su lugar observaba a Sakura, ella era hermosa y encantadora. Agregando esto su sentido de la moda que hacía lucir sus curvas era lógico que los hombres la deseaban y las mujeres le tomaban notas de moda. No pudo evitar sentir una incómoda sensación de inferioridad. El celular del rubio comenzó a sonar, se disculpó de todos y salió al patio a tomar la llamada.

-Vas a recostarte para ponerte las ventosas, esa contractura ya es de hace años Sasuke.

Escucho el gruñido del Uchiha. Hinata se dirigió al segundo piso para acomodar la ropa de Sasuke y de Shisui. Cuando bajo para poder servirse su segunda taza del café del día, se encontró a Sakura terminando el tratamiento. Sasuke se encontraba desnudo de la parte del torso y solo se escuchaba la voz del rubio gritando al teléfono. El Uchiha se sentó en la camilla y en camara lenta Hinata observo como es que Sakura y Sasuke sonrieron el uno al otro como una pareja que es capaz de comunicarse sin palabras. Fue un gesto tan pequeño, uno que se habría perdido si no hubiera estado prestando atención.

Hinata se sintió terriblemente excluida.

Se sintió terrible, punto. Inclusive peor cuando Tenten estaba cerca de Neji. La simple idea la hizo entrar en un estado de sorpresa. Se alejo discretamente a la cocina. Su mente y el destino jugaba con ella de una manera simultánea que la hacían sufrir.

-¿Cómo ves a Sasuke?

Por sobre su hombro vio a Shisui. Por un segundo, mostró la frente fruncida, como confundido, para entonces cambiar y mostrarle una sonrisa.

-Bien, estan en el bar por si quieres acompañarlos.

Shisui abrió las puertas del refrigerador y saco un par de cervezas. Abrió las botellas y le entrego uno a la Hyuga.

-Estoy en mi horario laboral.

-¿Sabes lo deprimente que es tomar solo?-dijo en tono burlón Shisui.

Hinata encogió los hombros y luego sonrió, tomó la cerveza y le dio un sorbo. Shisui estaba con su ropa de entrenamiento y parecía que ese día no iba a tener ninguna salida.

-¿Alguna vez te ha hablado Sasuke de lo que vivimos?-pregunto el Uchiha viendo a los ojos grises de la Hyuga. La escena se le hacía similar.

Similar a un interrogatorio policial.

-No lo ha hecho.

-Debes de saber de su pasado para que puedas entenderlo a él- dio un sorbo a su cerveza y le sonrió.

Uchiha Sasuke había sido secuestrado por error hace unos años. Uchiha Shisui y Uchiha Obito habían sido secuestrados y torturados físicamente. No solo fueron secuestrados, sino secuestrado por gente cruel y brutal. Hinata jugo con su botella que tenia enfrente de ella antes de volver a posar su mirada en los ojos oscuros del Uchiha.

-Algo me contó Izumi y Rin.

-Esas mujeres hicieron bien en contarte-dijo Shisui en voz baja- me ahorraron contarte mis demonios.

-¿Fue horrible?

-Quedaron estragos, mi oído no volvió a ser el mismo. Mi mente se niega a recordar todos esos días.

-Debes recordar algo- dijo, su voz adquirió un tinte de desesperación-¿Algo sobre la habitación, o algo que alguien dijo? ¿Les echaste un buen vistazo? ¿Podrías describir uno de ellos a un perfilador? ¿Cualquier cosa?

-Estaba drogado- dijo rápidamente, pero luego frunció el ceño mientras luchaba por pensar.

-Lamento todo lo que pasaron-dijo sinceramente Hinata.

-Basta de eso, entonces. Hablemos de tu vida amorosa -Shisui le lanzó una cálida sonrisa, sus hermosos ojos almendrados brillando.

Hinata se rio, sabiendo que el querría todos los detalles de sus citas.

-No hay nada nuevo que informar, lamentablemente. ¿Qué tal si hablamos del tuyo en su lugar?

Sus ojos se iluminaron y habló sobre Tsunade. Escuchar a Shisui enamorado y correspondido le daba animos en su vida amorosa. Mientras el Uchiha le explicaba de la ultima conversación Hinata abrió una segunda cerveza. Continuaron hablando un par de minutos cuando se dio cuenta que les faltaba a cada uno una cerveza se dio medio vuelta y al minuto siguiente, choco contra un hombre que entraba por la puerta de la cocina.

Sasuke la agarró por la cintura, tirando hacia arriba mientras se estabilizaba de nuevo. Levanto la vista gris para disculparse cuando la mirada oscura se cruzó con la suya. El corazón se aceleró y lucho por mantener su respiración constante. Estaban muy cerca el uno del otro. El lo debió de sentir porque vio como sus pupilas se dilataron.

-¿Estás bien Hinata?

Su voz vibró a través de ella. Sus rodillas se debilitaron un poco ante la sensación. Sasuke la soltó después de unos segundos, las mejillas de Hinata se tornaron un color rosa y sus ojos vieron el piso.

Dejavu. Cuando eran niños y lo conocio aquel torneo en San Francisco.

-Si, estoy bien. Lo siento.

Respondió evadiendo su mirada. Sasuke voltea a ver a Shisui y luego voltea a ver a Hinata. Levanta la ceja y cruza los brazos.

Dejavu.

La diosa Kaguya escucho sus pequeñas suplicas porque en ese momento Sakura y Naruto entran a la cocina y saludan a Shisui con mucha energía.

-¡Oy! No sabía que estaban los tres amigos en la casa-dijo en tono burlón Shisui.

Hinata apretó los labios. Era un mentiroso, sabía que Haruno Sakura estaba en la casa. Debía ser un tipo de broma porque Naruto soltó una carcajada en grande. Hinata lo miro anonadada, él seguia siendo el mismo chico de siempre y debía admitir que su sonrisa le contagiaba.

-Shisui, no sabia que estabas en la cocina con Hinata hablando-dijo Naruto mientras pasaba su brazo por los hombros pequeños de ella.

Shisui sonrió en grande. Sasuke frunció el ceño.

Sakura, Naruto y Shishui empezaron a hablar de forma animada, dejando en un segundo plano a ambos pelinegros. Sasuke apenas apartó sus ojos de la Hyuga, paralizando con ese único hilo que los conectaba.

-Le estaba contando a Hinata de mis malas citas que he tenido-dijo Shisui sonriendo- la ultima mujer con la que sali me pedía que la atara de la cama.

Sakura y Naruto rieron fuerte.

-Eso no es nada Shisui, mi jefe me contacto por una página de citas y era una foto de él cuando tenia treinta años-dijo entre risas Sakura.

-¿Y que edad tiene?

-Setenta y dos-siguió riendo Sakura.

-Tienes razón. No fue un mal rato, solo una experiencia nueva no grata-contesto Shisui, esto último guiñandole el ojo a Hinata.

-A ustedes los Uchihas les encanta experimentar.

-Me declaro culpable-dijo sonriendo de oreja a oreja Shisui.

-Sasuke es demasiado extraño, tiene ese fetiche de morder a sus parejas- dijo el rubio controlando su risa.

Hinata observó al Uchiha que se tornaban sus mejillas de un color rosa y al mismo tiempo arrugaba su nariz.

-¿Cómo sabes eso?-preguntó Shisui con un tono malicioso.

-Naruto..-le advirtió Sasuke.

-¿Qué? No estoy mintiendo. Lo sé porque ese era el rumor en la Universidad.

Shisui continuó conversando con Sakura y Naruto, dejando nuevamente en segundo plano a los pelinegros. Cuidadosamente Hinata se acercó a él.

-¿De verdad muerdes durante el sexo? -Eso sorprendió a Hinata.

La discusión sobre la vida sexual de su jefe ganó la curiosidad. Eso explicaría porque la mordió en el cuello ese verano y porque se excitaba cuando ella lo mordía. El Uchiha la miro y con su cabeza asintió, sin quitar la mirada en ella. Sakura volteo la mirada hacia ellos, Hinata se sonrojo y agregó.

-No sabía eso-mintió.

-Bueno, algo que deberías de saber es que en este cuarto aquí hay dos personas que dieron su primer beso-la voz de Sakura era maliciosa y en tono burlón.

Escucho como es que Shisui se carcajeó de la manera mas brutal. Vio como Naruto brincaba asustado de su lugar y luego vio a Sasuke que tenia de color rosado las mejillas. Los ojos grises de la Hyuga vieron a cada uno de ellos, pero el dedo indice de Sakura los delato.

-Oh.

Ahora fue su turno de sonrojarse hasta el cuello.

¿Naruto y Sasuke? ¿Su primer beso? Lo único que pudo articular.

-¿Lo disfrutaron?

Sakura y Shisui no pararon de reír. Aunque su pregunta era inocente, estaba poniendo incomodo al Uzumaki y al Uchiha. Naruto no había articulado nada. Shisui intentaba hablar pero no podía siquiera controlar su risa.

-No quería que se enterara-bufo Sasuke.

Hinata lo miro. Algo dentro de ella se movió de forma peculiar, su corazón latía más rápido y sus piernas querían moverse más.

-Probablemente no.

Sasuke forzó una sonrisa durante la comida mientras Sakura hablaba sobre lo que había sucedido desde la última vez que hablaron. Impacientemente apuñalaba su comida cada vez que ella mencionaba a sus padres o lo que estaba haciendo Ino.

-Mi padre insiste en que salga con ese hombre, pero no puedo por respeto a su esposa-dijo la doctora sorprendiendo a todos en la mesa.

Sin embargo, Sakura no parecía querer entrar en detalles específicos y Naruto interrumpió para cambiar de tema. Ese pequeño detalle lo notó Hinata, parecía que el californiano quería evadir ese se levantó de su lugar y antes de despedirse le hablo a Hinata para que fuera a casa de Obito.

Entregó un par de cosas en casa de Obito y Rin, el cual el Uchiha estaba terminando de armar la cuna donde dormía su bebé.

-Es un terco, le dije que leyera las instrucciones pero le gusta complicarse la vida-se quejo Rin mientras se tocaba su vientre.

-¡Si Itachi pudo armarlo, yo tambien puedo!-grito Obito desde el otro cuarto.

Rin volteo los ojos y le dijo a Hinata que lo que haría sería hablarle a Kakashi para que lo arme. Ella debió de abrir los ojos sorprendida porque Rin agregó:

-El será el padrino de nuestro hijo.

No sabía qué más decir al respecto.


Ubicación: Boston.
Lugar: Desconocido.
Día de la semana: Miércoles.

La galería se estaba llenando y la pelinegra estaba observando como era que la gente

abarrotaba todos los espacios posibles habido y por haber. La música de jazz llenó el espacio y se elevó contra la charla. Los meseros pasaban con vasos llenos de vino. Natsu le había dicho que Sasori había atenuado las luces para mantener el foco en el arte. Había varios artistas estaban hablando de sus trabajos, a pesar que era la galería de Deidara y ahí estaban todos sus trabajos, también se encontró con otros que admiraba en secreto.

- ¿Qué estás haciendo?

Parpadeó al escuchar la voz de Natsu.

-Nada aún. Espero a Tokuma, dijo que llegaría en unos minutos-explicó.

Estaba usando un vestido que dejaba descubierto una parte del pecho sin ser tan escandoloso como las prendas de Natsu, era de color rosa palo. Una noche anterior se había ido a cortar el cabello, lo traía un poco más abajo de las orejas en estilo bob.

-Te ves cansada.

No le iba a confesar que estuvo toda la noche terminando de leer el primer libro de Harry Potter después de llegar de su mala cita.

-Simplemente festejé demasiado anoche.

-¿Cómo te fue en tu cita?

-No fue la peor pero tampoco fue la mejor, no esperes boda próximamente.

Natsu volteo los ojos. Traía puesto un vestido rojo, cóctel haciendo lucir sus piernas torneadas en combinación con unos tacones que la hacian lucir minimo seis centimetros mas alta de lo normal.

-Minimo lo estas intentando. De todos modos, me alegro de que hayas terminado disfrutando una cena gratis.

Una cena que había terminado por pagar cada uno su platillo.

-Estaba bueno el vino.

Dejavu.

Vio a Natsu sonreirle a un par de hombres, causando que tropezaran. Clásico de Natsu. Disfrutaba poner a los hombres nerviosos.

-Al menos trabaja para arreglar la tension sexual que emanas, entre Sasuke y tu no me sorprenderia si un día los encuentro teniendo sexo- le dijo y luego se alejo de ahi.

Dejándola perpleja.

¿Tensión sexual?

-Ahí estás Hina, empezamos el recorrido de la galería- le dijo Tokuma acercándose a ella y pasándole un brazo por su cintura.

La pelinegra le sonrió y se dejo guiar por Tokuma por el pasillo lleno de gente. La multitud de gente estaba concentrada en una de las salas de la galería, los grupos de personas estaban formadas al estilo High School Musical. Había varias parejas bellamente vestidas examinando las pinturas. En un costado vio a Sasori hablando con otras personas y tenía abrazado a Natsu. Tokuma la guió a una de las alas para empezar a ver las fotos, que por hobby, Sasori tenía en exposición.

Era realmente bueno.

Tanto como Tokuma como ella disfrutaron esa sala donde en un momento Natsu se les acercó para presentarles a Sasori. Hinata se preocupo por como reaccionaria Tokuma, pero en la interacción que hubo entre ellos fue lo mas diplomático. Antes de salir de esa área, Hinata observó una foto del paisaje. Le causaba tranquilidad y esperanza.

-Lo tomé en Nueva Zelanda en mi viaje de universidad.

Esa voz la conocía. Se giró y se encontró con la piel pálida de Sai.

-¿Entonces te dedicas a la fotografía?-le pregunto sonriendo.

-Sigo pintando Hyuga, pero lo que me ha dado fama es la fotografía.

-Me puedes decir Hinata.

Sai abre los ojos y le dedicó una sonrisa real.

-Y tu me puedes llamar Sai.

Hinata le presenta a Sai a Tokuma y conversan por un tiempo. Agradeció a la diosa Kaguya que su primo fuera completamente diferente a ella en cuestiones sociales. La pelinegra miró alrededor y veía los grupos de mujeres que paseaban junto a un buen número de hombres. Los meseros tienen llenas sus charolas con copas de vino y entremeses.

Tokuma se disculpa para retirarse al baño y se quedó sola con Sai.

-¿Yamanaka vino al evento?-pregunto Hinata dándole un sorbo a su copa de vino.

-Llegará en una hora más, siempre hace su entrada oficial y me gusta verla-contesto Sai sonriendo.

La pelinegra asintió sin comprender porqué era que le gustaba hacer su entrada. Llegó a Tokuma y la tomó de la cintura guiándola al otro ala de la galería. Caminaron unos pasos y volteo para mirar atrás donde estaba Sai. Un grupo de personas se había acercado a su exhibición y no se sintió con el remordimiento de dejarlo solo. Por lo visto Sai si había mejorado sus formas de interactuar con la gente.

-Me dijo Natsu que tuviste una mala cita- le dijo Tokuma mientras veían algunos lienzos.

Natsu y su gran boca.

-Algo así.

-Te puedo presentar algunos chicos agradables que conozco.

-No hay necesidad Tokuma.

Se pararon enfrente de una pintura, Hinata noto la mirada de admiración en los ojos de Tokuma. Hinata cruzó los brazos en su cintura y espero a que Tokuma diera su comentario. Era una mujer de rasgos orientales de perfil, todo estaba bien hecho. Y hace años había visto esa técnica.

-Nunca había visto una pintura más asombrosa. El uso de luces y sombras. La técnica mixta.

-Gracias, aprecio mucho los halagos.

-Yamagawa Shin-dijo Hinata al verlo. Un par de arrugas se habían formado en su contorno de ojos haciéndolo ver mas maduro.

-Hyuga Hinata, me dijo mi hermano que te vio en el ala de la fotografía. Me da gusto volverte a ver.

-Como siempre tienes una excelente obra enfrente de nosotros-empezó a decir Hinata mientras le sonreía- Yamagawa Shin te presento a mi primo Hyuga Tokuma.

Se estrecharon las manos y conversaron sobre sus métodos de plasmar la pintura. Al igual que ella, Tokuma tenía cierto interés en el arte. Por alguna razón era el arquitecto de la familia. Mientras hablaban por el rabillo de su ojo vio como es que lentamente caminó Uchiha Sasuke para dirigirse a otra área de la galería. Uno de los críticos se acercó a Shin y se disculpo de terminar la conversación. Continuaron caminando y observando las obras, muchas personas estaban entusiasmadas con la docena de grandes pinturas que se exhibian en las paredes de la galería.

El sonido del teléfono de Tokuma se hace presente y el se aleja para tomar la llamada.

Sintió un escalofrío por toda su columna y se gira para encontrarse con los ojos de Sasuke en ella. Siente un sonrojo esparcirse por todo su cuerpo por la intensidad con la que lo está mirando.

Como si pudiera devorarla.

Una noche antes, Itachi le había mencionado a Sasuke que tenía boletos para la galería. Naruto emocionado había aceptado la invitación, entre toda la euforia le pregunto a Hinata si ella iría a lo cual les respondió con una afirmación. No le sorprendida ver al Uchiha ahí.

Hinata se gira y continúa con el recorrido. Siguieron caminando cada uno con su velocidad y cuando parecía que el Uchiha se acercaba a ella, alguien se detenía a hablar con él. La pelinegra aprieta los labios en una línea conteniendo la sonrisa. Tokuma la vuelve a encontrar y se encaminan a ver el área de Deidara.

El rubio se acerca a Hinata para abrazarla cuando la ve entrando, nuevamente la pelinegra presenta a Tokuma y él hace su magia en conocer a la gente. Natsu no era tonta, sabía que era mas conveniente que conocieran primero a Tokuma que a Hoheto o Iroha. El Uchiha paso detrás de ella y luego se detuvo durante unos segundos enfrente de una escultura cerca de ellos. Luego pasó al siguiente donde estaba Itachi con su esposa apareciendo los trabajos de Deidara.

-Acompañame por acá Tokuma y te presentaré al arquitecto Richard Meier, le acabo de hacer una escultura para uno de sus clientes- le dijo Deidara mientras tomaba una copa de champán.

-Ve Tokuma, no me perderé-dice tomando una copa de champán.

Le da un sorbo a la copa y ve como es que Sasuke se acerca a ella. Ojos oscuros ven los ojos grises.

-Te cortaste el cabello.

-Eso hice- respondió, apenas un susurro.

-Conoces al hermano de Sai ¿fuiste a la escuela de arte o algo?

-No, para nada. Solo me gusta la pintura, es una de mis pasiones y mi familia me apoya en que continue pintando- ella le dio una media sonrisa.

Estudiar arte no le aseguraría algún trabajo. Tenía que ser demasiado buena para poder triunfar en el ámbito artístico y a pesar de todo eso tenias que tener contactos. Aunque tuviera talento todo era de contactos.

-Me gustaría ver tus trabajos.

Eso le sorprendió.

-Tal vez un dia te muestre alguno, no son tan buenos como los de Shin o los de Deidara pero se hacen con mucho amor.

Sasuke parpadeó y se acercó un poco más a ella. Prácticamente estaban rozando su brazo con el de él, sintió nuevamente esa corriente eléctrica pasar entre ellos y luego sonrió.

-Me gusto el termo que me diste-hace una pausa para observar su sorpresa, la ve fijamente y con voz ronca continúa hablando-me gusta tu vestido.

Eso no se lo esperaba de él. Tomó un sorbo a su champán antes de responder. El sabía que era ella, la niña con la que chocó en el torneo.

-Oh.

Él arqueó las cejas.

-Entonces, ¿qué te parece?¿Quieres tomar una cerveza? ¿O un café?-preguntó.

Su rostro enrojeció.

-¿Alguna vez alguien te ha dicho que no?

Parecía triste y divertido al mismo tiempo. La nuez de Sasuke se balancea en un fuerte trago antes de que él girara su mirada y ella reprimió una sonrisa de satisfacción. No fue inmune.

-Si. La gente que realmente cuenta.

Ella no supo cómo responder a eso.


Ubicación: Boston.
Lugar: Desconocido.

Tokuma había regresado con ella para decirle que se iría cenar con varios arquitectos reconocidos, Hinata lo convenció que ella conseguiría a alguien que la regresara o pediría un Uber. Una vez que vio que Tokuma salía por las puertas de la galería, se acercó al Uchiha y le informó que se podían ir a cenar. El restaurante que eligió Sasuke era acogedor. Se sentaron en una mesa cerca de la parte de atrás, la iluminación tenue mientras la música suave tarareaba bajo el zumbido de una multitud de conversaciones privadas. Sasuke se sentó del mismo lado que Hinata.

Como si fuera una cita.

Al sentarse la rodilla rebotó debajo de la mesa y pidieron vino. No quería volver a pasarse en alcohol pero necesitaba fuerzas para estar a lado de él. Había un silencio cómodo mientras ella leía el menú que le había entregado la mesera. El lugar era bastante agradable, las mesas estaban cubiertas con manteles blancos; hileras de tenedores, cucharas y cuchillos esparcidos como pétalos a ambos lados de una serie de platos apilados uno encima del otro; más grande en la parte inferior, más pequeño en la parte superior. Se mordió ambas mejillas porque no sabia que ordenar.

-Sasuke, puedes ordenar por mí. No se que pedir.

El asintió.

-¿Te gustó la galería?

-Me encanto, tenía tiempo que no me divertía o tenía un día con Tokuma-dijo inocentemente.

Las narinas se le ensancharon al inspirar, y luego con voz grave preguntó.

-¿Tu cita?

Era verdad, Sasuke no sabía de Tokuma. A pesar que el mismo Tokuma los encontro dormidos en el sofá y que fue el que habló con los tres secuestrados. Tokuma tenia razón, ellos no sabían qué era realidad y que era ficción.

-Técnicamente lo fue, es muy agradable y un gran trabajador.

-Hablas muy bien de él, ¿siempre hablas así de tus citas o ya es el indicado?

Sonaba molesto. Él parpadeó una vez, frunció el ceño y luego volvió su atención a su bebida. Un silencio insoportable yacía alrededor como una espesa capa de humo.

-Siempre hablaré bien de él. Es mi primo, hermano de Natsu-aclaró.

La mirada oscura de Sasuke se posó sobre ella. Todo indicaba que Sasuke había tenido celos de la presencia de Tokuma esa noche.

-Ya veo.

Hinata supuso que Sasuke se estaba arrepintiendo de su decisión de invitarla a cenar.

-¿A ti te gustan las obras?-preguntó apresuradamente para cambiar de tema.

-Pensaba comprarle uno a cada uno pero aun no se cual elegir, tal vez podrías ayudarme.

Ella parpadeó una vez.

-No se si tengamos el mismo gusto.

-Confio en ti.

Noté que sus mejillas, cuello y el puente de su nariz estaban teñidos de un leve tono rosado. Volvió a sentir algo dentro de ella. Por primera vez pensó que era tierno verlo así. Era como si el hombre adulto empresario, era un niño inseguro enfrente de ella. Su rodilla presionó contra la de ella y el calor se acumuló entre sus piernas. Presiono hacia atrás. Sus ásperas yemas de los dedos tocaron tentativamente su rodilla, se deslizaron hacia arriba hasta que encontró la mano de la Hyuga. Lentamente, volvió la palma hacia él y su pulgar dibujó círculos gruesos sobre ella durante un minuto.

Cuando lo acerco, cruzó sus dedos con los míos y se sentaron allí, tomados de la mano debajo de la mesa.

-Entonces tienen días que salen juntos.

Sus dedos entrelazados la ponían nerviosa.

-¿Mi familia? Así es, es divertido-pudo articular en voz baja.

Sasuke comenzó a masajear su mano con delicadeza, la estaba distrayendo y era increíble como es que el pudiera parecer que estaba todo tranquilo.

-Pareciera que son muy unidos-dijo finalmente. Y dejando su mano sobre la de ella.

-Algo así. Me han aceptado desde el dia que los conocí y son mi apoyo incondicional. Aceptan cada rareza por mi parte y mis amistades.

-Lo dices como si fuera difícil-dijo seriamente.

Hinata se mordió el labio inferior. Era complicado explicarle todo. Desde su infancia, su juventud, donde no fue aceptada socialmente. Su historial policial y las miles de veces que estuvo en citas con el psicólogo. Todo eso. Y nunca la dejaron sola.

Siempre la apoyaron.

Siempre la amaron.

-Es que lo es-susurró al mismo tiempo tratando de quitar sus dedos de los suyos. El intento no tuvo éxito, apretó su agarre.

-No para mí- suspiró pesadamente, cerró los ojos brevemente, luego se encontró con los grises de nuevo con renovada compostura.


Ubicación: Suburbios de Boston.
Casa de los Hyugas.
Día: Viernes.

-Tengo un problema con Hana.

Eso no era lo que esperaba escuchar de Shino que estaba parado en la puerta de su casa. Hinata salió de su casa y lo miró expectante. Era tarde, el tío Iroha estaba ganando y a Tokuma no le agradaba la idea. Hinata solo les aviso que estaría en el pórtico con el joven Aburame a lo cual todos aceptaron.

-No soy bueno en esto, Hinata-confesó nuevamente el castaño que se pasaba las manos por su cabello.

Detectó su voz con desesperación. Jamás había escuchado a su amigo así. Ella preguntó con cautela.

-¿Qué pasó?

Shino frunció el ceño levemente. Hinata admitía que no le gustó la forma en que sonaba su amigo. Odiaba que él tuviera que pasar por esto, nadie más que él comprendía lo difícil que era socializar. Kiba fue un intermediario para ambos, él era el extrovertido del grupo. Solo un introvertido comprendía a otro introvertido.

Shino comprendía a Hinata. Y ella debía apoyarlo. Aunque fuera una amateur en el tema del amor.

-Esta evadiendo mis llamadas. No quiere hablar conmigo.

Escuchó con detalle lo que le decía su amigo, él luchaba con lo que le decía. Su mente era tan interesante y cómica a veces pero a la hora de expresar sus sentimientos era una bola de estambres llena de nudos. La pelinegra se cruzó de brazos para escucharlo con la debida atención que merecía.

-¿Hiciste algo que la molestara?

-No lo sé-murmuró.

Le causaba gracia que Shino le estuviera pidiendo consejos a Hinata, puso su mano sobre una de las del Aburame y apretó con fuerza su mano.

-Inuzuka Hana es una mujer fuerte, independiente y decidida. Creo que es una excelente mujer con ámbitos laborales amplios-comenzó a explicarle la pelinegra- es lógico para mi que siempre has sentido más que admiración por ella.

-¿A...qué te refieres?

-Esa pregunta tú la puedes resolver solo. Dime ¿qué piensas de ella?

El joven Aburame hizo una pausa y antes de hablar tragó saliva.

-La gente no entiende mi mente por lo tanto no fueron amables conmigo, pero ella intento cada día integrarse en todas las conversaciones- empezó a decir con voz melancólica-nunca fui bueno para interactuar con la gente, pero ella fue la primera en verme a los ojos y escucharme.

-La gente suele juzgar sin conocer ¿sigues pensando lo mismo de ella?

-Lo que pienso de ella es mucho mayor a lo que pensaba antes. Ahora la conozco, quiero decir sé un poco más de su vida, me es fascinante sé de su sabor de helado favorito es el de Ben and Jerry especialmente el de Jimmy Fallon, sé que habla dormida más cuando está estresada -hizo una pausa el castaño para mirar a los ojos a su mejor amiga-se que fuma en las noches a escondidas de Kiba, se que odia que la levanten antes de las siete de la mañana y prefiere comer primero los vegetales antes de la proteína.

-Parece que sabes mucho- susurro Hinata con una sonrisa ligera.

Shino hizo una pausa y se paso su mano sobre su cabello.

-Son solo datos que cuando uno es observador y callado lo nota.

-¿Cómo se toma Hana su café?-preguntó curiosa.

-Negro con tres sobres de splenda-respondio.

Era tierno. Esperaba que alguien algún día se interesara en ella con tanto detalle como su amigo había admirado a Hana, le sonrió ligeramente y se armó de valor para explicarle como son los noviazgos.

-Si la quieres tanto como me lo estas expresando tal vez sea momento de que decidan que es el siguiente paso-empezó a hablar la Hyuga con sutileza-en nuestras creencias, tenemos la idea de que el humano llego completo al mundo y cuando decide con quien pasar una parte de su vida se tiene que expresar todo. Tiene que dejar en claro cuál es su papel en esa vida.

Shino le prestaba demasiada atención que no vio que parpadeara ni una vez. Suspiro la Hyuga y continuó hablando.

-No olvides parpadear-le recordó Hinata.

De niños solía olvidar como parpadear. El señor Shibi, llevaba una vez al mes a Shino a su cita con el oftalmólogo. Diagnóstico, ojo seco por causas secundarias.

Shino parpadeo. Asintió la cabeza en forma de agradecimiento. Hinata agregó:

-Así que creo que debes de decirle lo que quieres y escuchar lo que ella quiere. Deberías invitarla a cenar un día- se mordió una de sus uñas antes de repetirle lo mismo-Cenar Shino, no comer y en un lugar bien.

De fondo se escuchaba a Hanabi maldecir a Hoheto. Ambos eran apasionados en el poker y más cuando perdían contra Iroha.

-¿Qué le diré a Kiba?

-No le dirás nada...aun.

-¿Qué tengo que hacer?- preguntó y su voz se quebró un poco.

-Oh, Shino-se levantó de su asiento y fue hacia él, le dio unas palmaditas en el hombro con torpeza-A lo mejor las cosas fueron un poco ¿rutina? Solo hazle saber que si te importa ella.

Shino hizo una pausa mas larga de lo que usualmente hacia. Hinata abrió su boca para hablar pero el joven se adelantó.

-Creo que la amo, Hinata. Siempre me ha importado. No entiendo por qué eso no es suficiente-dijo firmemente el Aburame.

-Tal vez deberías demostrarlo más.

Shino la observó con detalle, y esa mirada significaba que iba a preguntar algo probablemente vergonzante.

-Hinata ¿has besado a alguien?

Sí. Sí pregunto algo embarazoso.

-Si.

-¿Cómo se hace? ¿qué tal si beso mal?

-Oh pues, mira- comenzó a decir mientras se rascaba la nuca- técnicamente acercas los labios con la otra persona, ambos deben de cerrar los ojos es de mala educación tenerlos abiertos y pues se dejan llevar.

Vaciló un par de veces mientras con cada palabra sus cara se tornaba de un color rojo diferente. Esos temas de conversación las debio de haber explicado el señor Shibi desde los dieciséis.

-¿Cómo sé si lo estoy haciendo bien?

Hinata se sonrojo hasta el cuello. Se pasó la mano por su cabello y luego con sus dedos jugó con un mechón.

- Pues…depende, algunas veces tu pareja suele hacer, ya sabes-balbuceó.

-No comprendo.

-Agh, esto es embarazoso Shino-dijo Hinata con sus manos cubriendo su cara, respiró un par de veces por la nariz hasta que se armó de valor para continuar- alguna veces tu pareja suele gemir.

-¿Sasuke suele gemir cuando lo besas?

¿Qué?

El Aburame parpadea un par de veces y luego pone los ojos en blanco.

-Supongo que Sasuke te dijo lo que siente por ti, ¿no es así?

La pelinegra lo mira boquiabierta. Shino estaba hablando demás.

-¿Qué? Cómo hizo-

Sin darse cuenta, no solo le había dado consejos a su mejor amigo si no tambien algunas pistas de lo que parecía ser un gran problema de amor para ella.

-Últimamente he pasado mucho tiempo con Uchiha Sasuke- empezo a decir y un par de lágrimas se derramaron.

Shino parecía paciente y no se sorprendió. Tomó una de sus manos y la sostuvo entre las suyas.

-¿Quieres hablarlo Hinata?

Si quería pero a la vez no.

-Es una tontería-dijo en un puchero.

-Siempre he sido tu amigo-le recordó.

Hinata se sentó a su lado y soltó un suspiro tembloroso.

-Uchiha Sasuke es inteligente-empezó a decir Hinata nerviosa al momento de hablar parecía que los labios le temblaban-pero puede ser grosero. Es como el popular de la escuela secundaria al que todas las chicas amaban, yo siempre los odie. Se me hacian demasiado superficial.

-Te entiendo, nunca fueron de mi agrado- dijo Shino al mismo tiempo que asentía con la cabeza.

-Ojalá fueras un lector de mentes. Quiero que sepas todo, pero no quiero tener que decírtelo. Porque hay algunas cosas que no quiero decir en voz alta.

-No hay nada que no puedas decirme. Lo sabes. Toma tu tiempo.

-Sí, pero nunca he tenido que explicar sobre mi relación con otro chico.

-Espera, la psicóloga me llegó a decir que no debo sentirme mal por mis sentimientos. Los sentimientos nunca están mal, son solo sentimientos.

Aburame Shino había crecido y madurado en un hombre serio y pensante. Su mente y sus ideas tenían un orden que no entraba en la norma. Pero eso era lo que lo caracterizaba y por lo cual lo amaba. Suspiro profundamente, e inconscientemente soltó los hombros.

-Está mal querer a Sasuke, y es estúpido, pero no puedo detenerme. Por que apesar de ser la persona malhumorada, inteligente y popular también tiene otra parte que me es agradable. Siempre tiene un comentario o una idea que es acertada. Le gusta el arte y algunas veces bromea.

No le contó todo a Shino, por supuesto. Pero le dijo lo suficiente para que él entendiera que su enfoque de la vida cuidadosamente considerado se estaba desmoronando, y le atraía obsesivamente un hombre al que nunca debería haberme sentido atraído, y estaba completamente perdido para saber por qué.

Porque Uchiha Sasuke formaba parte de su pasado, un pasado que no quería volver a vivir y que probablemente Hatake Kakashi y Umino Iruka estaban investigando. Muy dentro de sí, sabía que se tenía que alejar de él pero ahora no sabría si podría.


Ubicación: Boston, Massachusetts.
Desconocido.
Día: Martes.

Subió los anchos escalones de granito del edificio de la biblioteca y recorrió los pasillos hasta la oficina del piso del geeksquad. Así lo nombró Kiba, aunque Shino le explicara que ese nombre ya era de los trabajadores de BestBuy. Se acercó a la puerta y ahí estaba mirando fijamente a la pantalla de su computadora cuando llamó a la puerta.

Tock tock.

Hinata se acercó al cubículo de su amigo, volvió a tocar la puerta. El Aburame quito la mirada de la pantalla de su computadora, giró en su silla y le sonrió. Se levantó de su lugar con una sonrisa y abrió la puerta, dejándolo entrar. Shino observa la bolsa de comida china que tenía en su mano y los refrescos en la otra.

-Es martes.

Le informa Hinata a Shino. Este se vuelve a sentar en su silla y le sonríe. No eran más que las once de la mañana, pero debía admitir que estaba nerviosa y ansiosa por conocer la nueva área de trabajo de sus amigos.

-Bueno. Solo tú sabes traerme comida china para el desayuno.

Hinata se rio un poco haciendo voltear a mas de una persona en el piso, Shino se veía tranquilo y al mismo tiempo entusiasmado por verla. Después de todo, ella sabia uno de los secretos del Aburame.

-Tómalo como merienda.

-¿Cómo te va, Hinata?

-No mejor que a ti, ¿dónde está Kiba?

-Acaba de ir al baño.

-¿Qué haces?

-Solo estoy revisando algunos contactos del hacker Zetzu, parece que el hombre tiene varios problemas.

El hombre que había hackeado la empresa, Shino se quedó en silencio y luego la miró. Hinata le pregunto un poco mas al respecto y el solo respondía de forma vaga. Ella lo conocía, no diría nada hasta que supiera más al respecto.

-Dame más tiempo y serás la primera en saber. Necesito investigar más.

En ese momento entró Inuzuka Kiba, sonrió de oreja a oreja y abrazó fuertemente a Hinata. Ella le regresó el abrazo, su amigo más extrovertido estaba más feliz de lo que acostumbraba.

-¿Martes de comida china? Desde la secundaria que no hacíamos esto-comento mientras se sentaba.

-No traje bebidas-se disculpó la Hyuga.

El solo hizo un ademán que se sentara, salió de la pequeña oficina y regresó al instante con tres refrescos. Comieron en silencio Shino y Hinata, Kiba se encargó de hablar todo el tiempo. De vez en cuando Shino contestaba con monosílabos y otras veces Hinata reía o movía la cabeza según fuera su respuesta.

Cuando terminaron de comer, Kiba se encargó de limpiar el área. El sonido de su celular la hizo regresar a la realidad. Tomo la llamada y solo escucho lo que tenía que decir. Hinata frunció el ceño cuando un pensamiento cruzó por su mente.

-¿Realmente necesitas que yo también vaya?- preguntó en el teléfono.

Haku suspiró.

-Sí, sé que te prometí que no volverías a tener un pie en el edificio, pero tenemos un exceso de trabajo y Sasuke está estresado.

La última vez le había mencionado que no volvería a ir al edificio a ayudarlos. Su contrato decía que solo en la residencia de los Uchihas, ese era un trabajo extra bien remunerado con lo que pagaba su deuda de universidad.

-Ese no es mi problema- se quejó Hinata que estaba sentada en la silla de Shino. Este la miró mientras se acercaba y levantó la ceja.

-Estás en el edificio de al lado con tus amigos. Solo debes caminar unos cuantos pasos y entregarle el documento que está listo. Lo entretienes un rato y ya.

-No veo porque debo de ir.

-Hyuga Hinata, necesito tu ayuda para distraerlo. Además, será más difícil para él gritarme contigo allí.

La pelinegra se pasó la delicada mano por sus cabellos negros; no veía por qué Sasuke se censuraría a sí mismo frente a ella. Hace unos días le había gritado a Naruto. Se mordió un poco el labio inferior. Por lo que sabía de él, Sasuke no era la persona más sociable del mundo y estresado tenía uno de los peores humores del mundo.

-Hyuga ¿quieres que te suplique?

-Esta bien, voy para allá.

Tal vez si ella tenía suerte, Sasuke estaría tan enojado por todo el estrés echaría a todos por la puerta y ella ni siquiera tendría que enfrentarlo. La Hyuga no tenía muchas ganas de estar cerca de él, no después de lo que pasó la semana pasada. Hinata se sonrojó cuando el recuerdo cruzó por su mente. Saludo de lejos a Tayuya, y vio a Karin corriendo en tacones de un lugar a otro. Suigetsu le entregó los papeles en la mano y le dio la bendición antes de despedirse. Una vez frente a la puerta de su jefe temporal, tocó indecidida. No obteniendo respuesta por su parte entró por la puerta.

Sasuke estaba caminando ferozmente de un lado hacia otro con el teléfono pegado a su oido. El Uchiha estaba furioso, Hinata carraspeo la garganta al darse cuenta que aún no notaba su presencia. En algún momento la observó, los rasgos de Sasuke había cambiado, se habían suavizado. Hinata no estaba muy segura de lo que significaba y mientras escuchaba a la persona al otro lado de la línea, con su dedo indice ella señalo el sofa.

El asintió, levantó su dedo índice mientras continuaba la llamada. Sus ojos la siguieron hasta que tomó asiento, sus pupilas se dilataron cuando recorrió su cuerpo, oscureciendo mientras viajaban. Hinata se acomodo en sofá cuando sintió la mirada en su rostro.

-No es lo que estamos buscando-dijo molesto el Uchiha.

Hinata miró su reloj de mano y notó que aún era temprano. Quería pensar que Sasuke no había desayunado o no había tomado alguna taza de café. Ya era conocido por todos los del edificio que las palabras monosilábicas y gritos incoherentes a todo pulmón eran normal en él más cuando Chouji no hacía bien su trabajo.

Estos días que tenía de descanso se había ocupado en terminar sus trabajos, ayudar en el negocio familiar y terminar el diseño del tatuaje de Neji. Esa mañana Hinata le había dado la idea de tatuarse lo mismo. No recibió la respuesta que quería.

-Lo que tu desees, Hina.

Por un momento, paso por su cabeza que Neji hubiera respondido rápidamente "sí" si Sarutobi Tenten le dijera eso. Inconscientemente soltó un bufido que capto la atención de Sasuke. Hinata parpadeo y luego se sonrojo, se levanto de su lugar y se acerco al bar que tenia en el otro extremo de la oficina. Sirvio con cuidado y casi en silencio una copa de vino para entregarselo en sus manos.

Una corriente eléctrica paso entre ellos, y su corazón dejo de latir literal. Y curiosamente Sasuke simplemente se congela.

-Sí- ladró bruscamente al receptor, sin apartar los ojos de Hinata-Ononoki estará de acuerdo con eso.

Ella simplemente lo observo, el Uchiha era un hombre muy inteligente, muy trabajador y también era uno de los hombres más tercos que había conocido. Su caracter era otro de los detalles por cual era conocido, pero trabajar en el edificio probablemente la hizo comprender mejor que nadie lo mucho que significaba para él su negocio.

Ononoki era un hombre de negocios igual de testarudo que Sasuke, convencerlo en hacer la inversión seria complicado. Él era una pesadilla.

-Estoy seguro de que sí- dijo secamente y luego se despidió de la otra persona.

-¿Se trata del material?- preguntó con un leve ceño fruncido que solo logró enojar aún más.

-Sí-gruñó el Uchiha.

Sasuke dio sorbo grande a la bebida y después de unos segundos mirando a la nada, agregó:

-Recuerdame en la próxima reunión con el tío Madara explicarle porque Ononoki es una pesadilla.

-Lo tendré presente.

-¿No deberías estar con tu familia?-preguntó mientras se acercaba a la barra para servirse él mismo otra bebida.

-Hoy es mi día libre- dijo con un profundo suspiro mientras caminaba por la barra y se sentaba en el taburete junto a él.

No le iba a decir que estaba de visita en el otro edificio. Tampoco le diría que estaba aquí para distraerlo del todo desorden que estaba afuera con sus trabajadores. Ese era el trabajo de Haku, un trabajo que debía ordenarlo.

-Entonces, ¿qué estás haciendo aquí?-dijo levantando una ceja.

Era un secreto, Uchiha Sasuke.

-Vine a dejar a Tokuma a una junta en su empresa, se me ocurrió venir y saludar a Karin y Tayuya- dijo ella con otro de sus encogimientos de hombros. No era verdad, pero tampoco era mentira.

Sasuke abrió los ojos en grande y después de unos segundos lo exhalo.

-¿En que te puedo ayudar Hinata?

-Vine de visita y entregarte estos documentos-dijo mientras se acercaba a él.

Sasuke vaciló un momento y luego se acercó más a ella.

-Si no tienes trabajo puedes acompañarme a comer-dijo mientras rozaba uno de sus dedos desde su oreja a su mentón.

-Eso es lindo-ella ladea la cabeza y susurra-¿Necesito recordarte que eres mi jefe?

El sonrió de lado. Se acercó a su oído y le susurro.

-Puedo darte órdenes las cuales debes acatar.

Ella se sonrojo. Estaba haciendo lo que pidió Haku, distraer a Sasuke pero al mismo tiempo estaba flirteando con él. Natsu estaría orgullosa de ella.

-No permitiría eso.

Sasuke se ríe. También es una risa genuina, un sonido hermoso y poco común de ver en el. Se veía más relajado y más atractivo.

-Por más que esté disfrutando esto-dijo mientras veía su reloj de mano- tengo una junta, la cual Haku no ha llegado.

El Uchiha dio un par de pasos a la puerta cuando vio al pelinegro con su mano en la perilla Hinata se estremeció y caminó rápidamente hacia él interponiéndose entre la puerta y Sasuke. Ella se paró de puntas y se acercó a la cabeza para acortar su distancia y besó sus labios.

En el segundo en que sus labios se encontraron, una chispa voló. Un minuto estaba mirándolo con incredulidad, al siguiente su trasero estaba sobre el escritorio. No se había dado cuenta de en qué momento la cargo y ella había envuelto sus piernas sobre su cadera. Probablemente cuando estaba jugando con su cabello. Hinata movió la cabeza hacia un lado cuando Sasuke la acomodo tirando de su muslo izquierdo hacia arriba. Ella profundizó el beso, lamiendo la costura de la boca de Sasuke hasta que se abrió. Lo llenó con su lengua y lo paso por el interior posesivamente.

Sasuke hizo un sonido gutural que hizo estremecer a Hinata al mismo tiempo que Sasuke ahuecó sus manos en su trasero. El beso continuó siendo feroz, las manos de Hinata se quedaron en la espalda de él. Su beso se hizo más duro, más exigente, besos largos y que robaban el aliento. Sasuke respiraba con dificultad, pero no parecía asustado, más bien sorprendido por el interesante giro de los acontecimientos. Él levantó las caderas para acomodar su miembro contra su centro.

Ambos casi pierden la cabeza con el vaivén que creo.

Hinata trató de retirarse un poco, las sensaciones tal vez demasiado intensas, pero Sasuke tiró de ella hacia él , sujetándola por el trasero nuevamente besándola más lento y más largo. Con las manos sobre su trasero volvió a causar esa fricción entre sus miembros.

-No, espera no-jadeo Hinata alejándose de él.

Él la miró con el ceño fruncido e inseguro; sus grandes manos se quedaron quietas en su cintura excepto por su pulgar frotando pequeños círculos sobre sus caderas. La voz de Haku dando órdenes los trajo a ambos a la realidad.

Sasuke parpadeó y se alejó de ella, metió la mano en su pantalón de vestir y acomodo su erección. Hinata se levantó del escritorio y dejó un espacio entre ellos.

-No puedo estar tantos días sin tocarte-dijo Sasuke excusándose.

Ella separó los labios para hablar cuando la puerta se abrió repentinamente.

-Señor Uchiha, la junta con el señor Izuna es en unos minutos.

Hinata se sentía acalorada. Eso había sido demasiado extremo, por un momento los dos habían perdido la cordura. Habían olvidado donde estaban, y cada vez era mas difícil para los dos. Ella se excusó y salió de ahí, al mismo tiempo que se tocaba los labios con sus manos.

Cada beso era diferente y cada beso era más intenso.

Fuck.


5 de abril del 2023.

N/A: ¡Vuala!

Creo que es el capítulo más mixto que he puesto, donde aparecen muchos personajes de anteriores capítulos, más interacción de los Hyugas y el Sasuhina esperado. No se acostumbren a actualizaciones tan seguidas, tengo vida (eso quiero creer), me gusta leer fanfics, tengo que hacer ejercicio ( por la obesidad) y estoy en block mental.

Cerezas agrias esta en Hiatus, porque creo que este fic merece su fin y debo enfocarme en este. Oculto, pues es sombrio y me divierto mucho escribiendo capitulos cortos. Seré sincera: no he escrito nada del catorce de este fic y se que es largo. Al igual en este capitulo corte varias escenas que se pasan al catorce.

Tengo cosas que aclarar:

1.-Desde FS y en IKWYDLFS pusé varias pistas. Solo una persona tenía la teoría más certera más aún no se revela más. Sí, lo sé esta historia es rara pero también desde el día uno pensé en que Ko fuera el más centrado, serio y gay de la historia. Son una familia atípica, recuerden que Natsu tuvo también su noviazgo lgbt en IKWYDLFS. Al igual en algun capitulo, Hinata sospechaba solo estaba esperando que él le dijera. Cosa que no ha hecho, Ko.

2.-Si no han leído las dos anteriores historias, creo que les puede ser un poco confuso este capítulo. Espero haberlo escrito lo más digerible para ustedes.

3.-Los deja vu, son sus recuerdos de FS. El termo, también es de FS. Eran unos bebés.

4.-Todos los personajes son una mezcla de mi personalidad. Sakura y Hinata con sus malas citas, soy yo.

5.-Richard Meier es un arquitecto y artista abstracto estadounidense del cual mi mamá es super fan de él. Sus obras se han centrado principalmente en museos, grandes mansiones, templos y oficinas, en los que destaca la luz de sus espacios y el uso del color blanco. Googleen un poco de su trabajo, es muy cool.

6.- Martes de comida China, era algo que hacia la mamá de Shino. Se describió en IKWYDLFS. Tenia que darle un poco de protagonismo a este hombre.

7.-Debo agregar más interaccion entre Itachi y Rin, lo sé. Los gemelos no han aparecido tanto pero pronto lo haran.

8.- Los que han leído Oculto mencione que sin organizarlo tan bien, ya he visitado las ciudades donde se centra esta trilogia. Acabo de visitar Boston y bueno no era el motivo principal, el destino final era Detroit. Espero proximamente ir a San Francisco.

9.- Se actualizo porque PianoCoat actualizo PLUCK! y Lavender-Long Stories tambien. Amo sus historias, espero poder actualizarme con sus fics, ya les debo muchos reviews.¡Me emociona mucho!

¿Reviews? ¿Criticas constructivas? Al menos díganme que están leyendo.

Saludos a todos.

RESPUESTAS DE REVIEWS:

fictionador: gracias por el review. Si la pregunta era más que opinaban de ellos, ¿se les hacia sospechoso? ¿Atractivo?¿Asesino? La relación toxica de Neji con Hinata, es la misma que tienen Natsu con Ko.

VChristell: En este capitulo no hubo interacción con Kakashi, pero en el próximo definitivamente va haber má debemos darle oportunidad de verlo como personaje.

Guest: Espero sea el sasuhina que esperabas. Gracias por pasar a dejar tu review.

: Gracias por los animos, la verdad es que ver la cantidad de views a veces deprime y luego ver que no hay reviews deprime más. Tengo otra historia en mente, más no se si escribirla o solo que viva en mi cabeza. Agrezco que pasaras aquí a leer y dejar review.