Capitulo [6]
(...)
—Jirou-san, ¿dónde crees que están? —preguntó Uraraka, jadeando por el cansancio después de recorrer gran parte de la escuela en su búsqueda.
—¡No lo sé! ¡Solo sigue corriendo! —dijo Kyoka igual de cansada.
Durante el trayecto, Uraraka se enteró de parte de su amiga que, al desmayarse, los dos hombres fueron rápidamente en su auxilio. Los demás que estaban, al igual que ellos, se preocuparon por ella y también quisieron ayudarla. Al mismo tiempo, los que faltaban del grupo también habían llegado al salón.
Las cosas se calmaron al principio, pues sus signos vitales estaban bien. Pero cuando Iida quiso utilizar una especie de magia extraña en ella, los demás se lo impidieron. Por alguna extraña razón, ellos se negaron a que le ayudaran con la excusa de que probablemente era algo menor. Poco después, se fueron del aula por asuntos pendientes acerca de sus miembros faltantes, deseando la recuperación de ella. Evidentemente, no pudieron evitar seguirlos por curiosidad, quedando solamente su amiga para auxiliarla en caso de que despertara.
Ella no juzgó su acción en un principio, simplemente intuía que creyeron que sería algo excesivo en un simple desmayo. Pero había un sentimiento incómodo que le producía el actuar de sus compañeros, en el cual necesitaría reflexionar más tarde.
Por ahora, la prioridad era estar con Izuku y sus demás compañeros para poder conseguir respuestas sobre lo que les pasó.
Al cabo de un rato, se encontraron con parte de sus compañeros caminando por el pasillo que se tomaba para regresar a su aula designada. A simple vista, mantenían una discusión entre sí, mientras mostraban una expresión de desconcierto y molestia en sus rostros.
Producto del primer contacto con sus compañeros cambiados.
Como era de esperarse, no tardaron mucho en darse cuenta de que ellas se estaban dirigiendo hacia ellos.
—¡Oh! Ochaco-san, veo que estás bien. Nos asustaste a todos —dijo Sato mirando a Uraraka acercarse hacia ellos.
Al igual que él, la mayoría se alegró de que nada malo le hubiera pasado por su desmayo.
—Qué bueno que estés bien-kero —dijo Asui de forma amigable.
Kyoka, al llegar con los demás, se unió rápidamente a otra conversación con su compañero excéntrico Hanta, el chico de las cintas, preguntando cómo les fue al seguir a sus compañeros cambiados.
—Chicos, ¿no han visto a nuestros compañeros que fueron invocados a otro mundo? —preguntó Uraraka con su cansancio evidente.
—¿Por qué quieres hablar con ellos? —preguntó Tokoyami Fumikage con curiosidad.
—Respuestas, nada más que eso —dijo Uraraka seriamente.
Entonces, Momo Yaoyorozu tomó la palabra con el fin de aclararle lo que pasó a su amiga.
—El director les dijo que haría una reunión con sus familiares y los demás detalles no pudimos escucharlos. Por ahora, ellos van a reunir a los demás miembros suyos que se dispersaron por toda la ciudad. Ashido-san nos comentó que hoy estarían muy ocupados, por lo que nos prometió estar al día con nosotros en otro momento.
Hasta este punto, la castaña se sintió aliviada al saber que estaba al día con los eventos recientes, por lo menos de lo que sus compañeros lograron averiguar. Aunque, por alguna extraña razón, el solo saber eso no fue suficiente para conformarse con una sola respuesta. Necesitaba saber más, aún si las circunstancias no eran las más indicadas.
—Presidenta, ¿sabes por dónde se fueron? O al menos, ¿podrían decirme dónde fue el lugar donde los vieron por última vez? —dijo Uraraka de manera decidida.
—Los vimos dirigirse a las afueras de la academia, pero, Ochaco-san, no creo que sea...
—¡Gracias!
Entonces, volteó a ver a su amiga Kyoka.
—¡Estaré por mi cuenta! Gracias, Jirou-san, ¡descansa un momento! —dijo Uraraka, terminando con una reverencia respetuosa.
—¡Espera, Ochaco-san! —dijo Asui tratando de calmarla.
—¡Lo siento chicos! ¡Luego hablamos! —dijo la castaña sin escuchar razones de nadie.
Los demás no pudieron detener su decisión, y como era de esperarse, ella siguió adelante, en dirección hacia la salida de la academia, sin escuchar las recomendaciones o las constantes súplicas de ellos.
Para cuando salió de la vista de sus compañeros frustrados, la discusión empezó.
—¡Tsk! —exclamó Katsuki Bakugo en señal de molestia— ¿¡Por qué esa necia no puede entender rápidamente que no son nuestros compañeros!?
Entonces, Toru Hagakure complementó a Katsuki.
—¿¡Que no entiende que la intentamos detener por su propio bien!?, ¿No creen que su desmayo y sus murmullos en un idioma extraño cayeron justo en el momento en que ellos se presentaron? Algo debió haber pasado debido a sus habilidades extrañas. Nuestros verdaderos compañeros jamás le harían esto a una amiga.
La frustración de Toru se vio reflejada en las exhalaciones visibles por su respiración.
—Es demasiada coincidencia. Todavía tienen el descaro de intentar "ayudarla" con esa magia extraña. Iida llegó demasiado lejos con su ayuda, al igual que Izuku. Solo espero que no le hagan algo si se encuentra con ellos —comentó Ojiro, quien estaba de acuerdo con Katsuki.
—¡No puedo creer que haya más compañeros que hayan estado en otro mundo! —comentó Yuga Aoyama libremente, quien se encontraba emocionado— Una parte de la clase B también les pasó, ¡Increíble!
—¡Todavía te crees ese cuento, Aoyama! —reprochó Katsuki a su compañero.
—¡Es la verdad, mi estimado gruñón! —dijo Yuga con convicción— Además, es más interesante saber las relaciones que se formaron al estar en ese lugar. Por ejemplo, jamás creí ver a Mina-san amando a Izuku-kun, y hasta besarlo...
—Yuga-san —dijo Momo, interrumpiendo a su compañero—. Esto no es el tema importante aquí. Debemos pensar en lo que debemos hacer. Si Midoriya-san sale con Ashido-san no es algo importante por ahora, eso sí son los compañeros que conocemos. Además, hay que pensar en el hecho de que a Ochaco-san le pasó algo, probablemente a causa de esos extraños poderes. Hasta el maestro Toshinori-san está cambiado.
—Chicos —dijo Kyoka, retomando la palabra—. Debemos pensar bien las cosas. No debemos caer en las conjeturas. Por lo que me comentó Hanta, Izuku y nuestros compañeros no son los únicos...
—Me pregunto si el amor floreció y se extendió a más miembros invocados de nuestro grupo. Jirou-san, como dices, tal vez haya más parejas que no hayamos sabido —dijo Yuga.
—¡Cállate, Ayoama! ¡Solo cállense!
De repente, Enjiro Kirshima reflejó lo que había estado sintiendo desde que se enteró de la noticia y de todo lo demás. Su expresión solamente podía ver dolor y angustia.
Después de esto, nadie dijo nada sobre el tema. Hasta Katsuki supo que era mejor olvidar el tema por un momento.
(...)
Uraraka apresuró el paso de nuevo para dirigirse hacia la salida. Afortunadamente para su cansado ser, el trayecto resultó ser más corto de lo esperado, lo que le dio esperanzas de alcanzarlos.
—¡No puede ser! —exclamó sorprendida.
Cuando llegó al portón principal de la escuela, el que daba directamente a la calle, fue testigo del resurgimiento de la gloria de All Might. El héroe, desde el asfalto de la calle, inesperadamente salió disparado desde el suelo hasta llegar a flotar a una altura considerable. Luego, como si se tratara de un jet de las FDAJ (Las Fuerzas de Autodefensa de Japón), rompió la barrera del sonido para impulsarse desde el cielo y dirigirse a un lugar desconocido.
"¡All Might volvió!" pensó Uraraka sorprendida, aunque no pudo controlar su cuerpo para celebrar este acontecimiento, a pesar de ignorar por completo cómo pudo regresar a ser como era antes.
No pudo evitar recordar los viejos tiempos cuando veía sus actos heroicos en la televisión. Sus padres eran sus mayores amigos a la hora de hablar de los héroes y de cuánto ganaban anualmente. Ver esa gloria resurgida de nuevo era un soplo de aire fresco en medio de tanta incertidumbre en su vida.
Después de eso, no tardó más que unos pasos para encontrar finalmente lo que buscaba.
—¡Aquí están! —dijo Uraraka feliz al ver que todavía estaban cerca.
Justo debajo del lugar donde el héroe se hallaba flotando, estaban el grupo de Invocados, aparentemente discutiendo un asunto serio en la acera de la calle, antes de abandonar la Academia definitivamente.
—¡Esperen la señal de Ankoku-san!—dijo Izuku dando órdenes a simple vista— Hacer esto es la última cosa que debemos completar como grupo. ¡Esto debe salir bien!
—¡Todo va a salir bien, jefecito! Toshinori-ojichan ya va hacer su parte de la operación. Toga-chan ya dio aviso —dijo Denki Kaminari con una actitud relajada.
—¡Relájate, cariño! —dijo Mina a lado de Izuku—. Solamente debemos esperar; hemos estado en peores circunstancias.
—¡Solo esperemos que nuestros compañeros dejen suficientes prisioneros importantes vivos para entregárselos a la comisión! —dijo Iida seriamente, con los ojos enfocados en la misión actual.
—¡Ya los conoces! Aún aman la batalla —dijo Setsuna igual de despreocupada que Denki—. No me sorprendería que hayan matado a ese anciano decrépito antes de que el abuelo lo capture. ¿Realmente le teníamos tanto miedo?
—Antes estaba justificado ese miedo —dijo Yui seriamente, mientras hacía levitar su bastón mágico para evitar cargarlo todo el tiempo—. No teníamos el poder para enfrentarlo antes. Yui-san tiene razón.
—Me pregunto si aguantaría un cañón de maná mío. Sería un buen objeto de prueba —dijo Mei analizando la posibilidad mientras se tocaba el mentón cuidadosamente.
—Disculpen...
De repente, su plática se vio interrumpida por Uraraka. Se había acercado lo suficiente para que la escucharan, pero su voz aún sonaba tímida.
—¡Uraraka-san! —exclamó feliz Iida, el exrepresentante de la clase—. Es bueno saber que estás bien.
—¡Izuku-kun nos comentó que te desmayaste! ¿Estás bien? —dijo Mei feliz de ver a la única chica que la toleraba antes de ser invocada.
Aunque tuviera sentimientos encontrados con respecto a que la inventora estuviera casada con el chico que amaba, estaba realmente feliz de que estuviera bien, al igual que los demás.
—Estoy bien, Hatsume-san. Tal vez me desmayé porque tenía la glucosa baja. No es nada.
—Disculpa por no despertarte antes —dijo Izuku acercándose a la chica—. Pero nuestros compañeros insistieron en que no utilizara un hechizo rúnico para despertarte. Dijeron que no era necesario.
—Estoy al tanto. No hay problema —dijo ella, recordando lo que Kyoka le había comentado. Aún sentía esa incómoda sensación al recordarlo, pero decidió ignorarlo por el momento.
—Oye, ¡Ochaco-san! ¿Qué tal si paseamos por el centro comercial para comprar ropa? Necesitamos ropa más adecuada —dijo Itsuka algo emocionada—. Obvio, después de encargarnos de una misión urgente.
—No parece ser mala idea —comentó Yui con una leve sonrisa.
—Extraño mi ropa cringe de dinosaurios —dijo Setsuna de manera nostálgica, recordando su época adolescente donde le gustaba vestir de esa manera.
—A ver si hay algo de mi talla —dijo Mina, mirando su ropa de batalla.
—Yo no necesito cambio de ropa —dijo Mei, negándose con los brazos cruzados, a pesar de que sabía que su ropa estaba algo manchada y maltratada.
—Sabes que lo necesitas —dijo Mina con ojos juzgadores—. Ustedes, los tecnomagos, no se lucen por su apariencia.
Sus salidas a comprar ropa eran una de las cosas que más extrañaban hacer entre las chicas de la generación. La única cosa que podían hacer sin recordar su rivalidad de clases. Aunque la adicción de Itsuka a comprar mangas BL también estaba entre sus planes ocultos.
—¿Ochaco-san no tendrá clases? —comentó Ibara un poco preocupada por afectarla académicamente—. Aún recuerdo que estábamos a mitad de semestre.
—La enana va a mantener ocupado a Aizawa-san por un tiempo —dijo Monoma rompiendo su silencio, mientras estaba recargado en la pared despreocupadamente—. Ustedes solamente están como elementos de emergencia si todo sale mal. Hasta el jefe nos dijo que no era necesaria la participación de todos los miembros del clan. Es la razón por la que Mineta-san se fue a buscar a sus esposas en compañía de esa otaku. Diría que no es malo celebrar en un centro comercial, ¿no?
—¡Espera! ¿¡Él está casado!? —dijo Uraraka, congelada por la sorpresa.
—Créeme, incluso a nosotros nos costó creerlo al principio —dijo Kaminari riendo un poco—. Pero no es el mismo enano. Diría que ama ver más metales preciosos que acosar chicas.
Desde ese momento, ella se comprometió a compartir el gusto de su padre por El Señor de los Anillos, ya que probablemente sería una excelente manera de comprender algunas cosas de sus compañeros.
Entonces, Iida también sonrió levemente. A veces, también le gustaba ser un poco laxo y ver a sus camaradas felices. Como había dicho Monoma, no es necesaria la participación de todos aquí.
—Supongo que con solo Denki, yo, Monoma y el jefe, bastamos para hacer lo que necesitamos hacer. No serán tantos para controlar. ¿Qué opinas, Izuku-sama?
La última palabra la tenía nada menos que el jefe, quien con una sonrisa de oreja a oreja confirmó lo que había dicho recién su mano derecha.
—Chicas, nosotros estaremos al pendiente de la señal de Ankoku. Los demás designados harán su parte en la base de la LV. No tardaremos en enfrentarnos a la Comisión, y será rápido entregar a ese viejo. Al terminar, aprovecharemos el tiempo que nos sobre antes de ser convocados por Nezu. Ustedes ciertamente merecen más tiempo para gozar, después de todo Uraraka-san tendrá clases mañana y todos estaremos ocupados también. ¿Qué dicen?
Como era de esperarse, todas las chicas celebraron con un "¡Sí!" rotundo en voz alta, todas excepto Uraraka, quien tenía una última duda que expresar al líder. Una que estuvo taladrando su cabeza en estos últimos segundos.
Mei fue la única indecisa.
—No pude evitar escuchar acerca de un asunto, una misión. ¿De qué se trata?, ¿a dónde fue All Might-sensei? —dijo ella con curiosidad.
—¡Oh! Deshacernos de la Liga de Villanos para siempre. También asesinar a varios colaboradores, aliados, miembros importantes, excepto algunos que vamos a entregar a la Comisión, incluyendo a ese villano que se enfrentó a All Might en el pasado. Él nos va a ayudar a capturarlo. Ya sabes, ese villano que secuestró al idiota de Kachan —dijo Izuku, con el mismo tono que diría un adolescente que planeaba una ida a un viaje de fin de semana.
Solamente Uraraka pudo responder con un rotundo "sí", mientras tenía los pelos de punta.
—...Sí. ¡Espero que les vaya bien! —dijo en un tono que demostraba su nerviosismo.
(...)
—Esto es patético —comentó Toga con un leve bostezo.
—Puedo sentir su frustración —dijo Tomura con una sonrisa malvada—. Un sentimiento tan insoportable que para él sería como beber ácido.
Poco antes de que la batalla iniciara, Toshinori les ordenó a los dos que sacaran a los prisioneros vivos del lugar, ya que había posibilidad de sacudir mucho el lugar hasta derrumbarlo.
Por lo que Tomura rápidamente, utilizando las artes oscuras, teletransportó a todos los presentes vivos a un área cercana. Después fueron acumulados de una forma insanamente incómoda.
Afortunadamente, el lugar donde estaban era un excelente sitio para observar la batalla en la base.
—¡Maldito!, ¡Muere!, ¡Kill Oppenheimer! —dijo AFO desesperado al dar otro ataque de su larga lista de Quirks.
No bastó un ataque explosivo que dejó varios cráteres en la base y también dejó pedazos de los muertos dispersos aún peor de lo que estaban, para tan siquiera acertarle al héroe.
—¡Dependes mucho de la fuerza de tus ataques y no calculas bien su certeza! Es un error que cualquier guerrero debe corregir —dijo All Might sermoneando a su enemigo con una sonrisa en el rostro.
—¡Cállate! ¡Tú no debes sermonearme!
De repente, sus poderes telequinéticos hicieron acto de aparición y varios escombros hechos de metal volaron en punta en dirección al héroe.
La única reacción de All Might fue guardar su espada y desaparecer en el último momento antes de que los escombros fueran directo a él.
—¿Qué?
De repente, el héroe fue transportado justo a su lado y el villano recibió un golpe que pudo bloquear por un instante con su brazo deformado.
Dicho ataque lo hizo retroceder medio metro de su oponente.
—¡Buen intento!
Su gusto no le duró mucho, ya que sin previo aviso sintió que todo el aire de sus pulmones se había esfumado en un instante. Lo dejó en una posición débil y no pudo evitar caer de rodillas.
—¿Qué pasa? ¿Encontraste una moneda de oro? —dijo All Might con un tono arrogante.
El villano solo pudo sentir impotencia. La humillación que jamás había sentido.
Finalmente, el villano más temido de Japón y el resto del mundo estaba de rodillas.
Para la desgracia de Kurogiri, solo pudo mirar y esconderse entre los escombros de la ya destruida base.
Continuará...
Espero que les haya gustado, ¿qué opinan? ¿Cómo lo vieron?
No olviden dar su reseña o comentario, son muy importantes :) y cualquier teoría y sugerencia sera bien recibida.
También quisiera agradecer a Jim D. Zas, Wing Zero 032, Ellageado por su apoyo
Lista de esposas de Izuku hasta ahora.
1- Mei Hatsume
2- Mina Ashido
3- Nejire Hado
4- Fujumi Todoroki
5- Melissa Shield
6- Ibara Shiozaki
7- Kendo Itsuka
8- Yui Kodai
9- Setsuna Tokage
10- Ankoku Mayoi
11-Himiko Toga
Aun falta mas por confirmarse ;)
