Capitulo [8]

(...)

En plena batalla de gigantes, dos jóvenes ex villanos se encontraban como espectadores en las cercanías, manteniendo una conversación para pasar el tiempo.

—Tomura-chan, ¿puedo hacerte una pregunta? —inquirió Toga con curiosidad.

—¿Qué es lo que quieres saber?

—¿No te afectó matar a nuestros antiguos compañeros? —preguntó Toga, curiosa.

—¿Por qué lo preguntas?

—Eran nuestros compañeros, pasamos un tiempo con ellos. Por ejemplo, en algún momento, yo quería mucho a Twice-san como amigo. Habría dado la vida por él, pero ahora lo he matado sin mucha vacilación. Además, no me ha importado en absoluto dejar a la gran mayoría sin maná para reencarnar ni sin sangre para seguir viviendo. La cuestión es, ¿cómo hemos llegado hasta aquí, en que ya no nos importa nada?

Al escuchar esto, Tomura se quedó reflexionando un momento.

—Déjame contarte una anécdota, Toga. Antes de conocerlos a todos vosotros, pasé gran parte de mi vida al lado de mi padre y sus actividades criminales. Cuando aún era un niño, conocí a un asesino a sueldo, cuyo nombre no recuerdo, pero que seguramente tendría nuestra edad antes de que nos fuéramos a Terheim. Mi padre lo contrataba para eliminar a personas que le resultaban incómodas. Así que, era común que el tipo viniera a visitarnos al bar seguido. La mayoría de las veces lo hacían esperar y él terminaba hablando conmigo. Con el tiempo, llegué a considerarlo como un hermano mayor, el típico hermano "cool" que te trae dulces o juega contigo.

—No tuve hermanos, pero sé a lo que te refieres.

De repente, el suelo empezó a temblar levemente, pero no le prestaron atención.

—En fin. Pasé dos años con esa rutina, con el visitandome seguido y jugando con él siempre que era posible. Pero llegó un momento en que mi padre ya no necesitaba sus servicios y las visitas terminaron. Se fue sin despedirse, sin avisar que no volvería y tampoco quiso volver a contactarme.

—¿Te afectó mucho eso? —preguntó Toga, un poco preocupada por si le había afectado de alguna forma.

Inesperadamente para la rubia, él no se puso sentimental.

—Era un niño, supongo que nos aferramos a la primera autoridad que nos da confort y cariño. Pero al crecer, te das cuenta de que no es algo fácil de conseguir.

—Lo sé —dijo Toga con un pequeño nudo en la garganta, recordando amargos recuerdos recientes.

Inmediatamente después se calmó un poco y recuperó la compostura. No quería recordar cosas de nuevo, menos en una ocasión tan importante.

—En fin, el tiempo pasó y yo cumplí doce años en aquel entonces. En esa época, comencé a cumplir las misiones que mi padre me asignaba y a mejorar mi entrenamiento con mi Quirk. En una de esas misiones, unos matones que hacían de guardaespaldas para mí y yo fuimos a cobrar un favor que mi padre le había hecho a un político local en el este de Japón. Al principio, el tipo se negó a pagarle a mi padre, así que nos enviaron a obligarlo a pagar su deuda. Cuando llegamos a su residencia, nos emboscaron y los que me protegían murieron calcinados. Pasé los siguientes diez minutos evitando sus ataques, pero no podía tocarlo para desintegrarlo.

Llegó un momento en que logré quitarle la máscara y vi su cara. Era él, y obviamente, como un niño ingenuo, le pregunté por qué nos había atacado. Sabía que era yo, pero no podía entender por qué me quería matar.

Simplemente se rió y me miró con desprecio. Me habló con mucha condescendencia ahora que lo recuerdo.

Después me dijo:

"Las cosas cambian, niño. Este político gordinflón me contrató para matar a los matones de ese viejo, y eso es lo que voy a hacer. Es una lástima, niño. Me caías bien."

Después de eso, mi desilusión fue tanta que, como un niño encolerizado, lo asesiné sin problemas.

—Lo habría matado igual que tú —dijo Toga seriamente.

—El caso es que aprendí ese día que en este mundo no se puede confiar al 100% en los amigos que encuentres en el camino o en las personas de quienes te encariñes, porque no serán necesariamente tus cercanos para siempre. Como me dijo ese día, las cosas cambian. Él dejó de trabajar para mi padre y tuvo otros empleadores. Por destino, llegó un punto en que me convertí en un objetivo de su trabajo. ¿No te parece familiar? —dijo Tomura mirando a Toga.

Después de la pregunta, Toga apenas pudo emitir un suspiro de frustración.

—Tienes razón. Ahora somos miembros del clan Wolf. Dejamos de ser parte de la Liga hace años y, como dices, llegamos a un punto en que nuestros antiguos compañeros eran parte de nuestros objetivos. La vida es extraña, ¿no?

—Sí, la vida es muy rara y nunca sabes a dónde te puede llevar —dijo Tomura sonriendo un poco.

Mientras tanto, se empezaron a oír los quejidos de Dabi detrás de ambos, quien estaba congelado junto con los demás sobrevivientes.

Obviamente, ellos se percataron de eso y volvieron su mirada a la expresión de pánico de Dabi, así como a sus intenciones de escapar a como dé lugar.

—Parece que el hermano de Fujumi-san se está quejando. Puede que haya visto cómo va la batalla con Yu-chan —dijo Toga mirando a Dabi.

Sin previo aviso, un árbol voló muy cerca de ellos y chocó contra una pared de piedra cercana. Al mismo tiempo, se escucharon rugidos feroces del gigante.

—Parece que ha perdido las esperanzas. Lo siento, viejo amigo, pero tienes que esperar a tu hermana —dijo Tomura mostrando nuevamente su expresión sádica.

Mientras tanto, Dabi luchaba ferozmente para salir del congelamiento que Tomura le había impuesto. Su pánico lo consumía al ver que Gigantomachia estaba perdiendo la batalla. Era la gota que colmó el vaso.

(...)

—¡Maldita perra! —rugió el gigante con intensa furia.

Gigantomachia tiene una increíble fuerza, lo que le permitió servir durante años como guardaespaldas personal de All For One. También cuenta con experiencia en la lucha contra gigantes similares en fuerza y habilidades destacadas, como su velocidad y durabilidad. Su capacidad para aumentar su tamaño en combate y su victoria invicta lo distinguen aún más.

Ahora, parece que nada de eso es suficiente. A pesar de que su habilidad le permitió superar en tamaño a la mujer, no pudo vencerla en la lucha.

—Debo decir que tienes una fuerza excelente para un niño gigante. Mucha fuerza bruta y poca precisión. Confiaste en que tus puños me causarían daño sin considerar mi propia agilidad y te lanzaste precipitadamente hacia mí, dándome numerosas oportunidades de hacerte caer. Te diré algo, la peor debilidad de un guerrero y de un gigante es la fuerza bruta sin perfeccionar —comentó tranquilamente Mt Lady.

—¡Soy más rápido que tú, mujer! ¡Te lo demostraré!

De repente, Gigantomachia agarró enormes pedazos sólidos de tierra del suelo boscoso y los aplastó con fuerza para crear masas puntiagudas. Luego, con una velocidad inhumana los lanzó hacia la heroína como si fueran proyectiles gigantes.

Esta técnica le permitió vencer a gigantes extranjeros en el pasado que no tenían la velocidad suficiente para evitarlos, lo que resultó en múltiples orificios. Su increíble fuerza y velocidad le permitían realizar tales hazañas.

—¿Qué... qué demonios? —exclamó sorprendido el gigante.

Mt Lady cortaba los proyectiles con solamente su confiable hacha, generando una pequeña tormenta de arena fina detrás de ella.

—Oh, conozco este juego. Eres un excelente jugador, podrías ganarle a mi antigua maestra. Aunque es muy popular entre los ancianos gigantes, es bastante anticuado, ¿no crees? —dijo Mt Lady.

—¿Cómo es posible? —exclamó el gigante, cada vez más cansado, mientras la tierra cercana se acababa.

Finalmente, el gigante dejó de lanzar pedazos de tierra hacia ella debido al cansancio que su cuerpo comenzó a sentir.

—¿Eso es todo? ¿Ya no quieres jugar? Desde que dejé la raza de gigantes, nadie quiere jugar conmigo. Ni siquiera mi esposo, Eri-chan, Denki-san y los demás quieren jugar conmigo. Todos me dijeron que juego bastante rudo con los proyectiles —dijo la mujer fingiendo un puchero debido a la decepción.

De repente, ella comenzó a sonreír de manera arrogante hacia su adversario, haciendo que el gigante sintiera que no era digno de estar en batalla con ella y lastimando su orgullo en el proceso.

—¡Cállate, solo cállate! ¡Deja de sonreír! —exclamó el gigante, frustrado.

—Si eso es todo, supongo que los juegos han terminado —dijo la gigante de repente, guardando su hacha en la cintura—. Ni modo, ya es hora de que te muestre el verdadero poder de un gigante. Al menos agradece que no estoy usando el hacha, de lo contrario estarías muerto.

Gigantomachia se ofendió evidentemente con su comentario.

—¿Me estás subestimando? —reunió coraje y furia—. ¡Te mataré!

Como era de esperarse, el gigante se abalanzó hacia ella con su habitual fuerza bruta.

Sin previo aviso, Mt Lady realizó solo un leve movimiento con sus pies, lo que hizo que el gigante sintiera que la tierra se movía debajo de él y perdiera el equilibrio repentinamente.

Su caída causó un leve temblor en la tierra.

—¿Qué? —exclamó sorprendido el gigante.

—Te hará bien observar las aves —dijo ella de repente.

Inesperadamente, dio un fuerte pisotón en la tierra en el lado opuesto. Como resultado, surgió un gran pilar de tierra que golpeó al gigante y lo envió volando a 200 metros en el aire, para luego estrellarse en un lugar cercano.

De repente, la nostalgia invadió a la mujer.

—Esto me recuerda todo lo que tuve que vivir con mi maestra —dijo Mt Lady recordando con algo de cariño las constantes palizas y humillaciones que soportó mientras aprendía las artes bélicas de los gigantes, así como su mayor poder: La tierra control.

Lo que el gigante recién incorporado no esperaba fue que la gigante hiciera más movimientos con sus pies y brazos, haciendo que una plataforma de tierra se alzara bajo sus pies. El hecho de que pudiera soportar su inmenso peso lo dejó perplejo. Luego, dos enormes puños de tierra aparecieron a los lados de la plataforma flotante y, sin que el gigante pudiera reaccionar, chocaron contra él.

El impacto provocó una leve onda expansiva que se extendió por el bosque, sacudiendo los árboles cercanos. Finalmente, Gigantomachia cayó al suelo otra vez.

Al cabo de unos minutos, recuperó la conciencia rápidamente y no pudo evitar estar en shock.

"¿Esto es una broma de Nickelodeon? ¡Creí que esto solo ocurría en programas infantiles!", pensó el gigante sorprendido.

Él sabía que tener ese poder era estar en un nivel completamente nuevo de habilidades. Nadie que tuviera Quirks que manipulan la tierra habría podido hacer lo que ella hizo, especialmente porque tenía que superar los límites físicos que su cuerpo humano le permitía. Era algo que simplemente no podía creer, pero ahora era testigo de que era real y de que ella lo tenía.

Ese poder era aterrador y claramente estaba fuera de lo que había visto en toda su vida.

Como era de esperar, la gigante se acercaba a él con una aura muy intimidante.

—No sabes cuánto he esperado esto, Gigantomachia. Desde nuestra última batalla, solo he sentido tristeza y sufrimiento por mi derrota. No solo yo, sino también las familias de los héroes y mis amigos que dieron su vida para detenerte, pero ambos sabemos que fue inútil. Mi mejor amiga, Nemuri Kayama, estuvo en coma durante varios meses y gracias a eso su vida empeoró. Al igual que la de todos mis conocidos, para ser honesta.

De repente, Gigantomachia tuvo un ataque de pánico. Era algo que jamás había experimentado antes. Su corazón de gigante estaba latiendo a mil por hora.

—Pasé años odiando todo de ti, ¿sabes? Me quitaste mi orgullo, mi prometido me abandonó porque no supo lidiar con mi trauma, me quitaste el sueño gracias a las pesadillas que me ocasionaste por el miedo que te tenía. ¡Gracias a ti tengo esta horrenda cicatriz en mi ceja! —dijo ella con una furia que aumentaba segundo a segundo.

—¿Qué quieres de mí? —preguntó Gigantomachia con la voz entrecortada.

Faltaba poco para que ella estuviera justo enfrente de él.

—¡Si fuera por mí, te mataría! Pero las órdenes de mi esposo son llevarte con vida a la comisión. Así que, por ahora, solo quiero que te rindas, porque mi paciencia depende de un hilo muy fino —dijo la gigante con una voz muy intimidante.

Por primera vez en su vida, él vio a un oponente tan gigante e intimidante que podía alcanzar los cielos. Por primera vez, se sentía como un simple mortal de tamaño chico en comparación. Había subestimado brutalmente a esta mujer y ahora estaba pagando las consecuencias.

"Lo siento, Jefe. Ahora tendrá que arreglárselas solo", pensó para sí.

La lealtad que tanto le tenía a su jefe se esfumó con el viento. Evidentemente, su única opción era huir lo más lejos posible de allí. Así que, intentó correr con todas sus fuerzas.

—¿¡Quién demonios eres!? —exclamó antes de huir.

—Soy tu fin —dijo ella al hacer un movimiento extraño con sus pies a la par que con sus manos.

Sin previo aviso, la tierra debajo del gigante se hundió, y en consecuencia, él terminó con los pies debajo de ella.

Después, se formó una prisión de tierra alrededor de la otra mitad de su cuerpo. Una prisión que fácilmente podría confundirse con un cerro recién formado.

El gigante solo podía maldecir.

—¡Maldita!

—¡Sé un buen niño! —dijo ella con una sonrisa sádica.

Después, con un simple ademán, unas púas de tierra se formaron alrededor del cuello del gigante.

—Todas las demás púas en tu prisión de tierra también están listas para atravesarte si haces un ligero movimiento para liberarte. ¿Entendido?

En este momento, la derrota era inevitable.

—Sí —dijo el gigante resignado.

—Buen chico —dijo ella acariciando la cabeza de su presa como si fuera un perrito recién regañado.

De repente, una ligera sensación de ser observada llegó a su mente. Solo faltó voltear al otro lado, ya vio quiénes la observaban.

—¡Lo suponía! Los paparazzi civiles no se hicieron esperar. Supongo que llamé demasiado la atención —dijo ella con frustración.

Inesperadamente, a unos cuantos kilómetros de distancia, unos campistas empezaron a grabar asombrados con sus celulares lo que recién había sucedido. Inevitablemente, esto sería viral en cuestión de minutos.

—Y los chismosos no faltaban. Ni modo, me hice viral —dijo ella restándole importancia al asunto con sus hombros alzados.

Por ahora, el clan ya tenía a uno de sus prisioneros de mayor relevancia además de AFO.

Para la desgracia de Kurogiri, su miedo por haber perdido su oportunidad de ganar le hizo ser visible ante otra miembro del clan Wolf. Quien, simplemente, lo sorprendió por detrás, absorbiendo su oscuridad para guardarla en un frasco sellado y pequeño.

(...)

Sin previo aviso, un portal se abrió cerca de los dos ex villanos, dejando ver a una chica conocida por sus portales.

—Ankoku-san, ¡qué bueno que llegas! ¿A quién trajiste? —exclamó emocionada Toga al ver a otra de sus amigas.

—Vine a celebrar una reunión familiar junto con mi hermanito menor —dijo ella seriamente y a la vez algo emocionada por ver lo que sucederá después.

De repente, Fujumi Todoroki y su hermano, claramente en shock, Shoto Todoroki, habían cruzado el portal tras Ankoku.

El ambiente era sumamente extraño para el hermano menor. Le parecía todo irreal, como si se tratase de un sueño en el que deseaba que no fuera real.

Mientras tanto, Fujumi había entrado en una faceta bastante inusual, una bastante peligrosa.

De repente, sus ojos ardían de la emoción por lo que tenía planeado hacer.

—¡Toga-chan! ¿Dónde está mi hermano? Necesito tener una charla familiar, de hermano a hermano.

La reunión familiar de los Todoroki había comenzado.

Continuará….

Hola, ¿qué tal? ¿Qué les pareció? Espero que les haya gustado. No olviden comentar jeje, sus comentarios, las teorías son excelentes también.

Quisiera consultar con ustedes, y es que inicialmente estaba pensando que Uraraka sería la única que no fue a Terheim antes que se agregue al Haren. Pero, estoy tentado a que Momo se una y ya tengo pensado en su arco, ¿Que dicen?

También quisiera agradecer a todos los que me siguen.

Bueno, eso es todo, nos vemos en el próximo capítulo. Bye!

Miembros del harén presentados hasta ahora:

1- Mei Hatsume

2- Mina Ashido

3- Nejire Hado

4- Fujumi Todoroki

5- Melissa Shield

6- Ibara Shiozaki

7- Kendo Itsuka

8- Yui Kodai

9- Setsuna Tokage

10- Ankoku Mayoi

11-Himiko Toga

12. Yu Takeyama (Mt lady)