All the right moves
Era una noche preciosa, la verdad es que si, mirar las estrellas y la luna que se alzaban sobre todo aquel poblado en Inglaterra, la bella campiña a finales del siglo XVIII donde la nobleza desperdiciaba su fortuna en entretenimiento, ya saben, cosas de ricos, opera, teatro, danza y muchas fiestas en la mansión más hermosa posible, disponiendo de todo tipo de lujos, comida, música y diversión. En esa época claro está, se popularizo una moda entre la burguesía, un tipo especial de fiesta, algo que en su país de origen llamaban "Bal masqué" en realidad era muy simple, todos iban, bailaban y jugaban con personas desconocidas, el lugar perfecto para encontrar un compañero de juegos de una sola noche, debido a que estaba prohibido quitarse el adorno del rostro.
Aunque en este poblado, el heredero de la familia cambio un poco las reglas del juego, ya que era ahora un hombre, necesitaba una linda compañía para esa noche, entonces, en dicha fiesta, se reuniría solo lo mejor de Inglaterra y bailaría con cada una de las doncellas disponibles, jóvenes, bellas y ricas. Hasta que una de ellas lograra quitarle la máscara… la primera en hacerlo antes de que acabase la fiesta, recibiría aquello que desease del apuesto joven. Por el contrario, si el joven despojaba a la señorita de la prenda ella automáticamente perdía la oportunidad. Esto se volvió todo un tumulto en la alta sociedad. El prestigio de la familia, era inmenso y era sumamente poderosa y recursos económicos no faltarían nunca. Además el joven heredero no era nada feo, al contrario, era hermoso, todo lo que una mujer busca y más
Aunque… no todos disfrutaban de tan enorme celebración. Era cierto que los ricos gozaban a lo grande en ellas. Pero la clase baja ni siquiera estaba contemplada en nada, la sociedad estaba tan dividida socialmente que eran como dos mundos diferentes. Tan extremos. Los ricos disfrutando de los lujos, los pobres muriendo de hambre. Esto estaba hartando a la sociedad baja, ¿Cómo pueden burlarse así de ellos? Algunos simplemente lo dejaban pasar, otros planeaban su venganza.
Es ahí en ese poblado, donde vemos a la prole, un pobre aprendiz de herrero y un minero… que trabajaba en la mina cercana desde que se alzaba el sol hasta entrada la tarde, el aprendiz de herrero era un joven demasiado frágil en apariencia, rubio, esbelto, de ojos tan azules como el cielo. El minero era un chico siempre cubierto por una fina capa de tierra, impregnado en él, el perfume de la tierra húmeda, cabello castaño, ojos verdes y avellana. Cabe destacar que el minero era un migrante directo de Paris. Pero no por ello lo hacía más dichoso, en Francia era ladrón profesional y era perseguido desde entonces. Y tenía un plan especial para esta noche.
-Philip… ¡Pip!- llamo el chico francés
-¿Qué ocurre?-contesto
Estaban en la herrería del poblado, donde el niño rubio aprendía el oficio a duras penas, del esposo de su hermana mayor.
-El baile de los Thorn son esta noche...
-si lo se Chris…
-¡Tengo un plan!
-no, Chris, tus planes siempre son de los peores… nunca podemos sacar nada bueno
-pero, Pip, escucha, este es el mejor plan que se puede imaginar, vamos a robar a los ebrios invitados del baile Thorn
-Chris, por dios, no puedes, si te descubren te mataran
-el punto es que no nos descubran, ven conmigo… saldremos siendo ricos
-deberías estar en la mina trabajando en lugar de pensar en cómo hacerte rico a costa de los demás
-a la mierda la mina, mi jefe me dio diez azotes ayer… y aun me duele, no iré, me hare rico esta noche
-¡Diez! Por dios, ven aquí
Llevo a su amigo minero al interior de la herrería, donde Joe estaba haciendo trabajo de herrero.
-Joey ¿Puedes darme un poco de agua fría?
-eh… ah es el niño minero ¿Qué ocurre?-pregunto el herrero
-azotes…
-oh creo que tu hermana guarda un poco de bálsamo en la cocina
-gracias Joe- Pip corrió a la casa y se escucharon unos pocos gritos y golpes
Chris se quitó su camisa y revelo horribles marcas de un látigo en su pálida espalda.
-diablos hijo, ¿Qué hiciste?- pregunto el herrero
-uh… es una historia interesante. En nuevo niño de la mina… tiene ocho años… a él le tocaba trabajar en la compuerta, remplazaría al niño que murió hace dos días… una carreta lo iba a aplastar, así que desvié un poco la carreta que cayó al suelo para quitar al niño… lo iban a castigar a él… pero no podía dejarlo que le hicieran eso
-oh, es fue muy noble
-si… supongo…-desvió la mirada, tenía demasiado dolor, pero no quería preocupar a nadie
-¡Chris! No… es horrible, ha de dolerte mucho-Pip comenzó a limpiar las rojas heridas. Chris se mordía los labios para no soltar ningún gemido… por el rabillo del ojo pudo ver una gota de sangre que se deslizaba desde la cabellera rubia de su amigo, seguro la perra de su hermana le había lanzado algo a la cabeza.
Apretó sus manos con fuerza, que mierda de vida tenían, estaban destinados a morir como animales, carajo, ellos comieron hace dos días y los ricos se atragantaban. Le encabronaba tanto… desearía saber ¿Cómo era? Sin preocuparse por sus necesidades más básicas. Simplemente preocuparse en cómo gastar lo que tenían y pasar el rato. Robarles todo lo que tenían esos desgraciados era su gran sueño, que quedaran en la calle, podría disfrutar de las cosas que siempre deseo.
-Chris… ¿Qué plan tenías?
El castaño sonrió de manera juguetona, aunque no se lo dijera nunca, Pip deseaba exactamente lo mismo que él, destronar al rey.
-bueno… tengo un trato con el sastre… y nos ha hecho una sorpresa para esta noche.
-¿Qué es?
-te contare cuando lleguemos con el
-de acuerdo… espero que con esto te sientas mucho mejor
Pip cuando termino de limpiar y untar un poco de bálsamo para esas horribles heridas las vendo. Chris suspiro, se sintió muy bien, bueno, mejor que aguantar el ardor constante de la carne abierta. Pip se limpió su herida, también le empezó a doler pero era mejor que la última pelea, su hermana le quebró un leño en su cabeza.
-ven vámonos- Chris comenzó a caminar fuera de la herrería
-sí, llego después Joe
-claro Pip
El herrero siguió martillando sin preocuparse por su pequeño discípulo, para el hombre Pip era como su hijo y aún era un niño, aunque ya casi cumpliera sus diecisiete años de edad. Los dos muchachos caminaron hasta la bella tienda de ropa, donde se hacían los trajes para los invitados esta noche.
-¡Eh Leopold!-Grito el castaño al entrar
Leopold era el hijo de los dueños de la tienda, sabia cocer muy bien y diseña hermosos vestidos que visten las mujeres. Chris prometió un poco del botín a cambio de dos trajes para la fiesta.
-¿tienes lo que te pedí?-pregunto el castaño
-si lo tengo… p-pero me costaron mucho
-el dinero no es problema, en pocas horas nos haremos de una fortuna
-¿Cómo?-preguntaron los dos rubios
-bueno… vengan… les explicare, muy simple.
Chris les dijo lo que tenía planeado para la noche, tanto Pip como Leopold chillaron completamente asustados y extrañados por ese plan. Chris sonrió complacido, era perfecto y no había lugar para errores.
-me niego a hacerlo- dijo Pip cruzándose de brazos
-vamos… apuesto a que Thorn hijo te quita la máscara antes de que se dé cuenta, él no es nuestro objetivo, es solo distracción
-pero… ¡Soy un chico!-dijo escandalizado en protesta
-¿Y? no es como si te fueras a casar con el… solo tienes que distraer la atención de todos, lo suficiente como para que yo meta mano
-pero… eso es tan bajo
-Vamos Pip… podríamos sacar algo bueno, no lo arruines ¿Qué dices Leopold?
-podría funcionar-dijo el sastre
-¡¿Qué?! Leopold, le creerás a este loco- Pip estaba alterado
-bueno, no suena nada mal su plan, tiene todas las de ganar…
-pero- intento protestar una última vez
-ya Pip… tranquilo. ¿Sabes bailar?
-si…
-bien, ya nos ahorramos un paso… ahora veamos si ese traje te queda.
…
Esa noche en la residencia Thorn todo estaba en pleno apogeo, era precioso simplemente ver el ambiente. Todas las damas se peleaban por una oportunidad para charlar con el heredero. No era para menos, el joven era tan atractivo, con un buen cuerpo, alto, cabello tan negro como la noche y ojos tan azules y fríos. Había comenzado el baile desde hace algún tiempo, para entonces el joven había despojado ya casi diez mascaras. La verdad no era nada entretenido, los últimos años pensó que se haría más interesante pero las mujeres se le acababan.
-joven… por favor baile conmigo…
La chica rubia con un vestido negro le invito, su antifaz era rosado para hacer contraste con su hermoso vestido, comenzaron a bailar sin más, el joven veía los ojos avellana de la muchacha y se preguntaba ¿Qué tendría de diferente a las demás? Al parecer nada ya que no le llamo para nada la atención. Cuando la canción termino, la chica estaba distraída, extasiada con la cercanía de tan bello joven que no sintió cuando él tomaba el antifaz y la despojaba de la prenda. No era nada fea… pero el juego había acabado. Dejo la pista por un tiempo dejando que los demás y las desafortunadas sin mascara conocieran a otros nobles. Fue directo con uno de sus invitados, un joven casi tan alto como el, rubio, su máscara negra con detalles en dorado, vestido igualmente de negro.
-¿Alguna candidata de tu agrado, Damien?-dijo el joven invitado
-Casi siempre son las mismas de todos los años… he hecho demasiado tiempo esto, no hay caras nuevas que me interesen… ¿y tú, Gregory?
-tampoco… si seguimos así tendremos que buscar entre la plebe alguien para divertirnos un rato
-¿la plebe? Pensé que para ti no cabía la posibilidad si quiera de acercárteles, son "inferiores"
-claro que son inferiores… muy inferiores, pero eso no hace que algunas hijas de simples campesinos sean muy bellas
-¿incluso algunos hijos?
-nunca se sabe… es demasiado aburrido estar aquí, simplemente es como ver a los mismos rostros de todas las fiestas… quizá deberíamos viajar a mas lugares y conocer a diferentes nobles
-ha… ya hemos viajado por toda Europa…
-quizá… ir a América…
-en américa están los colonizadores… ahí no hay nobleza…
-entonces estamos condenados
-así parece
Damien y Gregory suspiraron derrotados, vieron como todos los invitados comenzaban a divertirse por el alcohol en sus sistemas. Veían como las risas el bullicio, la comida, bebida, los juegos, era como una capital del pecado… las habitaciones de la casa seguramente ya estaban ocupadas por un par de amantes de una sola noche. Entonces Damien noto a alguien entre la gente, destacaba por su traje de un blanco inmaculado, su cabello rubio y su antifaz, dorado, como si fuera un ángel, no recordaba haber visto a nadie parecido.
…
-Chris no estoy seguro de esto, todos nos están mirando
-corrección, te están mirando a ti… además ese es el plan… distráelos y yo hago el resto… si te quita la máscara tú se la quitaras a él, tenemos el plan B ¿recuerdas?
-pero… ¿Qué se supone que le diga?
-ya te dije… es un rico de porquería, tienes que actuar como eres, lo que sientas… te controlas demasiado Pip… dile lo que te nazca
-pero eso sería muy grosero…
-no te vas a casar con el… solo hazlo
-de acuerdo… lo intentare… pero ten cuidado…
-yo en tu lugar me preocuparía más por encontrar al engreído heredero
-¿Quién eres tú?- delante de ellos apareció el joven, su máscara tenía un pico formando una especie de pico, Pip se sintió nervioso al instante.
-yo…- genial empezó a dudar
-¿Cómo te atreves a preguntar quién es? ¿No lo reconoces? Es hijo del duque DeLorne en Francia… deberías arrepentirte por hablarle de ese modo- Chris invento algo demasiado rápido usando su propio nombre
-no recuerdo haber invitado a nadie con ese nombre.-dudo el joven
-claro que no fuiste tú, fue su madre… Ella es muy cercana a nosotros-dijo Pip con un perfecto tono engreído
-bien… siendo es el caso, acompáñame por favor, me gustaría conocerlo mejor ya que nunca lo había tratado-
Damien se llevó al joven vestido de blanco lejos del castaño, Chris sonrió, era hora de empezar a trabajar. Revisaría primero en los abrigos de las invitadas, olvidados en algún lugar.
…
-bien… dime ¿Quién eres?-volvió a cuestionar el anfitrión
-ya te lo he dicho-respondió
-ambos sabemos que es una mentira… será mejor que inventes algo mejor
-está bien, lo admito, mentimos
-bien… ¿Quién eres?
-eso no significa que te diré quien soy
-sabes que puedo matarte por entrar a mi casa sin invitación a una fiesta
-no lo harás
-¿Cómo sabes?
-te parezco demasiado interesante como para correrme de esta aburrida fiesta ¿o me equivoco?
Damien comenzó a reír frenéticamente Pip hablaba muy seguramente pero la realidad es que estaba completamente asustado. Por hacer algo para perder la atención del heredero.
-me parece que eres un niño asustado
-como gustes… puedes pensar lo que quieras de mí, pero hasta que no te vayas a bailar con alguna de esas aburridas niñas, soy lo más interesante en toda la mansión.
-eres un engreído
-¿tú no? Vamos, se honesto, tu vida es tan aburrida que organizas fiestas aburridas con las mismas personas ricas de siempre, te regocijas ante el pueblo pero eres tan hueco y simple- el rubio era hábil con las palabras
-uh… supongo que sabes mucho de cómo se ven los ricos… eso me hace suponer que eres un simple campesino
-sigue intentando… veamos que averiguas de mi
-entonces si eres un vulgar campesino ¿Qué haces aquí? Debería ser tan triste tu vida miserable que no pudiste evitar y venir a probar lo que se siente tener todo
-un heredero miserable como tú no tendría por qué ser tan ofensivo en sus palabras…
-contesta alguna de mis preguntas angelito
-no lo deseo, pues usted, caballero no ha mostrado ser digno de saber ni siquiera mi nombre
-¿en serio? ¿Cómo podría ser digno? Tú eres un campesino no tengo porque ser amable contigo
-entonces yo no tengo porque contestar alguna de sus preguntas o tenerle ningún tipo de respeto
-deberías de… podría matarte
-estoy bajo el cuidado del anonimato…, estimado caballero, sugiero que modere mejor sus argumentos.
-tienes un lenguaje exquisito, no eres un campesino común
-no todos los campesinos pierden su tiempo trabajando… otros tantos como yo, recibieron educación y la saben aprovechar más que otros nobles irrespetuosos
-Bien, bien, supongo que empezamos mal… - se paró justo enfrente de Pip y le tomo la mano para besar su dorso en una delicada caricia. El rubio se sonrojo hasta las orejas por el repentino gesto- Mi nombre es Damien Thorn es un verdadero placer conocerlo ángel enmascarado
Pip se quedó en shock ¿Cómo alguien puede ser un perfecto idiota en un momento y al otro es un caballero de dorada armadura? Pero no debía salir de su juego, recuerda lo que dijo Chris, tienes que distraerlo como sea, tienes que ser el centro de atención. Esta es tu noche.
-un placer joven Damien-dijo con elegancia y porte
-¿no me dirás tu nombre?
-aun no… por el momento, me gustaría conocerlo más a usted para poder hablar de mi
-como guste… venga por favor… caminemos por los jardines, le encantaran
-claro Damien
Ambos se perdieron en la salida a los jardines, las damas ansiosas de bailar con el joven comenzaron a rabiar y chillar por el repentino interés del heredero por ese joven desconocido, ninguna había oído hablar de ningún DeLorne.
Por otro lado Chris había acabado de saquear bolsillos de los distintos abrigos que encontró en él una pequeña bolsa guardaba unos preciosos objetos, ahora vendría lo más complicado, las prendas de las mujeres, los relojes de los hombres, además muchas cosas que se no se necesitan pero tienen hermosos acabados.
-bien amiguito veamos que tienes por aquí
Se acercó a un grupo de hombres que estaba relajadamente jugando cartas en una esquina mientras sus esposas parloteaban por allí, tomo asiento junto a ellos. Tomo una copa de una bandeja que estaba por allí y con una mano ágil y discreta comenzó a hurgar por los bolsillos de los sacos.
…
-entonces… ¿Qué haces para entretenerte?-pregunto Pip mirando las flores plantadas en un camino
-en realidad ese es el problema, son cosas de gente que ya ha hecho de todo
-¿alguna vez has ido al pueblo?-pregunto el rubio distraídamente mientras acariciaba las rosas del jardín
-nunca, la plebe es tana barrida… no hay mucho que hacer
-oh pobre príncipe aburrido en su palacio… no intentes que yo sienta lastima por ti… se nota que eres un prepotente y pedante solo al referirte a los trabajadores de esa manera
-¿Qué quieres que te diga?
-no aprecias el valor de lo que posees… no sabes que es trabajar durante jornadas casi de 24 horas… ni el dolor de verte en la miseria total… solo te preocupas por entretenerte, por ganar y gastar dinero en estupideces… mientras otros mueren de hambre
-¿Qué sugieres?
-eres dueño de la mina, apenas hace dos días un niño perdió la vida… hace un mes hubo un derrumbe, quedaron enterrados… más de treinta hombres… ayer mi amigo recibió diez azotes por proteger a un niño… ¿para qué? Una paga miserable y el riesgo de morir constantemente. Pero a ti parece no afectarte
-la verdad no
-qué vergüenza… se hacen llamar caballeros… pero son los más vulgares, crueles y desvergonzados criminales
Pip se alejó, se dejó llevar por la emoción y ahora estaba comenzando a querer irse, Damien sin duda era de las peores personas que tuvo la desgracia de conocer, peor aún, la desgracia de existir. Se detuvo en la fuente a mirar su reflejo, no era el mismo… bueno, si pensaba todo aquello, pero esa actitud tan despreciable no era de él. Suspiro y toco su antifaz dorado, esto tenía que valer la pena… ojala que Chris haya conseguido algo de valor.
-¡hey! Espera…
-¿Qué quiere?
-no soy como tú crees
-claro que lo eres… exactamente igual a como me lo imaginaba. Eres de lo peor
-no, espera, yo… lo siento. No debí comportarme de esa manera contigo… y lamento mucho lo que ocurre en la mina
-Malditos ricos…-gruño Pip-solo lo dices porque estoy enojado, de otro modo ni siquiera te molestarías en decir eso
-tu deseas muy en el fondo tener los mismos privilegios, puede que me tires mierda ahora pero detrás de esa mascara hay un ángel codicioso.
-no sabes ni mi nombre, no finjas conocerme
-no necesito conocerte… es obvio a lo que han venido, tú y tu amigo, han venido a robarle a mis invitados… no necesito ser un genio ni conocerte
-bien…
-ah, estoy en lo correcto, no me importa realmente que se lleven, todos en esa casa son unos perfectos idiotas
-incluyéndote… incluyéndonos
-pero… dime ¿Qué harás con el dinero?
-ayudare a los que pueda
-pero tu quedaras pobre aun así y ese dinero no les durara para siempre
-ayudara al menos a calmar el hambre
-tal vez… pero, si quieres saber cómo hacer que ese dinero te rinda, debes saber hacer los movimientos correctos
-¿Cómo lo sabes?
-además de un idiota rico, crecí sabiendo de inversiones, negocios y economía… así mi abuelo hiso su fortuna… así yo la conservare
-me enfermas
-oye… no, déjame decirte, ellos son pobres por gusto… los mediocres son así porque están conformes… mi abuelo creció igual que tú y todo es e pueblo. Pero él sabía que merecía mas y lo consiguió… con apenas una miseria lo multiplico conociendo lo que le rodeaba. Todos hacemos eso, todos mis invitados tenemos una máscara que usamos diariamente… ¿crees que nos gustan las fiestas y el placer? No solo es eso… es socializar, es sacarle jugo a los demás aunque sean tan poderosos como tú, fingir que te agradan, fingir que eres una buena persona y que te importa el beneficio ajeno en los negocios…
-por eso son así de malditos y presumen de todo lo que poseen
-oye… el dinero es fácil de obtener pero no sé porque ustedes creen que es tan limitados… nadie les impide que entren al negocio…
-el sol brilla todos los días… pero está muy lejos
-no si tienes los movimientos correctos…
-yo creo que es mejor… ser buena persona y la vida te recompensara.
-bien… veamos si eso te ha funcionado o a alguno de tus amigos campesinos…
-tú has pegado el precio de ser odiado por más de uno y querido por nadie
-todos saben dónde acabamos los ricos. Igual que ustedes, muertos, fríos y solos. Pero tenemos más en común de lo que crees.
-¿Qué quieres decir?
-bueno, Ambos deseamos más de lo que ahora tenemos, ambos somos unos rechazados por los demás y nadie se preocupa por lo que es de nosotros, si morimos a nadie le interesa… pero a nadie le importa lo que pasa contigo después de la inminente muerte… importa lo que haces de tu vida mientras aun puedes sentirla….- Damien se acercó y tomo la barbilla del rubio acercando sus rostros, sintiendo las respiraciones de cada uno.
Pip se acercó aún más y casi rosando sus labios para susurrar de manera muy cálida y sexy.
-¿Sabes a dónde vas?- susurro mirando al moreno con un deseo que ni el mismo estaba seguro de poder profesar
-si… vamos a caer.- Damien hiso el ademan de besar al hermoso chico pero este lo detuvo con un dedo en los labios del empresario
-esto es un baile… y realmente antes que nada me encantaría saber a quién le doy este privilegio, señor- dijo aun susurrando, despertando los instintos más primitivos de cualquier hombre
-entonces… le daré un baile como a todas mis invitadas… si descubro su rostro de su máscara y adivino su identidad… regresaras todo lo que tu amigo se ha llevado.
-¿Y… si gano?
-pídeme lo que tu desees y yo te lo concederé
-y si yo deseara su corazón… ¿sería mío?
-lo que tu desees será tuyo
-¿Enamorarse de alguien del cual no sabe ni siquiera como luce su rostro?
-¿Por qué no?
-es irreal… eso no sucede normalmente… además… cuando gane el juego y me lleve su amor… dudo mucho que volvamos a encontrarnos
-eso no lo sabrás… hasta que acabe la noche
-es un trato
…
Chris se dedicó a pasear por el resto de la casa donde ningún invitado iba, solo para observar una habitación donde claramente vivía una mujer, la madre del festejado seguramente, los vestidos y perfumes delataban eso. Solo se llevó el oro y piedras hermosas. Se las metió en los múltiples bolsillos de su traje y salió de allí, aunque, pronto noto que no estaba solo.
-¿Qué haces aquí? ¿Quién te ha dado autorización?
-ah….
-¿Qué tres allí?
-no es tu asunto, marica
Los viejos hábitos eran difícil de olvidar, así que sin pensarlo dos veces insulto al chico rubio de mascara puntiaguda.
-Eres un jodido polisón… - Chris se congelo ¿Qué contestar?
-llamare a seguridad- el chico rubio saco una campanilla de su bolsillo, pequeña, pero su sonido era tan agudo que atravesaba la pista y llegaba a los oídos de los guardias en las puertas de la mansión.
-mierda.- Chris intento pensar en una salida rápida sin causar escándalos pero o sorpresa, el maldito corredor estaba cerrado, ni una ventana ni una puerta. Miro a su captor que le impedía salir corriendo. Escucho pasos y voces conocidas de los idiotas de seguridad.
-eres muy idiota por venir a robar aquí
-vete a la mierda niño mimado
Vio a los guardias asomarse por el final del corredor y entro en pánico, su cuerpo reacciono de manera tan impulsiva para no ser atrapados. Tomo al otro hombre, se paró de puntillas, esquivo el pico de la máscara y beso al distraído muchacho, con intensidad, con pasión, como si fueran amantes a puto de entregarse el uno al otro. Greg no pudo ni voltear pues el otro le sostenía el rostro mirando fijamente a los guardias quienes lo pasaron de largo, ni los guardias tenían permitido interrumpir a un noble y su conquista de la noche. Cuando los hombres siguieron su camino por el resto de la casa por fin Chris dejo al otro muchacho comenzando a correr de regreso a la fiesta para perderse entre la gente.
-¡espera! –El rubio lo tomo fuertemente del brazo para detenerlo
-lo siento su majestad, no me quedare a ser arrestado
-No dejare que te marches
-oh, que romántico, se ha enamorado de mi por un beso… patético. ¿Por qué no me dejas en paz muñeca?
-¡eres un!
Chris se soltó bruscamente del agarre del rubio y corrió al salón perdiéndose entre todos los invitados, habían despejado la pista de baile de nuevo. Lamentablemente su altura no ayudaba a ver por encima de los sombreros y los gorros con plumas.
Se subió a una silla y allí lo vio. Pip guiado por el anfitrión hasta el centro de la pista, donde los muscos esperaron a la señal de Damien para empezar con la pieza. Entonces todos callados, todos observando a la delicada criatura que era el centro de atención. Pip con su bello traje blanco y dorado, parecía un ángel, Damien, con un traje negro y plateado como un demonio. Teniendo una pelea de miradas, comenzando a bailar muy juntos, sin percatarse del mundo a su alrededor. La música silenciaba su conversación.
-Entonces… precioso ángel… dime ¿Qué piensas de mí? ¿Te has enamorado?
Pip intento por todos los medios no reírse a carcajadas de ese pobre diablo. Era interesante jugar con él. Porque puede que sea muy atractivo y su dinero seduce a cualquier campesino pero… Pip quería algo más que eso.
-Finjamos que este es tu mundo perfecto, tienen todo lo que uno desea. Tú serás el rey de corazones y las demás son reinas de espadas que lucharan por ti.
-no te consideras otro de ellos ¿verdad?
-Yo soy el escudero… los cuales están bien… pero los reyes lo tienen resuelto todo. Yo intento que la hierba sea más verde cada día, creemos que dodo puede mejorar… pero pronto nos damos cuenta de que no es así y morimos antes de que sepan nuestros nombres
-Puedes cambiar las cosas, ángel, puedes quedarte conmigo… y convertirte en un rey
-Tu reino depende del mío. Tú tuviste los movimientos correctos, los amigos perfectos y los rostros hermosos.
-Tú eres un diamante en bruto. Puedo pulirte, serás la joya más preciada de mi corona.
-¿Crees que soy especial? ¿Crees que soy agradable? ¿Soy lo suficientemente brillante como para brillar en su espacio? Entre el ruido que escuches y el sonido que te gusta.
Pip dejo que Damien guiara el baile, Pip sabia bailar muy bien, con movimientos de gran agilidad y gracia, dejando impresionado a esas personas que lo criticaban detrás de una máscara. Detecto a Chris entre la gente, cuando sus ojos chocaron noto que el castaño le daba una señal… la señal para humillarlos y salir de inmediato al punto de escape. Pip sonrió de manera traviesa y regreso toda su atención a Damien.
-me evades al contestar mis preguntas, pueden desaparecer todos los problemas que tienes… solo dime que si
-No puede ser posible que la lluvia caiga solo cuando esta sobre nuestras cabezas… Los lujos están allí para todos pero están muy lejos y tu brillas con ellos como el sol, sobre un mundo que está muerto
-Me encanta como hablas, como te mueves… eres tan parecido a nosotros, más de lo que crees y aunque lo quieras negar… disfrutarías vivir conmigo…
-Recuerda que todos aquí usamos mascara. No importa lo que ves, sé que no podrá ser alguien que luciría como tú. No importa lo que digas sé que no podría fingir sonar como tú.
-¿De verdad?
-Todo es una mentira, Damien, todos aquí están aquí por pura conveniencia, tú mismo lo dijiste, así que yo también te he mentido… comenzando porque… ni siquiera conoces mi rostro mucho menos mi nombre… y desapareceré de tu vida al salir por la puerta
-te buscare
-no me encontraras
-si lo hare… Todos sabemos dónde vamos a partir de ahora, un hombre obsesionado con un ángel anónimo, te cazare… y obtendré lo que quiero de ti
-Todos saben a dónde vamos a partir de ahora
-vas al fondo…- Pip se acercó de nuevo al rostro de Damien de manera sensual ya que la canción estaba a punto de acabar.
Pip rodeo con sus brazos los hombros de Damien y este a su vez tomaba el rostro de Pip en un ademan de besarse, Pip sintió como la electricidad le recorría la piel y su corazón latía con fuerza, el calor del cuerpo ajeno contra el suyo. Pero entonces sucedió, tan repentino, fue despojado de su máscara dorada. Sus ojos chocaron con los de Damien que se burlaba por haber ganado y su sonrisa lo delataba pero… después se dio cuenta de la trampa.
Pip tenía dibujado en su rostro con maquillaje un hermoso antifaz con hermosos diseños. Como era pintura era imposible rebelar su rostro. Todos a su alrededor comenzaron a susurrar y a impresionarse por el descaro de ese joven. Damien miro de nuevo el orto antifaz dorado en sus manos y tuvo el instinto de guitar, pero Pip de un movimiento rápido le quito la máscara con pico al anfitrión, revelo su rostro. Las demás invitadas gritaron completamente ofendidas y enojadas por que técnicamente Pip gano el juego.
-Los movimientos correctos- susurro el rubio antes de besar apasionadamente al joven Thorn.
Las jóvenes contuvieron en aliento, Damien correspondió de inmediato tomando el rostro del rubio y haciendo más intenso el contacto a ser posible. Al separarse Pip salió corriendo del lugar, Chris se había encargado que nadie los molestara para huir protegidos por la oscuridad. Damien intento ir tras el pero las invitadas hicieron un tumulto a su alrededor comenzando a gritarle como si hubiera sido un crimen o como si fueran un matrimonio y les hubiera sido infiel a todas ellas. Cuando lo pudieron sacar de todo ese ajetreo ya era muy tarde, salió al portón delantero donde en enorme enrejado abierto. Su amigo Greg vino a su lado mirando también al portón. Ambos habían perdido a una persona que realmente les había cautivado.
Esa hermosa criatura lo trato como un desgraciado y eso lo derrumbo, no era como esas bobas que lo creían un dios. Ese ángel le dejo mucho en que pensar. Damien miro al cielo, la luna había caído, el sol salía otra vez y sus hermosos rayos dorados atravesaban la oscuridad.
…
…
Desempolvando viejos fics de mi armario, hace mucho que no actualizaba y he estado trabajando en esto desde hace muchos meses… tres para ser exactos. Espero que les haya encantado leerlo tanto como a mi hacerlo.
Está inspirado en la canción del mismo nombre, del grupo One Republic, ojala y escuchen la canción.
Recuerden que si les ha encantado, déjenme su ingenioso comentario en la parte de abajo, a favoritos y esperen la siguiente actualización. Ya saben que yo soy Cereal Pascual y aquí me despido.
Adiós.
