Harry y sus amigos estaban en el gran Salón, todos estaban nerviosos y ansiosos ante la batalla que estaba por venir. El ministerio había enviado algunos aurores, pero la mayoría se habían quedado junto al Ministro para custodiarlo. Harry supuso que querían esperar a ver cuál bando tenía más chances de ganar para luego unírseles. Estaba enojado, pero se imaginaba que un político como Scrimgeour tipo siempre dejaría la puerta abierta a opciones más convenientes. Lo que les sorprendió fue ver quien estaba con los aurores y se había presentado a pelear con ellos.
-Me sorprende verte aquí Percy. Pensé que estarías escondiéndote en la oficina junto al ministro- comentaba Fred.
-El ministro me ordenó que me quedara con él-
-¿Y que le respondiste?- preguntó George.
-Le dije que podía meterse sus órdenes por dónde le quepa- dijo y los gemelos se rieron, sorprendidos de ver al rígido e inflexible Percy hacer una broma. Sus padres lo recibieron con alegría y lágrimas al reencontrarse con su hijo -Mamá, papá, lo siento tanto. Fui un tonto...Debí haberme disculpado con ustedes hace mucho...No podía aceptar lo equivocado que estaba-
-Está bien Percy, lo importante es que estás aquí. Somos una familia, eso jamás va a cambiar- le decía su padre y su madre estaba tan contenta de que esté allí. Bill, Charlie y los demás estaban alegres de que volviera a ellos. El único que permanecía serio era Ron, parecía que iba a insultarlo o echarle en cara sus errores pasados, pero lejos de eso simplemente sonrió -Bienvenido a casa idiota- y ambos hermanos se abrazaron.
-Gracias Ron. Es bueno volver. Pensé que estarías furioso conmigo, en especial como traté a tu amigo, así que te traje un regalo-
-¿Qué es? ¿Una escoba nueva?-
-Mejor- y le dio una enorme bolsa. Cuando abrió su contenido quedó sumamente sorprendido.
-¡No puede ser! ¡Una capa de invisibilidad!-
-¿De dónde la sacaste?-
-Del depósito de objetos confiscados, eran de unos Mortífagos que algunos aurores habían capturado-
-¡Percy Weasley! ¿Acabas de cometer una fechoría? El mundo se ha vuelto patas arriba- comentó Fred.
-¡Muchísimas gracias! Te prometo que la usaré bien- dijo sumamente contento, pero luego pareció cambiar de idea -Es una gran regalo, pero creo que es mejor si por hoy la usa mamá. Estaré bien por hoy, mañana podré usarla junto a la de Harry y la Draco- y se la dio a su madre para que la use en caso de que necesite escapar sin ser vista. La mujer se conmovió y le dio un fuerte abrazo y también a Percy.
-Que tierna escena familiar- le comentaba Malfoy con sarcasmo a Ginny.
-Si quieres uno no seas orgulloso, sólo tienes que pedirlo ¡Mamá! ¡Draco también quiere un abrazo!-
-¿Qué? ¡No es cierto, está mintiendo!- se defendía con las mejillas sonrojadas, pero antes de que pudiera continuar la mujer le dio tanto a él como a Harry, el mismo trato que a sus hijos.
-No seas tan arisco. Y más les vale tener cuidado allí afuera ¿Me oyeron? Estoy tan orgullosa de ustedes como de mis hijos-
-Gracias por todo señora weasley- le dijo Harry intentando contener las emociones.
-Gracias a usted también señora, y por favor cuide mucho a mi madre- le dijo viéndola de reojo mientras Narcissa Bllack hablaba con su sobrina Tonks, quien se la veía acompañada de Lupin.
-Te lo prometo. Tú cuida a mi hija-
-Como si fuera mi propia hermana- y chocó nudillos con la chica.
Snape se acercó hacia su alumno -Buena suerte Potter. Recuerde usar sabiamente las armas a su disposición-
-¿Se refiere a ser creativo, astuto y evitar hacer tonterías de Griffindor?-
-Exactamente- asintió.
Al cabo de un rato Harry se despidió de todos y se fue con Dumbledore y Moody. No sólo para estar más protegido, sino para que intervenga lo menos posible, sabían que debía guardar todo su poder para el combate final "Mañana será un nuevo día. Recemos porque sea el que intentamos construir" pensaba
Voldemort y su ejército marchaba hacia las puertas del colegio. El día que tanto había esperado al fin llegó, sólo tenía que deshacerse de lo único que se interponía en su camino. Imaginaba que el director y Potter darían una buena pelea, pero no les tenía miedo. Su ejército era enorme, más poderoso y a diferencia del de ellos, no tenían reparos en lanzar maldiciones imperdonables o conjuros que algunos ignorantes habían catalogado como "oscuros"
-Mi señor- dijo uno hincando la rodilla ante él -Nuestras fuerzas están listas. Todos aguardamos sus órdenes-
-Bien, bien...he pospuesto esto demasiado tiempo. Mi momento de triunfo está cerca, cuando Hogwarts caiga, no quedará duda de quién es el mago más poderoso de todos-
-Amo...hay algo que debe saber- dijo uno de ellos nervioso.
-¿Qué sucede Lucius?-
-Snape...no está aquí. Está peleando del lado de Dumbledore y Potter-
El hombre abrió los ojos durante un segundo por la sorpresa, pero luego volvió a asumir su fría personalidad -Que pena. Tenía tantas esperanzas en él, pero supongo que las decepciones son inevitables-
Draco intentaba mantener sus defensas mientras luchaba contra varios encapuchados y otros, afortunadamente ninguno había podido llegar a tocarlo. Difícil que resultase herido luego de tomar una dosis de suerte líquida, además de que las túnicas que los gemelos Weasleys les habían proporcionado bloqueaba algunos de los ataques, además que había pasado las últimas semanas practicando hechizos ofensivos de alto nivel con sus amigos. En ese momento se distrajo y uno casi lo roza.
-¡Cuidado allí vienen más!- le dijo Hermione. Y se colocó a su lado para mantener la posición entre ambos. Cada vez más encapuchados se unían a la batalla pero no podían ceder, debían mantener la cabeza fría y hacer todo lo posible. Vio que uno de ellos se dirigía en dirección a la castaña y sabiendo el efecto que tendría ese ataque en ella se interpuso y conjuró un escudo. Lo suficiente para protegerla pero no para recibir un pequeño golpe -¡Draco!- gritó la castaña.
-No fue nada- le dijo reincorporándose rápidamente -Fue casi un empujón-
-No puedo creerlo. Jamás pensé que vería el día en que mi propia carne y sangre luchara junto a una sangre sucia y peor aún, recibir un ataque por ella-
-Padre...- dijo y el hombre se quitó la máscara y vieron su fría mirada y desprecio y sin previo aviso le lanzó un ataque a su hijo.
-¿Cómo puedes hacerle eso a tu familia?-
-Cállate sangre inmunda. Esto no te concierne- le dijo atacándola pero ella repelió el ataque.
-¡No te atrevas a llamarla así! ¡Nunca más!- le gritó su hijo intentando apuntarle con su varita desde el suelo, pero el adulto se enojó aún más y le lanzó un hechizo cortante en la pierna al muchacho, que gritó de dolor.
-¡Monstruo!- y cuando la chica estaba por atacarlo, otro encapuchado la atacó a traición y la desarmó. Lucius tomó la varita de la chica y le dijo que se marche, que él se encargaría de ambos.
-¿Estás seguro?-
-No necesito ayuda para sacar la basura Avery- le respondió y lo envió hacia dónde estaban luchando los miembros de la orden -Te daré una última oportunidad Draco. O te unes a nosotros o mueres junto a ésta escoria-
El muchacho bufó -Tú eres la escoria padre, lamento haber tardado en verlo. Porque en el fondo esperaba que recapacitaras e intentaras enmendarte, que algún día me digas que te enorgullezco..- El hombre se enfadó aún más, ante tal demostración de sentimentalismo y le lanzó la maldición Cruciatus, provocándole un dolor mucho más fuerte que el de la pierna.
-¡Es tu hijo!- le suplicaba Hermione.
El hombre ni se inmutaba -Puedo hacer más. Luego de que todo esto acabe, me buscaré una esposa joven que me dé hijos que no mancillen el apellido de la familia aliándose con traidores como los Weasleys y sangre sucias como tú. Eres igual que tu madre Draco, una decepción y completo desperdicio. Debí deshacerme de ambos hace tiempo-
El muchacho había recibido lesiones que pocos hubieran resistido, pero esas palabras le dolieron mucho más que los ataques mágicos y unas lágrimas empezaron a salir de él, ante la repulsión y odio de su propio padre. Al ver a su amigo tan lastimado, física y emocionalmente, el rostro de Hermione cambió completamente. Una ira y odio se apoderaron de ella, como nunca antes había pasado -Hay una ventaja en ser una hija de Muggles- le dijo con frialdad al hombre a su lado.
-¿Ah sí? ¿Cuál es?-preguntó en tono burlón.
-Que aprendes trucos que un sangre pura no- y de la manga de su túnica sacó un pequeño aerosol y le lanzó el líquido directamente al rostro del adulto, quien no se esperaba eso y al no tener máscara para cubrirse empezó a ahogarse y toser sin parar mientras sus ojos ardían. Aprovechando que no podía ver ni lanzar ningún ataque, se levantó y le dio una patada en la entrepierna con todas sus fuerzas, haciendo que se arrodillara debido al terrible dolor. Luego tomó su varita del suelo, lo dejó inconsciente, conjuró unas cuerdas para inmovilizarlo y le quitó su arma. Después de asegurarse que el adulto no fuera una amenaza fue corriendo hacia su amigo, le cerró la herida de la pierna lo mejor que pudo y le dio de beber un poco de poción revitalizadora para que recuperara sus fuerzas -¿Estás bien? ¿Te hizo mucho daño?- le preguntó ayudando a incorporarse mientras se aseguraba que la herida de la pierna no fuese grave -Ese hombre es un completo imbécil-
Al verla allí parada a su lado, luego de haber acabado con su padre al estilo más muggle que alguien hubiese podido imaginar, no pudo contenerse e hizo lo mismo que Potter con Ginny: la tomó del rostro y la besó con pasión, sin importarle que estuvieran en medio de una batalla o que su propio padre estuviese desmayado delante de ellos. Al principio la chica se sorprendió, pero luego le correspondió el gesto con la misma intensidad, cuando se separaron la miró a los ojos -Debí hacerlo hace mucho tiempo...fui un idiota- y la chica sonreía con los ojos humedecidos.
-Ciertamente- dijo una voz femenina y cuando se voltearon vieron a sus amigos, cada uno con una reacción distinta. Harry tenía las cejas semi levantadas, como si ya tuviera sospechas que había algo entre ellos, pero dando a entender que no era el momento y lugar, Ron tenía la boca y los ojos abiertos como si los fundadores y el mismísimo Merlín se hubieran aparecido allí y Ginny sonreía de oreja a oreja, como si llevase tiempo esperando que eso suceda.
-¿Justo ahora?- les dijo Harry.
-¿Cuándo entonces?- le respondió él sonriendo. Todos se agruparon en un círculo y empezaron a acabar con los encapuchados y otros enemigos. Luego hicieron una pequeña pausa, antes de continuar.
-Yo me reencontraré con Dumbledore y Moody que se están encargando del frente. Draco y Ron, vayan con los del lado izquierdo junto a los del Ministerio, Hermione ve hacia la entrada del colegio. Krum me dijo que ya se están movilizando en esa dirección- y le dio a Ginny una pequeña cajita -Ya sabes qué hacer. Guíalos-
-Cuídate mucho - le respondió dándole un gran y largo beso.
-¿Es en serio? ¿Después de lo que nos sermoneaste?- le reprochó Malfoy.
-¿Qué, nunca viste a un Slytherin ser hipócrita?- respondió Ginny y todos rieron. Draco y Ron se despidieron y se dirigieron hacia su posición -¿Crees que es buena idea mandarlos juntos?- le preguntó a Harry.
-¿Cuál es el problema? Ahora son amigos- preguntó Hermione.
-Si, pero no sé si eso seguirá así, ahora que te vio besándote con Draco-
-¿Y por qué le molestar...? ¡Oh...!- exclamó al darse cuenta.
-Vamos Hermione, se notaba a kilómetros. Sólo se besó con Lavender para llamar tu atención, como hacías tú cuando te veías con Krum, para darle celos a Draco-
-¡Nunca me besé con Viktor! Pero...¿En serio? No me malinterpretes, Ron es genial, pero...-
-Es Ron, te entiendo. Bueno roguemos que estén lo suficiente ocupados con el enemigo para no destruirse entre ellos-
Snape y otros profesores estaban repeliendo a los encapuchados. Muchos de ellos se sorprendieron al verlo de ese lado, pero no le importó. Por primera vez no tenía que contenerse y podía utilizar todos los maleficios que quisiera -Vaya, vaya. Por fin nos encontramos Severus- dijo una vocecita chillona que hizo que la piel se le erizara.
-Hola Bellatrix ¿Por qué no me sorprende verte comandar un ejército apara atacar niños? -
-Le dije varias veces a nuestro querido señor que no eras de fiar, que nunca debió confiar en ti ¡Y tenía razón!- y el duelo entre ambos empezó. Ambos eran muy hábiles, cada uno lanzaba todo tipo de ataques, conocidos y desconocidos. Estaban bastante parejos, en un descuido el profesor usó su varita para proteger a la profesora del ataque de uno de los encapuchados. La bruja aprovechó para lastimarlo gravemente y desarmarlo -Es tu fin Severus. Antes de que te mande al infierno quisiera saber qué motivos tendrías para traicionar al mago más poderoso que ha pisado el mundo-
-Podría explicártelo, pero no lo entenderías. Tendrías que tener tener corazón y un alma. Si un dementor te diera el beso, moriría de hambre-
-Mi señor me recompensará cuando lleve tu cabeza. No puedo esperar a colgarla junto a la de Potter-
-Tal vez sea la del señor tenebroso la que veas cuando Potter acabe con él-
-No me digas ¿Y cómo lo hará? ¿Con la pócima de la suerte?- y el hombre se sorprendió -Sí, sabemos que has estado preparando eso junto al profesor Slughorn ¿Cuál era el plan? ¿Tomar un trago y retarlo a un duelo? Eso no funcionará. Nuestro señor ya previno esa posibilidad y trazó una línea que anula todo tipo de brebajes mágicos a su alrededor, sea ésa, la poción multijugos o cualquier otra. Ese truco no ayudará a Potter y a los de la Orden. Míralos, son patéticos, ni el Felix Felicis los ayuda, apenas pueden repelernos- comentaba mientras los veía pelear desde lejos.
Snape empezó a sonreír -Eso es porque ninguno de ellos la bebió-
-¿Qué?-
-Potter sabía que era probable que el señor tenebroso ya estuviese enterado de ese ardid que usó para arruinar lo de Hogsmeade, y dudaba que pudiera volver a usar ese truco contra él. Aún así, nos hizo preparar una gran cantidad, la suficiente como darnos una ventaja. No a nosotros, sino a ellos- y en ese momento las puertas del colegio se abrieron de par en par y aparecieron Hermione Granger junto a la hija de Rabastan Lestrange, Daphne. Además de varios estudiantes de séptimo de Ravenclaw, Griffindor, y Hufflepuff, junto a ex alumnos como Olliver Wood, Nymphadora Tonks y miembros de la asociación que Potter había armado el año anterior apuntándolos con sus varitas.
Si la mujer estaba asustada, intentaba ocultarlo -Esto...¡Esto no cambia nada! Sólo retrasan lo inevitable. Además ¿Ningún Slytherin? Parece que ellos sí fueron inteligentes-
-Nuevamente equivocada- y le hizo señas hacia el camino que lleva al bosque prohibido, dónde Ginny guiaba a los de su casa, junto a sus hermanos, hacia dónde su amo había enviado a las criaturas que había logrado traer a su causa. Y lo que la dejó sumamente impactada fue ver a su propia hermana, Narcissa Black peleando junto al matrimonio Weasley y otros aurores -Cissy...¿Qué crees que haces?...- murmuró sorprendida.
HORAS ANTES
Harry Potter estaba frente a varios jóvenes que habían conseguido que se unieran a la batalla. El muchacho dio un paso adelante -Escuchen, primero que nada quiero decirles a todos lo mucho que agradezco que estén aquí presentes. Los últimos dos días han trabajado muy duro cuando cuando podrían estar haciendo cualquier otra cosa mucho más divertida-
-Fue muy entretenido. Ver a nuestra hermana acabar con Ron- comentó Fred Weasley. Tanto Harry como el resto rieron, mientras su hermano se abochornaba.
-Ciertamente lo fue. Lo que quiero decir es que estoy muy complacido con sus resultados. Han hecho honor a los fundadores, todos ustedes -comentó mirando de reojo a los pocos que estaban en el grupo que eran miembros su casa, eran casi la mitad de los que eran del resto de las casas. Pero suficiente para hacer una diferencia, no sólo en batalla, sino en la historia misma -Entiendo que no sea fácil, tener que rechazar todo lo que les enseñaron desde su infancia. Y no se preocupen no los haremos pelear contra sus padres-
-Ya de por sí la guerra es desagradable, no imaginamos lo que debe ser tener que luchar contra sus familias...Pero supongo que no tienen reparos en lanzar maldiciones contra gigantes, licántropos, Dementores y el resto de las bestias- les dijo Ginny sonriendo. Y sus compañeros asintieron con el mismo gesto, aliviados de no tener que estar en esa horrible situación entre pelear por lo que es correcto y su familia.
-Nosotros nos encargamos de los hombres lobo junto a Lupin. Ya estamos preparados para ellos- comentó George guiñándole un ojo.
-Ustedes esperarán aquí a que ellos sean llamados. Utilizaremos el elemento sorpresa- les dijo a los Slytherin.
-¿Creen que podamos con todos ellos? Se necesitaría un milagro para acabar con todas esas criaturas- decía una chica de su casa.
-Sí...un milagro. O, tal vez, mucha, mucha suerte- finalizó él y justo en ese momento entró el profesor Slughorn junto a Hermione Granger empujando tres calderos, los primeros dos eran enormes y el otro de tamaño moderado, pero suficiente para todos los presentes. El primero estaba lleno de un color púrpura, el segundo de un líquido verde, y por último, el que era más pequeño pero parecía mas consistente y espeso, tenía un líquido dorado.
-¿Eso es...?-
-Así es, poción agudizadora del ingenio útil si necesitas creatividad en batalla y además anula los efectos de la maldición Confundus, también hay poción revitalizadora por si llegan heridos o están muy cansados y, la más importante, suerte líquida- y todos quedaron sorprendidos y menos asustados frente a la batalla -Primero beberán la púrpura y luego la dorada, antes de irse podrán llevarse con ustedes una dosis de poción para recargar energías, hagan una sola fila, sin empujarse- respondió y todos se formaron rápidamente con entusiasmo. Primero pasaron los mayores de último año, luego sexto y cuando seguían algunos miembros del ED, quienes estaban por tomar su dosis para mejorar su concentración, Ginny agarró fuertemente a Zacharías Smith del brazo y lo apartó de la fila -Tú no-
-¿Qué? ¿Por qué no? ¡Tengo derecho, en especial si ellos también tendrán la suya!- se quejaba mientras apuntaba a los Slytherins quienes lo miraban mal por su comentario.
-Ellos se lo ganaron. Y, a diferencia de ti, no estaban pensando en enviar una carta al Ministerio- y todos quedaron en silencio. El muchacho estaba sorprendido y asustado, mientras ella sonreía como hacía siempre antes de hacer de las suyas-Ya tomé ambas dosis hace pocos minutos. Uno de los privilegios de ser la novia de "El Elegido". Es curioso como esa combinación de pociones hacen que el cerebro y las ideas trabajen mucho más rápido y eficientemente, en especial cuando tienes una mente entrenada para extraer pensamientos y recuerdos de alguien -El chico estaba cada vez más pálido y los demás, excepto quienes ya lo sabían, estaban muy sorprendidos -¡Legeremens!- Exclamó sacando su varita sin previo aviso y penetrando la mente del arrogante muchacho fácilmente.
-¿Y bien? ¿Algo interesante que hayas visto?- preguntó Malfoy.
-Alguien del ministerio, no sé si Mortífago o gente de Scrimgeour, le pidió a su padre que le encargara de averiguar todo lo que pudiera sobre los planes de Harry y Dumbledore. A cambio su padre podría ocupar el puesto de Umbridge ahora que fue suspendida y degradada a la oficina de relación con centauros. Un castigo bastante poético-
-¡Que vergüenza Smith! ¿Cómo has podido hacer algo así?- Le reprochó la profesora Sprout.
El joven de la cicatriz se puso muy serio y empezó a ir en dirección al adolescente, quien estaba temblando pensando que le haría daño -P...por favor...No sabía...mi padre...-
-¡Acaba con él Potter!- le incitaban los de su casa, enfadados después de lo que había hecho. En especial por haberlos insultado.
-Por primera vez estamos de acuerdo ¡Dale su merecido a esa rata Harry!- dijeron los gemelos y Ron.
-¡SILENCIO!- les dijo en Pársel, en tono teatral, sabiendo que así todos se callarían. Luego se le paró frente a frente a Smith que estaba sudando de los nervios -Una cosa es elegir no pelear. Lo habría entendido, yo también tengo miedo. Podrías haberte ido hasta tu habitación a esconderte y no te habría reprochado nada, así como no te reproché que no nos ayudaras cuando fuimos al Ministerio el año pasado. Pero traicionar a tus amigos y compañeros es lo más bajo que puedes hacer, deshonras el legado de tu fundadora y también la memoria de Cedric Diggory, el verdadero campeón del Torneo de los Tres Magos- y ante esas palabras Cho Chang, sus compañeros y la Jefa de Hufflepuff se conmovieron -Eres bienvenido a pelear con nosotros, pero no beberás la poción. Tendrás que conformarte con la oportunidad de enmendarte por lo que hiciste. Piensa bien en que clase de persona quieres ser y como quieres ser recordado. Ginny, dale su dosis a alguien más- dijo conjurando un par de copas mientras el chico se retiraba con extrema vergüenza.
-Con gusto- y cuando le pasaron ambas todos pensaron que se la daría a Luna o Daphne, sus amigas más cercanas, pero en vez de eso se acercó hacia su grupo y eligió a la última persona que pensaron que haría -¿Me haces los honores Parkinson?-
La chica la miró sorprendida y sonrió -Encantada- y bebió ambas de un sorbo -¡Vaya! Que sensación rara e intensa-
-Como si pudieras hacer lo que sea-
-Esto no cambia nada Weasley. Mañana, si seguimos en pie, todo será como siempre-
-No esperaría otra cosa- respondió sonriendo -Ten cuidado ¿De acuerdo? Me aburriría mucho sin tener a alguien a quien humillar en la Sala Común- y le dio un golpe amistoso en el brazo, como hacía con su amigo. La chica estaba sorprendida ante esa muestra rara de confianza e hizo una mueca -Lamento que Blaise no haya venido. Nadie lo ha visto desde que se escapó para hablar con su padre-
-Quiero creer que huyó. El profesor Snape dijo que no quería ser parte de lo que sea que su padre quisiera que haga- finalizó con tristeza.
Mientras Harry hablaba con el director, la profesora Mc Gonagall se acercó a Snape -Tengo que admitirlo Severus, tu casa ha mejorado mucho estos años- y luego miró al muchacho y a la pelirroja -Potter es un buen líder, podría haberse vengado pero le dio la oportunidad de redimirse y de paso conseguir una varita extra para su lado. Y en cuanto a Weasley... ¿Una Legeremante? No ha habido una en muchos años, en especial tan joven-
-Además de que es una gran buscadora-
-No me lo recuerdes. Tantos Weasleys en Griffindor y la única que tiene los reflejos necesarios para agarrar la Snitch termina en Slytherin- le dijo antes de ir a supervisar la situación. El hombre recordaba con satisfacción lo que había sucedido frente a sus ojos hace unos momentos. No sólo la chica mostró su talento innato, subiendo el orgullo y la moral con los de su casa, sino que además estuvo dispuesta a dejar su rivalidad con la otra chica y mantener la unidad de su grupo. Y Potter al fin se comportaba como el Slytherin que siempre debió ser: Talentoso y astuto, pero con la esencia bondadosa de su madre, siempre presentes en su corazón.
PRESENTE
Bellatrix Lestrange estaba totalmente sin palabras luego de ver a su propia sangre darle la espalda, la única en la quien siempre podría confiar. El profesor Snape, pudo percibir su miedo y se regocijaba -Potter y yo les dimos un curso acelerado de hechizos de combate y vaya que han progresado. Imagina lo que pueden hacer ahora que tienen la suerte de su lado- finalizó el hombre.
-¡Por Hogwarts!- gritó Hermione.
-¡Por Hogwarts!- respondieron todos al unísono. Y empezaron a lanzar hechizos de todo tipo a diestra y siniestra. Algunos lanzaban ataques, mientras otros conjuraban escudos y se llevaban a los heridos hacia adentro para que puedan ser atendidos. Varios encapuchados terminaban en el suelo ante tal ataque inesperado.
Ron y Draco estaban acompañando a los aurores del Ministerio que estaban manteniendo a raya a los Mortífagos de ese franco. Hasta ahora sólo habían enviado a los más jóvenes como carne de cañón. Así como ellos enviaron sólo a los adultos y gente del Ministerio al principio. Sabían que el verdadero reto llegaría pronto, es por eso que ahora seguirían los más jóvenes con la ventaja de los brebajes . Mientras aguardaban en silencio Ron decidió romper el hielo -Así que...tú y Hermione-
-Sí...Mira, sé lo que piensas, que soy un cretino por besarme con la chica que te gusta en tus narices. Pero créeme que mis sentimientos no son diferentes a los tuyos, me ha gustado Hermione desde hace mucho. Lo único que lamento es no haber tenido el coraje de haberlo hecho antes, por temor a que me rechazara y también por lo que los demás pensaran. Supongo que no soy tan valiente como decías- Ron simplemente se quedó en silencio -¿Me odias?-
-¿Por qué habría de odiarte? Hermione nunca fue mi novia, ni siquiera tuvimos una cita. En todo caso yo fui el cobarde que nunca se atrevió a dar el paso ¿Me gusta verlos besarse? Por supuesto que no, pero tengo que aceptarlo. Esto no cambia nada entre nosotros, sigues siendo nuestro amigo- le respondió.
El rubio suspiró aliviado y luego hizo una mueca -Maldita sea tu nobleza, Weasley ¡Es tan frustrante no poder detestarte!-
Ron esbozó una sonrisa similar a la que hacía Ginny cuando estaba por hacer alguna maldad -En la fiesta de navidad le miré el trasero a tu madre un par de veces, muy bonito para alguien de su edad. Se nota que se ha mantenido bien- y su compañero lo miró con ganas de lanzarle todas las imperdonables -¿Te sientes mejor ahora?-
-Si, gracias- le respondió en tono frío y echando chispas por los ojos.
-No, Draco- dijo sonriendo llamándolo por su nombre por primera vez, lo que lo dejó sorprendido -Gracias a ti, por haber estado a nuestro lado desde el principio, por haber cuidado siempre de Ginny cuando no podíamos y por darme las mejores partidas de ajedrez de mi vida- Y le ofreció su mano.
-Gracias a ti y a los tuyos, por haberme tratado como a uno de ustedes y mostrarme lo que es una verdadera familia. Me alegra estar peleando aquí a tu lado...Ron- Y ambos se estrecharon las manos.
-¡Ah que diablos!- exclamó el pelirrojo y lo jaló del brazo hacia él para darle un fuerte abrazo, bien al estilo de Molly Weasley, lo cual no se lo esperaba para nada. Cuando lo soltó, lo miró a los ojos y le apuntó con el dedo índice -Esto jamás pasó ¿De acuerdo?-
-Coincido- respondió sorprendido por lo que había hecho su amigo.
-Creo que fue tierno- comentó Luna quien justo se había unido a ellos.
-¡Luna! ¿Qué haces aquí?-
-Tu hermana me envió a vigilar que no se destrocen entre ustedes. Supongo que estaba exagerando- Y luego se fue hacia dónde estaban los otros aurores.
-¿Deberíamos borrarle la memoria?- sugirió Ron apuntándola con su varita.
-¿Para qué? Es "Lunática" Lovegood. Nadie le hace caso cuando habla del Snorlack de cuernos arrugados, Nargles y otras criaturas inventadas ¿Crees que alguien le creerá si cuenta que Ronald Weasley me abrazó?-
Ginny incursionaba el ataque contra los monstruos y bestias, primero tuvieron que luchar contra Dementores, pero por suerte los repelieron con el encantamiento Patronus. Varios animales luminosos salían de sus varitas y embestían a las criaturas que salían despavoridos ante esa energía blanca que les causaba daño.
-¡Tomen eso espectros chupa-almas!-
-Nada mal niños- dijo un hombre, quien los miraba como si fueran comida.
-¡Aléjate de ellos!- le grito Lupin.
-Que sorpresa. Un camarada luchando contra los suyos-
-¡No soy como tú! Jamás le haría daño a ellos como les haces a los inocentes. Los muerdes a propósito y en especial si son niños. Eres una bestia pervertida y rabiosa que debieron sacrificar o encerrar hace años- y empezaron a pelear mientras otros se acercaban hacia los estudiantes -Márchense por favor, mientras aún están a tiempo-
-Suplica todo lo que quieras, mis hombres se darán un festín y yo me quedaré con los más jóvenes. No puedo esperar para armar la nueva manada-
Lupin tomó aire -No suplicaba por mí, sino por ustedes ¡Fred, George! ¡Ahora!- y los gemelos, quienes se habían aplicado el encantamiento casco-burbuja que sirve para poder respirar bajo el agua o en lugares con poco oxígeno, empezaron a lanzar pequeños objetos encantados que, al activarse, se multiplicaban a montones y a expedir nubes de gases y otros vapores, haciendo que todos los licántropos se ahogaran y les costara mantenerse en pie. A los más expuestos empezaban a arderles los pulmones y perdían el conocimiento, mientras algunos eran dejados fuera de combate por hechizos que recibían y otros huían.
-¡Regresen aquí cobardes!- dijo el licántropo utilizando el mismo encantamiento para que no le afecten los humos -Van a pagar por esto-
-No lo creo- y ambos lanzamos polvos al aire y todo se oscureció. Nada parecía disipar esa nube negra y no podían arriesgarse a dañar un aliado asi que todos conjuraron escudos y esperaban a que pase el efecto.
-Solos tú y yo Greyback-
-Adelante cachorro, muéstrame que puedes hacer- y continuaron su duelo. Tanto el mago como la bestia que llevaban dentro, luchaban para demostrar quien sería el alfa.
Cuando aparecieron algunos gigantes, Hagrid y su hermano menor Grawp luchaban contra ellos con ayuda de los centauros del bosque. Mientras tanto Viktor Krum y otros más los atacaban desde sus escobas, aprovechando que ellos no podían volar ni realizar magia -No se contengan, sus pieles son resistentes a los ataques mágicos- le decía el búlgaro a su equipo.
-¡Ya vienen!- gritaba Parkinson -¡Acromántulas!- y se podía ver un ejército de arañas saliendo del bosque y por debajo de la tierra. Luego de que su progenitor Araog falleció, las criaturas se unieron a Voldemort, además de que algunas habían intentado atacar a Hagrid cuando quiso darle un entierro a su viejo amigo. Eran cientos de insectos peludos, de todos los tamaños, con sus pinzas y tantos ojos que era imposible contarlos.
-Encárguense de las pequeñas y medianas. Utilicen el hechizo Incendio o Bombarda si es necesario-
-¿Y tú?-
-Me encargaré de las más grandes-
-¿Tú sola? ¡Es una locura!- le decía su compañera.
-Ahhh ¿Te preocupas por mi? Muy dulce de tu parte "Pansy". No te preocupes, no iré sola. La valentía ciega sin preparación, es para los Griffindors con exceso de testosterona. Nosotros peleamos mejor- finalizó sonriendo y sacó de su bolsillo el objeto que Harry le había dado, lo tiró y le apuntó con su varita -¡Engorgio!- y éste creció hasta tomar la forma de un baúl, el mismo que había pertenecido al padre de Sirius. Cuando levantó la tapa se podía ver la entrada a una habitación interna. Parecía que nada ocurriría pero luego de un segundo una enorme criatura salió de allí.
-¡Por las barbas de Merlín!- gritó la otra chica al ver como la serpiente más gigantesca que había visto en su vida salió del objeto encantado. Si ya le tenían pavor a la que siempre acompañaba al señor Tenebroso, ésta sin duda era más aterradora y con los colmillos mucho más grandes y filosos. Tanto sus aliados como sus enemigos quedaron sorprendidos -¿Es la criatura de la Cámara Secreta?-
-Así es-
-Creí que sólo Potter o el señor Tenebroso podían controlarla-
-Harry no la controla, es un animal libre. Pero vino a ayudarlo, y sólo tiene un trabajo que hacer-
-¿Cuál es?-
-Protegernos y darse un banquete- respondió señalando con el mentón hacia el ejército de arañas que estaba cada vez mas cerca. Se acercó al reptil lentamente y le acarició la fría piel -Estoy lista- le dijo mirándolo al ojo que aún le quedaba y, sorprendentemente, la criatura agachó la cabeza para que la chica se subiera, como si fuera su jinete -¡Por Hogwarts! ¡Por Slytherin!- gritaba desde arriba levantando la varita y lanzando luces hacia arriba.
-¡Por Slytherin!- gritaban sus compañeros levantando las suyas siguiendo su ejemplo. Y allí mismo empezaron a lanzar un montón de ataques incendiarios y explosivos hacia los arácnidos. Varios se consumían por el fuego, otros explotaban en pedazos, dejando restos y vísceras a su alrededor. Y muchos huían despavoridos al ver a su depredador natural siseando y devorándose cuanto insecto se encontraba en su camino, mientras la chica atacaba a varios desde arriba.
-¡Los gigantes!- gritaba uno de sus compañeros -¡Necesitamos ayuda por aquí!-
-Allí voy ¡Ascendio!- dijo apuntándose para darse un impulso mágico y caer en el césped donde estaban sus aliados.
-¿Qué haces? Debiste quedarte allí, no podremos acabar con éstos. Su piel es muy resistente a los ataques mágicos- dijo uno mientras ella ayudaba a atacarlos.
-Tengo una idea, armen un círculo y conjuren entre todos un escudo el más fuerte que puedan, manténganlo lo más que puedan y aléjense-
-¿Qué vas a hacer Parkinson?- preguntó uno de séptimo.
-Algo muy estúpido- respondió ella y levantó su varita mientras cerraba sus ojos y se concentraba, rogando porque saliera bien y utilizó toda su fuerza mental y mágica hasta que de su varita empezó a salir fuego, y no de cualquier tipo. Era uno que algunos sólo conocían por su nombre, pero jamás se les habría ocurrido realizarlo por lo peligroso que era. Lo que empezó como una pequeña llama, empezó a crecer y crecer hasta formar un enorme dragón que lanzó un rugido y comenzó a lanzar llamas al aire y luego continuó quemando todo a su paso. Decenas de arañas y algunos gigantes empezaban a quemarse sin parar, incluso su dura piel parecía ceder ante el fuego y se escuchaban sus aullidos de dolor. El Basilisco siseó con fuerza alentándoles del peligro que les rodeaba y que se alejen del peligro cuanto antes.
-¡PANSY!- gritaba Ginny al ver que a la chica le costaba controlar el fuego. Y salió corriendo hacia ella para asistirla.
-¿Qué crees que haces Weasley? ¡Lárgate de aquí! ¡No podré controlarlo mucho tiempo!-
-No abandono a los míos. Además, estando aquí tendrás mas suerte de tu lado- y le tocaba el hombro desde atrás mientras le hablaba al oído -Concéntrate. Es sólo un hechizo más. Sé que puedes hacerlo...Eres una Slytherin, actúa como tal- y ante esas palabras de ánimo y confianza la chica se concentró lo más que pudo hasta que la enorme bestia ígnea iba achicándose de a poco hasta que el fuego se había apagado al fin. La chica se tambaleó del cansancio que le había provocado realizar, y luego lograr anular, ese conjuro.
-¿Utilizaste el fuego maligno? Estás más loca que Bellatrix Lestrange y Luna Lovegood juntas- le dijo sonriendo mientras le ofrecía un trago de poción revitalizante.
-No eres la única que tiene talentos ocultos. Aunque si no fuera por el Felix Felicis ya hubiera ardido junto con los demás-
-Eso que hiciste, pelear contra esas bestias y dispuesta a dar tu vida...fue bastante Griffindor de tu parte-
-No es necesario que me insultes. Además sabía que vendrías a ayudarme, tu torpe nobleza no te haría darle la espalda a alguien- y ambas sonrieron en complicidad.
-¡¿QUE ACABAS DE DECIR?!- le gritaba Lord Voldemort a uno de sus vasallos, quien temblaba ante su amo -¡Repítelo!-
-M...muchos de los hombres de Greyback acaban de caer. Usaron algunos químicos que sólo afecta a licántropos. Sólo quedan un puñado mientras él pelea contra uno de los hombres de Dumbledore-
-Snape... ¿Y qué hay de los dementores? ¿Las acromántulas y mis gigantes?-
-Conjuraron muchos Patronus para repelerlos, los pocos gigantes que aún están en pie, están siendo atacados desde el aire por jugadores de Quidditch. Varios murieron porque alguien utilizó el hechizo de fuego maligno. Del ejército de acromántulas, las que quedaban se retiraron al bosque prohibido. Casi todas fueron destruidas por los ataques de los estudiantes- respondía asustado ante la furia creciente de Voldemort.
-¡Ningún estudiante podría realizar ese hechizo sin morir calcinado!...Hay algo que me ocultas ¿Qué es? ¡Lord Voldemort siempre sabe cuando alguien le esconden secretos-
-Una de ellas montaba un Basilisco, el cual devoró a varias arañas, mientras otra realizaba el conjuro que acabó con el resto mi señor. Por eso huyeron las pocas que quedaron-
-¡Imposible!- bramó negándose a aceptar tal cosa -¡El Basilisco sólo me obedece a mí! ¡A mí y a nadie más!- y le lanzó la maldición asesina al mensajero, como castigo por llevarle malas noticias. Estaba enfadado, sus fuerzas cayeron considerablemente, Severus Snape, de quien nunca dudó de su lealtad, había usado sus conocimientos para aventajar a Potter y, lo peor, su antiguo siervo, a quien alguna vez utilizó para purgar el colegio de los hijos de muggles, estaba luchando en su contra y diezmando su ejército de arañas. Incluso Nagini le dijo que si el rey de las serpientes se apareciese allí no podría ir en contra de su naturaleza y era mejor que se marchara, por temor a hacerle daño a él.
-Que considerada eres Nagini. Pero me temo que ya no tengo paciencia para los desertores, humanos o no- y le lanzó un maleficio que la hizo arder rápidamente y sólo quedaron sus restos hechos cenizas. "Me rodea la incompetencia y la traición. Deberé encargarme de todo en persona. Como siempre, sólo puedo contar conmigo mismo" pensaba y luego se giró hacia dos encapuchados -Encárguense de esa insolente que se atrevió a usar mi basilisco como si fuera un simple hipogrifo que puede montar-
-Si amo- respondieron haciendo una reverencia y desaparecieron de allí. Cuando se disponía ir a atacar el colegio junto a sus hombres fue interrumpido por Harry quien se le había aparecido para dar fin.
-Vaya vaya, Harry Potter ¿Has venido a enfrentarme o a rogar clemencia?-
-Es tiempo de que terminemos esto de una vez y antes de que los encapuchados lo atacaran, Albus Dumbledore y Moody quien tenía algunas heridas se pararon a su lado.
-Dumbledore...¿También vienes a la fiesta? No es muy justo de tu parte pelear con tanta ayuda de tu lado Harry-
-Te equivocas Tom, sólo vinimos a asistir y a asegurarme que los tuyos no intervengan- respondió apuntándole a los Mortífagos -Lo dejamos en tus manos Harry-
-¡Pelea con todo Potter!- le decía el auror.
-Buena suerte - les respondió y le hizo señas a su enemigo para que fueran a un lugar más apartado, lejos de los demás.
-¿Uno a uno? Qué valiente de tu parte- y cuando Harry se acercó un chispazo dorado salió de su túnica. Se sintió menos confiado y enfocado que antes -Sin trucos ni poción de la suerte. Sólo usaremos nuestro talento-
Lejos de intimidarse Harry sonrió -Me parece bien. Terminemos de la misma forma que lo empezamos: Juntos- y ambos empezaron a luchar.
Snape sentía que era su fin, sabía que era poco probable que viviese para ver otro día , pero ya no le importaba. Por primera vez en su vida sentía que había hecho lo correcto, al ayudar al hijo de Lily al tener una chance contra el señor Tenebroso. Justo algunos alumnos de su casa habían vuelto para ayudarlos
-¡Profesor Snape!-
-¡Parkinson, salga de aquí!-
La mujer estaba sorprendida -No puedo creerlo, la casa de Slythern a caído más bajo de lo que pensaba. Potter ha corrompido a todos, como un virus-
-Te equivocas Bellatrix, nuestra casa nunca ha brillado tanto como hoy-
-Lástima que será una luz muy breve- le respondió apuntándolos con su varita, y antes de que pudiese asestar el golpe final, un ataque la envió lejos y hubiera salido lastimada si no hubiera conjurado un escudo a último momento -¿Quién se atreve...?- y tanto ella como Snape quedaron sorprendidos al ver a Neville Longbottom.
-¡Aléjate de ellos!-
-Vaya, vaya. El pequeño Longobottom ¿Vienes a ajustar cuentas? No fue muy noble de tu parte atacar a alguien por la espalda-
-Sigo el ejemplo de ustedes, como hicieron en el Ministerio. Esto no es un duelo, es la guerra, aquí todo se vale- y se colocó un par de guantes de duelista que le había enviado su abuela. Luego empezaron a luchar. Estaban bastante igualados, en parte por la ventaja que le daba la pócima de la suerte y, en parte, porque el muchacho había entrenado arduamente junto a Potter. Snape debía admitir que su alumno luchaba como todo un duelista profesional.
-Nada mal niño, pero aún eres un novato- y la villana volvió a atacarlo con un fuerte hechizo dejándolo desarmado en el suelo -Lástima, sería una pena tener que derramar tanta sangre pura el día de hoy, pero no podemos hacer excepciones-
-Mamá...papá...lo siento mucho...- dijo en voz baja agachando la cabeza.
-Podrás pedirles perdón en el otro mundo. No te preocupes, será bien rápido- le decía en tono dulce pero con malicia. Lo raro fue que el chico sonreía -¿Acaso dije algo divertido?-
-No pedía perdón por fallar, pedía perdón por tener que hacer esto- y con su mano izquierda le apretó con fuerza la que sostenía la varita, cosa que no se lo esperaba y la mujer chilló.
-¿Cómo te atreves? ¿Un sangre pura atacando como un asqueroso muggle?- exclamó adolorida y cuando levantó la mano se podían ver unos raspones y puntos rojos en la piel. Tenía clavado lo que parecían pequeños alfileres en la muñeca, la mujer se pasaba la mano por la túnica limpiándose las gotas de sangre que habían brotado y, justo cuando estaba a punto de lanzarle un ataque empezó a tener una pequeña convulsión mientras quedaba paralizada en el piso.
-¡¿Qué...qué me has hecho?-
El chico le mostró el guante con el que la había tocado, en la superficie de la palma y los dedos se veían pequeñas púas pegadas sobre la tela -Un par de espinas de tentácula venenosa. No te preocupes, no morirás, sólo te afectó lo suficiente como para paralizarte durante unos minutos- conjuró unas cuerdas para inmovilizarla y desarmarla. Luego se acercó hacia el profesor y su compañera -¿Se encuentran bien?-
La mujer empezaba a recuperar sus sentidos y su movilidad -¿Crees que has ganado? Niño tonto, será mejor que me mates. Cuando mi señor venga por mí te haré pagar, como lo hice con tus padres. Fue tan divertido verlos gritar y suplicar piedad- y ante esa mención el chico empezó a perder la compostura, la liberó de sus cuerdas y le apuntó con su varita. La mujer se burlaba más -Por favor, no tienes las agallas para matarme, adelante. Te desafío- y le levantó ambas manos como si estuviese mendigando.
-Longbottom...-intentaba advertirle el profesor que no debía cruzar esa línea.
El chico levantó su varita, parecía que iba a asesinarla, pero en vez de eso lanzó un rayo verde hacia sus manos, las cuales se ennegrecieron hasta convertirse en ceniza, tal y como Harry había hecho con el enmascarado en el Ministerio. La mujer chillaba ante el dolor y el shock.
-Eso fue por mis padres-
-¡Maldito! ¡Vas a pagar por esto! ¿Me oyes? ¡VAS A MORIR!-
-Lo dudo, ya no podrás dañar a nadie nunca más-
-¡Mi señor vendrá por mí! Soy su vasalla más leal, la más cercana a el. Me dará manos nuevas ¡Y recibirás tu merecido!-
Neville bufó -Si realmente le importaras a tu amo te habría pedido que te quedes a tu lado, pero en lugar de eso te envió a aquí a recibir ataques mientras él se escondía y espera a Harry como el cobarde que es. Aún cuando pueda restaurar tus manos, dudo que se moleste en venir a rescatar a alguien que fue vencida por un adolescente ¿De qué le serviría una soldado que no puede ni siquiera hacer sus necesidades sin que alguien la asista?- le respondió con frialdad. Ante esa lógica la mujer empezó a darse cuenta de la realidad y empezó a gritar y a insultar a loco, así que la dejó inconsciente.
El hombre estaba sumamente sorprendido, jamás pensó que un Griffindor pudiese usar esa artimaña para ganar una pelea, en especial ése estudiante -Eso fue bastante ruin, por no decir ilegal...pero considerando que es una guerra y que hablamos de Bellatrix Lestrange, creo que podemos hacer una excepción. Vayan a ayudar a sus amigos, yo puedo continuar- y cuando ambos estaban yendo hacia donde estaba el resto, el profesor los volvió a llamar - ¡Parkinson! ¡Longobottom!-
-¿Si?-
El profesor observó a Lestrange y luego los miró -Treinta puntos para ambos-
Ginny se había separado de sus compañeros de casa. Debería haber ido con ellos al colegio pero no podía dejar de pensar en Harry, quería pelear a su lado, ganen o pierdan, estaría con él hasta el final. Justo en ese momento dos encapuchados la rodearon -Al fin, sabía que tarde o temprano te encontraríamos Weasley. No tienes idea de cuánto esperaba hacerte pagar-
-Disculpe, no tengo idea de quien sea usted. Pero tengo prisa, así que mejor lárguese. Mientras pueda estar de pie-
-Mocosa arrogante- y el hombre se quitó la máscara -¿Te parece familiar mi rostro ahora?- la chica intentaba recordar dónde había visto esa cara antes. Y al ver al otro enmascarado al lado suyo su mente ató cabos -¡Usted!-
-Así es. No sabes la humillación y el daño que le has hecho a mi familia. Quítate la máscara chico, que vea tu apuesto rostro- y el otro obedeció.
-Blaise...- dijo en voz baja al ver a su compañero delante de ella. Cuando vio mejor su cara notó que había algo raro, apenas parpadeaba y no decía una palabra, como si estuviera en un trance y allí comprendió -¡¿Le lanzó la maldición Imperius a su propio hijo?!- gritó horrorizada.
-¡¿Qué opción tenía?!- respondió enojado -El muy idiota estaba a punto de darnos la espalda para venir a pelear a tu lado y por si fuera poco empezó a decir mentiras y calumnias sobre el señor tenebroso y a cuestionar su ancestral linaje. Decía que estábamos equivocados y que no tenía nada de malo juntarse con muggles y mestizos ¡Había perdido completamente la razón! No podía permitir semejante ultraje. Además hizo un juramento, es una vida de servicio a nuestro señor, o la muerte, no tenía que ser servicio voluntario-
-¿Y que hará cuándo se libere de la maldición? ¿Cómo podrá mirarlo a los ojos cuando descubra lo que su propio padre le hizo?-
-Es joven. Él entenderá que fue todo por su bien y me dará las gracias de evitar que cometiera el peor error de su vida- dijo intentando convencerse más a sí mismo que a ella -Ahora ¡Mata a esa sucia traidora!- le decía a su hijo quien había desenfundado su varita.
-Blaise, por favor...-le suplicaba la chica casi sollozando, no quería lastimarlo pero tampoco podía dejarse vencer.
-Ginny...- murmuraba el chico, intentando luchar y liberarse.
-¿Qué haces? Te dije que la mates ¡Es una orden!- y el muchacho levantó su arma temblando y un destello de luz verde salió de ella. Cuando la luz se disipó vieron su cuerpo en el suelo.
-¡Blaise!- gritó la chica al ver a su amigo muerto delante suyo. Entre la presión de su padre, sumado a la maldición Imperius y todo sus intentos de salir del trance para no lastimarla, además de que Ginny tenía la suerte de su lado, se había lanzado la maldición asesina a sí mismo.
-¿Qué has hecho idiota? ¿Por qué? ¿POR QUÉ?- le reprochaba mirando con tristeza al cadáver de su único hijo y luego la rabia se apoderó de él -¡Tú! ¡Tú tienes la culpa de todo esto! ¡AVADA...!-
-¡Sectusempra!- gritó y el ataque le provocó varios cortes en el cuerpo, haciendo que sangrara bastante y dejando ver varias líneas rojizas que iban desde el estómago hacia el lado izquierdo de su garganta.
Mientras la chica corría a abrazar a su amigo el hombre se desplomó en el suelo, la potencia del ataque, aumentado por la ira de la chica además de sus otras ventajas, le habían dejado heridas muy profundas. Curiosamente, en lugar de enojarse y maldecirla, el sujeto sólo sonreía -¿Un ataque que cause extremo dolor y una muerte lenta? No pensé que un Weasley fuese capaz de semejante acto- y tosió un poco de sangre -¿Dónde aprendiste ese hechizo?-
-El profesor Snape me enseñó muchas cosas. Prometí que sólo lo usaría como último recurso- respondió fríamente mientras le colocaba los brazos al chico.
-Claro, sigue diciéndote eso, si te hace sentir menos culpa -volvió a toser mientras un hilo de sangre se le salía de los labios -Creo que empiezo a entender porqué le gustabas tanto a mi hijo. Con tus habilidades hubieras sido bien recibida en nuestras filas, y en nuestra familia. Es una lástima que el linaje Zabinni termine por culpa de traidores y sangre sucias...- decía mientras la vida se le iba lentamente.
-No señor Zabinni-respondió con frialdad y tristeza -Su linaje pereció porque usted intentó convertir a su hijo en algo que nunca quiso ser. Él era más honorable y decente de lo que usted jamás podría entender. Era lo que todo Slytherin debería ser- finalizó con lágrimas en los ojos. Al cabo de unos segundos tanto padre e hijo yacían muertos uno al lado del otro. Ginny se le acercó y le dio un beso en la frente -Gracias por salvarme la vida Blaise. Sabía que eras una buena persona- y se levantó. Quería seguir abrazando a su amigo y llorar su muerte, pero aún no habían terminado, debía continuar.
Harry y Voldemort continuaban con su lucha, ambos estaban muy igualados. Harry había intentado conservar todas sus fuerzas y por eso evitó gastar sus energías en los combates previos. Se lanzaban mutuamente todo tipo de hechizos, ofensivos, elementales, magia negra y antigua. Al cabo de un rato ambos tenían un par de magullones o rasgaduras en las ropas, pero ninguno había logrado dañar de gravedad al otro.
-Parece que esta pelea está muy igualada. Aún no es demasiado tarde Harry, si unimos fuerzas no hay nada que no podríamos lograr. El mundo entero estaría bajo nuestros pies-
-Lo único que quiero bajo mi pie, es tu cadáver Tom-
-¡No me llames así! Ese nombre ya no existe-
-Puedes cambiarte el nombre, engañar a los demás e incluso a ti mismo. Pero Dumbledore y yo sabemos la verdad: eres sólo un pobre huérfano, que sólo conoció la soledad y el abandono. Que curioso, un niño que fue concebido porque su madre utilizó una pócima de amor en un muggle, jamás experimentó dicho sentimiento-
-¡Cállate! ¡No tienes idea de lo que hablas!-
-¿Ah no? ¿Merope, Sorvolo y Morfín Gaunt no era el nombre de tu familia? Todos estaban locos, vivían en una pocilga mucho peor que ese orfanato donde te criaste- le decía mientras bloqueaba su ataque. Sabía que provocarlo era la mejor forma de que perdiera la concentración y cuando se volteó vio el cuerpo calcinado de la serpiente que siempre lo acompañaba -Déjame adivinar ¿Tu querida Nagini decidió darte la espalda como los demás y por eso la mataste?-
-Eso es lo que les pasa a los que me traicionan, como Severus Snape y mi Basilisco. Cuando acabe contigo ellos serán los próximos, aunque admito que tengo curiosidad ¿Cómo hiciste para que mi sirviente te obedeciera? Hablar Pársel no hubiera bastado-
-Simple, le ofrecí algo mejor: respeto, libertad. Cosas de las que no entenderías-
-Sentimentalismos inútiles. Lo único que importa es el poder, y el miedo. Es lo único que necesitas para sobrevivir en este mundo-
La lucha continuó, y en ese momento alguien se acercaba. Pensó que era un aliado de Voldemort, pero se sorprendió al ver que era su novia -¡Ginny! ¡Vete de aquí!-
La chica intentó lanzar un ataque a su enemigo pero cuando se acercó un poco más una especie de chispa salió de ella y empezó a sentirse contrariada -Ahh, parece que la poción de la suerte te ha abandonado niña. Ahora pagarás por tu interferencia- le dijo Voldemort y se apareció detrás de ella.
-¡Déjala ir! ¡Esto es entre nosotros!-
-Ella rompió las reglas al meterse, es justo que haga lo mismo- y le apuntó el cuello con su varita -Tú eliges Harry, tu novia o tu enemigo. No puedes tenerlo todo-
-Harry...lo siento mucho. Sólo quería ayudarte y estar a tu lado- le decía con lágrimas -No lo dejes ganar, de cualquier forma me matará aunque pierdas-
-Te doy mi palabra que ella no sufrirá ningún daño. No quisiera tener que derramar más sangre mágica, en especial alguien de nuestra casa, y con tanta valentía-
Harry no sabía que hacer. Si peleaba Ginny moriría y, aunque pudiera vencerlo, no podría vivir consigo mismo con la culpa de su muerte y si se rendía todo el mundo mágico y muggle pagaría el precio -Eres un cobarde Tom. Me das asco-
-Ahórrate tus comentarios. Será mejor que tomes una decisión ahora, estoy empezando a perder mi paciencia- dijo apoyando con más fuerza su varita sobre la chica.
Al ver que no tenía más opción tiró su varita al piso, cerca de los pies de su enemigo -Qué predecible. No has aprendido nada, los sentimientos son una carga que debemos quitarnos de encima si queremos llegar a la cima. El mundo entero pagará por tu debilidad Harry Potter ¡Avada Kedavra!- y la maldición asesina impactó sobre él, por segunda vez en su vida.
-¡NOOOOOO! ¡HARRYYYY!- gritaba la chica y fue corriendo a abrazar a su novio.
Voldemort veía como la chica lloraba ante el cuerpo sin vida de su novio. Levantó la vista hacia el cielo y empezó a reír a carcajadas de una forma que a cualquiera le erizaría la piel -¡HE GANADO! ¡Que todo el mundo sepa que Lord Voldemort es el mago más poderoso del mundo! ¡Soy invencible, soy...-
-¡BANG!- y el sonido de un disparo lo dejó mudo. Cuando se volteó, vio al chico aún con vida. Con un brazo rodeaba a su novia en forma protectora y con el otro tenía una antigua pistola muggle apuntándole, el humo salía del cañón que recién había efectuado el disparo. Se miró el pecho y vio un pequeño agujero justo a escasos centímetros de su corazón, la sangre empezaba a salir del orificio. Quiso volver a lanzarle un ataque pero entre la conmoción y la sorpresa no se atrevía. Por alguna razón se sintió muy débil, el chico usó su capacidad de realizar magia propia para hacer que su varita volviera del suelo a su mano -¡Expelliarmus!- y lo desarmó.
-¡Harry! ¡Estás vivo!- le dijo la chica tan sorprendida como Voldemort, aún con lágrimas en los ojos, sin poder creer lo que veía. El chico se puso de pie sin decir una palabra y se acercó a su enemigo, quien cada vez se sentía más débil y se tambaleaba, hasta que se cayó hacia atrás en el suelo.
-¿CÓMO? ¿Cómo es posible?- preguntaba sin poder creerlo o entenderlo.
-Túnicas Weasleys, equipadas con varios hechizos protectores-
-¡Eso no te habría protegido de mi ataque!-
-Ciertamente no, pero esto tal vez sí- y se levantó el sweater, mostrando que debajo tenía atada sobre su pecho un pedazo de chapa metálica, con joyas incrustadas. Se podía ver una pequeña rasgadura en el centro, dónde le había dado la maldición asesina -Metal duende, hecho con la mismísima espada de Godric Griffindor e impregnada con veneno de Basilisco para fortalecer su resistencia. El mismo veneno que se encuentra en la bala que llevas dentro- le respondió señalando al lugar dónde había impactado.
-N-no...-murmuraba Voldemort asustado. Curar heridas y cortes era un juego de niños para él, incluso podría restaurar una mano o pie amputados. Pero el veneno de Basilisco era una sustancia mágica muy antigua y poderosa. Sólo existía un antídoto, y no disponía de él. Nunca pensó que podría necesitarlo.
-Sabía que tarde o temprano harías algo ruin como huir o utilizar a alguien más para no tener que enfrentar la derrota así que tuve que tomar medidas extra-
-¿Cómo se te ocurrió?- le dijo Ginny.
UNA SEMANA ATRÁS
Harry y sus amigos estaban saliendo del cine. Hermione quería que tanto Ron como Draco tuvieran esa experiencia Muggle, igual que Harry, ya que sus tíos nunca lo habían llevado a ver una película antes -¡Eso fue increíble!- comentaba Ron.
-Debo admitirlo. Los no magos son bastante creativos con sus aparatos electrónicos y sus productos- agregó mientras echaba a la basura un balde de palomitas de maiz.
-¿Todas las películas son como ésta?-
-Hay varios géneros. Éstas se las conocen como "Westerns" es decir, de vaqueros. También hay de ciencia ficción, comedia, romance...-
-Aburridas, las de acción son mejores. Lo que ese sujeto hizo para evitar el daño de esa ¿Cómo se llama?-
-Pistola- le dijo Hermione.
-Cierto, pistola. Ojalá hubiera algún traje especial para evitar ser dañado el que usó el muggle-
-Tenemos las túnicas de Fred y George-
-Ésas sólo sirven para ataques básicos o intermedios. Un hechizo poderoso causaría el mismo daño-
-Lo único que podría frenar un ataque mágico más o menos potente sería el metal duende, pero no es muy fácil de conseguir- agregó la castaña.
Draco y Ron se miraron a los ojos -¡La espada de Godric!- dijeron al mismo tiempo. Y ambos se sentaron en una mesa de allí y empezaron a trazar un plan.
-Traigan papas fritas, tengo hambre y esto nos va llevar un tiempo-
-Con mucho Kétchup por favor- agregó Malfoy.
-Es espeluznante ver lo mucho que se parecen ésos dos- le comentó Hermione en voz baja -Saben, estaba pensando...suponiendo que el profesor Dumbledore nos deje usarla, creo que también podemos darle otro uso a ese metal además de proteger a Harry. No es muy noble o legítimo que digamos...-
-¿Cuál?- preguntaron sorprendidos de que la chica estuviese dispuesta a hacer alguna especie de trampa y empezó a contarles su idea.
AHORA
Tanto Ginny como Voldemort estaban sorprendidos mientras Harry esbozaba una sonrisa -Así es Tom, "El mago más poderoso del mundo" fue vencido gracias a la amistad entre un Griffindor y un Slytherin, a la brillante idea de una hija de muggles y al arduo trabajo de unos duendes. A los historiadores les encantará relatar lo sucedido el día de hoy-
El hombre intentaba usar su magia para sanarse, pero era inútil. Se podía ver un líquido negro mezclado con sangre salir del orificio de la herida, el daño ya estaba hecho y era irreparable -No...¡No es justo, hiciste trampa! ¡Igual que con el elíxir de la suerte y la poción matalobos!- gritó quejándose como un niño, mientras una pequeña lágrima salía de su inhumano rostro.
-¿Justo?- bramó -¿JUSTO? ¿Tú que intentaste matarme cuando era sólo un bebé, secuestraste a la hermana de Daphne para que me envenene y así poder atacarme en Hogsmeade y además de que utilizaste a mi novia como escudo, junto a otros tantos trucos sucios, me tachas de tramposo a mí? Mientras siga de pie haré lo que sea necesario para salvar vidas inocentes de monstruos como tú-
Voldemort se reía -¿Crees que has ganado? En el fondo somos iguales ¡Nunca podrás deshacerte de mí! Soy parte tuya y siempre seré tu peor pesadilla-
-Te equivocas Tom. Pesadilla sería despertar en un mundo construido por ti, dónde sólo existan tus prejuicios y tu odio. Comparado con eso sólo eres una imagen desagradable, cuando mucho, sólo serás un mal sueño producto de haber cenado demasiado y...-
-Harry, ya está muerto- le dijo su novia señalando al cuerpo de su enemigo.
-Oh..-
-¿Ya tenías preparado un discurso de la victoria?-
-Bueno- respondió sonrojado -Considerando lo difícil que fue y lo mucho que nos costó, una gran victoria debería venir acompañada por un discurso- y la rodeó con sus brazos y la besó con todas sus fuerzas. Al cabo de un rato se separaron y se miraron a los ojos como si no pudieran creerlo -Se acabó Ginny, se terminó- ninguno podía expresar con palabras la felicidad que sentían en ese momento.
Justo el enorme Basilisco se apareció junto a ellos -Me alegra ver que lo lograste Harry- y luego se volteó hacia el cadáver de Voldemort -Ojo por ojo "amo"...-
-Gracias por tu ayuda. No lo habría logrado sin ti-
-Un placer. Hace tiempo que no disfrutaba de un festín. Tu novia es muy especial, debiste verla pelear-
Ginny se acercó a la enorme serpiente -Te debemos mucho. Gracias- y le dio un abrazo -Antes de que vuelva al bosque ¿Puedes pedirle un último favor?-
-¿De qué se trata?- y la chica le susurró algo al oído -¿En serio?- preguntó arqueando la ceja.
-¿Cuándo volveré a tener otra oportunidad? Además hay que asegurarnos que lo que nuestra casa hizo hoy no quede en el olvido, de ésta forma siempre será recordado, no sólo nuestro honor recuperado, sino también el suyo-
-Cierto- y luego se acercó a su enorme amigo y le siseó algo.
-Me agrada esta chica. Tiene actitud-
Los pocos Mortífagos que quedaban de pie intentaban luchar contra el Ministerio y miembros de la Orden. Lupin, quien tenía un par de heridas luego de su enfrentamiento con Greyback, intentaba acabar con Mc Nair, el verdugo de bestias -Es mejor que se rindan-
-Nuestro señor vendrá pronto. Y cuando eso pase la victoria será nuestra, seremos recompensados por nuestra lealtad y...- pero fue interrumpido por el sonido de un gran estruendo. Cuando todos levantaron la vista, vieron a Harry Potter parado sobre la cima del alba, dónde los primeros rayos del sol empezaban a divisarse por el horizonte -Imposible...-
-¡Harry!- gritaban varios.
El muchacho se colocó la varita en la garganta para amplificar su voz -¡Esta batalla se terminó! Aquellos Mortífagos que se rindan serán enviados a Azkaban. Tienen mi palabra de que no recibirán el beso de la muerte ni serán ejecutados. Ustedes deciden- Y les mostró la otra varita que llevaba en su mano izquierda, la cual muchos reconocieron de inmediato. La mayoría tiraron las suyas y se rindieron, sólo hubo un par de fanáticos como Bellatrix que decidieron pelear hasta el fin.
En ese momento todos sus amigos fueron a recibirlo, al igual que miembros de la Orden, Hagrid e incluso Dumbledore -¡Harry estábamos tan preocupados!- le decía Hermione abrazándolo.
-¿Funcionó?- le preguntó Draco.
-Sin problemas- respondió sonriendo mientras se palpaba el pecho -Gracias a ustedes y Hermione, no lo habría logrado sin sus cerebros-
-No hay mago oscuro que pueda con nuestro ingenio- dijo Ron chocando palmas con su rival.
-¡Harry! ¡Ay, Harry! ¡No vuelvas a asustarnos así!- le dijo la señora Weasley abrazándolo y quitándole el oxígeno, como siempre hacía. Mientras la señora Black abrazaba a Draco.
-Ahora veo que es de familia- le murmuró el rubio a Ron quien se sonrojaba al recordar lo que había sucedido anteriormente entre ellos.
-¿Dónde está Ginny? ¡No me digas que...!-
-Tranquilo señor Weasley. Se encuentra bien- y luego señaló hacia el oeste y vio a la chica acompañada por el Basilisco y sus compañeros de casa, quienes llevaban un cuerpo envuelto.
Ginny dio un paso delante y levantó la voz -La guerra ha terminado y hemos sufrido muchas pérdidas. Que lo acontecido el día de hoy quede por siempre grabado en en nuestra memoria, así como no hay que olvidar a todos los que lucharon valientemente, para darnos un mejor mañana, más brillante y con más esperanza- y levantó su varita- ¡Por nuestros camaradas caídos! ¡Por nuestras casas!- y tanto ella como sus compañeros empezaron a lanzar chispas verdes al aire, mientras la serpiente emitía un fuerte siseo. Las demás casas siguieron su ejemplo y el cielo se llenó de luces rojas, azules y amarillas.
El director sonrió y dio un paso al frente -Bien dicho señorita Weasley. Ciertamente...usted y todos los alumnos han hecho honor a los fundadores. Merlín estaría orgulloso de todos- y empezó a darles pequeños aplausos, cuyo sonido fue agrandándose debido a los que se iban sumando. Tanto profesores, como los miembros de las demás casas batían con fuerza las palmas. Las viejas rivalidades, diferencias, e incluso enemistad, que alguna vez tuvieron, ya no importaban. Todos tuvieron que admitir que la casa de las serpientes había acabado por fin, con siglos de mala reputación.
-Podría acostumbrarme a esto- le decía Parkinson contenta al ver cómo eran recibidos.
-Ser de los buenos tiene sus ventajas- respondió ella y la enorme serpiente dejó que se subiera de nuevo sobre su cabeza para elevarla en el aire y que la vean mejor. Sus compañeros de casa gritaban cada vez más fuerte:
¡SLY-THE-RIN!
¡SLY-THE-RIN!
¡SLY-THE-RIN!
-Oye, las demás casas también participaron- decía Ron.
-Vamos Ron, Griffindor siempre ha tenido buena fama, pero no hay que olvidar que Pettrigrew también fue miembro de nuestra casa. Así como tampoco olvidemos lo valientes que ellos fueron cuando decidieron ser mejores que sus predecesores y nos ayudaron- le decía Hermione.
-No finjas tanta humildad. Apuesto que no puedes esperar ir a contarle a la profesora Mc Gonagall acerca de tu plan para que te llene de halagos y puntos extra- le dijo y la chica se sonrojó y también se sorprendió al ver lo mucho que la conocía y le dijo que se calle y la bese.
Los Weasleys observaban a Ginny ser el centro de atención de su casa -Nuestra pequeña ha crecido Arthur- decía su madre con los ojos humedecidos viendo como su hija era recibida y alabada como toda una heroína.
-Siempre será nuestra pequeña Molly, así como tú siempre serás la dulce chica por la que aceptaría cientos de horas de castigo y azotes sin dudar-
-Arthur...-dijo embelesada y lo besó.
-¡Ejem!-dijo la vicedirectora interrumpiéndolos -¿Les parece apropiado hacer semejante escena frente a los estudiantes?-
-¡Profesora Mc Gonagall! Nosotros...esto...¡Un momento! Nosotros ya no estamos en el colegio y además estamos casados- y volvió a besar con más fuerza a su esposo haciendo que la profesora abriera los ojos.
"Se acabó. Solicitaré mi retiro antes de que el próximo Weasley reciba la carta" pensaba la mujer moviendo la cabeza de un lado a otro, aunque en el fondo sonreía.
El profesor Slughorn continuaba aplaudiendo a sus estudiantes y luego se colocó junto al profesor Snape -Potter podrá ser "El Elegido", pero quien gobierna realmente la casa de Slytherin es ella- bromeó.
-Sin duda. Es una joven particularmente talentosa-
El anciano dio un largo suspiró -También la hecho de menos Severus- dijo mirándola y poniéndose nostálgico y ante ese comentario el hombre intentaba ocultar su sorpresa -Soy viejo, no ciego. Además de que la combinación de las pociones que bebimos hoy me dio la claridad y capacidad de notar cosas que antes no hubiese percibido- y se marchó de allí para unirse a la celebración.
Tenía que huir lo más rápido que pudiera. Podría haber usado su varita para salir de allí, pero sabía que si se aparecía en un lugar apartado lo hubieran rastreado, necesitaba huir "a la vieja usanza" de la misma forma que había hecho años atrás. Cambió de forma y escapó de aquel lugar cuánto antes. Apenas había presenciado como Harry Potter había acabado con su amo sabía que tenía los días contados. Se sorprendió de que utilizara un método como ése para vencerle, pero considerando que el señor Tenebroso había usado a su novia como escudo humano nadie podría negar que se lo merecía.
"Supongo que me merezco el mismo destino. He traicionado a mis amigos, provoqué la muerte de James y Lily y ayudé a que el señor de las tinieblas volviera a la vida...tendré que volver y desaparecer por un largo tiempo. Tal vez pueda alojarme en alguna familia de magos, ir cambiando de casa cada tantos años..." pensaba.
En ese instante oyó un fuerte siseo el cual provino detrás suyo, cuya traducción sería: -Vaya vaya ¿Pero qué tenemos aquí? Harry me dijo que no podía comer humanos. Nunca dijo nada de animagos, en especial si es alguien que parece que huye luego de que su bando perdiera-
-¡AHHHHHHHHHHHH!- gritó antes que todo se pusiera negro
Todos los estudiantes estaban en el gran Salón y corriendo por todo el colegio, festejando a lo grande. Los gemelos habían llevado un gran kit de chascos y otros artículos de broma, mientras causaban alboroto. Madame Rosmerta y su hermana les llevaban bebidas y comidas a cada rato junto a los elfos. Bill y Fleur se abrazaban y besaban con fuerza. El muchacho había recibido varias heridas, en especial en el rostro, haciendo que luciera parecido a Moody, pero ella le dijo que no le importaba. Para ella eran un símbolo de lo valiente que fue y que lo amaba más que nunca. Luego de eso la madre de Bill se dio cuenta de que el afecto de ella por su hijo era realmente sincero y que debía estar feliz porque su hijo encontrara a alguien que lo ame.
-Si te sirve de consuelo realmente se aman mamá. No es diferente de papá y tú, realmente lo quiere y él a ella. Desde aquí puedo sentir tanta cursilería y otras emociones- les dijo Ginny viéndolos mientras se enfocaba y fingía cara de desagrado. Mientras la señora Weasley le reprochaba el uso de su don, la madre de Draco sonreía ante los atrevimientos de la chica.
Hermione y Draco se iban de la mano mientras caminaban hacia dónde estaban las tres mujeres quienes, excepto la más joven, los miraban sorprendidas ante esa interacción.
La madre de Ginny se les acercó -Así que...¿Algo que quieran decirnos?- preguntó y tanto el chico como la castaña se sonrojaron -No deberían sentirse abochornados sino al contrario. Saben, el amor es algo curioso, a veces está ahí a plena vista, como lo mío con Arthur, y otras veces aparece en el lugar que menos te imaginas. Pero eso no lo hace menos especial, sino todo lo contrario...- dijo sonriendo mientras le acomodaba el cabello platinado y luego se mordió el labio -¿Estás seguro? Porque sigo pensando que Ginny y tú harían una excelente pareja...- dijo bromeando.
-¡Mamá!- le gritaba la chica con las mejillas rojas.
-Sólo me aseguraba hija, no tienes que ser tan dramática- y luego se volteó hacia la madre de Draco, mientras se encogía de hombros -Bueno, lo intentamos. Dele una oportunidad señora Black, Hermione es una chica maravillosa, además de que es, como bien dijo Harry, "la hechicera más inteligente que alguien haya conocido"- le dijo sonriendo mientras le pasaba la mano por la mejilla de la chica y le daba un beso -Suerte-le susurró. Y se retiró junto a Ginny dejando a ambos con la mujer.
-Madre...yo...- pero la mujer lo interrumpió.
-No necesitas decir nada Draco y tampoco excusarte. En todo caso soy yo quien debería pedir perdón- y ambos se sorprendieron -Estaba tan concentrada en evitar que cometas los errores de tu padre que nunca tuve en cuenta los míos. En nuestra familia se nos enseñó a elegir parejas por su linaje de sangre pura, su apellido o conexiones políticas. Los sentimientos y deseos personales no eran algo que podíamos permitirnos. Me alegra mucho ver que tanto mi hermana como tú, hayan roto con ese ciclo de ignorancia e infelicidad. Mentiría si dijera que no tengo algo de celos- y luego se volvió hacia Hermione -Me acabo de enterar que fuiste tú quien ideó el plan que acabó con el señor tenebroso y que además le diste su merecido al idiota de mi ex-esposo. Nunca podré agradecerte lo suficiente por salvar a mi hijo-
La chica sonreía -Fue todo un placer señora Black- respondió -¿Sabe? Me acabo de dar cuenta que cuando sepan que estoy con Draco estoy segura que sus compañeras de casa no se lo tomarán muy a gusto. Tal vez pueda enseñarme cómo lidiar con esas envidiosas que se creen princesas-
La mujer la tomó de las manos -Querida, para cuando termine contigo serás tan Slytherin que ésas arpías no sabrán que las golpeó- le dijo y ambas sonrieron. Luego se despidió y fue con los otros adultos.
-Vaya eso salió mejor de lo que esperaba. Se nota que los efectos de la poción aún duran-
-En realidad, aunque conseguimos realizar una poción efectiva, tuvimos que racionar los materiales para que hubiera cantidad para todos. Sus efectos pasaron hace casi veinte minutos-
-Lograste caerle bien a mi madre y sin tener al felix felicis de tu lado-
-Bueno, no exactamente- y le mostró un pequeño frasco vacío -Me guardé una dosis extra por si acaso la necesitáramos en batalla. Aunque algunos dirían que conocer a la madre de tu novio es, en cierta forma, una gran batalla-
El chico abrió los ojos y la besó -¿Te he dicho que me encanta tu cerebro?-
-No, pero puedes decirlo cuando quieras-
-Ya, ya tortolitos- decía Ginny separándolos y dándoles un par de dulces -Oigan, han visto a Ron?- y justo en ese momento apareció.
-¿Me buscaban?-
-¿Dónde te habías metido?- le preguntó su hermana.
Ron tenía las mejillas rojas y estaba algo despeinado -Estaba tomando algo de aire, demasiado bullicio y muchas emociones por un día-
-Si claro- bufó Draco y le desacomodó la corbata mostrando una pequeña marca en su cuello -Ya quisiera tener yo ese tipo de aire fresco-
-¡Ron! No me digas que otra vez con Lavender-
-No, claro que no-
-¿Entonces quién?-
-Un caballero no tiene memoria- dijo en tono fingido como un noble mientras se acomodaba la corbata.
-Bien dicho- decía el rubio.
Al rato apareció Daphne con Luna y Cho. Su amiga estaba muy alegre, su hermana estaba siendo bien atendida y aunque no era capaz de realizar magia como ellos, ya podía controlarla mejor y llevar una vida más o menos normal. Luna dijo que recién había hablado con su padre, había dicho que estaba muy orgulloso de ella y que su madre también lo estaría.
-Eres un héroe Harry. Muchas gracias por todo y también por honrar a Cedric- le dijo Cho sonriendo y se despidió diciendo que quería ponerse en contacto con sus padres y decirles que estaba bien.
-Hacen falta más bebidas, iré a buscar una ronda- dijo Daphne.
-Te acompaño- dijo Ron -Podemos traer algo de comer también- y rápidamente se acercó al lado y se fueron en dirección hacia las cocinas.
-Que raro tu hermano pensando en comida- dijo Harry y notó que Ginny estaba con una expresión extraña luego de que los otros dos se alejaran. Y se lanzaba miradas extrañas con Draco -¿Qué les sucede a ustedes?-
-¿Bromeas cierto? ¿Tú no lo notaste?-
-¿Creen que ellos dos...?- sugirió Ginny.
-Imposible- respondió su amigo moviendo la cabeza de un lado a otro como si fuera la cosa más absurda del mundo.
-Creo que sí- opinó Hermione.
-¡No!- replicaba Malfoy.
-¡Sí!- gritaron el resto igual de sorprendidos y sonrientes.
-Definitivamente hoy es el día de lo absurdo y los milagros. Percy rompiendo las reglas, mortífagos siendo vencidos con artimañas muggle...-
-¿Ver a un Griffindor besándose apasionadamente con una Slytherin?- dijo Remus Lupin quien se paseó junto a Tonks de la mano, como si fueran pareja -Hola Ginny- le dijo el hombre contento quien le sonreía en complicidad, como si entre ellos hubiera un chiste privado.
-Querrás decir un Slytherin y una Griffindor- le corrigió Hermione apoyándose con Draco.
-No, me refería a tu amigo Neville Longbottom. Estaba con la chica de Slytherin ¿Cómo se llamaba? ¡Ah si! Parkinson-y ante esas palabras Ginny casi se atragantó con el dulce que masticaba.
-¡¿Qué dijiste?! ¿Estás seguro?-
-Sí. Fuimos a las mazmorras a buscar algo de privacidad- dijo Tonks algo sonrojada -Y los vimos allí bastante pegados- les dijo antes de irse. Ante ese descubrimiento todos quedaron muy sorprendidos.
-Vaya, jamás lo habrá imaginado. Neville y Pansy, es tan irreal...-
-No se porqué pero siento escalofríos- dijo Harry.
-Probablemente Parkinson ya lo tenga atado a una silla y torturándolo- comentó Draco.
-Sí, o tal vez Neville esté luchando, como si se enfrentara contra una acromántula o vampiro- agregó Ginny riéndose. Hicieron silencio un segundo mientras se miraban y, acto seguido, salieron todos corriendo hacia esa dirección. Lo de Ron y Daphne parecía tan aburrido comparado con lo que tenían ganas de presenciar en ese momento.
FIN DEL PENÚLTIMO CAPÍTULO. SALUDOS A LOS QUE SE TOMAN EL TIEMPO DE LEER Y POR SUPUESTO A J. Y SU GRAN OBRA.
